Santana seguía clavada en su posición anterior, con la mirada perdida en el punto justo por el que minutos antes había desaparecido Brittany en compañía de Rachel. La rubia le dedicó una mirada que le atravesó el corazón antes de desaparecer de su vista. La cosa estaba clara, Santana la había fastidiado como nunca antes lo había hecho y no sabía como solucionarlo.
Santana sintió un brazo deslizarse por sus hombros, protegiéndola en un abrazo y conduciendo su cuerpo a un punto alejado de la sala del coro, donde nadie viera el estado en el que se encontraba la latina. Poco a poco, fue levantando su mirada hasta encontrarse con unos familiares mechones rubios y unos ojos color avellana que reflejaban comprensión y seguridad.
Las palabras seguían ausentes entre ellas. Quinn acercó más a Santana contra su cuerpo, intentando transmitir seguridad y bienestar a la latina a través de ese abrazo. La morena empezó a tranquilizarse y, poco a poco, fue volviendo a la normalidad gracias a la confianza que le transmitía su amiga.
El profesor Schuster tomó acto de presencia en la sala, dando por iniciada la clase. Las dos amigas se dirigieron con parsimonia hacia sus asientos, bajo la atenta mirada del resto de sus compañeros.
¡Buenos días chicos! Bien, acordando con la actividad que os mencioné el día anterior … ¿alguien quiere dar un paso al frente y cantar una canción que refleje lo que siente o quiere expresar? Adelante, la oportunidad es vuestra - Los alumnos presentes en la sala comenzaron a hacer movimiento inquietos y pequeños carraspeos se hicieron presentes en la clase, demostrando que ninguno de ellos quería cantar ese día.
Yo lo haré, profesor. Yo lo haré – todo el mundo estaba atento a la rubia que acababa de entrar por la puerta junto a una morena algo menos esbelta que ella. La inquietud de los jóvenes había desaparecido, dejando a la luz miradas atentas a lo que la mejor bailarina del coro portaría para ellos.
¡Adelante Brittany! - con esas simples palabras el profesor dio su afirmación a la rubia. Brittany fue moviéndose desganada por la sala, indicando a los miembros de la banda que era lo que tenían que hacer. Con la banda ya preparada, una lenta y algo melancólica melodía empezó a sonar y la voz de la rubia se hizo presente, haciendo las delicias de los oídos de los ahí presentes.
Let me hold you
For the last time
It's the last chance to feel again
But you broke me
Now I can't feel anything
When I love you,
It's so untrue
I can't even convince myself
When I'm speaking,
It's the voice of someone else
Quinn apoyó rápidamente su mano sobre la rodilla de la latina, demostrando así que tenia su apoyo y que debía de ser fuerte. Santana sintió como la letra de la canción la perforaba por dentro y, al fijar su mirada en la de la rubia, su dolor se fue incrementando rápidamente.
Oh it tears me up
I try to hold on, but it hurts too much
I try to forgive, but it's not enough to make it all okay
You can't play on broken strings
You can't feel anything that your heart don't want to feel
I can't tell you something that ain't real
Oh the truth hurts
And lies worse
How can I give anymore
When I love you a little less than before
Una lagrima llena de desesperación y agonía cayó por la mejilla de la persona a la que, claramente, iba dedicada la canción. La morena se sorprendió ante sus propias lagrimas y Quinn trasladó su mano rápidamente hacia su mejilla, para borrar todo rastro de debilidad en el rostro de su amiga. Santana deseaba desparecer de ese mundo y no tener que enfrentar nada.
Oh what are we doing
We are turning into dust
Playing house in the ruins of us
Running back through the fire
When there's nothing left to save
It's like chasing the very last train when it's too late
Oh it tears me up
I try to hold on, but it hurts too much
I try to forgive, but it's not enough to make it all okay
Las lagrimas ahora se hicieron presentes en el rostro de la rubia animadora, reflejando que se sentía tan rota como la causante de su malestar.
Los presentes en la sala miraban atónitos a la rubia. Cierto era que su interpretación se encontraba en un grado de perfección, pero no pudieron evitar reparar en el dolor que reflejaba la rubia.
You can't play on broken strings
You can't feel anything that your heart don't want to feel
I can't tell something that ain't real
Well the truth hurts,
And lies worse
How can I give anymore
When I love you a little less than before
But we're running through the fire
When there's nothing left to save
It's like chasing the very last train
When we both know it's too late (too late)
You can't play on broken strings
You can't feel anything that your heart don't want to feel
I cant tell you something that ain't real
Well truth hurts,
And lies worse
How can I give anymore
When I love you a little less than before
Let me hold you for the last time
It's the last chance to feel again
Un silencio incomodo se apoderó de la sala, con los ahogados sollozos de la latina como único sonido presente. Santana se sentía peor que nunca al ver el estado de Brittany. La rubia había manifestado con una simple canción que se sentía rota y medianamente vacía. Que su amor por Santana la iba entristeciendo día tras día, reduciendo su intensidad en el proceso.
Santana sintió como su corazón se resquebrajaba por segundos y, con la poca fuerza que le quedaba, abandonó el salón dejando a sus compañeros completamente atónitos.
Brittany cerró los ojos con fuerza, intentado expulsar de su cuerpo todos los sentimientos que sentía por la morena. Tomó un largo suspiro y ocupó el asiento que se encontraba al lado de Rachel con la tristeza aun apoderándose de su cuerpo. La pequeña diva agarró su mano, asintiendo con la cabeza.
Esa acción no pasó desapercibida por Quinn, quien decidió pedir explicaciones a Rachel ante lo ocurrido.
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Quinn sabía que Rachel acostumbraba a quedarse después de clase para calentar una vez mas su voz y practicar algunas canciones de su interés, adornadas por el silencio que se instalaba en la escuela a esas horas. Por esa razón la rubia decidió abandonar la clase cuando llego la hora de irse a casa, pero tenia claro que volvería minutos después para pillar a Rachel por sorpresa. Y así lo hizo.
En la habitación se escuchaba la voz de la morena, dejando en claro que disponía de un gran potencial vocal. La rubia miraba y escuchaba atentamente a la morena, disfrutando de ese pequeño placer que resultaba ver a la morena cantar desde sus adentros ,con pasión.
Bravo – articuló la rubia tras el final de la pequeña actuación de la diva, acompañando sus palabras con unas pequeños y desanimados aplausos.
¡Quinn! ¿Que haces aquí? Me has dado un susto de muerte – anunció la morena con la mano en el pecho, gesto que intensificaba la representación de su sorpresa.
Berry … tu y yo tenemos que hablar – la morena tragó saliva lentamente, como si su vida dependiera de ello - ¿De que has hablado con Brittany? Estoy al tanto de todo el asunto del granizado y se que Britt esta muy dolida por ello. Pero también sé que a Brittany le costaría muchísimo salir aquí delante, enfrente de todos y cantar una canción como la que ha cantado hoy a Santana. Eso si, teniendo tu apoyo a sus espaldas y tus consejos pues la cosa va cuadrando mas. ¡Escúpelo, Berry! -
¿No tienes vergüenza? - la rubia abrió su boca ante su reacción – Estuviste presente en lo ocurrido esta tarde y aun así tienes la indecencia de venir aquí a preguntarme que he tenido que ver con todo este embrollo. ¿Es que no viste a Brittany? ¿No viste el dolor que reflejaba con cada acción que llevaba a cabo? ¿Con su mirada? -
Yo … -
¡No, dejame acabar! Es cierto que apoyé a Brittany a demostrar como se sentía utilizando mi gran pasión, la música. Lo siento, pero solo intentaba despejar su mente, intentaba que dejara de pasarlo mal. Ahora si, después de mis justificaciones puedes volver a echarme en cara mis acciones. Eso si, te advierto que no pienso quedarme en la simple modalidad de victima porque estoy harta de tus acusaciones. ¿Quien eres Quinn? ¿Que quieres? Hace unas horas eras una persona dulce, ¡incluso limpiaste los rastros de granizado de mi rostro! Y ahora vuelves a esto, a acusarme y a hacerme sentir mal, ¿quien eres? -
Lo siento ¿vale? No todo el mundo puede ser perfecto. Y en cuanto a la de Brittany, soy consciente de lo mal que lo estaba pasando pero, ¿viste a Santana? Dime, ¿cuantas veces has visto a Santana abandonar una clase como consecuencia de su malestar? ¡Nunca! -
Lo sé -
¿Sabes? Nunca deberían estar separadas, son almas gemelas. Se completan la una con la otra y están echando a perder su oportunidad – ante aquella confesión de la rubia la conversación fue cogiendo un aire mucho mas tranquilo.
Me gustaría experimentar eso, el sentir que tu respiración se vuelve entrecortada ante el mínimo roce o acercamiento con la persona que te hace suspirar y que se ha adueñado de tu corazón. El tener un alma gemela en el amor, ¿me explico? Una Brittany para mi Santana – la rubia rió ante esa comparación.
No te preocupes, todo llega en esta vida – la rubia apartó un mechón que había caído sobre el rostro de la morena – Así, mejor. Así se puede observar tu sonrisa con mayor facilidad, siempre debería de ser así – la rubia se sorprendió ante sus propias palabras y bajó avergonzada su cabeza, notando como en sus mejillas se reflejaba un color rojizo.
La sonrisa de la morena reflejaba únicamente ternura y no pudo evitar morderse el labio ante la ultima acción de Quinn – Vuelves mi mundo patas arriba. Desde pequeña me he visto obligada a odiarte, y no porque quisiera sino porque tu me odiabas. Me has ridiculizado de casi todas las formas que existen y me has hecho sentir pésimamente mal año tras año, día tras día. Y ahora, estas aquí. Sentada junto a mi en el frío suelo de este salón y afirmando que, prácticamente, adoras mi sonrisa. ¿Como lo haces? -
Ya te dije que no te odio – Quinn se levantó del suelo – Lo siento, lo siento –
La rubia abandonó la sala, después de haber dado insuficientes disculpas a la morena y de haber mostrado una vez mas un punto de debilidad ante aquella pequeña diva que le robaba el sueño desde ya hacia un par de días.
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La habitación de Santana estaba envuelta de una cantidad insana de botellas de alcohol vaciás para el consumo de tan solo dos personas y de pañuelos y lagrimas sobre estos. La latina había decidido comenzar a beber en un intento de dejar sus preocupaciones y malestares de lado. Por otro lado, Quinn acabó acompañando a su amiga y ahogó todo recuerdo del día en el alcohol.
La latina ya se encontraba presa de los brazos de morfeo y la rubia la miraba aburrida. Quinn sacó su móvil y empezó a juguetear por su lista de contactos hasta que encontró un contacto que se apoderó de su completa atención: Berry.
Sin pensar en sus acciones, marcó la opción de llamada y trasladó el objeto hacia su oreja.
¿Diga? - se pudo escuchar desde el otro lado del teléfono.
Sonrisitas … no puedo dormir – claramente se podía notar el estado de la rubia.
¿Quinn? ¿Estas borracha? -
¿Yo? ¡No! Bueno, un poquito pero Santana lo esta mas que yo – Rachel no pudo evitar reírse antes las incoherentes niñerías que decía la rubia.
La juventud esta perdida en estos tiempos – insinuó la morena. La verdad era que ambas se sentían cómodas charlando con la otra, como si lo llevaran haciéndolo durante toda la vida.
¿Rachel? -
Dime … -
Te quiero – la rubia lo soltó de sopetón, con toda la inocencia del mundo. Rachel se quedó sin palabras, sin saber como reaccionar ante aquella manifestación de cariño que había despertado algo en su interior - ¿Estas ahí? - pregunto la rubia impaciente, poniendo mas nerviosa a la morena.
S … Si, si -
Rach -
Dime – volvió a decir la morena, sin saber que iba a venir después.
Cantame. Por favor, cantame -
Ante aquella petición la morena no tuvo mas remedio que despejar su mente y dejar la sorpresa, los nervios y ese pequeño gran cariño que sentía hacia la rubia y que abruma en su interior de lado. Y así, con la dulce y melódica voz de Rachel de fondo, la rubia cerró sus parpados, cayendo rendida bajo su sueño.
