Disclaimer: Naruto y sus personajes son propiedad de Kishimoto Sensei.. Ninguno me pertenece a mi, pero las figuritas y peluches que yo hago si jejeje...Este fic lo hago sin animo de lucro! Lo único que gano con esto son eso maravillosos Reviews que me dejan. Diviértanse leyendo.
Capitulo VII
La decisión de Gaara
El embajador llamó a un lado a Naruto y le pidió que se quedara un momento con él. Quería comentarle algo y por tanto, todos los demás, incluyendo a Gaara, debían dejarlos conversar a solas…
- Naruto, acérquese. Quiero pedirle un inmenso favor. Sé de primera mano la relación que tiene con mi hijo… - Pausa, una tos incontrolable.
- ¿Lo sabe? ¿Quién se lo dijo? – Naruto parecía arrinconado.
- Él mismo, en su última visita, para su cumpleaños. Él me comentó la fuerte amistad y los une y el cariño y la confianza que ha depositado en usted.
- Ahh! Esa relación – Respiró con tranquilidad Naruto.
- ¿Luego tienen otra? - Preguntó con algo de impaciencia el embajador solo para confirmar sus sospechas.
- No ninguna otra- A Naruto no le gustó demasiado negar la relación que había acabado de iniciar con el hijo del hombre que tenía en frente, pero no podía reconocer esa verdad justo ahora, en estas condiciones.
- Continuemos – De nuevo esa ruda tos opacando su voz – Quiero que Gaara aprenda lo que es el amor. A diferencia de lo que muchos pueden llegar a pensar, yo amé incondicionalmente a su madre y me gustaría que él encontrara el amor en una maravillosa persona como lo he hecho yo. Quiero que ame y disfrute de ese amor. Quiero que encuentre refugio en los brazos de otra persona y se sienta seguro de ese amor, de que nada puede romperlo o quebrarlo, de que será eterno. Usted entenderá que por la relación que lleva con mi hijo debo pedirle que lo ayude a hacer lo que es correcto para él, y para su país – El efecto de la droga que le fue inyectada tiempo antes de la llegada de los seis visitantes empezaba a hacer efecto en el hombre y comenzaba a adormecerlo hasta obligarlo a cerrar sus ojos y terminar de forma precipitada su discurso.
Naruto permaneció en la habitación por otros treinta o cuarenta minutos, tiempo que le bastó para tomar su decisión.
Temari, Gaara, Kankuro, Kiba y Shikamaru se sentaron en la pequeña y blanquecina sala de espera de aquel gran hospital ala espera de que su rubio acompañante saliera del cuarto en el que se encontraba la razón de sus pensamientos. Los cinco permanecían en completo silencio, como si El único tema de conversación en todo el mundo lo tuviera guardado Naruto en un bolsillo y ellos simplemente se limitaran a esperar su regreso.
Temari se soltó en lágrimas, no pudiendo contenerlas ni un minuto más. Esta situación era algo más de lo que ella podría manejar. Gaara intentó reconfortarla pero fue imposible. Él mismo se encontraba algo más tenso que su hermana, su mente divagaba por los oscuros callejones sin salida que se le presentaban para zafarse de esto "Tal vez Kankuro… ¡NO!" "Tal vez mi padre…" ¿Qué hacer en un momento como este? ¿Qué era eso tan importante que debía discutir su padre con Naruto para pedirle que se marchara?
Gaara sabía muy bien que la relación de Kiba y Kankuro era algo secreto, así que usó su mayor dote de actor cuando vio algo que lo dejó desconcertado por completo, algo que selló su futuro y el de Naruto solo por el simple hecho de estar allí: Argollas.
No cualquier par de argollas. Argollas de matrimonio, de esas que se usan al final de esa majestuosa ceremonia religiosa o civil para sellar la unión para siempre de dos personas. Y esas argollas no estaban en dedos cualquiera, estaban en el dedo anular de su hermano y de su novio… Kiba y Kankuro se habían casado, en secreto, no le dijeron ni siquiera a él. Se sentía excluido, se sentía marginado, pero más que nada se sentía desesperado pues esto solo significaba que sería él quien debería unirse en sagrado y falso matrimonio con alguien cuyo nombre acaba de escuchar por primera vez en su vida.
Gaara decidió casarse y continuar con esa ridícula tradición. Su padre se lo había encargado, y él no sería quien rompiera la felicidad de su hermano obligándolo a separarse de su amado y casarse de nuevo pero con alguien más. No podía ni pensar en como se lo diría Naruto, él no entendería ¿O sí? ¿Era eso de lo que su padre le estaba hablando? ¿Estaba el embajador tratando de convencer a Naruto de dejarlo y de que convérselo de casarse? La incertidumbre acabaría con él.
Cuando Naruto salió de la habitación Temari estaba ya más calmada y Gaara estaba pálido de pensar en como le diría esto a su novio. Pero no tuvo que hacerlo.
- Gaara creo que deberías estar más feliz que esto pues dentro de poco vas a celebrar tu matrimonio – aseguró un joven rubio con la voz entre cortada tratando de no llorar.
La vida de esos dos se desmoronó por completo. Ese amor que se había n guardado por tanto tiempo y que por fin estaban dispuestos a entregarse mutuamente se había acabado tal vez para siempre.
Al escuchar esto Temari hizo los arreglos para conocer a la flamante esposa y a su importantísimo padre en las siguientes semanas. Con esas llamadas quedaba confirmada la decisión de Naruto y Gaara, decisión que ellos pensaban era la correcta.
Me disculpo por la demora y lo corto del fic.. He tenido problemas con el Internet, y no me dejaba acceder a la Página, pero ya está colgado el nuevo capitulo para tod s ustedes.. Muchas Gracias por sus encantadores Reviews y por sus mensajes de ánimo por mi brazo, ya estoy mucho mejor! Kimiyu de nuevo gracias por seguirme leyendo, tenerme tanta paciencia y comentar cada capitulo!
