Disclaimer: los personajes pertenecen a Stephenie Meyer.

Capitulo anterior:

Te odio. Odio a todos. Odio esto — le decía entre sollozos —.Ya no puedo más. Haz que el dolor se vaya — le supliqué, derrumbándome a llorar en sus brazos.

Lo último que escuché, fue un lejano —. Lo haré.


Capitulo 12

Somos dos.

La abracé con fuerza mientras hacía mi promesa, así me cueste la vida, lograré que mi Bella vuelva a ser feliz. Asegurándola en mis brazos, la llevé a mi auto, recostándola con mucho cuidado en el asiento trasero. La examiné rápidamente, solo para asegurarme que estuviera bien. Mi pobre ángel, luce tan rota, su cara ahora es pálida y sin brillo. La aseguré en el asiento y me apresuré a encender el auto, ni siquiera me molesté en esconder la motocicleta. Pisé el acelerador.

No sabía que era lo mejor, si el llevarla a mi casa o a la suya. En mi casa podría decirle a Carlisle que se asegurará que estaba bien, además de Jasper y Alice, que serían de mucha ayuda cuando ella despertara. Pero, la conozco. Sé que no estaría muy feliz de despertar en mi casa, menos después de nuestra discusión. Cada vez se hace más difícil, por más que me repito que el gritarle y el amenazarle no sirven de nada, cuando estoy hablando con ella me siento tan desesperado que simplemente lo hago. ¿Por qué no puede ver el daño que se está haciendo? ¿Por qué no puede comprender que yo no solo vengo buscando su perdón, si no también su bienestar? Sé que cometí el peor de los errores al dejarla, daría todo por retractarme. Pero sé que es imposible, si hay algo que he aprendido en mis años de vida, es que el pasado es solo eso pasado. Claro, es lo que guía a nuestro futuro, pero como siempre lo he dicho, el futuro no está escrito en piedra, nosotros tenemos el poder de cambiarlo. Y utilizaré todo mi poder para que mi Bella, vuelva a ser la misma persona que era antes de que yo la destruyera.

Después de mucho meditar, decidí que lo mejor sería llevarla a su casa. Tengo que hacerle entender que yo no soy su enemigo, al contrario. Mi táctica a fallado hasta éste momento. Intentaré hacer lo que dice Jasper, actuaré ahora en adelante a su favor. Sé que no lo demostré cuando me encontré con ella en la carretera. Pero el temor de que le pasara algo, conduciendo un moto y, además drogada. Nubló mi vista. La tomé de nuevo en mis brazos y la subí a su habitación. Tuve tentación de recostarme a su lado, pero tengo que recordar darle su espacio. Me senté en la mecedora que estaba junto a su cama a observarla dormir. Era una de las cosas que más había extrañado, es el único momento que tengo para entrar a su mente.

—Supongo que las cosas no salieron muy bien —inquirió Alice, tomándome por sorpresa. Estaba muy perdido en mis pensamientos para notarla. Antes de que pudiera preguntarle qué estaba haciendo aquí, me respondió—. El hermano de Bella llegará en media hora, ¿Por qué no vas y dejas el auto en la casa? Yo me quedaré con ella, no te preocupes. Además, te podrás quedar con ella toda la noche.

—Gracias, Alice —noté que Jasper no estaba con ella.

—Te está esperando en tu coche, le dije que querías hablar con él.

— ¿Alguna vez te he dicho que eres la mejor hermana del mundo?

—Sí, me lo has dicho. Pero, no estaría mal si me lo dijeras frente a Rosalie —bromeó.

—Trato —le respondí antes de desaparecer por la ventana.

Como Alice me había dicho, Jasper se encontraba recostado sobre mi auto. Los dos nos subimos al Volvo sin decir una palabra, sabía que las cosas aún estaban un poco tensas por la pelea cuando Bella estaba drogada, bueno, cuando quería llevarla al hospital en contra de su voluntad. Encendí el auto y arranqué, aún sin decir nada.

—No es necesario que digas algo, Edward, puedo sentir tu arrepentimiento —Jasper fue el primero en hablar.

—Gracias. Y, aunque pienses que no es necesario, quiero pedirte perdón. Me has apoyado mucho intentando ayudarla, y yo te peleo cada cosa que dices.

—Entiendo tu posición. Y no tiene nada que ver con mi don. Sé que si Alice estuviera mal, yo no sabría que hacer. Por eso entendemos tus reacciones, Edward. Por eso, te pido que no nos alejes. Todos queremos a Bella, pero, aparte de eso. Queremos ayudarla porque sabemos que es tu vida, no podemos dejar que la pierdas. Eres nuestra familia, al igual que ella. Tus batallas y las de Bella, son de nosotros también —tiene toda la razón, sé que he estado alejando a mi familia. Intentando resolver el problema yo solo, creo que es hora de que acepte que yo solo no puedo. Mi Bella sola no puede. En lugar de decirlo en voz alta, mande olas de agradecimiento hacia él.

No tardé mucho en llegar a mi casa. Guardé el auto en el garaje y Jasper me acompañó hasta la casa de Bella. Quería recoger a Alice.

— ¿Te importaría dejarme a solas, mañana con Bella? —me pidió antes de entrar.

—Si logras convencerla —que lo dudo, agregué mentalmente—, sabes que no tienes que pedirme permiso a mí —le aseguré. Él asintió confiado, sabe que Bella no se negara. Aunque eso implique "ayudarla" un poco.

Como predijo, Alice. El hermano de Bella ya había llegado a la casa. Creyó que Bella se había quedado dormida más temprano, de hecho. De hecho, agradecí el hecho de que no estuviera en una fiesta o con sus "amigas".

—Te agradezco que te hayas quedado con ella, Alice.

—Sabes que no tienes que agradecerme nada, quiero a Bella como una hermana —agregó—. En fin. Me parece que es mejor que Jasper y yo, nos retiremos. Te advierto que las cosas mañana se pondrán un poco…molestas —advirtió, bloqueando su mente—. Calma, si respiras dos ves y no dejes que te provoque. Te aseguro que no será nada grave —no dejar que sus palabras me provoquen, como si eso fuera tan fácil.

Los dos desaparecieron en la ventana y yo, retomé el lugar que había ocupado hace una hora. Disfrutando del bello ángel que tenía frente a mí.


—Espera, por favor— le rogaba mientras corría tras él—. Dame otra oportunidad, te juro que lo haré mejor. Por favor, seré como tú quieras y necesites.

Él se volteó lentamente hacia mí con una hermosa, pero burlona sonrisa en su bello rostro. De pronto, empezó a avanzar hacia mi lugar, no había notado que me había detenido. Cuando llegó hacia mí, deslizó su nívea mano sobre mi cara y susurró en mi oído.

—No vales la pena— sin esperar respuesta, desapareció del bosque. Intenté hacer que mi cuerpo lo buscara, pero era imposible. Sentía como si alguien me hubiera congelado en ese lugar. No podía mover ni uno solo de mis músculos. En parte porque sabía que era inútil, no vale la pena pelear, porque tú no vales la pena. Recordé con amargura sus frías palabras.

Pero no te puedes rendir, es él. No lo puedes dejar ir. Peleaba una parte de mi ser.

Tiene razón, no importa que no me considere valiosa, lucharé y seré digna de él. Prometí con convicción. Lucha, Bella, tienes que luchar. Sentía como poco a poco, mi cuerpo empezaba a reaccionar. Podía sentirlo de nuevo, y cuando por fin pude controlarlo, empecé a correr por el bosque, como lo hacía unos cuantos segundos atrás.

—Edward —gritaba desesperada —. Regresa, Edward —corría desesperada, tratando de encontrarlo. Por fin, distinguí una figura. Es mi Edward, ha regresado por mí, pensé con alegría. Avance con pasos gigantes hacia él, impaciente por volverlo a sentir, por estar con él. Pero, cuando estaba a punto de estar a su lado. El bosque desapareció, y de pronto me encontré en los acantilados de la Push.

Ahora, un Edward diferente me veía con ternura y lastima—. Lo siento.

— ¿De qué estás hablando? —cuestioné confundida.

— Adiós, Bella —dijo con dolor antes de saltar el acantilado.

— ¡No, Edward!

— ¡No! —grité desorientada.

— Bella, ¿Estás bien? —me preguntó Edward angustiado. Un momento, ¿Edward? Pero, no puede ser, él saltó de acantilado. Yo lo vi morir. Además, él me dejó muy en claro que no me ama, y que nunca lo ha hecho—. ¿Bella, qué sucede amor? Por favor, respóndeme — ¿amor?

Mi mente se aclaró en ese momento, todo había sido un sueño. Una pesadilla, de lo más real y confusa, no cabe duda. Pero, al fin y al cabo, una pesadilla.

—No —le dije recuperándome—. Quiero decir, no me pasa nada. Estoy bien. Es solo que, tuve un pesadilla —mi voz casi se corta en ese momento, aunque haya sido sólo un sueño y, además, sea imposible. Ver a Edward morir es el peor de los dolores.

— ¿Quieres hablar de ello? —me preguntó, podía ver el brillo de preocupación que tenían sus ojos.

—No, fue sólo un sueño —hablé más calmada ésta vez. En ese momento, mi mente empezó a trabajar como debía—. ¿Qué estás haciendo aquí? —mi pregunta se escuchó un poco más dura de lo que quería.

—Perdón, sé que no debí quedarme toda la noche. Pero, ayer estaba preocupado por ti. No podía dejarte sola después de lo que sucedió —cierto, la pelea por la moto. Aunque, francamente, no puedo recordar muy bien lo sucedido. A excepción de…mierda, prácticamente frente a él.

—Por favor, dime que no hice ninguna idiotez —le supliqué al cielo. Aunque, Edward me contestó como si la pregunta se la hubiera hecho a él.

—A parte de conducir una moto mientras estabas drogada, no. No has hecho nada malo.

—O, entonces supongo que no podías aguantar las ganas de decirme cuan estúpida soy, ¿No?

—Bella, yo nunca he pensado que tú eres estúpida. Y, mucho menos te llamaría de esa forma. Por qué te cuesta tanto trabajo aceptar que lo único que quiero hacer, es ayudarte —lo único, él lo ha dicho. Puede que Edward no pueda morir en la vida real, pero sí puede despreciarme, como lo hizo hace algunos meses.

—No quiere tu lástima, ni tu ayuda. Será mejor que regresas a donde estabas —le dije mientras me levantaba de la cama—. Y si me disculpas, quiero estar sola.

—Isabella…—masculló pellizcándose el puente de la nariz. Sabía que usaba mi nombre completo sólo cuando estaba a punto de enojarse.

—Isabella, nada. Lo único que quiero es privacidad. No entiendo que es tan difícil de entender.

—Por favor, Bella. No huyas. No te das cuenta, siempre que empezamos a hablar de cuanto te amo, quieres huir. ¿Por qué no enfrentarlo de una vez?

—Porque estás mintiendo. No creo en ninguna palabra de lo que dices —repliqué con sinceridad. Podía escuchar las palabras de mi sueño, "no te quiero, nunca serás suficiente para mí, no importa lo que hagas." Lo dejó muy en claro. Nunca seré suficiente para él.

—No llores, amor mío —me pidió limpiándome las lágrimas de mi rostro. No me había dado cuenta que estaba llorando.

—Nunca seré suficiente para ti —susurré sus propias palabras.

Ésta vez, en lugar de negarlo, como siempre. Me abrazó con fuerza y me susurró en el oído—. Eres más de lo que podría pedir. Te lo demostraré —había tanta sinceridad en sus palabras. Quería con todas mis fuerzas creerlas, pero no podía. Sus palabras, seguían retumbando en mi cabeza. Y ésta vez, no me refiero a las de mi sueño, no. Estoy hablando de las palabras que me dijo antes de irse.

—No puedo, Edward. Te lo juro que no puedo —le confesé. En cuanto esas palabras dejaron mi boca, mis rodillas me fallaron. Era imposible que me sostuviera de pie.

Él, con toda delicadeza, me llevó hasta mi cama y me sentí en su regazo, me sentía un poco infantil haciendo esto. Me recordaba cuando mi papá me consolaba, después de una caída. No sé cuanto tiempo pasamos así. Yo sollozando, mientras él me mecía, susurrando palabras de amor en mi oído.

Tengo tanto miedo. Miedo a que esto no esté pasando en realidad, que solo sea la lástima la que los trajo de vuelta. No podría soportar de nuevo su abandono. Tal vez sea mejor, alejarme yo de ellos. Seguir con mi vida. Ahora tengo una fortaleza con la que antes no contaba.

No, no te engañes. Sabemos que aunque lo intentes, no podrías dar un paso lejos de ellos. ¿A quién pretendes engañar? Discutió la parte lógica y honesta, de mi cerebro. Necesito un pase, de lo que sea. Pero lo necesito en éste momento. ¡Claro!, tengo una pequeña reserva en el baño. Perfecto.

—Edward —lo llamé mientras me separaba lentamente de sus brazos. Sentía como mi cuerpo se resistía a estar separada de él.

—Dime, amor —suspiré pesadamente.

—No quiero escucharme grosera. Pero, la verdad es que estoy muy cansada. Estos días han estado llenos de emociones. Necesito estar sola por un momento, necesito aclarar mi mente —todo lo que le dije es verdad, sólo omití la parte de mi pase.

—No te preocupes, amor. Lo entiendo. De hecho, es hora de que me vaya. Hay alguien aquí que quiere verte, y me pidió que los dejara solos —quién y para qué quiere verme. ¡Genial!, ahora tendré que esperar hasta que se vaya.

— ¿Quién quiere verme?

—Jasper —me respondió sin darme más información, o información alguna. ¿De qué querrá hablar Jasper? No es que no me agrade, es simplemente que, además de extraño, en serio necesito un pase en estos momentos. Porque, para colmo de mis malos, mis manos empezaban a temblar—. Entrará por la puerta principal.

—Como se debe —agregué en broma. Sus perfectos labios formaron una hermosa sonrisa torcida, haciendo que mi corazón se acelerara. Sentía como poco a poco, el calor subía a mis mejillas.

Sin advertencia alguna, sus dedos se posaron en mi mejilla. Me estremecí un poco ante la frialdad de su mano, había olvidado como se sentía una caricia suya. Poco a poco, sin despegar nuestra mirada él uno del otro, nuestros labios se fueron acercando, casi de manera automática. Podía sentir su aliento en mi boca, su sola sensación, hacía que mi cuerpo temblara. Cuando sus labios encontraron los míos, diez mil emociones diferentes, explotaron en mi interior. Sin duda alguna, la única que predominaba era el deseo. Pero, no lo deseaba como a los otros con los que había estado. Lo deseaba como él Edward que era antes de irse, podía sentir el profundo deseo que él también sentía por mí. Y eso basto para que olvidara todo, ahora sólo estábamos mi vida y yo.


A/n: Uff, lamento mi tardanza, pero bueno. I'm back. Sé que el cap fue muy corto, pero actualizaré pronto, ahora que estoy de semivacaciones, puedo escribir un poco más. Tengo que admitir que en el último cap, recibí muy pocos reviews, y no lo digo como chantaje, simplemente creo que no les agrado mucho el cap, ¿Verdad? Por favor, si no les gusta algo o no les parece, háganmelo saber, para yo poderlo tomar en cuenta y mejorar, ¿Sale?

Bueno, nos vemos la próxima semana. Oh, casi lo olvido. Les quise dar a la "feliz pareja un tiempo", porque ya empezarán los caps decisivos, creo que nos quedan unos cinco caps aprox. Así que viene el drama jajaja. Ahora, si, see u next week!

Besos.

-Sally-