Capitulo 2: Paso II para sobrevivir: ¡Prometidas!
After Surrender My Life
¡Hola! Bueno como prometí aquí está el nuevo capítulo… creo (si es que no he perdido nuevamente la noción del tiempo) me demore menos que la última vez….
Esto va para: Francisca D' Knight mi mejor amiga ¿Por qué se los dedico? Porque la amistad entre Ukyo y Akane comienza a hacerse notar ;) Bueno el Disclaimer y al grano:
Disclaimer: Los personajes no me pertenecen (lastima) son sino de nuestra querida Rumiko Takahashi que me dejó un final abierto y ahora con mi imaginación me dedico a escribir lo que siempre quise que pasase. Hago esto sin fines de lucro.
After Surrender my life
La peli-azul observó con fiereza a su enemigo, no encontraba movimiento, reviso el objetivo una y otra vez hasta que dio con lo que buscaba, sonrió maliciosamente y luego de suspirar burlonamente demostrando la pena que le tenía y realizo su último ataque:
-Jaque Mate- espetó Akane seria y con aire de superioridad, un fondo oscuro rodeo al pobre muchacho que había tenido la mala suerte de enfrentarse a Akane en el ajedrez, la muchacha apoyo sus codos en la mesa y le dijo- Ahora ve a lavar la vajilla.
-Demonios- murmuro resignado Ranma mientras se levantaba y se dirigía a la cocina, pero antes de perderse de la vista de la sonriente jovencita le dijo-Después quiero la revancha para saber quien lava la ropa.
-Cuando quieras-le contestó burlona. Después de ver como a regañadientes entraba a la cocina la Akane se levanto y agarro uno cuantos Yens de los ceniceros, lo dejaban allí por si necesitaban comprar algo.
Habían pasado ya cinco días desde que la familia Tendo-Saotome había dejado solos a la pareja más famosa de Nerima en el Dôjô y las cosas iban bastante bien, el tema de la comida estaba resuelto. Ranma cocinaba y Akane ayuda solo en ciertas cosillas bajo la estricta supervisión del muchacho, a causa de esto Ranma generalmente terminaba transformado en una linda pelirroja. Debido a su actitud competitiva planearon inicialmente en dividirse las tareas pero luego por causa de un pequeño reto, ahora hacen múltiples juegos ver quién es el encargado de limpiar, ordenar y encargarse de cada cosa. Como era obvio Akane había ganado este encuentro el juego elegido: ajedrez.
-Ranma voy a comprar las papas ¿Quieres algo en especial?-preguntó gritando la muchacha en la puerta de entrada.
-¡No!-le grito de vuelta el chico que estaba limpiando en este instante unos platos luego se le vino una idea-¡Trae unos chocolates!
-¡Vale! ¡Vuelvo en un rato!
-¡Recuerda que quiero mi revancha!-Ranma estaba muy convencido que ganaría por lo que único que quería era que Akane llegara luego para verla lavar la ropa.
Al oír esto la peli-azul soltó una estruendosa carcajada y entre risas logro articular "Esta bien" para mayor ira del muchacho de la trenza.
O-O-O-O-O-O
La chica caminaba por la calles de Nerima mientras en su mano izquierda llevaba una bolsa llena de frituras, golosinas y chocolates, exagerado si hablamos que solo se la comerán dos jóvenes de 16 años. Habían anunciado una película para el día de hoy que, según Ranma, era bastante interesante, así que habían quedado en verla después de una partida de ajedrez a ver quién iba a comprar y quien se quedaba limpiando los platos.
Akane iba con una sonrisita en la cara, todo estaba saliendo demasiado bien, la cosa es que ya casi no peleaban, ¿La razón? No tenía ni la menor idea, claro pero sabía porque si peleaban la enorme bocota de Ranma, pero estaba bastante bien para haber pasado cinco días, durante ese lapso de tiempo Ranma solo había sido mandado a volar 3 veces, todo un record.
Los pensamientos de la chica divagaban por los acontecimientos de esos "maravillosos" cinco días, entonces una vocecita aguda llego a sus oídos:
-¿Chica violenta donde estar Airén?-pregunto la china sin ni siquiera saludar. Entonces las ideas se conectaron en la cabeza de la peli-azul:
Ahora sabia porque no había peleas, las razones de ellas no habían aparecido, Xian-pu, Ukyo, Kodachi, Ryoga-kun, aunque no tenía ni idea de porque Ryoga-kun era motivo de pelea, P-chan (n/a: esto es desde el punto de vista de Akane recordemos que ella no sabe que Ryoga y P-chan son los mismos), entre otras personas. ¿Sería entonces que debido a la presencia de la china todo volvería a ser como antes? ¡Todo había salido tan bien hasta ahora! Se irían a la basura los cinco días que habían permanecidos en paz. Bajo la mirada y su boca semi abierta por la sorpresa de su descubrimiento.
-Oye chica Violenta ¿Acaso estar sorda? –pregunto con el ceño fruncido la china- Xian-pu preguntarte donde estar Airén.
La chica peli-azul observo él en extremo corto vestido de la china mientras se ponía una mano en la cadera, la miro desafiante a los ojos hasta que abrió la boca para hablar:
-Una conversaciones se inicia saludando ¿Sabias? Así que no te contestare nada hasta que tengas al educación de llamarme por mi nombre y saludarme-dicho esto paso por al lado de la estupefacta china. ¿A qué venía eso? Durante dos años ella le había llamado chica violenta y jamás le había saludado o en contadas ocasiones.
-¡Oye chica violenta!- pero no consiguió atraer su atención la muchacha simplemente le ignoro y siguió su camino dando la vuelta en la esquina hasta perderse de la vista de la china, quien al no escuchar respuesta de parte de la chica frunció el ceño y murmuro bastante malhumorada- ¡Ja! ¿Qué importar? Yo poder encontrar a Ranma sin ayuda.- y se dio vuelta caminando toda digna mientras muchas miras se posaban sobre ella y el diminuto vestido que traía.
Había avanzado unas pocas calles después de su encuentro con la china una risita que realmente no deseaba escuchar y un listo que le atrapo el brazo, por supuesto le llamo la atención, reconoció inmediatamente a la única loca capaz de hacer eso a mitad de la calle.
-Ojojojojojo ¡Tu plebeya! Dime donde esta mi Ranma-sama-exigió Kodachi con aire de superioridad.
Akane sabía perfectamente que con esta muchacha no se podían hacer tratos por lo que se invento una excusa rápida y a la vez muy probable, con aire de indiferencia le contesto:- Anda a saber tú donde calle ese baka después del buen mazazo que le di-fingió a la perfección estar realmente enojada.
Kodachi se trago el cuento y se fue en la dirección contraria al Dôjô gritando que salvaría a su amado Ranma y otras cosas más, la peli-azul simplemente sintió como una gotita corría una gotita de sudor por detrás de la nuca.
Siguió caminando puesto que se le hacía cada vez mas tarde para la película y para le revancha de Ranma, por supuesto no podía faltar la última… Ukyo se encontraba en la entrada del Dôjô observando la puerta como si fuera lo más interesante que hubiera visto en el mundo,-Ukyo-le llamo Akane con una voz sin sentimiento y con un rostro neutral.
-¡Akane-chan! –Gritó Ukyo muy alegre y vino corriendo hacia la chica que se encontraba a uno o dos metros- ¿Qué tal?-pregunto realmente interesada en la respuesta de la muchacha.
Akane supo inmediatamente que Ukyo llevaba mucho tiempo en la puerta del Dôjô y que estaba indecisa entre tocar o no para saber sobre el paradero de su "Ran-chan", o por el contrario entrar sin ningún permiso revisar la casa de arriba abajo y preguntarle a Akane sobre donde se encontraba… es decir comportarse como las otras dos. Pero no… Ukyo era… diferente… la única con la cual Akane podía mantener una conversación sin que necesariamente se fuera directo a Ranma. La peli-azul sonrió y más animada le saludo con un gesto de manos:
-Hola… Bien…bien ¿Y tú? ¿Cómo va el negocio?
-Pues bastante bien… oye Akane… ¿Tienes idea de donde esta…?
-¡Akane! ¡Llegaste te estaba! espe…rando… Ukyo… Hola ¿Qué haces aquí?-Ranma acababa de salir del Dôjô puesto que lo único que deseaba era que Akane llegara para jugar su revancha y claro para disfrutar de sus expresiones al ver la película.
-¡Ran-chan! –gritó Ukyo mientras se colgaba del brazo izquierdo del chico-Te estaba buscando…. Me preguntaba si te…. Si te… si te gustaría salir conmigo.
Un aura de batalla color azul se desprendió de Akane, pero Ukyo hizo caso omiso y siguió mirando el piso totalmente sonrojada:
-Oh…. Es que bueno… la verdad-comenzó el chico bastante nervioso.
-Anda…-le incito Akane con una sonrisa aunque Ranma sabía que era falsa-Después de todo no tenemos nada más que hacer-le explico al chica mientras con un deje de tristeza en la voz se adentraba en la casa.
-¡Hey! ¿No íbamos a ver la película?-le recrimino Ranma ignorando durante un segundo a su mejor amiga.
-U… un momento… tú…tú y Akane-comenzó Ukyo intentando comprender a que se refería con eso de "Íbamos a ver una película"-Van… ¿Van a salir? ¿Cómo pareja?
Sonrojados las más jóvenes del Dôjô Tendo sacudieron sus manos y sus cabezas de forma desesperada negando lo que acababa de decir la chica: -¡No! ¡No! ¡No!
-¡No! ¿Cómo crees? Nosotros vamos a ver una película en la casa.
-Si mira Akane trae todo-dijo Ranma riendo nerviosamente mientras apuntaba la bolsa llena de frituras y golosinas que llevaba la menor de los Tendo.
-Ya veo…-comento Ukyo con tono inquisidor y los ojos achinados, no estaba del todo convencida con la explicación que los jóvenes le habían dado, así que para arruinarles la posible "cita" pregunto inocentemente-¿Los acompaño?
"No" dijeron en sus mentes ambos jóvenes, pero para no levantar sospechas a la chica a regañadientes accedieron:
-Claro U-chan pasa-le ofreció Ranma haciéndose a un lado.
-Arigato-e contesto la castaña con una sonrisa abriéndose paso hasta entrar finalmente a la casa Tendo, seguida por una cabizbaja Akane y un desanimado Ranma.
Entraron e inmediatamente Ukyo se dio cuenta de que la casa estaba demasiado tranquila y silenciosa, indicando por supuesto que ninguno de los demás estaban, demostrando su peor temor, Akane y Ranma estaban solos en la casa, después de una boda a la cual, según su punto de vista, ambos habían accedido y llevándose mejor, mucho mejor. Akane se dirigió a la cocina a poner las cosas en platos, chocolates, dulces, paspas y unas sodas.
Se sentaron en silencio, el aire que se respiraba era de tensión, Ranma en medio de las dos chicas una con la vista fija en la pantalla y otra con una mirada inquisidora dirigida a ambos, no sabía para donde correr ni donde esconderse, porque lo encontrarían. Los créditos iníciales lo salvaron:
-Bien… inicio la película-dijo suspirando aliviado y centro toda su atención en ella… ya no podría disfrutar de su plan, ver las expresiones adorables de Akane…
-¡Kya!-volvió a decir lo más bajito posible Akane mientras apretaba los ojos fuertemente, Ukyo estaba encantada Ranma igual pero no precisamente con la película. Akane no dejaba de pegar saltitos y ahogar gritos con la película que estaban viendo, lo cual al chico de la trenza le parecía realmente adorable y encantador. Ukyo ni siquiera había gritado realmente estaba pendiente de la película, por lo que lo próximo realmente hizo que se sobresaltara y quedara en shock.
Akane había pegado un grito estruendoso y también un salto, abrazando lo que tenía más cerca con mucha fuerza… a Ranma, el muchacho se quedo paralizado pero luego la rodeo robóticamente con sus brazos. La muchacha alzo la vista y se quedo encantada con esas lagunas azules al igual que él se quedo enredado en los ojos avellana de Akane, no sabían porque ni como…. Pero lentamente se comenzaron a acercar… ante los ojos de Ukyo que pego un grito acompañado de otras dos voces:
-¡RANMA!-
El chico se separo rápidamente de Akane y esta aun aturdida quedo en el suelo observando a las tres "prometidas" dos de ellas una china y una gimnasta acosándolo como siempre, y la otra una linda castaña echada en el suelo aun confundida por lo que acababa de pasar… ¿Su Ran-chan y Akane se iban a besar? ¿Aun en su presencia? ¿Es posible que ya hubieran aclarado sus sentimientos? ¿Qué ya había perdido su primer "amor"? Esta y más dudas daban vueltas una y otra vez en la cabeza de la pobre cocinera, que se encontraba realmente estupefacta.
Akane por su parte estaba completamente sonrojada en el piso con una mano cerca de sus labios, intentando comprender lo que pasaba, entonces observo a su alrededor y vio todo:
Una pared rota con un gran agujero, las vasijas en el suelo, la comida completamente desparramada, la bebida esparcida por la alfombra. Xian-pu y Kodachi estaban técnicamente encima de Ranma intento acercar su rostro para darle un beso. Uno de los bomborines de Xian-pu salió volando hasta el extremo donde estaba Akane, la muchacha se tapo con sus brazos pensando en el impacto, pero nunca llego. En cambio se escucho un estruendo de cristales rotos ante la vista estupefacta de la peli-azul.
Un cuadro, casi la única foto que tenían de toda la familia reunida junto con su madre estaba hecha trizas… Todo a su alrededor se revolvía, Ukyo mantenía los ojos abiertos con la cabeza gacha, las otras dos seguían pendientes del muchacho sin importarles lo demás. "Perfecto"
Un estruendo hizo que todo quedara en silencioso, dos bofetadas seguidas que dieron en las mejillas de Xian-pu y Kodachi, las cuales cayeron al suelo de la impresión que Akane se hubiera atrevido siquiera a tocarlas.
-Largo de mi casa-dijo la chica con voz fría, mientras cerraba sus puños, en sus dedos se podían ver unos cortes producto de los cristales causa de que las chicas tuvieran pequeñas manchas de sangre.-Les prohíbo que vuelvan a entrar.
Estas palabras sacaron de su estado de shock a la amazona quien se levanto de un salto y le grito:
-¡Tu no poder prohibirnos el entrar!
-¡Claro que puedo!-le grito también Akane-Yo soy la heredera del Dôjô Tendo y debido a la ausencia paterna la casa está a mi cargo y lo que ustedes hacen es invasión a propiedad ajena ¡Así que largo si no quieren una demanda!-dirigió su dedo a la puerta ante la sorprendida mirada de Ukyo y Ranma quienes no se habían movido de su posición.
Las otras "prometidas" se miraron levemente y después de dirigirle una mirada fría a Akane se fueron dejando atrás un desastre, la muchacha volvió a dirigirse al rincón donde estaba antes sentada y también se olvida de sus cortes tomando nuevamente los cristales rotos entre sus manos.
Ukyo ya salida de su estado de "Paralización" se acerco a Akane y coloco una mano en su hombro semi temerosa, se gano una mirada de odio de parte de la peli-azul pero esta última al darse cuenta que solo era Ukyo cambio su semblante por la mejor sonrisa que en su estado podía dar, una sonrisa nostálgica. La castaña le devolvió el gesto y luego noto sus manos llenas de pequeños cortesitos producto de los cristales:
-¡Akane tus manos!-dijo semi horrorizada Ukyo.
Ante esto Ranma reacciono y rápidamente se acerco a la muchacha tomando sus manos entre las suyas observándolas completamente preocupado… que la chica alejara las manos con desprecio fue lo que le sorprendió, ignorándolo por completo se dirigió a la chica de la espátula:
-¿Me puedes ayudar a Ordenar?- le pregunto débilmente, Ukyo se sorprendió pero luego con un movimiento rápido asintió.
-Cla…claro
-No-dijo el chico de la trenza mirando a Ukyo-Primero te vamos a curar Akane-agrego finalmente el muchacho observando a la chica quien le evitaba la mirada.
-Yo lo hare…. Ran-chan podrías comenzara a limpiar-le contesto la chica quien se alejo y curo a Akane en la cocina sin decir palabra, luego regresaron.
Las dos chicas se pusieron a ordenar junto con Ranma en silencio, Akane no le dirigía la palabra Ukyo se sentía tensa y muy confundida, Ranma se sentía mal porque la chica no le prestaba atención todo iba tan bien. Llamaron Kenji un chico con el que se habían hecho buenos amigos porque siempre venia arreglarles el Dôjô y a veces hasta se quedaba a cenar. Se despidieron tanto de él como de Ukyo y…
-Akane…-pronuncio Ranma con timidez mientras colocaba una mano en su hombro esperando que la muchacha ya no estuviera enojada. La chica le observo durante un segundo y luego se da media vuelta caminando a su cuarto con la mirada gacha, sus suposiciones eran ciertas, cinco días a la basura. Al no obtener respuesta corrió hacia ella tomándole la muñeca-Hey Akane ¿Qué sucede?
-Ya déjame en paz y vete con tus prometidas-dijo en un susurro apenas audible mientras se soltaba y subía un escalón.
Ranma se sorprendió ante las palabras de la peli-azul quedando estático por un segundo y al ver que esta se soltaba y subía entro en razón y volvió a detenerla esta vez tomándola por los hombros:
-Va… ¡Vamos Akane! ¡No es mi culpa! ¡Sabes bien que yo no quiero…!
-¡Tu nunca quieres Ranma!-le grito con fiereza la muchacha - ¡Siempre tratas de sacártelas de encima… pero nunca lo logras! ¡Ya estoy harta! –se libro del agarre del oji-azul con un movimiento veloz y comenzó a subir los escalones de manera rápida.
-¡¿Harta? ¡¿Harta de qué? ¡¿Acaso esta celosa?-le recrimino dominado por la cólera
"¿Estás celosa? ¿Estás celosa? ¿Estás celosa?" esa pregunta hizo eco en la cabeza de Akane y con la voz alta pero que a si misma le pareció un simple murmullo contesto:
-¡¿Y si así fuera… a ti qué?
Lo siguiente que se escucho fue un portazo.
Notas Finales:
Lo que ustedes dirán: ¿Me hizo esperar más de 17 días para darme este "capitulo"?
Hola aquí les traje el 3r capi pero le diré lo siguiente:
No estoy nada satisfecha con el desarrollo de este capítulo, corto, sin emoción, aburrido, monótono, ¡Pésimo! Sé que ustedes que son magníficos no se merecen esto pero es lo que me salió. La verdad este capítulo fue como una carga de la cual quería deshacerme, pero era por el estrés y por el ajetreo de las últimas semanas.
Le tengo mucho cariño a este fic y les diré que por mucho tiempo que me demore no lo dejare abandonado. Lo único bueno que pude sacar de este cap.:
Es que Akane ya con 17 años (por qué no los dejare con 16 como lo hizo Rumiko-sensei ¬¬) está con mucho mas carácter y dispuesta a desafiar a las prometidas de Ran-chan, lo otro bueno es que la pelea entre nuestros protagonistas me ha dado paso a una buena trama para el próximo capitulo llamado: "Paso III para sobrevivir: Pretendientes"
xD Para las que aman a Ranma celoso pues será su capi de suerte (y también tendrán muchos más porque yo también lo adoro celoso .) ;D
Bueno lamento haberlos aburrido con tanto discurso
Con cariño Akane-chan
