Espero k no se me pase y el lunes pueda poner el 17, para ir abanzando mas rapido con esto u_uU
******
Cap 16: Eli de Elisabeth
El suelo empezó a temblar y una voz gultural desplazada por el eco, resonó en la sala, ambos sacaron sus espadas al unisono, al oír aquel sonido, preparados para enfrentarse al dueño de la voz.
-Me parece, que esa cosa no esta aquí-dijo Vergil enfundando de nuevo Yamato-y encima, esto esta lleno de galerías.
-Como un queso, de esos con tantos agujeros-decía Dante, mientras la boca se le hacia agua.
-Patético _
-¡Hola!, ¿os habéis perdido?-les pregunto una dulce voz, a sus espaldas.
Dante y Vergil se giraron a la vez y vieron a una niña pequeña, sonriendoles.
-¿O han abierto, guarderías en el mundo demoníaco, o es que no entiendo, nada?-pregunto Dante perplejo.
-¿Qué es una guardería?-pregunto la niña inocentemente.
-Dante deja de hacer el idiota-gruño Vergil
-No hago el idiota _
-Ya-digo con una gota de sudor en la cabeza.
-Bah, dejalo-dijo desviando la mirada y observo a la niña-¿Qué haces tu aquí, sola?-le pregunto arrodillándose delante de la niña.
Vergil al ver eso, apretó los puños y de una patada empujo a Dante fuera de allí.
-Eres mas estúpido de lo que creía- le soltó, a la vez que apuntaba a la niña con Yamato, directamente al cuello.-no ves que no es humana, y aunque no lo veas, si esta aquí, es porque no lo es, o sea que eres el doble de estúpido.-lo fulmino con la mirada-¿o acaso solo quieres que te mate y por eso te pusiste delante de ella, bajando la guardia? porque si es así solo debes pedírmelo a mi y te matare con mucho gusto.
Dante mascullo insultos, aunque en realidad comprendía que Vergil tenia razón, quizá haber conocido antes a Dargil, le había echo bajar la guardia ante esa niña, de forma realmente imprudente, sea como sea no lo iba a reconocer, delante de Vergil.
-Idiota, acaso temes a un cachorro, por muy demoníaco que sea-se burlo al fin.
Vergil ignoro el comentario de Dante.
-No soy un cachorro-dijo ella ofendida- y tampoco vine a atacaros, solo quería ayudaros.
-¿Y porqué lo ibas a hacer?-gruño Vergil
-¿Y porqué no?-contesto ella con la cabeza bien alta.
Dante empezaba a ver la situación divertida, pero intento no reírse, y disimulo un ataque de tos.
-Venga, tranquilo Vergil, de momento como realmente estamos perdidos, aceptemos su ayuda-dijo con una pequeña sonrisa dedicada a la pequeña- Yo soy Dante, y el gruñón este, es Vergil.
-Gracias, usted es mas inteligente-dijo haciéndole una pequeña reverencia
-¡Jun!, sobretodo eso-se mofo Vergil, ante el comentario de la pequeña.
-Me llamo Elisabeth, pero podéis llamarme Eli.-ignorando el comentario de Vergil, al igual que Dante.
-Muy bien Eli, ahora dime a donde iremos? Porque yo realmente no se adonde u_u
-Es que no se ni para que te apuntaste.
-Antes que empecéis de nuevo….os aviso que yo sobretodo estoy buscando a mi tía.
-¿Tu tía?
-Eso es, hace años que desapareció y no sabia nada de ella, hasta hoy, que sentí su característica fragancia.
-¿Y tu tía esta buen…-empezaba a decir Dante, cuando Vergil lo fulmino con la mirada, se callo-¿¡que pasa!?¡solo era para identificarla!-se defendió.
-Seguro-decia Vergil poniendose una mano sobre la frente y negando, pensando en lo idiota que era Dante.
-Pero ahora la noto por todos lados-decía la niña, sin hacer caso del comentario de Dante, de pronto cerro los ojos y olio el aire, empezó a caminar a ciegas, hasta que se peor delante de Dante y abrió los ojos, al verle se quedo sorprendida.-Hueles a mi tía
-¿Qué?
-Que hueles a mi tía.
Dante puso cara de confusión absoluta, y Vergil empezó a reír.
-¡Vaya! Que sorpresa Dante, y yo que no sabia que eras una mujer.
Dante lo fulmino con la mirada.
-¿¡En serio, Gemelita!?
Cuatro palabras mas y empezaron a luchar, allí delante de Elisabeth, ella los miraba incrédula.
-¿Por qué discuten? ¿Acaso no eran hermanos?-pregunto perpleja- no deberían, discutir, y menos si son familia, la familia es muy importante.
Dante y Vergil la miraron asombrados, y guardaron sus armas a la vez.
-Tienes toda la razón, pero no te preocupes que así es como nosotros nos saludamos, siempre,¿Verdad, Vergil?
Vergil no contesto, solo le miraba malhumorado.
-Ademas, me alegro por lo de antes-dijo Dante sonriendo-hacia tiempo que no te veía reír, me recordó viejos tiempos.
-Payaso _
Elisabeth ante las palabras de Dante, sonrió y le cogió de la mano.
-Ademas, yo se muy bien como es mi tía y esta claro que Dante no lo es-dijo sonriente.
-Pues claro, que no lo soy,-afirmo riendo- lo que paso es que solo te confundiste.
-No, no me confundí, hueles a mi tía, eso seguro, como si hubieras estado mucho tiempo con ella, y por ello se te pego el olor.
-Por supuesto- exclamo Vergil, de pronto al comprender la situación.
-¿Cómo, que por supuesto? _ -gruño ofendido-eso ni lo pienses, aunque lo creas, no soy así, solo es mi imagen de tipo duro, que te quede claro _
-Por supuesto-volvió a repetir Vergil.
-Para ya, quieres _ -dijo Dante, mosqueándose de nuevo.
-¿Otra vez, discutiendo?-dijo Eli, empezando a cansarse de la situación- ¿no se cansan ustedes?
-Es divertido-dijo sin mas Dante, evitando así, seguir con aquello-esta claro, que te equivocas, Eli, así que no hablemos mas del tema.
-Ni hablar, no me equivoco, mi lengua es como la de las serpientes, no aun mejor, es mucho mas sensible y desarrollada, puede sentir las vibraciones del aire, y los olores, gracias a pequeñas partículas, que flotan en el aire, puedo notarlas con mis glándulas especiales, y reconozco cualquier tipo de aroma.
-Vaya lengua, tienes-dijo Dante sombrado
-Es para saber que sangre es la mejor-decia Eli con una gran sonrisa en la cara.
-¿La sangre?
-Si, mira-dijo enseñándole los finos colmillos.
-¿Así que eres una vampira?-dijo Vergil, al fin- lo sospechaba.
-Si lo soy, yo pensé que Dante también se había dado cuenta.
-Hmm… ¿vampira?- Dante murmuraba a la vez que pensaba-su tía, tiene que serlo también, y se supone que la conozco o eh estado en contacto con ella, y vampira…-de pronto se puso pálido-¡¡¡tu tía!!!…
-¡Si!, ¿Qué pasa?-pregunto Eli.
Dante la miro boquiabierto.
-Je, je, nada…
-¿Te estas poniendo nervioso?-le pregunto Vergil, extrañado.
-Yo? que va-mintió-¿Por cierto como se llama tu tía?
-Nevan
Dante tuvo que hacer verdaderos esfuerzos para no caerse, sus pies casi no le sostenían.
-¿La conoces?-le pregunto Vergil.
-No, para nada, quizá alguna vez me pude encontrar con ella, antes mismo, me encontré con varios vampiros, si ahora lo recuerdo había también vampiras, en ese grupo, quien sabe allí se me pegaría el perfume.
Vergil le miraba incrédulo.
-¿Qué raro?. los demás no me dijeron que se habían encontrado con nadie y menos con ella. Ellos están seguros que alguien la mato y llevan buscando al culpable desde entonces, la verdad, es que si alguien le hizo algo a mi tía, le compadezco.
-Yo también-murmuro Dante.
-Por eso tu Dante, que hueles, a ella, deberías ir con cuidado, te podrían confundir con el que ellos creen que es su asesino, y podrían atacarte o emboscarte.
Dante trago saliva con dificultad.
-Iré con cuidado-dijo agradecido- sera mejor, que no use ese arma aquí pensó nervioso, tragando saliva de nuevo.
-¿Que arma?-le pregunto Vergil.
Dante le miro sorprendido.
-¿Qué pasa?¿tengo algo en la cara?-gruño molesto
-Yo no dije nada, Vergil, ¡lo pensé!
-¿Qué?
-Lo que oíste, eso de las armas, lo pensé, te metiste en mi cabeza-gruño molesto.
-No seas idiota, lo dirías, sin ser consciente.
-Yo no escuche nada-le informo Eli.
-¡Ves!-exclamo Dante, triunfalmente.
-Vale, como queráis, si fue así, es porque eres un desastre.
-No soy un desastre- se quejo Dante, alejándose de ellos-haber vamos a probar, piensa en algo Vergil.
-¿Para que?
-Para que va ser _
-No estamos para estupideces.
-No es ninguna estupidez, esto nos servia cuando eramos críos y lo manejábamos espléndidamente, así que venga, piensa en algo, haber si yo también capto algo.
-Que pesado-gruño Vergil- Veamos Yo si conocí a Nevan y creo que tu también, ¿te la cargaste?
-Pero no pienses eso, idiota-se quejo gritándole, sin contestarle.
-Lo imaginaba-dijo riéndose, por lo bajo-tienes toda una horda de vampiros vengativos, detrás tuya
- ¡Ja!…, ¡ja!…., ¡ja!-rió sarcásticamente y sin ganas- idiota, no es para broma.
-¿El que?-pregunto Eli, extrañada.
-Nada, parad de una vez u_uU
Elisabeth le miro aun mas extrañada y Vergil con autosuficiencia.
-Bueno sigamos-dijo echando a caminar-¡en marcha!-puso el pie en una plataforma que se fue vino abajo, junto a él.
-¡¡Dante!!
Vergil se lanzo para intentar cogerle, pero no llego a tiempo, miro hacia abajo y vio a Dante incorporándose, a solo unos metros.
-Que trastazo-se quejo- menos mal que no es muy profundo, no me dio tiempo a nada.
-¡Oh no!, Dante cayo, en el camino del guardián, una vez entras ya no hay marcha atrás..
-¿Que es eso?
Dante intento dar un salto para llegar arriba, pero choco con algo y cayo al suelo, Vergil lo miro mosqueado.
-¿Que haces idiota?
-Hay algo que impide que salga.
-Estúpido.
Vergil salto, y aterrizo junto a Dante, seguido de Elisabeth.
-Aquí esta el guardián, os lo eh dicho, ya no podremos subir, tontos.
-Callate, quieres, si aparece el guardián nos lo cargamos.
Nero llego de nuevo a una sala llena de demonios, empezó a dispararles de nuevo con Blue Rose, salto al piso de abajo y girando en el aire disparo bocabajo tal y como le vio a Dante en una misión, con ello acabo con los demonios de abajo, aterrizo de pie.
-¡Guau! parece que no paren de salir-decía al ver como volvían a salir de nuevo mas demonios, se puso Blue Rose, en la boca y saco Red Queen, partiendo con ella a todos los demonios-¡No esta mal!-grito.
Empezó a correr, mientras acababa con los demonios que tenia delante, cogió una especie de guadaña de uno de los demonios y haciendo cabriolas con ella, acabo lanzandola, haciendo que girara y en su camino acabara con los demonios restantes.
-¡Se acabo!-dijo dándose un golpecito en la nariz.
Empezó a caminar con las manos en los bolsillos, se encontró con una bifurcación y cogió el camino de la derecha, en todo el camino ya no se encontró ningún demonio mas. Así que empezaba a aburrirse, se paro en medio de la sala ante una estatua de bronce de un dragón de dos metros, tenia una esfera de oro en su garra derecha y un libro en la izquierda, su cola acabada en punta, apuntaba hacia abajo. Examino la estatua y vio una especie de interruptor, en la uña de la garra del pie, sin pensárselo mucho le dio un golpe con la espada. El Dragón rugió y cobro vida, Nero se maldijo y salto hacia atrás, se puso en posición, preparado para atacar o defender. El Dragón paso sus ojos hacia Nero, observándole durante unos instantes, antes de volver a rugir y salir volando. Nero miro la escena perplejo.
-Me ha dado largas _ -murmuro molesto, empezando a caminar de nuevo.
Nero llego a un gran claro y vio al Dragón parado en medio, le miro desafiante y Nero observo la zona.
-¡Ya veo!, buscabas un sitio donde poder estar ancho, ¡Jun!-sonrió satisfecho sacando de nuevo su espada-¡Veamos lo que sabes hacer!.
El Dragón rugió batiendo las alas y volando lo mas alto posible, para caer en picado sobre Nero, este abrió bastante los pies y puso Red Queen sobre su cabeza, haciendo que el dragón dejara todo el peso sobre ella, intento que sus pies no flaquearan ante el peso de aquel animal, pero a medida que pasaban los segundos, notaba que las rodillas se le doblaban, intento concentrar todas sus fuerzas en sus brazos, para intentar lanzar al dragón, pero le resulto imposible, una de sus rodillas ya tocaba el suelo.
-¡Mierda!
Nero cogió la espada con una mano, y con la que libero, intento coger Blue rose rápidamente, lo intento, pero con una sola mano, el peso del animal, que empezó a mover la cabeza intentando morder a Nero, hizo que la otra rodilla le fallara y se encontró tirado en el suelo, y haciendo que Red Queen le saliera de las manos disparada lejos de él. El dragón, le clavo las garras en la espalda, y Nero lanzo un grito desgarrador, al notar la profundidad de las uñas en su espalda, desgarrándole la piel. Intento usar su brazo demoníaco, como ultimo recurso, sabia que, desde que Vergil había recuperado sus poderes, ya no había funcionado, ni siquiera cuando lo intentaba salia el mínimo poder demoníaco para un sencillo ataque, solo una especia de hilo que se desvanecía en la nada y eso fue lo que paso en ese momento, salio un hilo de energía azul, hacia el dragón, y antes de tocarlo se desvaneció. Lo volvió a intentar y lo mismo.
El dragón teniendo a Nero capturado bajo él, agacho su cabeza olfateando el aire, acercando su frío aliento a la nuca de Nero, el cual se estremeció, al notarlo, cerro los ojos con fuerza. En ese momento se escucho el sonido, que hace el metal al caer, después de escucho rodar algo. Nero abrió los ojos y vio pasar justo a su lado, la esfera de oro que el dragón había tenido en sus manos, choco con la pared de piedra de mas adelante, la pared brillo y se abrió una obertura. Nero dejo de mirarlo cuando noto una nueva garra sobre su espalda, desgarrándole de nuevo la piel.
-¡Fantástico! ¡Ya tiene otra mano libre para hacerme picadillo!-mascullo, serrando los dientes, ante el dolor.
El Dragón con un nuevo rugido, hundió sus dientes en la espalda de Nero. El grito desgarrador de Nero, duro solo unos segundos, después solo silencio.
Vergil se paro en seco, al notar como su poder se estremecía durante unos segundos. Dante choco con él.
-¡Hey! ¿para que te paras?-gruño tocándose las narices.
-Note una extraña sensación.
-Que casualidad, ahora mismo, una esencia poderosa, se acaba de perder-informo Eli.
-¿Una esencia?
-Si, una vida.
-¿Como lo sabes?-pregunto Dante asombrado.
-Los vampiros de mi clan, solemos tener ese don, aunque eso no es muy importante, aquí desaparecen esencias constantemente.
-Entiendo-dijo Vergil-pero, ¿sabrías decir exactamente que clase de criatura murió?
-No, solo noto como las esencias desaparecen, no de lo que son.
-De todas maneras que mas da, solo fue un demonio, dejemos estar eso-se quejo Dante.
-En realidad creo que no era un demonio, era un poquito diferente a lo de siempre...
-Bueno, que mas da, sea lo que sea si esta aquí, es porque no es nada bueno y mejor aun si no es un demonio, así el peque...-se callo a medias- nada olvidadlo-dijo al ver como le miraban.
-Dante, una cosa-dijo de pronto Vergil- ¿Nero y Lady entraron?
-No, se quedaron fuera, je, así que no te preocupes.
-No me preocupo, idiota, solo quería saberlo-gruño Vergil molesto.
-Bueno, vamos, no nos entretengamos, mas que estamos en el camino peligroso, ¿verdad?-dijo riendo a Eli.
-No, es para tomárselo a broma _
De nuevo se escucho el mismo rugido del principio.
-¿Es la misma cosa, de antes o me lo parece a mi?-pregunto Dante, intentando reconocer el sonido.
-Es la misma, o sea que eso debe ser el guardián.
-Si, y parece que nos a sentido -suspiro Elisabeth.
-Mejor-gruño Vergil, desenvainando Yamato.
-Ya era hora, me estaba atrotinando-dijo Dante riendo, y recostando Rebellion en la nuca.
-Tu siempre estas atrotinado, de lo que comes _
-¿Ahora te vas a preocupar de si como bien o no?
-Claro, porque espero que te de una indigestión, de una vez.
-A joderse, eso no pasara nunca- Dante sonria con suficiencia.
-Estúpido.
El suelo retumbo ante las pisadas rápidas del guardián que en segundos, apareció ante ellos, era un cíclope, con un gran hueso de algún demonio gigantesco, como arma, en su espalda tenia algo parecido a dos alas, echa jirones y destartaladas.
-Nunca había visto un cíclope alado, aunque ahora lo entiendo, si cuidan sus alas así-se mofo Dante.
-Quedate mirando, y no molestes-le aviso Vergil, lanzándose contra el ciclón con Yamato, hiriéndole en el costado. El cíclope, rugió de dolor, y intento dar un manotazo a Vergil, el cual lo esquivo con rapidez, volvió a asestarle otro golpe esta vez en el estomago, y la espada reboto soltándose de sus manos- ¡mierda!-vio que la espada había caído a los pies de Dante-¡Tiramela!-le exigió, pero Dante solo estaba con los brazos cruzados, mirándole con burla.-¡¡Tiramela, o te mato!!.
-¿De que?, me pediste que no interviniera, y eso es lo que estoy haciendo, ¡así que, suerte!.-se mofo, con una sonrisa burlona.
-Desgraciado, esta me la pagas-gruño Vergil, invocando espadas y lanzandolas contra el cíclope y contra Dante, descaradamente.
-Borde-gruño Dante, aunque para su sorpresa, las espadas desaparecieron antes de tocarle-suerte que tuviste la delicadeza de...-se quedo asombrado al ver que el cíclope, había agarrado a Vergil, y este de nuevo invoco espadas, pero estas desaparecieron nada mas aparecer, el cíclope, lo lanzo al suelo, sin soltarle y lo volvió a levantar, Vergil volvió a invocar espadas con el mismo resultado-Sera que no fue para no herirme, sino que no puede ¬¬U-cogió Yamato y se la lanzo-¡hay va!-le grito, Vergil la cogió con su mano libre y corto la muñeca del cíclope cayendo al suelo-¡no me des las gracias!-le grito Dante y después miro a Elisabeth-¿puede ser que ese cíclope, tenga la habilidad de debilitar técnicas?
-Nunca escuche eso.
-Pues tiene que ser eso.
Vergil aun intento de nuevo invocar espadas, y se molesto al ver que no podía, empuño Yamato con fuerzas y esquivando el arma del cíclope, salto sobre él, cayendo sobre su espalda y hundiéndole Yamato en ella, empezó a caer, abriendo al cíclope por la espalda, o eso creía, porque al caer al suelo y levantar la mirada, vio una fina marca enrojecida en la espalda del cíclope donde debía estar el corte.
-¿¡Que!?-exclamo sorprendido y confuso.
-¡Oye!, ¿ha que juegas?-le grito Dante.
-¡Estúpido!, ¡no estoy jugando!-le grito enfadado-Esta cosa, tiene algo, que hace que mis ataque no le hieran.
-Dejáselo al único e inigualable Dante-decía señalándose con las dos manos- ya que esto es un trabajo, para un excelente y atractivo cazador, como yo.
-Entonces dejáselo a otro-se mofo Vergil, y antes que Dante se metiera, ataco al cíclope de nuevo, recibiendo un golpe que lo lanzo con fuerza, haciendo que chocara con Dante que iba a atacar al cíclope -estorbas-le gruño, apartándose de el, malhumorado.
-Pero si eres tu, el que choco conmigo-se quejo Dante.
-A callar _
-Bueno, me callo, pero no estorbes, ahora me toca a mi-dijo arrastrando las palabras y alejándose de Vergil cuanto antes.
El cíclope les observaba con su único ojo, sin saber a quien de los dos atacar, entonces Dante le disparo en el ojo.
-¿Que miras, feo?.
El cíclope grito de dolor.
-¡Bingo!
Vergil miro al suelo furioso, porque no se le había ocurrido a él.
-Ves, como decía un gran cazador-se mofo Dante, mirándole.
Vergil sonrió y eso desoriento a Dante, que lo miro confusos y con temor que se hubiera trastocado, entonces sintió un fuerte golpe en la espalda, miro de soslayo, el hueso del cíclope, mientras la fuerza del golpe lo empujaba varios metros mas allá, se puso en pie de un salto, mirando con rabia a Vergil.
-¡¡TU!!, ¿porque no me avisaste?-grito
-Pensé que eras un gran cazador.-dijo en tono de burla, moviendo los hombros.
-Desgraciado...
-Bueno, tu ataque no sirvió de mucho-le informaba con ganas.
-Maldito, que bien te regodeas-decía molesto.-entonces mira esto y aprende, invoco espadas de energía, en forma de rosas rojas-mira a mi me salio a la primera-se regodeo-te presento a Lucifer.-las lanzo contra el cíclope, atravesándole la piel.
El cíclope, dio un traspiés y cayo al suelo, haciendo que temblara, y empezara a abrirse.
-Cuidado, abajo, hay una sustancia corrosiva-les aviso Elisabeth.
-No pasa nada, pequeña, por muy corrosiva que sea, no podrá con nosotros, así que vigila no caerte tu-le dijo Dante con un sonrisa.
-Ya, pero es que...-empezó a decir mirando a Vergil.
-No esperes que vaya a salvarte si caes-le dijo malhumorado.
-Que no es eso-empezó a hinchar los mofletes enfadada- es solo que ahora tu...
El cíclope, se levanto y Dante fue rápidamente a el.
-Pensé que había acabado con el-grito clavandole Rebellion en la palma de la mano.
Vergil también fue a luchar contra él.
-¿¡Pero queréis escucharme!?- les grito Eli furiosa.
-Tranquila pequeña, ya nos lo dirás cuando acabemos con él.
-Pero es que es…
Dante rompió en ese momento una pared haciendo estruendo, se puso delante de Vergil.
-Mejor sigo yo, así que no te me cueles-riendose a carcajadas.
Vergil empujo a Dante y ataco al cíclope, pero Yamato reboto en la piel del monstruo, haciendo que perdiera el equilibrio, el ojo del cíclope, brillo, y lanzo un rayo, Elisabeth, grito algo que solo Dante escucho, abrió los ojos como platos, y convirtiéndose en demonio se puso en medio del rayo, recibiéndolo. Dante movió los dedos entumecidos a causa de la descarga.
-Parece que no era tan poderoso-se dijo moviendo los hombros.
-Nadie te ah pedido nada-le grito Vergil furioso.
-Ahora callate tú- le grito Dante-tu si que eres un estúpido, de no darte cuenta.¿o te has dado cuenta y no quieres reconocerlo?
-¿De que hablas?
-Se me acabo la paciencia-gruño y lanzo Rebellion contra el cíclope, la cual empezó a girar, haciendo pedazos al cíclope, este cayo en un mar de sangre, agonizando.
-Ves tenia que haber sido así, si desde un principio hubiera luchado yo-gruño Dante.
-Solo fue suerte-gruño Vergil-yo también podría haberme encargado.
-Si ya, sobretodo eso, mira que eres inútil de no darte cuenta.
-¿Eh?
-Sera mejor que nos vayamos ya, cuando derrotan a un guardián vienen los otros dos guardianes que se encargan de otra zonas y no tardaran muchos, ahora que solo puedes luchar tu Dante, mejor que nos vayamos.
-Oye niña, solo fue suerte lo de este, yo si que podría con ellos, así que cierra la boca.-gruño enfadado.
-¡No,! ¡ciérrala tu, idiota!-le amenazo Dante, dándole con el mango de Rebellion.
-¡Cabrón!-se quejo Vergil, poniéndose la mano en el golpe, ya que le dolió.
-Pues si, parece que es verdad-suspiro Dante
-Te lo decía-se quejo Eli.
-Haber tengo que comprobarlo mejor, Vergil, ¿porque no invocas de nuevo tus espadas?, haber si ahora puedes.
-Por supuesto, que puedo, tan solo era ese cíclope el que…-decía empezando a invocar espadas, pero de nuevo no consiguió-¡mierda!
-¿Que pasa?, ¿no decías que podías?-se mofo Dante
-A callar-gruño intentándolo de nuevo.
-Es inútil-suspiro Elisabeth, con lo que se gano una mala mirada de Vergil- aunque me mires así no lo conseguirás.
Dante intervino antes que a Vergil le diera por estrangular a la niña vampira.
-Calma u_uU
Dante se acerco a Vergil y puso su brazo en el hombro de él, de manera cómplice, con voz de circunstancia.
-Hermano, perdiste de nuevo tus poderes, suerte tienes que ella lo noto y me aviso, sino ahora serias comida de cíclope, mejor dicho ya estarías masticado y cagado.-dijo sin poder evitar burlarse.
Vergil le dio un manotazo apartándole el brazo.
-No digas tonterías-gruño.
-Vamos, sabes que no son tonterías, tranquilo, que yo mas o menos se donde puede estar, así que ahora los niños deberían ir juntos y dejar a los mayores actuar.
-Repite una estupidez igual y te rebano el cuello, Yamato lo hará lo sabes.
-Si, lo se, ahora es lo único que tienes, así que intenta que no te la confisque-decía Dante, disfrutando enormemente con ello.
-Maldito, seas, hazlo y te juro que de una manera u otra, te mato, me oyes-chilló.
-Ok, te oigo bien, como no, con los berridos que metes-mientras hablaba caminaba con las manos tras la cabeza, sin hacerle mucho caso.
Elisabeth los miraba muy cansada.
-Nunca se cansan, pero a mi me agotan u_uU -se quejo de manera que no la oyeran.
-Espabilar, así antes encontraremos, tus poderes, porque la verdad así eres un estorbo, vamos ligeritos
-Tu que sabrás lo que paso con el.
-Créeme, mi instinto de demonio, me lo dice esto es obra de una persona, y seguro que sabes de quien.
-Pues te puedo asegurar que tu instinto te fallo, yo se de sobra lo que paso, para eso es MI poder, y no es cosa de Nelphantom-gruño-ahora tú y él, me las vais a pagar.
-¿¡Él!?
****
Nero con el Debil Bringer aun activado, estaba ante el cuerpo del dragón inerte, la sangre empezaba a llegar a la apertura que se había abierto momentos antes, la esfera que estaba aun allí, empezó a aborser la sangre y
iluminándose desactivo las trampas de la sala interior.
Nero se fue acercando y aunque dudaba entro allí, en el interior de aquella sala, había estatuas de plata con forma de dragones y mas adelante, con forma de soldado demoníaco, a Nero le parecía que le seguían con la mirada, por lo que estuvo alerta, aun así ninguna la ataco, al fin llego, hasta una especie de urna, se acerco y vio el cuerpo de un hombro dentro de ella, estaba sellado con una especie de cristal, lo toco y vio la resistencia de ella, el hombre vestía de negro y tenia entre sus manos un libro, lo examino con atención, de pronto el hombre abrió los ojos, Nero de la impresión dio un salto hacia atrás, tropezando con una de las estatuas y ambos cayeron al suelo con estrepido. Nero se levanto rápidamente y se acerco con cautela de nuevo, entonces vio que el hombre aun mantenía los ojos cerrados, se rasco la cabeza.
-Me lo abre imaginado.
Nero se alejo de la urna y viendo que no había nada de mas interés salio de allí, aunque sabia bien, aunque lo negara que, ese hombre realmente había abierto los ojos, y encima esos ojos le recordaron a alguien, por sus característicos colores, pero no le dio importancia, tampoco seria tan raro, tener los ojos de diferente color.
fin del cap.
******
aztecaguerrera: se sacarian muchas verdades en esa sala XDDD, un rato tan largo como este, supongo k la segunda parte la hare como pense dos sagas xD y me alegro k hayas continuado con una historia nueva, aunk fuera tan corta ^o^, a k es mono mi Dargil? *w* y a ti como te gustan verles chikitinos supongo k Dargil tambien por ser tan igualito a ellos y tan peke XDD.
Gracias a todos los k leen
