Disclaimer: Glee no me pertenece.

Once comentarios, estoy dando saltitos. Gracias por leer y comentar. En este capítulo nadie le tira una granizada a Blaine, eso es un logro.


Blaine está nervioso, lleva quince minutos en el baño, y no es porque no se encuentre bien del estómago, no. Es porque está esperando a Kurt, que debería haber llegado quince minutos atrás. Está sentado en el suelo mirando el reloj una y otra vez, como si así pudiese hacer que el tiempo avanzase más rápido. No tiene su número, así que no puede llamar, tampoco conoce a ninguna de sus amigas así que no puede preguntar. Suspira por millonésima vez y se abraza las rodillas.

-Kurt va a llegar, no te preocupes, él nunca falta.

De pronto la puerta del baño se abre y Blaine sonríe aliviado. Se pone de pie y se arregla la pajarita. La siguiente puerta que se abre es la de su cubículo, Kurt entra y cierra. No le pide perdón por llegar tarde, no le explica nada y para colmo ni siquiera se digna a mirarle a los ojos. Sólo se sienta en el suelo y se mira las uñas. Blaine se sienta a su lado y lo mira, después se acerca y deposita un beso en su mejilla. Kurt lo mira, como si acabase de darse cuenta de la presencia de Blaine. El moreno se acerca de nuevo y besa la otra mejilla de Kurt, continúa así, dando pequeños besos por todo el rostro de Kurt hasta que ya no queda más piel que besar que la que forma los labios de Kurt. Para entonces ambos ya están jadeando y sienten que necesitan más. Blaine agarra el rostro de Kurt con sus manos y lo besa. Al poco se separa y lo mira directamente a los ojos, suelta su rostro y se recuesta contra la pared contraria a la de Kurt. Se quedan así unos minutos, no saben cuantos, sólo se miran sin decir nada.

-No estás enfadado.-Kurt es el primero en romper el silencio que se ha apoderado del pequeño cubículo.

-Lo preguntas o lo afirmas.

-Lo afirmo.

-No, ¿Tu sí?

-No.

-Pues lo pareces.-Responde Blaine con una mirada triste apoderándose de sus ojos rápidamente.

Kurt se acerca a Blaine y se sienta a horcajadas sobre las piernas de Blaine, cercando al moreno. Se inclina hacia delante y se apodera de los labios del moreno, lo besa con fuerza, como si quisiese hacer daño. Blaine pasa sus manos por la espalda de Kurt para calmarlo pero Kurt le muerde el labio inferior y el moreno abre los ojos con sorpresa. Se miran, Blaine se lleva la mano al labio, no es nada, no hay sangre. El moreno no sabe qué pensar, primero llega tarde y ahora esto. Kurt hace amago de levantarse pero Blaine lo agarra de la cintura y lo obliga a quedarse en su regazo.

-Te he atacado.

-Lo dices como si fueras un bicho salvaje y me hubieses contagiado la rabia.

Kurt lo mira, quiere estar enfadado, él está enfadado, pero no puede, tiene que sonreír.

-Eres un completo idiota.

-También podrías darme las gracias por no haberte devuelto el mordisco.-Dice Blaine con un gesto gracioso adornando su cara.

-¿Tú?-Pregunta Kurt alzando una ceja. No es que quiera ridiculizar a Blaine pero el pobre es inofensivo, eso es de dominio público.

-Si, yo.-Responde Obstinado.

Kurt va a responder que no cree que eso sea posible pero en el momento en que abre la boca Blaine vuelve a besarlo. Kurt se agarra a los hombros de Blaine mientras que el moreno acuna el rostro de Kurt entre sus manos. Blaine saca la punta de la lengua y acaricia los labios de Kurt con ella. Kurt abre la boca de inmediato, pero parece que Blaine está juguetón porque se limita a acariciar con la punta de su propia lengua la lengua de Kurt. El castaño decide avanzar pero Blaine esconde su lengua rápidamente. Kurt insiste con su lengua en los labios de Blaine que saca sólo la puntita para acariciar la lengua de Kurt. Kurt decide seguirle el juego y se dedican a darse pequeños lametones en las lenguas. Claro está que al cabo de un rato hay saliva por todas partes y que, al menos Blaine, tiene cara de tonto de tanto ponerse bizco. Entonces Kurt rompe en una sonora carcajada a la que pronto se une Blaine.

-Eres asqueroso, Blaine.

Blaine detiene su risa y mira a Kurt, hace unos días que le dice Blaine, que Nerderson quedó atrás. Y eso siempre consigue hacer que sonría. Pero tiene que averiguar qué ha puesto de ese humor tan raro a Kurt.

-Pues bien que te gusta a ti.-Responde Blaine cruzando los brazos sobre su pecho y haciéndose el ofendido.

-Noooo.-Susurra Kurt y comienza a llenar a de besos a Blaine, que no tarda en olvidar su supuesto enfado para entregarse por completo a Kurt.

Esta vez se besan de verdad, primero labios, luego suspiros, luego lenguas que se encuentran, más suspiros y fuegos artificiales. Kurt enreda los dedos en los rizos de Blaine marcando el ritmo del beso. Apenas se separan cuando necesitan aire, inspiran lo que pueden y vuelven a besarse. En mitad del último beso Blaine abre la boca e intenta tragar un poco de aire, Kurt se separa de sus labios y se concentra en su cuello. Besa lo poco que la pajarita le deja, después se deshace de ella y abre el primer botón de la camisa de Blaine para llenar su cuello de marcas rojas y moradas que tardarán unos días en irse. Blaine gime desesperado y Kurt tiene que taparle la boca con una mano para que no se oiga nada. Se separa de Blaine y se miran. Kurt desabotona la camisa de Blaine lentamente y acaricia con la yema de los dedos la piel morena. Coge las manos de Blaine y las introduce por debajo del chaleco de su uniforme, el moreno cierra los ojos y suspira. Kurt sonríe.

-Para.-Dice Blaine en un susurro ahogado que le cuesta el poco aliento que le queda.

Semejante respuesta se gana una ceja alzada.

-A ti te pasa algo.-Susurra Blaine intentando recomponerse.

-No.

-Si.

-No.

-Si.-Y el hecho de que Blaine no emplee su voz suave de siempre sino que emplee un tono más duro es lo que hace que Kurt hable.

-El Glee.-La mirada inquisidora de Blaine le hace continuar.- Hoy era el día de chicos contra chicas, me puse con las chicas y el señor Schue me dijo que no. Le grité, me gritó, volví a gritar y me mandó al despacho de Figgins.

Blaine suaviza su expresión y lo abraza con fuerza.

-Sé que no soy una chica pero…

-Una vez, cuando era pequeño, me puse unos tacones de mi madre y una de sus faldas.-Kurt mira a Blaine por el repentino cambio de tema. Blaine nunca habla de su familia.- La falda me hacía unas caderas muy anchas y cuando intenté andar me tropecé y me caí de cara. Me llevaron al hospital así vestido.

-Qué intentas.-Dice Kurt con una sonrisa.

-¿Desviar tu atención? No, sólo digo que no estás solo, me tienes a mí. No eres el único que no sabe si entrar en el cambiador de las chicas o en el de los chicos.

Kurt sonríe con cariño, Blaine, como siempre, ha conseguido animarle.

-Conociéndote seguro que no combinaban nada la falda y los tacones.

-La verdad es que ni me acuerdo del color.-Sonríe Blaine, contento de que Kurt vuelva a sonreír también.

Kurt levanta las manos, Blaine cree que para quitarle las gafas, como siempre, así que se adelanta y se las quita.

-No.-Susurra Kurt contra sus labios.

-¿No?-Pregunta Blaine perplejo poniendo las gafas en la mano abierta de Kurt.

-No.-Y Kurt devuelve las gafas a su sitio, la cara de Blaine.

Se miran, apenas han dicho nada pero lo han entendido. "No" no quiero que te las quites. "No" por qué. "No" porque me gustas tal y como eres. Ellos lo saben, por eso no necesitan decirse nada. Blaine sonríe y besa a Kurt en los labios, despacio, muy despacio. Kurt se derrite y suspira cerrando el beso. Perfecto, ahora todo está perfecto.