Bueno primero me disculpo por la demora. Estuve hospitalizada y tengo un brazo roto, sin embargo aquí está el cuarto cap... ¿Cuál será la respuesta de Gaara?
Los personajes de Naruto no me pertenecen, bueno en mis fantasías Shikamaru es mío jejeje pero en la realidad son de Kishimoto sensei... Estas historias las hago para mi entretenimiento, sin animo de lucro...
Capitulo IV Déjame enseñarte
Naruto se encontraba en el recibidor de su amplia casa familiar esperando por Gaara. Sabía que al vivir al otro lado de la ciudad su recorrido tardaría al menos, otros treinta minutos, pero las ganas de verlo y la impaciencia típica de su persona, lo tenían al borde de un colapso nervioso.
Había preparado todo, pero quería estar cien por ciento seguro de que nada estaba fuera de lugar, así que se dispuso a revisarlo todo de nuevo. La comida estaba servida, costillas BK, la comida favorita de Gaara y por supuesto su lindo y humeante tazón de Ramen. Las velas, e incluso el discurso que usaría, tan pronto el dueño de su corazón atravesara por la puerta.
Naruto recordaba muy bien la historia de Gaara y como su nacimiento había costado la vida a su madre. Por años él mismo se culpó de todo, se preguntaba constantemente que si no hubieran escogido tenerlo, su madre tal vez estaría viva. Aguantó por mucho tiempo los silencios de su familia, quienes no lo culpaban tanto como él a sí mismo, pero que no podían evitar verlo con malos ojos cada vez que hacía algo fuera de lugar. Sabían, en el fondo de su alma, que Gaara no tenía la culpa de haber nacido, sabían que a su madre se le había advertido sobre lo complicado y riesgoso de su embarazo y sabían que fue ella quien decidió darle la vida a su tercer y último hijo. No fue sino hasta después de el cumpleaños número quince de Gaara que todos entendieron la verdad de las cosas.
Su padre lo había hecho volar de nuevo a Suna pues debían hablar de asuntos importantes y celebrar su nacimiento. Gaara dudó si debía asistir o no, pero fue el mismo Naruto el que lo convenció de volver y quedarse un tiempo allá. Además estaban de vacaciones de invierno y no tendrían escuela por un tiempo. El 19 de enero llegó y el embajador de Suna le entregó un sobre muy viejo y arrugado a su hijo menor. La letra en la que estaba escrito su nombre no la había visto antes, y no fue sino hasta que sacó el contenido que entendió de quien era:
""Hijo Mío: Hoy me enteré de que venias al mundo, que crecías dentro de mí. Que vas a venir a alegrar nuestra vida, nuestra familia. Pero también me dijeron que no podía tenerte, que mi vida corría peligro si continuaba con el embarazo, que no podía dar a luz porque podría morir, pero eso no me importa, no me interesa lo que me pase, pues sé que la familia que tenemos te va a amar tanto como yo a ti. Sin conocerte, sin haberte visto ni una sola vez ya eres lo más importante para mí, para tu padre, que le encanta tener hijos para jugar y reír. Tu hermana Temari es un poco sería, y esta preocupada siempre por lo asuntos familiares, pero eso no indica que no sepa hacer una broma de vez en cuando, es muy inteligente también, asegúrate de aprender muchas cosas de ella como la puntualidad y la rectitud. Kankuro es muy diferente, también es inteligente, pero a su modo, la forma que tiene él de ver las cosas es como lo haría un niño, siempre jugando con sus figuritas de acción y con sus comics. De él me gustaría que aprendieras eso, a ver siempre el lado divertido y juguetón de las cosas, a no olvidar que siempre por más feo o difícil que parezca un problema tiene solución, a jugar hasta el cansancio, porque nada más importa en la vida. Te amo, y sé muy bien que el duro pero amoroso embajador, la sería pero cariñosa Temari y el divertido pero responsable Kankuro, te van a dar la bienvenida a este mundo como lo haría yo. No te culpes por nada que no hayas hecho con intención, nunca dudé en hacer esto que hago, porque sé que estrás bien, que nada les faltará, que su amor será lindo e incondicional, que su vida estará llena de risas y más si Kankuro está por ahí, que todos van a estar siempre juntos y que van a recordar estas palabras para ustedes. ""
Naruto recordó como Gaara lloró en sus hombros hasta que se quedó dormido. Había acabado de llegar, pero no podía esperar hasta el otro día para contarle como había sido su celebración, de como se sintió después de leer esta carta que su madre había escrito tanto tiempo atrás y que hoy le devolvía sus ganar de creer y de amar.
Una luz lo sacó de sus pensamientos, era una moto un tanto ruidosa que se acercaba a la entrada de su casa. Había llegado el momento de hablar con él, de decirle lo mucho que significaba que estuviera allí, que lo amaba con locura, que lo estaba esperando desde hace mucho tiempo y que al fin sabía que lo había encontrado. Su corazón empezó a latir con una fuerza descomunal.
AL final, cuando abrió la puerta y lo recibió…. No pudo decirle nada. Abrió la boca, pero nada salió. No pudo ni saludarlo. Esto, por obvias razones, lo tomó Gaara como una mala señal, pues él también estaba dispuesto a confesarle a Naruto todo lo que había en su corazón.
La cena transcurrió como las demás, en silencio, de esos que son incomodos, de esos que quieres terminar de una vez con un "Te quiero", pero ninguno fue lo suficientemente capaz de hacerlo. Recogieron la mesa y se dirigieron a la sala de estar para ver un rato televisión hasta que Gaara no aguantó más la curiosidad y muy inocente preguntó:
- ¿Qué fue lo que te pasó anoche? ¿Por qué llorabas de manera descontrolada? - Y la pregunta más temida por los dos jóvenes - ¿Qué es lo que quieres enseñarme?
- Bueno – Dijo un rubio muy nervioso apagando la televisión – Gaara, para contestar estas preguntas debo contarte primero una historia, en realidad dos.
Y comenzó con sus relatos:
- En la universidad en la que estudio, hay dos chicos, pues hay muchos Jajaja – Más nervios- Pero estos dos en particular. Llamémosles X y Z. Uno de ellos, X, está y ha estado enamorado del otro, Z, desde hace mucho tiempo, y hasta hace poco X tuvo la fuerza de confesarle a Z sus sentimientos, pero Z no supo como reaccionar. ¿Me sigues?
- Ajá, continúa por favor. – Gaara no entendía nada de nada ¿Qué tenía que ver esta historia con ellos?
- Así que Z se empezó a distanciar de su amigo al no saber como corresponder a sus sentimientos, pues ya sabes ¿No? Los dos chicos, es más complicado, bueno en ocasiones. Tú me entiendes ¿Verdad? – Nop, Gaara estaba completamente perdido, pero le encantaba ver al rubio divagar en su historia- Entonces un día X decidió perder la cabeza en los tragos, no digo que sea una buena idea, pero a él le pareció así en el momento. Y al salir del bar, sin darse cuenta, sus pasos lo llevaron directo a la casa de su amigo..
- Z – Interrumpió Gaara con una sonrisa en los labios que desconcentró aún más a Naruto
- ¿Quién? Ahhh Si claro, a la casa de Z, y sin pensarlo dos veces timbró y esperó y esperó, pero nada sucedió. Su amigo no estaba en casa. Así borracho como estaba comenzó su camino de regreso a su casa, pero un autobús lo atropelló y quedó muy mal herido, en coma medico, ya sabes de eso que se inducen con drogas para que le paciente se recupere. – Naruto hizo una pausa en su relato.
- Wow ¿Tu amigo está bien? ¿Dónde estaba Z en un momento como este?
- Pues bien, los padres de X nos llamaron a mi y a Kiba desde el hospital, para darnos las noticas y a mi me tocó contarle a Z, pues eran amigos y además yo sabía lo que había ocurrido entre ellos. Z me contó con lágrimas a flor de piel, que él estuvo toda la noche en la puerta de la casa de X esperando a que llegara, y que como sus padres estaban en al casa de un amigo y él nunca llegó, pues le tocó dormir en la puerta. Yo, muy preocupado, le pregunté que hacía allí, que era lo que estaba esperando, que era lo que tenía que decirle a X por que era tan importante que lo esperó toda la noche a la intemperie solo para hablar con él etc… - Los ojos de Naruto se llenaron de lágrimas. – Z me dijo que lo amaba, que se había dado cuenta de eso, esa mañana y que como no había ido a la universidad por estar bebiendo, pues no sabía donde más encontrarlo para decirle lo mucho que lo amaba. – Naruto comenzó a llorar muy, muy suave. – Es por eso que te llamé tan tarde y llorando y como no pude hablar…- Más lagrimas. - X está bien – Continuó en medio de sollozos – Pero no sabemos cuando pueda salir del hospital, todas las mañanas lo despiertan y por las noches lo drogan de nuevo, pero Z nunca ha dejado el hospital, más que para cambiarse de ropa y tal vez entregar trabajos por los dos en la U.
- Ok, me alegra que la historia tuviera un final mmmm – dijo Gaara un tanto pensativo - ¿Feliz? ¿Cuál es la segunda historia?
- Creo que esa la conoces mejor que yo. Gaara es TU historia. Como le tienes miedo a amar por lo que pasó con tu madre- Más sollozos, ahora por parte de los dos- Como crees que todo va a ser igual a como fue con tu familia, pero yo.. yo quiero… enseñarte.. que aunque a veces el amor duela, no siempre nos hace daño. A veces es algo hermoso… como lo que yo siento por ti… Gaara yo te amo… más que a mí mismo, más que a nada en el mundo, más que a nadie. Tú eres lo más importante para mí. Mi corazón solo late, cuando tú estas presente, mi vida solo tiene color cuando te veo, mi sonrisa es más real, más sincera cuando estoy a tu lado, nada es más hermoso que verte en las mañanas y el despedirme de ti, me mata. No lo supe hasta que te mudaste y me dejaste aquí, solo, sin ti. Yo quiero que entiendas que el amor no siempre es sacrificio y dolor, que también puede ser algo hermoso, que llena el corazón y el alma…. Gaara tú ¿Me dejarías enseñarte?...
Me encanta cuando dejan sus comentarios y cuando me tiene en cuenta, me motiva a escribir más y más! Así que esta vez que no se les olvide... sus reviews son mi alimento espiritual!
Kimiyu, de nuevo para tí!
