Querida Bella:
Aun no se como puedo aguantar tanto tiempo sin ti.
Cada segundo me duele horrores, es una parte tuya que se va, se despega de mí…
Cada día me perteneces menos.
Pero esto es lo correcto, lo que te mantendrá viva…
Todo lo que veo me recuerda a ti, y no puedo evitar preguntarme si ya me habrás olvidado, los humanos lo hacen tan rápido…Yo nunca podré olvidarte a ti, y espero ansioso el día de de nuestro reencuentro, tu unos diez o veinte años mayor, viva y feliz.
Tal vez te vea de lejos sin atreverme nunca a revelarme ante ti, siendo el mayor cobarde del mundo, pero un cobarde feliz. Te visitare por las noches, cuando duermas, y todo o tan solo una parte, volverá a ser igual.
Solo me duele el pensar que seguramente para entonces ni una pequeña parte tuya será mía, sino de alguien más…
Edward.
