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Esto es una presentación de Paola Prieto y Matías Roa.
Capitulo 15 – La historia de Harry (Primera Parte)
Notas del autor: Este capitulo esta dedicado solo a Harry, contiene pequeñas pistas de los próximos capítulos, así como lo que sucedió con los demas personajes. Cada pareja o personaje tendrá su capitulo especial, se enteraran del por que después.
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Introducción: Harry y Ginny se encuentran por fin cara a cara después de todo un año, las cosas han cambiado, ella tiene nuevo novio, y el en cambio jamás le envió cartas, ¿Pero será culpa de Harry en realidad esas cartas perdidas?, ¿Qué fue lo que paso con el chico durante todo ese año, sabremos la verdadera razón de todo su cambio?
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[Escena del capitulo anterior]
-..Harry te iras a un entrenamiento lejos de Europa por todo un año.- Concluyo Kingsley ensanchando su sonrisa, si es que eso fuera posible.
Harry del otro lado estaba feliz por la oportunidad, pero irse todo un año, y sobre todo dejar toda su vida, y con eso a Ginny, no era algo que el tuviera en mente.
-..¿Que te pasa has estado muy callado desde que llegaste?, generalmente nunca paras de hablar sobre el Ministerio y esas cosas.- Le dijo Ginny aquella tarde en La Madriguera, después lo observo directamente a los ojos, intentando encontrar la respuesta a su pregunta. Sabía que el chico tendía a mentir.
-..Es que, Kingsley ya me dio el trabajo de auror...-Le dijo él con una sonrisa aunque no era precisamente alegría lo que sentía en ese momento.-...Pero; será lejos de Europa, y será por lo menos todo un año, y creo que lo mejor seria…-Se quedo callado unos instantes para después darse el valor le tomo de ambas manos y con lentitud murmuro...-Separarnos.-Esa última palabra la dijo con un hilo de voz, no quería decirla, ¿Entonces por que la había dicho?
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Harry Potter se encontraba en el numero 12 Grimmauld Place, el chico preparaba las cosas antes de irse de Londres, aun que Kingsley no le había dicho donde seria su primera parada, sabia que seria en todo el mundo, tal vez entendería la magia de otras culturas, y tras recordar el tipo de hechizos que hacia Matthew sonrió, esperaba que el pudiera hacer magia de ese tipo.
-...Señor ya termine la habitación que me pidió.-Dijo una voz lejana, Kreacher tenia algunas manchas de pintura oscura entre la ropa que por cierto ya no era solo un trapo sucio amarrado entre el cuerpo como antes, el ojiverde le había dado ropa a su medida pero sobre todo el trato había cambiado bastante.
-..Oh, si, ya voy, yo casi termino.-Dijo Harry alzo su varita y termino de pintar la pared que le faltaba en lo que parecía la cocina de la casa, el chico y el elfo remodelaban el lugar.
Aun que la idea de Harry era pintar la casa de colores más claros, vio que Kreacher se entristeció cuando dijo que toda la casa seria cambiada, (en especial la habitación de Regulus Black) para darle un toque nuevo, pero entonces decidió que la única que permanecería igual, seria la habitación del hermano menor de su padrino.
Además en esos pocos días que había pasado junto al elfo, se había dado cuenta de que no era tan malo, después de todo.
La casa tenia prácticamente los mismo colores solo que se veía como nueva, y después de algunas horas, el lugar parecía brillar por si mismo de lo bien que había quedado. A decir verdad, y no era por presumir, pero le había quedado mejor que cuando La Orden estuvo y Molly los hizo limpiar hasta el ultimo rincón del lugar, ahora tenia pintura nueva y algunas detalles nuevos que hacían la casa reluciera.
-..Bueno, mejor no pudo a ver quedado, ¿No crees Kreacher?-Dijo Harry con toda la ropa llena de pintura, hasta el cabello se le había manchado, sin contar las gafas.
El elfo sonrío mirando el lugar, le recordaba un poco a cuando su "ama" la madre de Sirius, vivía y esa casa parecía una gran mansión. O por lo menos se veía mas cuidada, algo que Harry había logrado ahora.
-..Debo admitir que no se ve tan mal.-Dijo Nigellus, cuando el chico había solicitado la opinión de los retratos del lugar, la madre de Sirius solo se quedo con la boca abierta mientras miraba a Harry, y no dijo nada por lo menos toda esa tarde.
El moreno de lentes solo sonrío, sabia que en alguna forma no era bienvenido en esa casa pero el que hubiera resalto algunos detalles además de mejorar la casa parecía a verles agradado a algunos de ellos.
Al final de la noche Harry se retiro de la casa, en La Madriguera le habían preparado una reunión de despedida, que aun que era sorpresa Arthur le había dicho que no faltara pues era importante, y después de algunas palabras mas termino por confesarle que Molly se disgustaría si no iba pues había preparado una rica cena.
En aquella fiesta, Ginny no se le acerco demasiado, aun podía notar que sus ojos estaban un poco hinchados de tanto llorar, aun que el maquillaje lo ocultaba un poco, noto de inmediato que sus ojos se llenaron de lagrimas al despedirse y salía del lugar, el también había llorado una o dos horas antes de salir de su casa, pero no quería abrir mas la herida, así que mientras mas lejos de ella mejor.
Al final ni adiós le dijo, pero eso si, una carta de "despedida" le dejo, le decía que no era un adiós; si no un hasta luego.
Ginny:
Se que no te agrado mucho el hecho de que me iré de Londres durante todo un año, y mucho menos el echo de haber terminado, pero después de unos días te darás cuenta de que es lo mejor para ambos. Pero no es el fin del mundo, tratare de mantenerte al tanto de todo lo que hago, espero que tú también lo hagas.
Con cariño Harry.
Sabía que la carta no decía mucho, y no quería dejarle ese tipo de mensajes (como el que dejaría su amigo Ron), diciendo que la amaba y la iba a extrañar, (aun que era cierto), pues sabía que en vez de ayudarles ambos, solo haría las cosas mas difíciles.
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Jalisco, México
Harry había llegado casi a medio día, su primera parada era en Jalisco, México, en una ciudad en donde la gente caminaba despreocupada, por lo menos eso noto durante el viaje del aeropuerto hasta adentrarse a la ciudad.
El centro era colonial, hermosos edificios del siglo XIX adornaban las calles, por lo menos las grandes calles de la cuidad, también pudo notar que en algunos de esos edificios había muchas palomas, demasiadas que cuando los niños de las plazas pasaban por su lado se veía como una gran cascada volando por todo el parque, era una vista hermosa. Además pudo notar que había una mezcla rara de culturas, gente pintando, cantando, mimos, etc, la gente parecía divertirse mucho, lastima que estuviera el solo y bueno no tuviera mucho tiempo para ver esas cosas.
Para cuando llego a su destino, el lugar donde le había dejado el taxista era una calle bastante diferente a lo que el estaba acostumbrado en Londres, no existían esas cuadras casas del mismo tipo donde había crecido con sus tíos, eran mas edificios un poco descuidados por las lluvias que en esos días parecían caer, era lo único parecido o por lo menos que le recordaba a Inglaterra.
Bueno por lo menos hasta que bajo todas sus cosas de aquel auto y comenzó a caminar, al dar unos 10 pasos noto que en la calle de un lado, el suelo estaba seco y lo mas raro aun es que del otro lado donde si estaba mojado y donde parecía caer una que otra gota de agua había un sol radiante. ¿El jamás había conocido algo así, llovía cuando el sol estaba en su mejor punto?
No le dio mucha importancia, después de todo el taxista le dijo.
-..El clima aquí es de locos, será mejor que se acostumbre.-Cuando por fin había dejado todo el equipaje del chico en la puerta de un departamento entre los muchos edificios del lugar.
Cuando se disponía en abrir la puerta del lugar, y cuando el taxista ya se iba, una chica de su edad o eso parecía, subía las escaleras con ropa bastante abrigadora, era de estatura media, delgada, cabello oscuro y recogido en una coleta, si le calculaba el largo del cabello posiblemente estaría hasta los hombros, los ojos eran pequeños pero redondos de color avellana, aun que eran simples su mirada era llamativa.
Bueno le recordaba un poco a Ginny con el color de sus ojos.
-..¡Buenos días!-Dijo la chica para el taxista y el hombre le respondió mientras dejaba el lugar.
Miro a Harry unos segundos mientras se daba cuenta de que forcejeaba con la chapa de la puerta, que ahora le daba problemas. Después se le acerco...
-...Tienes que apoyarla hacia adentro, después giras y abres.-Le comento la chica en un idioma que el moreno no entendía muy bien.
Después de todo en ese país lo que mas se hablaba era Español. Maldita la hora en la que no había conseguido un diccionario, o aun peor, por que no le había aceptado el regalo a Ron. Pues este le había dicho que tarde o temprano iba a necesitar saber otro idioma.
La chica noto que, aquel chico no le entendía. Se le acerco más y comenzó a hablarle en otros idiomas hasta que le entendió, mas bien el chico movió energéticamente la cabeza dándole a entender que el hablara Ingles.
-..Bueno, solo tienes que apoyarla, giras y se abre, las cerraduras tienen truco, sobre todo cuando llueve, la madera se hincha.-Le dijo la chica intentando hablarle en ingles.
-..¡Gracias!.-Dijo Harry cuando por fin su puerta se abrió, noto que la chica sacaba su llave y hacia algo similar a lo que acaba de hacer el mismo, y entro en la justo en la puerta que estaba frente a el.
-..Oh, me llamo Maite.-Dijo la chica después, justo antes de cerrar la puerta.
-..Harry.-Dijo el chico mientras se saludaban de mano, sonrieron unos instantes sobre todo la chica, y después cada uno entro en su casa.
Esa misma tarde le envió una nota a Ginny narrándole todo su viaje. Había tardado alrededor de 30 minutos en escribirla pero después de un rato la carta había quedado así.
Ginny:
¿No adivinaras donde estoy?, en México, es en América, no esta muy lejos de donde vive Matthew, el lugar es hermoso me encantaría que estuvieras aquí, bueno hablan en otro idioma lo cual me esta un poco complicado, pero ya comienzo a entender un poco, en esta época aquí también llueve así que me recuerda un poco a casa, claro que cuando cambio de calle noto que hay un sol impresionante. La gente de aquí se burla de eso, dicen que "El clima es de locos", yo en un principio imagine que era causa de Dementores, pero parece que aquí aun no han llegado. .
Tengo un departamento, es pequeño pero solo estaré aquí una semana como máximo, la vista es hermosa por las mañanas, estoy rodeado de árboles y me despierto prácticamente con el canto de los pájaros que rondan en ellos, es un lindo fraccionamiento, pero bueno me envían al campo, estaré ahí dos semanas; tal vez mas aun no lo se, realmente no se que haré ahí, tal vez entrenarme físicamente, estaré ahí con un hombre que conoce a Kingsley, en fin cuando me entere de mas te lo cuento.
Adiós, con cariño Harry.
Y aun que la carta la modifico varias veces, le quedo bien, había tachado el comentario de que había conocido a una chica. Al fin de cuentas no pensó que fuera buena idea el decirle eso, por lo menos no ahora, pues si le confesaba que había conocido a una chica en su primer día en el país, tal vez Ginny podía tomarlo mal. Después de todo habían terminado, y había sido su idea el hacerlo. Y sobre el viaje al campo
Una noche (justo antes a su entrenamiento) salio a caminar para conocer el lugar, después de todo no había logrado apreciar lo hermoso que era la ciudad de Guadalajara.
Mientras caminaba por las calles a las 8 de la noche, se dio cuenta de que había más gente que en el día, la mayoría con acompañante y eso hizo que recordara a Ginny, se sentó en las bancas del parque mientras se daba cuenta de que había muchas parejas y mientras le entraba la nostalgia por su novia, como si un destello de luz le hubiera echo mirar a otro lado, noto a una chica que parecía cruzar la calle, intentaba sacar algo de su chamarra, algo parecido a una varita mientras parecía murmurar algo y justo en ese momento a la chica le apareció un paraguas en la mano, segundos después comenzó a llover como jamás imagino.
Harry se quedo con la boca abierto, esa chica hacia magia como si nada a esas horas de la noche, además en un sitio lleno de gente, pero no gente cualquiera si no Muggles, ¿Qué era lo que les pasaba en ese país, no tenían normas sobre no hacer magia frente a gente no mágica?
Mientras pensaba en eso, vio que la aquella chica guardaba su varita de nuevo en su chamarra vio el rostro de esta, era su vecina la tal Maite, esta de inmediato (casi al instante), noto a Harry viéndole fijamente, se asusto (por lo menos eso noto en su cara), mientras tomaba sus cosas y comenzaba a caminar rápidamente.
Harry la siguió tenia que hablar con ella, si era bruja entonces debía hablar con ella, era bueno tener algún conocido en ese país pero sobre todo el que hiciera magia era algo bueno.
-..Espera, alto...-Le gritaba Harry en ingles pero la chica no se detenía, y lo único que causaba era que la gente a su alrededor los miraran. Tubo suerte cuando un auto detuvo a la chica entonces se le acerco y la tomo del brazo, tal vez un poco agresivo mas de lo necesario.
-..¿Quieres soltarme?-Le dijo la chica a la defensiva.
-..Podemos hablar.-Le dijo el otro en español, en ese momento la chica sabia que no tenia escapatoria era mejor admitirlo.
-..Aquí no.-Le dijo la chica en ingles, caminaron un buen rato hasta llegar a una cafetería.
-..¿Desde cuando eres, bueno, haces magia?-Murmuro el chico después de unos segundos, no dejaba de mirar una y otra vez a su lado, ese lugar estaba lleno de gente.
-..Hace tres años.-Le confeso la otra un poco apenada.
-..¿Tres años?-Grito un poco extrañado. ¿Cómo era posible que con tan solo tres años estuviera adentrada en la magia, fuera poseedora de una varita y además hiciera magia como si nada?, ¿Podría ser que América era diferente en cuanto a la educación de la magia que en Europa?
-..Si, ¿Tienes algún problema?-Le dijo a la defensiva y elevando la voz lo bastante para que todos en el local los miraran con mucho interés.
Harry sonrío unos segundos y después hablo muy bajo.
-..No, no, no, es que, bueno es diferente a lo que pasa en mi país. Ahí, si a los 11 años no tienes aptitudes para la magia entonces no las tendrás nunca.-Le confeso el otro intentando arreglarlo, era el primer contacto de magia en ese continente, no quería arruinarlo, ¿Por qué tenia que empezar siempre con el pie izquierdo?, desde que había nacido había tenido mala suerte.
-..¡Ah!.-Contesto apenada.
-... ¿Como fue que supiste que eras bruja?-Preguntó el chico con mucho interés.
-..¡Oye!...-Murmuro la otra molesta, aun que divertida por la expresión del chico.
-..Bueno, que podías... Hacer magia-Dijo el otro intentando sonar educado.
-...Siempre fui diferente a todos las niñas desde pequeña podía hacer que lloviera si lo deseaba, incluso en una ocasión logre que dejara de llover, y cambie la nota de mi examen en la escuela una vez, y además lastime a alguien sin darme cuenta en una ocasión.-Le relato la chica tranquilamente.
Harry la miro, que quería decir con "¿lastime?, le recordaba un poco a Tom Ryddle, - Voldemort – cuando era niño, en el orfanato, había confesado sin sentir culpa que había lastimado a sus compañeros.
-...Una niña, cuando estaba en la primaria me molestaba bastante así que en un momento de odio, logre desquitarme con el siempre hecho de imaginarla corriendo y con abejas detrás de ella, y casi de inmediato comenzó a hacer mucho viento y por la ventana entro un panal de abejas que solo a ella le picaron.-Ahora parecía nerviosa y hasta avergonzada.-Al principio no pensé que pudiera hacer yo, pero conforme iba creciendo hacia cosas peores, en fin, con el tiempo me di cuenta de que era magia.
Después de un rato ambos habían llegado hasta las puertas de sus casas.
-..¿En tu familia hay?...-Preguntó el chico pero antes de terminar la chica capto.
-..No, de echo no saben nada, nadie lo sabe, bueno excepto alguien, tú.-Le dijo la otra primero seria para después bromear.
-..¿Pero entonces, como conseguiste la varita?-Había algo que no parecía creíble.
-..La conseguí por Internet.-Parecía dudosa en confesarlo, eso lo noto en su mirada pues había mirado a otro lado cuando lo dijo.
-..¿Internet?-Preguntó Harry asombrado, eso quería decir que la gente sabía que había magos con ellos.-Pero no es peligroso, me refiero a que cualquiera podría conseguir una y entonces, comenzaría el caos.
-..¡El caos!, hablas muy gracioso...-Dijo la chica riendo, pero noto que Harry no lo hacia, después se puso seria y continua hablando.-Veraz, aquí la gente cree que los magos no existen, y si alguien dice que lo es, lo toman como burla, hay gente que trabaja de eso, ya sabes los ilusionistas, o los que dicen "desparecer o inmotizar a la gente", en fin, hay muchos tipos de gente que se hace pasar por magos, hay algunos que si lo son, pero no es fácil encontrarlos, y bueno yo encontré a uno en Internet que....-Se quedo callada unos segundos...-Me ayudo a conseguir varita.-Le dijo después sonriéndole demasiado parecía nerviosa con la confesión, bueno después de todo el estaría igual al confesarle eso a alguien que apenas y conocía.
Harry solo la miro unos segundos con desconfianza.
-..¿Que pasa no me crees?-Preguntó la chica mirándole directamente a los ojos.
-..Es solo que, parece todo tan fácil.-Le dijo el otro sin dejar de mirarle los ojos, había algo extraño en ellos, algo que parecían llamarle. Después la chica parpadeo y este parecía salir de aquel efecto extraño.-... ¿Y conoces a mas gente con magia?-Preguntó le interesaba el encontrar mas gente así.
-..Pues...-Lo pensó unos segundos intentando recordar, (creyó Harry)...-No, creo que eres el único al que conozco.-Le confirmo con una seguridad, que el chico se desanimo.
-..Puedo hacerte una ultima pregunta.-Murmuro el ojiverde al notar que la chica miraba su reloj y tomaba su llave, después la chica le contesto con la cabeza y este aprovecho...-Si no conoces a nadie, y la varita la conseguiste por otro medio, ¿Cómo es que aprendiste a hacer magia, hay alguna escuela?-Preguntó, había un misterio en esa chica, lo sabia, no le parecía confiable pero a la vez le parecía amable, era confuso su historia no parecía muy cierta en algunas partes.
-..Sinceramente, con errores y aciertos.-Le dijo la otra, después le mostró una herida que se había echo en el brazo, la cicatriz parecía dolorosa. Harry no preguntó mas, noto que el rostro de la chica se ponía un poco triste así que solo le sonrió gentilmente y le dio las buenas noches cuando cerraba la puerta.
Harry se quedo un poco extrañado, pero sin duda tenia que investigar, seria posible que alguien pudiera conseguir una varita por Internet, así que casi de inmediato llamo a Kinsgley para preguntarle.
-..Bueno en América las cosas son distintas, pero déjame investigarlo y te responderé después, ¿Pareces preocupado, todo esta bien allá?-Murmuro el hombre mirándole de reojo al parecer tenia muchos papeles que leer y solo le prestaba atención de vez en cuando pero notaba algo extraño en la cara del chico no parecía en si preocupado por la chica, que acaba de conocer si no por alguien mas, una pelirroja en particular.
, es solo que es raro, en fin…-Se dio una pausa lo bastante larga como para preguntar sin tanto rodeo...-¿Como esta todo por allá?-Aun que en su pregunta parecía interesado en todos en realidad quiso decir Ginny
-..Bien, Bill Weasley ya es padre, fue una hermosa niña, el bautizo es en dos semanas y estoy invitado por supuesto, es una lastima que no puedas estar aquí.-Aun que no pregunto directamente por la chica Kingsley lo noto así que comenzó a hablar de otras cosas.-…Ron esta haciendo un excelente trabajo en serio…-No termino por que Harry ya se había desesperado.
-..Si, ya lo se, lo leo en sus cartas pero... ¿Y Ginny?-Esta vez hizo la pregunta correcta, Kinsgley sonrió ligeramente.
-..Bien, debo decir que ha mejorado bastante en el Quidditch, claro debe ser por Viktor.
-..¿Que quieres decir?-Por la expresión en su rostro parecía preocupado.
-…Bueno el chico se ha ofrecido en ayudarle en todo lo que pueda. Tranquilo, ella aun piensa en ti, se le nota demasiado.-Le confeso.
Harry solo sonrío y un brillo en sus ojos parecía iluminarlos más de lo normal.
-..Bueno… Será mejor que me vaya a dormir, mañana será un largo día.-Y sin más que decir desapareció del espejo del ministro de magia.
-..Hormonas, celos y amor, algunas veces son peores que las maldiciones.-Murmuro el ministerio de magia para su ayudante, quien solo le sonrío, y continuaron trabajando.
Al día siguiente el chico estaba roncando sonoramente con una fotografía por un lado de la almohada y una carta de la misma persona.
Harry:
¡Hola!, ¿Qué tal el clima por allá, he?, aquí no ha parado de llover y el frió comienza a ser muy fuerte, ¿Cómo estas?, espero que bien, pues te contare que estas dos ultimas semanas no ha pasado mucho realmente, yo continuo en el equipo y parece que el próximo año abra campeonato por la copa mundial, podría ser una de las seleccionadas en el equipo de Inglaterra.
Según Vania soy de las mejores, aun que comienzo a dudar de sus palabras pues a todas les dice lo mismo. Cambiando de tema, te extraño, se que juramos no decirnos eso pero, no puedo evitarlo.
Hay una cosa mas que debes saber, la prensa me esta relacionando demasiado con Krum, se que te molestará, pero si te consuela siempre pienso en ti.
Suerte, con amor Ginny.
Harry tenia por un lado la fotografía de Ginny junto a la carta, el también la extrañaba pero debía mantenerse firme en su decisión, no podía pensar en ella mientras entrenaba pues eso le causaba mucha distracción, y el necesitaba terminar aquel entrenamiento lo mas rápido para así regresar lo mas rápido. Aun que hasta ese momento no había comenzado dicho entrenamiento.
Esa misma tarde Kinsgley le llamo – mantenía contacto con el por medio de espejos dobles – al parecer ya había llegado el momento de su primer reto en ese entrenamiento.
-..Te veras con ka'ansah – si es un nombre raro - el te ayudara en lo que necesites sabes sobre los mayas…-Le decía el hombre a Harry mientras este parecía asombrado con el nombre.
-… ¿Y eso me ayudara en magia por que?-No entendía como eso podría ayudarle en Londres.
-..Harry es necesario que estés enterado de las otras culturas mágicas del mundo, como sabrás y te habrás dando cuenta en el ultimo año, en otros países los hechizos son distintos que en Europa y la magia Maya – aun que no es muy conocida – te ayudara mucho; créeme, si supieras que algunas veces los planetas ayudan a que la magia sea mas poderosa, en fin no quiero aburrirte con el tema pero tienes que ir.-Termino de decir al notar que Harry ponía una cara de aburrimiento.
Ya había tomado clase de adivinación en Hogwarts y jamás entendió el futuro en las estrellas.
-..¿Y cuantos días pasare ahí?-Pregunto después resignado.
-..Todo depende de ti. En fin tengo que irme, tengo mucho trabajo que hacer.-Y rápidamente el espejo se quedo en negro reflejando el techo.
Harry parecía bastante indeciso y hasta desconfiaba de que la cultura Maya fuera ayudarle en algo, pero bueno Kingsley tenia razón la magia en otros países era distinta y quien sabe, tal vez la Maya era fascinante. Casi tres días después el chico debía partir hacia al sur del país, muy cerca de las costas, justo donde los Mayas habían reinado.
Harry se encontraba guardando todo su equipaje cuando Kinsgley le dio las respuestas que necesitaba, aun tenia aquella duda sobre su vecina.
-..Bueno no hay nada de raro, ahora los fabricantes de varitas parecen hacer sus ventar por otros medios, pero no todo el mundo puede obtenerlos claro, de alguna forma la red informática puede detectar a alguien con magia que necesite una varita, no hay nada de raro en eso, pero sobre todo no hay nada de que preocuparse.-Le informaba el ministro de magia al chico, este parecía mas calmado, había tenido un sueño bastante raro la noche anterior, gente que se apoderaba de las varitas y hacia cosas horribles.
Pero después de las palabras de Kingsley se sentía mejor. Casi una hora después tenía todo su equipaje listo, pero antes de salir de Jalisco, e ir a Yucatán, se encontró con Maite justo a las afueras del departamento, justo cuando el Taxi acababa de llegar por el para irse al aeropuerto.
-..¿Te vas?-Preguntó la chica parecía preocupada.
-..Si, tengo que irme a... Yucatán, es que no te lo dije la otra noche pero estoy aquí para un entrenamiento de magia-Le murmuro el chico, noto el asombro en el rostro de la chica justo cuando termino de hablar.
-..¿En serio?-Preguntó la chica, Harry solo sonrió un minuto.
-..Si, realmente no tengo idea de lo que haré aquí, pero tiene que ver con los Mayas.-Le confeso después, no sabia por que lo había echo pero lo había dicho.
Tal vez era que ahora sabia que la forma en la que consiguió la varita la chica, no era nada extraño pero sobre todo que no había nada de que preocuparse y en cierta forma eso le daba confianza para hablar. (O eso creyó el)
-..Wow, pues que te diviertas.-Le dijo la chica mientras le sonreía.
Harry ya estaba por bajar las escaleras cuando la miro, ahora no sonreía como segundos atrás. Y entonces dijo algo por instinto, algo que después lamentaría.
-..Sabes, soy muy malo hablando español y lo sabes, así que te importaría ayudarme, te pagare por supuesto. O si lo prefieres puedo ayudarte con tus hechizos.-Prefería tener traductor a tener que aprender otra idioma.
-..Suena tentador…-Se quedo callada unos segundos, para meditarlo y después dijo con entusiasmo…-¡Claro!
Casi 4 horas después ya se encontraban en Yucatán, estaban en las ruinas de los Mayas que a esas horas de la tarde aun había bastantes turistas y ellos se habían mezclado muy bien. Pero después justo a la hora de las fotografías de recuerdo; ellos dos se escabulleron en la capa invisible del chico – Maite al principio desconfió del poder de una simple capa hasta que vio desaparecer al moreno de lente casi frente a sus ojos - y caminaron hacia la otra dirección la cual estaba prohibida para los turistas.
-..¿No tienes algún hechizo para agrandarla o hacer dos?-Preguntó Maite mientras caminaba incómodamente junto al chico y en mas de dos ocasiones lograron pisarse mutuamente los pies al caminar, por el tono de su voz parecía tomar aire para soportar el dolor de los pisotones además de la necesidad de gritar.
-..No...-Dijo firmemente el chico.
-..Por cierto, ¿Dónde puedo comprar una?-Preguntó después la chica.
-..No creo que consigas una, ya que es la única que existe además me fue heredada de mi padre y a sido pasada de generación en generación.
-..Ósea que es una reliquia familiar.
-..Si, se podría decir...-Después hizo una pausa...-Bien aquí es.-Señalo las ruinas Mayas.
Y sin quitarse la capa continuaron, caminando hasta llegar a una clase de cueva, ya ahí se quitaron la capa al fin de cuenta nadie podía verlo, saco una clase armónica que Kingsley le había enviado días atrás, y se dispuso a hechizarla, esta casi de inmediato comenzó a tocar sola un ruido bastante raro parecía como un llamado casi del mismo tipo que hacen los alces.
Entonces casi de inmediato comenzaron a sentir que el suelo parecía temblar, como si hubiera algo debajo, poco a poco la cueva comenzó a hacerse mas grande mientras aparecía una pequeña cabaña dentro y casi al fondo unas antorchas tanto en las paredes como clavadas en el suelo de la cueva, que de alguna manera parecían iluminar el camino hasta la puerta.
Lentamente comenzaron a acercarse, mientras notaban el olor a humo era como incienso, o eso dedujo el chico después de unos segundos, tocaron la puerta y casi de inmediato se escucho una voz muy grave dentro, claramente en Español y Harry no entendí nada de lo que decía.
-..¿Quien anda ahí?-Pregunto un hombre dentro de la cabaña. Y casi de inmediato Maite le tradujo a Harry.
-..¡Hola!, venimos de parte del señor Shaklebolt Kingsley…-Respondió Harry mientras notaba que la morena le traducía todo.
-..¿Creí que mandaría a un chico?-La puerta tenia una rendija que servia para ver a la gente, ahora notaba a las dos personas que estaban ahí, por el tono de voz del hombre no parecía creerles nada, y en esta ocasión el hombre hablo en Ingles.
Por lo poco que se veía o se alcanzaba a notar del rostro del hombre, tenía una larga cabellera blanca, llevaba una clase de túnica blanca pero con algunos bordados en colores.
Rápidamente Harry le respondió sin ayuda de Maite.
-..Si pero soy malo en Español y ella será mi traductora.
-..¿Cual es tu nombre?
-..Harry Potter.-Entonces escucho que la puerta se abría por completo. Lo miro de arriba abajo después el mucho le dio una carta que Kingsley le había enviado algo con lo que su amigo ka'ansah, pudiera creerles. Después les dejo entrar a ambos.
-..Asi que tú serás su traductora.-Le dijo minutos después el hombre a Maite. La chica simplemente asistió con la cabeza, después este se giro hacia el chico...-Bien supongo que no te importa dormir en el sofá.-Le preguntó después a Harry...-Solo tengo una habitación y bueno no queremos que ella se quede aquí o si.
-..No hay problema.-Le respondió el chico.
-..Bien, entonces tu habitación es al fondo.-Le hablo a Maite mientras esta desviaba la mirada y observaba la casa por completo.-..Será mejor que descansen bien por que esta noche tendrás tu primera clase.-Le dijo después a Harry mientras el chico miraba el sofá y se disponía a dormir aun que fuera una hora para poder tener los ojos abiertos durante la noche.
Esa misma noche se encontraban en las ruinas Mayas donde los turistas ahora no tenían acceso, durante el camino encontraron algunos guardias de seguridad pero claro estos parecían conocer a ka'ansah, que le saludaban o le devolvían el saludo.
-..¿Ellos son magos?-Preguntó Maite durante el recorrida.
-..No, pero saben que hay magos, de echo nos encontraremos con algunos alumnos como tú, no eres el único que hace este entrenamiento, ¿Sabes?-Le dijo primero respondiendo a la chica después mirando a Harry, quien en parte sonrío pues después de todo ese entrenamiento no era tan tonto e insignificante como pensaba.-...Bien llegamos...-Les dijo después mientras se sentaba y parecía admirar las estrellas.
Harry y Maite le siguieron tomando asiento.
-..Lo primero que harás, será notar algún cambio en la luna, como veras esta se encuentra en su punto mas bajo, mientras pase la noche llegara a su punto mas alto pero lo impresionante – si es que tenemos suerte claro – es que también cambiara de color. Mientras eso pasa quiero que hagas un simple hechizo una y otra vez, y si notas algo distinto lo anotes. Es tu primera lección.-Le dijo después tranquilamente.
El chico se quedo algunos minutos mirando al vació la Luna no cambio de color durante casi 2 horas, a decir verdad ya se había enfadado de estar ahí, pero después en un descuido Maite grito y el chico noto que algunas de las estrellas parecían brillar mas de lo normal entonces escucho voces que parecían provenir de abajo, este sostuvo su varita fuertemente.
...-Le advirtió ka'ansah mientras notaba que una pareja de esposos junto a su hijo de casi 12 años subían y el niño parecía practicar un hechizo provocando que las estrellas brillaran un poco mas.-...Hola, pensé que no vendrían.-Murmuro después para las personas que ahora se les unía a admirar las estrellas.
-…Si pero Carlos estaba indeciso.-Le dijo la mujer.
-..No es cierto, solo dije que tal vez no era la noche correcta.-Le corrigió el hombre bromeando.
Después se sentaron junto a los demás y esperaron casi una hora mas, Harry ya se estaba durmiendo cuando escucho que el niño gritaba de felicidad. Al parecer la luna ya se había tornado un poco amarilla y el chico había echo un pequeño hechizo pero al hacerlo fue muy poderoso, tanto que había dejado sin cejas a su padre.
-..Lo siento.-Dijo el niño apenado.
-..Potter tu turno.-Le dijo ka'ansah, mientras los demás lo observaban. Bueno no era para menos Harry era toda una leyenda, pues vencer a un gran mago a tan corta edad, nadie lo hacia.
Harry tomo su varita con firmeza, intento pensar en algo que no llamara mucho la atención, pero que sin duda fuera su especialidad, pensó como primera opción en un patronus, pero bueno eso seria excederse y pasar por presumido, así que prefirió un simple un encantamiento convocador a una roca que había a unos diez metros de el.
-Accio Piedra...-Su primer intento fue un fracaso, sonrió a todos tímidamente, después frunció el ceño, una tonta roca no iba a ganarle a el, si había funcionado con su Saeta de Fuego a mas de trescientos metros y en el interior del castillo de Hogwarts, como no iba funcionar con algo tan ridículamente cercano.
Después de 10 intentos ninguno de sus hechizos parecían funcionar, a decir verdad cada vez parecían menos potentes, en ese momento la luna tenia un tono rojizo. Al final de la noche cuando la luna tomo su natural color blanco brillante la clase había terminado, ya estaban dentro de la casa de ka'ansah cuando comenzaron a discutir.
-..Jajaja, no puedo creer que te ganara un simple niño...-Decía Maite agotando el poco aliento que le quedaba, llevaba mas de 10 minutos riendo sin parar excepto para decir algunas palabras hirientes al chico.
-..No me gano, fue suerte.-Le corrigió el chico.
-..Si aja...-No parecía creerle nada, ka'ansah por su parte se mantenía callado, venia detrás de ellos.
-..Mira, no soy perfecto lo admito, y si este hechizo no me salio bien fue por que estaba bajo presión... Y de esa forma no soy bueno.
-..Ohh, entonces ¿Cómo hiciste cuando tuviste que enfrentarte a miles de Dementores?...-Le murmuro Maite sin prestar atención al rostro de Harry que parecía sorprendido.
-..Yo jamás te conté de eso...-Le dijo el chico rápidamente, se debuto en seco mientras la mirada detenidamente.
-..¿Que?..-Parecía más sorprendida que el propio chico, después cambiando su rostro...-Claro que me contaste, ya lo olvidaste, o me estas llamando mentirosa.-Le respondió a la defensiva, después al notar que ni Harry o ka'ansah decían nada dio las buenas noches y se fue.-¡Buenas noches!-Parecía un poco nerviosa.
Harry estaba bastante confundido, que el recordara, jamás le había contado nada sobre sus hechizos, ni mucho menos lo de los Dementores, y hasta donde lograba recordar esas criaturas solo existían en Europa, o por lo menos allá eran los únicos que los utilizaban para Azcaban.
A la mañana siguiente el chico se había despertado más temprano que los demás y ahora mientras disfrutaba de una taza de café caliente, intentaba terminar aquella carta que le enviaría a Ginny.
Ginny
Este lugar es hermoso, sobre todo por las noches, en serio me encantaría compartirlo contigo aun que en este momento no se pueda - tal vez en un futuro nunca se sabe - te extraño, no pasa un día que no piense en ti y en tu sonrisa, se que no debería decirlo pero no puedo evitarlo, la sola idea de saber que Krum esta de alguna forma relacionándose contigo y tu familia me dan celos.
Pero confió en ti, en quien no confió es en el – bueno ya comienzo a sonar como tu hermano - cambiando de tema, ¿Cómo están todos por allá?, recuerdas que te conté que haría entrenamiento físico aquí, pues me equivoque, resulta que es magia relacionada con la luna y las estrellas, ahora comienzo a sonar como Trelewey... Ron me lo contó algo, ¿Hermione viviendo con ustedes?, wow eso si es raro, y mas el que tus padres y los Granger hayan aceptado, aun que bueno no creo que estén todo el tiempo de "luna de miel", ya que por su historial a solas las cosas no les favorecen. Pero en fin, volviendo a ti, espero que también me extrañes.
Besos, Harry.
-..¿Una novia?-Preguntó ka'ansah desde atrás el hombre llevaba por lo menos 2 minutos en el lugar y Harry no se había dado cuenta, y como lógico este salto con su voz.
-..¿Ehh?-Fue lo único que dijo mientras escondía la carta, era demasiado tímido para expresar su amor, por lo menos con extraños.
-..Bueno debe serlo ya que a un amigo no sueles decirle "besos".-Le dijo después al notar que el chico parecía confundido.
-..Pues... Si...-Le confeso después de un rato.
-… ¿Y es linda?-Pregunto después intentando hacer platica.
-..Si…-Dijo Harry mientras le mostraba la foto que tenia en su cartera.
-...Wow, debes tener cuidado, ya conoces el dicho "amor de lejos, felices los cuatro"-Dijo el hombre después al notar el rostro de Harry un poco confundido murmuro...-Ya sabes, ella al no tenerte cerca termina saliendo con alguien mas y viceversa.-Harry lo miro aun mas confuso, no entendía por que le decía eso, aun que una parte de el temía que eso pasara… -Chico necesitas vivir mas.-Le advirtió mientras se alejaba de el.
La segunda noche que se convertía en su segunda clase también, el chico prefirió usar su tan famoso patronums, dejando boquiabiertos a todos en el lugar. Su patronums había comenzado como siempre sin tener cambios, en ese momento la luna tenia un color un poco blanco pero nada brilloso, a decir verdad parecía opaca, después cuando la luna comenzó a cambiar de color, sobre todo en amarillo, su hechizo fue aumentando, después cuando la luna tomo un color rojizo, fue cuando algo que jamás creyó ver paso frente a sus ojos, su ciervo plateado se había duplicado, y cuando la luna tomo su natural color blanco brillante su ciervo se fundió en uno solo.
-...Excelente, Potter.-Le dijo ka'ansah mientras le aplaudía al compás de los demás presentes. Esa noche había asistido la familia de la noche anterior, y el niño ahora tenia una mirada de asombro, como si Harry fuera ahora su modelo a seguir.
-..Como lo hiciste yo quiero uno.-Dijo el niño rápidamente suplicando.
-..Bueno no es tan difícil, supongo que puedo explicarte.-Le murmuro Harry.
-..¿Y dime, que aprendiste hoy?-Preguntó ka'ansah para Harry cuando ya iban de regreso a casa.
-..Parece ser que cuando la luna es roja los hechizos podrían ser más poderosos.
-..Veo que pones atención.-Le dijo ka'ansah con una sonrisa en los labios.
-..Bueno sin contradecirte pero, creo que el mejor momento para comenzar a hacer un hechizo es cuando la luna es amarilla y para finalizar una pelea – duelo – seria con la luna roja. Por lo menos eso pienso yo.-Murmuro Maite del otro lado dejando con la boca abierta a ka'ansah.
-..¿Y piensas eso por que?-Pregunto el hombre, era extraño siendo que ella no conocía mucho de magia pensara de esa forma.
-..Bueno, eso es fácil tu hechizo se hizo poderoso con la luna amarilla pero donde mejoro su poder o mas bien puedes sacar el mayor provecho es cuando se duplico…-Termino con una mirada y sonrisa un poco extraña, algo siniestra a decir verdad.
Como si estuviera respondiendo a si misma. Después soltó una risita nerviosa algo malvada para ser exactos.
-..¡Buenas noches!-Les murmuro y huyo del lugar.
-..Ten cuidado, esa chica es mas lista de lo que parece.-Le advirtió ka'ansah al chico mientras se iba a su habitación.
Los siguientes tres días fueron casi igual, hacia hechizos y esperaba a ver con cual era más poderoso y como podría usarlos, aun que si quisiera usarlos en un duelo no podría usarlos hasta que la luna estuviera en cierta posición, pero aun así era bueno saberlo. Después de casi una semana y media el chico hasta había mejorado en cuanto a sus hechizos, y de esa forma el entrenamiento en México había terminado.
Después de su estadía en Yucatán, Harry volvió al centro de Jalisco, para esperar a que Kingsley lo trasladara a otro lugar. Casi cuatro días después le llego llamada, Brasil seria su siguiente parada. Ahí aprendería un poco de la cultura y la tan llamada – por los muggles - magia negra. Que en realidad eran otro tipo de hechizos que en Europa no eran conocidos, casi del mismo tipo de hechizos que su amigo chileno Matthew Roark hacia.
El ojiverde parecía bastante entusiasmado por el tema, pues desde que conocía a Matt, siempre le había interesado aprender este tipo de magia, pues sin duda le serian útiles en Londres, y más si iba a ser una clase de maestro para los futuros aurores en su país.
-..¡Brasil puedes creerlo!-Le dijo el chico a Maite mientras le contaba todo. La chica le había llevado al centro para comer la típica comida del estado, por que después de todo "ir a Jalisco y no probar sus típicas tortas ahogadas es un crimen", o eso decía la morena.
-..Wow, suena interesante, supongo que ya entiendes y hablas el Portugués ¿No?-Le pregunto la chica mientras esperaban a que les trajeran la comida.
-..Ehh, no.-Le dijo el chico mientras ponía una cara graciosa.
-..¡NO!, estas perdido.-Bromea la chica.
-..¿Por que, no es lo mismo que aquí?-El chico pensaba que toda América hablaba Español, o por lo menos América Sur.
-..No, algunas palabras se parecen o en realidad parecen sonar igual pero, de echo, en toda América el Español gobierna pero en si hay lugares en donde hay Ingles – Estados unidos y algunas partes de Canadá – el Portugués – que es en Brasil – y el Francés – en algunas localidades de Canadá - y aun que el Español – te repito – gobierna gran parte del continente no se habla igual, por ejemplo en Argentina, pronuncian mucho la "S, C incluso Z"....
-..Si lo se, conocí a alguien de allá.-Le dijo antes de que terminara todo su discurso, después se puso ambas manos en la cabeza, aprender otro idioma cada vez que cambiara de país, era un problema, así jamás iba a terminar el entrenamiento, por lo menos no ese año.
-..¡Ah!, pues suerte.-Murmuro la chica sin prestar atención al rostro del chico.
-..¿Como sabes lo de los idiomas?-Preguntó después de un rato, tenia la duda de que la chica supiera eso, además aun mantenía en su mente las palabras de ka'ansah, ¿De verdad seria mas lista de lo que parecía?, en ese caso, ¿De verdad habría conseguido aquella varita por Internet?, mientras esas dudas comenzaban a gobernar su mente la chica le respondió dejando por un lado las preguntas del chico.
-..Todo el mundo lo sabe, bueno, los que vivimos aquí, además estoy estudiando turismo así que....-Se quedo callada mirando como el rostro del chico le parecía cambiar pues no le entendía mucho...-Como ley en esa carrera debo saber varios idiomas.-Termino por decir.
-..¿Entonces sabes hablar?-Preguntó de nuevo, ahora la única duda era si ella pudiera ayudarlo.
-..Si, Portugués, Francés, Italiano, Chino – no mucho aun pero en un futuro tal vez – Ingles, Árabe, bueno muchos idiomas. ¿Por qué?-Le miro primero con orgullo pero al ver el rostro del chico comenzó a darle miedo, pues este le sonreía como si hubiera ganado la lotería.
-..¿Te gustaría ser mi traductora oficial por todo el viaje?, tomarías las mismas clases que yo, y bueno eso significa no mas pruebas en cuanto a hechizos, ahora sabrías los mejores, y no habría mas heridas o adivinar…. ¿Qué dices?
La chica se quedo callada unos segundos, mientras parecía meditar la propuesta, (o eso creyó Harry), para después sonreír y confirmar.
-..Acepto.-Le dijo mientras le daba la mano para cerrar el trato.
Esa misma noche Harry le informo a Kingsley de su nueva invitada.
-..¿Estas seguro de lo que haces?-Pregunto desde el otro lado del espejo doble.
-..Seguro, creo que podemos ayudarnos mutuamente.-Le confeso.
-..Siempre y cuando sea solo en trabajo.-Le murmuro.
-..Oye, ¿Crees que voy a cambiarla por Ginny?, no soy tan idiota.-Le dijo el chico, pero aun así Kingsley aun parecía preocupado.- ¿Pasa algo?
-..Bueno, no soy yo quien debe decirlo pero… Si, se le ha visto demasiado a Krum cerca de Ginny.
-..Ah, bueno debe ser por el entrenamiento ¿no?
-..No exactamente, se rumora que el quiere conquistarla a como de lugar. O eso sale en el Profeta, así que…
-..Conozco a mi Ginny, ella no se va a ir con el primero que le haga ojitos.-Le dijo rápidamente, después se quedo callado mientras reflexionaba, ¿Aun seguía siendo su Ginny, aquella inocente y dulce chica?, lentamente su rostro comenzó a cambiar.
Aquella noche soñó con la pelirroja, esta le contaba que estaba enamorada, pero cuando le confeso el nombre no era el suyo si no Viktor Krum.
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Brasil era hermoso por la noche, sobre todo Rió de Janeiro, el centro del país esa noche estaba llena de luces, música y diversión, si no fuera por que era Octubre habrían jurado que estaban en medio del carnaval.
-Dos habitaciones, un baño, cocina un pequeño comedor, y vista hacia la costa.-Repetía Maite para Harry quien estaba maravillado con el departamento que pensaban rentar.
-Pregúntale el precio.-Le dijo el chico.
La chica hizo la pregunta mientras el chico se daba cuenta de que en verdad no entendía nada del idioma del país era un alivio que Maite se hubiera ofrecido y ahora le ayudara. Sabia que había algo más que ayuda en la decisión de acompañarlo, por parte de la mexicana, tal vez querría que le enseñara más magia, era comprensible.
-.. 400 Reales por semana.-Respondió la chica, el precio era comprensible también, así que sin mas que decir le sonrió a la mujer – su ahora casera - le dio el dinero y después comenzó a imaginar donde irían todas sus cosas.
Justo después de acomodar sus cosas comenzó a hacer una carta para Ginny, aun que sabia que sus cartas no llegarían esa misma noche si no una semana después, debía y sentía que era su deber mantenerla informada pero sobre todo que la chica le contara también lo que hacia.
La sola idea de que Krum estuviera ligado a la nueva vida de la pelirroja, le asustaba por que el no estaba cerca para defenderla o mas bien, defender sus derechos y eso era Ginny Weasley.
Ginny
Estoy en Brasil, de verdad es hermoso y la gente es muy calida, pues a penas voy llegando así que no hay mucho que contar, en fin, mañana ya te contare pero lo que si puedo asegurarte es que soñare contigo, espero nada pervertido – aun que eso no te lo aseguro – en fin Kinsgley dice que tendré Navidad libre así que estaba pensando en volver a Londres, pero después te cuento todo con calma ya que hay muchas cosas que hacer y muy poco tiempo.
Con cariño Harry.
El chico estaba apenas firmando la carta cuando Maite le murmuro casi al oído.
-..¿Tienes novia?-Preguntó la chica e hizo que Harry brincará de su asiento, no la había escuchado llegar a su lado, y eso le causo un poco de miedo.
-..Si.-Respondió después de un rato, estaba un poco nervioso por la forma en la que la chica le había preguntado, fue como si estuviera aterrada de eso, ¿Por qué razón?, la única que se le venia a la mente era que ella estuviera enamorado de el, pero eso era imposible, ¿o no?-... ¿Te molesta?-Se atrevió a preguntarle.
-..No, no, es solo que nunca la mencionaste.-Le dijo la chica rápidamente y se esfumo en realidad se había ido a su habitación.
El chico se quedo un poco intrigado, ¿Mencionarla?, el no recordaba a verle dicho algo de Ginny, en realidad nunca menciono nada de su vida, y no era la primera vez que le parecía extraño que ella supiera cosas, aun que durante el avión habían hablando bastante. Sin darle mucha importancia, salio y dejo la carta en un buzón a no más de tres cuadras del edificio. Había estado enviado todas las cartas al caldero chorreante y de ahí Tom las enviaba al Ministerio para que llegaran a su destino, era mas fácil hacerlo así pues sabia que un lechuza tardaría mas en hacerla llegar a su destino.
Con todos era el mismo procedimiento pero con Kingsley era distinto como el debía saber en donde estaba en todo momento prefiero usar espejos dobles, además así era mejor pues sabia que si los demás lograban tener contacto con el de la misma forma entonces si estaría desconcentrado en todo momento.
El primer día, Harry se dirigió al Ministerio de Magia brasileño para conocer la persona que se suponía que seria su instructor, allí se entrevisto con el ministro de magia, quien le presento al Jefe de la Oficina de Aurores de allá, Pablo da Silva.
-Un gusto de conocerte, Harry -le dijo da Silva a Harry en un perfecto ingles -antes que empecemos, debes conocer ciertos aspectos de la magia que hay aquí en Brasil y que encontraras en todos los países de este continente, así que te recomiendo que visites el museo de historia mágica que hay por aquí, pero la próxima exposición guiada en ingles será en tres días, a menos que tengas traductora, así podrías ir hoy y mañana mismo empezaríamos...
Pero no contó con el nulo desinterés de Maite para ir ese día al museo.
-Por favor Harry, ¿no sabes que lugar es este? -le pregunto la chica extrañada -este es el país del carnaval, aquí podríamos divertirnos hasta agotarnos, ¿como se te ocurre visitar un museo el primer día?
-A ver -dijo Harry un poco molesto -recuerda que vinimos para mi entrenamiento...
-Y yo soy tu traductora -le interrumpió la chica -así que, a menos que hayas aprendido portugués, tendrás que esperar.
Las ultimas tres noches, las pasaron en un sin fin de lugares nocturnos en los cuales sin duda Maite disfrutaba pero Harry no estaba muy contento con la idea. De echo el chico solo iba para no tener que escuchar las excusas de la mexicana además cuando una chica se le acercaba a hablarle – sobre todo aquellas que hablan ingles – este no dejaba de hablar de Ginny. Esto claro hacia que las chicas lo miraran con un gran intereses pues aun después de terminar con su novia seguía pensando en ella, sin duda ellas deseaban aun chico así, lastima que ya tuviera "dueña", por que de no ser así, sin duda se habrían propuesto en conquistar al ojiverde.
-.."¿Cuántas veces has venido a Brasil?"-Era la pregunta obligada en esos días de la chica.
Era cierto hasta donde recordaba la ultima vez que había salido de viaje fue cuando Voldemort había tomado el Ministerio de Magia e intentaba matarlo, pero en esa ocasión no salio de los limites de Gran Bretaña. Así que no decía nada y le seguía la corriente.
Tres días después, un impaciente Harry dejo a Maite sola en el hotel y se dirigió al museo.
-¿Por que me dejaste allí? -le pregunto con molestia Maite, por detrás de Harry casi al llegar al museo, quien dio un salto por el susto.
-Necesitas descansar -respondió el chico -además esta visita es en ingles, así que no necesito traductora-Fue lo ultimo en decir pues la guía ya comenzaba a hablar.
-…El vudú es una religión que se originó a partir de las creencias que poseían los pueblos que fueron trasladados como esclavos desde el África Occidental. El vudú se cuenta entre las religiones más antiguas del mundo, a caballo entre el politeísmo y el monoteísmo.-Decía la guía al comienzo del Tour por el museo.
El tráfico de esclavos hacia América produjo un fuerte fenómeno de sincretismo entre esta religión arcaica y las creencias cristianas de los esclavistas, así como con las religiones nativas de los lugares adonde se transportó a los esclavos. De aquí surgiría el vudú haitiano y un gran número de derivativos: la Regla de Ocha o Santería en Cuba, la Santería en República Dominicana, el Candomblé, la Umbanda y Kimbanda en Brasil, así como las manifestaciones africanistas en Puerto Rico y los demás países del área del caribe, etcétera. Algunos de estos derivativos han llegado a Europa en décadas recientes, sobre todo de la mano de emigrantes retornados.
El vudú ha sido un fuerte referente para la cultura popular, debido a la atribuida capacidad de los bokor para resucitar a los muertos y hacerlos trabajar en su provecho (zombies), así como la de provocar la muerte a voluntad. De igual interés popular han resultado otros elementos folclóricos como las muñecas vudú. Existe una amplia literatura y filmografía al respecto, que tiende a deformar y demonizar lo que hoy por hoy es la religión de más de 40 millones de personas en todo el mundo...
Y ahora al final del pasillo podrán encontrar una pieza única, el primer libro de vudú. Este estilo de hechicería era utilizado en varios puntos del mundo, algunas personas creen que viene de África pero muy pocos saben que se origino en Haití que es una isla en donde sin duda la mayoría de sus antecedentes son de aquel continente. Algunas personas juran que funciona, pero sin duda solo son historias que la gente cuenta-Luego señalo a la izquierda…-Ahora de su lado izquierdo encontraran la salida y posteriormente la tienda de regalos, que tengan todos un buen día-Dicho esto la guía salio de la vista de los visitantes.
-…Vamos a la tienda de souvenirs…-Dijo Harry a Maite…-Muero por comprarle un regalo a Ginny…-La chica siguió a Harry a la tienda, donde Harry le compro a Ginny un miniatura de una escoba voladora típica de Sudamérica y a Maite...
-¡Eso! -exclamo la chica, señalando un muñeco de vudu falso que había en el mostrador.
-¿Estas segura? -pregunto Harry extrañado -no prefieres un...
-No, quiero ese muñeco -dijo con rotundidad Maite -¡es tan encantador!
-Que raros son ustedes los americanos -murmuro Harry para sus adentros, mientras pagaba a la vendedora los objetos.
En la noche cenaron Feijoada (plato típico brasilero compuesto por porotos negros cocidos con carne seca y un tipo de chorizo, servida con arroz, mandioca y pedazos de naranjas Luego de ver una película, Maite decidió salir a divertirse.
-No, yo no quiero ir -dijo Harry -además la cena me dejo satisfecho y lo único que quiero ver es una cama para dormir.
-Bueno, tú te lo pierdes -con una encogida de hombros, Maite salio de la habitación.
Harry, por su parte, se quedo hasta tarde viendo películas y luego fue a acostarse a dormir. No sintió cuando llego Maite, pero lo próximo que oyó fue que Maite lo zarandeaba para despertarlo.
-Vamos Harry, despierta -le decía la chica -si fui yo la que se divirtió en la noche, no tu
Harry despertó bizqueando y, cuando vio a Maite recordó a lo que había venido y se levanto a toda velocidad. Maite se tapo la cara y Harry no se dio cuenta de por que lo hacia, hasta que se vio solo con ropa interior y se sonrojo.
-No te preocupes, ahorita salgo -dijo la chica.
Cuando entro al comedor, Harry vio a Maite que miraba la televisión con los ojos como platos.
-¿Que sucede? -pregunto Harry.
-Mira.
Vio en la televisión un despacho en vivo donde un periodista estaba en el museo que habían visitado ayer el y Maite, pero no entendía nada lo que decía el tipo, miro a Maite, como pidiendo respuesta.
-Ah, perdón -dijo Maite al caer en la cuenta de que Harry quería explicaciones -pues recuerdas ese libro de vudu que había en el museo -Harry asintió -pues anoche lo robaron, y no saben como, porque tenia protecciones tanto como muggles como mágicas y el guardia no vio ni oyó nada.
Harry hizo un poco de memoria y recordó aquel libro, pero recordó otra cosa...
-Ahh, ese libro que te quedaste mirando un buen rato -dijo finalmente Harry -parecías como hechizada viéndolo -aunque en realidad era que lo miraba con ojos avariciosos y emitieron un extraño destello, que le recordó a Voldemort en su juventud, cuando buscaba los objetos pertenecientes a los fundadores de Hogwarts para hacerlos Horrocruxes.
Después de desayunar, ambos se dirigieron al Ministerio de Magia para la primera sesión de entrenamiento de Harry. Este estaba emocionado, porque por fin conocería los poderosísimos hechizos que realizaban los americanos, pero se llevo un pequeña decepción al ver que los hechizos que les enseñaban eran casi los mismos que el sabia.
-Buenos días, Harry -le dijo Pablo al verlo -veo que estas un poco decepcionado, ¿Por que?
-Bueno, es que esperaba que ustedes supieran hechizos distintos a los que manejamos allá en Europa -dijo Harry algo azorado.
-Si, tienes razón -le dijo Pablo -pero aquí los enseñamos desde una perspectiva distinta, ¿te lo demuestro? -Harry asintió -bien, ¿Santhiago? -Pablo llamo a un chico delgado, con cara nerviosa -el es Santhiago -le dijo Pablo -entro hace unos meses al ministerio, y ha demostrado ser un alumno excepcional, veamos que puedes hacer con el.
Harry y Santhiago se pusieron frente a frente en una especie de tarima que invoco Pablo, Harry miraba como Santhiago lo miraba casi con temor («pan comido» pensó Harry), pero...
-¡Empiecen! -dijo Pablo, e inmediatamente Harry lanzo un «¡Expelliarmus!», que no llego a Santhiago, quien no había cambiado su expresión, luego lanzo un «¡Desmaius!», que iba directamente al chico, pero este hechizo antes de tocarlo se desvaneció. Santhiago estaba impasible, con la varita en alto, luego murmuro unas palabras y Harry se sintió paralizado. «Se parece al hechizo que me hizo Matthew el año pasado, debo concentrarme» pensó Harry, pero no pude zafarse del hechizo, en eso, Santhiago cambio la expresión de su cara y con una sonrisa de satisfacción dijo «¡Stupefy!» y Harry se desplomo.
-¿Ves que aquí exploramos los hechizos desde otra perspectiva? -le dijo Pablo a Harry, luego de despertarlo -Aquí canalizamos la magia a través de la mente, a veces no necesitamos la varita, y eso tendrás que aprender aquí, en Brasil.
Casi dos semanas después de ese tipo de entrenamiento por fin le llego carta de Ginny, pero había algo raro en ella, algo que no parecía igual que las demás.
Harry
¡Gracias! Por tu última carta, pero debo decirte que por seguridad de Hermione, no puedes pasar las navidades en casa, Joseph casi mata a Ron y la casa esta en continua protección solo la familia puede entrar, no es que tu no seas familia pero, no estabas aquí cuando se hizo el hechizo protector, en fin, lo siento, ya habrá otras navidades.
Se despide Ginny
La carta no parecía ser de ella, era una Ginny distinta, le hablaba con una clase de rechazo no eran sus típicas palabras de amor, además ¿No era parte de la familia?, pero si los Señores Weasley lo trataban igual que a un hijo. Pero después pensó en Hermione, tal vez eran ciertas sus palabras, debían estar en un gran peligro, así que muy a su pesar se quedo en Brasil un tiempo más, pero después de unas semanas ya no le llegaban cartas de Ginny.
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Harry aun se encontraba en Brasil, escribiendo una vez más otra carta para Ginny, era la cuarta carta en ese día, el que la correspondencia no le llegara le preocupaba bastante.
Ginny:
¡Por favor!, contéstame, en serio necesito saber de ti, saber que estas bien, pero sobre todo que… Te necesito, necesito saber que me extrañas y que piensas en mi, ¿Por qué sabes?, yo no he dejado de hacerlo.
Con amor Harry.
El chico estaba escribiendo las últimas palabras en la carta cuando la voz de Maite le hizo brincar de su asiento. Comenzaba a odiar esa manía de la chica, de llegar y no hacer ruido.
-..¿De nuevo?-Pregunto ella mientras se daba cuenta de que el chico parecía esconder la carta.-Harry, creo que deberías darte por vencido, si ella no te contesta es obvio que ya busco tu remplazo.
-..Cállate…-Le advirtió molesto en esos últimos días desquitaba todo su odio en la chica.
-..Yo solo trato de ayudarte…
-..Dije que te calles.-Le grito, la chica solo salio de su alcance.
Casi una hora después, el chico estaba redactando otra carta.
Ginny:
Tal vez exagero con las cartas, pero… El no estar cerca de ti, me hace pensar lo peor, te imagino con Krum y… Eso hace que miles de cosas, de horribles cosas pasen por mi cabeza, ¡por favor!, cuando puedas contéstame, por lo menos un "¡Hola!", me haces tanta falta.
Te amo.
Las cartas que le escribía una y otra vez eran muy parecidas, algunas veces cambiada el "Te amor" por "Te quiero" o "No puedo vivir sin ti", según Maite se estaba humillando demasiado, pero a el no le importaba, el quería saber de la chica, tenia que saber de ella.
Una noche Kingsley le llamo, como hacia cada tercer día solo para saber como estaba.
-..¿Aun no te contesta?....-Pregunto el hombre del otro lado del espejo al notar el rostro del chico bastante serio, además parecía bastante triste, jamás lo había visto de esa forma y el verlo así le hacia que su corazón se partiera.
-..No, no podrías traerla y… Necesito saber que pasa…-Le suplico el chico después de un rato, ¿Por qué no había pensando en eso?, si Kingsley y el mantenían comunicación con los espejos por que el no podría con Ginny, además le ayudaría mas el verla que leer sus cartas.
-..Me encantaría ayudarte, pero esta en un estricto entrenamiento y bueno yo tengo bastante trabajo…-Kingsley mentía Ginny no podía contestarle por que no estaba en Londres había viajado esa misma tarde a Bulgaria, pasaría por lo menos toda una semana con la familia Krum, para justo después de Navidad regresar y pasar Año Nuevo con su familia.-…Además te tengo un trabajo en Bulgaria.-Pensó rápidamente, ¿Qué pasaba si se encontraban y se arreglaban todos sus problemas?, noto que Harry hizo una mueca de odio, al escuchar el país, de ahí era Viktor Krum el tonto pelón – imitando a Ron – que parecía quitarle a su Ginny.
-..No puedes mandar a otra persona.-Le dijo de mal genio, si el no le ayudaba no tendría por que hacerle favores después de todo eran sus vacaciones.
-..No, tú tienes que ir. Además eso te mantendrá la mente ocupada. Créeme lo hago por tu bien.-Le ordeno y después le hablo con pena.
-..¿Cuando quieres que me vaya?-Pregunto resignado.
-..Ahora mismo...-Le confeso.
Harry toco la puerta de Maite quien se tardo bastante en abrirle, al momento de hacerlo parecía un poco nerviosa y su habitación olía mucho a incienso. ¿Qué era lo que hacia ahí adentro?
-..Eh… Nos vamos, hoy…-Le dijo después de un rato sobre todo al querer intentar ver lo que hacia la chica pero esta cerro la puerta por detrás y no pudo ver nada.
-..¿A donde?-Pregunto.
-..Bulgaria. Kingsley quiere que le haga un favor, tenemos una hora.-Le dijo después olvidando lo de la habitación de la chica.
-…Claro.-Le dijo rápidamente y abrió la puerta para de nuevo no dejar ver nada al chico.
Casi 10 horas después estaban en Bulgaria. Y resulta que el favor que Kingsley quería que hiciera era que le comprara típicos recuerdos del país, ¿Para eso lo mandaba del otro lado del mundo?, sin duda lo odiaba.
Para la noche de Navidad Harry no parecía de humor y Maite no parecía ayudarle mucho.
-..¡Vamos es Navidad!, por lo menos hay que divertirnos, oye yo no dije nada ayer pero en México celebramos noche buena, pero claro ustedes los Ingleses no, por favor, solo un trago y nos vamos, tenemos que celebrar.
-..¿Celebrar que?-Molesto.
-..Pues... ¡Por favor!, este año no fue tan malo, tienes empleo, estas entrenando para ser un excelente mago, y bueno yo… Estoy aprendiendo bastante.
-..Solo una copa y ya, no esperes que celebre mas.
-..¡Claro!...-Con una sonrisa bastante maliciosa, además de mirada un poco siniestra.
Casi una hora después llegaron a un restaurante bar de la ciudad, y justo después de cenar algo ligero, Harry no tenia mucho apetito, y a duras penas logro probar la sopa, pero justo después de levantarse de la mesa para regresar al hotel y quedarse por lo menos pensando en Ginny, Maite casi le obligo a quedarse aun que fuera una hora mas, pero ahora se encontraban en el bar que estaba casi del otro lado del restaurante.
-..Por nosotros.-Dijo Maite al momento de levantar la copa, Harry la imito pero después la miro un poco extrañado, ellos no eran nada como para decir "nosotros"…-Me refiero a que el próximo año sea mejor que este.-Agrego al notar la confusión en la mirada del chico.
-..Si lo que digas…-Mientras bebida un poco del trago, no estaba de humor para celebrar nada, así que lo único que hacia era darle por su lado a la Mexicana, además mientras rápido terminara con aquel tonto brindis mas rápido podría volver al hotel y lamentarse por pasar las navidades lejos de todos los que amaba.
-..Ahora vuelvo.-Murmuró Maite de la nada, abriendo sus grandes ojos, parecía un poco sorprendida después desapareció entre la multitud que iba al baño.
Justo cuando la chica lo dejo solo, Harry tenia el trago a la mitad, entonces comenzó a escuchar algunos murmullos cerca de el, sobre de todo del grupo de chicos que estaban casi a un metro de distancia de el.
-..¿Es el?..-Había un par de chicos que lo miraban bastante del otro lado de la barra, y además lo señalaban, el chico tubo la impresión de que tal vez hablan de otra persona, así que solo sacudió la cabeza pero después al escucharlos de nuevo, se dio cuenta de que era a el, a quien miraban con tanto interés.
-..No lo se, no se parece aun que tiene la cicatriz.-Decía una chica, Harry por su parte miro a otro lado e intento ignorarlos lo menos que necesitaba era admiradores.
-..¡Hola!...-Dijo un chico después de un rato de mirarlo…-Mmm..., pues nos estábamos preguntando algo, ¿eres Harry Potter?
-..Si…-Contesto algo molesto.
-..Wow, nos dejarías tomarte una foto…-Parecían bastante entusiasmados.
El chico se levanto y poso para la foto de aquellos por lo menos 5 chicos y chicas que ahora parecían fascinados por conocer en persona al legendario Harry Potter.
-..¿Que es todo ese escándalo?-Pregunto Viktor Krum del otro lado del lugar, ahora Ginny había mirado del otro lado intentando ver que pasaba pero no veía nada pues había un sin fin de gente que le estropeaba la vista además, ellos estaban casi del otro lado del restaurante. Y el bar estaba casi al rincón del local.
-..No lo se, no puedo ver…-Murmuro Ginny mientras estiraba el cuello.
-…Tal vez debería ir a ver…-Dijo el padre de Krum, rápidamente mientras se levanta de la mesa.
-…Querido, tenemos invitada...-Le advirtió su esposa haciendo reír a Ginny como a Krum, era extraño pero de casi todas las parejas que conocían ambos adolescentes, la mujer parecía siempre al mando. No por nada los padres de la pelirroja estaban como ejemplo numero uno.
-..Cierto, además no estoy trabajando, bueno ya será la próxima.-Se disculpo mientras volvía a sentarse...-¿Qué van a pedir?-Pregunto después mientras todos miraban la carta del menú.
-..¡Gracias!, a mi abuela le dará un infarto cuando vea que tengo una foto tuya, oye puedo hacerte otra pregunta… ¿Cómo es morir?-Le pregunto el chico de nuevo a Harry cuando ya habían terminada la "sesión" de fotos.
-..¿Ehh?-Harry puso una cara un poco extrañado, que el, recordara jamás había muerto.
-..Discúlpalo, es que hay rumores de que moriste y volviste a la vida, solo ignóralo.-Le contesto una de las chicas que acompañaba al grupo.
…-Después de que el grupo de admiradores se fueran alejando, Harry tomo su trago de nuevo y lo bebió de todo un sorbo, lentamente comenzó a sentir como se sentía un poco cansado.
-..Listo volví, oye no es justo te acabaste el trago, ahora tendremos que brindar de nuevo…-Le dijo Maite cuando se dio cuenta de que Harry había decido terminar con el brindis antes que ella.
-..No, yo creo que no…-Le dijo después el chico con un trago era suficiente no quería terminar borracho y no recordar nada de esa noche.
-..Oh vamos, solo un trago mas, no le hace daño a nadie.-Y el cantinero le sirvió un trago más, pero después de un rato Maite parecía buscar excusas para celebrar esa noche y por más tragos que bebían por igual parecía que solo a Harry le hacían efecto.
El chico despertó en su habitación de hotel desnudo, le dolía la cabeza y su aliento era fuertemente a alcohol, no recordaba nada, no sabia como había llegado hasta ahí, ni mucho menos como se había desvestido, después de un rato se dio un baño y bajo a desayunar, se encontró a Maite en el comedor del hotel.
-..¿Que noche he?-Fue lo único que se le ocurrió decir mientras se sentaba y tomaba la carta del menú.
-..Me lo dices a mi, tu fuiste el que se fue con esas chicas…-Le murmuro Maite sin preocupaciones, a decir verdad ni le miro a los ojos cuando hablo parecía bastante ocupada mientras leí el periódico la chica ya parecía llevar varios minutos en el comedor y por lo tonta lo único que tenia como desayuno – o lo que quedaba de el – era una taza de café y un pan.
-… ¿Chicas, que chicas?-Pregunto este rápidamente.
-..Oh Harry, no tienes que fingir conmigo.-Le dijo y dejo la lectura, después le miro directamente a los ojos.
-..¿Que quieres decir?-Pregunto de nuevo, esta vez no entendía a que se refería.
-..Bueno tu sabes, estabas coqueteando con ellas, y viceversa, después de unos tragos te fuiste con ellas del bar, y llegaste aquí, lo demás supongo que no tengo que recordártelo ¿o si?-Le dijo mientras de nuevo parecía poner atención a su lectura.
-..¿Quieres decir que?… ¡¿Crees que yo, dormí con ellas?!.-Era extraño pero no recordaba nada de lo que Maite le decía, no recordaba a aquellas chicas, ¿Cuántas chicas quería decir "chicas?, además por las palabras de la chica, le daba a entender que había pasado algo, ¿sexual?, eso le dio un escalofrío, mientras pensaba en esa idea.
-..Si, aun que eran 4, no se si pudiste con todas.-Le dijo bromeando sin notar que Harry se ponía mas nervioso de lo que ya estaba.
-..¿4?-Pregunto el chico mas aterrado que victorioso, estaba aterrado, había echo algo con esas chicas, y lo peor es que no recordaba nada, ¿Dónde estarían esas chicas?, ¿Se habrían marchado antes de que el despertara?, sentía que habían jugado con el. Pero lo peor de todo, sentía que había jugado y roto una promesa, que había echo ya un tiempo atrás, con su linda pelirroja Ginny Weasley.
Esta historia continuara.
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