Tercer Capitulo.. Jejeje
Disclaimer: Naruto y sus personajes no me pertenecen, pero a veces me gusta pretender que Kishimoto-sensei me lo presta y hago estas historiecillas. Ninguna con ánimo de lucro
Capitulo III Nuevo Hogar
Gaara continuaba recordando como se dieron las cosas. La charla con su padre, los regaños, las lágrimas de su hermana mayor en el teléfono, los concejos de su hermano, a quién secretamente quería tanto. Pero estaba decidido a vivir en Konoha, a vivir con Naruto. Se lo había prometido, y su padre aceptó después de mucho hablar y poner pretextos que fueron rechazados tajantemente por el joven pelirrojo.
Debajo del casco que llevaba, Gaara sonreía, pero era una sonrisa triste. Al terminar el año escolar, decidieron continuar viviendo juntos con su rubio amigo y así hasta terminar su educación media, pero a la hora de escoger universidades sus caminos se separaron. No mucho, pero la universidad a la que había debía ir Naruto quedaba cerca de su casa pues no quería deshacerse de la casa de sus padres y la que Gaara había escogido quedaba muy retirada de la casa Familiar Uzumaki, así que su padre le había solicitado que se comprara un departamento cerca, para no tener que trasladarse demás y para "no seguir molestando a Naruto".
Lo que su padre nunca supo y lo que Naruto no advirtió en ningún momento era el amor tan grande que el Sabaku sentía por él. Claro que para ser justos Gaara tampoco se había dado cuenta de que su corazón latía más fuerte cuando estaba con él, de cómo sus manos parecían querer tocarlo en todo momento, cosa que lograba solo con limpiar de una de sus mejillas un rastro de la cena o una migaja de pan. El desadvertido pelirrojo se vino a dar cuenta de sus sentimientos cuando estaba por desempacar la última caja en su "nuevo hogar".
Esa noche lloró. Como nunca había llorado antes, de su garganta salieron unos sonidos casi guturales que lo dejaron sin habla. De sus ojos caían lágrimas que ardían, no sólo en su rostro, sino en su alma, lágrimas que quemaban parte de su corazón. "Lo merezco, por estúpido… Por no darme cuenta a tiempo… Por no decirle que lo amo, como nunca, como a nadie he amado antes y como a nadie amaré después de él".
Se quedó dormido en el largo sofá que su amado le había comprado como despedida, y que le había ayudado a entrar esa misma mañana. Así que el sonido del teléfono lo dejó un poco desconcertado.
- ¿Hola? – Dijo con una voz un poco somnolienta.
- ¿Gaara? ¿Qué te pasa? …. ¿Estás llorando? – Silencio en espera de respuesta.
- ¿Kankuro? ¿Qué quieres? – Silencio – No, no estoy llorando, estaba cansado por mi mudanza, estaba dormido ¿Qué quieres?
- Hey! No nos hemos visto en ocho años. Cuando te fuiste para Konoha tenías algo así como doce, trece años, y ¿Así me saludas después de todo ese tiempo?
- Precisamente. Han pasado ocho años desde que me fui de Suna y tú nunca me visitaste, llamabas en mi cumpleaños, en el tuyo y en el de Temari, en navidad y en año nuevo y esas eran todas las noticas que tenía de ti. Ocho años y ni una sola vez. Entonces ¿Cómo debería ser mi saludo?
- Mejor, desde mañana vivo contigo. Solo llevémonos bien.
Estuvieron hablando un rato por el teléfono y fue como Gaara entendió la decisión de su hermano de vivir con él. Ninguna de las universidades de Suna lo aceptaba por su "alto" rendimiento académico, y su padre no tuvo más opción que mandarlo con el pobre pelirrojo. Este no podía estar más feliz. Si, es cierto que le recriminó en un inicio su falta de comunicación, pero entendía que ese no era el fuerte de su familia, de hecho Temari tampoco se comunicaba mucho con él, excepto cuando peleaba con su padre, o con el mismo Kankuro por algo significante.
Gaara terminó de hablar con su hermano, y decidió llamar a Naruto. Al contestar la voz del otro chico le devolvió las ganas de vivir, entonces decidió no mostrar su tristeza por no tenerlo cerca y darle ánimos, pues el rubio hiperactivo los necesitaba.
- Ajajaja ¿El primer día de clases y ya con problemas? ¿Qué eres? ¿Un imán para ese tipo de situaciones?
- Por favor, Gaara, no te burles. Fue una caída magnifica. Debiste haberme visto. Tropecé justo enfrente de toda la clase. Hasta Kakashi sensei se burló de mí. No fue algo muy bonito, pero fue algo muy gracioso, lo reconozco ahora que lo veo en retrospectiva… Jajaja Si, debiste haberme visto.
Y la conversación fue larga y amena, como si todavía estuvieran en la misma habitación, como si ningún cambio se hubiera efectuado.
Gaara mientras se acercaba a la casa de Naruto recordaba más y más cosas. El primer examen escrito de Naruto y como este le había rogado que fuera hasta la universidad a recogerlo para celebrar con unos pasteles y cafés que había aprobado. La cara de Gaara cuando su hermano terminó de desempacar sus cosas. La cara de Kiba cuando fue por primera vez a la casa de Kankuro. El cumpleaños de Naruto. El cumpleaños de Kankuro.
Cuando Gaara se quiso dar cuenta ya había pasado un año desde que no vivía con él. Pero aún lo amaba, y mucho. No quería decírselo por no arruinar la amistad, después de todo Naruto era muy directo y si no le había dicho nada, era porque nada sentía por él más allá de una bonita amistad. Un año había pasado y todavía se encontraban para tomar algo o ver películas juntos. Claro que a medida que pasaban de semestre su tiempo libre era menos y sus visitas eran más cortas.
Gaara se sentía muy bien cada vez que se encontraba con Naruto, su humor era diferente, su vida era más armoniosa, más bella, más llevadera. Su vida con Naruto en ella era mejor que sin él y por eso seguía ocultándose de su amor.
- ¿Por qué no simplemente se lo dices? ¿Ah? ¿Por qué no lo tomas de su manita y le dices algo como "te amo, no puedo vivir sin ti casémonos, en algunas partes es legal" Jajaja? – Le decía un muy "gracioso" Kankuro – Dejen de camuflarse en juegos de vídeo y en películas, son el uno para el otro.
- No puedo creerlo, ¿Te burlas de mí? ¿Tú? He visto como miras a Kiba – 1 -0 ganado Gaara – Además lo que pase con Naruto es asunto mío y de nadie más.
- Solo que no quiero tener un hermano bipolar. Cada vez que lo ves, tu genio no podría ser mejor. Y la última vez que no pudiste hablar con él como en una semana, casi me matas por no sacar la basura. Creo que deberías darte una oportunidad.
Gaara cerró de un golpe la nevera y se retiró a su cuarto sin decir nada más. En el fondo sabía que su hermano tenía la razón en todo, pero no podía hacerlo. No sabía como.
- Te tardaste demasiado. ¿Qué tan difícil es traer unos emparedados y unas sodas? – Esa noche Naruto había acabado semestre y se quedaba en casa de Gaara. Se veía más hermoso que nunca, más feliz, más tranquilo ahora que sabía que no iba taaaan mal en las materias y que podría comenzar las próximas sin ningún problema. - ¿Ehh? ¿Y encima traes todo mal? Sabes que no me gusta ese sabor de soda, y a mi emparedado le falta mayonesa y le sobra la mostaza.
- Lo siento mi hermano me distrajo con asuntos suyos – Mentira – Puedo bajar y preparar otro – Mentira, estaba súper cansado y no se le antojaba otro encuentro en la cocina – No hay problema. Además no quiero que te levantes – Mentira, se moría por verlo caminar, al menos hasta la puerta.
- No, yo voy además creo que debo usar el baño – Mentira, solo que notaba lo cansado que estaba Gaara y no quería hacerlo bajar de nuevo.
Al llegar a la cocina se sorprendió al ver a Kankuro comiendo solo, leyendo una revista muy vieja.
- Hola Kankuro – Saludo con un poco de lentitud pues no conocía muy bien al chico, cada vez que estaba en casa de Gaara o cerca a él nada más en el mundo importaba. Nadie más.
- Hola Naruto ¿Ya le dijiste a mi hermanito que lo amas con todo tu corazón y que es tu razón de vivir y todo eso?
- ¿Y tu? ¿Ya se lo dijiste a Kiba?
- Naruto lo que pase entre Kiba y yo es nuestro problema, pero lo que pasa entre ustedes dos me afecta. No solo porque vivo con él y a veces su cambio humor es insoportable, sino porque es mi hermano menor y quiero que alguien le enseñe lo que es al amor. Él no sabe que eso, no porque no lo amemos sino por tantas cosas que sucedieron cuando era tan solo un niño. No sé si lo sabes, pero el Gaara que ves ahora no es el mismo de hace tanto tiempo atrás.
- Lo sé. Él me lo contó hace mucho tiempo, hace tanto que ya lo había olvidado. Kankuro, tengo miedo de perderlo, de que no pueda mostrarle todo lo que tengo aquí para él – Dijo un muy afligido Naruto llevándose una mano al pecho – Lo amo.
Kimiyu, tercer capitulo. ¿Recomendaciones? ¿Qué te gustaría ver que no sea Gaalee? XD
