14-La carta:
-¡Qué suerte que tus padres piensen asi!-Dijo Draco pegando una patada al baúl.-Todo esto es una mierda-Dijo sentándose en la cama.-Solo son problemas-
-Ya, Draco. Siempre hay una solución-Añadió Pansy-Tenemos un mes para pensarla-
Tras eso, Draco se tumbó en la cama. Empezó a dar vueltas a la carta. Sabía lo que contenía esa carta, no quería leerla, no pensaba abrirla. Con ello retresaría lo que en ese momento se negaba a aceptar y todo por su culpa. Ciertamente no era culpa suya...él nunca quiso seguir a ese loco, fue educado para ello, creía en ello firmemente hasta que entro en Hogwarts y poco a poco se fue dando cuenta que era una absurdez. Y luego...luego apareció ella...y ahí encontró un verdadero motivo para sublevarse a su padre...aunque en el verano el valor había escaseado...
Pero ahora era diferente, él estaba dispuesto a luchar, a enfrentarse a todo por ella. Se negaba a que eso fuera otro obstáculo entre ellos.
Tok, tok, tok.
-¿Si?-Preguntó molestó.
-Tu padre te espera en mi despacho, Draco-Dijo Snape. Mierda, mierda, ¡¡MIERDA!!Comenzó andar hacia el despacho, con cada paso que le acercaba a él, más se alejaba su valor...sentía que se escondía. Al llegar frente a la puerta del despacho de su padrino vio como los últimos resquicios de la determinación y el valor que habían aparecido cuando estaba tumbado en su cama, se disolvían. Entró. Su padre se giró a verle, avanzó hacia él y le abrazó. Draco se extrañó por el gesto, en contadas ocasiones había recibido esa muestra de afecto por parte de su padre.
-¿No es fantástico? Recibir la carta, que orgulloso estoy, hijo-Dijo ¿sonriendo? Draco se pellizco disimuladamente el brazo. No definitivamente esto no es un sueño...menuda mierda.-¿No dices nada?- Preguntó su padre confuso.-¿No estás contento?-Dijo mirándole con los ojos entrecerrados.
-Es que...-Vamos, Draco, tu puedes. Dile lo que sientes lo que crees y lo que quieres
-¿Es que?-Preguntó examinándole.
-Yo, yo no...-No puedo, ¡mierda!
-¿Tu no? ¡Habla de una vez!-Dijo Lucius molesto.
-N-no la he leído aun-Dijo. Se ganó una colleja.
-¡Me estabas asustando! Pues no se a que esperas, ve a leerla. Tu madre me dio esto para ti-Dijo tendiéndole una carta.-Adios-Dijo saliendo con elegancia de la habitación. Draco se quedó mirando al suelo. Cobarde, cobarde, cobarde, CO-BAR-DE. Salió de allí enfurecido, caminó sin rumbo fijo. Una vez más calmado, recordó la carta que le había traido su padre. La leyó. Eran palabras vacias, sin sentido...él había esperado algo más. Miró el pergamino, intentando ver si había algo...lo vio. Una lágrima, vio la ondulación de una lágrima marcada en el pergamino...entonces recordó.
Flashback:
Narcissa estaba cuidando su jardín. El pasatiempos favorito de su madre.
Draco se acercó. Vio a su madre mirar fijamente a un cerezo.
-¿Qué miras, madre?- Dijo interesado.
-El árbol.- Contestó ella.
-¿Mirás un árbol?-Preguntó incrédulo.
-No te intentes parecer tanto a tu padre, Draco. Ponerse una benda puede ser cómodo, fácil...las cosas son mucho más que lo que se ve a simple vista...-Narcissa paró de hablar. El árbol había florecido. Draco se quedó maravillado.-Busca lo que está más alla de lo que todos los demás ven, no te conformes con ver un simple árbol, ve el árbol, su belleza, la tranquilidad que transmite...entonces serás un gran hombre...si no, seras un simple hombre-Tras decir eso, dejó a su hijo pensando en sus palabras. Draco no sacó una gran conclusión, pero no las olvidó.
Fin.
Pensó en la forma de hayar el mensaje escondido, la verdadera carta...Pensó en tinta invisible, nada. En la recolocación de las palabras, nada... tocó el surco de la lágrima. En el pergamino aparecieron cinco rayas, como si se tratara de jugar al ahorcado...Draco corrió a su habitación, cogió una pluma, es pulso estaba acelerado, estaba emocionado y admirado por su madre. Escribió, esperando acertar, árbol y voilà, ahí estaba la carta.
Mi querido Draco, mi hijo, mi todo:
Durante este verano te he visto sufrir, aceptar lo que mi hermana y tu padre te decían, te he visto intentar luchar...cuando entraste en Slytherin me alegré enormemente, eras un chico inteligente y en esa casa, pulirías tu persona hasta que además de listo, fueras inteligente. Sin embargo, no somos ni seremos valientes...yo no lo fui en mi dia y perdí mucho. Ahora es tu turno. Hoy has recibido una carta, tu padre está feliz, yo por el contrario, solo he sentido como mi corazón se encogía...
Lucha hijo, no permitas que esa marca repose en tu brazo, no te condenes a una vida de arrepentimiento, no cometas mis mismo errores...
Si estas leyendo esta carta, es que no eres tan Malfoy después de todo, tienes algo de los Black, coge el fraco que ha aparecido, pídele a Severus que te deje su pensadero y míralo.
Espero que el amor, o el amor que yo creo que me tienes, siga igual de fuerte al descubrir mi pasado. Hay recuerdos míos y de otra persona.
Tu madre.
Draco miró el sobre, no había ningún frasco. Recorrió con su mirada la habitación, cerca de la puerta, algo brillante, parecido a un gas, un poco más denso y blanquecino; estaba encerrado en un frasquito. Lo cogió con manos temblorosas...cerró los ojos y respiró tranquilamente.
Y allí estaba, en el despacho de Snape, pidiéndole su pensadero.
-¿Mi pensadero?-Dijo Severus.
-M-mi madre me m-mand-mando un recuerdo-Dijo el chico. Severus llevó la vista del chico al frasquito y del frasquito al chico. Nunca había visto a su ahijado dudar, nunca había dejado de ver a Licius en su hijo hasta ese momento.
-Ahí tienes. Cuando termines saca el recuerdo-Dijo avanzando hasta la salida.-Y Draco...estoy orgulloso de ti-En ese momento no entendió sus palabras, meses más tarde, esas palabras sacarían una sonrisa.
Esparció el líquido, tomó aire y se introdujo en la vida de su madre:
Por fin encontró a Sirius, estaba en un compartimento con otros tres chicos más. A uno de ellos ya le conocía, era James Potter; los otros dos no tenía ni idea.
-Cissa-Saludó su primo-¿Qué tal el verano? Espero que Bellatrix se haya comportado-
-No ha sido tan horrible-Dijo sonriendo.
-Te presento, bueno a James ya le conoces. Él es Remus Lupin y él es Peter Pet, dejémoslo en Peter porque no recuerdo el apellido-Narcissa se rio por lo bajo de su primo.-Y ella es Narcissa Black-
-Ya Sirius deja de hacerte el importante-Dijo James apartando a su amigo para ir a saludarla.-¿Qué tal Narcissa?-
-Bien James, espero que tu también.-Después se fijo en los otros dos. Uno era bajito y regordete, el otro tenía unos preciosos ojos color miel que transmitían paz y alguna que otra cicatriz.-Hola-Dijo acercándose a ellos. Remus se levantó para dejar que pasara.
-Hola-Dijo con una sonrisa tímida.
-Bueno, ¿a qué casa creeis que ireis?-Dijo Sirius.-Yo espero estar en Gryffindor-Narcissa empezó a reirse.
-Eso sería lo más gracioso del mundo, a tu madre le daría algo, ya puedo escuchar su sermón "un Black en Gryffindor, que vergüenza, ¿seguro que no se equivicó el sombrero?" y luego te daria un cogotazo.-Dijo Narcissa. Todos empezaron a reirse.
-Eso diría exactamente-Dijo Sirius entre risas. En ese momento se abrió la puerta, allí estaba Bella, mirando desaprovatoriamente la escena.
-¡Narcissa! ¿Se puede saber que haces? Rodeada de chicos...y tu primito-Dijo casi escupiendo esa palabra-deja de ser una mala influencia para mi hermana-Dijo cogiendo a su hermana del brazo para sacarla de allí.
-Oh, primita, soy una mala influencia, creo que a Cissa le gusta mi influencia-Dijo Sirius, cogiendo de la mano a Narcissa.
-Vámonos-Dijo Bella atravesando a su hermana con la mirada-Es una vergüenza que seas un Black, Sirius-Dijo para arrastrar a su hermana, pero esta no se movió.
-No-Dijo muy bajito.
-¿Qué has dicho?-Preguntó Bella.
-¡No!-Dijo esta vez claramente. Bella soltó a su hermana, fulminó a su primo y se fue.
Ahora estaba en los jardines.
Todavía se encontraba con la respiración alterada y el pulso acelerado cunado vio a un a chica rubia sentada al borde del lago, sujetándose las rodillas y con la mirada fija en algún punto del paisaje.
-Narcissa, ¿estás bien?-Preguntó Lily mientras se sentaba a su lado.
-¡Yo qué se! Creo que debe pensar que soy idiota, que no puedo decir dos palabras seguidas con sentido, debe pensar que soy como Goyle o alguno de esos idiotas que siguen a Malfoy...ha sido desastroso, eso es lo que ha sido no hay más palabras. ¿Y tu, qué tal?-Confesó la rubia.
-¿Yo?-Cissa la miró como diciendo, si tu, quíen si no-Creo que me he metido en un tunel sin salida y quiero salir, no quiero seguir recorriendolo-
-¿Lucius?-Cuestionó la rubia.-¿Por qué no se lo cuentas a mi primo?-
-¿Estás loca? ¡Cómo podría decirselo! Hola Sirius, sabes me gustas mucho pero el otro día casi me acuesto con Lucius Malfoy, pero tu me gustas mucho. Estas loca...-Contestó la pelirroja.
-¿Pero sientes algo por él?-Pregunto Cissa.
-¿Qué él? Por Sirius, por supuesto, por Lucius solo es físico, no se que me pasa, yo realmente le odio, pero cuando me besa...me olvido de todo, no soy capaz de pensar con claridad...-
-Eso es típico de Lucius, yo misma caí en sus redes. Que podía hacer, parecía que me quería, además era y para mi desgracia es, mi prometido...Me besaba y era feliz, hasta que vi que era una más, que era la de los miércoles...Entonces me partió el corazón, no permitas que te haga lo mismo, no le quieres al principio, pero luego, no se porqué, acabas loca por él...-Esas palabras sorprendieron a Lily.-Habla con mi primo, él lo entenderá-Lily se quedó meditando un buen rato, intentando aclararse, hasta que decidió que Narcissa tenía razón, hablaría con Sirius y terminaría de una vez con todas con ese jueguecito...
-Gracias Narcissa. ¿Y tu? Mucho dar consejos, deberías aplicártelos, ¿cuándo vas a hablar con Remus? Deberías darle una oportunidad y dártela a ti misma. Él es encantador, dulce, no se parece en nada ni a tu primo ni a tu prometido...Inténtalo-Dijo Lily muy convencida.
¿Amigas? ¿Eras amigas? Todo se volvió oscuro. La lechucería.
Por su parte Remus se dirigió a la lechucería, tenía que contestar una carta de su madre. Al entrar se situó en uno de los salientes y empezó a escribir. No habían pasado ni cinco minutos cuando notó que alguien entraba.
-¡Remus!-Narcissa se maldijo a sí misma por dentro. Había demostrado demasiada alegría y no tenía nada claro como explicarlo, si él se lo preguntaba.
-Hola, Narcissa,¿qué haces aquí? Bueno, que pregunta más tonta, enviar una carta.-Genial Remus, eres super inteligente, te van a dar un premio por tu ingenio, esos eran los pensamientos del chico. Por su parte Narcissa, no pudo evitar sonreir. Ese comentario era típico de ella.
-No te preocupes, si hubiera sido al contrario, hubiese sido yo quien hubiera preguntada algo así- Ambos sonrieron.
-¿Qué tal todo?-Preguntó Remus.
-Bien, todo bien-
-¿Viste a Lily?-
-Si, gracias por decirla que la buscaba.-Respondió ella acercándose. Remus se bajó del saliente. Por su parte, Narcissa, la sentir su cercanía, oler esa colonia...ver ese cuerpo...¡Contrólote! Pensó la chica.
La verdad es que cuando se bajó, no pensaba que quedaría tan pegado a ella. Ahora no podía dejar de mirarla. Era preciosa. Su mano cobró vida propia, sin darse cuenta estaba acariciando su mejilla, Narcissa cerró los ojos y suspiró. Ante eso, Remus siguió con el contacto. Descendió la mano hasta los labios, los delineó. Narcissa estaba en el paraíso. Su mano era tan sueve y dulce. La mano de Remus, sigió descendiendo, ahora se encontraba vagando por su cuello y ante ese contacto el chico no lo soportó más. Acabó besando a la chica. Al principio, Cissa se sorprendió tanto que creía que era otro de sus sueños, pero era tan endemoniadamente real que empezó a responder. Se separaron obligados por la falta de oxígeno. Había sido un beso dulce y apasionado a la vez. Remus abrió los ojos y se encontro con la mirada de la chica.
-Gracias-Fue la palabra que salió de la boca de Narcissa. ¿Gracias? Pero eres tonta, te acaba de besar y le dices gracias. ¡Merlín!
-De nada-Contestó Remus sorprendido. Se estaba volviendo a acercar cuando se oyeron pasos y ambos se separaron. Narcissa cogió una lechuza y Remus cogió sus cosas y se fue.
¿Y eso que había sido? De nuevo estaba en Hogwarts, en la biblioteca.
Tras recorrer casi todo el castillo y no verla, decidió ir a la biblioteca de nuevo y coger un libro, así por lo menos, mientras no dormía, porque tenía claro que esa noche no iba a dormir, leereía algo. Su sorpresa fue enorme cuando se encontraba en mitad del pasillo, alguien le giró y le besó. Todo era tan perfecto, ella estaba allí besándolo, bueno ambos se besaban. Creía que su corazón se iba a salir del pecho cuando notó que las manos de Narcissa estaban en su nuca y empezaban a jugar con su pelo. Él no se quedaba atrás, sus manos se encontraban en la cintura de la chica, pegándola a él, impidiendo que sus cuerpos se separaran lo más mínimo. Por segunda vez, Remus maldijo la necesidad de oxígeno. Al separarse, vio en los ojos de la chica un brillo especial, que nada envidiaba al suyo propio. No hacía falta palabras.
-Gracias-Dijo esta vez el chico. Narcissa sonrió se acercó de nuevo a Remus, pero esta vez no se dirigió a su boca, se dirigió a su cuello y empezó a imprimir pequeños besos que hacían que él se volviera loco.-Narcissa-Dijo con voz ronca cargada de deseo. La chica paró momentaneamente.
-Dime, Remus-Contestó descendiendo una de las manos que tenía en la nuca del chico hacia su pecho, se paró justo encima del corazón y sintió que latía tan rápido como el suyo. Remus ante esa dulce caricia no puso resistirse más y la empujó contra la estantería, la besó apasionadamente, quitándole la capa que se había vuelto un verdadero impedimento. Narcissa sonrió interiormente, al ver que el chico empezaba a besar su cuello, luego, desabrochando unos botones de la camisa y dejando así el hombro de la chica visible, espezó a besarlo y volvió de regreso a su cuello donde mordió tiernamente parte de su piel provocando un gemido por parte de Narcissa. El ambiente se había caldeado de pronto, sentían que toda la ropa sobraba y justo en ese momento decidieron que tenía que parar, que estaban en mitad de un pasillo de la biblioteca y que cualquiera podría venir en cualquier momento.
-Debemos hablar, Narcissa-Dijo Remus mientras volvia a abrocharle los botones que momentos atrás había sacado de su sitio.
-Creo que está todo muy claro, pero por si acaso, Remus me gustas muchísimo, no es solo que me gustes, es que creo que te quiero-Dijo Narcissa rápidamente, sabía que o lo decía en ese momento o volvería a ser esa chica vergonzosa que no sería capaz de hacerlo. Remus sintió un escalofrío ante esas últimas palabras.
-Yo no lo creo, Narcissa, yo se que te quiero-Dijo Remus y volvió a besarla. Narcissa acarició la mejilla del chico.
-¿Y qué haremos ahora?-Preguntó Narcissa.
-Lo que tu quieras hacer-Dijo Remus. Narcissa debía decidir cual sería el futuro de esa relación.
-¿Sabes que estoy prometida, no?-Remus asintió.-¿Y sabes que yo no quiero ese compromiso, verdad?-Remus sonrió y volvió a besarla.-Yo te quiero a ti, Remus. Pero mi familia no y por eso, de momento debemos mantenerlo en secreto, no es que me avergüence de ti, este tu conoces ni a Bella ni a Lucius-Dijo ella apenada. Temía la reacción del chico.
-Entiendo-Remus se quedo pensativo un momento, por un momento sintió rabia, pero después pensó en como sería si la situación fuera al reves. Sonrió dulcemente, sujetó la barbilla de la chica para obligarla a mirarle-Cissa, se que será difícil, pero ahora estamos juntos y quiero que sigamos estándolo-La chica no pudo soportarlo más y se abrázo a él llorando de emoción. Ese era el chico de su vida, lo tenía claro.
-Eres un sol, Remus. Eres simplemente perfecto.¡Te quiero!-Esas palabras llenaron de orgullo al chico, no se lo decía cualquier persona, ¡se lo decía ella!
La mándíbula de Draco cayó al suelo a gran velocidad. ¿Su madre y y y Lupin?
Narcissa por su parte estaba en su habitación dudando qué ponerse. No sabía si ir en plan informal o algo más especial. Estaba tan concentrada que no se dio cuenta de que Lucius estaba en su habitación.
-¿Te arreglas para mi?-Pregutó tumbándose en la cama.
-No-Dijo la chica y luego se llevó las manos a la boca.
-¿Quíen es?-Preguntó el chico levantándose y cogiendo a la chica por los hombros.
-Remus Lupin-Dijo sin miedo. Sabía que contaba con el apoyo de su primo y con el de Lily y Sirius.
-Narcissa, ¡estamos prometidos!-Dijo el chico.
-Eso deberías haberlo pensado antes, ¿qué es de todas esas chicas? ¿Qué es de Lily?-Dijo liberándose.
-Haz lo que quieras mientras estemos aquí, no diré nada. Pero tu y yo nos casaremos, eso no se puede evitar. Cuidate de Bella.-Dijo el mientras se volvía a sentar en la cama.
-Si que podemos-Dijo ella.
-No debemos, tenemos que preservar la línea de sangre.Narcissa, no podemos-Dijo el chico. Con esas palabras se autoconvencía a sí mismo.-Por cierto, mejor informal-Dijo saliendo de la habitación. Se extrañó a sí mismo. Sabía que ella estaba con otro, sabía quien era ese otro y aún así no le molestó. Se dio cuenta de que Narcissa era su amiga, su confidente, sólo eso.
¿Su padre y Lily Evans? ¿Su padre teniendo corazón? Finalmente el recuerdo terminó. Draco no sabía que pensar. Sentia, sentía ¡admiración por su madre! Dejó el despacho de Snape, había tomado una decisión, mejor dicho, varias...pero empezaría por la que el consideraba más importante.
Subió varios tramos de escaleras. Estaba cerca de la entrada a la torre de Gryffindor, ¿Y ahora qué, chico listo?Maldita conciencia...
Neville chocó con él.
-Lo, lo, s-si-sien-siento-Dijo asustado. Draco le miró.
-Dile a Her-Granger que salga-Dijo Draco, mostrándose como siempre, como un buen Malfoy. Neville entró corriendo a su sala común.
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-¡Hermione!-Dijo nada más verla. Se hizo un silencio en la sala.
-Ne-neville, ¿pasa algo?-Nadie hablaba.
-Necesito un favor, es por po-pociones-Mintió el chico. No iba a decir que Malfoy estaba fuera esperándola, delante de todos. De nuevo todo volvió a la normalidad.
-Dime-Dijo Hermione sonriendo, dejando el libro en la mesa.
-RealmenteMalfoyestáfueraesperando-Dijo y subió a su dormitorio. Hermione pestañeó varias veces. ¿Has oído? No se que haces aquí todavía, ¡tonta!
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-¿Malfoy?-Dijo al ver que era cierto.-¿Qué le has hecho a Neville?-Dijo cruzándose de brazos y arrugando el entrecejo. Esta cabreada, chico listo. No se cual es tu plan, podía compartirlo conmigo..después de todo, tu y yo somos UNO. Draco hizo oídos sordos a su conciencia, se acercó a ella. Hermione empezó a ponerse nerviosa.
-No hice nada, le dije que te dijera que estaba fuera-Dijo mientras acariciaba su mejilla. Hermione esquivó el gesto. Draco sonrió.
-Dejemos de jugar, Hermione-Después de eso, la besó. No fue un beso que Hermione podría describir, no se pareció a ninguno de los que habían compartido, ni a ninguno que hubiera recibido en su vida...en el había, determinación, cariño, pasión y ¿amor? Si eso era amor. Todas las defensas, una por una se fueron rindiendo.
-Dr-draco-Dijo ella cuando se separaron para respirar.
-No, Hermione. Deja de buscar escusas. Quiero que veas algo.-Cogió su mano, la llevó hasta el despacho, volvió a echar el recuerdo, y sin soltar su mano, ambos se sumergieron. Hermione no emitió ninguna palabra, no dejaba de estar sorprendida. Draco la miraba firmemente, esperando que ella opinara...
-Y-yo...-Dijo sin saber que decir.
-Yo no quiero eso, no quiero arrepentirme toda mi vida, no quiero ser como mi padre. Pero estoy harto, harto de que estemos jugando, de que busquemos escusas...yo ya he decidido, ahora hazlo tu-Dijo el rubio. Hermione notó que tenía la boca abierta. La cerró. Tenía ganas de llorar, de reir, de saltar, de abrazarle, de besarle...no sabía que hacer...Draco chascó la lengua molesto. Después de todo ella no decia ¡NADA! Bajó la vista al suelo, empezando a asumir la derrota. Hermione se abrazó a él, empezó a llorar-reir y finalmente le besó. Draco la alzó y así, en esa posición y en ese momento entro Lucius Malfoy.
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Regresé!!Sorry, sorry y más sorry!!Espero que la espera merezca la pena y que os guste el capítulo!!Creo que es uno de los más largos que he escrito en esta historia. Los recuerdos de Narcissa y Remus, porque la otra persona es él, están sacados de una de las historia que escribí, ¿Siempre tu? Gracias por leer y estar ahi. Besos!
Karyta34: vuelves a ser la primera!!Si, duda, porque claro que se repetira!!Besos!
Beautifly92: jaja, la ensalada estuvo muy rica, pero prefiero el chocolate!esta más bueno!!jajaja.Besos.
Esme Black: jaja, me alegra!La verdad esq yo soy muy así, muy Theo en ese sentido.Besos!
DaniiBlack:Hola!!Como estas?Siglos sin saber nada de ti...aclaro tus dudas:1- se llamaban por sus nombres, pero mientras Hermione intenta poner distancia entre ellos, mostrar que le da igual y por eso usa Malfoy; Draco sigue usando su nombre para mostrar que el no quiere esa distancia;2-la carta...lo irás viendo a lo largo del capítulo y en posteriores...Besos!
Pajaro de Fuego: tranquila, te entiendo perfectamente...la universidad...si, Hermione luchando contra ella misma, jaja, será graciosa.Besos.
Mauret: correcto, tendrás que esperar...Me alegra mucho que te gustara la continuación y la trama. Besos.
