Hola a todos!! Aquí les traigo un nuevo capi de este fic jeje, perdón la demora!! Y Querida sakuracello08 espero que te guste mucho....mi regalo de Pascuas para todos los seguidores de esta historia!!

Besos!!!


Capítulo 7: Imprevistos

Shock. Esa era la palabra clave en el asunto. Yo estaba en shock ante la propuesta de Sasuke. Me sentía abrumada por la fortaleza y determinación no sólo de sus palabras sino de su mirada. Pero sabía que detrás de esa insistencia y esa impulsividad que estaba mostrando mi novio se escondían dudas, inseguridad y miedo. Sasuke temía perderme. Y todo ese sentimiento había sido desencadenado por las extrañas acciones de Itachi. Sasuke no era tonto y claramente había reconocido el papel de Itachi en ese desafío en el cual, al parecer, era yo el premio a ganar. Él sabía que Itachi había significado mucho para mí pues había sido mi primer amor, mi primer hombre, y eso lo hacía dudar del amor que yo le profesaba, lo cual era totalmente entendible y hasta cierto punto cierto, pero yo jamás había dejado que el viera cuanto me afectaba y eso me indignaba pues Sasuke no merecía sentirse así, no merecía que yo le hiciera sufrir.

Mi novio vio que me quedaba callada y las dudas impregnadas en mis ojos, y su actitud cambió un poco. Por un momento me pareció ver miedo en su mirada, para luego pasar a ser desesperación y finalmente, dolor. ÉL temía un rechazo de mi parte, él temía que me alejara de él. Él temía que yo eligiera a Itachi una vez estuviéramos en Konoha. Y hasta cierto punto hasta yo dudé de mi futura elección pues si Itachi volviera a la carga intentando conquistarme no sabía cuanto tiempo podría resistirme a sus encantos, a su presencia, a su amor. Él me había dañado mucho; sin embargo, aún sentía cosas por él y eso era lo que jugaba contra Sasuke y contra mí, contra nosotros. Itachi era un peligro para nuestra relación.

Sonreí un poco tiernamente y tomé las manos de mi novio entre las mías intentando que las palabras que salieran de mi boca a continuación sonaran lo más tranquilas y entendibles posibles para no causarle daño a Sasuke.

- Amor… no crees que nos estamos precipitando un poco? – dije suavemente y con voz calma. Medí mis siguientes palabras mientras él se mantenía en un silencio inmutable – Esto… esto es por lo de… Itachi, verdad? – agregué arriesgándome un poco. Su mirada se endureció.

- Qué tiene él que ver con esto, Sakura? – replicó más serio que antes, y con una mirada inexpresiva. Yo lo miré comprensiva.

- Sasuke… estás… estás algo diferente desde anoche… - él enseguida recordó a lo que yo me refería - y… y yo no quiero que tomemos ninguna decisión apresurada que pueda sobrepasarnos amor… - respondí manteniendo mi tono de voz suave.

- No es ninguna decisión apresurada Sakura – dijo mi novio rápidamente – desde que estoy enamorado de ti tengo muy presente que quiero casarme contigo, quiero que tú seas mi esposa en el futuro y la madre de mis hijos… Nunca amé a nadie como a tí y quiero que estés conmigo siempre – declaró haciendo que yo tragara grueso pues sabía que de mi boca tenía que salir algo así como una respuesta a sus palabras.

- Yo también quiero ser tu esposa Sasuke – le dije suavemente y a sus ojos volvió ese brillo de antes – pero no aún mi amor. No me siento preparada para casarme aún Sasuke. Y no es porque no te ame lo suficiente ni nada de eso, simplemente aún quiero vivir cosas junto a ti y quiero lograr cosas por mí misma antes de volverme una esposa.

- Y crees que siendo mi esposa no podrías hacer todo eso? Sólo nos casaríamos Sakura, no estarías prisionera – soltó mordazmente Sasuke nuevamente algo enojado. Yo suspiré, esto era más difícil de lo que suponía, mi novio podía ser tan terco a veces.

- Sasuke te amo. De verdad que lo hago y me encantaría ser tu esposa… pero no ahora, no en unos meses, no en un año…necesito tiempo porque hay cosas que quiero lograr que no podría hacerlas si tengo que pensar en ti también sabiendo que eres mi esposo… No quiero que nos casemos al mismo tiempo que tomaré posesión del control del rancho de mis abuelos porque no sería justo para ti. Tendré que estar muy pendiente de eso los primeros tiempos y hasta quizá deba hacer algunos viajes y no quisiera te sintieras excluído o algo así… - Sasuke sopesó mis palabras y pareció entender lo que le decía, le encontró, de cierta forma, un sentido a mis palabras – Además, no tienes porque tener motivos para temer perderme – Sasuke se volvió a tensar ante mis palabras- Siempre estaré contigo mi amor – dije sabiendo que en el fondo de mi corazón era lo que más deseaba, sólo esperaba poder mantenerlo siempre. Él relajó su postura un poco – Está bien? – pregunté anhelante por su comprensión. Él asintió pero inmediatamente acotó.

- Pero quiero que nos comprometamos de todas maneras… - se acercó más a mí abrazándome contra él y besándome castamente los labios – al menos así te sentiré más cerca de mí aunque no me dediques tanto tiempo… Sería tu modo de compensármelo… y una vez le agarres la mano a tu nuevo trabajo… podrías volver a reconsiderar mi propuesta… Te parece bien? – dijo dulcemente mirándome ansioso por mi respuesta. Y yo no pude negarme ante la ilusión que proyectaban sus ojos negros.

- De acuerdo Sasuke… hagamos eso. Nos comprometeremos en cuanto nos mudemos a Konoha y después veremos la fecha de la boda… sin precipitarnos…

- Te amo – me dijo besándome apasionadamente para luego comenzar la sesión de caricias que nos llevarían a volver a hacernos uno, a hacer el amor. Fue dulce, tierno y muy cuidadoso conmigo esa vez, quizá más que otras veces. Sabía que aún se sentía inseguro; sin embargo, estaba poniendo todo su empeño en mantenerse confiado en las palabras que antes habíamos compartido.

Los meses pasaron y yo comencé a trabajar en una empresa de Telecomunicaciones de Suna que era muy importante. Gracias a la carta de recomendación que varios profesores del Laboratorio de Matemática Aplicada me firmaron, junto con algunos conocidos que tenía mi profesor tutor Asuma-sensei en la sección de finanzas del lugar, logré entrar en el puesto de trabajo que la empresa tenía disponible; pues en realidad mi experiencia laboral sólo la tenía de trabajos que había desempeñado en la Universidad. Gracias a mis buenas notas y al reconocimiento que me tenían los profesores fue que pude conseguir esa vacante, luego de pasar algunas pruebas claro. Sasuke había conseguido un trabajo a tiempo parcial en una de las agropecuarias de Suna, que quedaba cerca de nuestro apartamento y también continuaba con su otro trabajo también a medio tiempo en la Veterinaria. Al principio me había insistido en conseguirme un trabajo en alguna de las agropecuarias de su familia también, pero yo quería encontrar mi propio lugar y salir adelante sola en eso, era mi responsabilidad y no quería depender de él en ese sentido.

A mitad de año yo iba bastante adelantada en cuanto al trabajo de tutoría. Se trataba de una investigación de mercadeo de unos productos de una empresa nueva en un rubro determinado, la cual recién estaba comenzando pero quería invertir parte de su capital en unos nuevos productos. Yo debía auditar además de eso, sus sistemas de calidad y contable para verificar la veracidad de los datos declarados. Además debía ejercer como Administradora y Contable de la sección de finanzas de la misma y dejarla al día pues estaban atrasados en eso. Pero ya tenía casi terminado el estudio de mercadeo y los libros contables de la empresa los llevaba al día; vale aclarar que todo este asunto de la tutoría era basado en una empresa ficticia, la cual en alguna que otra ocasión, había existido. Nosotros debíamos solucionar los problemas que habrían llevado a la quiebra a dicha empresa, e intentar de lograr estrategias que la mantuvieran a flote. No era algo tan difícil de realizar, el único inconveniente era el montón de datos que debías revisar de un montón de material que nos daban de referencia para realizar eso.

Un par de meses después de la mitad de este nuevo año entregué mi trabajo final, el cual sería evaluado y corregido en un plazo de dos meses por el Consejo de Profesores de la Universidad, en asesoramiento con mi tutor. Acababa de salir de esa entrega donde me había pasado varias horas defendiendo y explicando mi trabajo a esos profesores cuando una llamada al móvil me sobresaltó un poco. Iba tarde al trabajo; sin embargo, al ver que se trataba de una llamada de mi abuela la tomé enseguida. Al parecer mi abuelo había tenido un accidente mientras montaba a caballo en uno de sus recorridos por el campo y lo habían encontrado con la pierna quebrada e inconciente hacía tan sólo unas horas, sin rastro del caballo. Mi corazón latió de prisa y mi voz se entrecortó mientras hablaba con mi abuela, estaba asustada como nunca pensando en el estado de mi abuelo, quien aún no había recobrado la conciencia. Mi abuela estaba muy angustiada y me pidió viajara al rancho a lo que no dudé en responder que para la noche llegaría al lugar. Era mediodía y debía arreglar una maleta aunque sea pues no sabía cuanto tiempo me llevaría tener que quedarme en Konoha, luego tendría unas cuantas horas de viaje.

Le avisé a Sasuke lo que había pasado y enseguida me dijo de acompañarme pero recién estábamos a mitad de semana y no podía permitir que él abandonara sus trabajos por una emergencia familiar que me había surgido de la nada. Primero viajaría a Konoha y verificaría el estado de mi abuelo y allí con mayor información acerca de su salud le informaría a Sasuke lo que haría a continuación. El se mostró de acuerdo aunque sabía que en el fondo estaba terriblemente preocupado por mí y por no poder acompañarme como él hubiera querido. A mi también me preocupaba un poco no contar con Sasuke al lado si la cosa estaba peor de lo que mi abuela me había comentado por teléfono; pero yo debía permanecer fuerte y no romperme, por el bien de la abuela que en esos momentos estaba en Konoha afrontando esa situación sola, sin nadie al lado.

Una vez en Konoha me dirigí directamente de la estación de autobuses al hospital donde estaba ingresado el abuelo Dan y una vez me indicaron la habitación donde se encontraba el mismo entré en la misma encontrando a mi abuela con la cabeza gacha y sosteniendo la mano de mi abuelo. Se veía demacrada, cansada y muy angustiada. La abracé fuertemente y soltó unas lágrimas mezcladas de alegría y pesar una vez nos separamos.

- Oh, Sakura… he estado tan angustiada… Perdona hija por hacerte venir… sé que debes tener tus responsabilidades allá y yo… - pero la corté.

- No abuela por favor… ustedes son mi familia… claro que iba a venir… - miré a mi abuelo quien se veía dormido y tenía la pierna izquierda enyesada y en alto – Cómo se encuentra? – pregunté en voz baja. Mi abuela suspiró.

- Aún no despierta… lo encontraron cerca del río donde están las rocas grandes… no sabemos que fue lo que sucedió… Lo trajimos de inmediato y le operaron la pierna… Los médicos dicen que debe estar al menos dos meses con el yeso antes de sacárselo para hacerle unas pruebas a ver si los huesos soldaron bien… Oh hija… me asusté tanto cuando el hijo de Fugaku y uno de sus peones aparecieron con él a rastras…

- Itachi?... él fue quien lo encontró? – pregunté frunciendo el ceño. Mi abuela asintió.

- Así es…. Yo estaba terminando de preparar unas cosas en la cocina cuando sentí unos gritos y salí a ver que sucedía y vi que lo traían. Enseguida el hijo de Fugaku y su peón subieron a tu abuelo a la camioneta y yo me subí con ellos y lo trajimos aquí. Cuando te avisé recién lo habían metido al quirófano… Estaba tan asustada hija mía… - yo abracé a mi abuela. Entonces comprendí que algo no me cerraba del asunto, cómo había encontrado Itachi a mi abuelo si éste estaba en nuestras tierras?

- Porqué estaba Itachi en nuestras tierras abuela? Cómo lo encontró? – pregunté seriamente. Mi abuela pareció pensárselo un momento.

- Pues… los Uchiha tuvieron una fuga de unos caballos hace unos días y nos pidieron permiso para buscarlos en nuestras tierras, creo encontraron algunos pero hay otros que no han aparecido… Por eso es que andaban por ahí…fue realmente una bendición que justo coincidiera que esos muchachos se detuvieran en el río para que sus caballos bebieran agua… así encontraron a tu abuelo… - ella sollozó – No sé que hubiera pasado si…

- Tranquila abuela – dije amorosamente – nada más pasó así que no pienses en eso… El abuelo es muy fuerte, verás como pronto se recuperará…

- Lo sé, lo sé….es sólo que no sé como haré con el rancho y eso… Si tu abuelo no puede ocuparse de él… yo no sé, yo no entiendo mucho acerca de los negocios de él… - yo suspiré. Sabía que mi abuela tenía razón acerca de eso, las cosas en el rancho no podían ser descuidadas por tanto tiempo mientras el abuelo se recuperaba. Debía tomar una decisión.

- Yo me encargaré del rancho abuela, me quedaré con él esta noche mientras tú te vas a descansar que has estado todo el día aquí. Mañana aprovecharé a darle un vistazo a los libros del abuelo y sus papeles y cuando él esté despierto le preguntaré las dudas que tenga.

- Te lo agradezco hija, esto significa mucho para nosotros… Te queremos tanto, eres nuestra familia… Shizune vendrá el fin de semana, le avisé luego de hacerlo contigo pero me dijo que podría recién viajar el viernes a la noche – yo asentí en silencio y me despedí de mi abuela para luego ella besar tiernamente a mi abuelo Dan quien seguía con sus ojos cerrados y se fue de allí. Ella sabía conducir aunque no le gustaba mucho hacerlo; sin embargo, estando mi abuelo en el hospital no tenía más remedio que hacerlo.

Llamé a Sasuke desde el pasillo del hospital que estaba fuera de la habitación del abuelo en cuanto mi abuela se fue para darle las novedades del estado de mi abuelo y se tranquilizó un poco cuando le dije que estaba estable. No le gustó que me tuviera que quedar en Konoha por tiempo indefinido y tomar, quizá antes de lo previsto, el control del rancho pero entendía que era por cuestiones de fuerza mayor y que no había espacio para réplicas. Él viajaría también el viernes de noche para allí y hablaríamos bien del tema y como haríamos de ahora en adelante con los planes que teníamos. Fue un alivio saber que Sasuke me acompañaría en tal delicado momento pues su presencia siempre me tranquilizaba y me sentía segura estando él cerca. Lo amaba tanto. Corté con él y llamé a mi trabajo avisándoles acerca de mi nueva situación. Presentaría mi renuncia en cuanto mi abuelo despertara y pudiera viajar a Suna de vuelta a presentar los papeles de dicho trámite. Luego volví a entrar en la habitación de mi abuelo.

Me acerqué a la cama y me quedé allí un momento contemplando a mi abuelo en silencio. Él siempre había sido un hombre de pocas palabras y los silencios junto a él eran muy cómodos; sin embargo, esta vez ese silencio se sentía tan sombrío, tan tenebroso, tan frío, tan…sin vida. Ese hombre allí acostado no parecía el hombre lleno de vida que siempre había sido. Acaricié su brazo sintiendo como mis ojos se cristalizaban al contemplar al hombre que se había convertido en casi un padre para mí desde que mis verdaderos padres faltaron en mi vida. Sentí apenas un movimiento en la puerta pero no me moví del lugar ni dejé de acariciar el pelo blanco de mi abuelo hasta que sentí una mano en mi hombro. Instintivamente me di la vuelta sorprendida por esa acción y no pude hacer más que sorprenderme por la presencia de la persona que se encontraba en ese momento detrás de mí.

- Hola… - dijo Itachi – cómo se encuentra tu abuelo?

- Qué haces aquí, Itachi? – respondí volviendo a fijar mis ojos en mi abuelo un tanto incómoda por la presencia de mi antiguo amor.

- Sólo pasé a ver cómo estaba Dan… me crucé en el camino con tu abuela por lo que supuse alguien habría venido a quedarse con él mientras tanto…

- Ah… - dije – él… bueno… lo operaron y le dieron reposo por la pierna mínimo dos meses con el yeso… después se verá… Aún no ha despertado y eso es lo más preocupante… - sentí que mi voz se entrecortaba un poco y sentí que una lágrima escapaba de mis ojos. La limpié rápidamente pues no quería que Itachi me viera con la guardia tan baja y pudiera aprovecharse, pero en esos momentos mis defensas eran inútiles contra él, el tema de mi abuelo me tenía completamente destrozada aunque por dentro pareciera la misma persona de siempre – Gracias por encontrarlo, no sé que hubiera pasado si no hubieras dado con él… – susurré. Sentí los brazos de Itachi rodearme y me tensé al instante. Aún le daba la espalda porque en ningún momento había querido darme la vuelta y encararlo, me sentía si fuerzas para resistirme al poder de su mirada, y en esos momentos me sentía sin fuerza para rechazar ese abrazo, abrazo que estaba necesitando con mucha intensidad por el estado emocional en el que estaba.

Sentí como su cuerpo se iba pegando más al mío y como el abrazo se volvía más íntimo, quizá demasiado. Sentía cada parte del cuerpo de Itachi contra el mío y eso logró ponerme más nerviosa aún; sin embargo, no me moví del lugar. Su cabeza se acercó a la mía y olió mi pelo para luego con su nariz acariciar la piel de mi cuello, acción que me hizo erizar la piel y sonrojar, aunque esto último él no pudiera verlo por la posición en que estábamos.

Me sentía mal, por un lado quería alejarlo de mí, decirle que se alejara de mí y que no me tocara; pero otra parte, la que en ese momento estaba ganando, quería que me sostuviera así entre sus brazos, que me protegiera y me consolara. La confusión en mi interior crecía minuto a minuto en esa habitación y claramente podía entender el peligro que Itachi significaba para Sasuke y para mí, él me envolvía en su aura atrapante y por alguna razón mi cuerpo y cierta parte de mis sentimientos aún reaccionaban a su toque, a sus palabras, a su presencia, a todo él.

Comencé a sentir unos tiernos besos en la parte de atrás de mi cuello y mis ojos se cerraron inconcientemente por la cálida sensación que eso me produjo. Solté un suspiro sin darme cuenta e Itachi tomó eso como una invitación para que sus manos comenzaran a acariciarme el abdomen lentamente, como si me estuviera tentando, incitando, provocando, probando. Me giró lentamente manteniéndome entre sus brazos y pegada a su cuerpo y fijó sus ojos en los míos notando mis ojos con algunas lágrimas que aún quedaban de minutos atrás, así como el rastro de alguna lágrima furtiva que había vuelto a escapar de mis ojos. Enmarcó mi cara con sus manos y limpió con sus pulgares los rastros de lágrimas mirándome de la manera más dulce que jamás había visto en mi vida provenir de él. Temblé ante esto por la intensidad de lo que estaba sintiendo, por lo que estaba provocando y me maldije interiormente por ser tan débil ante él.

Empezó a acercar su rostro al mío con claras intenciones de besarme y armándome de valor recuperé la voz justo antes de que nuestros labios se rozaran.

- Qué haces, Itachi? – susurré.

- Besarte, Saku – murmuró él.

- A qué juegas Itachi? – seguí en el mismo tono que él entrecerrando mis ojos.

- No juego… no más… - contestó y finalmente se apoderó de mis labios en un beso suave, lento y dulce. Y yo me sorprendí correspondiendo a su beso y pasando mis brazos por su cuello mientas él me estrechaba sus brazos por la cintura apretándome más contra él. No sabía que me pasaba en ese momento, sólo era conciente de que eso era lo que necesitaba en esos momentos y no quería pararlo, ni pensar en nada más que en las sensaciones que el beso y abrazo de Itachi me producían, como su calor me embriagaba haciéndome sentir por un momento mucho mejor interiormente, como si nunca nos hubiéramos separado, como si los años no hubieran pasado, como si estuviera viviendo un sueño maravilloso.

De repente, la imagen de Sasuke pasó por mi cabeza y la culpa y la amargura me invadieron a niveles insospechados produciéndome un malestar general en el cuerpo que se sumó a la angustia que estaba sintiendo por el estado del abuelo. Me separé bruscamente de Itachi y me alejé unos cuantos pasos de él; enojada con él por hacerme eso; enojada conmigo misma por ser tan débil a su presencia y sentir alivio al encontrarme entre sus brazos; enojada por la situación que parecía confabular contra Sasuke y contra mí, contra la felicidad que habíamos construído juntos, contra nuestro futuro; y enojada por mi traicionero corazón. En ese momento la puerta de la habitación se abrió bruscamente sobresaltándonos a ambos y rompiendo el momento de miradas que habíamos mantenido intacto desde el beso de momentos atrás.


Hasta aquí el capi de hoy....mmm...como verán a Saku la puse en una situación difícil y tendrá que enfrentarse con Itachi más seguido de ahora en adelante. Espero me dejen sus comentarios del capi, y siempre sus opiniones y consejos son bienvenidos jeje

Felices Pascuas a todos!!!

Juli