¡Hola! Lamento tardarme poquito en actualizar pero los profesores al parecer se pusieron de acuerdo para ponernos proyectos al mismo tiempo ¬¬. Pero me prometí abrirme tiempo para esta historia, y no voy a defraudarlos.
¡Disfruten!
Rescatando la esperanza
Capitulo 2: ¿Tarde?
Alicia POV
Empecé hace una hora a desempacar todas mis cosas que había traído del viaje, vestidos, zapatos, joyería, etc., había traído regalos para mis conocidos, pero dudo mucho que se los pueda entregar en persona.
Tic, Toc
Por un momento estaba pensando en llevar algo de ropa a Infratierra pero me abstuve, era obvio que no me podía llevar todo mi closet, y dudo mucho que lo necesite, ya que estaba completamente segura que Minara me daría uno el triple de grande que tenia ahora, además con ropas más hermosas de lo que el mejor diseñador de Londres pudiera crear. Una sonrisa se me dibujo en el rostro.
Esta noche sería.
Tic, toc
Partiría a media noche, cuando todos en la casa se hayan dormido, dejando una carta para mi madre, otra para Margaret y otra para el señor Ascot, agradeciendo todo lo que habían hecho por mí a su manera y lo que fueron y serán de importancia en mi vida.
Sabía el impacto con el que lo tomaría mi madre, pero ya era grande, me podía cuidar por mi sola, además de que ya era tiempo de empezar a elegir mis propios caminos y no los que todos aquí han intentado ponerme tanto mi familia como la sociedad.
Si iba a cometer errores serian por mi propio pie.
Dejaría que mi muchosidad me guiara.
Tenía planeado llevar esa caja a Wonderland, en el trascurso de su viaje fui encontrando diversas cosas que me recordaba a mis amigos, y las fui consumiendo para poder llevárselas algún día.
Tic, toc
El sonido del reloj únicamente me hacia ponerme más ansiosa.
El sol se estaba poniendo.
La comida paso tranquila, les contaba a mi hermana y a mi madre las aventuras que pase en China y lo que había aprendido de su cultura. Claro está que me siguieron reprendiendo por no llevar corset y medias, ya me había acostumbrado y al parecer ellas también, ya que no insistieron mucho en ello, y lo agradecía, no quería pasar mis últimos momentos con ellas peleando.
Y así paso la tarde, entre risas y narraciones, les di sus obsequios y un abrazo a cada una.
Cuando fue el momento de despedirme de Margaret con su esposo a su hogar fue algo duro, pero nada que no pudiera superar. Obviamente antes de que se fueran, me acerque a su esposo y le di mi ultima amenaza, que al parecer la tomo enserio esta vez.
La cena paso igual de tranquila. Al parecer mi madre no notaba nada acerca de mi actitud. Y lo agradecí, no creo que sea bueno que le contestara que me iría para siempre al lugar de mis comunes "pesadillas" donde las flores hablan, los conocer usan trajes elegantes, los pájaros dodos existen y los gatos sonríen.
Creo que me enviaría directamente a un manicomio.
-Buenas noches hija-Me despidió mi madre. Como respuesta le di un beso en su frente y la abrase con fuerza inhalando su perfume, tratando de grabármelo como recuerdo de ella. Rio ante mi acto-Tranquila hija, ni que ya no me fueras a ver.
Si supieras.
Y la noche avanzo. La hora llegaba. Un carruaje estaba esperándome en las afueras de la casa, lo había llamado en la tarde antes de que mi madre lo notara. Este me llevaría cerca del hogar de la familia Ascot, donde se encontraba la madriguera.
Las campanas del reloj de la sala empezaron a sonar.
Las doce.
Deje las cartas sobre mi almohada, en la madrugada mi madre las encontraría en vez de mi cuerpo. Sacudí mi cabeza, ya no quería pensar en eso, no cambiaria de decisión.
Salí de mi casa con pasos cautelosos. Procurando no hacer el más mínimo ruido. Y subí al carruaje. Observe por última vez el lugar donde crecí, donde llore, donde reí, donde perdí y encontré mucho. Me despedí silenciosamente de ella mientras el carruaje avanzaba. Una lagrima resbalo por mi mejilla. Y con ella se iban muchas despedidas.
El viaje fue corto y silencioso. Solo lo rompió cuando el chofer me aviso la llegada a la mansión Ascot. Le agradecí y le pedí nuevamente la discreción sobre este asunto. Sabía que podía confiar en él, nos conocíamos desde niños y no dudaba que sería fiel a su promesa de no decirle a nadie nada.
Me deseo un buen viaje, y al igual me despidió.
El siguiente camino lo realice sola, gracias a Dios que no traje maleta alguna. Si no, se me hubiera hecho difícil llegar.
-¡La madriguera!- me sentí como una niña en navidad, al descubrir sus regalos bajo el árbol por la mañana.
No sabía si funcionaba por sí solo, pero tenía fe. Y con la misma me avente, con los ojos serrados.
Caía y caía. No había chocado con el suelo.
¡Había funcionado! Me encontraba cayendo y cayendo, mire a mi alrededor y me encontraba con muchos objetos antiguos a mi alrededor, nunca sabré si caían o seguían flotando en su lugar. Reí. Disfrute ver mi cabello rubio alborotándose al igual que mi vestido por la caída. Era una sensación de libertad.
Ahora disfrutaba del extraño paseo, lo había extrañado en cierta forma. Y obviamente llego le momento de aterrizar en el salón con muchas puertas y la mesita en el centro con un frasquito que llevaba una etiqueta que decía "Bébeme" en hermosas letras.
No iba a cometer el mismo error de niña ni de la última vez que vine. Me tome el contenido del liquido mientras sostenida la pequeña llave, y comencé a encogerme. Aun se sentía extraño esta sensación. Al encontrarme pequeñita y con otro vestido totalmente distinto al que llevaba puesto, corrí bajo la meso a tomar un poquito del pastel que decía "Cómeme".
Corrí a la pequeña puerta, y la abrí. El fresco aroma a jardín me dio la bienvenida nuevamente. Una sensación de paz me inundo, sabía que este era mi verdadero hogar, no había dudas, aquí era donde siempre pertenecí. No cavia de la emoción. Ya podía escuchar a la libre regañándome por llegar tarde a la fiesta de té o a Tweedledum y Tweedledee peleando por cosas sin importancia.
Comí el pequeño trozo que tome del pequeño pastelito y mi estatura volvió a ser normal. Emprendí el viaje através del bosque. No me podía perder, desde mi posición podía ver Marmoreal.
Mi corazón latía a mil por hora, ya no podía esperar por ver a Tarrant, y abrazarlo fuertemente. No sabía si mis sentimientos iban a ser correspondidos pero ya no podía esperar para poder decírselos, sabía que si no lo hacia estos acabarían por explotar en mi interior asiéndome daño.
Pero también tenía miedo que el solo me viera como su mejor amigar, y nuestra amistad se perdiera. No quería que pasara eso, lo amaba demasiado como para alejarme de su lado.
-Alicia, has vuelto-dijo Chesire con su gran sonrisa apareciendo frente a mí. Estaba tan concentrada en mis confusiones que me saco un buen susto.-Parece como si hubieras visto un fantasma querida.
No pude evitarlo y lo abrase, lo había extrañado.
-¿Cómo están todos? ¿Están bien? ¿Cómo se encuentra la reina Mirana? ¿Y la liebre? ¿Mi Bandersnatch ha comido bien? ¿Qué paso con el sombrerero?-comencé a llenarle de preguntas, acabándome toda mi reserva de aire. Me sorprendí de todo lo que podía decir en una sola bocada.
Chesire solo se giro sobre sí mismo perezosamente. Y sonrió aun más.
-Al parecer tu muchosidad no se ha ido aun. Eso me alegra.
-Por favor llévame con Tarrant- esperaba que me contestara con una afirmación, pero en su lugar su sonrisa eterna sonrisa disminuyo y me miro fijamente.-¿Qué pasa?
-Sera mejor que llegues primero con la Reina Blanca-y dicho esto comenzó a avanzar.-¿Vienes?
Aun confundida, me deje guiar. Algo me estaba ocultando. Pero al parecer la indicada para darme la noticia era Mirana. Esperaría.
Mirana POV
Me encontraba en el balcón, como todas las tardes para la hora del té. Mirando el horizonte. Pensando en mi querido sombrerero y su extraña decisión, después de ese día no volví a saber de él. Salvo por pequeños informes de mis fieles alfiles, lo suficiente para saber que se encontraba "bien".
Mi vista se nublo por un momento.
Pero todo quedo en el olvido durante unos segundos mientras observaba unas pequeñas siluetas por la colina frente al castillo.
¡No podía ser!
Me dirigí al pequeño telescopio que reposaba en el barandal del balcón. Sonreí como hacía tiempo no lo hacía.
Mi campeona había llegado.
Salí corriendo a su encuentro, levantando mi vestido blanco en el proceso. No podía creerlo, realmente no me lo esperaba, tal vez aun estábamos a tiempo de hacer entrar en razón a Tarrant. No podíamos perder la poca esperanza que en estos momentos nos iluminaba.
Abrí las puertas del castillo a la par y frente a mi me recibía una Alicia un tanto confundida pero feliz. Como si fuésemos amigas de toda la vida nos abrasamos, pero lo sentía así. Todos aquí la habíamos echado de menos. La extrañábamos.
Todos sin excepción.
Alice POV
Después de nuestro encuentro, salude a mis amigos. Todos se habían reunido para saludarme nuevamente y ponerme al día acerca de los acontecimientos en Wonderland. Todos se encontraban aquí, excepto uno. La persona que más necesitaba en estos momentos.
-Mirana ¿Dónde está Tarrant?-le pregunte mientras nos dirigíamos al comedor, junto con los demás. Pero al igual que Chesire se le descompuso el rostro por un segundo que no paso desapercibido para mí.- ¿Pasa algo de que necesito enterarme?
Esto no me estaba gustando para nada. Tenía un mal presentimiento. Mirana se giro para verme a los ojos, había cierto temor en ellos.
-Es mejor que lo platiquemos en el jardín.
Y dicho esto, se disculpo con los demás y me encamino al jardín principal del castillo, las flores eran hermosas y el panorama realmente era digno de admirar, pero me encontraba tan nerviosa de la noticia que podía recibir de mi querido sombrerero que no le preste la atención adecuada.
Comenzamos a caminar en silencio. La atmosfera era pesada.
-¿Y bien?- no podía aguantar más con la sensación que me carcomía el alma. Quería respuestas.
-Alicia, por favor, sea lo que sea que te diré, quiero que lo tomes tranquilamente.-No me miro a los ojos, comencé a sudar frío.- Tarrant no ha sido él mismo desde hace tiempo atrás Alicia, después de tu partida no sonrió mas y parecía estar en otro mundo, hasta Thackery se empezó apartar de él. Algo paso en los últimos mese de lo cual yo desconozco totalmente. Lo último que supe de él hace unos días y fue solo porque Tarrant vino a decírmelo en persona.
Se silencio de golpe y me miro de una forma extraña, como si la noticia que me iba a dar seria de realmente dura para mí. ¿Pero que podía ser?
-¿Qué fue lo que te dijo?- mis nervios me hacían temblar.
Tomo una bocada de aire y trato de convencerse de algo.
-Alicia-me miro fijamente.-Tarrant se casara dentro de un mes.
No sabía que había sido, tal vez una piedra cayó sobre mí, o alguien me arrojo una cubeta con agua helada, pero ya no sentía nada, mi sangre corrió hacia mis pies, mi piel se puso fría, y estaba segura que mi cara lucia mas pálida de lo habitual. Mis ojos se abrieron lo más que podían. Y mi boca está hecha una mueca. Estaba en shock
No podía ser cierto, debía ser una broma.
Mirana me miraba con tristeza, al parecer no estaba tomando la noticia como ella quería, pero no se veía sorprendida.
Lagrimas comenzaron a caer por mi rostro, no paraban de salir. Lleve mis manos a la boca tratando de atrapar los sollozos que emergían de mi interior. Cerré mis ojos, no quería ver nada, no quería escuchar más. La mujer frente a mi trato de consolarme pero cuando su mano se posó en mi hombro, salí corriendo del castillo.
Quería huir de esa verdad, no quería escuchar más, corrí y corrí todo lo que me daban mis piernas sin prestar atención a donde me guiaban mis acelerados pasos. Me ardían mis piernas pero poco me importaban.
Se iba a casar. Se iba a casar.
Al parecer llegue tarde nuevamente. No pude hacer nada. Solo imaginarlo con otra persona me ponía mal. No quería verlo feliz junto a otra mujer, no quería verlo compartir sus tazas de té con otra que no fuera yo, no quería saber que compartiría su eterna vida con alguien más.
No quería.
Tarde me di cuenta que lo amaba.
Tarde me decidí en regresar a mi hogar.
Tarde llegue a su espera.
Tarde era ya para decirle lo tanto que lo amaba.
Tarde.
El té se había enfriado. Nuevamente. Pero esta vez para siempre.
Continuara…
Comentarios, quejas, sugerencias, algo para mi??? ;)
En el próximo capítulo por fin se encontraran cara a cara Tarrant y Alicia.
¿Qué pasara?
¡Ni yo misma lo sé! :O
