Al fin pude subir la conti!!! La tengo lista desde ayer y no había podido subirla porque la página me daba problemas!!! A alguien mas le paso lo mismo????? Espero que este capi sea de su agrado, les dejo para que lean...
Besos!!
Capítulo 4: La verdad.
Y ahí estaba Itachi Uchiha, ante mis ojos, ante mi presencia, a tan sólo unos metros de mi persona y yo sólo estaba congelada en mi lugar, sin saber que hacer o que decir en esa situación que de momento se había vuelto tan estresante que sentía que me faltaba el aire y que en cualquier momento me desplomaría en ese mismo lugar, frente a toda la familia Uchiha como testigo de mi ataque de histeria que veía que en cualquier momento afloraría con mucha fuerza por cada poro de mi cuerpo. Sin embargo, al parecer fui salvada por la campana una vez más, lo cual luego pensé que eso no sabía si había sido si debido a mi suerte o debido a mi desgracia.
- Pues Itachi la debe de conocer del rancho que tienen sus abuelos en Konoha, no? – preguntó Sai mirando a Itachi y luego a mí a ver cual de nosotros contestaba a su acotación.
- Así es – dijo Itachi al fin.
Yo aún me sentía incapaz de pronunciar palabra alguna; era como si de repente todo el mundo que me había construído con Sasuke como mi protector y dueño de mi corazón comenzara a encontrar las fisuras que hasta ese momento se habían mantenido ocultas, y el amargo recuerdo del verano junto a Itachi comenzara a deshacer esa ilusión que me había mantenido a salvo desde que había comenzado a salir con Sasuke. No tenía sólo miedo sino que estaba aterrada ante la intensidad de los nuevos sentimientos que afloraban, las dudas, la confusión, y todo lo que en ese momento me estaba pasando por la cabeza me estaba comenzando a marear. Sentí vértigo por un momento y reconocí los principios de un ataque de pánico en puerta. Tenía que decir algo, no podía simplemente quedarme callada para siempre pues en algún momento tendría que dar explicaciones a alguien (seguramente Sasuke) y desmayarme ahí frente a todos sólo fomentaría más dudas y levantaría sospechas acerca de mi extraño comportamiento. Así que reuní toda la fuerza de voluntad que tenía (la cual bajo toda la presión con la que me sentía en ese momento era bastante escasa, pero creo que al menos suficiente) y finalmente hablé.
- Mi abuelo me presentó con Fugaku hace unos años, y a Itachi también le conocí… - dije pero mi voz no salió tan firme como hubiese querido. Sasuke me miró acusador, sabiendo que nunca le había dicho aquello y supe que debía prepararme para una posterior confrontación una vez estuviéramos a solas.
- Es un gusto verte de nuevo primo – volvió a hablar Sasuke un tanto brusco y molesto por la intensa mirada que aún tenía Itachi sobre mí y que me hizo erizar el vello de la piel por un momento sin que nadie lo notara – pero Sakura no se siente muy bien y nos estábamos retirando – terminó y tiró de mi mano para luego abrazarme por la cintura en un claro gesto posesivo, como intentando decirle con eso a su primo que no me mirara más de la cuenta como por el momento seguía haciendo. Yo me incomodé más.
- Estás bien querida? – preguntó la dulce Mikoto un tanto preocupada acercándose a mí.
- Sí señora – le respondí yo intentando sonreír un poco – es sólo que estoy cansada, hoy tuvimos un día agotador…
- Y vaya que fue agotador querida – soltó de una Sasuke dando a entender segundas intenciones en la oración que hicieron que me sonrojara de vergüenza al quedar tan expuesta a su familia – Así que ahora, mi Novia y yo nos retiramos a nuestra casa – dijo haciendo énfasis en la palabra "novia" y en las palabras "nuestra casa" dejando a todos con la palabra en la boca. Yo sólo me encongí en el lugar donde Sasuke me tenía apretada contra él deseando desaparecer.
Con una rápida despedida que tan sólo involucró un gesto con la mano en señal de adiós y un "Nos vemos después" salimos de ahí rápidamente, siendo yo prácticamente arrastrada por Sasuke rumbo a su apartamento. Todo el camino fue en un completo silencio y cuando llegamos el mismo se hizo aún más tenso y desquiciante. Yo sólo estaba sentada en el sillón de la sala con la cabeza gacha esperando que me regañaran como si fuera una niña pequeña que se ha portado mal o ha dicho mentiras o realizado alguna travesura. Sasuke sólo estaba parado junto a la ventana mirando hacia fuera, pensando quizá en quien sabe que; lo cual sólo contribuía a ponerme más nerviosa.
- Porqué no me dijiste que conocías a mi tío y a mi primo? – preguntó de repente Sasuke. Yo maldije interiormente mi mala suerte, no quería contarle la verdad a Sasuke, no quería decirle lo que había pasado con su primo, pero no sabía como rayos salir de ese embrollo. Tal vez lo mejor sería decirle la verdad de una vez por todas – Por qué no respondes? Acaso me estás ocultando algo más? – agregó mi novio mordazmente volviendo su mirada hacia mí, aunque yo aún mantenía mis ojos fijos en el piso.
- Yo… - comencé a decir pero la voz se me fue.
- Maldición Sakura, respóndeme! – gritó Sasuke – qué es lo que me ocultas? – dijo ya furioso acercándose rápidamente al sillón y tomándome por los hombros haciendo que lo mirara – qué es tan grave como para que no puedas decírmelo? – insistió con la voz y la mirada llena de dolor. Mis ojos se llenaron de lágrimas pero no podía hablar, se me había hecho un nudo en la garganta y la voz no quería salirme – No me lo quieres decir… - susurró Sasuke con la voz entrecortada – Acaso no confías en mí?... Me amas siquiera?... – y yo me quedé helada sopesando sus palabras. Qué rayos pasaba conmigo?! Por qué no le contestaba?! El hombre que me amaba estaba sufriendo y yo en vez de aliviar su dolor sólo lo estaba empeorando! Sasuke me soltó de repente y salió de la sala rumbo a la habitación. Y yo me quedé allí como un zombie, como una muerta en vida sin poder reaccionar ante nada… sólo siendo consumida por el dolor que sentía y la confusión de mis atormentados sentimientos.
Un par de horas habían pasado ya y yo no me había movido del sillón donde me encontraba, Sasuke seguramente se habría acostado ya pues no había vuelto a sentir sus movimientos más que un par de veces en el dormitorio. Todo el tiempo que yo había estado ahí con mi soledad y en silencio me ayudaron a pensar un poco las cosas y a ordenar algunos de mis pensamientos. Al parecer aún sentía cosas por Itachi, pero también amaba a Sasuke. Y sin duda él se merecía que yo le amara con todo mí ser y dedicara mis pensamientos sólo para él; sin embargo eso no era así. Itachi aún rondaba mi mente, y eso al parecer había quedado muy bien (por no decir demasiado bien) demostrado cuando al verlo mi corazón reaccionó de la misma forma que años atrás. Y eso no lo podía permitir. No de nuevo. Ahora más que nunca debía luchar por Sasuke.
Con paso decidido me dirigí al cuarto encontrando a Sasuke tirado sobre la cama en posición fetal, por su respiración supe que no estaba dormido y supe al instante que había llorado. Era algo que el hacía de vez en vez, cuando se enojaba demasiado por algo o se frustraba se sobremanera, no podía evitar que algunas lágrimas se le escaparan de sus ojos por la impotencia contenida, y eso sólo conseguía que se irritase más por el pensamiento machista que tenía de que los hombres no tenían que llorar porque eso les hacía parecer débiles y no sé que más. Me subí a la cama y me abracé a su espalda. Enterré mi cara en la parte de atrás de su cuello y con el corazón en la garganta me armé de valor para contarle la verdad a mi novio.
- Hay una razón por la cual no te dije que conocía a Fugaku ni a Itachi – comencé yo. Sentí el cuerpo de Sasuke tensarse bajo mi abrazo pero igualmente seguí – y es que no quería que me dejaras por pensar mal de mí… – esas palabras lograron hacer que él se diera la vuelta para encararme finalmente, prestando cuidadosa atención a lo que estaba a punto de confesarle – El último verano que pasé en el rancho de mis abuelos los conocí a ambos. Esa fue también la última vez que fui a Konoha – susurré dándome cuenta el dolor que me producía saber eso con lo tanto que amaba yo aquel lugar, ahí era el momento en que sentía aquel lugar que había sentido como mi hogar como una terrible pérdida – Conocí a Itachi en esas vacaciones y nos hicimos buenos amigos, pasamos juntos casi todo el verano – agregué haciendo que Sasuke frunciera el ceño, creo que aún no entendía la razón por la cual no le había contado nada pero estaba molesto por enterarse de lo bien que debía de haber conocido a su primo y no le había dicho nada.
- No entiendo porque lo ocultaste – dijo al fin.
- Recuerdas… - comencé pero tuve que aclararme la garganta. Ahora venía la parte difícil – recuerdas que te dije que una vez me habían roto el corazón y que por eso temía a las relaciones? – le pregunté cautamente tanteando a ver si él lograba comprender hacia donde se dirigía la cuestión; sin embargo, si se dio cuenta no dijo nada, sólo siguió en silencio esperando a que yo terminara mi relato – Bueno… ese verano me enamoré de Itachi y tuvimos algo así como un romance de verano… - dije finalmente y noté que sus facciones se endurecían. Sentía que mi interior estallaba de dolor al recordar tales acontecimientos pasados y se combinaban con el dolor de que posiblemente por como iban las cosas también perdiera a Sasuke esa misma noche, pero ya había llegado muy lejos con la historia y era tiempo de contar mi motivo para ocultarle tal secreto – Si no te lo dije fue porque… tenía miedo… Temía que me dejaras al enterarte que había tenido algo con tu primo… o que dudaras de mí… Y para serte sincera no sé si soportaría perderte… Te amo demasiado Sasuke… - terminé con voz ahogada dándome cuenta de que lágrimas corrían por mis mejillas. Sasuke siguió en silencio unos minutos haciendo que mi corazón se encogiera cada vez más de dolor ante un rechazo. Pero nada de eso pasó. De pronto me vi envuelta en unos protectores brazos que me contenían los sollozos que en algún momento habían comenzado a escapar de mi garganta.
- Eres una tonta – susurró Sasuke en mi oído y me abrazó más fuerte contra sí – Porqué no me lo dijiste? Nada de lo que pasó con él en el pasado influirá en nuestra relación, te lo prometo – agregó mi pelinegro. Me sentía más segura ahora entre sus brazos y con esa promesa de por medio, tan sólo esperaba que por mi parte también fuera igual – sólo quiero que seas sincera conmigo y me respondas algo – continuó pero ahora mirándome a los ojos de nuevo. Yo sostuve la respiración – Aún sientes algo por él?
- No – dije rápidamente sonando muy convincente comparando con lo dudosa que me sentía por dentro, porque en mi interior yo sabía que en realidad estaba mintiendo y aún sentía algo por Itachi. Pero no podía lastimar más a Sasuke, debía superar de una vez aquel amor de verano – Cuando lo vi hoy me sorprendí mucho por eso actué de esa manera… no lo había visto desde que todo terminó mal entre nosotros… simplemente me sorprendí de volver a verlo… - clavé mis ojos en él y enmarqué su cara con mis manos – Yo te amo a ti – agregué con firmeza. Y acto seguido nos besamos y abrazamos, quedándonos dormidos minutos después luego de haber sufrido tanta tensión por horas.
A la mañana siguiente me desperté pero no encontré a Sasuke a mi lado. Sentí el agua de la ducha y sonreí al darme cuenta de que ahora las cosas entre nosotros volvían a estar bien, al menos tenía una preocupación menos sobre mis hombros. A los pocos minutos mi novio entró a la habitación con el pelo mojado y algunas gotas de agua recorriendo su cuerpo, el cual solamente traía encima una pequeña toalla cubriendo su intimidad. Se veía tan sexi de esa manera, pavoneándose alrededor de la habitación sabiendo lo que provocaba en mí con esa sonrisa arrogante que le gustaba darme de vez en cuando. No le quité los ojos de encima en ningún momento hasta que me miró divertido notando mis mejillas encendidas y mi mano moviéndose en mi intimidad.
- Eres muy traviesa Saku, si querías jugar sólo tenías que decírmelo – dijo ampliando su sonrisa mientras se acercaba a mí sacándose por el camino la toalla y tirándose en la cama sobre mí, yo aún estaba cubierta por las mantas y traía puesto un camisón de verano un tanto pequeño algo sexi (en la madrugada me había dado calor por lo que me había desvestido y vestido con eso que era lo más liviano que encontré). Mi mano aún estaba en mi intimidad, me gustaba mucho esa sensación y tener a Sasuke con una erección sobre mí sólo alimentaba mis fantasías. Tiró de las mantas y sus ojos brillaron de lujuria al verme en ese estado de excitación con el camisón levantado notando mis braguitas mojadas y mis dedos moviéndose por mi cavidad. Su mano reemplazó la mía a la vez que su boca se lanzó a devorar la mía. Yo tomé su miembro entre mis manos y lo acaricié con ansiedad notando como la punta del glande se humedecía por la excitación de Sasuke.
- Te quiero… adentro… ahora… - dije con la voz entrecortada y la garganta seca.
Sasuke no se hizo esperar, de un tirón mis bragas salieron volando, me abrió las piernas levantando un poco mi cadera me penetró con violencia haciendo gemir. Yo ya estaba cerca del orgasmo por mi anterior masturbación, por lo que a las pocas embestidas de Sasuke grité al sentir esa sensación recorrer mi cuerpo. Sasuke siguió penetrándome hasta que paró de repente. Me dio la vuelta y volvió a entrar en mí de nuevo en esa posición que a él tanto le gustaba, porque de esa manera apretaba mis nalgas con ganas y me estimulaba mucho mejor, al tiempo que podía repartir besos por mi espalda. Sasuke aceleró sus movimientos y yo sentí como su miembro comenzaba a palpitar en mi interior haciendo que yo también me viniera de nuevo y juntos alcanzamos el clímax, cayendo Sasuke sobre mí espalda. Jadeando nos quedamos así mientras nuestra respiración volvía a la normalidad.
Sasuke me abrazó y yo me acurruqué con él.
- Eres mía Sakura – dijo de repente mi novio en un tono tan posesivo que por un momento me sorprendió estar frente a esta nueva faceta del chico que había conocido por tanto tiempo, apretó su agarre y yo suspiré – Te amo – agregó. Intentando no romper el momento me di vuelta sin que él rompiera la jaula de sus brazos a mí alrededor y lo miré fijamente. Él aún estaba sobre mí y entre mis piernas para una mejor ubicación de ambos.
- Yo también te amo Sasuke – contesté – y me encanta ser tuya – susurré mientras volvía a besar sus labios mientras el me correspondía gustoso el gesto.
Estuvimos un rato más besándonos y volvimos a hacer el amor. Luego mi novio me acompañó a la ducha (aunque él ya se había bañado) y nos volvimos a besar y darnos caricias; esta vez sin la lujuria y el deseo presentes, sólo cariño y amor, ternura y devoción el uno por el otro. Amaba esos momentos con Sasuke, me hacía siempre sentir tan querida y necesitada, sin duda era una sensación maravillosa y única.
El resto del día lo pasamos en el apartamento, sólo salimos a hacer unas compras para la despensa y el resto del tiempo lo pasamos haciendo el amor y viendo las tareas que nos esperaban en nuestros trabajos correspondientes. Yo estaría un mes más trabajando en el Laboratorio de Matemática Aplicada y luego buscaría un nuevo trabajo a tiempo completo para ir ganando experiencia en alguna empresa de la ciudad mientras trabajaba en mi tesis una vez se me fuera asignado un tutor cuando volviera a comenzar el año universitario. Sasuke había decidido seguir trabajando medio horario en la Veterinaria y buscaría otro trabajo de medio tiempo donde conseguir experiencia en el rubro para el cual habíamos estudiado. Seguramente entraría a trabajar en alguna de las agropecuarias de su familia a la vez que también trabajaría en su proyecto de tesis al igual que yo.
Pasaron unos días y tanto Shizune como nuestros amigos estaban enterados de que nos íbamos a vivir juntos, a lo que todos parecieron encantados con la idea. Al siguiente fin de semana comenzamos la mudanza con unos cuantos pares de manos extra que nos ayudaban a transportar mis cajas con ropa, accesorios y demás pertenencias que considerara pertinentes llevar a la casa de mi novio. Tenía que considerar que su apartamento era de un dormitorio por lo que tampoco podía llevarme todas las cosas que tenía en mi casa conmigo. Tal vez en un futuro cuando tuviéramos nuestra propia casa si me llevaría todas mis pertenencias conmigo. Y ahí caí en cuenta que había un tema que nunca habíamos vuelto a tocar desde que nos conocimos. Qué haríamos una vez nos recibiéramos como Contadores y Administradores? Yo no podía abandonar a mis abuelos con el rancho, desde pequeña me habían inculcado que debía estudiar para hacerme con el control de éste una vez estuviera lo suficientemente capacitada para hacerlo, no podía abandonarlos así como así. Sin embargo, no había vuelto a hablar con Sasuke sobre ese tema desde nuestra pasantía con Asuma y Kurenai-sensei en segundo año de universidad (o sea el primer año en que nos conocimos). Él tendría algún plan parecido al mío? Se iría conmigo o nos limitaríamos a tener una relación a larga distancia? Terminaríamos al final del próximo año al yo tener que irme y tal vez él tener que quedarse? Muchas dudas iban agolpándose en mi cabeza y temía por la respuesta final.
Acaso si me fuera sin Sasuke tendría que ver siempre a Itachi atormentándome cada vez con el recuerdo de un doloroso pasado? Sin Sasuke cerca de mí estaría totalmente a la merced de su primo, mi corazón tal vez volvería a romperse, o tal vez me quedara sola para siempre por el miedo de volver a salir lastimada en una relación. Tenía que calmarme, estas conjeturas las estaba teniendo mi loca cabecita y ni siquiera había consultado el tema con Sasuke. Seguramente él no me dejaría ir así tan fácil, es decir, el me ama.
Faltaban un par de semanas para Navidad, y aún no había hablado con Sasuke acerca de los requerimientos familiares para los cuales me habían educado. Aprovecharía esa tarde para hacerlo y así salir de ese asunto de una vez por todas. Luego de una intensa sesión de sexo decidí que era hora de sacar ese escabroso tema (al menos para mí) el cual terminaría por decidir el futuro de nuestra relación de pareja.
- Recuerdas cuando nos conocimos en la pasantía? – dije yo intentando sacar el tema a colación.
- Sí… - contestó mi novio sonriendo – me acuerdo que pensé que eras la chica más linda y dulce que había visto en mucho tiempo – agregó besando mi coronilla manteniendo abrazada junto a él.
- Bueno… - comencé sin saber por donde seguir – Te acuerdas que te dije que la razón por la cual estaba estudiando esta carrera era porque una vez adquiriera la experiencia suficiente me haría cargo del rancho de mis abuelos? – esperé una respuesta pero simplemente sentí como asentía con su cabeza – Cuando termine mi tesis y obtenga el diploma deberé regresar a Konoha – dije al fin. Me di la vuelta entre sus brazos y lo miré mientras me apoyaba en su pecho esperando una respuesta de su parte – Me preguntaba… que pasaría con nosotros… No quiero dejarte Sasuke pero esta obligación familiar me la han ido inculcando todos desde pequeña y no puedo defraudar a mi familia – susurré. El me miró y suspiró. Me atrajo más hacia él dejando nuestros rostros a pocos centímetros el uno del otro.
- A donde tu vayas iré yo… Mi familia tiene una sucursal en Konoha y podría dirigir el resto desde allí, recuerda que yo también tengo esa obligación familiar… Además los ranchos del tío Fugaku están cerca y podría ejercer como veterinario para él… - agregó. Esas palabras me llenaron de alegría, Sasuke me amaba tanto que era capaz de irse conmigo donde yo fuera, no nos separaríamos como tanto temía yo en un principio y hasta parecía contento con la idea. Me abracé a él con una gran sonrisa.
- Te amo, te amo, te amo! – grité felíz de tener un novio como él, porque haber conocido a alguien como él y haberle dado la oportunidad de hacerme feliz era la mejor decisión que había tomado en toda mi vida. El se rió ante mi reacción infantil y me besó para callar mis niñerías. Y el beso se tornó más fogoso.
Yo estaba encima de él y sentí su erección golpear mi trasero. Sus manos me acariciaban la espalda y yo hacía fricción entre nuestros cuerpos. Tomé su miembro con una de mis manos y lo guié a mi cavidad húmeda por nuestros fluídos e hice que su pene entrara en mí. Comencé a moverme arriba y abajo, sujetada por el agarre de Sasuke quien me ayudaba con mis movimientos. Baje un momento hacia su cara para besar su boca y pasar mi lengua por sus labios en un claro gesto de provocación. Mis pechos se apretaron contra su torso al verme atrapada entre sus brazos, yo lo había provocado y el claramente había reaccionado. Continué moviéndome sin perder el ritmo, y sentí una de sus manos deslizarse por mi espalda rumbo a mi trasero, a llegar a él lo apretó. Yo aumenté el ritmo y sentía que en cualquier momento ambos llegaríamos al tan ansiado orgasmo. Sasuke deslizó un dedo por mi entrada trasera comenzando a estimular esa zona, para luego simular una penetración por esa estrecha ranura. Eso me hizo enloquecer, y al poco tiempo llegamos al clímax, y yo tuve un orgasmo casi doble por la intensidad del mismo, y es que eso que había hecho mi novio realmente había potenciado el efecto. Debería recordarle que lo hiciera más seguido.
Hasta aquí el capi, espero que les haya gustado y como siempre los invito a dejarme un RR!!!!
BEsos!! sayitoooo!!!
Juli
