Capitulo 15

Jane y Lisbon pudieron disimular muy bien su relación en el CBI. Las peleas y discusiones entre ambos por los casos eran las normales de siempre, las cuales siempre terminaban en el sofá, en la ducha o en la cama de alguno de los dos.

A Stella le iba bien en el colegio y con Steve. Aunque Lisbon ya se sacaba Ases bajo la manga para frenarla, había una que otra vez que no podía con ella.

Stella: "Buen día. Dormiste bien?" Dijo mostrando esa sonrisa, la misma sonrisa del padre.

Lisbon se quedo congelada entre la sala de estar y el comedor del apartamento de Jane. Se había quedado esa noche en su casa e intento salir sin que nadie se enterase, pero no se percato que Stella estaba a las 6 de la mañana sentada en una de las sillas del comedor comiéndose una tajada de pan con jamón y queso y un buen vaso de jugo de china.

Lisbon: "Buenos días. Que haces despierta a esta hora?" Dijo acercándose un poco a ella.

Stella: "Soy madrugadora." Era una mentira. Esa noche no pudo dormir bien porque volvió a soñar con Red John. Había ido al cuarto de Jane por la madrugada, pero la puerta estaba cerrada. Era extraño. Su padre siempre dejaba la puerta sin seguro por si acaso. Entonces recordó risas de ambos por la noche y volvió a su habitación. No pudo dormir nada. "Quieres desayunar conmigo?" Añadió.

Lisbon: "Tengo que ir a casa, a hacer par de cosas antes de ir a la oficina, no creo que me dé tiempo."

Stella: "Ok."

Lisbon: "Estas bien?" Dijo tratando de buscar su mirada.

Stella: "Si."

Lisbon: "No tienes nada que decirme?"

Stella negó con la cabeza mientras bebía un poco de jugo.

XXX

Un nuevo empleado había llegado al CBI. Era un hombre de unos 62 años aproximadamente, callado, atento y sonriente. Sería el mensajero. Cuando Jane se entero, no perdió la oportunidad de molestar a Lisbon. Ella estaba en la cocina preparándose algo para comer y Jane le paso por detrás muy pegado a ella. La toco por la cintura sin que nadie se diera cuenta.

Jane: "Ya no veras mas al cartero. Que lastima." Le dijo al oído.

Ella se volteo y lo miro desconcertada.

Jane: "Te conozco, Lisbon." Dijo alejándose de la cocina con una taza de té en la mano y una sonrisa en su rostro.

Lisbon: "Que le puedo ocultar a este hombre?"

Sin embargo había algo en ese hombre que a Jane no le cuadraba.

XXX

Stella confirmo sus sospechas. Una tarde, cuando su hija salió del colegio, fue a las oficinas del CBI para pedirle una autorización de excursión a Jane. Entro y se tropezó con el hombre.

Stella se quedo mirándolo por un instante. No le gusto para nada lo que sintió. "Lo siento." Le dijo.

El hombre le sonrió y salió de las instalaciones. Jane noto lo sucedido y observo desde el sofá. Ella entro pálida y sonriendo algo sosa.

Jane: "Estas bien, nena?"

Stella: "Si."

Jane la miro con las cejas enarcadas.

Jane: "Que paso ahí? Puedes decirme lo que sea."

Stella: "No lo sé. No me agrada ese hombre."

Jane no quiso hacerla sentir más incómoda. Desde ese momento decidió estudiarlo el tiempo que estuviese en la oficina. Por si acaso.

XXX

Jane hipnotizo a un hombre para que dijera la verdad de donde había ocultado un cadáver. El no lo había matado, pero escondió la evidencia para que no incriminaran a su esposa.

Lisbon lo agarro por el brazo y lo saco del salón de interrogatorios.

Lisbon: "Cuantas veces te he dicho que no hipnotices a los sospechosos, ni a los testigos ni a ninguno?"

Jane miro al techo y coloco su dedo pulgar en su mentón: "Mmmm…. Trescientos cuarenta y siente?"

Lisbon suspiro: "Jane… es que acaso siempre serás así?"

Jane: "Mmmmm…."

Lisbon: "No puedo contigo." Se volteo para regresar al salón. Luego volvió a voltear y lo miro. "Me has hipnotizado alguna vez contra mi voluntad?"

Jane: "No."

Lisbon se acerco: "Como supiste lo del cartero y la música que me gusta bailar cuando estoy sola, etc?"

Jane: "Recuerdas la vez que te hipnotice para saber si habías matado a…"

Lisbon: "Maldito." Se alejo enojada.

Jane: "Tenia que aprovechar la situación." Alzo la voz para que lo escuchara, luego sonrió divertido.

XXX

Pasaron unas semanas y Jane seguía estudiando al nuevo empleado. Sin embargo, no encontró nada fuera de lugar. Así sucedió con Rebecca, por tal razón no quiso bajar la guardia en ningún momento.

Eran las 8:00 de la noche y había quedado en llevar a su hija a casa de una amiga donde habría una pillamada. Se acerco a la oficina de Lisbon.

Jane: "Me tengo que ir."

Lisbon levanto la mirada: "Esta bien. Buenas noches."

Jane: "Buenas noches." Espero unos segundos en la puerta.

Lisbon: "Que pasa?"

Jane: "Sigues enojada conmigo?"

Lisbon: "No. Solo tengo ganas de tirarte con lo primero que encuentre." Tomo la grapadora que estaba a su lado.

Jane: "Nos vemos mañana."

Jane se retiro. Ella soltó la grapadora con disgusto en su cara que luego se suavizo y convirtió en una pequeña sonrisa.

XXX

Jane llego a su apartamento y noto algo extraño. Lucia siempre estaba en la sala viendo la novela de las 8. Eran las 8:45 de la noche.

Jane: "Lucia?" No hubo respuesta. "Stella."

Busco un vaso de soda en la nevera y camino hacia el cuarto de su hija. Debía estar en el internet o terminando de acomodar las cosas que llevaría a casa de su amiga.

Lo que vio lo dejo sin aliento. El vaso de cristal cayó de sus manos causando un estruendo que retumbo en todo el apartamento.

Encontro una carta color amarilla escrita en computadora pegada en la pared del cuarto de su hija.

Querido señor Jane:

He notado que ha vuelto a rehacer su vida y me alegro por eso. El problema es que me ha dado a entender que se ha olvidado de este viejo amigo. Como puede ser posible eso? Sé que no hablamos mucho en la velada que tuvimos, quizás eso lo desilusionó un poco. Lo lamento. No fue mi intención que fuese así. He venido para que recuerde que sigue algo pendiente entre nosotros He dejado huella para que vea que yo no olvido.

Sinceramente,

Red John

Jane puso su mano en la perilla, apoyo su frente en la puerta y su otra mano en el marco de esta. Su respiración y su corazón estaban a mil. Sus manos comenzaron a sudar. El último ataque de pánico que tuvo fue hace años atrás. Ya se le había olvidado la sensación. Ni siquiera cuando vio a Red John cara a cara se sintió así. Una gota de sudor bajo por su frente. No podía hacer esto. Sentía que se iba a desmayar.

Jane: "Stella." La llamo con la voz quebrantada.

Tomo su teléfono celular de su chaqueta sin despegarse de la puerta. Marco el número 1 que es el numero de discado rápido para el teléfono de su hija. Se coloco el teléfono en el oído. Lo escucho timbrar en su oído y también escucho el ringtone dentro del cuarto de ella. Ella nunca dejaba su teléfono. Cerró los ojos y negó con la cabeza. Lagrimas se escaparon y bajaron por sus mejillas. Tomo una larga bocada de aire. Camino hacia atrás hasta pegar su espalda contra la pared del pasillo. Marco el teléfono de Lisbon. Mientras este sonaba se dejo deslizar por la pared hasta sentarse en el suelo. 3 timbres, 4 timbres, 5 timbres.

XXX

Lisbon aun seguía en su escritorio. Por culpa de Jane tenía que llenar mas papeles de la cuenta. Su teléfono sonó y vio la pantalla. Lo pensó para contestarlo. Lo volvió a colocar en el escritorio. Vio que seguía sonando. Suspiro y contesto.

Lisbon: "Que quieres? Se supone que ahora mismo estuviese en mi casa. En mi bañera dándome un rico baño de espuma…" Escucho sollozos al otro lado de la línea. "Que paso?" No recibía respuesta. "Jane? Patrick?"

Jane: "Red John estuvo aquí." Dijo con la voz entre cortada.