Capitulo 3

Stella: "Por que mami me dejo? Ella estaba bien. Dijo que lo estaría."

Monica: "No te engañes, Stella. Sabes muy bien que esto sucedería tarde o temprano."

Stella: "Y porque papi nos abandonara ahora?"

Monica: "El no nos abandonara! El solo tiene trabajo que hacer en Europa."

Stella: "Nos está abandonando, Monica! Lo sabes! El no nos quiere, nunca nos quiso."

Monica: "Pues seria a ti, porque a mi si me ama."

Stella: "Entonces porque no se despidió de ti antes de irse? Y porque no espero a que el sepelio de mami terminara?"

Monica se sentó al lado de Stella muy triste.

Monica: "No lo sé."

Las dos niñas estaban sentadas en el piso del cuarto de Stella. Stella con 11 anos, tenía una capacidad increíble. La habían saltado de grado porque iba mucho más adelantada que los niños de su edad. Había sido criada junto con Mónica, su hermanastra, hija del esposo de Marlene. Mónica tenía 16 años recién cumplidos. Su madre no había sido el mejor ejemplo para ella. Tomaba sustancias controladas y no la atendía como debía. La abandono junto con su papa cuando tenía 6 anos. Así que había sido criada gran parte de su vida por Marlene.

Sin embargo, Monica si tenía con quien quedarse. La hermana de su padre accedió a recibirla en su casa, pero Stella, Stella estaba sola. Su tía Elizabeth no podría cuidarla. Era una señora enferma de los nervios, tomaba muchos medicamentos y no estaba apta para tenerla.

Monica: "Crees que tu verdadero padre vendrá por ti?"

Stella: "Tia Elizabeth dijo que sí. Yo le creo."

Monica: "Y no te sientes asustada?"

Stella: "No."

Monica: "Como no puedes estarlo? No sabes quién es. Nunca se preocupo por ti."

Stella: "El no sabía que yo existía. Titi Elizabeth me lo dijo, mami también."

Monica: "Y le crees?"

Stella: "Si, les creo."

Monica: "Como sabes que te querrá? Y si tiene otros hijos? Otra esposa? Vas a ir a un ambiente diferente, Stella.

Stella: "No tengo elección. Mira, no importa lo que suceda. Prométeme que vamos a seguir en contacto de alguna manera." Le dijo mirándola a los ojos.

Monica: "Lo prometo."

Las dos jovencitas se abrazaron en sollozos.

XXX

Lisbon estaba en su escritorio viendo unos expedientes de casos. Observaba el sofá y el verlo vacio la hacía sentir algo triste. La verdad es que le hubiese gustado acompañar a Jane. Si, era masoquista. No lo soportaba, pero tampoco soportaba estar lejos de el. Necesitaba a ese hombre molestoso cerca para sentirse viva aunque no lo admitiera. Se pregunto cómo estaría. Observo su reloj, las 10:00 am. "Ya debió haber llegado alla." Pensó. Noto la noche anterior de que estaba nervioso. Por más que intentara disimular serenidad y tranquilidad, se le notaba la ansiedad por los poros. No es para menos. Ella sabe lo mucho que a el le gustan los niños y sabe, bueno se imagina, lo que el ha sufrido por su hijita muerta. Después de lo que ocurrió con su familia saber que tiene otra hija, debe ser algo difícil de afrontar.

XXX

Jane estuvo frente al ataúd de su antigua novia solo unos segundos. No podía soportar verla así. Había cambiado tanto. La enfermedad había dejado huellas grandes. Estaba sentado, un poco alejado, con un nudo en la garganta, aguantando las ganas de llorar. No había visto a los padres de Marlene. Al parecer tuvieron que sacar a la madre porque tuvo sufrió un ataque de nervios.

Sintio que alguien se acerco. Alzo la vista para encontrarse con los ojos de la mujer. Era Elizabeth.

Elizabeth: "Patrick."

El se levanto y no dijo nada. Solo se confundieron en un abrazo, el cual hizo que a el se le salieran las lagrimas que había estado aguantando.

Elizabeth: "Sabia que vendrías."

El asintió. Se volvieron a sentar uno al lado del otro. Mantuvieron unos minutos de silencio.

Jane: "Porque nadie me dijo nada?"

Elizabeth: "Ella no quiso…"

Jane: "Y eso que? La interrumpió. "Pude haber estado con ella en los momentos dificiles."

Elizabeth: "Tenia quien estuviera con ella, Patrick."

Jane: "Y sobre la niña que? De eso tampoco tenía derecho? Yo no la abandone. Lo sabes. Quizás yo era un maldito, pero nunca hubiese negado una criatura." Dijo con un nudo en el pecho.

Elizabeth: "Ahí, no tengo nada que decirte. Yo solo respete su decisión. Le di mil consejos, pero no los quiso."

Jane: "Y el papa?"

Elizabeth: "Tu eres el papa."

Jane: "No… Elizabeth, yo no soy el papa. El papa fue el hombre que la crio. Donde esta?"

Elizabeth: "Se fue."

Jane: "Se fue? Como que se fue? A donde se fue?"

Elizabeth: "Huyendo a Europa diciendo que por trabajo."

Jane: "Que?" Sobresalto de la silla. "Dejo a su hija sola?"

Elizabeth: "No es su hija, Patrick."

Jane: "Pero lo fue cuanto tiempo?"

Elizabeth: "10 anos."

Jane: "No lo puedo creer." Apreto los puños. "Como puede hacer eso? Que corazón tiene?"

Se volvieron a quedar en silencio un tiempo.

Jane: "No la maltrataba, verdad?"

Elizabeth: "No, Patrick. Además de eso tiene otra hija de 16 a la cual también dejo, pero ella se quedara con su tía."

Jane tiro una sonrisa sarcástica y molesta.

Jane: "Donde están?" Dijo mirándola a los ojos.

Elizabeth: "En la casa de ambos."

Jane: "Como se llaman?"

Elizabeth: "Tu hija se llama Stella y su hermana Monica."

Jane: "Stella…. Quiero verla."

Elizabeth: "Estas seguro, Patrick? Puedes coger un respiro. Pensar."

Jane: "No tengo nada que pensar. Llévame a verla."

Elizabeth asintió.

Bueno, espero que les guste. Sugerencias bienvenidas. Gracias por los comments.