CAP 1
UN LUGAR LLAMADO DOMINO
Luego de ser recogida del aeropuerto por su padre, Daisuke, quien es el jefe de policía, Anzu Mazaki llega a lo que parece ser el pueblo de Domino, donde vivió parte de su infancia antes de que sus padres se divorciaran y su madre se la llevara a vivir a Tokio. Un lugar muy frio y húmedo, que es todo lo contario a su hogar. Al llegar a la casa de Daisuke, él le ayuda con su equipaje hasta la casa. Luego de entrar, Daisuke lleva las maletas a la respectiva habitación de Anzu.
-Hay una repisa desocupada en el baño…-dijo Daisuke -para que puedas poner tus cosas ahí
-Si está bien-dijo ella tratando de agradecerle a su padre.
Anzu no hablaba mucho con su padre, él y su madre se separaron cuando ella apenas tenía 6 años, y no es que ella le tuviera miedo o no quisiera vivir con él, sino que ella era muy cerrada, muy callada y tranquila. Algo que heredo de su padre, ya que en el físico se parecía más a su madre.
-Te conseguí ropa de cama nueva…-dijo su padre tratando de romper el silencio-espero que te guste.
-Si…el morado es lindo…-le contesto-gracias. Estaré desempacando, así que luego bajo-le dijo Anzu a su padre.
-E-está bien…-al decir esto, Daisuke salió de la habitación dejando a Anzu desempacando.
Era una de las cosas que a Anzu le gustaba de su padre, que le diera su espacio, su madre siempre fue muy sobre protectora y se preocupaba demasiado, ambos eran muy diferentes, pues en comparación con Daisuke, la madre de Anzu se metía mucho en los asuntos de su propia hija, por lo que la chica sentía que le hacía falta su espacio. Anzu sabía que vivir con su padre sería algo difícil al comienzo, pero así ella empezaría a conocerlo mejor que antes. Anzu sólo tendría que vivir ahí hasta que su madre y su nuevo esposo regresaran de su viaje.
Desde la ventana de su habitación, Anzu escucho el clac son de una camioneta, se asomo para ver quién era, y era el amigo de su padre, Rishid Black. Anzu bajo a saludarlo, era un hombre mayo r, de piel morena, cabello negro no muy largo, le llegaba a los hombros, con su típico sombrero y esa sonrisa que a pesar de ser un adulto, se sentía joven.
-Anzu… ¿te acuerdas de Rishid Ishtar?-le pregunto Daisuke
-Si claro-contesto-Luces bien-le dijo a Rishid mientras lo saludaba
-Jeje…sigo bailando-dijo con una leve sonrisa-me da gusto de que al fin estés aquí, tu padre no ha cerrado la boca desde que supo que vendrías-en un tono burlesco
-Si lo que digas…sigue exagerando y te meteré a prisión-dijo Daisuke
-Después de que te dé en los tobillos-entonces el hombre, que estaba en silla de ruedas fue hacia Daisuke, quien lo esquivaba, ya que él si hablaba enserio.
-Hola soy Marik-le dijo el hijo de Rishid, era casi igual a su padre, solo que el tenia el cabello menos largo y color dorado, ojos grises y la misma piel morena que lo caracterizaba.-haciamos pasteles de lodo cuando éramos niños.
-Si, lo recuerdo-dijo Anzu- y dime ¿siempre son así?-dijo mientras volteaba a ver a su padre jugando "luchas" con Rishid.
-Etto…empeoran con la edad-dijo Marik, ambos solo se reían de cómo actuaban sus padres, casi como unos niños.
-Ahh…que bien-dijo Anzu en un tono un poco sarcástico, mientras que Marik no le quitaba la vista a la chica.
-Y… ¿Qué te parece?-dijo Daisuke recargándose en una camioneta Chevrolet vieja modelo del 75.
-¿Qué cosa?- le pregunto Anzu.
-Tu regalo de bienvenida
-¿esto?-dijo Anzu sorprendida, ya que la camioneta se veía muy vieja e inservible.
-Si…-le dijo-se la acabo de comprar a Rishid.
-Reconstruí el motor para ti…-le dijo Marik con una leve sonrisa.
-¡Ohhh por Dios! ¡Debes estar bromeando! E-es perfecta…-dijo la castaña, acto seguido luego se subió a la cabina de la camioneta.
-¡Ves! Te dije que le gustaría…-dijo Rishid a Daisuke - yo sé cuál es la onda- haciendo movimientos con las manos muy al estilo rap.
-Si claro eres lo máximo- le dijo Daisuke
-Mientras Anzu encendía su "regalo", Marik le explicaba cómo debía hacerlo…
-Ok emmm…tienes que pisar el pedal dos veces para la velocidad, fuera de eso todo funciona bien-dijo el moreno a la castaña.
-Ok-le dijo la chica- ¿es este?- pregunto
-Si ese es-le respondió
-De acuerdo.-dijo Anzu mientras encendía el motor de la camioneta-¿quieres que te lleve a la escuela o algo?
-No gracias…-le dijo- voy a la escuela en le reservación.
-Ohh…que lastima- dijo ella algo desconsolada- me hubiera gustado tener un amigo.
Fue así como Anzu Mazaki se dirigió a lo que sería su nueva escuela en aquella camioneta que le regalo su padre. Era Marzo, la mitad del semestre, que genial, pensaba ella de modo en que se sentía incomoda por ser la chica nueva. No solo por eso, sino que también, como ella venia de un lugar bastante cálido y soleado, no faltaría poco como para que los chicos se burlaran por ser de tez pálida, a pesar de su lugar de origen. Y también, como no avergonzarse, si se iba a la escuela en una hojalata vieja. Pero era algo que tendría que soportar aunque ni lo quisiera.
Cuando iba caminando por los pasillos de la escuela para ir a su respectiva clase, un chico la detuvo para saludarla, era bastante sonriente, de cabello algo rebelde y puntiagudo.
-¡Hola!-le dijo el chico a la castaña quien al parecer iba un tanto distraída-eres Anzu Mazaki, la chica nueva. Me llamo Yugi, soy la voz y ojos de este lugar. Emm… lo que necesites; un guía, una cita, una persona con la que quieras platicar, ahí estaré.-le dijo el chico
-Ahh…-dijo Anzu-pues la verdad…soy de las que sufren más en silencio
-Ohh ok…será un gran reportaje, escribo para el periódico escolar, así que tu cara aparecerá en la primera plana-dijo Yugi muy animado.
-¿Qué? ... Ohh no…-dijo Anzu un tanto sorprendida- por favor no vayas a hacer eso.
-Ok tranquila…-dijo Yugi moviendo las manos tratando de calmar a la oji azul-no habrá reportaje, solo bromeaba.
-Bueno etto fue un gusto conocerte Yugi-dijo ella-pero tengo que ir a mi clase, así que luego nos vemos.
-Ahh Ok…luego nos vemos-dijo el pequeño después ya cuando Anzu se iba alejando caminando por el pasillo.
Luego de tener ese encuentro con el chico, Anzu se dirigió al gimnasio donde, como había dicho antes, tenía su primera clase. Anzu estaba jugando voleibol con las demás chicas en la mitad de la cancha del gimnasio, y en el otro lado, estaban los chicos jugando baloncesto. Cuando el balón iba directo hacia Anzu, ella dio un golpe algo torpe, y el balón fue hacia un chico albino que estaba jugando baloncesto, golpeándolo en la cabeza.
-Ahh disculpa ¿estás bien?-le pregunto Anzu al chico al que le había pegado con el balón mientras se aproximaba a él.
-Descuida no es nada…-dijo el muy amablemente sin despegar los ojos de la chica.-Eres Mazaki, la chica nueva ¿verdad?
-Solo Anzu,-le dijo
-Si hola, me llamo Ryo-le dijo este mientras le daba la mano, y en ese momento, una de las chicas que estaban jugando también voleibol se acerco hacia ellos interrumpiendo.
-Remata muy bien ¿verdad?-dijo la chica-hola, me llamo Miho, ¿eres de Tokio ¿cierto?-dijo a la castaña de ojos azules algo interrogativa.-¿Qué no la gente de ahí pues, es menos pálida?
-Si…tal vez…por eso me corrieron-dijo Anzu sarcásticamente como era su forma de ser mientras que Ryo y Miho solo se burlaban, pues tomaron el comentario de la chica como un simple chiste.
-Jajá…que lista-dijo Ryo—jeje que graciosa- dijo Miho- luego de esto, Anzu solo se dio la vuelta, acto seguido, ya que después Ryo se alejo de ahí dejando sola a Miho, quien al darse cuenta de eso, también hizo lo mismo.
A la hora del almuerzo, en la cafetería, Anzu y Ryo se aproximaron a una mesa donde se encontraban sentados ahí Yugi y Miho. Ryo le arrimo la silla a Anzu para que se sentara, algo a lo que Yugi se dio cuenta y volteo a ver a la chica que se encontró en los pasillos.
-Ryo…-saludo Yugi-veo que ya conociste a mi amiga Anzu.
-Ahh tu amiga eh-dijo Ryo sentándose en su silla que estaba junto a la de Anzu. En ese instante, un chico de cabello negro y ojos verdes (Nadia: me refiero a Otogi) se acerco a darle un beso en la mejilla a Anzu diciendo "mi chica", cosa que solo lo hizo de pretexto para quitarle la silla a Ryo donde estaba sentado, causando que esta callera al piso. Luego de que se levanto comenzó a corretear al tipo por toda la cafetería.
Anzu no podía sentirse más apenada, pues se daba cuenta de que por ser la chica nueva, sería como el "juguetito" o la burla de los chicos, por así decirlo.
-Oh por Dios-dijo Miho- es como en primer grado, eres el juguete nuevo-algo burlona.
-¡SONRIE!-dijo una chica rubia de lentes que se acerco con una cámara para tomarle una foto a Anzu, cosa que hizo que la oji azul se quedara encegada por la luz del flash.-lo siento, es para el reportaje- dijo.
-NO HAY REPORTAJE REBECCA…-dijo Yugi un poco molesto y regañando a Rebecca por lo que había hecho.-no vuelvas a hacerlo-y dicho esto, el chico se levantó de la mesa y se fue, dejando a las tres chicas solas.
-U.U pues tendremos que escribir otro reportaje acerca de los chicos y el alcohol-dijo Rebecca dando un leve suspiro que reflejaba desilusión.
-No tiene que ser así…-le interrumpió Anzu-puedes escribir acerca de…desordenes alimenticios, problemas familiares, cualquier otra cosa- tratando de animar a la rubia para que escribiera su reportaje.
-¿Enserio?-dijo Rebecca—ese está muy bueno-comento Miho, a lo que ambas les parecieron muy buenas ideas las que propuso la castaña.
Sin embargo, la chica no le prestó mucha atención a la plática de sus nuevas amigas, pues su atención se fue directa hacia un grupo de jóvenes que iba caminando por las jardineras de afuera de la cafetería. Había algo en ellos que capto la atención de Anzu al momento de que los vio, caminaban con mucha elegancia, su piel era muy pálida, pero a pesar de eso se veían muy bien, era como si hubiera algo fuera algo de lo normal en ellos.
-¿Quiénes son?-pregunto la oji azul inmediatamente mirándolos en cuanto entraron a la cafetería.
-Son los Cullen-contesto Rebecca-hijos adoptivos del doctor Cullen. Se mudaron de Osaka hace unos años.
-Es que no socializan mucho-dijo Rebecca-andan juntos.
-Si andan juntos-dijo Miho volteando a verlos- la rubia es Mai y el chico que viene con ella es Jounuchi y son como pareja.
-Pero Miho, ellos no son parientes-le dijo la rubia a su amiga.
-Sí pero…-le excuso Miho-viven juntos, y eso es extraño. Ahh ok, la pelirroja de cabello largo es Shizuka y ella está con Honda, el moreno que parece estar hipnotizado. –Dijo volteando a ver la pareja que iba pasando- El doctor Cullen es Cupido y padre a la vez.
-Tal vez me adopte-dijo Rebecca en tono burlón.
Anzu volvió a perderse en sus pensamientos, pues su atención se fue en el último de los chicos que entro a la cafetería, era alto, de cabello puntiagudo con unos mechones dorados como flequillo y muy despeinado y ojos violetas, se veía muy apuesto, y capto la atención la Anzu en segundos.
-¿Quién es él?- pregunto la chica a sus amigas con la mirada perdida en el chico.
-Él es Atem Cullen- le dijo Miho- y muy guapo obviamente, pero ninguna chica es lo bastante buena para él, así que es mejor que no quieras perder tu tiempo con él.
-Créeme no planeaba hacerlo-dijo la castaña algo resignada al comentario de su amiga, volviendo a girar la vista hacia sus amigas, quienes platicaban muy animadamente.
Sin embargo, no podía dejar de mirarlo, había algo en él, de vez en cuando volteaba discretamente, pero él le miraba fijamente, no le despegaba la mirada ni por un instante, ambos se miraron, pero el volteo.
"Al fin y al cabos es solo coincidencia"-pensaba la castaña, pero…en realidad ¿sería coincidencia?
