Capítulo 2- Tarde con Malfoy
Un rayo de luz me dio de lleno en la cara e hizo que me despertara, así que me quité las sábanas de encima y en mis pies puse mis zapatillas rosas con conejitos. Me bajé de la cama y di un repaso por toda la habitación. Algunas de mis compañeras seguían dormidas, mientras que otras, como Hermione, ya se habían levantado. Me dirigí hacia las escaleras y bajé a hasta la sala común. Allí pude ver a Hermione con un libro en la mano y a Harry y a Ron medio dormidos en el sofá.
-Buenos días- saludé mientras me sentaba en la alfombra cerca de Hermione.
-Hola Ash, ¿te encuentras mejor?- me preguntó Hermione levantando la vista del libro.
-Bueno… Estoy muy cansada y…-
-Te aseguro que no eres la única- me cortó Ron.
-Como iba diciendo estoy muy cansada, sin ganas de nada y como…-
-¿Deprimida?- finalizó Hermione- Porque se te nota bastante, estas triste y no tienes color en la piel.-
-No sé lo que me pasa, pero tengo clara una cosa, hoy no voy a ir a clase. Por favor decírselo a todos los profesores- me levanté y subí las escaleras. Una vez en la habitación me volví a acostar.
-Oye Ash, ¿quieres que te traiga algo de desayunar?- me preguntó Ginny.
-No, pero gracias por preocuparte- cerré los ojos y deje que mi mente volara
En cuestión de segundos me encontraba apoyada en un árbol cerca de la orilla de un lago. Miré a mí alrededor y descubrí que me encontraba en el lago de Hogwarts. De repente vi que un chico se acercaba a mi corriendo y cuando estuvo a escasos metros míos me di cuenta de que era nada menos que Draco Malfoy.
-Hola Ash- me dijo el rubio.
-Hola- le contesté. Draco se sentó a mi lado y me cogió de la cintura mientras me aproximaba a él haciendo que nuestras caras quedaran a escasos centímetros.
-¿Cómo se encuentra esta mañana la chica mas guapa, preciosa e increíble de todo Hogwart? No me lo podía creer, ¿Draco Malfoy diciéndome guapa, increíble y preciosa?
-Bi.. bien- tartamudeé. Y justo cuando me quise dar cuenta nuestros labios estaban a punto de unirse…
"Pummmmmm!"
-¡Ahh!- cuando abrí los ojos me encontraba tirada en el suelo. Miré a todos lados y vi a mi hurón mordisqueando mi despertador. Me levanté rápidamente, aun que algo confusa, y aparté a Flash del despertador.
-Flash, mira lo que has hecho con mi despertador…-Flash lo único que hacía era mirarme con carita de niño bueno- Y no me mires así...-
Cogí a Flash y me dirigí a la venta. Me senté, puse a Flash en mis piernas (que por cierto se quedó tranquilo por una vez en la vida) y dejé que las horas pasaran. Me encantaba sentarme allí, siempre que lo hacía mi mente se quedaba en blanco y me sentía bien. Excepto esta vez que no podía parar de pensar en el sueño que había tenido… Cuando me quise dar cuenta ya había pasado una hora y la única conclusión que había sacado era que estaba completamente enamorada de aquel rubio y que si no quería seguir sufriendo debía empezar a fijarme en otros chicos.
Mientras que yo, como siempre, estaba pensando en mis cosas en la habitación apareció una niña.
-Eres Ashley, ¿no?- me preguntó aquella niña que por cierto no conocía de nada.
-Umm… Si, ¿por?- me levanté del balcón de la ventana y me acerqué a la niña con Flash en mis manos.
-Te están esperando abajo y el chico que te espera me ha dicho que como no salgas de la torre en cuestión de segundos subirá a por ti- y diciendo esto la niña echó a correr a las habitaciones de las alumnas de primero. A pesar de lo sorprendida que estaba bajé a la sala común, saludé a algunos Gryffindors y salí por el retrato de la Señora Gorda. Al salir me encontré cara a cara con, ¿Malfoy?
-Emm… ¿Qué hace Draco Malfoy a al entrada de la torre de Gryffindor?- estaba mas asombrada que un hipogrifo cuando le regalan una vaca.
-Tenemos que hablar- dijo secamente y sin más explicaciones me cogió del brazo y me arrastró hacia un pasillo en el que no había ningún alumno.-Green, te dije que no iba a ser tu chofer así que muévete.
-Perdón Malfoy, pero ¿a dónde narices vamos y por qué?- dije mientras el rubio seguía caminando.
-Green que te muevas de una puta vez- me dio tanto miedo su reacción que en cuestión de segundos me encontraba caminando a su lado- y si no te importa podrías ir un poco más deprisa, no quiero que nadie me vea contigo- Yo hice lo que Draco me ordenaba y aumenté mi ritmo. De repente Draco se paró enfrente de una pared.
-Qué, ¿ahora te gusta pararte a mirar las paredes?-
-Dame la mano Green- no lo podía creer, me había pedido que le diera la mano. Y bueno yo se la di sin rechistar. Sin darme cuenta había aparecido en la pared una puerta. Draco la abrió, me soltó la mano y me indicó que entrara.- No se si sabes que esta es la Sala de los Menesteres. Aquí vamos ha hacer nuestros deberes de pociones, porque paso de que me vean contigo en lugares públicos, arruinaría mi reputación.- Como no Malfoy presumiendo de su estatus social.
-¿Y para que me has hecho llamar?- pregunté mientras me sentaba en una silla.
-Bueno, para empezar han mandado deberes de Pociones y como comprenderás eres mi pareja y no pienso hacer yo solo el trabajo que tendríamos que hacer los dos, y la segunda cosa es que quería saber por qué has faltado hoy a clases- Malfoy preguntándome que por qué había faltado a clase… imposible, seguramente tendría alguna razón para hacerme esa pregunta.
-Vale, bueno dime cuáles son los deberes y yo los hago en la biblioteca, seguro que tienes cosas más importantes que hacer que estar perdiendo tu tiempo con una sangre sucia- me levanté cogí los libros y el pergamino en el que estaban apuntados los deberes y me dirigí hacia la puerta.
-¿A dónde te crees que vas Green?- me preguntó mientras se levantaba y se acercaba a mi.
-A hacer nuestros deberes- y cuando me dispuse a abrir la puerta una mano me detuvo.
-Tu lo has dicho "nuestros deberes". A demás hoy no has ido a clase porque no te encontrabas bien, así que no te voy a dejar que hagas tu sola los deberes- me giré y para mi sorpresa me di cuenta de que todo lo que había dicho iba enserio.
Pasamos una tarde normal. Una tarde en la que dos alumnos hacen juntos un trabajo de clase. Pero a la vez esa tarde era diferente, ya que esos alumnos eran ni más ni menos que el Príncipe de Slytherin, Draco Malfoy, y la sangre sucia, Ashley Green. Lo raro fue que no hubiera ninguna pelea, pero para mi sorpresa estuvimos de acuerdo en todo y nos ayudamos en todo. La tarde se me pasó volando y cuando terminamos ya era muy tarde y los alumnos estaban en sus respectivas salas comunes. Como ninguno de los dos había comido nada (yo tampoco tenía apetito) decidimos ir al Gran Comedor a por algo de comer.
-Bueno Green que quieres cenar- dijo mientras señalaba la poca comida que había sobre una mesa.
-Yo… no quiero nada-
-¿No vas a comer nada?- me preguntó Malfoy.
-No- dije mientras negaba con la cabeza.
- Acaso has comido algo durante el día- yo volví a negar con la cabeza.- Green te advierto que como no comas nada no nos vamos de aquí- y volví a negar con la cabeza.- Soy capaz de pasar la noche aquí- para dejar que Draco se pudiera ir a descansar cogí un trozo de pan, un huevo duro y me lo comí.
-¿Contento?- dije mientras él sonreía.
-La verdad, si- dijo mientras se dirigía a la salida. Yo también hice lo mismo y salí del comedor.- Bueno Green, me voy a mi sala común. Espero verte mañana en clase- y se fue. Yo también me fui. Cuando llegué a mi habitación todas estaban dormidas así que yo también me acosté y en cuestión de minutos estaba frita…
Gracias por el comentario del otro capitulo (: Espero que os guste la idea de mi historia y que me dejéis muchos comentarios. Beeesssoooos!
