Disclaimer: Naruto no me pertenece... ninguno de sus personajes me pertenece, pero la historia a continuación si, y está hecha TOTALMENTE sin animo de lucro.

Disfruten leyéndola como yo disfruté escribiéndola.


Capitulo VI

La unión del embajador


La llamada de Temari fue corta pero informativa. El padre de Gaara había sufrido un accidente y estaba en muy malas condiciones. Los doctores no tenían casi ninguna expectativa y los hijos del embajador debían viajar a Suna lo antes posible.

Kankuro ya estaba al tanto, pero con Gaara hasta este momento se había podido comunicar.

- ¿Dónde estabas metido? Te he llamado toda la mañana y a toda parte. – Se notaba un leve enojo en su voz.

- Estoy donde Naruto. Mañana mismo viajo y….

- Papá quiere hablar con él también, Gaara estoy muy asustada. No sé que pueda pasar. – Interrumpió una muy preocupada voz femenina que resonaba al otro lado del teléfono.

- Claro, mañana salimos para Suna a primera hora. No te preocupes. Ten calma y verás como todo se soluciona.

Temari colgó su celular con una profunda tristeza y con una gran decepción de ella misma. No se suponía que fuera su hermano menor el que la consolara en casos como estos. Debía ser ella quien, con sus palabras, calmara la angustia de sus hermanos, pero Gaara con unas cuantas palabras, y asegurando su pronto retorno, le devolvió un poco de paz a su angustiado corazón.

Al colgar Gaara tampoco se sentía muy tranquilo al saber no solo que su padre acababa de sufrir un terrible accidente, sino que lo había mandado llamar a él y a Naruto. Se puso de pie, apagó el televisor y se dirigió a la habitación en la que previamente había puesto a Naruto a dormir, lo observó un rato y se recostó con él quedándose completamente dormido en menos de dos segundos. Lo notaba cansado y por eso prefirió darle las noticias a la mañana siguiente.

Abordaron el primer avión que puedo conseguir con dos asientos disponibles, pues y aunque no fuera un petición de su padre iría con Naruto, su ahora pareja desde hace solo pocas horas, pero su verdadero amor desde hace muchos años.

Naruto había viajado antes en muchas ocasiones, pero jamás había asistido a conocer a ninguna de las familias de sus anteriores parejas, dejando en claro que no había ninguna. Gaara era su primer novio y esto ponía muy nervioso a nuestro querido zorrito.

El viaje transcurrió sin mayores sobresaltos, salvo que durante este largo recorrido Gaara intentaba calmar a su nerviosa pareja:

- Amor no pasa nada malo con conocer a mi padre. Él tal vez sea un poco estricto y esta noticia vendrá como una sorpresa muy, muy inesperada, pero estoy casi seguro que entenderá cuanto nos amamos. Eso creo.

- ¿"Casi seguro"? ¿"Eso creo"? ¿Esa es tu manera de subirme el ánimo? ¿Tus hermanos estarán allí? ¿Dónde nos quedaremos? ¿Por qué tu padre pediría verme? ¿Para que me mandó llamar? ¿No tienes calor con esa chaqueta? ¿Cerraste la puerta del apartamento? ¿Este avión se está haciendo más pequeño? ¿En serio no tienes calor?

- Tranquilízate un poco. Cada vez que te pones nervioso empiezas a hacer millones de preguntas y nunca te entiendo nada, probablemente no sea nada malo.

Al llegar a Suna fueron recibidos por Temari y su prometido Shikamaru Nara. Del joven estudiante de Konoha que hace muchos años atrás había recibido el honor de transferirse a la escuela de Suna con una grandiosa beca, y que había finalizado sus estudios antes de lo previsto no quedaba ya nada. Ahora se presentaba ante Naruto, su ex compañero de travesuras, un hombre uniformado y galardonado con los más altos honores de la Armada de Suna, una de las más prestigiosas en el mundo. Su cargo: Estratega militar.

La bienvenida fue corta y directa: el embajador había sufrido un terrible accidente y deseaba ver a sus tres hijos inmediatamente antes de que las cosas empeoraran. Deberían esperar por la llegada de Kankuro y su acompañante y entonces se dirigirían los seis al hospital.

La espera no fue muy larga, pues casi al momento de decidirse a esperar Kankuro apareció junto con Kiba, algo que fue una sorpresa para todos, menos para el menor de los Sabaku, quien era testigo, no por voluntad, del amor que se tenían esos dos. Al salir del aeropuerto entraron en un lujoso vehículo negro estacionado frente a ellos.

Al llegar al hospital, el ambiente era tenso, al igual que en la mayoría del recorrido. Shikamaru y Temari habían estado sosteniéndose las manos el uno al otro en señal de apoyo, pero esto no parecía calmar los nervios de la rubia heredera. Y para desgracia de Gaara y Naruto, no podían consolarse entre ellos, pues su familia y amigos todavía no sabían de su relación y no querían importunarlos. Como también trataban de contenerse Kankuro y Kiba con algo menos de suerte y su relación fue más que clara para Shikamaru, quien con una sonrisa leve les dio su aprobación.

Al entrar en la habitación la tensión y la incomodidad dieron paso a la tristeza y el desconsuelo, los hermanos Suna nunca habían visto a su padre en tales condiciones y los que estaba a punto de informarles sería algo con lo que ellos nunca hubieran contado.

- Hijo, al ser embajador, manejo con orgullo y detalle altos secretos militares y gubernamentales de la alianza entre las ciudades de Suna y Konoha. – Empezó a decir el embajador Subaku un tanto adolorido por las heridas recibidas durante su accidente. – Y no queremos que dichos secretos caigan en manos peligrosas y lastimosamente ni el embajador de Konoha ni yo, estamos en condiciones de continuar con nuestros puestos, así que ´le ya ha nombrado a su sucesor. Su hijo mayos Neji, es quien a partir de ahora se encargará de continuar con su ardua labor – Su discurso se vio interrumpido por una fuerte tos que aumentó los niveles de su fiebre. – Ahora, la tradición indica que el hijo mayor es quien debe hacer el relevo de su padre, pero en mi caso mi hija, mi única hija fue quien nació primero y no puedo nombrarla. Temari – Dijo el embajador extendiendo una mano hacia su hija. – Siempre he sabido de tu gusto por las cosas simples de la vida, no quiero arruinar tu futura boda y los planes que tienes de organizar una familia al colocarte en una labor que llenará la mayor parte de tu agenda. – De nuevo una potente tos que amenazaba con acallar su voz de una momento a otro. – La única solución es que sea uno de ustedes, uno de mis hijos varones, para así poder unir en matrimonio a las dos ciudades, pues el embajador de Konoha le entregará la lleve de la ciudad a su hija Hinata, y yo entregaré la llave de esta ciudad al hijo que decida casarse con ella para renovar así la alianza firmada hace ya tanto tiempo. – Silencio. Uno de esos silencios que avecinan fuertes tormentas. – Por esto Kankuro o Gaara deberán escoger cual de ustedes llevará con orgullo el nombre de la familia Subaku y se unirá en matrimonio con esa dulce y tierna chica. Ahora creo que necesito algo de descanso, así que retírense y vuelvan mañana con noticias acerca de su decisión.

Los tres hijos de la familia se miraron entre ellos y comenzaron a retirarse en silencio junto a sus acompañantes. El embajador llamó a un lado a Naruto y le pidió que se quedara un momento con él. Quería comentarle algo y por tanto, todos los demás, incluyendo a Gaara, debían dejarlos conversar a solas…


Gracias a todos por sus Reviews, Kimiyu de nuevo, es grato saber que mi trabajo es apreciado. Para todos los que se preocupan por mi brazo, está mejor, y cada vez que leo un nuevo Review me duele un poco menos!

Gracias de verdad y espero que este capitulo sea de su agrado! BYE- BYE