Gracias a todos por su comprensión en la tardanza y sus felicitaciones por mi examen, en serio que sí (:
14. El de la Escapada a la Madriguera
Que época más frustrante de la vida. Vacaciones de Navidad. Sin Harry. Y en casa de tía Muriel. ¡Háganle el fregado (1) favor! Desde el cuarto en el que se quedaba podía escucharla alegar con su mamá:
-El muchachito éste sólo le está haciendo daño, Molly. Yo no sé por qué dejaste que tuviera esa relación en primera lugar. Ahí se la pasa encerrada en su cuarto, quién sabe qué haciendo…
-Sé educar a mis hijos, gracias, Muriel –le contestó Molly. Ginny rodó los ojos y se echó en la cama. Estaba demasiado enojada porque una de las cosas que más ilusión le hacían era volver y no tener que ser la típica niña fuerte rebelde y, para qué negarlo, tenía una pequeña chispa de esperanza de que pudiera ver a Harry. Y le salen con la estupidez de protegerse porque los vigilan y no sé qué más… Suspiró. Y pensar que hace un año casi exacto estaba con él tomándose fotos y…
Tomándose fotos.
¡Qué estúpida había sido! Se levantó tan rápido que cayó de bruces al suelo y se incorporó algo mareada. La ventana era de cuerpo completo, era perfecto. Era el destino. Abrió bruscamente las cortinas y, incluso sin abrir el vidrio, se sintió helada. Traía un pants y una playera demasiado ligera para el clima. Antes de moverse calculó la distancia de donde estaba hacia la Madriguera. La adrenalina corría en sus venas. Sabía que su casa estaba siendo vigilada pero quería tener esa cámara en sus manos. Las pruebas de que Harry y ella alguna vez habían sido una gran pareja feliz.
Casi temblaba de la ansiedad. Su madre la mataría de saber lo que estaba pensando por lo que prefirió apurarse a decidir si sí o no. No vaciló. Agarró su chamarra, bufanda, gorra y guantes y abrió la ventana. Con la varita en los dientes bajó brincando de la terraza que tenía en el cuarto y salió corriendo.
¡Se sentía viva! Intentaba imaginar que sólo rompía las reglas de su madre y no las de su supervivencia porque si no se ponía nerviosa, pero que feliz se sentía sentir el aire en su cara y correr de un lugar a otro sin toda tu familia oliéndote el pedo… (n/a: o sea detrás de ti, jajajaja – Como diría mi mamá "ay, Barbarita, tú y tus frases raras").
Se detuvo detrás de un árbol. Ya podía ver la Madriguera. Aparentemente inofensiva, la llamaba tentadoramente. Y la ventana de su cuarto estaba demasiado sencilla, demasiado a la vista. Intentó detenerse a pensar si lo que estaba haciendo era prudente pero no era necesario: lo sabía desde que se le había ocurrido la idea. Respiró hondo y algo más lento se fue acercando a la casa.
Entró por la puerta de la cocina y ésta rechinó siniestramente. Su casa estaba sola y silenciosa. Nunca creyó verla así. Ésa no era la casa de los Weasley.
Cerró la puerta e intentó actuar como si no hubiera pasado nada, pero se dio cuenta de que se estaba engañando a sí misma al pensar que estaba calmada cuando entró casi corriendo a su habitación.
Entró y se impresionó por un breve instante. Todo estaba movido, habían buscado algo que los ayudara a encontrar a su hermano, Hermione y/o a Harry. Miró por la ventana. Estaba comenzando a oscurecer. Comenzó a remover cajones, pues no tenía ni la más mínima idea de donde la había dejado. Solamente sabía que era muy poco probable que quien haya buscado en su cuarto haya visto la cámara como algo de valor, pues si son estúpidos en el mundo mágico, mucho más lo iban a ser en el mundo muggle.
Por fin, debajo del buró que estaba frente a la ventana encontró una caja cerrada con cartas, fotos, revistas y la cámara. Era la caja de Harry. Su corazón dio un brinco y un ruido en la cocina la hizo golpearse con el escritorio. Se incorporó inmediatamente y aguzó el oído. La puerta de su cuarto estaba abierta, así que sólo era cuestión de tiempo de que alguien subiera y la viera. Lo que se podía ver del sol se acababa de esconder completamente y la casa quedó un poco oscura. Sólo iluminada por el brillo de la nieve extremadamente blanca.
-Debe ser un Weasley…
-¿Pero por qué se escondería? ¡Es su casa!
-Por el amor de Dios, no son estúpidos, obviamente se fueron a esconder a un lugar y regresaron por algo. ¡Cómo si no hubiéramos revisado la casa antes!
-Como sea, acabemos esto rápido. Checaremos si hay alguien arriba y lo traeremos al Ministerio.
Ginny comenzó a moverse junto a la puerta para que no quedara visible, pero era absolutamente inútil, era el único cuarto abierto. La ventana estaba sellada.
Los dos hombres ya estaban por llegar a la puerta cuando entró un tercero gritando:
-¡Nos quieren a todos en la casa de los Malfoy ahora! Creo que todo acabará esta noche…
Y desaparecieron. La casa tembló por el repentino sonido de disparo de 3 personas desapareciéndose y Ginny se dejó caer por la pared con la caja fuertemente en su pecho. Estaba temblando y comenzó a sollozar fuertemente. No podía creer la facilidad con la que se dieron las cosas y a la vez no pudo dejar de pensar que el "todo acabará esta noche" se refería a Harry. O sea, ¿qué podía ser lo suficientemente importante como para dejar el asunto de agarrar posiblemente a un Weasley? ¿Acaso le había salvado de nuevo la vida aún cuando no quería?
Pero no pudo lamentarse por demasiado tiempo, debía volver rápido. Antes de que se dieran cuenta que no se hallaba en el cuarto y antes de que decidieran volver.
Después de un viaje que parecía eterno, llegó justo cuando su mamá le llamaba para la cena por enésima vez.
-¡Lo siento, ya voy, ya voy! Estaba dormida.
Pero la hora de subir llegó y por fin pudo disfrutar el objetivo de la salida. Y aunque no me lo crean, lo más cagante fue que después de media hora, la batería de la cámara se había acabado.
Iba a ser el "chingado favor" pero no sabía si me lo iban a censurar ;P
OK! ACEPTO QUE ESTE NO ES MI MEJOR CAPÍTULO PERO SE ME HABÍAN ACABADO LAS IDEAS! Tengo las ideas de TODOS los capítulos que vienen (incluso del Compromiso) y me faltaba uno! Dios, fue demasiado tardado escribir esto! Sólo espero que les haya gustado y si no, lo siento, pero el próximo no los defraudará. Confíen en mi.
