Wow, wow, wow. Mi imaginación voló a mil por hora (en realidad empecé a leer Deathly Hallows y llegué a la parte en que Ginny y Harry se toman de la mano después del traslado a la Madriguera, ¡Dios! Rowling escribe tan bien que me sentí tensa incluso después de haberlo leído 5 veces) y decidí poner una fase extra!! El Break (o sea, cortan pero temporalmente). También tendrá 5 capítulos/viñetas/drabbles. Espero que les guste, es muy profundo y algo violento… Bueno, así eran las cosas. Espero que les guste y que comenten algo genial, lo cual estoy segura porque tengo demasiado buenos lectores (:

11. El de Ésa Noche

Ése día no se había derrumbado, y bueno, para ser sincera, no se había derrumbado durante todo el mes. Y en serio daba gracias por ello. Tenía que admitir que se sentía sola y con una preocupación constante que la perseguía hasta en el baño. Pero no podía engañarse pensando que si nunca hubiera sido novia de Harry no sentiría eso. Porque era exactamente lo contrario. Siempre se hubiera preocupado por él porque nunca lo había olvidado. Siempre estaba prendida la llama leve en el fondo de su alma que tenía la esperanza de que algún día sucediera. Y vaya que sucedió, jamás pensó que se iba a clavar demasiado.

Como sea, no se había derrumbado en su cara y como eso era lo que más le preocupaba, pensó que ya no iba a caer en la depresión.

Pues que equivocada estaba. Es cierto que se sentó sola en un compartimiento del expreso de Hogwarts cuando acabó el curso y que cuando Luna llegó a media tarde a acompañarla no le había hecho el más mínimo caso. Pero cuando en verdad lo sintió fue ese día.

La espera había sido horrible y la ansiedad que invadió a su madre y a ella cuando ya había pasado la hora exacta era tan grande que no supo como lo pudo aguantar. Pero cuando lo vio llegar fue como si la bomba estallara sin causar ningún estrago y suspiró del alivio al ver que aparentemente estaba bien. Por dentro era un desastre. Ginny llegó a conocerlo tan bien que casi lo escuchaba pensando que todo era culpa suya. Que nunca debió haber aceptado el plan de traslado y que debería estar haciendo algo para ayudar. Podía leer en sus ojos la desesperación de éste y las ganas de que pudieran estar solos para pasar un momento juntos porque ella también sentía lo mismo.

La bomba de ansiedad que había estallado momentáneamente comenzó a inflarse una vez más pero, debía admitir, no había sido tan grande como la que tuvo por Harry. Y se odiaba por eso. Se sintió sucia por eso. ¡Era su familia, por el amor de Dios! ¡Y ni así podía dejar de sentirse aliviada por tener a Harry a su lado! Pero entonces lo miró con ojos torturados y comprendió que el dolor que ella sentía por no preocuparse por sus hermanos no era NADA comparado (ni la mitad) de lo que él sentía en ese momento. Le tomó la mano decididamente y el calor se extendió por ambos.

Pero esa noche fue la más fría y horrible que pudo haber pasado. Tardó años en conciliar el sueño. Las lágrimas parecían caudales y ríos. Intentaba mantener los sollozos lo más bajo posible pero tuvo que tomar una almohada para ahogar el grito que dio. Porque el problema no era que hubieran cortado. Ella sabía que a la oportunidad volverían, los acontecimientos de hoy y el comportamiento de Harry se lo habían probado. No. El verdadero problema era que quizá no hubiera otra oportunidad. Quizá todo había acabado e iba a ser muy tarde para intentar aparentar otra cosa. Porque quizá (y ella rezaba a Dios para que no pasara), sólo quizá… Harry ya no estaría ni para consolarla ni para ser feliz sin ella… Mordió la almohada y cerró los ojos mientras se mecía en la cama.

Harry se hallaba sentado en la cama que estaba junto a la de Ron. Éste ya se hallaba dormido desde hace varias horas, pero Harry estaba tan estresado y cansado que no podía ni cerrar los ojos. Miraba a la ventana con ojos entornados sin mirar nada en realidad y no traía los lentes puestos. Todavía le dolía la cicatriz, pero no era nada comparado con la opresión que tenía dentro de él. Moody muerto, George lastimado y todos en peligro por su culpa. Hermione le había dicho antes de acostarse que no se echara la culpa en todo y que no se martirizara. Pero de no hacerlo, se sentía más enfermo de lo que se sentía cuando aceptaba que todo era por él. Y para acabarla, Ginny estaba justo dos pisos abajo y la tentación de bajar, aunque sea para verla dormida, era demasiada.

Finalmente, se dio por vencido y se puso sus lentes y unos calcetines para amortiguar el sonido de sus pasos. Abrió la puerta sigilosamente y la placa que decía "Habitación de Ronald" estuvo a punto de caer. Su corazón palpitaba rápidamente. O sea que si sus pasos no despertaban a todos, su corazón sí. Trató tranquilizarse por unos segundos antes de empezar a bajar las escaleras. Por fin llegó frente a la puerta y se le quedó mirando por un minuto. Puso una mano en el picaporte pero escuchó ruidos dentro de la habitación. Pegó la oreja cuidadosamente en la puerta. Con que Ginny hablaba en sueños…

-Espera… -balbuceaba. -¡Diablos! No puedo…

Harry pegó más la oreja. Casi no escuchaba.

-Dean…

-Harry se separó bruscamente. Debía ser una broma. ¿Estaba soñando con Dean? No pudo contenerse, abrió la puerta levemente, sólo lo suficiente para poder ver con un ojo. Vio que estaba sentada, aferrada a una almohada. ¿Estaba dormida?

-Quítate… No me dejas verlo… Harry… Harry… No tiene una oreja… No… ¿Qué le hiciste?

Tenía los ojos cerrados y fruncía el entrecejo. Cada vez su voz se volvía más histérica. Entonces resbaló de la pared y quedó recostada en la cama balbuceando más tonterías que no entendió. Bueno, pensó Harry mientras volvía a la habitación de Ron, al menos soñaba con él.

Había dormido fatal. Llorar era muy cansado, pensó. Sus ojos le escocían y toda la noche había tenido sueños sin sentido en donde Dean le tapaba los ojos a Ginny para que no viera a Harry quien le faltaba una oreja. Entonces la mano que le tapaba los ojos se hacía fría y desaparecía mientras ella sentía que se hundía en la oscuridad, no sin antes ver la cara de Tom Riddle frente a ella. Y para acabarla, se había sentido en el bosque prohibido, porque sentía que nunca la habían dejado de vigilar.

Aunque Harry tampoco ofrecía buen aspecto… Meneó la cabeza y siguió ayudándole a su mamá a preparar el desayuno mientras sonreía débilmente imaginándose a Harry entrando a su cuarto solamente para verla y se acostaba junto a ella. Eso sí la haría sentir muy bien.

Awww,, Ginny siempre tan acertada :P No sé ustedes, pero yo voy a amar esta faceta del Break, porque algo de drama no viene mal después de demasiadas cosas que me hacen reír mientras escribo :) NOS LEEMOS!