Hola a todos! Aquí les traigo la conti, espero que les guste el capi...me dediqué especialmente e sabado a hacerlo, y creo que quedó de su agrado...
Besos!
Capítulo 3: Planes y… Descubierta?
Luego de esa mágica noche juntos en la que festejamos los 6 meses de noviazgo, las cosas entre nosotros mejoraron aún más si es que eso podía ser. Finalmente confesarle mis sentimientos a Sasuke me había ayudado a abrirme más con mis emociones, a mostrarme más cariñosa con él, y parte de la Sakura que había sido antes de lo de Itachi pareció renacer de nuevo. Y ciertamente él se mostraba encantado con mis demostraciones para con él. Éramos simplemente, un par de chicos enamorados que pasaban tiempo juntos demostrándose cuanto se querían cada vez que podían, independientemente del lugar donde se encontraban.
Mis amigos estaban muy contentos por al fin ver que yo me decidía de una vez a seguir adelante con mi vida en el plano amoroso; pues ellos habían sido testigos de lo rota que había quedado interiormente cuando había sucedido lo de Itachi, y en algún momento habían temido que nunca superara aquel amor de verano. Hasta yo había temido eso en alguna que otra ocasión. Pero Sasuke se había encargado de traer esperanzas tanto a ellos como a mí, de que mi corazón podía ser sanado. Y con el tiempo eso al parecer había quedado demostrado, ante mí y ante todos.
Ya estábamos a mitad del cuarto año de carrera, por lo que el próximo año sería el último y durante el cual debíamos hacer un trabajo bajo la tutoría de uno de los profesores que conformaban el Consejo. Sasuke había recientemente, comenzado a trabajar medio tiempo en una veterinaria, pues era su pasión secreta el cuidado de los animales. Aún así, jamás descuidaba las clases, y como estudiábamos casi siempre juntos nos apoyábamos mutuamente en todo lo que podíamos. Sasuke vivía solo, por lo que algunas veces nos reuníamos en su casa por las noches y pasábamos horas y horas estudiando o haciendo el amor. Como yo aún vivía con Shizune, habíamos tomado la costumbre de pasar poco tiempo en mi casa para no molestarla demasiado con nuestras cosas, aunque de vez en cuando pasábamos algo de tiempo en familia los tres. Eran muy agradables esas veladas; sin embargo, Sasuke pocas veces se quedaba en mi casa a dormir cuando estaba Shizune, ya fuera por pudor, respeto o incomodidad. Yo extrañaba su calor cuando no compartía la cama con él, pues extrañaba su toque intensamente. Realmente Sasuke había calado hondo en mí.
Sasuke conocía mi historia de vida, aunque no con todos los detalles. Sabía que mis abuelos tenían un rancho en Konoha donde yo siempre había pasado mis vacaciones, sabía del accidente de mis padres, así de las amistades del colegio y universidad. Pero no sabía que el rancho de mis abuelos quedaba lindando con el de su tío ni que yo había tenido una historia amorosa con su primo. Una parte de mí se sentía mal al ocultarle ciertas cosas a él, sentía que le engañaba, pero otra parte de mí decía que era una forma de protección, tanto para él como para mí. Sasuke me había dicho que su padre quería conocerme, me decía que ya era hora de presentarme a su familia. Y yo me preguntaba que pasaría si yo le dijera que ya conocía a una parte de su familia.
Yo tenía miedo y siempre le decía a Sasuke que todavía no era tiempo de que me presentara a su familia, sabía que a él le dolía esa acción de mi parte pero es que no me sentía preparar para lidiar con la familia Uchiha aún. Pero mi novio siempre había sido muy comprensivo, paciente y tolerante conmigo y jamás podía negarme nada. Muchas veces sentía que me aprovechaba de la bondad y amor de Sasuke pero es que durante tanto tiempo me había sentido tan mal por haber actuado tan impulsivamente aquel verano, que ahora me había vuelto demasiado meticulosa a la hora de pensar las cosas, de realizar algo. En mi mundo, quería que sólo fuéramos Sasuke y yo, no quería que estuviera ni su familia ni la mía, me había vuelto dependiente de él a ese punto, y no quería compartirlo, ya fuera por miedo a perderlo, o por miedo a perderme a mí misma nuevamente. Y sabía que ninguna de las dos cosas eran válidas para mí.
Al finalizar el cuarto año de la universidad supe que ya no podría poner más excusas ni demorar por más tiempo lo inevitable; ya había llegado la hora de conocer a la familia Uchiha, la familia de mi novio. Los conocí durante la celebración de finalización de cursos, donde fuimos presentados informalmente por Sasuke, también Shizune estaba ahí por lo que también la conocieron a ella.
Se concertó una cena en la casa de Madara Uchiha para el día siguiente, momento en que se harían las presentaciones formales y mi introducción en la familia. Yo estaba nerviosa, conocería mejor a los padres de Sasuke y temía que no fuera lo que ellos querían para su hijo. Él estaba muy contento de por fin ser presentada formalmente ante su familia como su novia, estaba tan orgulloso de la elección que había hecho al enamorarse de mí. Y yo solamente podía amarlo más por eso.
Esa noche, anterior a la cena que tendríamos con sus padres, Sasuke y yo salimos con mis amigos, ahora nuestros, a celebrar la finalización del curso. Todos habíamos aprobado satisfactoriamente las materias cursadas y el próximo año auguraba traer lindas promesas de éxitos para todos los allí presentes. Era apenas la medianoche cuando Sasuke y yo nos escapamos del boliche donde nos habíamos reunido a festejar con los demás, para ir a su casa, pues ya era hora de festejar los dos solos, en mutua compañía. Entramos y él fue a la cocina para posteriormente aparecer con una botella de vino, en la sala donde yo lo esperaba con una sonrisa. Charlamos unos minutos mientras degustábamos el delicioso vino hasta que las ganas de estar juntos nos superaron. Comenzamos a besarnos con frenesí en el sillón de la sala, la ropa comenzó a estorbar por lo que con manos presurosas fuimos desnudándonos el uno al otro rápidamente. Una vez desnudos me cargó en brazos, a lo que yo enredé mis piernas en su cintura y mis brazos alrededor de su cuello, y sin dejar de besarnos me llevó hasta el dormitorio.
Caímos en la cama, él sobre mí, sin romper el contacto de nuestros cuerpos y nuestras bocas, y las caricias hicieron su aparición. Sus manos recorrían mi cuerpo, estremeciéndome con cada toque. Yo a su vez tocaba la piel de su espalda, delineando sus músculos y apretando sus nalgas con ansiedad. Suspirábamos y la agitación que sentíamos era producto de la excitación por hacernos uno. Sentí su erección entre nuestros cuerpos y mi necesidad por sentirlo dentro se intensificó. Estábamos calientes y palpitantes; con las hormonas a flor de piel, y nuestros sentidos agudizados al placer que en poco tiempo más sentiríamos, como cada vez que estábamos juntos. Y es que hacer el amor con Sasuke era increíble. Su masculinidad era un despliegue de seducción y virilidad que me quitaba el aliento cada vez que lo veía frente a mí.
Entró en mí con fuerza y yo gemí al sentirlo. Me embistió una y otra vez sin tregua ni descanso, como si estuviera impaciente por saciarse de mí, incasable a entrar y salir de mí cada vez con más ganas como si quisiera estar en mí para siempre. Yo lo sentía en cada centímetro de mi cuerpo, tanto por fuera como por dentro. Su pene me llenaba y satisfacía, regalándome correntadas de placer que corrían por todo mi cuerpo cada vez que le sentía llenarme con su falo. Su beso se volvió voraz a la vez que sus embestidas se transformaron en violentas, y yo sentí mi orgasmo en ese momento, gritando su nombre.
Pero él aminoró un poco su ritmo, prolongando el acto íntimo del cual estábamos participando. Volvió a besarme suavemente como si recién se hubiera dado cuenta de lo salvaje que había sido minutos antes, como si me estuviera dando una disculpa muda, la cual por supuesto era inútil porque ese hombre me había hecho tener un orgasmo increíble. Sin embargo, sentí su necesidad de ser suave conmigo, de cuidarme, de protegerme y hacerme el amor dulcemente como a la cosa más valiosa jamás poseída. Sentí su entrega en cada poro de mi piel, y volví a estremecerme cuando nuevamente aceleró un poco más sus movimientos sin llegar a ser descontrolados como los que había tenido durante mi anterior orgasmo, sintiéndome llegar al clímax por segunda vez al arremolinarse en mi vientre esa sensación placentera ya tan conocida. Y un minuto después el éxtasis aún persistía con igual o mayor intensidad que la vez anterior, coincidiendo con la eyaculación de Sasuke en mí, pronunciando ambos el nombre del otro en la culminación de ese acto de amor.
No salió de mí enseguida sino que se quedó ahí, apoyando su cabeza en mi pecho, ambos jadeando por la intensidad de lo sentido anteriormente. Yo acariciaba su pelo y el estaba abrazado a mí.
- Quisiera estar siempre así… - dije de repente sintiéndome tan relajada y satisfecha. Él se mantuvo en silencio un momento hasta que apoyando su mentón en mi pecho clavó sus ojos en mí.
- Múdate conmigo – soltó de repente. Yo lo miré levantando una ceja, sin saber si me estaba diciendo eso en serio o era tan sólo una broma – No estoy bromeando – agregó como si me hubiera leído el pensamiento – Quiero hacerte el amor cada noche antes de dormir, y despertarme junto a ti todas las mañanas…. Te quiero siempre conmigo Saku… - y su declaración fue tan sincera y desde su corazón que no pude hacer más que asentir y sonreír llena de amor por él. Hicimos el amor una vez más y luego ambos nos quedamos dormidos abrazados.
Al día siguiente hablamos nuevamente acerca de mudarnos juntos y decidimos que comenzaríamos a mudar mis cosas dentro de una semana, tiempo suficiente para ir acostumbrándonos a la idea así como de ir viendo donde ubicar cada cosa y demás detalles a tener en cuenta. Le diríamos a Shizune nuestra decisión en unos días pues era quien había estado al tanto de lo nuestro desde el principio, y a nuestros amigos una vez que comenzáramos a transportar mis cosas pues necesitaríamos su ayuda en eso, pero a los padres de Sasuke aún no les comentaríamos nada, pues mi relación con ellos recién comenzaba, y no quería caerles con esa gran noticia tan pronto.
La noche de la cena llegó y yo volví a ver a los padres de mi novio, Madara y Mikoto. Ambos me habían parecido muy simpáticos el día anterior y mis impresiones habían sido más que acertadas. Sasuke era hijo único por lo que trataban de darle todo lo que creían este se merecía. Siempre había sido un hijo ejemplar, y no podían estar más que orgullosos de su hijo. Yo estaba que me moría de nervios, Sasuke me había dicho que uno de sus primos iba a estar en la cena y yo solamente rezaba que no fuera Itachi. La presentación formal y los saludos de bienvenida parecían durar una eternidad; sin embargo, aunque yo buscara disimuladamente aquella cara tan familiar en los alrededores, un rostro completamente desconocido para mí apareció frente a mí. Nunca había visto a ese muchacho; sin embargo, le encontraba cierto parecido con los Uchiha, por lo que claramente podía afirmar que era miembro de esa familia. Sus ojos y pelo negro, así como su piel blanca me recordaban una y otra vez a los hombres de esa familia. Se presentó como Sai, y recordé que era el hermano menor de Itachi, según lo que me había dicho Sasuke. El alivio que sentí se expandió a través de todo mi cuerpo y pude relajarme un poco durante la cena.
La misma transcurrió sin mayores contratiempos, por lo que cuando llegó el postre, la atmósfera que se respiraba era muy agradable. Madara estaba contento que su hijo estuviera ejerciendo como veterinario pues sabía cuanto amaba a los animales, y en parte se lamentaba tener que imponerle a su único hijo la tarea de llevar adelante la empresa familiar una vez que él se hubiera retirado. Mikoto contaba alguna anécdota de cuando Sasuke era pequeño, y el resto sólo sonreíamos ante las travesuras que había llevado a cabo mi ahora sonrojado novio. Era tan tierno verlo así. Sai no había hablado mucho durante la cena; sin embargo, me había enterado que estudiaba Arte y Teatro, así como Historia del Arte. Al parecer, también pintaba y tenía algunas de sus pinturas expuestas en una pequeña galería cercana a la universidad. Ese chico realmente parecía tener talento, y apenas tenía mi edad.
Por mi parte les conté que estudiaba lo mismo que Sasuke, así como también el deseo de mi familia que en el futuro me encargara del negocio familiar; sin embargo, no especifiqué demasiado sobre ese asunto, pues no quería tener que dar detalles que posteriormente delataran algo que no le habría dicho a Sasuke hasta ahora. Y realmente no quería lastimarlo dándole a entender que no había confiado lo suficiente en él para contarle mis secretos. También les conté acerca de mi hobby, la escritura, y realmente quedaron fascinados por tener una famosa más en la familia. Reímos todos ante esa acotación, y yo les hablé un poco más acerca de mis libros y las clases extra que tomaba para mejorar en eso.
Y justo cuando terminamos el postre y estábamos en la sobremesa mi cuerpo volvió a tensarse al salir cierto tema a colación.
- Y que hay de Itachi, Sai? – preguntó Madara – cómo va llevando el racho de Fugaku?
- Según lo que he hablado con él bastante bien, mi hermano ha comenzado a visitar los otros ranchos de caballos; al parecer se va tomando cada vez más en serio el retiro de papá y quiere poder tener todo controlado antes de su retiro definitivo – contestó Sai.
- Tus abuelos tienen un rancho en Konoha según lo que me dijo Sasuke, Sakura, es verdad? – me preguntó Madara, a lo que todas las miradas se clavaron repentinamente en mí. Yo me puse nerviosa.
- Sí… así es señor – contesté intentando disimular las pocas ganas que tenía de hablar del tema.
- Sakura siempre pasó los veranos allí – agregó Sasuke – hasta hace unos años creo, no?- me miró buscando una respuesta – Nunca me dijiste porque dejaste de ir – y mis nervios se intensificaron. Qué sucedía si se daban cuenta que eso estaba relacionado con uno de los miembros de su familia? Dios, no sabía que contestar, por lo que armándome de mi mayor máscara de indiferencia ante una situación que parecía destrozar mis nervios repuse en una aparente completa calma.
- Digamos que desde que ingresé en la universidad he andado con muchas tareas, y los veranos no he vuelto porque he conseguido en alguna que otra ocasión algún trabajo de verano, así como he realizado algunas pasantías o trabajos extracurriculares para obtener más créditos a la hora de graduarme – dije como si ya me tuviera el discurso ensayado; y en parte era así, era lo mismo que por años le había dicho a mis abuelos como excusa para no volver al rancho. Ellos asintieron.
- Dónde está ubicado el rancho de tus abuelos? A lo mejor esta cerca del de mi hermano? – preguntó Madara nuevamente. Dios, ese hombre sí que sabía hacer las preguntas más difíciles. Sasuke me miraba expectante.
- Está a unos kilómetros de Konoha, hacia el sur – dije intentando no dar demasiados detalles. Sin embargo, no podía decir que no conocía el rancho de su hermano ya que era algo que podría descubrirse fácilmente; es decir, no sabía si aún me recordaría, pero ciertamente yo había sido presentada en una ocasión a Fugaku Uchiha por mi abuelo – La propiedad de mis abuelos linda con las tierras de los Uchiha – agregué y sentí sobre mí la mirada de Sasuke aún más intensa que antes, sabiendo en mi interior que nunca le había dicho ese detalle. Sai también me miraba, pero su mirada tenía cierta curiosidad impresa.
- Nunca me lo dijiste, Saku… - dijo suavemente mi novio, y sentí cierta pizca de decepción en sus palabras.
- Ah, no?... pensé que lo había hecho… - contesté esquivando su mirada sabiendo que le estaba mintiendo al decirle eso, sintiendo repentinamente un escozor en mis ojos, quería llorar por haberlo hecho sentir mal, quería irme rápidamente de allí y esconderme en mí misma, y así olvidarme de lo egoísta que era. Sentía que poco a poco me iban desnudando los secretos y temía que se descubriera lo que tanto había temido que Sasuke supiera. Y como si mis ruegos hubieran sido ignorados vino la pregunta que hasta ese momento no había llegado y yo más temía.
- Conoces a Fugaku e Itachi? – me interrogó alegremente Madara, ajeno al tenso aire que se estaba formando en la mesa. Al parecer sólo Sasuke y yo habíamos comenzado a sentirnos incómodos. Y Sai, manteniendo fija su vista en mí no calmaba para nada los nervios que segundo a segundo iban haciendo mella en mí.
El timbre de la puerta sonó en ese momento e inconcientemente solté un suspiro de alivio por la interrupción, que no pasó desapercibido por Sai. Madara y Mikoto se levantaron de la mesa para ir a atender a quien sea que estuviera llamando a la puerta a esa hora de la noche; y yo me acerqué a Sasuke diciéndole que estaba cansada, si podíamos retirarnos. El asintió un tanto preocupado pero pude notar también aún cierto resentimiento conmigo por no haberle dicho lo del rancho.
Sai, Sasuke y yo nos levantamos para esperar a los padres de mi novio y poder despedirnos antes de retirarnos de allí, y en eso sentimos exclamaciones de alegría por parte de ambos; al parecer había llegado alguien muy querido para ellos. Cuando los vi entrar a ellos con alguien secundándoles detrás, sólo pude congelarme en el lugar al ver quien era el visitante. Ante mis ojos había aparecido Itachi, y se veía hermoso. Mi boca se secó, mi corazón se detuvo un momento y mi mente quedó en blanco. No podía creer que lo estaba viendo después de 4 años, mucho menos que lo tenía a tan solo unos metros de mí. Itachi saludó a todos y cuando finalmente reparó en mi presencia también quedó estático en el lugar.
- Itachi, quiero presentarte a mi novia, su nombre es… – dijo Sasuke sonriendo, quien al igual que los demás se encontraba ajeno a lo que pasaba entre Itachi y yo en ese momento, pero fue interrumpido.
- Sakura… - interrumpió Itachi a Sasuke. Y en ese momento quise que la tierra me tragara.
Bueno gente, hasta aquí el capi, espero que les haya gustado...al principio cuando me surgió la idea de este fic había pensado en que el reencuentro de Itachi y Sakura fuera diferente aunque siempre con Sasuke presente; sin embargo, me vino la idea de que mejor momento que poner a Saku en varios aprietos...
Veremos que pasa en el proximo capi...se sabrá la verdad finalmente? Saku será descubierta? o Se salvará por un pelo? Por favor no se pierdan la empocionante continuación de esta historia de amor y pasión! Y si gustan dejarme un RR seré más que felíz!! :P
Sayito!!
Juli
