La Guerra de las Oppais
Prólogo
Salón del comité de eventos – Saint Michael's
Es una tarde cualquiera en Saint Michael's, las clases han terminado y ahora algunas de las miembros del comité de eventos, también conocidas como las mejores parejas, se encuentran trabajando arduamente en la planeación de los próximos eventos para la academia.
O es lo que deberían estar haciendo de no ser por la gran disputa que se ha desatado en ese salón.
– ¡Kyaaaaa! ¡Suéltame, Reo!
– ¡Primero arrepiéntete de lo que dijiste!
– ¡No tengo por qué hacer nada de lo que me digas, niña plana! ¡Kyaaaaa!
Reo tiene a Miya en el suelo y tirándole del cabello, mientras que Runa y Sara están discutiendo a viva voz a unos pasos de ella.
– ¡Te estoy diciendo que no es así!
– ¡Que sí! ¡Que sí!
– ¡Que no! ¡Que no!
Pareciera que esas dos también se van a agarrar a golpes en cualquier momento, de no ser por Nanami y Rikka quienes están sosteniéndolas.
– ¡Sara, por favor! Solo ignórala – le dice Nanami agarrándola.
– ¿Cómo puedo ignorarla después de lo que dijo esa enana?
– ¡¿A quién llamas enana?! Intento falso de modelo.
– ¡Kyaaaa, ayúdenme! ¡Aaaaaahhhh! – grita Rikka después de que Runa le muerde la mano con la que la estaba sosteniendo y se lanza sobre Nanami y Sara.
– ¡Aaaaaaahhh! ¡Esperen!
Nanami queda atrapada entre Sara y Runa, mientras Rikka intenta separar a ambas.
Ninguna se quiere meter en la pelea entre Reo y Miya, al ser ambas más imprevisibles.
Parece que esta pelea no tardará mucho en llegar a los golpes, hasta que finalmente yo, Houraisen Rena, entro al salón.
– ¡¿Qué Rayos Está Pasando Aquí?!
Al verme, Sara y Runa detienen de inmediato su pelea (por suerte para Nanami) mientras que a Reo y Miya, tengo que ir yo mismo a separarlas.
– ¡Kyaaaa! ¡Suéltame!
Tras separarlas, me volteo a verlas a todas furiosa y alzo la voz.
– ¡¿Qué rayos fue todo eso?! ¡¿Estaban peleando, en serio?! ¿Acaso tienen 8 años? Más vale que tengan una buena explicación para esto o me voy a poner furiosa. Así que a ver ¿Por qué estaban peleando?
– ¡Todo fue culpa de Miya! – grita Reo.
– ¡¿EH?! ¡Pero sí tu fuiste la que se me lanzó con tus garras y tus…
– ¡No pregunté quién empezó! Quiero saber por qué estaban peleando ¡Ahora!
Las chicas ven que esto es serio. Jamás me habían visto tan furiosa en su vida, pero ninguna se anima a decir nada, por lo que volteo a ver a las dos más tranquilas en el salón.
– Nanami, Rikka ¿Quieren confesar sobre qué discutían estas cuatro?
– Uuhh… bueno…
– Pues…
Las dos se ponen bastantes rojas cuando les pregunto y desvían la mirada al suelo, por lo que debo recurrir a mi arma secreta.
– Muy bien, si ninguna esta dispuesta a confesar, supongo que tendré que entrevistar a una por una de ustedes… en privado.
Digo esto mientras lamo la palma y los dedos de mi mano, lo cual ocasiona que todas se pongan nerviosas al captar el mensaje.
Entonces Runa (al ser la menor de ellas) es la primera en romperse y confiesa.
– ¡Estábamos discutiendo sobre quién entre nuestras novias tiene las tetas más grandes!
– ¡Runa! – le gritan todas las presentes.
Al escucharla decir esto, trato un poco en procesarlo pero cuando finalmente lo hago, empiezo a reír.
– JAJAJAJAJAJAJAJAJAJA.
– ¿Uh? ¿De qué se ríe? – pregunta Miya confundida.
– ¿Será que finalmente la grasa de sus tetas consumió lo poco que quedaba de su cerebro? – pregunta Reo.
– Hey, no hables así de mi hermana – le contesta Runa – pero puede ser.
– Oh, lo siento chicas, pensé que se trataba de un tema mucho más serio como que alguna había sido infiel a la otra con otra, fue tan gracioso.
Al terminar de reír, tomo mi lugar al centro de la mesa ya más calmada.
– ¿Y bien? ¿Ya llegaron a una conclusión?
– ¿Uh? – todas confundidas.
– ¡Sobre las tetas! ¿Ya dedujeron quién de sus novias las tiene más grandes?
– Rena-Sensei ¿Está bien?
– ¿No esta molesta por la pelea?
– Para nada. Anda, cuenten ya. Según ustedes ¿Quién las tiene más grandes?
– Pues…
– Obviamente esa tendría que ser la Sensei – declara Runa orgullosa – ya quisieran sus novias promedio tener unas tetas tan grandotas como las de ella. Deberían pedirme disculpas por haber iniciado una pelea tan estúpida que no podía ganar.
– ¡Eso no es verdad! – se levanta Sara exaltada – Kaede-chan tiene unas tetas bastante más grandes, formadas y redondas que seguro podrían vencer a las de Takako-senpai.
– Lo dicen como si alguna de sus novias se pudiera siquiera comparar con las de mi Risa – dice Miya volteándose para no discutir más.
– ¡JA! ¿Bromeas? – le reclama Reo – Las tetas de Risa no podrían vencer ni a las de una chica de primer año como las de Sayuki
– ¡¿Qué dijiste?! – Rikka entra en la discusión molesta cuando meten el nombre de su novia.
– Lo que me escuchaste. Además, no tiene caso tener esta discusión tan estúpida, ya que obviamente las pechugotas de Mai serían las ganadoras.
– Debes estar bromeando – le contesta Miya.
– ¡Así es! ¡Ni siquiera las pechugotas de unos mastodontes como las de Eris o las de Yuuna podrían superarlas!
– ¡Eso no es verdad!
Nanami alza la voz, sorprendiendo a todas en el salón incluyendo a ella misma, por lo que cuando se le pasa, dice con su habitual voz baja.
– Pe-pero, agradecería si por favor pudieran dejar a Yuuna a un lado de todo esto.
– Y a Sayuki también – dice Rikka defendiendo el honor de su novia ante sus senpais.
– Como sea, de todas formas, ninguna de sus novias tendría oportunidad – declara Runa orgullosa y segura de sí misma.
Nanami infla los cachetes antes su ego, pero Rikka la ayuda a calmarse y ninguna dice nada más.
– ¿Eso crees, Runita? – le pregunto juguetona – En ese caso, hay una manera de averiguarlo.
– ¿Uh?
– Chicas, la actividad secreta para este día será ¡Una Competencia de Tetas!
– ¡¿Eeeeeeeeeeehhhhhh?!
– Así es, durante el día de hoy, cada una de ustedes deberá tomarle las medidas a sus novias sin que ellas se den cuenta y así sabremos quién entre ellas las tiene más grandes ¿No les parece una gran idea?
Algunas están encantadas con la idea (Sara y Runa), mientras que otras, no pueden hacer más que avergonzarse (Nanami, Rikka y Reo).
Miya por otra parte, no muestra ninguna emoción al respecto y contesta.
– No le hallo al caso a todo esto. Además, yo ya conozco de memoria las medidas exactas de mi Risa y su tamaño de bracier. ¿Qué clase de novia no se sabría las medidas de su novia?
Al escucharla decir eso, Rikka por alguna razón se deprime, mientras Reo le contesta.
– No todas somos unas lunáticas obsesionadas con la ropa interior de nuestra novia como cierta científica loca que solo piensa en ello.
Miya prefiere ahorrarse el comentario de vuelta y la ignora, así que retomo la palabra.
– Eso esta muy bien, Miya. Aunque de todas maneras, te encargaré que por favor le tomes las medidas a Risa para estar seguras. Y que cuando lo hagan, usen estas.
Abro mi escritorio y saco unas cintas métricas de ahí.
– Estás cintas métricas son muy especiales, ya que en ellas quedará marcada la medida exacta del pecho de su novia cuando las rodeen con ellas. Así, sabremos exactamente su medida y evitaremos cualquier confusión o trampa ¿Esta claro?
– Pero ¿No podemos mejor simplemente buscar en el bracier de nuestra novia que talla son? – pregunta Nanami algo nerviosa.
– Podrían, pero al hacerlo, no garantizamos que la medida de su bracier sea la misma que su pecho. Hay varias chicas que usan bracieres ya usados, que les quedan pequeños o les aprietan e incluso, hay algunas que se compran bracieres más grandes que su talla para meterles relleno e impresionar a su pareja, como cierta hermanita mía.
– ¡KYAA!
Al escuchar eso, Runa queda petrificada y tras juntar suficiente furia en su pequeño cuerpo, me grita.
– ¡NEE-SAMA! ¡Ya Te Dije Que Eso Solo Pasó UNA Vez Y Lo Hice Porque El Vestido Que Compré Para Mi Cita Con Takako Estaba Demasiado Grande!
– ¡JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA!
Al escucharla decir esto, Reo se suelta a reír tan fuerte como puede, ocasionando que Runa se lance contra ella desde su silla y empiezan a pelear.
– ¡Kyaaaaaaaa! ¡Quítame las manos de encima, maldita niña de primaria!
– ¡Ya estoy en secundaria y aún así tengo más pechonalidad que tú, maldita gremlin plana!
Ambas continúan discutiendo y peleándose hasta que vuelvo a levantarme y las separo, colocándolas en lados opuestos de la mesa.
Les entrego la cinta métrica a cada una y finalmente les digo.
– Entonces ya saben lo que tienen de tarea. En dado caso de que alguna no cumpla con la actividad o sea deshonesta con las medidas que me reporta, tendré que ir a comprobar el resultado yo misma con sus novias y tomarles absolutamente todas las medidas de su cuerpo. Y quiero decir… Todas.
Todas las chicas se ven preocupadas ante mi advertencia y saben que de ninguna manera podrán hacer trampa en esta actividad. La castidad de sus novias dependía de eso.
– ¡Muy bien! En ese caso que la cacería de tetas ¡Comience! Y que gane la que las tenga más grandes.
Hola! Aquí Saori-nee con una nueva historia multi-capítulos protagonizada por todas las mejores parejas! En esta ocasión, consistirá de una serie de historias cortas (como unas 1,100 palabras c/u) en las cuales, las chicas deberán tomarles las medidas a sus novias sin que estas se den cuenta para determinar, quién entre ellas las tiene más grandes.
¿Conseguirán tomarles las medidas a sus novias sin que se den cuenta de sus intenciones? Y si lo logran ¿Quién entre ellas será la ganadora? (¡Hagan sus apuestas!) Lo descubrirán durante esta semana, ya que estaré publicando 1 capítulo nuevo cada día ¡Empezando mañana mismo!
Hasta entonces, espero puedan seguir esta historia hasta su final y nos leemos mañana para la primera batalla de esta 'Guerra de las Oppais'! :D
