Capitulo 15
Una sala sincera
-¿Adonde vas ahora?-pregunto Dargil
-Ya te lo dije hay alguien esperándome.
-Entiendo...
-Veamos, por donde ir-dijo mirando dubitativo los caminos que tenia delante.
-No se, elige el que quieras, yo me iré solo.
Dante le miro, enojado.
-Ni hablar-gruño cogiéndole del cuello del abrigo y elevándolo, hasta su cara, le miro a los ojos.
-¡Mira!, voy a encontrar a mi hermano, y después antes de hacer otra cosa, te llevaremos hasta la salida.
-No creo que quiera retroceder, solo para sacarme de aquí-dijo muy flojito.
-¡Bah!, ya encontrare una manera de convence....-se callo de pronto y alzo una ceja-¿como sabes tu, que eso?
-Lo sé y punto. ¡Y suéltame!-gruño.
Dante en ese momento tuvo unas increíbles ganas de estrangularlo, pero se contuvo.
-Me parece que te voy a llevar así todo el camino-dijo andando con él a cuestas.
-Me parece que no-soltó Dargil, silbando fuertemente.
-¿Que haces, Idiota?. Así atraerás a los demonios-gruño Dante avanzando mas rápido.
-¡Eso quiero!-le soltó.
-¡Joder, con el crío de las narices!-se quejo.
Enseguida aparecieron los primeros demonios, que nada mas ver a Dante le atacaron, Dante llamo a Cerberus, y en cuanto aparecieron los nunkanchus empezó a luchar, con una mano, con la otra aún tenia agarrado a Dargil.
-¡Huy!, estos no son-se quejo Dargil, pateando a uno de ellos desde donde estaba.
-Estate quieto, quieres-le gruño.
-Claro, acaba con ellos, y súbeme a tus hombros, estoy desarmado.
Dante lo alzo aun mas y se lo puso sobre los hombros.
-Desde aquí, mejor-dijo Dargil, alzándole un pulgar.
Dante al fin lo soltó y saco unas de sus pistolas, metiéndoles a los demonios el plomo. Dargil aprovecho para saltar al suelo, Dante lo quiso agarrar de nuevo, pero el pequeño se le escurrió entre los dedos, y empezó a correr hacia otro lado.
-¡Mierda!-gruño Dante-¡Joder, parad ya!-les grito a los demonios, fuera de si.
A lo lejos en la dirección donde había ido Dargil, se empezó a escuchar disparos.
-¡Conque desarmado!-gruño molesto- me ha bien liado.
Un poco más relajado, acabo con todos los demonios, y fue por el mismo camino que Dargil, de nuevo el camino se bifurcaba en varios caminos distintos.
-Odio este sitio -se quejo.
Cogió el primer sendero, esperando tener suerte. Después de caminar un buen rato, llego a un claro, aquel lugar estaba lleno de corrientes subterráneas, de sangre y liquido corrosivo, Dante sin muchos miramientos pisaba los líquidos, sin expresión alguna, ni de asco o de dolor. Entonces se fijo en el bulto que había en el suelo, se acerco mas a comprobar que era, y al comprobarlo, sintió un salto en el estomago, y fue corriendo hasta él. Una vez al lado de Vergil, comprobó su respiración, y notando que su respiración era regular.
-¡¡Joder!!, ¡que susto!-dijo dándole una patada, sin ser plenamente consciente, cuando se dio cuenta se alejo de el, todo lo que pudo.
Al ver que no se había dado cuenta y que seguía dormido, respiro tranquilo.
-Despierta dormilón-se burlo Dante, sacudiendo a Vergil.
Vergil empezó a abrir los ojos y vio a Dante encima de el.
-¿Que haces?-dijo aun medio dormido.
-Menos, mal, menudo susto me has pegado.
-¡¡Tcsh!!, estúpido-gruño aun atontado, cerrando los ojos y bostezando.
-Buenos días, idiota-dijo riéndose de él.-intente despertarte.-dijo sin decir nada de la patada.
-¡Vete a la mierda!-dijo ya mas despierto eh intento incorporarse, pero Dante aun lo tenia cogido del brazo inclinado hacia el-quieres quitare de encima de una vez
-Vale, encima que me preocupo por ti-gruño molesto apartándose.-aunque ya veo, que solo estabas de siesta.
Vergil se dio cuenta de que estaba helado, y se fijo en que iba con el pecho descubierto.
-¿Y mi gabardina?-exclamo sorprendido.
-A mi no me mires, te encontré así.
-¡¡Será mal nacido!!-gruño-¡ese cabrón me lo ah robado!.
-¿Nelphantom?
-Si.-afirmo de mala gana.
-A mi también me quito una, que manía mas rara ¬¬U
Vergil miro a Dante y empezó a quitarle la gabardina.
-¿Pero que haces?-exclamo Dante sorprendido.
-Yo no soy como tu, no me gusta ir así por la vida, así que te aguantas y me das tu gabardina
-¿Y no sabes pedirlo? ¬¬U
-No suelo pedir nada, lo consigo todo, sin necesidad de hacerlo.
-¡Arrogante!-gruño poniendo mala cara
-¿Bueno, y que haces aquí?-gruño, intentando olvidar el tema y con la gabardina de Dante en las manos.
-Pues andaba buscando una pequeña cosa, que me dio esquinazo-dijo sacando la lengua.
-¿Que me estas contando...? ¬¬U-pregunto sin comprender.
-Que asco-dijo de pronto, recordando que prometió no decirle nada a nadie- no es nada importante u_uU
Miro a Vergil, que miraba con asco la gabardina.
-¡Joder!, ¿te la pones o que?
-Demasiado rojo-dijo mirándole-dame la camisa- le exigió.
-Joder, encima exigente-gruño Dante, quitándose la camisa negra y dándosela a Vergil- ¿alguna cosa mas?-pregunto con ironía.
Sin contestarle, Vergil, se puso la camisa y tiro la gabardina al suelo.
-¡Cabrón!-gruño recogiendo la gabardina del suelo, mojada por las corrientes de Sangre- vale que no me des las gracias, que era algo que no me esperaba, pero podías dármelo en la mano y no tirarla-gruño molesto, sacudiéndola y poniéndosela.
-No tengo porque-dijo como si nada.
Dante empezó a apretar los puños, a la vez que una vena palpitante afloraba en su frente.
En un lugar alejado de todo, en lo mas profundo del mundo demoníaco, una roca relejaba por sus portales dimensionales, dando el aspecto de una roca repleta de cristales, se erguía majestuosa, ante aquel lugar, estaba rodeada de una especie de cuerda que sellaba el lugar a indeseables, una figura azul, se acerco a la roca y esta empezó a vibrar, durante unos segundos, Nelphantom sonrió satisfecho.
-Al, fin podré ir-dijo Nelphantom saboreando la victoria-ese poder que tanto busque será mío.
La roca, ahora empezó a emitir suaves destellos ante la presencia de Nelphantom.
Nelphantom avanzo hacia la roca y justo cuando traspasaba el portal una fuerza impresionante le empujo hacia fuera de nuevo, sacándolo de allí.
-¿Me estas retando?-grito Nelphantom
La roca volvió a emitir un fuerte destello.
-Maldito porque no me reconoces como uno de ellos, ¿¡Por qué!?
Una voz ronca resonó con eco, desde el interior de la roca.
-No importa como aparezcas, por mucho que sean sus ropas o sus aspectos, nunca...
-No digas chorradas, tú sabes de sobra lo que soy, así que…
-Eso no importa, nunca serás reconocido, por mi.
-Eso ya lo veremos.
La roca empezó a perder el color, y poco a poco empezó a desaparecer.
-No importa que hagas para desaparecer, se que estas aquí, y traeré a uno de ellos.
La roca desapareció a la vista completamente.
-¿Acaso no te gustaría verles?-le retó, pero ya no hubo respuesta.
Nelphantom molesto recogió la gabardina roja, que había allí tirada del anterior intento, se quito la azul y las puso juntas.
-Aún me puede servir esto-dijo lanzándolas al aire y un pájaro negro, se las trago.
-Absorbe toda la energía demoníaca de las que están impregnadas-le pidió, el ave emitió un fuerte graznido y desapareció.
-Tendré que hacer otra visita a esos dos.
Empezó a crear un portal y antes de entrar en él.
-Pero antes de traer alguno, haré que se enfrenten a él, así podré apropiarme de todo esto-dijo riendo y entrando en el portal cuando una fuerza desconocida choco con el portal ya cerrado.
A la vez, fuera de allí, Lady y Nero, seguían intentando encontrar una entrada.
-¡Que asco!, ni con Kalina, consigo abrir un agujero-dijo recostando el bazuca en su espalda, después de usarlo, varias veces.
-Pues yo no pienso parar-gruño Nero
-¿Mierda, encontraste algo ya?-pregunto.
-¿Nero?-le llamo de nuevo, se giro y no le vio por ninguna parte.-¡NERO!
-¡Al fin!-grito Nero, pletórico, al fin dentro, se giro para buscar a Lady-bueno, mejor así-dijo al no verla.
Un grito ensordecedor resonó, a lo lejos.
-¡Parece que habrá fiesta!-exclamo yendo hacia el sonido, con Red Queen y Blue Rose, preparadas.
Mientras tanto, en la otra punta del mundo demoníaco, Vergil y Dante, seguían su camino, Dante hablando por los codos.
-Deja de hacer el estúpido Dante, bastante tengo con aguantar tu presencia, que encima tenga que estar escuchándote.
-Pues no pienso callarme, je, je,
-Siempre discutiendo-dijo una voz familiar.
Dante y Vergil pusieron la mima cara de desagrado, miraron con precaución hacia un lado y vieron de nuevo a Nelphantom, con el aspecto de Vergil, y con su ave revoloteando cerca de él..
-¿Otra vez?-suspiró Vergil
-Ya estamos otra vez . -gruño Dante.
-Veo que os alegráis de verme
-Si, mucho, perdona que no salte de alegría-se burlo Dante.
-Siempre tan poco inteligente-se mofo.
-Queréis acabar con todo esto de una vez.-gruño Vergil molesto
-Veamos, que podría coger esta vez-dijo fingiendo estar pensando-ah ya se, algo que siempre hayáis llevado encima.
-¿De que habla este idiota?-se quejo Dante.
Vergil por su parte agarro inconscientemente Yamato, cuando una ráfaga de aire choco con la espada, tirando de ella Vergil no la soltó, y la espada se quedo en su mano.
-Cabrón, devuélvemela-gruño Dante, echo una furia, mirando a Nelphantom que le había robado Rebellion.
-Serás estúpido- le espeto Vergil.
-¡Oye!, al menos cállate tú-le grito.
-Me callare, pero tu seguirás siéndolo-se mofo de él.
-¿Dejareis vuestras discusiones para después?
-¡¡Cállate!!-gritaron los dos a la vez
-¡Jun!
-Mira en algo estamos de acuerdo.-exclamo Dante sonriendo.
-Eso parece, por cierto, ¿que era eso que tenias para tus armas?-le pregunto Vergil, con media sonrisa.
Dante lo miroextrañado, entonces abrió los ojos como platos y empezó a reír.
-Tienes toda la razón, Ver, no había caído.
-Como siempre, un gran estúpido-se mofo Vergil.
-Ahora no la jodas-dijo mosqueado.
Dante se toco la hebilla del cinturón.
-Es hora de devolverme lo que es mío-le dijo a Nelphantom, a la vez que Rebellion, desaparecía de las manos de él para regresar a Dante- esta arma solo yo puedo empuñarla que te quede claro-le dijo señalándole con el dedo en una pose chulesca.
-Tampoco hace falta que montes el numerito -se quejo Vergil, poniéndose la mano en la frente.
-Hago lo que quiero
-Pero si yo no vengo a pelear, al contrario, ¿es que no os eh estado ayudando bastante?.
-Corta el rollo, ¿quieres?-gruño Dante.
-¿Ya perdiste a tu compañerito?-le pregunto a Dante en tono de burla.
-No te importa-gruño.
Vergil los miro confuso y Dante le hizo un gesto con la mano para que lo dejara estar.
Dante se puso Rebellion en los hombros y saco sus dos pistolas, apunto con ellas a Nelphantom.
-Bueno, basta de cháchara, es hora de pasar a la acción.
-Déjalo, ya dije que no venia a eso, tan solo venia a llevarme algo, pero tampoco hay prisa, mejor que os quedéis con vuestras armas, para lo que os espera al final de esto, después ya tendré tiempo de apropiarme de todo lo que necesito, absolutamente todo.
-¡Oh si!, con mucho gusto te lo daremos descuida-se mofo Dante- solo tienes que pedírnoslo y te daremos todo, es en lo único que pensare-dijo con tono irónico.
-No creo que estés dispuesto a darme todo lo que te pida estúpido-dijo sonriendo abiertamente.
-Veo que no captaste la broma-se burlo Dante, enseñándole el cañón de sus pistolas-te lo daré después de jugar con estas preciosas.
-Eso será si acabas de una pieza, porqué de todos los que estamos aquí, tu eres el que menos opciones tienes de acabar vivo-dijo en un tono que no gusto a Dante, por lo que le disparo.
-¡Cierra la puñetera boca!.
-Ja, ja, ¿porqué? Encima que te aviso, además el golpe de gracia te vendrá en la dirección mas inesperada-dijo riendo, para mirar a Vergil- ¡eh, Vergil!.
Vergil lo fulmino con la mirada, mostrando la funda de Yamato, quiso desenvainar cuando se escucho el disparo de un proyectil.
-¡Y una mierda!-gruño Dante disparándole a la boca-al final conseguiste cabrearme.
-Como queráis-gruño regenerándose el labio y creando un portal demoníaco- por cierto Vergil-le grito entrando en el portal- ya encontré el sitio, eh sido mas rápido-dijo desapareciendo.
-¡Maldición!.-masculló Vergil airado.
Ahora era Dante el confundido, guardo Ebony e Ivory, y se acerco a Vergil.
-¿De que sitio habla?-le pregunto poniéndose las manos tras la cabeza.
-No te importa-gruño Vergil, empezando a alejarse de allí.
Dante imito a Vergil en silencio, burlándose de el, molesto y se le adelanto, caminando por delante de él, desafiándole. Vergil lo ignoro y de nuevo saco los documentos del bolsillo de su pantalón, empezó a leerlos tranquilamente y absorto de todo, por lo que no se dio cuenta que Dante se puso a su lado, leyendo lo que ponía en los papeles, solo al escuchar una respiración cerca suya, se fijo en que Dante estaba pegado a él, intentando leer con el ceño fruncido. Vergil se aparto de él y se guardo los documentos.
-¡Eh!- se quejo Dante- déjame leerlo a mi también.
-No sabia que supieras leer- se mofo de él, esperando que Dante no hubiera podido leer nada.
Dante lo fulmino con la mirada.
-Si gracias, se leer, ahora saca eso-le exigió- ¿que es eso que ponía sobre nosotros?, ¿lo has escrito tú?
-Sí, y no ponía nada, vale, déjame en paz.
-Ni hablar, ni es tu letra ni te pondrías a escribir semejante idiotez.
-Esto es una impresión, como iba a ser mi letra-dijo Vergil con una gota de sudor en la frente, ante la idiotez de Dante.
-Da igual, déjalo, lo que sea, déjame verlo-dijo avergonzado por lo que había dicho.
-Eso es algo que no te importa.-
-Si me importa, así que déjame verlo-gruño cogiendo y empujando a Vergil.
-¡Suéltame!- le grito.
En el forcejeo ambos cruzaron un nuevo portal sin darse cuenta.
Vergil al fin consiguió soltarse de Dante y le empujo, haciendo que Dante cayera de culo.
-Pero que te cuesta enseñármelo, ¿porqué solo tu puedes saber las cosas?, siempre igual, siempre dejándome al margen de todo, y esperando a que ni me queje ni actué, ni mierdas.-se quejo desanimado, sin levantarse del suelo.-eh tenido que estar toda la vida lamentando, lo débil que soy y lo poco decidido que era, intente cambiar, y entonces tu fuiste el que mas cambio, porqué no podemos volver a ser los de antes, aquellos, niños que se lo pasaban bien juntos,-hablaba sin parar las palabras salían solas, aunque el quería callar, por algún extraño motivo no podía.-¿porqué de haber sabido que esto saldría así, nunca te habría echo caso, nunca me habría quedado con aquella familia que encontraste, porqué siempre me engañas, y me dejas al margen, aunque la culpa es mía, nunca debí hacerte caso, solo seguirte cuando solo era un crío así quizá nunca habría pasado lo que paso, no quizá no, exactamente nunca habría pasado, solo soy un idiota, Vergil, solo eso, un egoísta y un...
Vergil le tendió los papeles, dándole con ellos en la cabeza.
-Toma, pero leelos lo mas rápido que puedas no pienso esperar, en cuanto acabe con los que me quedan nos iremos-dijo sentándose en el frió suelo- eso ya los leí antes.
-Esta bien-dijo mas animado, cogiendo los documentos y leyéndolos.
Dante empezó a leerlos sorprendiéndose cada vez mas, allí había detallado lo que había echo Vergil, durante todos los años que Dante no había sabido nada de él, después de la pelea que habían tenido en casa de los padres adoptivos de Dante, a parte de lo que hacia Vergil, también hablaba sobre él.
-¿Quien escribió esto?-pregunto perplejo.
-Arkham.
-¿Que? Y, de donde sacaste esto, ¿te lo dio él?
-¡¡No!!-se quejo molesto- los encontramos Nero y yo, la otra vez, cuando quedamos tan mal -dijo azorado.
Al recordar ese episodio, a Dante se le torció el gesto de enfado.
-¡Oh, sí!, el día que os dieron para el pelo, por ser tan idiotas, los dos idiotas-corrigió.-sobretodo tu, que eras un simple humano, vais a haceros los chulitos...
-¡Cállate!-dijo aún mas avergonzado, cortando a Dante.-el caso, es qué allí había aún mas información incluso, de nuestro padre.
-¿En serio?
Vergil afirmo con la cabeza
-Pues ya era hora que me hablarais de eso, cuando salgamos de aquí debes decirme el sitio, tengo que ver eso.
-No es posible.
-¿Como?-gruño molesto.
-Un pequeño demonio destruyo el sitio-dijo al recordar como el niño parecido a ellos, que era Dargil, les había avisado que se fueran de allí, y después todo explotara.-también habían cosas sobre Nero-dijo al fin.
-¿De Nero?-exclamo Dante sorprendido- ¿Que tiene el que ver con todo esto?
-Pues parece que mucho, aunque es mejor que él no sepa que me traje todo esto-dijo señalando los documentos.-su parte estaba en una pila que decía experimentos, cuando el descubrió esos se asusto bastante.
-¿Eso no es posible?
-Yo le dije que los había puesto sin querer, aunque no lo se del cierto, la verdad es que tocamos muchas cosa, pero no recuerdo haber tocado esa zona, quizá fuese el mismo el que lo mezclo todo, no tengo ni idea.
-Pero y si es cierto, no sabemos nada de él en verdad, debería saberlo, y si fuera como...
-¿Acaso eso importa?-gruño molesto- ¿Acaso no esta vivo? ¡Que importa como nació! Él tiene su vida, no se la compliques de manera inútil. Sea lo que sea, es un ser vivo, con vida y conciencia propia, es lo único que importa.
Dante quedo perplejo ante las palabras de Vergil, parpadeo varias veces, aún mas perplejo, al fin se acerco a Vergil.
-¿Te importaría golpearme?, me parece que aún estoy en casa durmiendo y soñando cosas increíbles, mejor dicho alucinantes, lo que tendría que llover para que tu dijeras algo así-exclamo incredulo y sorprendido..
A Vergil le salio una vena palpitante en la sien y cogió Yamato.
-Con mucho gusto-gruño golpeándole fuertemente en la cabeza con el mango de la espada.
Dante se cogió la cabeza donde le dio, fuertemente.
-Tampoco debías golpear tan fuerte animal.-se quejo-aunque creo que me volví loco.
Vergil volvió a alzar Yamato.
-¡Que no!, ya esta, ¡ya me lo creo!-dijo Dante apresuradamente, alejándose y protegiéndose la cabeza, por si acaso.
-¡Payaso!
-Que quieres si me has dejado asom...-se callo de nuevo, mirando hacía otro lado, intentando no hacer caso de Yamato en su cuello.-Bueno, el caso es que tienes razón, así que no hay que darle mas vueltas-dijo no muy convencido.
-Entonces haz el favor de cierra la boca de una vez, ¿querías leer, o hablar?-le dijo bajando el arma.
-Las dos cosas-dijo sorprendiéndose a sí mismo- esto, para ser sinceros, hace tiempo que quería hablar contigo, así con tranquilidad y calmados.
-Pues ya habrá momentos, ahora no es, ni el lugar, ni el momento, hay cosas mas importantes.
-Lo sé, pero viendo como actúas pues, no se, me apetecía hablar, antes ni siquiera te dignabas a escucharme
-Sí que te escuchaba, solo que hacia, que no lo hacia.
Vergil se quedo perplejo por lo que le dijo a Dante y puso cara de disgusto.
-Pues que bien-se quejo Dante malhumorado-¿Tanto te costaba responder?
-No, pero no me daba la gana y punto.
-¿Y porqué no?, ¿haber?-exigió enfadado
-Porque no quería que....-empezó a decir y haciendo gran esfuerzo -¡Mierda!, porque narices te estoy contestando.
-Tu sabrás, pero sigue, ¿que querías decir?¡Que te calles!, ¡mierda!, no me hagas hablar, es este maldito sitio.-dijo mirando la sala blanca e infinita.
-¿Como va a ser este sitio?
-Creo que Padre comento algo, alguna vez, sobre una sala, pero no recuerdo...-empezó a decir Vergil, intentando recordar algo, mientras miraba las columnas con relieves y caracteres del idioma, demoniaco.
-¿¡Papa!? ¿El te decía estos sitios?
-A los dos
-Pues yo no recuerdo que nos dijera nunca nada de este sitio, ni de otros de este mundo.
-¡Tu solo pensabas en jugar, jugar y jugar! ¡AH! ¡Y comer también!.
-¿Y tu no?-gruño molesto
-También, pero....-empezó a decir y se calló maldiciéndose.
-Ja, ja, ja...
Fulmino a Dante con la mirada y al fin recordó que sala era.
-La cámara de la sinceridad-gruño Vergil maldiciéndose por no darse cuenta antes..- ¡mierda!, debí darme cuenta antes.
-¡Eso quiere decir, que aquí, aunque uno no quiera, la gente dice lo que siente!-dijo en voz alta asombrado- ahora entiendo todo, por eso has dicho todo eso que en tu vida le dirías a nadie, que idiota, je, je, entiendo porque dije eso antes-dijo avergonzado-bueno, yo no quería decir eso, que digo si que lo quería decir, pero no, claro, no, bueno si, ¡arghhh!, mierda
-No te esfuerces no puedes mentir-dijo Vergil asombrado por la idiotez de su hermano.-salgamos cuanto antes y listos, la salida debe estar cerca, la siento.
-¡Alto ahí!-dijo Dante de pronto con mirada brillante.-Antes quiero preguntarte algunas cosas-dijo agarrándolo firmemente del hombro para que no huyera.
Vergil se puso pálido y rápidamente se le ocurrió algo.
-¿Tanto me extrañaste?-dijo burlonamente-¿Lloraste mucho?
Dante lo soltó rápidamente.
-¿Donde esta la salida?-pidió.
-Por ahí-dijo satisfecho y con una sonrisa de autosuficiencia.-sabes, eres peor que un crío.
-Pasa de mi-gruño molesto.-ya tendré mas oportunidades pensó.
**Fin del cap 15***
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Gracias a todos los k leis, solo espero k os guste ^^
aztecaguerrer:
Me alegro k te gustase *w*
Pues si tantas, te hubiera compadecido, si las hubieras leido de 50 en 50 u_uU y aun mas, pork hay segunda parte XDD
Yo espero k te sigan gustando ^^
De seguir sigo tu trankila, ahora solo me keda continuar la segunda parte XD
Gracias por seguir leyendo ^^
