DMC5: DER
Capitulo 19; Vampiros

-¡Estoy harto de caminar!-se quejo Dante, con lo que se gano una mirada asesina por parte de Vergil.

Después de que todos bebiesen de la fuente, con el repetido gesto de asco de Dante, habían continuado la marcha, Elisabeth, les guiaba por el laberinto, al que habían entrado, diciendo que ella sabia el camino correcto, pero aun así volvían, al mismo lugar, al rato de caminar, Dante acababa de quejarse por undécima vez y Vergil, empezaba a perder la paciencia. Elisabeth, observo el suelo con detenimiento, se levanto y se alejo de ellos, hasta una pared, con las manos resiguió la pared, al poco rato se escucho un chasquido y la pared se movió, cambiando varias paredes, delante de ellos, Elisabeth, sonrió tímidamente.

-Lo siento, se me había olvidado, conectar el mecanismo-dijo con pesar- por eso regresábamos de nuevo al principio.
-¿Como sabias, que estaba ahí?-quiso saber Vergil, intentando, controlar su enfado, por el olvido de la pequeña.
-Nosotros, usamos mucho este camino, así que nos conocemos todos los secretos del laberinto-les informo.-Lo usamos constantemente, pero son los mayores, quienes nos guían, por eso, no me acorde de activar el dispositivo.

Dante la escucho, paralizado.
-Eso quiere decir, que puede haber de los tuyos por aquí?
-Eso, es-dijo con una sonrisa.
-Lo que me faltaba, ahora-decía Dante, con voz cansada.
-Demonos prisa, en pasar-urgió Vergil.
-¡Si, eso!-exclamo Dante, caminando ligero por delante de ellos.

Vergil y Elisabeth, caminaron tras el, Elisabeth, iba la ultima, y de pronto una trampilla del laberinto se abrió cayendo ella al interior. Vergil escucho, como se cerraba la trampilla y se giro, busco a Elisabeth, con la mirada, al no verla cogió Yamato, y se acerco a Dante, dándole con Yamato en la espalda. Dante se giro cabreado y vio a Vergil, poniéndose un dedo en la boca, indicándole guardar silencio, Dante lo miro extrañado, entonces escucho un sonido metálico, a la vez que se fijo en la ausencia de Elisabeth.
-¡Donde esta!-pregunto mas alto de lo debido.

Vergil lo fulmino con la mirada, a la vez que sobre ellos cayeron un grupo de demonios. Dante los esquivo con facilidad, y Vergil a duras penas, por lo que se maldijo, al no haber recuperado aun sus poderes, le molestaba tener que dejar a Dante la lucha. Ambos observaron, detenidamente a los demonios, y observaron que eran robustos guerreros, con katanas, en mano. También observaron los incisivos prominentes.
-Vampiros-susurro Vergil.
-Espero que no me vendas-le pidió Dante mentalmente.

Vergil lo fulmino de nuevo con la mirada y Dante pensó que si las miradas matasen, esa le habría fulminado al instante. Los vampiros solo observaban, Dante al final dio un paso hacia ellos, para sorpresa de todos los presentes, incluyendo a Vergil.
-¿Donde esta la peque?-les dijo de manera autoritaria.

Uno de los vampiros mas jóvenes, se rió y se acerco a el.
-Como la habéis engañado, ¡eh!-dijo enseñando los incisivos- pero ahora esta a salvo, con nosotros, maldito demonio, te hemos estado buscando durante mucho tiempo-al decir esto miro a Vergil y añadió- ahora podemos comprobar, que fuiste al mundo humano, con esa raza inferior...
-Pues si, y como podéis comprobar, también de allí me traje el almuerzo-dijo Dante, con chulería, señalando a Vergil, a este le salio una vena palpitante en la sien- si queréis la próxima vez, os traigo a vosotros también.
-¡Te crees, muy gracioso demonio!-exclamo el vampiro, apuntando con su arma a Dante- también lo fuiste cuando la mataste, ¿no?
-¿A quien se supone que mate?-decía, intentando ganar tiempo.
-Lo sabes, demonio, no juegues con ello-le aviso de forma amenazadoramente.
-No tengo ni idea de lo que habláis, sabes me suelen confundir mucho, con un demonio, parecido a mi, solo que ese demonio tiene muy mala pulgas, a parte de ser un creído, arrogante.
- Te la estas ganando gruño Vergil mentalmente.

Dante movió los hombros y los vampiros le atacaron con las katanas, Dante dio un salto bastante alto, haciendo que los vampiros chocaran entre si, después cayo sobre ellos, dispuesto a clavarles Rebellion, pero el vampiro joven, con bastante velocidad, le golpeo alejándolo de allí.
-Vaya veo que tu si eres bueno.-dijo Dante frotándose el mentón.
-Y no soy el único-dijo a la vez que aparecieron mas vampiros, desde otras trampillas-ahora si que estamos, los mejores guerreros de nuestro clan.
-Una buena fiesta-dijo mirándoles-creo que se podría montar, una buena, pero como no me gusta la sangre para tomar, creo que esta vez la dejare estar.-sonrió- pero si vosotros queréis fiesta, la tendréis.
-Estúpido-mascullo Vergil.

Vergil desde donde estaba apartado, observo como esta vez, los guerreros que habían aparecido, también lo observaban a él amenazadoramente, así que con un suspiro de fastidio, saco Yamato de su funda. Dante lo vio y sacando a Ebony e Ivory, disparo a los vampiros, que se dirigían a Vergil.
-Estoy aquí, estúpidos-les grito apuntándoles de nuevo.
- ¿Se puede saber que haces? gruño Vergil
-Intentar que no seas un estorbo, mas de lo que eres
- Seras estúpido

Dante dejo la charla mental, para defenderse de los vampiros, disparandoles, cada vez que avanzaban hacia Vergil, este harto de aquella situación, ataco a uno de los vampiros por la espalda con Yamato, el vampiro grito con un chillido estridente, que hizo que Vergil y Dante se llevaran las manos a los oídos. Los vampiros aprovecharon para golpearles y desarmarles. A Dante lo inmovilizaron, con un finísimo hilo invisible, con Vergil ni se molestaron. El mas joven se acerco a él, lo observo detenidamente.
-Eres hábil para ser humano, ¿acaso eres un demonio que aprendió a ocultar la fuerza demoníaca?-pregunto y viéndole la cara mas de cerca, se giro a observar a Dante, de nuevo con un movimiento afirmativo, con la cabeza, le miro, torció el gesto- y ahora que me fijo, te pareces demasiado al demonio, así que familia, ¿hermanos quizá?

Ni Vergil, ni Dante respondieron.
-Supongo, que vosotros debéis ser los hijos del traidor, los gemelos de Sparda-dijo al fin, después de atar cabos.-eso es, la melena blanca, os delata, sois iguales que ese sucio traidor-clavo la katana en el suelo, con gesto impaciente.-¿ Quien de los dos es Vergil?¡tienes que ser tu!-dijo mirando a Dante, con rencor

Dante al fin había logrado soltarse de los hilos que le aferraban el brazo derecho, intentando que no se notara, empezó a romperlos, para liberar su otro brazo, que portaba Ebony, de manera disimulada. A la vez, que miro al Vampiro con arrogancia.
-¿¡Y que si lo soy!?
-Entonces morirás, de peor manera, a la que tenia pensada, al fin vengare a Nevan.
-Ella no quiere venganza-decía intentando ganar tiempo-vive mejor que con vosotros.
-Vamos Vergil, después de que ella confiara en ti, le hiciste eso-grito con ira en la voz.

Dante se extraño de aquello, pero le siguió el juego.
-Fue ella la que me ataco, no tengo nada que decir-decía a la vez que empezaban a soltarse los hilos.
-No seas estúpido, Dante-grito Vergil, yendo hacia el, a la vez que un vampiro lo sujeto con fuerza

Dante lo fulmino con la mirada, al ver como el Vampiro asimilaba lo que había dicho Vergil y como le observaba las espadas, el vampiro, que estaba mas cerca de Dante, el que le había quitado Rebellion, se acerco al joven vampiro, con solo una orden orden de este, la observo con mas atención, delineando con la yema de los dedos la espada, sonrió de manera suficiente, después aferro Yamato.
-¿Desde cuando Dante, porta Yamato? -dijo dedicándole una mirada ganadora a Dante- eh de decir, que nunca había visto vuestras espadas, pero tal y como Nevan, describió Yamato, es imposible que sea esta-mostró Rebellion, con desagrado- es muy diferente a la sutil, fina, a la vez que elegante y mortal hoja de Yamato.
-Nevan, se equivocaría al describirla-dijo Dante, moviendo los hombros.
-Muy gracioso.
-¡No sabes cuanto!-dijo al fin libre de los hilos y disparandole a la sien, después cuando lo vio caer ataco a los demás vampiros-no sois nada contra mi.-disparo al que retenía a Vergil- ves saliendo, enseguida salgo.
-Y una mierda-gruño a la vez que noto Yamato en el cuello, se giro y vio al joven vampiro, sujetándola contra su cuello, pero en vez de cortarle, bajo Yamato con pesar-te has acobardado?

El vampiro solo rió, después al recibir un nuevo balazo de Dante, mostró su autentico, aspecto al igual, que todos los demás a los que Dante, creía haber matado. Decenas de vampiros, con alas membranosas rojas como la sangre y tan grandes de envergadura, como dos adultos, se mostraron amenazadoramente, luciendo los incisivos, mas finos y largos de lo que eran antes, los ojos estaban inyectados en sangre y todos ellos, desprendían un halo rojizo, de su cuerpo. Todos gritaron a la vez haciendo el ruido mas insoportable que los gemelos oyesen en su vida, pronto pequeños hilos de sangre aparecieron en los oídos de Vergil, Dante al verlo, ataque sin pausa a los vampiros, sin causarles el menor daño, empezaba desesperarse, cuando el vampiro mas alto, con un gesto les callo, se acerco a Vergil a la vez que abría un portal.
-Por el respeto que Nevan te tenia y al comprobar que tu no la mataste, aunque ahora te veas como un humano, se ha quedado claro que eres Vergil-mientras el vampiro hablaba, Dante corrió hacia ellos, apuntándole con las dos pistolas, a la vez que llamaba a pandora- te devolveré al mundo humano, solo necesitamos a Dante, para vengarnos, tu no tienes nada que ver.-al decir eso, Dante paro en seco, estaba de acuerdo así que solo sonrió, por el contrario Vergil iba a protestarcuando de un golpe con el ala, lo introdujo en el porta a la vez que desaparecía.-buen viaje- se mofo el vampiro, mirando de nuevo a Dante, con odio- ¿ahora lucharas en serio?

Dante solo sonrió de manera creída, a la vez que aliviada.

Vergil apareció en el mundo humano, por lo que le dedico unas bonitos insultos, a los vampiros y a Dante.
-Eres un cabrón-le dijo a Dante-un maldito cabrón, que no te maten, para poder hacerlo yo-mascullaba, como si Dante lo estuviera escuchando.
Pese a todo en aquel momento le vino una idea a la cabeza, y rápidamente, se dirigió al Devil may cry, pero cuando comprobó mejor donde había aparecido, se maldijo al no reconocer aquella zona, se acerco a la única casa que había allí, la cual era una mansión, con montones de estatuas y objetos extraños, en el frondoso jardín, se adentro por el, hasta llegar delante de la casa. Una mujer rubia estaba de espaldas en la puerta.
-¡Oye tu, dime que sitio es este!-dijo son ninguna delicadeza, la mujer se giro de manera lenta, hasta, observar a Vergil con desdén, este la reconoció enseguida- que cojon...

**

Dante seguía luchando, corriendo entre las explosiones y golpeando con Cerberus a todos, hasta que consiguió Rebellion, e hizo desaparecer Cerberus, con Rebellion en la mano, se sintió mas cómodo, e intento luchar con ella, paro los vampiros se iban regenerando y Dante empezaba a cansarse.

**

Sin ninguna posibilidad, contra Trish, Vergil, cayo de rodillas ante ella, esta con una sonrisa triunfal, empezó a crear rayos con su cuerpo, y una mano la paro, uno de los falsos Vergil, aparecieron.
-Es demasiado débil, no entiendo, porque, hay que dejarlo vivo-se quejo-ademas, no tiene ningún poder.
-Son cosas de Nelphantom, aunque creía que estaba en el mundo demoníaco, que desastre y encima a vuelto a perder los poderes, es tan patético que da risa.

Vergil los escuchaba, conteniendo su ira, observaba a aquella mujer tan parecida a su madre y notaba como su sangre hervía, sabia que debía haberla matado, cuando Nelphantom se lo impidió.
-Creo que Nelphantom, dijo que esto podría pasar, solo necesita estar en una situación limite y su poder volverá-oyó, como le decía el falso Vergil a la rubia.
Trish entro en la casa, y el falso Vergil, se encaro con Vergil.
-Tendré que pensar una situación limite para ti-dijo sonriendo con malicia.
-Esta bien-dijo Vergil-me interesa recuperar mi poder, así que necesito esa situación limite que dices, pero antes, necesito ir a por un arma.
-Aquí tienes muchas, si quieres una cogela, para lo que te va a servir.
-No quiero una en especial, solo debo ir a un sitio a buscarla, al Devil may cry, se que sabes de sobra donde esta, a no ser que seas tan estúpido de haberla olvidado-le reto Vergil.
El falso Vergil, iba a contestarle, cuando se abrió la puerta de la casa.
-Acompañemosle-dijo Trish, saliendo de nuevo-así veremos esas armas tan fabulosas.
-Como queráis, pero usaremos el portal de aquí, seguidme-dijo entrando en la casa.

Una vez en el Devil may cry, Vergil entro tirando la puerta abajo, se acerco a la vitrina de las armas y saco la extraña guitarra lila, con una orden, la guitarra se transformo en una exuberante mujer. Vergil le explico lo ocurrido y con un beso de la Vampiresa, esta desapareció para aparecer ante de Dante y los demás Vampiros, los cuales se quedaron parados con su presencia. Dante extrañado y aliviado observo como Nevan medio convencía a los suyos para que dejaran a Dante en paz. Estos a regañadientas, desaparecieron, aunque como Dante, observo, parecía que algunos no se iban a resignar, Nevan se volvió a convertir en guitarra, no sin antes aprovechar y arrancarle un beso al Sparda. Dante se enfurruño por ello, y cogió la demo arma, poniéndosela en la espalda, ante la risa burlona de la succubus.

Vergil seguía en la casa, junto a Trish, en ese momento entro el falso Vergil.
-¿Que has echo?-pregunto desconfiado.
-Solo mando un arma de vuelta al mundo demoníaco-le explico Trish, moviendo los hombros- supongo que la querrá recuperar una vez lleguemos allí.
-No lo creo, eh sido idiota, al pensar que realmente venia a por un arma-se quejo, maldiciéndose.
Vergil sonrió con suficiencia.
-¡Ya veo!, ¿¡con que esas tenemos!?, entonces seré yo, él que haga que recobres tu poder, y sino lo logras antes que te mate, te felicitare.-decía arrastrando las palabras, después miro a Trish- mejor te quedas por aquí, así si Nelphantom dice algo, lo entretienes, no creo que me pueda echar en cara, intentar ayudar a este idiota a recuperar su poder.
-¿Aunque muera en el intento?-pregunto Trish, no muy convencida
-Aunque lo haga.
-Deja de soñar.-gruño Vergil- y si sabéis como hacerlo, hacerlo cuanto antes.

El falso Vergil, abrió un portal al mundo demoníaco y entro en el, Vergil le siguió.

***

Nero se encontraba en una nueva bifurcación, suspiro y cogió uno a suertes, salio a una zona, llena de barrancos, con alguna que otras ruinas de casas del mundo humano, vio un oso de peluche, destrozado, lo cogió, intentando no pensar en la suerte de aquella gente, y lo dejo al lado de varios, coches, volvió a suspirar, miro apenado todo aquello, apretando los puños fuertemente. A lo lejos vio a dos perros, asombrado se acerco a ellos con precaución, los perros le oyeron y se giraron gruñendo, Nero dio un paso hacia atrás al verles la cara, tenían las cuencas de los ojos vaciás, y había empezado a olfatear con mucho ruido, gruñeron masa fuerte y Nero, cogió Red Queen, a la vez que los perros saltaron sobre el. Nero los corto rápidamente, e intento salir de allí lo antes posible, en ese momento vio un portal, tras un espejo, entro en el. Una vez entro a otra zona, respiro aliviado, miro que allí, no había nada del mundo humano, donde había aparecido, era como una cueva subterránea, llena de galerías, entro en una de ellas y camino bastante trecho, hasta que salio a una nueva zona, allí con bastante alegría, vio una cara conocida, corriendo hacia donde el se encontraba, se dio cuenta de que no le había visto, Nero se escondió en la galería y cuando paso por su lado, Nero salio de golpe.
-¡Te tengo!-grito Nero cogiéndole.

El pequeño grito asustado, mordiéndole en la mano. Nero aunque se quejo no le soltó, solo reía, el pequeño le miro y le reconoció enseguida.
-¡Nero!- grito aliviado, dejando de morderle.
-Menudos dientes-dijo riendo, para segundos después ponerse serio- ¿Y como sabes mi nombre?, no recuerdo habértelo dicho.
-Se lo oí, decir a Vergil la otra vez.
-¿También oíste el de él?-pregunto desconfiado.- ¿y te acuerdas?
-Si, tengo muy buena memoria-dijo Dargil orgulloso
-Debes tenerla muy buena, porque yo no recuerdo, ni que dijéramos los nombres.
-Se nota-dijo Nero con media sonrisa.
-Je, je. ¿Y como es que vas solo esta vez, no vas con Vergil?-pregunto extrañado.
-Nos separamos al entrar aquí y esta vez también voy con un tío pesado y caradura-le explico riendo.
-Je, je te creo-el pequeño también reía.
-Y que haces tu aquí, que es lo que piensas destruir esta vez?
-¿Destruir?-pregunto Dargil, haciendo ver que le extrañaba, la pregunta.
-Sabes a que me refiero, no me vengas con tonterías, sabias lo que iba a pasar, hasta lo del Nelphantom, por eso nos pediste que nos fuéramos del laboratorio, para después hacerlo explotar.
-Y que si fue así-gruño enfadado- acaso no os ayude?, dije que os fuerais así que ahora no me riñas.
-No lo hago-dijo Nero perplejo, por aquel berrinche del pequeño-incluso te estoy agradecido, aunque al final, Nelphantom nos pillo, por suerte al final, parece que no pudo hacernos nada.
-¿En serio?-se asombro Dargil y miro a Nero con pena- me parece que te tiene manía.
-Eso no hace falta que lo jures-suspiro Nero, se paso la mano por el pelo, nervioso-¿ Y tu que tienes que ver con él?
-Absolutamente nada-dijo alzando la voz, después bajo la cabeza y añadió flojito- ¡ o eso me gustaría!
Nero no escucho eso ultimo, no porque lo dijera tan flojo, sino porque, sintió un fuerte pinchazo en el brazo demoníaco, se lo cogió instintivamente y Dargil lo miro preocupado.
-¿Pasa algo?
-¿¡Eh!?-exclamo sorprendido aguantando el dolor intenso que le atenazaba el brazo, y un nuevo pinchazo le hizo morderse el labio-no tranquilo-mintió-no pasa nada-intento sonreír, pero torció el gesto al sentir un nuevo pinchazo, intento no pensar en el dolor-¿Bueno, ya que tu sabes como me llamo, dime el tuyo?-decía intentando sonreír.
-No te lo voy a decir, no necesitas saberlo, porque en cuanto acabe con lo que vine a hacer, me iré de aquí y ya no me veréis mas.
-Al final me voy a arrepentir, eres un gruñón, al igual que dos que me se-mascullo de molesto.
-Lo siento, pero no le veo importancia en saber el nombre de otra persona, si no me vais a ver, mas que en dos o tres ocasiones, y como dije, pronto me iré de aquí.
-Vale, esta bien, lo que tu digas, pero aun así-decía de manera amable y conciliadora- me gustaría saberlo, no te cuesta decirlo.

Dargil le miro emocionado y pronto noto que los ojos se le humedecía, sin poder contenerse se echo encima de Nero, abrazándole, esto sorprendió a Nero, que tardo unos segundos en reaccionar y cuando lo hizo sonrió devolviendole el abrazo.
-Me equivocaba, lo siento, no eres como esos dos gruñones-se disculpo Nero.
-No, no lo soy cuando quiero-bromeo Dargil.
-Entiendo- Nero reía con ganas-vamos dime tu nombre
-Claro, te lo diré, pero no se lo digas a nadie, es un secreto, entre tu y yo-le dijo al igual que le había dicho a Dante.
-Claro, no lo haré, no diré nada-decía Nero a la vez que volvía a reír, aunque empezaba a marearse.
-No tienes muy buena cara-Dargil, le hablo con preocupación.
-No te preocupes, solo quiero saber una cosa.
-Esta bien, me llamo, Da...
Nero grito de pronto dejando a Dargil con la palabra en la boca, lo miraba preocupado, viendo como Nero se retorcía en el suelo.
-¿Que te pasa?-gritaba asustado.
-No temas, ahora se que pasa, supongo que Vergil, intenta recuperar de nuevo su poder
-Su poder?
-Si, y debe estar en problemas, no entiendo que es lo que hace Dante.
-Dante, no va con el, me lo encontré antes e iba solo, y que pasa con Vergil, tu tienes su poder? ¿entonces ahora el esta indefenso? Y en peligro?
-¡Oh, mierda!. ¡Eso parece!, si Dante no esta allí, tiene que estar en grabes problemas pero es que no se como devolverle su poder-decía asustado.
-¡No me puedo quedar aquí!-grito Dargil, abriendo un portal demoníaco y entrando en el, a la vez que el portal desaparecía.
-¡Fantástico!-se quejo Nero, dando otro grito de dolor.

Minutos antes de este echo, justo cuando Vergil, entraba tras su copia.

-¡Veamos que sabes hacer!-decía el falso Vergil eufórico, lanzándole espadas invocadas. Vergil las esquivo, sin dificultad, usando el poder de adivinación de Cronos, averiguando en que sitio no caerían-¡muy bien!, pongamos mas dificultad-ahora las espadas que invoco eran eléctricas, Vergil las esquivo pero notaba que se le dormía la extremidad, donde las espadas habían pasado rozando- ¿ya empiezas a dormirte?-se burlo-pues ve recuperando tu poder pronto, porque esto se va a poner serio- invoco el doble de espadas eléctricas.
Esta vez la mayoría impactaron en Vergil, este cayo de rodillas al suelo, pero sin tiempo a respirar, ya tenia mas espadas cayendo sobre él, al esquivarlas, noto un pequeño brote de poder, por ello puso mas empeño y se burlo de su copia.
-¡¡Your Showtime!!.
Eso cabreo al falso Vergil e invoco mas espadas, perdiendo el interés por cumplir con lo que Nelphantom le había encargado, de nuevo las espadas impactaron en Vergil, y este noto otro poco de su poder, pero parecía que su poder no regresaba tan rápido, como debía y los ataques de la copia, se hacían mas intensos, por suerte su capacidad de curación, no parecía mermada, aunque los continuos ataques, casi no le dejaban recuperarse.
-Ya me canse de todo esto-grito la copia, lanzando espadas negras, parecidas a cuchillos debido a su tamaño -pequeñas pero matonas.-cada una de ellas que impactaban en el cuerpo de Vergil, dejaban una marca negra, que empezaba a extenderse y paralizandole.
El falso Vergil, sonrió triunfalmente e invoco espadas rojas como la sangre, tenían forma de carámbanos de hielo.
-Las espadas mortales- informo-solo con que te toque una, sentirás dolores tan fuertes que preferirías morir, pero si te tocan tres de ellas, eso es lo que harás-decía riéndose.-¿podrás esquivar veinte?
Vergil sentía que el cuerpo no le respondía todo lo rápido que debía y cuando le lanzo las veinte espadas, solo pudo ponerse las manos en la cara, a la vez, escucho un pequeño quejigo y el sonido de las veinte espadas atravesando un cuerpo, abrió los ojos y lo que vio le dejo helado. Ante él, flotando en el aire, tenia al pequeño que les había avisado la otra vez, atravesado con las veinte espadas mortales, al proteger con su cuerpo a Vergil. El cuerpo del pequeño Dargil empezó a caer sin control y Vergil de un salto lo cogió y con el en brazos lo zarandeo con suavidad para que abriera los ojos. Mientras tanto el falso Vergil los miraba divertido.
Dargil abrió los ojos con pesadez y miro a Vergil, con una sonrisa.
-Me alegro que estés bien-le dijo, tocándole la cara.
Vergil, sintió como si algo se rompiera en él, cogió la mano de Dargil.
-Eres idiota, ¿que pretendías?-dijo Vergil fuera de si- no debiste, ¿porque me protegiste?, nadie te lo pidió.
Dargil solo le sonrió.
-¿Porque?-decía a la vez que notaba que le fallaba la voz.
-Soy muy feliz- Dargil tan solo dijo eso, agarrándose con fuerza a la camisa de Vergil, empezaba a sentir frió, sus ojos azules se llenaron de lagrimas- pero no pude acabar lo que quería-dijo llorando.
-No hables, tranquilo, alguien debe curarte, o tu mismo, eso es, tu eres un buen demonio, deberías tener suficiente capacidad de curación.
-Aunque así fuera, perdí esa capacidad hace tiempo-decía cuando le vino un ataque de tos, empezó a escupir sangre.
Vergil lo aferro mas fuerte y se levanto con el a cuestas.
-Entonces, alguien, quien sea, debe curarte-decía preocupado, le costaba respirar y el nudo del estomago no le ayudaba.
-¡No!, ¡ya es tarde!, lo sé, ademas mi tiempo se acababa, tampoco a sido un gran sacrificio, podría ser que muriese en minutos sin haber echo nada, ya me quedaba poco-decía intentando sonreír- así que no te preocupes, pronto iba a llegar mi hora-dijo enterrando la cabeza sobre el pecho de Vergil.-pero aun así, quería estar mas tiempo, con todos pensaba a la vez que sollozaba.
Vergil noto como empezó a tener la cara mojada, y fue entonces cuando se dio cuenta que estaba llorando. Abrazo a Dargil, instintivamente, pensando en que aquel crío era igual a Dante, en esa edad, por eso pensó que su tristeza se debía a ellos, a que aquel crío se parecía demasiado a Dante, pero también sentía algo diferente, ya que sabia que por mucho que se parecieran, no era Dante y aun así no podía evitar entristecerse, sentía un profundo pesar, y las lagrimas no dejaban de nacer en sus ojos. Aun así no perdía la esperanza y con la esperanza de darle fuerzas lo abrazaba contra él. Dargil saco la cabeza de nuevo y miro a Vergil, ambos lloraban y Dargil al ver llorar a Vergil, paso su mano por sus ojos, para secarle las lagrimas.
-No estés triste, no quiero que lo estés nunca-al decir esto su mano cayo y cerro los ojos.
Vergil jadeo, abriendo los ojos desmesuradamente, al sentir el peso de Dargil sobre él, abrió varias veces la boca, intentando tomar aire como si nunca lo hubiera echo, el aire no llegaba a sus pulmones, creía no recordar, como se respiraba, con un dolor terrible sobre su pecho, como hacia años que no sentía, intento despertar a Dargil, sin éxito. Sin querer creer lo inevitable, le cogió de la cabeza y acercándosela a la suya, la apoyo sobre la de él, abrazándolo con fuerza, en ese momento el cuerpo de Dargil empezó a desaparecer, entre una calidad luz, Vergil pronto se encontró aferrando el vació y grito con todas sus fuerzas, pronto empezó a sentir el poder que le embargaba, un poder descomunal, que sin el desearlo, lo transformo en demonio, miro con ira en los ojos su copia, esta que seguía viendo la escena con una mirada burlona y divertida, se echo hacia atrás, al sentir el increíble poder que destilaba Vergil.
-¡¡Invocación de espada, twister!!.-grito Vergil lleno de ira, invocando espadas.
Las espadas danzaron, veloces girando en perfecta espiral, como si se formara un tornado, se elevo con tal rapidez que solo dejaba un rastro de luz azulada. El rastro de luz acabo encima del falso Vergil, deteniéndose y mostrando cientos de espadas alineadas en perfectas hileras cerradas de forma circular, con varias columnas de altura, con unas veinte espadas por fila y todas ellas apuntando al falso Vergil, el cual empezó a experimentar el autentico pavor en su corta vida, las espadas cayeron en picado sobre él, sin darle tiempo a reaccionar y con un grito de agonía, desapareció conforme las espadas destrozaban completamente aquel cuerpo.

***

Nero se miro sorprendido el brazo, donde antes estaba su brazo demoníaco, solo veía piel humana, no sabia si alegrarse o entristecerse, era demasiado tiempo con aquella "maldición", pero esa maldición también le había ayudado a mantenerse con vida, apretando el puño de su "nueva" mano humana, fue en busca de Dante y Vergil. Empezó a caminar y conforme lo hacia notaba una pesadez en todo él, hasta que empezó a sentir calor, demasiado calor, pronto fue insoportable y respirando agitadamente, cayo de rodillas al suelo, un aura azulada empezó a salir de él envolviéndole, el calor se intensifico, pese a todo Nero no sudaba, los pinchazos eran ahora por todo el cuerpo, como si miles de descargas impactaran en el. Se abrazo de manera inconsciente, auto-protegiéndose. Cuando ya no pudo soportar mas el dolor cayo al suelo sin sentido, pero antes de tocar el suelo su cuerpo cambio en unos instantes a un demonio completo, y al tocar el suelo ya era un humano de nuevo.

Fin capitulo 19 Vampiros.

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Aztecaguerrera: si al fin empiezan a moverse de verdad XDD

kien sabe, el tiempo lo dira XDDD

como k no? Si no es muy malo, un poco travieso pero bueno XDDD
casi se me pasa ponerlo .|||

**Gracias a los k leen.**