Capítulo I


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ORDINARY GIRL

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La indiferencia es la base del amor.

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Me acuerdo y pienso, el tiempo que llevábamos sin vernos.

Dos niños pequeños que lo sentían todo.

Y lo sigo sintiendo hoy por ti.

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― ¡Sasuke!― Grito la pequeña niña de no más de seis años mientras corría detrás de su amigo.

Él pequeño niño volteó a verla mientras corría unos metros delante de ella y sonrió con burla al verla detenerse para tomar aire.

― ¡Sakura!― Le reprocho.

Ella sonrió con inocencia, apoyando sus manitos en sus rodillas mientras recobraba el aire perdido. Su largo y ondulado cabello se mecía con la suave brisa veraniega, su llamativo color rosado pastel combinaba perfecto con sus hermosos ojos verdes, de un color tan extraño, entre verdes y grises, ese verde extraño que no sabías que existía hasta que lo veías en sus ojos. Llevaba unos converse blancos con flores rojas y rosadas, un cómodo y bonito jean azul claro y una camisa rosada manga corta.

Sasuke se sonrojó cuando ella volteo a verlo con las mejillas encendidas y sonriendo, Sakura se aproximo a él tomándolo de la mano y corriendo a donde se dirigían desde un comienzo. Ya cerca del pequeño lago que había cerca del parque donde sus padres los llevaban todos los domingos a jugar, se detuvieron y observaron el hermoso paisaje.

―¿Qué querías darme, Sasuke?― Murmuro sonrojada observando al pequeño niño.

―Cierra los ojos, molestia― Le ordeno.

Sakura inflo sus mejillas infantilmente por el apodo de su mejor amigo y le obedeció de inmediato, sintió el perfume del niño más cerca de ella aumentando los nervios que ya sentía y luego los labios del pequeño niño se posaron sobre los de ella en una tierna caricia que duro apenas un segundo.

―¿Por qué hiciste eso?― Murmuro avergonzada con las mejillas encendidas.

― ¿No te gusto?― Respondió Sasuke con una tierna sonrisa.

―Si―

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―Sakura― Chillo Ino algo ebria al ver a su amiga besarse en medio de la pista con un pelirrojo.

La de cabellos rosas se separó del pelirrojo solo para observar el rostro furioso de su mejor amiga y sonrió victoriosa.

―Perra― Susurro Ino volviendo a la mesa donde estaban sus dos amigas.

Una alta y delgada castaña llamada Tenten y una pequeña pelinegra de ojos perla que respondía al nombre de Hinata.

―¿Cómo lo hace?― Comento la castaña observando a su amiga de ojos verdes besarse y manosearse descaradamente con ese chico que acaba de conocer hacía unos pocos minutos.

Unos minutos mas tarde Sakura se le unió.

― ¿Qué hay, aburridas?― Chillo alegre ―Te gane― Le susurro a la rubia en su oído, esta la miro enfurruñada ―Se llamaba Sasori, tenía dieciocho y no era muy hablador― Murmuro con una sonrisa ―Ahora paga, cerda―

―Maldita frente― Chillo retirándose a comprar un trago para su amiga.

Después de todo habían apostado quien de las dos conquistaba primero a ese pelirrojo. Tenten y Hinata siempre se mantenían al margen de la situación. Sakura había vuelto a Konoha -un pequeño poblado a las afueras de Tokio- hacía unas semanas para ingresar al penúltimo año de secundaria con sus amigas y ya de paso recordar todo lo que había olvidado tras irse hace diez años atrás.

―Ten, Frentezota― Murmuro la rubia dejando el vaso frente a su amiga.

Esta sonrió al beberlo.

―Apostemos de nuevo― Chillo la rubia. No iba a permitir que la pelirrosa le ganará.

Sakura sonrió victoriosa.

―No de nuevo― Murmuro Hinata.

―Además siempre son ustedes quienes se llevan la diversión― Se quejo la castaña ―Enséñenme― Les exigió.

Ino y Sakura se miraron divertidas.

―Los hombres son muy fáciles de manipular― Murmuro Ino.

―Observa― Comentó Sakura volteando a todos lados.

Una vez ubico a su víctima, un atractivo morocho de ojos miel, sonrió coqueta, volteó a ver a su amigas y nuevamente volteó a ver el chico. Le sonrió y dejo de verlo.

―Se acerca― Comentó Ino.

―Hola― Susurro el chico observando a Sakura ―Te estuve observando y me preguntaba ¿Quieres bailar?―

―Ah― Suspiro con una sonrisa coqueta la chica de ojos verdes ―Me encantaría pero espero a mi novio― Comento despidiendo al chico.

Este se marcho sin agregar nada.

―¿Cómo rayos hiciste eso?― Comento la castaña sorprendida de que el chico se acercara tan rápido, es más Sakura no había hecho nada.

―Fácil. Los hombres son así; les coqueteas y les demuestras interés y se hacen los importantes, cuando ya nos los miras y les demuestras indiferencia, te buscan― Alardeó la de cabellos rosas.

―La indiferencia es la base del amor― Comentó la rubia mientras bebía.

Las cuatro amigas rieron y se marcharon al medio de la pista a bailar.

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― ¡Estoy cansada!― Chillo la rubia tirando sus zapatos al suelo.

―Shh― La calló Sakura, eran cerca de las seis de la mañana y su madre aún dormía.

Ingresaron al dormitorio de la chica y observaron las cajas aún sin desempacar, acomodaron unos colchones en el suelo y se acostaron aún vestidas y maquilladas. Al día siguiente Hikari Haruno -la madre de Sakura- ingreso al dormitorio de su hija donde descansaba con sus amigas. Sonrió al ver a las cuatro niñas nuevamente juntas, había hecho bien en volver a Konoha.

―Sakura― La llamó tocándola levemente.

― ¿Qué?― Murmuro con sueño la chica.

―Ya levántense, son las dos de la tarde― Comentó divertida la pelirrosa mayor mientras se retiraba del dormitorio de su hija.

Sakura se levanto frotando sus ojos con sus manos y despertó a las otras chicas. Luego de cambiarse y bañarse bajaron a almorzar.

―El lunes comienzan las clases― Comento Hikari en la mesa con su única hija y sus amigas.

Sakura rechisto ante lo dicho por su madre. Hikari rió y luego se marchó a terminar de desempacar las cosas. Sakura y sus amigas decidieron dar un paseo para recorrer el pueblo.

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―¿Saben? No recuerdo nada de esto― Comentó Sakura observando las cambiadas calles del poblado.

Nada se le hacía conocido aunque después de todo se había ido de Konoha cuando apenas tenía seis años.

―Apenas si te acuerdas de nosotras― Bromeó Tenten, Sakura la miro enfadada.

Pero los ojos de la castaña se desviaron de su amiga a la calle de enfrente donde juagaban al fútbol unos chicos. Sakura siguió su camino pero al ver que sus otras tres amigas no la seguían volteó a verlas encontrándose con las tres chicas babeando por los chicos que jugaban en el parque de enfrente.

― ¿A quién miran?― Comentó la de cabellos rosas.

―Ah― Susurro sonrojada Hinata ―Naruto― Dijo soñadora.

―Salúdalo― Comentó Sakura con simpleza, Hinata casi se desmaya al escucharlo ―¿Naruto? Me suena―

―Quizás del jardín de infantes― Comentó la rubia sin prestarle mucha atención a su amiga ―Ya, Tenten, le gastarás la piel al Hyuga― Bromeó Ino ganándose una carcajada por parte de Sakura y Hinata y una furiosa mirada por parte de Tenten ―Ese es Sai― Murmuro Ino señalando a uno de los chicos.

Un alto y musculoso morocho de ojos negros.

―Es atractivo― Comentó Sakura.

― ¡Es mío!― Chillo la rubia.

―No le veo tu nombre― Comentó divertida Sakura.

―No peleen― Las calmó Hinata.

―Ash, ya vámonos― Chillo Tenten cansada de ver discutir siempre por lo mismo a sus amigas, aparte de que odiaba que Neji ni siquiera volteara a verla después de haber sido novios por más de cuatro meses el año pasado.

Sakura e Ino siempre peleaban por ver quién era la más bonita, desde niñas y últimamente con la adolescencia y el desarrollo de sus cuerpos, las discusiones eran más constantes y siempre acababan en lo mismo.

Te apuesto― Chillo Ino sentada en una mesa del local tomando su helado de vainilla ―A que Sai no se enamora de ti por lo que eres y no por cómo te ves―

Sakura la miro con soberbia pasando su lengua por su helado de fresa.

― ¿Y cómo hare para que Sai no vea mi cuerpo y se enamore de mi?― Pregunto con simpleza.

Hinata y Tenten tragaron grueso al ver la sonrisa maléfica de la rubia.

―Lo tengo―

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―Sakura, no creo que sea buena idea― Murmuro Hinata.

Sakura sonrió como una loca mientras se sentaba en la cama.

―Será divertido― Murmuro.

― ¿Estás segura?― Le pregunto Tenten tomando una blusa holgada entre sus manos y observando el horrendo estampado ―A ti te encanta llamar la atención―

―Yo puedo llamar la atención de los hombres sin usar mi cuerpo― Comentó enojada ― ¡Bien, manos a la obra!― Chillo.

Ino se acercó a ella con un des maquillante y algodón.

― ¿Estás segura?―

―Yo conquistare a Sai por como soy y no por cómo me veo― Murmuro ― ¡Des-transfórmenme!―

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― ¡Sasuke!― Chillo el rubio mientras corría detrás de este por los pasillos escolares.

Varios alumnos voltearon a ver al escandaloso chico correr hacía su mejor amigo. Aún había algunos que se sorprendían que el callado y frío Sasuke Uchiha fuera amigo de alguien tan extrovertido e infantil como lo era Naruto Uzumaki.

―Cállate, tarado― Comentó con fastidio el Uchiha metiendo las manos en los bolsillos de su pantalón y caminando por los pasillos hacía el aula que le correspondía este año.

―No te devuelvo el insulto porque esto es más importante― Murmuro acomodando su mochila en su hombro ―¡Sakura volvió!― Chillo el rubio emocionado ―Esta aqui―

Sasuke paró en seco al oír su nombre. Hacía más de diez años que no sabía nada de ella. Sakura se había ido cuando tenían apenas seis años porque a su padre lo habían trasladado en el trabajo a la capital, luego de que se fue, no volvió a saber de ella.

― ¿Sakura?― Murmuro.

― ¡Sí!― Chillo el rubio ― ¿La recuerdas?―

Sasuke sonrió de lado. Claro que la recordaba.

―Vámonos― Murmuro dirigiéndose al salón de clases.

Varias chicas voltearon a verlo cuando ingreso al salón, camino con las manos en los bolsillos a su asiento y espero unos minutos a que ingresara el profesor, Kakashi Hatake.

―Buenos días, alumnos― Comento el joven profesor de cabello gris ―Hoy tendremos una nueva alumna, Sakura Haruno. Vamos, pasa― La llamo.

La chica ingreso a paso lento al salón captando la atención de todos. Sakura se mordió el labio inferior al sentir las miradas sobre ella.

Aceptar esa apuesta no había sido buena idea.

―Maldición― Susurro al sentir las miradas de burlas de un grupo de chicas al final del salón.

Sasuke la observó detenidamente, Sakura observó el salón entero sin detener su mirada en nadie más que en sus amigas y camino a su asiento. Sasuke chasqueó la lengua, por lo visto ella si lo había olvidado. La observó caminar con la cabeza gacha a su asiento y sonrió.

Sakura si que había cambiado.

Su delicado rostro no poseía ni una gota de maquillaje y su cabello largo y ondulado se encontraba amarrado en una trenza para el costado, dejando un ligero flequillo para el lado izquierdo, llevaba una holgada camisa blanca, un abrigo de hilo, color azul, un jean desgastado color celeste y unas ballerinas negras adornaban sus pies. Recorrió el cuerpo de la chica con sus ojos, se veía simple y sencilla pero esa imagen le gusto.

―Bienvenida, Sakura―

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Recuerdos que tengo, no entiendo que dejáramos de vernos.

Buscando mil besos que no son nuestros besos.

Deseo estar contigo hasta morir.

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Cancion: El canto loco "Volverá"