Hola~ ¡Ya estoy aquí! Rápida ¿eh? Debería tardar más y dejaros con la intriga, pero como no sé cuándo voy a poder volver a publicar, lo dejo aquí. ¡Disfrutad!
Capítulo 5: Tú sí que has dado en el clavo.
Hikaru no entendía por qué Kaoru había accedido al pacto desde el principio y después le había dicho aquello. Había algo que no cuadraba. Hacía ya tres días de eso. En las clases y en el club disimulaban por el bien de la economía del club (no querían cargar con el peso de haber interferido en el plan de ganancias de Kyouya) y aunque las clientas no se habían dado cuenta, los miembros del club sí. Y aquellos dos días de fingir delante de las clientas habían sido horribles para ambos.
Aquella tarde Hikaru se había quedado esperando en la habitación pero Kaoru nunca había aparecido. Ni siquiera los días que siguieron se habían visto. Y lo de "disimular" su enfado había sido un pacto mudo, así que fuera de lo estrictamente necesario no se habían dirigido la palabra.
- ¿Qué es una feria?- preguntaba Hikaru a través del móvil.
- Es como un parque de atracciones para plebeyos, más pequeño que uno normal. Me lo ha explicado Haruhi- decía el King- Acuérdate de decírselo a Kaoru ¿eh? A ver si solucionáis ya el problema y el amor entre hermanos vuelve a florece…- Hikaru colgó, no tenía ganas de escuchar los desvaríos de su señor.
Hikaru llamó a una de las sirvientas para que le diera el mensaje a Kaoru, su orgullo no le permitía hacerlo él mismo.
~o~
Ya era sábado. Cinco limusinas esperaban enfrente de un bloque de habitaciones, algunos vecinos miraban indiscretamente por la ventana a los seis hermosos jóvenes que acababan de bajar de ellas (los más pequeños miraban las limusinas). Y ahí estaban: Tamaki, Kyouya, Honey, Mori, Hikaru y Kaoru, esperando pacientemente a que Haruhi bajara. Habían quedado en ir a recoger a Haruhi, para que no se les escapara.
-¿Teníais que traer 5 limusinas? ¿No podías ser un poco más discretos?-dijo, "no, no podían" pensó.
- Todo lo hacemos por tu seguridad, querida hija.- dijo Tamaki cogiéndola en brazos.
- Ya, claro…
Todos se metieron de vuelta en sus limusinas, Haruhi accedió a ir en la de Tamaki.
Cuando llegaron, no sabían por donde empezar. Las atracciones no eran nada del otro mundo, pero al Host Club les bastaba con pasar un día al estilo plebeyo. Tamaki y Hikaru intentaban todo el rato estar cerca de Haruhi, en el mismo vagón, casi se podía decir que la habían obligado a subir a todas las atracciones con ellos, mientras que Honey-sempai les seguía emocionados y a este Mori, sin expresión alguna en el rostro. Kyouya simplemente se limitaba a sobornar al encargado para que les diera más vueltas, y Kaoru después de la primera atracción había dicho que se había mareado y no había subido a ninguna más, aunque realmente no estaba de humor.
-La verdad, si que os conformáis con poco los plebeyos- dijo Hikaru algo decepcionado cuando ya habían subido a casi todas las atracciones importantes.
-Sí, ¡pero aún nos queda eso! –dijo Tamaki señalando al tiovivo y poniendo ojitos. Honey-sempai secundó la idea, emocionado.
- Bueno, subid si queréis, pero a mí me dejáis descansar un rato- dijo Haruhi.
- Bien mis leales súbditos, ¡Vayamos!- ahora que Haruhi no iba a subir, Tamaki obligó a Kyouya a hacerlo.
Con la emoción nadie se había acordado mucho de Kaoru, que los esperaba sentado en un banco algo alejado del tiovivo.
*Tirorirorirori* casi todo el Host club daba vueltas en el tiovivo.
Haruhi se acercó a Kaoru.
-¿Estás bien?- preguntó, sería.
- Sí, claro- le sonrió Kaoru.
- Te lo estoy diciendo enserio, todos están preocupados por ti.
-¿Todos?- su tono de voz era una mezcla entre incredulidad y preocupación (¿tan mal disimulaba?).
- Sí, pero solo yo sé lo que te pasa realmente.
- ¿Eehh?- Kaoru incrédulo, asustado.- ¿En serio?- ahora preocupado.
Haruhi miró hacía al tiovivo, iba a ser difícil para Kaoru que ella lo dijera en voz alta, pero era su amigo y sentía la necesidad de ayudarle. Suspiró, cogiendo fuerzas.
-Le quieres mucho, ¿verdad? Más de lo que tú mismo te imaginabas.
Una lágrima ya había empezado a recorrer la mejilla de Kaoru.
- Pero él no me corresponderá nunca. Él ya tiene a otra persona. Soy imbécil… un monstruo… ¿cómo,,,? ¿cómo...?- empezó a sollozar, no sabía como expresar con palabras aquel sentimiento de culpa que no quería, pero que llevaba arrastrando durante tanto tiempo.
Así se quedaron durante unos minutos, Haruhi apoyando su mano en el hombro de Kaoru, él descargando su frustración a través de las lágrimas.
Kaoru se serenó y se limpió con las mangas.
-Seguro que el tiovivo está a punto de acabar- aclaró.
- No deberías pensar eso- dijo Haruhi respondiendo a lo de antes, ya que había estado reflexionando.- Nosotros no elegimos a la persona de la que nos enamoramos, pero si es amor está bien. El amor no es malo, al contrario- concluyó con una sonrisa.
No había dicho mucho, pero le había dado a entender a Kaoru que ella no lo rechazaba porque sintiera algo por su hermano, y que como había adivinado, esperaba él.
- No te parece… ¿raro?
- La palabra amor ya incluye en si misma a la palabra "raro". Además, incluso se le puede buscar la lógica- añadió, guiñándole un ojo.
- Sí, pero… no se lo digas a nadie, por favor.
- Tranquilo. Pero, de todas formas tendrás que hacerlo tú tarde o temprano.
- Gracias Haruhi, eres una buena amiga.- la abrazó, en forma de agradecimiento. Sus palabras lo habían consolado, ella correspondió al abrazo, sabiendo que eso consolaría a Kaoru.
El tiovivo había parado. Kyoya estaba mareado, Honey-sempai emocionado, repetía "otra, otra" subido a la espalda de Mori. Tamaki y Hikaru estaban felices, hasta que vieron a los dos jóvenes abrazados...
Y sí, efectivamente es hasta aquí. Ahora queréis matarme ¿verdad? Hehehehe... Bueno, lo mejor que podéis hacer si queréis que actualice pronto, es dejarme un review que es lo que más me inspira a seguir subiendo ;3;
Muchas gracias por leer~
