Capítulo 1- Yo
Hoy, un día de esos en el que lo único que quiero hacer es meterme en la cama, llorar, no pensar y no hacer nada…
Hoy, directamente no me siento, no tengo ganas de nada. Quiero olvidar, no quiero pensar, de verdad No Quiero…
Me siento una mierda, una basura y hay personas que lo único que hacen mientras me hablan es hacer que me sienta peor.
Hoy, es un día en el que necesitas cariño pero no quieres ver a nadie; quieres estar sola.
Me gustaría poder arrancarme el corazón y dejar de sentir, dejar de sufrir… También me gustaría poder renunciar a lo que soy, poder ser normal, poder vivir en paz…
Yo soy una sangre sucia, yo soy una traidora a la sangre, yo soy… Ashley Green. Hija de padres muggles, Anne Georgette y Tom Green. Yo antes de saber que era una maga tenía una vida feliz en Londres, tenía amigos, no tenía enemigos. Pero todo esto cambió cuando recibí aquella carta, la carta que decía que yo era una maga, la carta que cambió mi vida.
Ahora en mi vida solo hay magia. Vivo casi todo el año en un castillo dando clase con otros cientos de adolescentes magos, vivo en Hogwarts.
A diferencia de la mayoría de los adolescentes que hay aquí, yo tengo padres muggles, es decir, padres no mágicos, padres sin poderes. Esto en la comunidad mágica esta mal visto por familias ricas, mejor dicho por familias Slytherins. Y es aquí cuando os cuento sobre mi problema, sobre mis sentimientos, por mis deseos de ser una muggle…
Hay un chico, un chico de cabellos rubios, ojos grises, cuerpo perfecto, facciones perfectas… todo en el es perfecto, todo excepto que es un Slytherin, y como ya os he dicho antes los Slytherins desprecian a todos los magos traidores a la sangre, a todos los sangre sucia, a todos los que son hijos de muggles, a todos como… Yo.
-Ashley, ¿estás ahí?- Me levanté rápidamente de mi cama y bajé corriendo las escaleras en dirección a la sala común de Gryffindor.
-Ya estoy aquí. – Les conteste a mis amigos cuando entré en la sala común- Siento haberme restrasado, estaba terminando una cosa de Defensa Contra las Artes Oscuras.- mentí.
-Ash… Ahora por tu culpa nos vamos a quedar sin desayuno- Me dijo Ron mientras me pasaba el brazo por encima del hombro.
-Bueno, pues menos hablar y mas caminar- dijo Hermione mientras nos empujaba a todos hasta la salida de la sala común.
- Oye, ¿y qué era eso tan importante que estabas haciendo de Defensa Contra las Artes Oscuras?- me preguntó Ron mientras entrábamos en el Gran Comedor.
-Nada, nada importante.- Le contesté mientras me sentaba en la mesa de Grinfindor.
-Así que me estas diciendo que hemos llegado tarde a la comida mas importante del día por nada?- Me dijo Ron mientras me ponía una mirada asesina.
-Pero es que nadie te ha obligado a esperarme- Le reproché.
Ron no contestó, sabía muy bien que si seguía así iba conseguir que le lanzara un Expeliermus, y como muchas otras veces yo había ganado la discusión.
Después de desayunar nos dirigimos a clase de Pociones con el profesor Slughorn, que por cierto era nuevo. Cuando entramos en clase el profesor nos indicó que esperáramos pegados a la pared.
-Bien, este año las parejas de pociones la haré yo- todos los alumnos se quedaron de piedra- Veamos… Pansy Parkinson con Ronald Weasley, Harry Potter con Theodore Nott, Vicent Crabbe con Seamus Finnigan, Gregory Goyle con Lavander Brown, Hermione Granger con Daphne Greengrass…. Y por último Draco Malfoy con Ashley Green.- Todos los alumnos se sentaron con su respectiva pareja mientras discutían. Pero yo, sin embargo, me quedé ahí parada ¡Me había tocado con Draco Malfoy!
Mientras estaba en mi mundo sentí como unas manos me cogían y me llevaban hasta una mesa.
-Bueno Sangre Sucia, no te acostumbres a que te lleve a todos lados- era Draco. No me lo podía creer iba a pasar todo el curso con Draco. Estaba tan feliz que mis compañeros de casa me miraban raro, así que rápidamente mi rostro adquirió una mueca de repugnancia.
-Mira Malfoy a mi tampoco me agrada nada la idea de tener que pasar todo el curso contigo como compañero de Pociones, pero lo que tengo claro es que voy a sacar una buena nota en esta asignatura- mentí- Será mejor que nos empecemos a llevar mejor.
-Pero Green si es una estupenda oportunidad, va a ser la primera y única vez que vas a poder estar tan cerca de Príncipe de Slytherin- La verdad aunque me doliera reconocerlo tenía razón. Nunca una persona como él se iba a fijar en una persona como yo.
La clase transcurrió normal, con algunas quejas por parte de Slytherins y Gryffindors, pero mejor de lo que todo el mundo hubiera esperado. A la salida de la clase todo el mundo empezó a comentar sobre las parejas que había hecho el profesor. Todos excepto yo que al oír como Malfoy me insultaba y se quejaba de mí como pareja con sus amigos Slytherins me marché corriendo con un nudo en la garganta a mi habitación en la torre de Grifindor. De lo mal que me encontraba no fui al resto de las clases y pasé todo el día en la cama.
-Ashley, ¿por qué has faltado a todas las clases?- Mis amigas ya habían llegado a la habitación.
-No me encontraba bien- dije dándoles la espalda para que no vieran mis ojos hinchados de haber llorado.
-Te hemos traído comida por si tenias hambre- dijo Hermione mientras acercaba una bandeja con comida a mi mesilla.
-Gracias, pero no tengo hambre, sólo quiero descansar.- De verdad, no tenía nada de apetito.
-Bueno, entonces buenas noches- y se acostaron.
Yo lentamente cerré los ojos y me quedé dormida.
Bueno aquí el primer capitulo. Espero que os haya gustado y que me dejéis Reviews(:
Si tenéis alguna duda sobre la historia o tenéis alguna idea me encantaría que me las consultarais por un PM o en un Review.
Beeesssoooos!
