Capitulo 14 – Algo natural
Esto es una presentación de Paola Prieto & Matías Roa.
Notas del autor: Este capitulo esta centrado en Neville Lomgbottom, George, Bill, Weasley´s, y Teddy Lupin. Contiene pequeñas pistas de los próximos capítulos, así como lo que sucedió con los demas personajes. Cada pareja o personaje tendrá su capitulo especial, se enteraran del por que después.
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Introducción: Es algo natural el que la gente se enamore sin darse cuenta, pero aun mas el comenzar una amistad que tal vez con el paso de los años se vuelva amor. ¿George se enamora de su Sanadora?, ¡Bill por fin es padre!, ¿Teddy es el único que aun mantiene contacto con Harry?, ¡¿Neville olvida a Luna?!
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Septiembre comenzaba lentamente y Bill Weasley parecía un poco nervioso, asustado y hasta desesperado por que su primera hija naciera.
-..Puja cielo, puja.-Decía el hombre mientras sentia que su mano era destrozada por su esposa Fleur en aquella habitación en San Mungo, hasta las lagrimas recorrían su rostro, y no exactamente de alegría, si no de dolor.
Horas atrás cuando la pareja se encontraba alistándose para dormir, a la rubia le había dado un fuerte dolor en el vientre. Bill como todo hombre despreocupado imagino que seria causa de la gran cena que había ingerido la chica pues en esos últimos días a su esposa le daban unos antojos muy extraños y comía como jamás imagino que pudiera hacerlo alguien, tomando en cuenta que había conocido a Ron y el ¡vaya que comía!.
El resto de la familia Weasley acaba de llegar no menos de una hora atrás, y la labor de parte llevaba casi tres horas, ¡y las que faltaban!
-..No entiendo por que no nace ya, ¡¿No pueden usar magia para eso?!-Decía Percy del otro lado, estaba algo impaciente por ver a su primera sobrina. Bueno no era para menos, sería la segunda Weasley en casi todo ese siglo en nacer.
-..Yo no aguantó mas, ¿Y si regresamos mañana?-Preguntó Ginny estaba cansada, había tenido practica toda la tarde y ahora en vez de dormir, estaba en aquella sala de espera en San Mungo.
-..Si, mamá.-Dijo Ron suplicando. Hermione quien ya no soportaba el sueño se había recargado en la silla y ahora usaba el hombro de Ron como almohada, cosa que por cierto al pelirrojo no le molestaba. Pero sin duda era mejor dormir en la comodidad de su cama que en esas sillas.
Mientras tanto Bill aun dentro de la sala de parto, prácticamente ya no sentia el brazo derecho y a esas alturas comenzaba a dudar si tendría de nuevo aquel color que siempre había tenido, la poca circulación (a causa del fuerte apretón que le daba su esposa), le daba un color morado casi tan parecido al betabel.
-..¡Puje señora!-Le grito el Partero a Fleur mientras la mujer sentir que ya no podía mas.-...Solo un poco mas y...-Pero antes de que terminara de hablar el bebe, o mas bien la bebe, ya había salido por completo.-Es una niña.-Anuncio a los padres.
Después ambos padres orgullosos se miraron y sonrieron.
-...Yo mañana tengo una clase a primera hora y en serio si no duermo...-El pelirrojo no logro terminar por que Bill corría a toda prisa hacia ellos con una sonrisa de oreja a oreja.
-..Es una Weasley.-Anuncio el pelirrojo después de unos segundos de silencio misterioso y hasta preocupado.
Todos parecían felices, pero por la hora que era solo pudieron felicitar al hombre, y comentar volver al día siguiente.
Los primeros días como padres fueron increíbles (o eso pensaban), era asombroso por quien la cambiaba de pañal o incluso quien la bañaba, pero sin duda después de unos días casi una semana después ya no parecían muy entusiasmados en acudir primero al llanto de su primera hija, sobre todo durante las noches.
-..Te toca.-Decía Fleur mientras se reacomodaba en las sabanas, estaban tan cansada que no podía mas, amaba a su hija pero necesitaba una horas para dormir.
-..Ya voy.-Murmuro Bill mientras se cubría con la almohada, ¡vaya que tenia buenos pulmones!, la escucha tan claramente que podía jurar que la niña estaba junto a su oído izquierdo.
Después de cambiarle de pañal, de darle una mamila, pero sobre todo de cargarla y hasta arrullarla, incluso cantarle (bastante mal por cierto) por casi una hora la bebe se durmió felizmente, era extraño pero para su corta edad ya lograba distinguir quien era su madre y quien era su padre, además siempre le había encanto que su padre la arrullara.
Viktor Krum después de casi dos semanas había ido de vista a la casa para conocer a la niña además Ginny se encontraba ahí también, y como este intentaba a toda costa conquistar a la pelirroja para Fleur como buena amiga del búlgaro los invito a los dos a comer.
Aprovechando que Bill se encontraba fuera del país por cuestiones de trabajo, y comento que necesitaba compañía, de alguna u otra forma Ginny no puso resistencia cuando vio llegar al búlgaro a la casa de su hermano.
-..¿Y como se llama?-Preguntó Viktor mientras la bebe intentaba cerrar toda su mano en uno de los dedos del búlgaro.
Estos se encontraban comiendo el postre cuando al chico se le ocurrió preguntar, pues hasta el momento solo le decía, "bebe", o "niña".
-..Victorie.-Murmuro Fleur tomando lentamente un poco de té.
Ginny casi se ahoga con su café al escuchar el nombre.
-..¿Que no es la versión femenina de Viktor?-Asombrado Ginny mientras notaba que su cuñada sonreía y su amigo parecía perplejo, tenía los ojos completamente abiertos y la boca parecía decir una gran ¡Oh!.
-..Si, pero tendrá una "C", en lugar de una "K".-Termino por decir la rubia, se veía mejor la "C" en el nombre de su hija. Además siempre le había gustado el nombre de Viktor y ahora que tenia una hija no iba a quedarse con las ganas de ponerle el nombre, claro un poco diferente pero mantenía aun la esencia.
-..¡Gracias!, supongo.-Comento el chico después de unos segundos de silencio su rostro volvía a hacer el de siempre pero ahora parecía feliz, y hasta apenado.
-..¡Ah!, y mas te vale asistir a su bautizo, es dentro de una semana.-Le dijo como diciendo "es tu oportunidad, aprovéchala" mientras le echaba una mirada discreta a Ginny, que por supuesto la pelirroja jamás noto.
El chico capto el mensaje y después de sonreírle discretamente murmuro.
-..Ahi estaré sin falta.-Mientras imaginaba que pasaría unas horas al lado de Ginny, y por fin esta vez le aceptara salir ellos dos solos.
Había llegado por fin el día del bautizo, como Fleur y Bill vivían junto a las costas, toda la ceremonia además de la recepción había sido justo afuera de su casa, con la imagen del mar como decoración.
Bill había colocado una gran mesa rectangular para todos los invitados y como solo eran sus padres, suegros, hermanos, y algunos amigos mas, no fueran más de 30 personas. Hasta Hagrid había asistido al lugar, al igual que Teddy Lupin acompañado de su abuela Andrómeda.
-..Gran fiesta y muy buena comida.-Murmuro Hagrid mientras Bill pasaba por un costado suyo para ver que no les faltara nada a los invitados.
-..Ginny, eh, te mm, gustaría bailar.-Le dijo Viktor junto al odio aprovechando que Molly Weasley había colado música.
Ginny le miro un poco aterrada, si le aceptaba, aun que fuera como amiga, este podría creer otra cosa.
-..Me encantaría pero, me torcí el tobillo ayer en la práctica así que, lo siento.-Murmuro la chica rápidamente, mentirle no era buena idea pero por lo menos le alegaba del baile, después comenzó a fingir que le dolía el pie e hizo muecas del dolor para que todo fuera más creíble.
-..Yo bailare contigo.-Comento Fleur mientras Bill cargaba a Victorie e iba a donde Andrómeda estaba.
-..Linda niña, no se parece a ti muchacho.-Dijo bromeando la abuela de Teddy mientras el niño miraba detenidamente a la bebe, tenia algo en sus ojos que le llamaban la atención.
-..Muy graciosa, aun que debo admitir que se parece mas a Fleur que a mi-Le dijo el pelirrojo continuando con la broma.
-..Sabes que necesitas.-Le dijo Fleur de la nada a Krum quien no paraba de mirar una y otra vez a Ginny mientras bailaba con la rubia.-...Mezclarte con sus amigos, lo primero es que te hagas su amigo y después, la enamoras.
-..¿Crees que no le intentando?, Zograf me ayuda con eso, prácticamente la obligamos a que me hable.
-..Mira, ella inconcientemente se preocupa por Harry, es normal, pero tú debes demostrarle que la puedes hacer reír, y sobre todo que eres buena compañía.
-..¿Y eso ayuda?-Preguntó dudoso.
-..¡Claro!-Le contesto la otra muy confiada.
Para cuando la fiesta llego a su fin y todos los invitados ya se iban Teddy quien ya comenzaba a dejar de gatear, jugaba con Victorie, la niña lo único que quería era dormir pero el niño le hacia reír casi de la misma forma que su padre le hacia muecas raras mientras le hablaba.
-..¿Como te llamas?-Preguntó Victorie para Teddy, entre ellos se lograban entender.
-..Ted, pero me dicen Teddy.-Le contesto el niño.
-..Vamonos Teddy.-Le grito Andrómeda desde la puerta.
-..Adiós.-Le dijo el niño mientras su abuela lo cargaba y se lo llevaba de ahí.
Halloween había llegado rápidamente a la casa Weasley, y aun que ellos no estaban acostumbrados a hacer lo que los muggles ese día, Bill y Fleur habían decidido que su hija pediría dulces junto a Teddy Lupin después de todo estos dos parecían llevarse bien.
Además en cierta parte aun querían mantener contacto con el niño y su abuela, que supieran que los ex miembros de la Orden aun se frecuentaban así que el 31 de Octubre por la tarde llegaron a la casa de Andrómeda Tonk para llevarse a Teddy a su recorrido, era un buen pasatiempo para los niños, pues sin duda se divertían, (pensó Bill mientras caminaban y llegaban hasta el jardín de la casa de la mujer) los niños corrían por doquier con disfraces y con una bolsa mientras tocaban de puerta en puerta pidiendo "dulce o truco".
-..Pensé que no llegarían.-Murmuro Andrómeda cuando abrió la puerta para recibirlos.
Bill iba con ropa normal, al igual que Fleur, pero su hija era una clase de calabaza andante. Mientras que Teddy llevaba puesto un traje de pirata, hasta con parche en el ojo izquierdo y perico de juguete en el hombro derecho.
Así pasaron las primeras 10 casas tocando en las puertas y pidiendo "Dulce o truco", para que la gente les diera dulces.
-..Esto es un fraude, no te dan dulces de verdad, no hay ranas de chocolate, o cromos, incluso granjeas de todos los sabores.-Comento Bill después de un rato para Andrómeda.
-..Muchacho, los dulces de los muggles son muy diferentes a los de los magos, y si eso incluye las granjeas de todos los sabores.-Respondió Andrómeda que ya se había acostumbrado a eso.
Cuando su recorrida iba a la mitad, y las nubes que esa noche se había apoderado del cielo, comenzaron a moverse por el fuerte viento que reinaba por la época otoñal, se visualizo la luna llena, Teddy al verla comenzó a ponerse un poco inquieto, incluso hasta hizo que Victorie llorara, por lo paranoico que se había puesto el niño.
Al final tuvieron que regresar a casa y terminar así la velada. Nadie sabía con exactitud que había pasado, pero sin duda, Teddy parecía temerle a la Luna llena, no del mismo modo que su padre Remus, ya que ese era un licántropo, pero sin duda, el niño le tenía un pavor, muy extraño de explicar.
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Invierno había llegado por fin a Hogwarts, y como casi en todo los años, esas fechas comenzaban con la decoración para Navidad en todo el Colegio, un chico de rostro redondo y cabello oscuro parecía poner un pequeño árbol de Navidad en su oficina, era increíble como pasaba el tiempo, para Neville Lomgbottom el conseguir empleo y perder a una novia, había sido bastante para un solo año.
Pero ahora en ese momento se sentía un poco solo, sus amigos tenían empleos en Londres, algunos salían en la prensa, y algunos otros parecían perdidos, Luna no le había contestado las cartas últimamente, lo ultimo que sabia era que se tomaría casi todo ese año para visitar los lugares mas raros del mundo pero sobre todo el buscar especies mágicas raras.
Que era lógico que no pudiera contestarle, pues si se mantenía en constante movimiento era difícil para su lechuza encontrarla.
Harry por su parte la ultima carta que le había enviado era diciéndole ¡Feliz Halloween!, la había recibido una semana antes del 31 de Octubre, era lógico se encontraba en América y por lo tanto debía anticipar las respuestas.
Lo último que sabia de Ron y Hermione era que vivían juntos en la casa de los padres del pelirrojo, y una historia extraña sobre Joseph Harkert que Ron repetía una y otra vez en una de sus cartas. Ginny, la pequeña de la familia Weasley parecía ser acosada por la prensa por mantener aquella "inofensiva" amistad con Viktor Krum.
Cada uno tenia su vida, y el, seguía estancado pensando en el amor de cierta amiga rubia, después de todos sus esfuerzos por dejar de pensar y ver a Luna como lo hacia antes, con cierta ternura y amor, era imposible, jamás podría olvidarla era una clase de amor que tal vez le seguiría hasta la tumba. (Eso pensó el)
Era 13 de Noviembre por la mañana y todo Hogwarts había despertado cubierto de nieve, esa misma tarde Hagrid tenía un cargo en Londres y Neville aprovecho la oportunidad para acompañar al guardabosque y visitar a su abuela.
Se habían quedado de ver en el Caldero Chorreante para regresar juntos. Hagrid prácticamente desapareció en el Callejón Diagon. Mientras que Neville se quedo en la barra del bar esperando que Tom lo atendiera, pero no fue él el que lo atendió, sino…
-… ¡Hannah Abbott!... -Exclamo Neville sorprendido-… ¿Estas aquí?-Le pregunto, hacia tiempo que no veía a alguien de su generación, que no era extraño el que su pusiera así de contento, ¿De verdad era esa la razón?
-...Si... -Respondió ella, por alguna razón sonriente-…Es que Tom necesitaba ayuda y como yo necesito un trabajo mientras decido que hacer, me contrato.
-... ¡Ah!-…Neville agrando un poco más su sonrisa ¿Por qué seria? Y se pusieron a conversar lo que hicieron en estos meses sin verse. La alegría de Neville se apago un poco a relatarle a Hannah su desgracia con Luna.
-…Así que Luna te dejo porque sentía el mismo amor tanto por ti como por ese tal Matthew...-concluyo la chica.-"Siempre he pensado que esa chica era rara"-Murmuro mas para sus adentros.
-...Si... -Dijo Neville...-...Aunque ella me haya explicado todo y quedáramos como amigos. Igual siento un agujero en el pecho, en vez de corazón.-Hanna logro percatarse de que los ojos del chico parecían llenarse de agua. ¿Estaría llorando?
Hannah se quedo pensando un momento y luego dijo:
-...Necesitas otro aire, tienes que dejar un tiempo Hogwarts para que puedas superarlo, no lo se, salir con otras chicas...-Agrego eso ultimo como quien no quiere la cosa.
-...No puedo...-Dijo Neville...-Tengo que terminar este año para que la directora envíe mis resultados al ministerio y así ingresar a la escuela de Herbología.
-...Pero para navidad...-Acoto Hannah, parecía decidida a hacerle olvidar a Luna. ¿Por qué razón?
-..."Si, tal vez"...-Dijo el chico para sus adentros. Mientras intentaba imaginar su vida sin pensar en Luna, o por lo menos no sentimentalmente y amorosamente, era difícil idearse un mundo en donde la rubia de ojos celestes era solo una amiga.
En ese momento llego Hagrid con un paquete que parecía provenir del callejón Knocturn.
-... ¡Neville!...-Llamo Hagrid...-Ya estamos listos, volvamos a Hogwarts...-Luego se fijo en la chica y un poco sorprendido pero si sonriente le saludo como todo un caballero lo haría...-Hola Hannah, tanto tiempo ¿Y Tom?-Preguntó después por ser cortes, a decir verdad no se le veía mucho por ahí.
-..El, esta de vacaciones...-Respondió la chica...-Así que yo estoy a cargo de la taberna.
-... Espero que vuelva luego.-Dijo Hagrid...-No es nada en contra tuyo Hannah.-...Agrego al ver la cara de la chica.-...Pero es raro el Caldero Chorreante sin Tom.
-...No te preocupes...-Le aseguro Hannah...-Además serán unos días.
Hagrid le sonrió y abandono el bar junto con Neville.
-..¡Adiós!-Le dijo Neville con una tristeza que no se explicaba.
-..¡Adiós!.-Hannah sentia la misma tristeza que el chico.
Pasaron los días y Neville no podía olvidar su encuentro con Hannah, y ya esperaba el día para ir nuevamente al Callejón Diagon, pero a Hagrid no le habían pedido ningún encargo en Londres y el tampoco se armaba de valor para ir allá
-...Harry tenia razón.-Se dijo Neville una semana después del encuentro...-Es mas fácil enfrentarse a Voldemort que a una chica...-Recordando el instante en que desafió a Voldemort y decapito a Nagini, lo encontró facilísimo, como caminar, correr, usar la varita mágica, pero ir a hablar con una chica le aterraba, con Luna era distinto, de hecho era distinta, se sentía cómodo.
Anunciaron una salida a Hogsmeade para el próximo fin de semana y la profesora Sprout le dijo a Neville que saliera, que no se preocupara del invernadero, que lo haría ella. Pero su mente no estaba en Hogsmeade sino en...
Tom había vuelto al Caldero Chorreante tres días después del encuentro y encontró a Hannah extraña, cuando salió de vacaciones ella estaba entusiasmada con su nuevo trabajo, pero al volver la encontró un poco ida, como distante, era como si su mente no estuviera en su cuerpo aunque, eso si, no dejo de atender a la clientela, como si tuviera ese don de manera innata.
-¿Te pasa algo, Hannah?-Preguntó el hombre esperando que esta no le contestara, o que por lo menos con el sonido de su voz pareciera despertar. Era como si estuviera dormida o incluso como si fuera sonámbula.
-...A mí, nada... -Emitió un pequeño, pero audible suspiro, pero Tom no se lo trago, el había conocido chicas en su juventud y esa clase de suspiro solo significaba una cosa, ¡Se había enamorado!
El sábado siguiente, Tom le comento a Hannah que se tomara ese día libre, pero ella no quería, sentía que debía estar ahí, no sabía por que.
Luego de unos minutos, Tom la había convencido, así que al salir se encontró con...
-... ¡Hannah!-Saludo Neville algo nervioso. -... ¿Ya te vas?-El tono de su voz parecía un poco asustado o incluso como si algo dentro de el fuera a morir por que la chica no estaba en el local.
-...No-Respondió ella, por extraño que fuera ahora sonreía, ¿Tendría que ver con la visita del chico?-Tom me dio el día libre, así que voy a caminar y ver que hacer.-Lo dijo después como si esperara que el chico le acompañara que al igual que ella no tuviera nada que hacer.
-... ¡Ah!...-Murmuro Neville, sonriendo aun mas que Hanna.
Ambos se miraron como diciendo "quien lo dice primero" y como nadie dijo nada, hablaron al mismo tiempo, de echo fue cómico que no pudieron evitar sonreírse algunos segundos.
-... ¿Vamos juntos?-La voz de ambos chicos fue apagada por las risas que los habían invadido, era como si estuvieran pensando en lo mismo.
Después de casi al mismo tiempo volvieron a hablar.
-...Bueno-Respondieron al mismo tiempo y se encaminaron a Londres.
El centro de Londres se encontraba (como todo sábado) llego de parejas, niños corriendo por todas partes, pero sobre todo por ancianos jugando ajedrez o damas chinas, mientras que algunas familias parecían hacen un picnic, con mascota incluida por supuesto.
Hanna y Neville quienes ya tenían un helado, caminaban juntos al mismo compás pero sobre todo mirando a todos lados, se sentían un poco incómodos con esa "salida casual", no era lo mismo que en el Caldero Chorreante, pues una trabaja ahí y el otro pasaba a saludar, pero en ese momento se podría decir que era una ¡¿CITA?!
La palabra en la mente de Neville le llego rápidamente, parecía una cita, caminaban por el parque mientras comían helado, pero en una cita real se estarían besando o por lo menos tomando de la mano. Hanna parecía pensar en lo mismo, que solo miro al chico tímidamente y le sonrió discretamente, si, estaba nerviosa pero en cierta parte parecía controlarse o por lo menos, no parecía sorprendida de esa "cita"
Neville siempre le había parecido un chico diferente, y no exactamente por que no tuviera iniciativa con las chicas, si no por el echo de que era bueno en Herbólogia, si; podría ser que los otros fueran buenos en duelo, pociones o incluso en Quidditch, pero el tenia un don, trataba a las plantas (algo extraño) como personas.
Algunas veces durante la época escolar, sobre todo en las horas libres, logro verlo charlando o hasta leyendo poesía a las plantas y extrañamente estas parecían florecer, si podría parecer loco para la mayoría pero, al final de cuentas los muggles también lo hacían y era algo ¿normal?.
Además ya no era mas aquel niño tonto, o distraído, se había convertido en todo un hombre, y bueno tenia un "no se que" que le llamaba la atención, y no precisamente el echo de a ver matado a Nagini la mascota de Voldemort. Aun que claro eso influenciaba pues había demostrado mucha valentía.
-..¿Y ahora a donde vamos?-Preguntó Neville de la nada mientras Hanna aun mantenía su mente ocupada pensando o por lo menos buscando lo que tanto le gustaba de Neville.
Hanna tardo unos segundos en contestar pues cuando Neville le hablo fue como si cayera en el efecto de su encanto.
-..Mm, no lo se...-Le murmuro la chica se sentia sonrojada y temía que su voz la delatara.
Se sentaron en las bancas del parque mientras miraban a todos a su alrededor.
-..Y si vamos a...-Hablaron al mismo tiempo después de unos largos minutos de silencio, al notar que habían hablando juntos (de nuevo), sonrieron y se miraron a los ojos. Y sin decirse nada comenzaron a charlar sobre su vida, sus metas, sus sueños.
Era extraño pero en cierta parte sentían una paz que jamás habían sentido con nadie, y lo mejor es que podrían hablar de lo que fuera por que sabían que ninguno de los dos iba a burlarse de eso, era como si se tuvieran la suficiente confianza para incluso escapar juntos e iniciar una vida, claro siendo amigos, ¿o no?
A la semana siguiente Neville se encontraba mas feliz en las clases y su alegría sorprendía a la profesora Sprout además parecía contagiar sus alumnos, aquella felicidad que parecía guardar en su corazon. ¿Habria pasado algo aquel fin de semana, para que el chico se pusiera así? Era la duda de muchos en Hogwarts.
-... ¿Que es lo que te pasa, Neville?-Le pregunto con sorpresa Sprout-... Se te ve mas feliz que de costumbre. .
-¡Solo que! -Suspiro el chico mientras tomaba a la profesora de la mano y parecía bailar con ella una clase de vals que por supuesto nadie mas escuchaba, solo el chico escuchaba la música en su cabeza.-La vida es bella cuando te das cuenta que vale la pena vivir por algo o por alguien, y no echarte a morir por algo o alguien que nunca fue tuyo.-Cuando termino de hablar, dejo de bailar con la mujer, después camino hasta su habitación con una sonrisa de oreja a oreja.
La profesora lo miro confundida mientras lo miraba partir hasta las habitaciones, no dijo o preguntó nada mas esa tarde.
Y así, cada fin de semana, Neville iba al Caldero Chorreante y se encontraba con Hannah, quien, al igual que el, sentía una felicidad que hacia tiempo que no sentía. Al parecer, solo Tom se daba cuenta que ellos dos se están enamorando, porque ellos solo lo interpretaban como la alegría de encontrarse con alguien que hacia tiempo que no veía.
Pero un día, Augusta Longbottom fue al Caldero Chorreante y se encontró con Neville y Hannah charlando animadamente, demasiado cerca uno del otro, sin duda eso olía a romance. Tras imaginarse momentáneamente, lo que seria, en un futuro, la boda de su nieto con (tal vez) aquella chica decidió acercarse y darles una ayudadita.
-...Hola, Neville... -Le dijo su abuela, luego miro a Hannah sonriendo un poco-...Tu debes ser familiar de los Abbott...-La chica asintió un poco nerviosa y hasta temerosa.
Neville miro nervioso a su abuela ya tenia conciencia de su genio, aunque se ha ido aplacando desde que Neville enfrento a Voldemort en aquella batalla, ya que demostró un valor digno de un Longbottom (según ella), pero en vez de regañarlo se alegro.
-¿Es tu novia?-Pregunto de repente, provocando que ambos de sonrojaran-¡Vamos no sean tímidos!-Les reprendió bastante cómica, sin duda aun tenia aquel don para emparejar a los jóvenes, (algo similar había echo con su hijo y nuera - madre de Neville – ya años atrás)...-Ya era hora de que Neville se sacara de la cabeza a esa chica Lovegood, sobre todo ahora que esta de novia con el hijo de Rudolph Roark
-¿Quéee?-Salto Neville con sorpresa mientras miraba a su abuela y se levantaba hasta quedar casi a la altura de ella, parecía molesto, o eso percibió Hanna del otro lado de la mesa, aunque la noticia no le afecto mayormente sabia que eso pasaría alguna día, pero sin duda le sorprendió el que su abuela se enterara antes de el.
Pero después sonrío ligeramente pero volvió a ponerse serio y no supo muy bien por que, Hanna también sonrío parecía calmada al ver que este sonreía con el echo de que Luna hubiera encontrado novio.
-Si -confirmo su abuela escrutándole el rostro en busca de alguna señal de debilidad, pero al no encontrarla continúo: -Xeno Lovegood lo publico en el último número de El Quisquilloso, en su editorial, que hablaba sobre su fracaso en la búsqueda de Snorkacks de cuerno arrugado en el Himalaya.
Neville miro a Hannah, quien tenia una ligera sonrisa y luego a su abuela, quien lo miraba y el chico sonrió.
-...Me alegra que Luna haya elegido a la persona correcta, aunque me duela.-Reconoció después de unos segundos de silencio-... Pero estoy embutido de una felicidad que nunca había sentido, me alegro por ella.-Esas ultimas palabras las dijo mirando de reojo a Hanna.
La señora Longbottom miro a Hannah, quien había pronunciado mas su sonrisa, y la señora lo comprendió todo, así que le pregunto a Hannah:
-... ¿Te gustaría cenar con nosotros, no hoy, sino algún día?-Preguntó la anciana esperando que la chica atrapara el anzuelo.
-Yo...-Balbuceo Hannah un poco nerviosa, ¿Qué era lo que pretendía la abuela de Neville, primero que si eran novios, y ahora una cena?, después de pensarlo algunos segundos murmuro-... ¡Bueno!-Murmuro después, no resignada si no alegre.
-...Entonces quedas invitada, avísale a Neville cuando vayas a ir, para preparar todo, los dejo solos para que continúen con sus cosas... -Y se puso de pie y salió del bar.
-..¡Lo siento!, mi abuela a veces es un poco inoportuna.-Murmuro el chico intentando explicarle a Hanna que el no tenia nada que ver con aquella invitación a cenar, aun que por dentro deseaba que esa noche llegara pronto.
Esa misma noche cuando llego a Hogwarts pidió una copia del Quisquilloso, solo para saber si las palabras de su abuela eran ciertas, no es que quisiera saber si aun tenía una minima esperanza con Luna, pero era como si algo le dijera que tenía que hacerlo.
Casi una hora después lo consiguió, tubo que sobornar a algunos alumnos que lo leían en la cena, y cuando por fin lo tuvo en sus manos se dio cuenta de que todo lo que había dicho su abuela era mentira, si estaba lo de los Snorkacks de cuerno arrugado, pero no había nada de algún noviazgo con Matthew Roark.
Pero ahora sonreía, y no precisamente por que Luna no estaba con Matthew, si no por otra razón era como si estuviera libre de todo compromiso y sentimiento hacia aquella "loca rubia" como le decía su abuela.
Después a la hora de dormir, tuvo un sueño bastante extraño, se encontraba sentado mirando la playa y se encontraba acompañado, era Hanna. Al principio le pareció raro el que soñara con ella de esa manera pero después sobre todo con los días, se dio cuenta de que cada vez que soñaba o pensaba en ella se encontraba en una paz que jamás había existido en su interior.
Así que pensando que la cena con su abuela no era tan mala idea decidió que la próxima vez que se encontraba con ella, la invitaría. Pero en las semanas siguientes no hubo tiempo para salir a la casa de Neville ni de ir al Caldero Chorreante, porque tocaba evaluar los exámenes trimestrales, así que organizaron la cena para Navidad.
25 de Diciembre había llegado rápidamente para ellos y Neville se sentia un poco nerviosa por la cena con Hanna, no tenia razón alguna para sentirse así, aun que bueno había que confesar que cada vez que estaba con ella, o se sentia increíblemente feliz o como en ese momento con miedo y hasta pavor de verla.
La ultima vez que había sentido eso por una chica fue cuando... ¿No, el no podía estar enamorado de Hanna?, la agradaba su compañía pero ¿Amor?
-..Hijo apresúrate o llegaras tarde por tu novia.-Le grito su abuela desde la cocina mientras terminaba de ponerle los últimos detalles a la cena.
-..No es mi novia cuantas veces tengo que decírtelo abuela.-Le replico el otro mientras bajaba las escaleras, si era cierto entonces, ¿Por qué se sonrojaba?
-..Bueno, bueno, no lo es por que no quieres, y mira que a ella se le nota demasiado.-Ahora el chico se sentia confundido y hasta feliz. ¿Hanna sentia algo por el, algo mas que amigos?, ¿Por qué sonreía, y aun peor por que sentia que su corazon latía con furia como si quisiera decirle algo?
-..¡Ya!-Grito el chico como diciendo "déjame en paz"...-Regreso en una hora.-Termino de decir cuando abrió la puerta y tomo sus llaves.
-..Igual a su padre.-Murmuro la mujer mientras regresaba la mirada a la cena.
Neville llego puntual (mas de lo habitual) por Hanna al Caldero Chorreante, el lugar se encontraba a reventar a pesar de ser época familiar y como lógica toda la gente se encontraría en casa, el local se encontraba bastante lleno y con mucha decoración navideña, mas de lo normal, debía ser obra de la chica sin duda, ella tenia ese toque especial que hacia que...
¿Ahora estaba pensando en ella, su encanto, y en sus habilidades?, lo que era aun peor es sonreía bastante feliz
-..¡Hola!, Tom, y... ¿Hanna?-Fue un poco difícil el preguntar por la chica, pues sin duda el chico se encontraba bastante arreglado para ser solo una cena casual, ni que decir de lo nervioso que se veía.
-..Esta arriba terminando de arreglarse, ¿Estas bien?, te vez pálido.-Preguntó Tom después al ver que el chico miraba una y otra vez su reloj de bolsillo, ¿Tendría prisa tal vez?
-..Si, es solo que ya conoces a mi abuela, no le gusta la gente impuntual.-No es que quisiera que Hanna le agradara a su abuela, pero… ¡Ya era suficiente!, debía tranquilizarse y dejar de pensar en la rubia de esa manera.
Demasiado tardo para el chico, pues en ese momento Hanna bajaba las escaleras bastante hermosa, llevaba un vestido de tirantes en color azul marino y el cabello suelto pero con bucles, maquillaje ligero pero que sin duda dejaban ver lo linda que era y sobre todo sus ojos resaltaban bastante.
-..Wow.-Fue lo único que pronuncio el chico era extraño pero no podía dejar de mirarla.
Tom del otro lado solo lo observo y al ver el rostro un poco embobado del chico, prefirió asumir que limpiaba algunos vasos y darles privacidad.
-..¡Hola!, ¿Cómo me veo?, se sincero.-Dijo la chica cuando se acerco a Neville quien no dejaba de mirarla una y otra vez.
-..Maravillosa, quiero decir, perfecta… Digo que... Bien…-Le dijo primero sin darse cuenta que de verdad se encontraba embobado por ella, después intento arreglar las cosas pero Hanna solo sonrío un poco apenada, para después el chico quedarse callado, sonreír tímidamente y hablar muy serio.
La chica sonrío y no puedo evitar morderse el labio, se sentía alagada por las tonterías que hacia y decía el chico.
-..¡Gracias!, tu también te ves muy apuesto.-Le dijo la otra intentando igualar las cosas, el chico se sintió mas tranquilo, movió su brazo de tal forma que la chica lo tomara para después salir del local, "muy románticos sin duda", pensó Tom.
Para cuando llegaron a la casa de Neville la abuela de este ya tenia un muérdago en la puerta, tanto por la parte dentro como fuera de la casa, uno en la sala, uno en la chimenea otro en la cocina y uno, no menos pero si importante en el closet donde ahora el chico guardaba el saco de su traje y el abrigo de Hanna. Ambos bastante apenados y hasta sonrojados por la decoración.
-..Mi abuela adora los muérdagos.-Dijo el chico intentado hacerle saber a la rubia que el no tenia nada que ver eso, aun que sentía un impulso de realizar la tradición de besarse bajo un muérdago.
Casi al momento de dejar las cosas en el closet y caminar hacia la sala de la casa, se dieron cuenta de que la mesa ya estaba casi servida, solo que aun faltaba el postre y Augusta estaba al pendiente del pastel.
Hanna se quedo en la sala mirando las fotografías de la familia que había arriba de la chimenea, comenzó bastante alejada de donde estaba el muérdago, mientras Neville iba a la cocina por algo de tomar. Pero antes de entrar su abuela se asomo y le dio un poco de ponche que sin duda ya había servido, tanto para el como para Hanna.
-..Ohh, pensé que no vendrían.-Le dijo Augusta, mientras le exigía a su nieto tomar los dos vasos con ponche e irse para hacerle compañía a Hanna.-...Ahora vete, se buen anfitrión y novio.
-.."Que no es mi novia, ¿Cuántas veces tengo que decírtelo?"-Reclamo el chico, mas para sus adentros que para su abuelo.
Neville no tubo de otra más que regresar a la sala, al final de cuenta no quería pelear con su abuela y que esta le pusiera en ridículo de nuevo, diciendo que Hanna era su novia, por lo menos no delante de ella como la ultima vez, aun que estaba seguro que en la cena lo haría, no, de eso no tenia ni la mas mínima duda.
En cuanto llego a su lado, le dio el vaso con el ponche y casi al mismo tiempo lo tomaron, después haciendo muecas y hasta tosiendo se dieron de que la bebida tenia whisky, bastante por cierto ¿Qué era lo que pretendía su abuela, emborracharlos?, pero lo que mas le asustaba a Neville era, lo que pudiera hacerle a ambos cuando perdieran la razón o por lo menos no pudieran defenderse dignamente.
-..¿Son tus padres?-Preguntó la chica después de algunos segundos de silencio incomodo, había visto casi todas las fotografías, y ahora se encontraba mirando una justo en medio de la chimenea, exactamente donde el muérdago arriba de sus cabezas parecía renacer.
-..Si...-Dijo el chico mas incomodo ahora que antes. No es que no le gustara hablar de sus padres, pero al hacerlo sabía que en cierta parte era un mal tema, por lo menos para Navidad.
-...Tu madre es muy linda, y tu padre, bueno te pareces mucho a el.-Le dijo la chica mientras se sentia sonrojar aun mas al comentar lo del parentesco del chico con sus padres, inconcientemente se habían mirado a los ojos, para después ocultar su mirada al mismo tiempo.
¿Ambos habrían sentido ese latir tan fuerte en su pecho, y su respiración acelerada?, pero sobre todo, ¿Una clase de escalofrió por todo el cuerpo?
Sin darse cuenta ambos chicos tocaron al mismo tiempo el retrato y sin querer se habían tocado las manos o por lo menos los dedos, era como si aquel escalofrío se hubiera convertido en una corriente que ahora parecía obligarles a verse a los ojos.
-..¿Por que nunca hablas de ellos?-Preguntó la chica intentando saber por que el chico parecía un poco indiferente en el tema, era como si al hablar de ellos a este le estuvieran insultando.
-..Es que, no lo se, no me gusta que me tengan lastima por lo que les paso.-Era difícil hablar de eso frente a sus amigos aun mas con ella, pero había algo en su mirada y en su voz que le obligaba a hablar; era extraño, ni Luna tenia ese efecto en el.
-..¿Lastima?-Pregunto la chica sin entender, ella solo preguntaba por que de alguna forma le interesaba saber todo sobre el, ¿Seria a caso que ahora parecía mostrar su interés en el sin darse cuenta?
-..Es que a veces creo que la gente me habla no por quien soy, si no por lo que mis padres eran.-Confeso el chico, siempre había temido eso, y mas con las chicas por que estaba seguro que ahora Hanna le hablaba y le había aceptado la invitación a cenar por eso, ¡Claro por eso había sacado el tema de sus padres!, ¿Qué otra razón podría tener para hacerlo?
-..Yo no lo hice por eso.-Le dijo la chica mientras se le acercaba mas. Sabía que había cometido un error al hacerlo, y quería arreglar eso. Quería dejarle claro que le agradaba el y no su historia.
-..¿Entonces?-Preguntó desafiante.
-..Por que, a veces das la impresión de que no eres capaz de llenar el requisito de ser su hijo, ellos fueron aurores, (los mejores según escuche), y tu deberías saber que ellos están orgullos de ti... Aun que no lo demuestren como a ti te gustaría.-Se había acercado demasiado a el que ahora podía sentir su respiración muy cerca.
-..Van muy lento.-Murmuro Augusta desde la cocina que los vigilaba.-... ¿Y si les doy una ayuda?-Se preguntó así misma, después levantado su varita hizo un movimiento mientras se daba cuenta de su nieto parecía tomar a la chica por la cintura mientras ella parecía nerviosa.
-..¿Por que te intereso tanto, no lo entiendo?-Preguntó Neville sin soltarla para que no huyera y evitara responderle.
-..Es difícil de explicar.-Murmuro la chica mientras se alejaba del alcance del chico.
-..Explícamelo.-Pero antes de que pudiera alejarse la tomo del brazo y la beso.
Había algo en sus preguntas que parecía hacerle creer a Neville que le preocupaba demasiado, como si fuera amor, y entonces tuvo la necesidad de besarla, y no exactamente como si le obligaran, en realidad era como si su vida dependiera de ello. Como si todo fuera más fácil, como si con el hecho de besarse en ese mismo instante las cosas se arreglaran.
Augusta que los había estado vigilando por lo menos 10 minutos atrás, se sorprendió bastante al notar que su nieto la había besado, ella solo había sido causante de que la tomara de la cintura, pero por lo visto no necesitaban mucha ayuda como pensó.
Después de varios minutos de besarse, se separaron lentamente mientras aun la sujetaba del brazo, se miraron a los ojos, era como si al mismo tiempo ambos hubieran vuelto de aquel viaje que habían sentido, era como si subieran en una montaña y bajaran a gran velocidad.
-..La cena esta servida.-Murmuro Augusta desde la cocina mientras llevaba el postre hasta la mesa, ya había pasado bastante tiempo y era mejor cenar en ese momento pues la comida ya comenzaba a enfriarse.
Neville que ahora se sentia un poco extraño, en realidad sentia la necesidad de ser mas caballeroso le cedió el paso a Hanna mientras esta se sonrojaba y sonreía.
Durante toda la cena no hablaron de aquel beso, pero sin duda se miraban de una forma coqueta que Augusta no tubo ni la menor duda de que pronto su nieto podría volver a sentirse feliz con el amor, y quien sabe, tal vez no tardaría mucho para verlo casarse.
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Enero llego rápidamente y con esa las ideas a la cabeza de cierto pelirrojo, George Weasley se encontraba en la parte trasera de su local de Sortilegio Weasley, viendo los últimos detalles de su ultimo invento "una forma divertida de decirle a la chica que te atrae, que te gusta" ese era su lema, aun no tenia nombre, pero ya se le ocurriría después.
Aun que la línea que sin duda tendría bastantes productos que sacaría a la venta en San Valentín del próximo año, el chico prepara los detalles con su productor especial el que sin duda le haría ganar mucho dinero.
Había tardado casi todo un mes en lograr tener esa "maqueta" que ahora le daría vida frente a los ojos de su hermano y socia en España.
-..Bien, solo tengo que ajustar un poco aquí y estará listo.-Murmuraba mientras Ron y Anna del otro lado lo veían con susto.-Ron pásame el liquido de color púrpura que esta ahí quieres.-El pelirrojo le señalo mientras con la varita parecía hacerle algo a un pequeño muñeco de casi 5 centímetros que tenía arriba de la mesa.
Ron temeroso tomo el liquido púrpura que estaba detrás de el, después cuando se lo dio se alejo lo suficiente de su hermano, sabia que podía tener una mala reacción y terminar mal.
-... ¿Estas seguro de lo que haces?-Preguntó Anna asustada al ver que Ron se escondía detrás de unas cajas, después mirando a George quien parecía demasiado concentrado en el liquido que ahora desprendía un aroma un poco desagradable, la pregunta de Anna era lógica, y ahora siguiendo a Ron se alejo bastante del chico.
George no dijo nada solo sonrió de una forma maquiavélica, era el tipo de sonrisa que ponía cuando deseaba asustar a su madre (en el pasado), o por lo menos planeaba alguna buena travesura (según recordaba Ron). Tomo un gotero y después se puso una gota del liquido en su lengua y se la devolvió a Ron.
Después dijo unas palabras y con un movimiento de varita apunto al muñeco y logro que este comenzaba a moverse como lo hacia el, fue asombroso cuando el chico hablo y el muñeco también.
-..Probando, uno, dos tres... Perfecto funciona.-Dijo el chico al igual que el muñeco de madera. (Era una clase de replica de Pinocho)...-Y dudaban de mi, por favor, esto subiera las ventas entre los adolescentes.-Murmuro mientras comenzaba a imaginar a cuantos galeones podría venderlo.
-..¿Que quieres decir?-Preguntó Anna, no entendía por que ese muñequito podría subir las ventas, se suponía que era una tienda de artículos de broma mágicas, el que un muñeco hablara o te imitara no tenia nada de fantástico.
-..Bueno, como ya les había dicho este invento facilitara el decirle a una chica que te gusta, con esto podrás dejar de lado aquellas escenas embarazosas de que te rechacen frente a toda la gente, (por lo menos sus amigas), solo te colocas una gota en la lengua y con esto el muñeco habla por ti, es mas lo puedes ajustar de rudo, divertido o hasta tierno. Así que lo envías a el a la batalla. Así ninguna chica podrá resistirse.-Dijo después cuando el muñeco parecía coqueto.
-..Interesante, divertido, dulce, tierno. Pero, irrespetuoso y hasta depravado...-Comenzó a decir Anna mientras miraba de cerca al muñeco, este le guiño un ojo mientras le daba un beso en la mejilla, después parecía decirle algo al oído, algo bastante obsceno la chica solo se alejo del muñeco mientras parecía ponerse una chamarra, algo le había dicho el muñeco de prueba de George, que ahora parecía preocupada de que la blusa fuera un poco escotada.
-..Bueno, bueno, son solo unos ajustes que tendría que arreglarle.-Dijo George mientras tomaba agua y el muñeco ahora parecía sentarse lentamente y se quedaba inmóvil.
-... ¡¿Que le pasa a tu cara?!-Preguntó después Ron mirando a su hermano el color natural de su piel era blanca hasta con algunas pecas pero, ahora se tornaba morado, azul y hasta rojo igualando el color de su cabello.
-..¿Que quieres decir?-Preguntó George mirándose al espejo, después salto y grito del susto, ahora con calma se daba cuenta de que su rostro parecía un arcóiris andante, el cabello color verde, los labios azules, la nariz color negro y la piel morada, después como si lo hubieran golpeado en la nuca sintió que caía lentamente al suelo mientras escuchaba la voz de su hermano y Anna llamándole una y otras vez.
Casi una hora después el chico se encontraba en San Mungo.
-... ¿Y que dices que le sucedió?-Le preguntó la Sanadora a Ron.
-... Pues que estaba experimentando para sus productos en Sortilegios Weasley y de repente se puso como arcoíris y se desmayo...-Explicó Anna lentamente recordando cada detalle.
-... ¿Pero, el ingirió algo?-Pregunto la chica.
-... Pues…-Ron se mostraba in decidido a decirle lo que su hermano había tomado, era un secreto, que según George y su política "era por el bien del negocio familiar", pero por el bien de su hermano se saco la botellita con el liquido morado y se la mostro a la chica.
-...Mm -Dijo la Sanadora al examinar la poción.-Tendré que examinarla para poder descubrir lo que le sucedió, por lo pronto se tendrá que quedar aquí en el hospital hasta que le encontremos la cura-Termino por hablar mientras guardaba la botella en su bata.
-...Ehh… -Dijo Ron lentamente acercándose lo bastante a la Sanadora para que nadie mas los escuchara, a duras penas Anna logro escucharlos-... ¿Podría mantener el secreto de la poción?, porque es un invento de la tienda y… ¿Usted sabe?-Sonrío tímidamente intentando no decir nada mas y que por el bien de ellos nadie mas se enterara de eso.
La sanadora simplemente sonrió, entendía bastante bien lo que ese pelirrojo quería decir, no era bueno el que antes de que saliera a al venta algo, y por un error en el calculo de la poción les fueran a robar la idea.
-... No te preocupes lo guardare...-Y dejo a Ron solo en la recepción.
Minutos después Ron se fue a casa, cuando le explico a su madre lo que había pasado, esta se mostraba bastante preocupada de su hijo.
-..¿Entonces, esta bien?-Preguntaba una y otra vez su madre, Ron tenia alrededor de una hora diciéndole lo mismo.
-..Si, mamá esta bien, tal vez pase una o dos semanas en San Mungo.-Comento Ron sin ninguna preocupación.
-..Si, Señora Weasley, de hecho esta tan bien, que ya hasta bromeaba de lo que pasó.-Dijo Anna del otro lado, esa noche la chica había sido invitada a cenar.
-..Bueno eso es buena señal.-Murmuro Molly sonriendo un poco.
-..¡Hola, familia!-Se escucho al momento de abrir la puerta de la casa, Ginny acaba de llegar y con ella Krum.
-..¡Buenas noches!-Dijo el chico mientras saludaba a la familia.
-..No les importa que Krum se quede a cenar, ¿Cierto?-Preguntó la pelirroja después. Todos negaron mientras el búlgaro sonreía tímidamente.- ¿Y de que hablaban?-Preguntó la chica después para sacar platica pues llevaban casi toda la cena en silencio y eso parecía incomodar a su novio.
-..George esta en San Mungo.-Comento Hermione.
-..¿Que le paso?-Preguntó Krum intentando meterse en la charla.
-..Digamos que, el nuevo producto de "Sortilegios Weasley", no salio como esperábamos.-Murmuro Anna del otro lado un poco apenada con los padres de su jefe, no era para menos, debían estar preocupados por su hijo, el trabajo que tenia era peligroso además, ¿Qué hubiera pasado si en vez de ponerse de mil colores, hubiera sido peor?, no quería ni imaginarlo pero tal vez podría a ver muerto.
Mientras tanto en San Mungo
George Weasley fue despertando de aquel largo sueño en el que había sido presa (y todo por aquella poción mal echa,) por el olor a la comida, sin duda ahora le daba hambre al pobre hombre, quien sabe cuanto tiempo llevaría dormido.
Lentamente abrió los ojos y se dio cuenta de que no estaba en su departamento, mucho menos en la casa de sus padres, ni que decir del piso del taller donde hacia todos sus experimentos, se encontraba en una habitación de San Mungo, ¿De verdad había sido tan grave como para llevarlo ahí?, ¿Pero de ser así, donde estaba todo el mundo?
-..¡Buenas noches!... Señor Weasley.-Se escucho una voz femenina mientras la puerta de la habitación se abría y una mujer con una bata blanca entraba al lugar, el rostro no se le veía claramente aun estaba un poco mareado por el efecto de la poción, pero sin duda pudo notar que la mujer tenia la piel morena y cabellera abundante color oscuro.
-..¡¿Buenas noches?!-Le devolvió el saludo mientras intentaba acomodarse en la cama.-Disculpe, pero ¿Qué hago aquí?-Preguntó después temiendo que su poción de verdad le hubiera echo daño.
-..Descuide, estará bien, si coopera con nosotros.-Murmuro la mujer de nuevo mientras parecía tomar su temperatura y le miraba los ojos para ver algún rastro de efecto de poción.
-..Oiga no tengo 10 años para que finja conmigo, ¿Quién me trajo aquí, y donde esta mi familia?-El chico había comenzado a elevar la voz, habria jurado que comenzaba a aparecerse a su madre.
-..Mire, lo trajo el Señor Ronald Weasley, que tengo entendido es su hermano menor, su familia no esta aquí por que ya es algo tarde, además no son horas de visitas, sin duda mañana vendrán a verlo. ¿Alguna otra pregunta?-Le miro después y el chico noto la mirada de la mujer, eran parecidos a los de su madre, color avellana como color chocolate.
Se le quedo mirando unos instantes mientras sentia una paz asombrosa, claro que después noto que la mujer le había inyectado un suero para calmarlo y claro bajarle el ánimo de agresividad que comenzaba a tener.
-..No es todo.-Susurro el chico mientras sentia que sus problemas se iban volando.
-..Bueno, ya es hora de cenar, asi que provecho.-Murmuro después mientras le acercaba la charola de comida y se salía de ahí.
Aun que al día siguiente el chico había tenido bastantes visitas a esa hora de la tarde se sentía un poco solo eran pasadas de las 5 y el pelirrojo tenia la necesidad de hacer algo, era el habito de trabajar durante todo el día y hasta por las noches de insomnio, maldita la hora en la que había terminado ahí por un inocente producto, había tirado a la basura todas esas horas de trabajo arduo.
-..Buenas tardes.-La voz de aquella Sanadora se volvía a escuchar mientras George miraba hacia la puerta. En ese momento la vio claramente, era trigueña, con el cabello negro hasta la cintura los ojos marrones pero muy lindos.-… ¿Como se siente hoy?-Pregunto después mientras volvía hacerle los mismos chequeos que la noche anterior.
-..A decir verdad bien.-Le contesto el chico lentamente mientras se acomodaba y la miraba detenidamente. Había algo que parecía llamarle la atención, algo que hacia que no pudiera dejar de mirarla.
-..Se encuentra bastante tranquilo, creo que hoy no necesitara calmantes.-Le murmuro la mujer haciendo que el chico sonreirá. La chica también le sonrío.
-..Disculpe… ¿Cuál es su nombre?-Pregunto el chico antes de que la mujer saliera de la habitación.
-..Zury Portocalo.-Contesto mientras regresaba y le saludaba. Después salio de ahí dejando al chico con las palabras en su mente.
-…Zury, lindo nombre.-Dijo el chico y como si ella fuera su musa había comprendido que había echo mal con su experimento, no estaba pensando en la forma de comunicarle a una chica que le gustaba si no mas bien de conquistarla, y bueno nadie podía hacerlo a la primera. ¿Seria a caso que ella le ayudaría con eso?, por que quisiera o no ella parecía gustarle.
Y casi de inmediato tomo su cuaderno (que Ron le había dejado unas horas atrás), lápiz y comenzó a escribir lo que eran versos e incluso palabras de amor, era como si estuviera inspirado, la mejor solución era que el muñeco dijera las mejores frases, de esa forma estaría programado, y nadie saldría dañado.
A finales de ese mes el chico ya tenia listo el muñeco y cuando salio de San Mungo, lo primero que hizo fue mostrárselo a su hermano.
-.." La luz de la luna, ilumina tu belleza, y el sol, mi corazón."-Decía aquel muñeco mientras se arrodillaba y dejaba atónita a Hermione que estaba justo detrás de Ron.
-.. Me recuerda al "Poeta de la Luna"…-Murmuro Ron para su novia sin que su hermano le escuchara, después dirigiéndose a George…- En serio se te ocurrieron a ti.-Pregunto Ron dudoso.
-..¡Claro!, a caso que creíste que eras el único de la familia que podía ser cursi.-Se defendió el pelirrojo.
-..Perdón que te pregunte, pero, ¿Cómo es que…?-No termino la pregunta Hermione por que George le había contestado con una sonrisa en los labios.
-..Zury.-Le dijo el chico rápidamente con mirada soñadora.
-..¿Perdón?-Preguntó Hermione.
-..La Sanadora, ella me inspiro.-Respondió el pelirrojo.
-..¡¿Quieres decir que te enamoraste de tu Sanadora?!-Comento Ron burlándose.
-..¿Algún problema con eso?-Le respondió George mientras lo miraba desafiante.
-..No es solo que es raro.-Se defendió el otro pero había cometido un error al decir "raro"
-..¡¿Raro?!-George comenzaba a perder el poco autocontrol que tenia y estaba seguro de que en pocos segundos estaría lastimando fuertemente a su hermano.
-..Lo que Ron quiere decir es que no parecías…-Murmuro la castaña mientras se interponía entre su novio y hermano…-Interesado en ella cuando estuviste ahí.-Termino de decir lentamente, no estaba segura de que esas fueran las palabras correctas.
-..Bueno supongo que conocen la regla, no se puede mezclar el trabajo con la vida personal, pero como ya no soy su paciente, le mande uno gratis. Para esta hora debe estarlo escuchando.-Sonrío tan amplio como su rostro le dejo hacerlo, mientras parecía tararear una canción de vals que sin duda imaginaba bailar con la chica.
Ron y Hermione solo le miraron un poco asustados, no estaban seguros de que fuera George, de no ser por que Fred había muerto casi dos años atrás habrían jurado que era el y no el otro pelirrojo el que estaba en esa habitación con ellos. O aun peor que se trataba de una broma.
Mientras tanto en San Mungo
-.. "Eres la luz que ilumina mis días, y la razón por la que vivo, además de seguir vivo, acéptame solo por una noche y seré tuyo por siempre"-Decía aquel muñeco que George le había enviado vía lechuza a Zury, mientras todas sus compañeras la miraban asombrada en realidad algunas de ellas hasta suspiraban jamás habían tenido una invitación a salir de esa forma era algo nuevo que sin duda era digno de envidia.
-..¿Y que le vas a responder?-Le preguntó una de sus compañeras de trabajo mientras Zury aun parecía sorprendida de lo que pasaba.
-..¿Que quieres decir?-Le dijo la chica mientras guardaba el muñeco y tomaba sus cosas para comenzar su ronda en el hospital.
-..Oh vamos, no me digas que lo rechazaras como a todos los que te invitan a salir.-Le preguntó la otra sorprendida, era increíble que después de enviarle ese invento que sin duda a ninguno de los otros pretendientes se les hubiera ocurrido, a este que parecía de verdad interesado en ella además de que parecía esforzarse demasiado por ella le fuera a rechazar como si nada.
-..No lo se tal vez.-Murmuro la otra mientras entraba a la habitación 114 y dejaba a la chica con mirada y rostro sorprendida, era increíble que de verdad no le diera una oportunidad, ella sabia y además reconocía al tal George Weasley, no era necesario ser una genio para saber que el era muy bueno en los negocios, además de ser famoso, gracioso y muchas mas virtudes mas, ¿Por qué su amiga no se daba cuenta de eso?
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Marzo había llegado y con el, las altas temperaturas, el pequeño Teddy Lupin quien tenia ya casi dos años de edad, era muy parecido a su padre Remus Lupin cuando era pequeño, tenia un deje de galantería que sin duda los Merodeadores tenían, y este como buen hijo de uno de los legendarios "revoltosos y hasta héroes de Hogwarts", (entre otras cosas), lo había heredado.
No había duda de que era Remus vuelto a nacer, pero también había otra cosa que sin duda no era de Remus Lupin, el niño quien ya tenía una cabellera abundante (para un chico de su edad), tenia unas luces en el cabello color violeta, que sin duda había heredado de su madre, pero era un poco extraño pues solo se le podían ver cuando estaba contento.
Su abuela Andrómeda Tonks le había visto aparecer y desaparecer del cabello del niño unas seis veces en lo que iba del año, generalmente todo estaba relacionado ya fuera con las cartas o regalos que le mandaba Harry, pero sobre todo con aquel cachorro que Potter le había mandado de adelantado por su cumpleaños.
Debía suponer que el dichoso "entrenamiento" tenía que ver con aquel regalo adelantado, bueno no lo culpaba pues según sus cartas no tenia, ni idea de cuando podría volver a casa, por lo menos algo le consolaba, La Orden o los pocos miembros de la dichosa "Orden del Fénix" aun los visitaban.
Pero sobre todo los hijos Weasley, Ginny la pequeña de la familia, iba de vez en cuando a ver al niño y eso causaba la alegría de Teddy, claro que a la chica no parecía agradarle mucho cuando el niño le mostraba una foto de Harry a la pelirroja, mucho menos cuando nombraban su nombre.
Por lo poco que sabía y había leído en El Profeta, esta; salía con el famoso Viktor Krum, desde Navidad si no es que mucho antes. Claro que hasta donde recordaba antes de eso, ella y Harry eran novios. ¿Qué habria pasado?, bueno solo ellos lo sabían.
-..Gracias por venir, le encanta cuando vienes a verlo.-Le decía mientras Ginny Weasley estaba parada en el umbral de la puerta.
-..Bueno, la practica se cancelo así que pensé que podría llevarlo al parque.-Dijo la chica mientras miraba que Teddy jugaba con aquel cachorro que Harry le había enviando tres días antes.- ¡Que lindo perrito!, ¿Quién te lo dio Teddy?-Murmuro la chica mientras jugaba con la mascota, y después miro al niño, que si duda no le respondió a duras penas y podía balbucear cosas.
-..Se lo envió Harry por su cumpleaños hace tres días.-Dijo la mujer mientras buscaba ropa mas ligera para vestir al niño pues el calor que hacia fuera, era realmente insoportable no parecía que aun hubiera Dementores cerca.
-..Bueno por lo menos aun te quiere a ti.-Murmuro por lo bajo la pelirroja mientras sonría tímidamente, era extraño que con la única persona que aun tuviera interacción por lo menos por cartas era con el niño. Por lo menos aun cumplía con sus obligaciones de Padrino.
Teddy que aun que era muy pequeño, noto la tristeza en la mirada de la pelirroja, como no sabia hablar mucho (o por lo menos los adultos no le entendían), lo único que hizo o que logro hacer para desmotarle su afecto fue acercársele y darle un beso en la mejilla, la chica sonrió de nuevo y suspiro mientras volver a jugar con aquel cachorro.
Casi 20 minutos después la chica se llevo al niño al parque, Lolis le estaba esperando con una niña en una carriola, era la hija de Bill Weasley, la pelirroja había decidido pasear no solo a Teddy si no también a su sobrina Victore.
Se encontraban en el parque mientras aquel cachorro, que al parecer aun no tenia nombre, bueno era normal el dueño era Teddy y a duras penas podía decir algunas simples palabras, no faltaría mucho para que le buscara un nombre.
-..¡¿Puedes creerlo, a nosotros nos ignora?! Y a el...-Ginny parecía molesta, entendía que a ella la olvidara, pero a sus amigos (que eran su hermano y cuñada), no les mandaba ni una sola postal, pero a Teddy hasta regalo de cumpleaños le enviaba, después se quedo callada mientras miraba al niño con ternura...-Aun le escribe y le manda cosas.-Termino de hablar con voz apagada, Lolis noto que el rostro de la chica parecía triste pero sobre todo su mirada parecía celosa, celosa por el ahijado de Potter.
-..Ginny suenas como si estuvieras celosa del niño.-Le soltó Lolis en media charla, eso había presenciado, eso era lo que la pelirroja daba a entender.
-..¡¿Yo celosa, por favor, no me conoces?! Harry puede irse al….-Se quedo callada al ver que los niños la miraban detenidamente.-Demonio-Movió los labios y después elevo la voz.-Harry para mi, no es mas que un viejo amor eso es todo.-Sonaba como si, quisiera convencerse ella misma en lugar de Lolis.
-..Pues no lo parece, deberías escucharte solo un día y lo notarías, no entiendo como es que Krum aun sigue contigo, sabiendo que tú, aun piensas en Harry.
-..Adultos se complican la vida.-Murmuro Teddy para Victore mientras la niña le sonreía. Aun que el niño no hablaba realmente, para las chicas parecía intentar pronunciar palabras, era más que claro que aun podía entenderse entre los niños.
-..Lindo perro, ¿Cómo se llama?-Le contesto Victore después de unos minutos, las dos adultas que las cuidaban continuaban peleando.
-..Aun no lo se, pero me gusta manchas.
-..Pero no tiene manchas.-Respondió la niña divertida, le agradaba la compañía de Teddy las pocas veces que se habían visto en las fiestas familiares de los Weasley´s a las que el niño estaba invitado eran inolvidables, bueno al final de cuentas eran los únicos de su edad que era normal.
-..Pues entonces... Ya se me ocurriera algo.-Comento el niño mientras se rascaba la cabeza, después puso una cara que sin duda hizo que la niña sonriera. Era extraño pero le encantaba verla sonreír. Inconcientemente el también sonrió.
-..Sabes que, no estoy de humor para tus comentarios.-La voz de Ginny parecía elevada pero sobre todo molesta.
-..Tu nunca estas de humor cuando se trata de Potter, y sabes que, yo mejor me voy antes de que termines lanzándome hechizos, nos vemos en la practica.-Lolis había decido terminar esa charla de una vez, antes de que alguna de las dos terminara herida.
-..¿Quieren un helado?-Preguntó la pelirroja después de unos segundos cuando noto que los niños la miraban con mucho intereses, después tomo del brazo a Teddy y a Victore y se los llevo de ahí para la nevaría que había a casi dos cuadras.
Una hora mas tarde Ginny lo regreso a casa de Andrómeda, y cuando esta llego a la casa noto que había llegado la correspondencia, pero lo que sin duda dejo a la pelirroja un poco molesta y hasta triste, fueron las palabras o mejor dicho la expresión de la abuela de Teddy al decir el nombre de….
-..Harry Potter, ¡vaya que se da la vida de rey!, ¿no lo crees linda?-Al parecer el moreno de lentes había enviado regalos y hasta algunas postales de donde se encontraba, el chico parecía estar en Egipto.
-..Si, de rey.-Murmuro Ginny intentando controlar su ira…-Andrómeda tengo que irme, le prometí a Bill estar en casa temprano... Adiós Teddy.-Le dijo después la chica mientras se despedía de ella y del bebe.
Para cuando Ginny había dejado la casa, la mujer abrió la carta del chico y después de sonreír durante un tiempo se giro hacia Teddy y le murmuro con una sonrisa en los labios.
-..Ted, regresa en dos días, Harry regresa a Londres.-Le decía la mujer mientras el niño imaginaba que habría problemas al volver, pues sin duda su padrino encontraría las cosas bastante cambiadas.
Esta historia continuara….
