Quiero comentar que Hermione pasa tanto tiempo en La Madriguera porque sus padres creen que necesita compañía y ellos se pasan el día fuera trabajando ^^ Y más con lo de la pérdida de memoria y eso :S. Lo aclaro ahora porque probablemente lo preguntéis y no sé cómo explicarlo en el capítulo, así que hago este inciso :)

Y ahora, ¡a disfrutad!


- ¿Y bien? – inquirió Bill impaciente.

- ¿Quieres hacer el favor de calmarte? – preguntó Ginny observando cómo su hermano caminaba de un lado a otro de la habitación, incapaz de permanecer quieto.

- ¡Llevan hablando más de media hora! ¿Qué se supone que está haciendo Harry, leerle 'El Quijote'?

- Mira, no sé lo que es 'El Quijote' pero Harry sólo está intentando sacarle información a Hermione, es algo duro, ella no recuerda nada, dale un poco de tiempo.

Bill respiró tratando de calmarse. Se apoyó contra el armario de su dormitorio y cerró los ojos tratando de que la impaciencia se borrara de su organismo. Había decidido tomar cartas en el asunto, no podía creerse que Hermione hubiera tropezado sin ninguna excusa, sin que nadie lo hubiera provocado, necesitaba saber qué había ocurrido aquel día en el parque… Y como sabía que a él no le diría nada (pequeños altercados relacionados con un casi-beso que se produjo entre ellos hacía unos días), Harry se estaba ocupando de ello.

Observó a Ginny y sonrió, su hermana la estaba ayudando mucho.

- 'El Quijote' es un libro español muy conocido, escrito por Miguel de Cervantes – explicó ante la mirada de indiferencia de Ginny, aportando los nombres con exquisito acento español -. Es larguísimo.

Ginny sonrió a su vez y ambos olvidaron la pequeña discusión bañada en gritos e impaciencias.

Harry apareció al poco tiempo en el dormitorio de Ginny masajeándose las sienes y con el rostro cansado.

- ¿Y? – no pudo evitar preguntar Bill, carcomido por la curiosidad y desesperación.

- Recuerda cosas relacionadas con capuchas negras – repuso Harry sentándose junto a Ginny en la cama -. Ha empezado a hablar de sensaciones de persecución cuando ha comenzado a dolerle la cabeza…

- Es todo lo que necesito saber.

Y tras aquellas palabras, Bill abandonó la estancia para dirigirse a su propio dormitorio, cogió algo de dinero mágico, la chaqueta de cuero que hacía tanto que no se ponía pero que tanto le gustaba y se marchó. Caminaba por el pasillo cuando escuchó un suave murmullo proveniente de la habitación de Ron y Hermione, sin poder evitarlo, se asomó al dormitorio y descubrió a la Gryffindor sumida en un profundo sueño, agotada por el interrogatorio de Harry y el posterior dolor de cabeza, murmurando para sí misma palabras inteligibles.

Bill estuvo tentado a irse, pero los revoltosos tirabuzones de Hermione esparcidos por su bello rostro fueron demasiado enternecedores como para irse sin despedir, más si contábamos con el hecho de que tal vez no volviese a aparecer por allí. Se acercó hasta la cama y se sentó en el borde, custodiando el sueño de su amada, apartándole dulcemente los tirabuzones del rostro, acariciando su pecosa piel.

- Lo hago por ti, Hermione – murmuró tan bajo que apenas pudo oírse a sí mismo -. Sé que si estarías consciente, incluso aunque no recordaras nada de nuestra relación, me dirías que es una locura, que probablemente acabaré muerto… Y lo sé. Pero por amor se hacen locuras, Hermione, y yo por ti estoy dispuesto a hacer lo que sea.

Besó dulcemente la mejilla de la muchacha, casi esperando una respuesta por su parte, una respuesta que sabía que no llegaría. Sabía que ir tras los Mortífagos era una locura, pero cada vez que observaba el rostro de Hermione, revivía cada momento junto a ella, cada segundo que habían pasado juntos. Y resultaba demasiado doloroso el saber que no recordaba nada, que lo observaba con ojos indiferentes porque había olvidado el amor que sentía por él. Y a veces, Bill pensaba que era mejor así, que ya había complicado suficiente la vida de Hermione… Pero cuando volvían a su mente aquellos momentos que habían pasado juntos, recordaba el por qué estaba comportándose de una forma tan egoísta, y es que si Hermione no lo hubiera querido tanto como él sabía que lo hacía, probablemente dejaría las cosas tal y como estaban. Pero Bill sabía que el amor que él sentía por aquella muchacha de ojos inteligentes era el mismo que ella sentía por él. Y, como le había dicho más de una vez, lucharía por aquel amor verdadero, aunque fuera él solo.

Casi con delicadeza, se acercó a sus labios y los besó, queriendo asegurarse de que al menos el último recuerdo que tendría con Hermione sería un beso de despedida, un beso lleno de amor, pasión, anhelo, tristeza, lealtad, sinceridad, miedo y cariño. Fugaz y sutil, lo justo como que el contacto de sus labios permaneciera intacto en su memoria durante aquellos días que pasaría fuera persiguiendo Mortífagos.

___

Hermione despertó con algo de brusquedad, incorporándose de golpe, se sentía extraña, mareada. Recordaba la conversación que había tenido con Harry hacía unos minutos, y rememoraba su intenso dolor de cabeza, el mismo que le envolvió cuando Bill estuvo a punto de besarla…

Se palpó los labios inconscientemente, los relamió curiosa y descubrió un sabor diferente en ellos, diferente pero familiar al mismo tiempo, cerró los ojos dejándose embriagar por aquella sensación de bienestar, de que todo iba bien. Suspiró, le resultaba curiosamente conocido aquel sabor…

Volvió a tumbarse en la cama dejando que aquella sensación de plenitud la embriagara, cerró los ojos y su mente evocó a Bill Weasley inconscientemente.

___

- He oído que van a reencontrarse en el Bosque Prohibido.

- ¿Crees que lo harán allí? Está demasiado cerca de Hogwarts…

- Dumbledore ya no está, no tienen problemas en acercarse a la escuela…

Bill tomaba una cerveza de mantequilla aparentemente distraído mientras su mente procesaba toda aquella información. Habían pasado dos días desde que se había marchado de casa, sabía que probablemente su familia estaría angustiada por su partida sin avisar, pero sabía que nadie le dejaría marchar si conocía sus propósitos.

Había comenzado en el corazón de Londres, pasando por el Callejón Diagon y había ido a parar allí, a Cabeza de Puerco. Normalmente, a Bill no se le daban bien aquel tipo de cosas, había visto varias películas muggles sobre espionaje, de hecho, Sherlock Holmes era uno de sus personajes ficticios favoritos, pero de ahí a llegar a descubrir dónde se reunían los Mortífagos, era un mundo.

Tal vez tuvo suerte, o tal vez sus más que apreciados contactos sabían demasiado. Pero allí estaba, junto a cuatro tipos que comentaban campantemente dónde se reunían los Mortífagos que quedaban tras la muerte de Voldemort, ajenos a que Bill los estaba escuchando.

Tomó el último trago de la cerveza y se apresuró a salir de allí. Una vez fuera, la suave brisa despeinó su pelirrojo cabello, alborotándolo más. Sacó del bolsillo de su pantalón la fotografía en movimiento de Hermione y él, en una de sus frecuentes y secretas citas después de que hubiera dejado a Fleur. Se sintió tan vacío cuando observó los ojos de amor con los que Hermione lo miraba justo antes de besarlo con cariño, que la adrenalina se acumuló en cada uno de sus músculos, provocando que cogiera aire y se encaminara hacia el Bosque Oscuro.

__

El eco de sus pasos bajo la oscura hierba y el susurro del viento ondeando su pelo era el único sonido que llenaba el espacio. El Bosque Prohibido siempre había sido siniestro, lo recordaba en sus múltiples escapadas de su época en Hogwarts, cuando no era más que un crío al que le gustaba jugar a ser el chico malo, el rebelde.

Sonrió con ironía al advertir cuánto había cambiado, el Bill de Hogwarts se había convertido en un hombre maduro que continuaba viajando al Bosque Oscuro, pero en aquella ocasión, no para impresionar a ninguna mujer, no para alardear de sus hazañas ante sus compañeros… Aquella vez lo hacía por amor, para enfrentarse a un destino del cual no estaba seguro que podría salir.

Continuó caminando con la adrenalina a flor de piel, olvidándose por completo de todas aquellas criaturas fantásticas y espeluznantes que rondaban en la oscuridad, entre los árboles. Caminó hasta que el ligero refulgir de una luz se coló por sus ojos, aportándole claridad. Se acercó sigilosamente al lugar del que provenía y encontró, tal y como esperaba, cuatro Mortífagos con el hechizo Lumos precipitándose de sus varitas.

Con sigilo, se recostó contra el tronco de un árbol cercano y sacó de su mochila las orejas extensibles que habían creado hacía años sus hermanos Fred y George. Sonrió con nostalgia ante el recuerdo de sus hermanos, vengaría tantas muertes como pudiera aquella noche, la de Fred, la de George (que a pesar de no estar muerto, se encontraba en un estado shock-zombie desde la muerte de su gemelo), Tonks, Remus, Moody, Sirius, Dumbledore, Snape, Ollivanders… Y el amor de Hermione (si es que lo que ella recordaba era cierto y realmente los Mortífagos habían tenido algo que ver en su pérdida de memoria), porque aunque ella continuara con vida, los Mortífagos habían destruido su preciosa historia de amor.

- Hablé hace poco con él – se escuchó una voz femenina -. Dijo que lo habían intentado, pero que aparecieron muggles.

- Podrían haberlos hechizado después – opinó otro.

- Aseguró que eran demasiados – volvió a contestar la mujer.

- ¿De qué nos sirve ocultarnos? – inquirió una tercera persona – Todo el mundo sabe que hemos vuelto, y que acabaremos con lo que Quien-no-debe-ser-nombrado comenzó. Acabaremos con todos esos sangre sucia

- Es una lástima que se nos escapara ella – comentó una voz terriblemente familiar -, podríamos haber sumado muchos puntos si conseguimos acabar con la mano derecha de Potter, esa estúpida Granger…

Aquello fue todo lo que Bill estuvo dispuesto a escuchar, la furia y el amor que sentía por Hermione provocaron en él un ataque de auténtica ira e insensatez por su parte, pues hacerse notar con cuatro Mortífagos armados era, sin duda, un ataque suicida. Pero no pudo quedarse de brazos cruzados cuando escuchó a Lucius Malfoy dirigirse de aquella forma a Hermione, despreciando a su amada, confirmando lo que él ya venía sospechando desde el mismo momento en el que Ron apareció en su dormitorio asegurando que habían atacado a Hermione.

- ¡Avada Kedavra! – gritó sacando la varita.

El efecto sorpresa funcionó durante un par de segundos en los que los Mortífagos se sintieron desconcertados al oír el hechizo y, seguidamente, observar el cuerpo inerte de Lucius en el suelo. Bill se dejó ver y comenzó a pronunciar hechizos a mansalva, todos los que conocía, todos los que le venían a la cabeza en aquel ataque de histeria, furia y amor.

Los Mortífagos no tardaron en responder a su vez, lanzando hechizos que Bill, a duras penas, lograba esquivar.

- ¡Crucio! – chilló Alecto Carrow en un intento desesperado por mantener los hechizos de Bill a raya.

Los dos restantes Mortífagos recuperaban sus varitas y examinaban las heridas causadas por los hechizos de Bill mientras Alecto torturaba al Weasley, con sus ojos derrochando veneno, pasión, alegría de ver el rostro desfigurado de Bill revolviéndose en el suelo.

Tenía los ojos desmesuradamente abiertos, el corazón latiéndole a mil por hora y su respiración apagándose. Bill sabía que moriría en aquel mismo lugar, y de no hacerlo, quedaría magullado para siempre, su mente ardía, su cuerpo se contorsionaba de forma inigualable, bailando la danza de la muerte, sentía su mente dispersarse de su cuerpo, la sangre huyendo de su cabeza.

Lo último que llegó a alcanzar sus oídos fue el eco de unos pasos apresurados y la imagen de Hermione en su mente besándolo con cariño.


Lucius muerto, ¡sí! ^^ Lo siento por sus fans, yo lo ODIO. Creo que tiene toda la culpa de los problemas de Draco, y que quede claro que ADORO a Draco Malfoy :)

A parte de este pequeño inciso en el que me regodeo de la muerte de Lucius...

Sigo sin saber muy bien qué hacer con el final del fic, de momento estoy planteándome tres posibles finales, los tres me gustan, pero son muy diferentes. Uno de ellos es trágico, otro drama pero con final feliz en el epílogo, y el otro final feliz a secas. ¿Qué opináis? Pandora Killer (la cual sabe cómo son esos tres finales) dice que opta por el final feliz (y eso que ella no es muy dada a los finales felices, al menos no a los empalagosos y ñoños como a mí me suelen gustar xD). Supongo que la mayoría elegirá el final feliz (yo también lo elegiría) pero bueno, aún no sé qué haré, y bueno, vuestra opinión es importante :)

Tengo que decir que no sé muy bien si Alecto Carrow está muerta o no. He estado cotilleando sobre ella (viva google) y pone que dio clase en Hogwarts sobre Estudios Muggles y decía que los muggles eran seres inferiores y que debían ser esclavizados por magos, etc. Pero que yo sepa, no está muerta, si es así, por favor que alguien me lo comunique (quería meter a una mujer en el grupito de cuatro, y como sólo conocía a Bellatrix y ella está muerta... Pues Alecto es la que me quedaba^^)

Y nada más, un besito a Pandora Porcina, ¡que es nueva en estos mundillos!

¡Un beso!

PD. Creo que finalmente, me quedará para 20 capítulos o más :) (dependiendo del final que elija :S)

PD2. Sinceramente creía que me había quedado algo más largo el capítulo :S