Esto es una presentación de Paola Prieto y Matías Roa

Capitulo 17 – Sentimientos

Introducción: ¿Draco un hombre de bien?, el mundial de Quiddith llega por fin, pero alguien intenta matar a Ginny, ¿Quién quiere hacerle daño?, Harry jura descubrirlo además de proteger a la pelirroja aun que esta aun no le perdone lo ocurrido en Bulgaria.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Ginny se encontraba en casa terminando los últimos detalles de su equipaje, se iba todo un fin de semana a Australia con Viktor y su familia, pero había algo que parecía darle miedo, aquellas palabras de Harry, sobre la verdadera razón de aquel viaje, era algo que sin duda ella también había pensando antes pero que hasta ahora parecían a ver surgido efecto, bueno era simple; el día había llegado por fin.

Mientras la pelirroja tenia la mirada perdida intentando controlarse, se sentía como una completa loca preocupándose por cosas que estaba casi segura que no pasarían, conocía a Krum, estaba segura de que solo se estaba imaginando cosas.

Lolis, parecía terminar de llenar su equipaje mientras buscaba entre los cajones de la chica, según la amiga de la pelirroja, debía estar "preparada" para todo. Pero la palabra "preparada" era algo que no le agradaba mucho sobre todo la forma en que Lolis, lo decía.

-Bien, ¿Cuál prefieres?-Preguntó Lolis mientras sostenía dos trajes de baño bastante diminutos, uno era negro y el otro era blanco.

-No lo se, me da igual.-Murmuro la pelirroja mientras su mente parecía apoderarse de ella aun mas.

Ahora recordaba con claridad, ella había estado apunto de ceder y besarse con Harry, ¿Qué le había pasado?, ¿Si no hubiera llamado Krum e hubiera interrumpido el momento, que habría sucedido?, no quería ni pensar en eso, aun que por otra parte, aun guardaba aquel clavel entre su libro. Significaba eso que deseaba algo con que aferrarse al recuerdo, a la idea de que Harry aun sentía algo por ella y que parecía luchar por que aquella relación renaciera.

-Ginny, ¿Qué te pasa?-Preguntó Lolis mientras se acercaba a ella, y dejaba la ropa por un lado, ahora que la miraba con atención, esta parecía mirar hacia una esquina de la habitación sin parpadear siquiera.

Mientras tanto, no muy lejos de ahí, Harry había decido visitar de nuevo a Ginny, tenia que asegurarse de que esta no viajara con Krum a Australia, tenia que convencerla de su error, pero sobre todo quería darle las buenas noches, aun que no estaba seguro como iba a reaccionar la chica cuando lo viera en su habitación a esas horas de la noche.

Monto en su escoba, ya que esta era menos llamativa que la moto voladora, y con la capa invisible sobre sus hombros, se apareció no muy lejos de La Madriguera, se elevo hasta la ventana abierta de la chica, pues era la única que estaba aun encendida. Se quedo entre escondido debajo de la ventana, escuchando lo que pasaba, no quería llamar la atención además donde se encontraba jamás le verían.

-Nada, es solo que, aun tengo cosas que hacer...-Murmuro la pelirroja mientras regresaba en si. Después se quedo callada otro instante y Harry se preguntó, ¿Que seria lo que estaría pensando mucho y le impedía poner atención?, ¡Esperaba ser el la causa!

-Lo se, por eso me pediste ayuda, así que, ¿Negro o blanco?-Mientras volvía a elevar las prendas.

-Negro.-Murmuro la chica, el negro iba más con el tono de su piel y cabello.

-Bien ya tenemos el traje de baño, ahora lo mas importante, lencería.-Susurro Lolis mientras dejaba el bikini en la maleta abierta llena de ropa.

-Espera vas ayudarme a elegir mi ropa interior.-Bromeo Ginny cuando por fin dejo de pensar en al asunto de Australia y en Harry.

-No, no, no, ropa interior es distinto a lencería, por que en la ultima Krum debe verte, aun que yo en lo personal elegirá nada, pero como eres algo tímida, sin duda el segundo es mejor, así que, ¿Dónde lo guardas?-Le corrigió rápidamente mientras giraba la mirada a todos lados.

-No tengo.-Le contesto rápidamente.

-¡¿No tienes?!-Lolis grito de una forma que sin duda la mayoría de la casa podría escucharlos.

-Perdona, pero no ando por ahí comprando ropa interior con la intención de que me vean semi desnuda.-La pelirroja continuo bromeando.

-Bien, no es el fin del mundo, debes tener algo mejor. ¿Dónde están tus pijamas?

-Aquí.-Señalando un montón de ropa que estaba a un lado de su almohada.

-Es broma, no puedes mostrarte con Krum con eso. Tiene gatitos.

A Harry le gustaba esos gatitos, en ese momento el ojiverde no veía el problema de esas, pijamas, a el siempre le habían gustado. Pero continúo escuchando.

-Bien cuando tienes calor, ¿Qué usas?-Volvió a pregunta la amiga.

-Creo que esto.-Eran camisas de tirantes y short, pero nada provocadores.

-Hum, déjame ver que encuentro.-Le dijo Lolis mientras examinaba aquella prenda, no era muy apropiada para ese fin de semana. Después la amiga abrió el closet y comenzó a sacar ropa por todas partes.

Ginny por su parte, volvió con los sentimientos, se sentía culpable, aun sentía algo por Harry, pero no podía o no quería, volver con el, lo de Bulgaria había sido lo peor de todo, y eso era algo que jamás se le iba a olvidar.

-Wow.-Murmuro Lolis de la nada mientras la pelirroja le ponía atención.- ¿Cuándo compraste esto, y por que lo tenías oculto?-Se dio media vuelta y sostenía un diminuto baby doll de color blanco, que al parecer la pelirroja había dejado olvidado en el fondo de su closet.

-Dame eso...-Se lo arrebato de las manos. Ginny estaba mas roja que su tono de cabello, se había olvidado de esa prenda, y ahora recordaba para quien había echo la compra y eso era aun mas humillante.

-Esto es perfecto para Krum. ¿Cuándo lo compraste?-Murmuro Lolis sin prestar atención a la vergüenza de la chica.

Harry que no podía ver nada y no entendía muy bien eso de "perfecto para Krum", ¿Qué era lo que había encontrado Lolis?

-Hace dos años.-Confeso la pelirroja después de un largo silencio.

-Dos años...-Se quedo callada, intentaba hacer cuentas...-Espera, hace dos años aun salías con Potter, ¡Oh por dios, tu y Harry se acostaron! –Le grito después cuando comprendió.

Harry intento no reírse pero ahora se había elevando un poco mas y había visto eso de "perfecto", era un baby doll bastante seductor, que sin duda le habría encantado ver en el cuerpo de la chica, pero lo que mas gracia le hacia era que si la pelirroja lo había comprado dos años atrás, las palabras de Lolis tenían sentido, aun que no hubiera pasado nada.

-¿Que?, ¡no!..-Contesto bastante roja, no entendía por que se ponía así, después de todo era Lolis la que lo había descubierto y no su madre.

-¿Entonces?-No entendía, ¿Para que comprarlo si no pensaba usarlo?

-Pensaba usarlo con Harry, si es cierto, pero jamás lo use.-Era como si le hubiera leído la mente y supiera que había pensado.

-¿Por que?-Ahora estaba intrigada, también Harry.

-Terminamos.-Fue lo único que dijo mientras miraba hacia la ventana.

-Oh.-Murmuro algo apenada.

-Mira, el ultimo año en la escuela, el y yo pues, estuvimos apunto de hacerlo, pero, estábamos en la cabaña del guardabosques, y aun que el había sido muy generoso en perderse por unas horas, no me sentía confiada, ¿Qué pasaba si el llegaba y nos encontraba en plena acción, o aun peor, si algún profesor se le ocurría ir?, así que hicimos una promesa, se supone que seriamos los primeros para ambos, yo le dije que seria el único... En fin, después se fue al dichoso entrenamiento, así que durante casi un mes estuve pensando en bueno, pensaba usarlo cuando el volviera, ya sabes, darle una bienvenida, una buena bienvenida, se supone que era mi regalo de navidad, pero paso de lo de Bulgaria, y... Lo olvide.-Confeso lentamente la pelirroja mientras recordaba cosas, aun mirando por la ventana.

Harry noto que la chica tenia la mirada triste pero sobre todo que los ojos se le llenaban de lagrimas, se maldijo a si mismo, de no a ver cometido aquel tonto desliz en Bulgaria, ahora estaría celebrando su regreso en la cama con Ginny, su vida seria perfecta, empleo perfecto, novia perfecta, pero sobre todo, relación perfecta.

-Entiendo. ¿Vas a usarlo con Krum?-Preguntó después mientras Harry parecía comenzar a odiar a Lolis.

-No quiero. Krum me gusta, pero acostarme con el, es, distinto.-Confeso algo apenada, Harry simplemente sonrió, eso era exacto lo que quería escuchar, a Viktor Krum no lo amaba tanto como a el. Aun que estaba dudoso de usar la palabra "amor" para el sentimiento que podía existir en la pelirroja hacia el búlgaro.

-¿Y por que aceptaste ir con el a Australia?-Esa misma duda la tenia Harry en la cabeza. Esperaba que con Lolis esta se abriera un poco más y le contara la verdadera razón.

-Mira, ya se que todos piensan que este viaje es para "formalizar la relación" pero conozco a Krum es un caballero, y estoy segura de que no intentara hacer nada sin que yo este de acuerdo.-Murmuro bastante confiada.

-No me has contestado aun, ¿Por qué aceptaste?

-Por que, bueno, no lo se Australia tiene playas realmente hermosas.

-¿Segura?

-Si, que tan difícil es para todos creer, que Krum es un caballero.

-Un caballero puede llegar a hartarse ¿sabes?-Confeso fríamente dejando intrigada a Ginny.

-Pues en ese caso, tendré que decirle adiós.-Murmuro, en ese momento Harry para celebrar alzo las manos y perdió el equilibrio.

"Si", escucharon a las afueras de la casa y como alguien parecía golpearse.

-¿Que fue eso?-Preguntó Lolis. Ambas chicas corrieron hacia la ventana pero lo único que vieron, fue que alguien había caído en las flores que tanto quería Molly Weasley y las había destrozado, aun que no había rastro de ese "alguien". Era como si hubiera desaparecido.

Harry se encontraba algo herido pero en casa, por suerte para el pudo trasladarse en el momento exacto en el que había caído, justo antes de que Lolis y Ginny se asomaran y lo vieran, había caído justo en sima de aquel rosal y se había espinado.

Esa noche logro escuchar bastantes cosas que podía usar a su favor. Aun que por una parte, se sentía mal, pues algunas de esas cosas las había perdido.

---------------oo----------------oo--------------------oo----------------oo-----------------oo--------------

Ginny se encontraba en el Aeropuerto junto a Viktor, esperando a que los padres de este llegaran para tomar el avión, todos juntos e irse, el chico parecía leer mientras ella, miraba a todos lados un poco nerviosa, ¿Harry seria capaz de seguirla?, no estaba segura, además ¿Por qué pensaba en el?

-Ginny, ¿Qué te pasa?-Preguntó el búlgaro al notar como se comportaba su novia, miraba una y otra vez a todos lados, como si buscara a alguien.

-Nada, solo... ¿Estas seguro de que tus padres ya vienen?-Preguntó por quinta vez en esa ultima hora.

-Si no deben de tardar-Le aseguro el chico mientras miraba su reloj.

-¿Por que no salieron juntos?-Preguntó la chica después de un largo rato de silencio, ahora comenzaba a dudar, ¿Krum de verdad era un caballero?, ¿No habría sido capaz de inventar que sus padres vendrían solo para estar ellos dos solos?, en ese instante de verdad deseaba que Harry llegara.

-Bueno tenia que ir por ti, y Papá tenia una entrevista, ya sabes con eso del Mundial todo el mundo quiere tener exclusivas con los deportistas.-Le contesto mientras le sonreía.

-Si, lo se.-Murmuro la chica recordando a Rita dos días atrás, cuando parecía desesperada por saber detalles de su relación y si eso afectaría en un futuro en los partidos. Krum se acomodo para quedar junto a la chica y comenzó a tocarle el cabello de forma bastante coqueta, mientras esta parecía más nerviosa.

El jamás se había mostrado de esa forma, y eso comenzaba asustarle, pero bueno generalmente siempre estaban rodeados de amigos, prensa o incluso familia, que tal vez este solo deseaba mostrarse como era, pero la sola idea de conocer al verdadero Viktor Krum, seductor, romántico y hasta atrevido era algo que no parecía agradarle mucho, sobre todo si a este se le ocurría hacerlo en ese días a solas.

Se acerco lentamente al rostro de Ginny mientras continuaba jugando y tocándole el cabello, después con la otra mano libre le toco el rostro, mientras se le acercaba mas, bueno si Viktor iba a usar la seducción para besarla, era algo bueno, después de todo, lo hacia bastante bien, cuando estuvieron a punto de besarse, un niño llego gritando junto a ellos y les arrojo agua en el rostro con una pistola de juguete.

Ginny se sentía aliviada de eso, pues le daba el escape perfecto para salir de toda esa sensación seductora de Krum. El hombre solo sonrió gentilmente a la madre del niño y después se quito el resto de agua de la casa.

-Niños.-Murmuro Krum intentando calmarse mientras se acomodaba de nuevo en el asiento.

-Ahora vuelvo, tengo que ir al baño.-Le dijo la chica cuando sintió el rostro de Krum acercarse rápidamente hacia ella, para besarla.

-No tardes, el vuelo sale en 20 minutos.-Le dijo el chico mientras esta caminaba hacia los baños solo para calmarse un poco, necesitaba tiempo a solas para asimilar todo, no estaba segura de poder soportar eso durante tres días enteros.

Solo deseaba que de verdad los padres del chico llegaran a tiempo, cuando regreso a lado de su novio lo encontró hablando por teléfono algo preocupado, parecía discutir, cuando se acerco logro escuchar la conversación.

-Pero... ¿Están bien?, bueno supongo que no, pero... Nos vemos mañana.-Decía Viktor mientras su novia se le acercaba, después viendo la hora de nuevo en su reloj, colgó y tomo sus cosas mientras le extendía una mano a su novia, solo para indicar que tenían que tomar el vuelo.-Eran mis padres.-Murmuro antes de que la pelirroja le preguntara.-Tuvieron un problema y llegan hasta mañana, dicen que tomaran el vuelo en 7 horas, que nosotros tomemos este y nos ven en Australia.

-Oh, ¿Les paso algo malo?

-No, a Papá se le ocurrió subirse a una escoba mientras hacia un reportaje pero... Se cayó y ahora tiene el brazo roto.-Comenzó a decirle mientras entregaban los boletos y subían al avión.

La chica estaba preocupada, no por que se quedara sola con Krum toda la noche, si no por el hecho de que, el padre de este estaba herido, pero bueno después de todo los Sanadores de San Mungo eran bastante buenos así que no había mucho de que estar nerviosa.

Cuando llegaron a "La isla Fraser" en Australia, era de noche, al parecer la familia Krum tenía una casa de playa en ese lugar y ahora se quedarían ahí, la arena era de color marfil, muy blanca para ser verdad, el mar ahora parecía oscuro por la noche, pero sin duda las estrellas y la luna se reflejaban como un espejo en el agua. El calor no era tan intenso por las noches, pero había una fresca brisa.

El jardín del lugar era verde oscuro, sin duda muy bien cuidado, flores por doquier adornaban el lugar, la casa de color blanca, resaltaba en la oscuridad, y por dentro parecía una casa normal, había electricidad, el decorado del lugar, era muy ligero, los muebles de tela color café claro con almohadas blancas, la cocina muy bien equipada, una repisa con muchos libros, películas, y hasta cds de música, un pequeño mini bar, junto a la ventana principal de la sala. No tenia finta de ser una casa comun en la playa.

-Es de mis padres, un regalo de bodas de mis abuelos. Cada año venimos aquí.-Le explico el búlgaro, casi al instante de entrar al lugar.

-Oh, es linda.-Y vaya que lo era, para ser una casa de playa, que solo usarían en las vacaciones, estaba muy bien equipada.

-Bueno, subamos te mostrare tu habitación.-Le dijo mientras tomaba las maletas y subía primero. La chica le siguió sin dejar de mirar todo el lugar. Cuando al final el chico le mostró la que seria su habitación en esos tres días, se dio cuenta de que su habitación y la de Krum estaban separadas por la habitación de los padres de este. Eso era un alivio.

Al momento de entrar el lugar tenía un amplio armario, tenia una ventana que daba hacia el jardín trasero de la casa, en donde había un columpio y una resbaladilla, además de una casa en el árbol, en donde la pelirroja pensó que el chico habría usado durante su niñez, las paredes de la habitación eran de color gris claro, que contrastaban con la cama de color café oscuro.

Aun que la habitación parecía muy sencilla, sin duda habían usado muy bien las mezclas de colores, era casi una replica exacta de la habitación que tenia en casa de sus padres.

-¿Qué, quieres hacer primero?-Preguntó el chico después de un rato de silencio, sobre todo cuando dejo las maletas de la chica en el suelo de la habitación.- ¿Tienes hambre?, puedo preparar lasaña, es mi especialidad.-Le murmuro después con una sonrisa.

-Claro.-Le dijo la chica, sin prestar mucha atención a lo que su novio le decía, ni noto cuando Krum la dejo sola en la habitación, y cuando lo hizo el olor a comida, fue la causa que la hizo darse cuenta de que estaba sola en el cuarto. Se dio un rápido baño para después bajar a la sala.

-¡Ah!, iba a ir por ti, la cena esta lista.-Le dijo Krum cuando la vio bajar y acercarse a la cocina. Miro hacia el comedor pero estaba vacía, al parecer no comerían ahí.

-¿Dónde cenaremos?-Preguntó la chica algo dudosa de la respuesta.

-En la sala, junto a la chimenea, el frió esta subiendo y pensé que sería mejor.-Le dijo serio pero sin duda la chica parecía entender hacia donde iba todo eso, sobre todo cuando llego a la sala de la casa, vio ahí algunas velas encendías además de la chimenea ardiendo, dos copas de vino tinto llenas hasta el tope además de la botella a la mitad justo a un lado, y la pasta.

La chica trago saliva algo nerviosa mientras notaba al chico acercarse a la mesa de la sala, tomar las dos copas de vino, para después entregarle la suya.

-Es un lindo detalle.-Murmuro después intentando controlarse, ¿Krum no seria capaz o si?, bueno, la chimenea, las velas, el licor, ellos dos solos.

Eran demasiadas cosas, ahora comenzaba a entrarle el miedo. Viktor le cedió el paso y le ofreció asiento, durante el tiempo que estuvieron comiendo, las cosas fueron normales, haciendo que el miedo de la pelirroja se esfumara de nuevo, hasta que...

Cuando la pasta parecía a ver desparecido de los platos de ambos, el chico sirvió un poco más de vino tinto para Ginny, la copa de la chica estaba medio vacía, pero en cosa de segundos volvió a estar llena, Krum por su parte era la tercera copa que terminaba. Claro no estaba borracho, solo un poco alegre, se podría decir que con el alcohol en su cuerpo se sentía mas atrevido. Como si el licor le diera valor. ¿Pero el valor para que?

-No has visto las estrellas, son hermosas en esta época.-Le dijo mientras la tomaba de la mano y la llevaba a la parte trasera de la casa, ahí entre dos grandes árboles a poca distancia había colocado una hamaca.

Ambos se sentaron con las copas aun en la mano, y ahora al aire libre la chica se sentía un poco mas tranquila, en cualquier caso, si este intentaba algo mas, podría gritar, aun que bueno, el vecino parecía no estar en casa pues, las luces estaban apagadas. ¿Qué hora seria?, tal vez la hora necesaria para irse a dormir, ¿O tal vez eso era lo que quería Krum, irse a dormir, con ella?

Lo comprobó cuando este se le acerco más y le puso la mano sobre el hombro después tocándole el cabello como lo había echo esa misma mañana, hizo que la piel de la chica se erizara, y no por la sensación, si no por miedo.

-La luna llena es muy romántica, ¿No?-Le dijo después muy cerca del oído con una voz bastante seductora. Sin duda no le gustaba hacía donde iba eso.

-Bueno depende, con quien estés.-Dijo bromeando.-Si hay un licántropo cerca, dudo mucho que sea tranquilidad.-Le explico rápidamente pues este le miro un poco intrigado, vio que Krum tomaba otro sorbo de aquel licor, un gran sorbo, que acabo con la mitad del contenido.

-Tienes razón...-Dijo bostezando y la chica vio un escape en eso.

-Ya es tarde, deberíamos dormir.-Se levanto de la hamaca rápidamente y caminaba hacia la casa.

-Si, pero, no te gustaría quedarte afuera y mirar las estrellas.-Mientras la tomaba de la cintura a mitad del camino, y cuando le hablo lo hizo de nuevo en el odio con aquella voz seductora.

-La verdad no, hace bastante frió.-Le respondió temblando, no tenia frío pero era mejor aparentarlo.

-Bueno puedo, abrazarte.-Le dijo con una sonrisa seductora, pero que solo hizo que la chica se pusiera mas nerviosa de lo que ya estaba.

-En realidad prefiero un suéter.-Le dijo mientras se alejaba de el.

-Ginn, ¿Que te pasa?-Le preguntó cuando la vio bastante lejos de el.

-Nada, es solo que.-Murmuro rápidamente mientras continuaba caminando hacia la casa.

-Te asusto cierto.-Parecía comprender, se mantenía bastante alejada de sus brazos.

-No, es solo, que…-Estuvo apunto de decirle la verdad, claro que la asustaba...-Fue un vuelo muy largo, y estoy algo cansada.-Le dijo mientras bostezaba ampliamente.-Por favor vamos a dormir, si.-Le dijo rápidamente y este se le acerco, la tomo por la cintura.

-Puedo darte un beso de buenas noches.-Le dijo este mientras la sujetaba muy fuerte, no le dio tiempo de responder, casi en seguida sintió sus labios junto a los suyos, y el poco aliento que le quedaba se fue agotando.

El jamás la había besado así, y eso le daba miedo, no estaba segura si era por el alcohol, o por otra razón, esperaba, sin duda deseaba, que fuera el alcohol, entonces, el búlgaro le soltó bruscamente mientras miraban a una ardilla junto a ellos, al parecer esta le había mordido el tobillo al chico.

-¿Qué es lo que pasa, es el día de molestarme?-Murmuro el chico mientras ahuyentaba a la ardilla, que ahora se había subido al árbol y le arrojaba bellotas; adiestra y siniestra.

-Suerte con eso, y nos vemos mañana.-Le grito Ginny mientras entraba rápidamente a la casa y después se encerró en su habitación.

Si no fuera por esa ardilla loca, jamás se habría quitado a Krum de encima, aun parada junto a la puerta, giro la mirada hacia la cama, arriba de su almohada había un clavel rosa con las puntas rojas, esa flor no estaba ahí, era imposible que Viktor la hubiera dejado ahí, dado que el único que sabia que le gustaban esas flores era Harry, pero bueno en esos días Lolis parecía conspirar en su contra y parecía ayudar a su novio, dando miles de datos que ella no deseaba darle, como el sobrenombre que ahora el búlgaro usaba, "Ginn" en lugar de Ginny.

Recordó la charla de aquel baby doll la noche anterior en su casa, mientras sonreía, se acerco a la cama, y cuando estuvo a punto de tomar la flor, alguien le tomo la mano y apareció de la nada ante su vista.

-¡Hola!-La voz de Harry le susurro junto al oído izquierdo tan dulcemente, que por un momento pareció calmar a la chica.

-¡Hola!-Le devolvió el saludo de la misma forma, estaba feliz de que fuera el y no Krum.

-Wow, esto es nuevo, no vas a pegarme.-Harry estaba sorprendido de la reacción de la chica.

-¿Qué haces aquí?-Le pregunto cuando parecía recobrar la razón, aun que el clavel le hacia olvidar algunas cosas.

-Sabía que era bastante bueno para ser verdad. Pues estoy aquí para salvarte de Krum.-Le dijo mientras se acomodaba en la cama.

-¿De que hablas?-No entendía, además, ¿Por qué tenia que recostarse en su cama?, después le ofreció asiento junto a el, ella solo se sentó en la orilla. Mientras Harry la miraba desde el otro lado de la cama.

-Por favor, crees que la ardilla se puso así por nada, y que aquel niño en el aeropuerto los, mojo solo por que, quería hacerlo.-Le confeso acercándose a ella.

-Me has estado siguiendo desde Londres.-Le susurro algo agradecida, pues este la cuidaba desde el primer momento, pero entonces, ¿Si el estaba ahí junto a ella todo el tiempo, la habría visto desnuda cuando se duchaba?

-Tal vez…. Oye, debes admitir que sin mi aquí, Krum te habría obligado a hacer algo, que tu no quieres, por lo menos no con el.-Le respondió Harry con una sonrisa picara, sin notar las dudas de la chica en su cabeza, ahora recordaba aquel "regalo de navidad" que hubiera sido suyo, ¿Pero podría recuperarlo, después de todo ese tiempo?

-Te equivocas.-Estaba molesta, en verdad molesta, ella era capaz de cuidarse no lo necesitaba. ¿Cierto?

-Entonces, ¿Por que cerraste la puerta con llave?-De alguna forma la chica imagino que hablaba en voz alta, o que de verdad Harry podía leer su expresión en el rostro…-Ginny, soy un tonto, lo se, lo he dicho muchas veces, pero la cosa es que estoy arrepentido....-Se quedo callado mientras parecía hacer memoria...-Y quiero una décima octava oportunidad.-Le hablo dulcemente mientras le tocaba el rostro y ahora los pensamientos de la chica se esfumaban.

La chica sonrío ante el comentario, después de todo, el chico contaba todas aquellas peleas además de reconciliaciones a lo largo de los años. Y aun que no se habían peleado 18 veces - hasta donde ella recordaba - por la forma en que lo dijo, le causo gracia.

-Aun te hago sonreír… Y debes admitir que eso es difícil… Dime, ¿Que hago para que me perdones?-Sin darse cuenta, comenzaron a acercarse lentamente, hasta besarse.

Era como si Krum no existiera, como si aquel tonto desliz en Bulgaria jamás hubiera pasado, como si aquel fin, de semana fuera solo de ellos dos. Y ahora recostados sobre la cama, besándose apasionadamente – para no ser novios – mientras las manos de Harry recorrían desde el rostro de la chica, hasta su cintura, esta parecía hacer lo mismo en su espalda, hasta el bien formado abdomen del ojiverde, y con las respiraciones bastantes agitadas, continuaban besándose con amor, y pasión, era como si el tiempo jamás hubiera pasado en su relación, pero sobre todo parecían dejar salir todos los sentimientos enterrados y hasta olvidados.

Se habrían empezado a desnudar, de no ser por el celular del chico que interrumpió bruscamente la escena, la pelirroja pudo notar el nombre de Maite en la pantalla del teléfono de Harry, ¿Qué acaso siempre estaban juntos?, mientras se apartaba lo suficiente de las caricias de este, y cuando parecía que el aire le llegaba a los pulmones y con eso el cerebro comenzó a trabajarle, en vez de sus hormonas, se dio cuenta de lo que había estado apunto de hacer con el chico. Se arreglo la ropa rápidamente mientras intentaba ver la forma de explicar su reacción.

-¿Qué quieres?-Le preguntó bastante molesto cuando contesto, no le gustaba que lo interrumpieran y mucho menos cuando estaba a punto de... ¡Estaba apunto de hacer el amor con Ginny!, si, eso habría pasado, de no ser por su interrupción.

-¡Que carácter!, ¿A caso no me puedo preocupar por ti?, por cierto, ¿Dónde has estado?-Estaba ofendida y molesta.

-No es de tu incumbencia.-Le soltó aun mas molesto, estaba seguro de que volver a intentar lo que había pasado esa noche entre el y la pelirroja le costaría mas trabajo. Pero ya no habría vuelta atrás, se habían besado y casi desnudado. ¿Qué excusa le daría?, no había ninguna en el mundo para ocultar lo que sentían.

-Bien, pero te recuerdo que habías quedado en llevar a Teddy al Zoológico... Andrómeda te estuvo buscando.-Le soltó rápidamente.

-¿En serio?, que raro, por que hable con ella ayer y le dije que no podría.-Le murmuro triunfante.

-Pues tal vez se le olvido, no lo se, pero estuvo aquí, además no es la única que te busca, Kingsley esta desesperado por saber donde estas.-Intentaba confundirlo y molestarlo.

-Sobre Kingsley le dije que me tomaría estos días libres y estuvo de acuerdo.-Le recordó mientras comenzaba a odiar a la morena.

-Pues no lo se... Yo solo te doy los recados.-Le murmuro bruscamente mientras parecía nerviosa.-Pero no me has contestado aun, ¿Dónde estas?-Le preguntó como si entre ellos dos hubiera algo, no era el tono de preocupación que tendría una "amiga", si no mas bien, como si ella debería saber siempre donde estaba.

-Maite, te lo diré de esta forma, consíguete una vida, y déjame en paz.-Le grito mientras colgaba bruscamente, estaba seguro que ese grito podría decirle a Krum que estaba ahí, pero no le importaba.

Se giro hacia Ginny que ahora lo miraba desde la puerta.

-Perdona por la interrupción, ¿En que estábamos?-Le dijo después mientras le sonreía tímidamente para después, acercarse a ella para intentar continuar lo que habían dejado.

-Será mejor que te vayas.-Mientras extendía los brazos y los apoyaba en el pecho del ojiverde, para quedar fuera de su alcance

-¿Qué?, Ginny, tu y yo nacimos para estar juntos. ¿Dime, por que otra razón derrote y sobreviví a Voldemort?, estamos hechos el uno para el otro.-No estaba seguro sobre el primer intento de muerte que tuvo, pero sobre el ultimo, de ese si estaba seguro, había pensando en ella todo ese tiempo y justo antes de morir, para el esa era la razón suficiente, ¿Por qué no era obvio para ella?

-Yo tengo novio.-Le recordó, aun que en realidad también parecía un recordatorio para ella. ¿Qué era lo que había pasado por su cabeza unos minutos atrás, estaba apunto de acostarse con Harry?, aun que acostarse no era la palabra exacta, pero recordando bulgaria, se rectifico, para el chico solo seria eso y adiós para siempre.

-Sabes que eso se puede arreglar.-Le sugirió mientras sonreía coquetamente. Si Krum parecía ser el problema, solo tendría que terminar con el.

-En serio vete.-Le señalo hacia la ventana bastante molesta, no estaba seguro de que la puerta fuera una buena idea.

-No me puedes obligar, también son mis vacaciones.-Le murmuro mientras caminaba hacia ella.

-Si, pero no tienes por que pasarlas aquí.-Mientras le apuntaba con la varita, tenia que sacarlo de ahí, no solo por el propio bien del ojiverde, si no también por Krum y el suyo, tenerlo cerca era una completa tortura para ella, sobre todo ahora que parecía recordar a la perfección sus caricias.-No me obligues a lastimarte.-Retándolo a que se fuera por su propio pie.

-Lo dudo ya lo has hecho, por lo visto prefieres a Krum, ¿Por qué, dime?-Le dijo mientras caminaba hacia la ventana, después se volteo para mirarla.- ¿Por qué lo prefieres, que tiene que yo no puedo darte?-No entendía cual era la razón, pero sin duda necesitaba saber que estaba haciendo mal.

-Es simple, el no me engaña.-Le murmuro mientras comenzaba a llorar. No le gustaba recordarlo, pero si el quería la razón, ella no iba a mentirle.

-¡¿Jamás me lo vas a perdonar?! -Le dijo mientras se acercaba de nuevo a ella.-...Ya te dije que yo....-Comenzó a intentar decirle de nuevo, que lo sentia con todo el alma, y que estaba arrepentido, pero no lo dejo terminar.

-¡El que no lo recuerdes, no quiere decir que yo no! Yo te vi, te fuiste con ellas, y... Mira, no te culpo realmente, no éramos novios, pero.... La cosa es que, rompiste una promesa.-Tenia que aclararle la razón por la cual se ponía así.

-¿Crees que lo hice a propósito?-Ya estaba harto de decirle que el jamás lo había planeado así. Aun que estaba de acuerdo era su culpa y solo de el. ¿Pero eso no bastaba, para perdonarlo?

-Dímelo tú.-Le susurro mientras se quitaba las lagrimas de los ojos. Ella en su lugar jamás se habria ido a emborrachar.

-Ginny, lo hecho, hecho esta, no puedo cambiarlo.-Le dijo con tono cansado en sus palabras, después dando un gran respiro mientras intentaba calmarse.- ¿A caso no te importa que, yo te ame?, solo dime ¿Que hago?, ¡Por favor!...-Ahora el parecía llorar.-Si el problema es la promesa, entonces, ¡Esta bien, duerme con Krum, pero, por favor, no me dejes! No podría vivir sin ti.-La sola idea de imaginar a Viktor amándola de la forma que el deseaba, le partía el corazon, pero ese era el castigo que merecía.

-¿Ginny?-Tocaron la puerta y la voz de Viktor los hizo dar un salto a los dos. ¿Los habria escuchado discutir?

Dentro de la habitación Harry y Ginny se miraron algo asustados mientras esperaban.

-Yo... Necesito hablar contigo, es que, yo jamás soy así, en serio, creo que el alcohol es la causa, no es que intente justificarme pero...-Intentaba disculparse con ella, pero no estaba seguro de que las palabras que usaba eran las correctas, se quedo callado y noto que esta no parecía responderle.

Harry estaba sorprendido de la disculpa del búlgaro, no era ni la mitad de las palabras que el ya había usado y Ginny seguía en la misma posición. Si Krum intentaba quedarse con ella, debía esforzarse mas, ¿Qué era lo que pasaba por su cabeza, estaba deseándole suerte a Viktor?

-De verdad necesito saber que no estas molesta conmigo, que no me odias. Entiendo si quieres regresar a casa, es solo que, no puedes culparme por amarte.-Le soltó mientras imaginaba que su relación se había acabo sin ni siquiera comenzar aun. Se quedo callado de nuevo unos minutos más y después agrego.-Buenas noches-Mientras se giraba y comenzaba a dar unos pasos.

Escucho que la puerta se abrió bruscamente, y Ginny se asomo.

-No estoy molesta, simplemente no vuelvas a intentarlo, no sin, consentimiento... Es solo que no estoy lista aun, para esto.-Le susurro mientras se mantenía alejada del chico por la puerta medio abierta, como si intentara ocultarse. En realidad intentaba ocultar a Harry.

-Entiendo, buenas noches-Le sonrió tímidamente con la mirada en el suelo, estaba apenado, después le miro a los ojos, mientras notaba que esta le sonreía, se despidió con la mirada y se fue a su habitación.

Cuando Ginny cerró de nuevo la puerta, Harry le miraba molesto, y desilusionado a la vez.

-¿A el si lo perdonas?-Le exigió una explicación.

-Ya discutimos esto, vete.-Le dijo mientras sacaba de nuevo su varita y le apuntaba; esta vez no lo pensó dos veces, y de nuevo una corriente eléctrica le pasó por el cuerpo al ojiverde.

-Bien me voy a ir, pero necesito que me aclares algo.-Le dijo recordando lo que habían estado a punto de hacer y aquel baby doll.-Exijo mi regalo de Navidad, atrasado.-Cuando le hablo de nuevo, lo hizo con una mirada picara.

-¿De que hablas?-Nerviosa y asustada.

-Una prenda de color blanco, que compraste hace dos años, pero que pensabas darme en Navidad.-Comenzó a decir lentamente mientras notaba que Ginny parecía ahora más nerviosa, la chica se tenso ¿El sabría algo de aquel baby doll?

-¿De verdad no se de que hablas?-Intentando hacer tiempo.

-Bien, si no quieres decirme, pero... Tarde o temprano, ese baby doll exigirá ser estrenado y espero, que ese sea yo.-Le murmuro mientras salía de ahí con una sonrisa triunfante.

Cuando el chico estuvo fuera de la casa, la pelirroja cerró la ventana con seguro, para evitar que este volviera a entrar, aun que, estaba segura de que si el ojiverde intentaba estar cerca de ella, le quitaría el seguro.

A la mañana siguiente, los padres de Krum llegaron, y tal como había dicho el búlgaro, su padre tenia la pierna enyesada, por lo menos no le había mentido en eso, y con los padres del chico en casa, las cosas fueron mas tranquilas, Krum intentaba que la chica le perdonara la actitud de la noche anterior, que se convirtió en una clase de esclavo, para ella.

Hacia todo lo que ella le pedía, Harry por su parte los vigilaba de cerca, se había transformado en un anciano esa tarde en las playas para que Ginny no lo descubriera, no le hablaba pero por lo menos el vigilarla y saber que estaba a salvo era algo bueno, Krum no intento besarla de nuevo, y Ginny en parte, no lo besaba, según lo que había alcanzado a escuchar el ojiverde, era su castigo por lo de la noche anterior.

Aun que por otra parte, la pelirroja lo hacia solo para poner sus sentimiento en orden, lo que había estado a punto de hacer con Harry, le hacía sentirse culpable, no solo por las mentiras que parecía decirse pues, sin duda aun amaba al ojiverde, pero por otra parte, comenzaba a nacer un sentimiento por Viktor, pero ¿Era amor, del mismo que había sentido, - o debía decir sentia - por Harry?

Sin duda era una pregunta que no era fácil responder, los días que pasaron en las playas de Australia, fueron un poco rutinarias, por las mañanas se iban a explorar o iban de compras al pueblo, las tardes las pasaban en el mar, por las noches justo después de cenar se quedaban jugando toda la familia, incluida Ginny, a las Cartas, Domino, incluso Ajedrez, en el jardín de la casa.

Para cuando el fin de semana llego a su fin, Ginny regreso a casa con un tono marrón en la piel, pero aun así podía notarse las pecas en el rostro de esta, Krum por su parte se había bronceado de mas y le dolían los brazos, Harry por su parte tenia el mismo tono de su piel solo un tono mas oscuro, no parecía que se hubiera ido a la playa.

---------------oo----------------oo--------------------oo----------------oo-----------------oo--------------

--- Flash Back ---

Hermione se encontraba en su oficina algo nerviosa, se suponía que esa misma tarde tenía aquella cita con Draco Malfoy, en donde comenzarían a trabajar juntos, Ron había cancelado todos sus compromisos en Sortilegios Weasley solo para estar a lado de su novia. No le agradaba la idea de dejarla sola junto a Malfoy, además ella necesitaba apoyo y el iba a dárselo.

-Bueno, los dejo solos para que hablen.-Murmuro Kingsley justo cuando acompaño a Draco hasta la oficina de la castaña.

El rubio se habia cortado el cabello, pero aun así parecía algo rebelde, se había dejado unas patillas, iba de traje bastante elegante, y con una sonrisa algo tímida. Parecía más nervioso que Hermione.

-Hola.-Murmuro antes de entrar. Hermione y Ron solo le devolvieron el saludo por ser amables.-Bueno... Esto es algo difícil, fue más fácil frente al espejo.-Murmuro lo ultimo para si mismo.

-¿Que es lo que quieres Malfoy?-Preguntó Ron bastante agresivo.

-Ron.-Murmuro Hermione algo apenada aun que también tenía la duda.

-No, déjalo Granger... Miren se que en estos últimos años me comporte como un idiota, lo acepto, pero he cambiado, y... Bueno quiero ayudar en este caso.

-¿Por qué?-Preguntó Hermione dulcemente.

-Bueno, en primer lugar, el tema es fascinante, y... Bueno seamos sinceros, quiero ayudar a la comunidad mágica en general.

-¿Algún beneficio personal?-Preguntó Ron de nuevo mirándole desde la esquina.

-Si lo vez de otro punto de vista, tal vez.-Confeso el rubio después mientras tomaba asiento. Se quedaron callados unos minutos, pero el chico volvió a hablar y por primera vez en casi toda su vida, le hablo a la castaña de forma educada.-Hermione, quiero ayudarte, si no quieres mi ayuda, entonces me voy.-La chica se asombro de lo formal y educado que hablaba con ella.

-¿Exactamente en que quieres ayudar?-Le soltó la chica evitando que este saliera de la oficina.

-En todo como me sea posible. Se que aun te faltan bastantes firmas.-Le murmuro cuando se dio vuelta casi antes de llegar a la puerta.

-Bueno la mitad, en realidad no es mucho.-Susurro la chica algo apenada. Casi medio año y aun no tenia las firmas que necesitaba, se sentia inútil.

-Pues te aseguro que conmigo de tu parte, podemos conseguir más de las necesarias. Incluso querrán participar. ¡Por favor!, solo dame una oportunidad, juro portarme bien, si no lo hago, tu guardaespaldas podrá lastimarme, no pienso poner resistencia.-Murmuro mientras se acercaba de nuevo y se sentaba.

-Eso seria relajante.-Ron imaginaba vengarse de todas las que les había echo en la escuela.

-No es necesario.-Le corrigió Hermione.

-Bien, te importa si comenzamos en este momento.-

-Claro, pero...-Miro a Ron quien le negó con la cabeza y salio de ahí...- Hay que esperar solo 10 minutos.

-¿Por qué?-Algo intrigado.

-Es una larga historia, después te la cuento-No sabia por que le había dicho eso, no eran tan amigos.

, y ¿Cuánto firmas llevas en total?-Preguntó después intentando sacar platica, mientras Hermione sacaba sus papeles y le mostraba.

--- Fin Flash Back ---

Ron se encontraba en su habitación algo; molesto, cansado y hasta desanimado, debía terminar algo de la tienda, estaba desarrollando junto a Anna una nueva clase de chivatoscopios, que hasta la fecha no les estaban dando buenos resultados.

La idea de una descarga eléctrica en vez de humo en la esfera, había sido su primera opción, pero les ponía la piel de gallina solo pensar en eso, además de que les dejaba el cabello estropeado. Pues algunas veces las descargas duraban demasiado tiempo. Pero no solo eso parecía ocupar su mente, cierto rubio de nombre Draco Malfoy le ponía aun más molesto.

Se estaba llevando bien con su novia y eso le daba miedo. ¿Cuáles eran las verdaderas intenciones del chico?, pero sobre todo, ¿Por qué a Hermione no parecía preocuparle?, y como si la hubiera llamado con la mente la puerta se abrió y la chica apareció en el lugar.

-¿Estas ocupado?-Preguntó mientras le miraba algo coqueta desde la puerta.

El chico arrojo lo que estaba haciendo debajo de la cama, dio unos golpes con la mano extendida sobre la cama, junto a el, mientras le daba a entender a la chica que podía quedarse. Esta sonrió ampliamente, se acerco a el, se acomodo en la cama, y sintió los brazos del chico tomarla por la cintura, mientras la atraía mas hacia el, esta reposo su cabeza en el pecho de su novio. Se quedaron así unos minutos en silencio mientras se abrazaban.

Algunas veces se quedaban así horas, hasta que se quedaban dormidos, era su forma de despejar su mente, de olvidar sus problemas. Y aun que la respiración de Hermione era lenta y tranquilizadora que parecía arrullarlos, para la mente de Ron aun existía aquel miedo, aquella duda sobre Draco Malfoy.

Lo sabia, se comportaba como un tonto, pero bueno, siempre había tenido miedo de perder a la castaña, aun siendo solo amigos años atrás, tenia terror, y ahora que las cosas habían mejorado, eran novios y ahora amantes, que la idea de que esta buscara algo mejor, para terminar su vida, y que el no estuviera presente, sin duda lo ponía nervioso, molesto, triste, eran demasiados sentimientos que no estaba seguro de clasificarlos uno a uno.

Pero por otra parte siempre hablaban del futuro, de vivir juntos, pero ¿La chica lo tomaba a broma o sus palabras eran en serio?, por que para el era muy en serio.

.-Le dijo el chico dulcemente mientras notaba que esta parecía despertar, o más bien salir del encanto del sueño, pues estaba tan a gusto en los brazos del pelirrojo que el sueño ya se estaba apoderando de su mente.

-Si.-Le dijo con voz baja, mientras se movía en sus brazos solo para mirarle directamente a los ojos.

-¿Qué piensas de Malfoy?, me refiero a... Bueno, ¿De verdad le crees, que cambio?-No estaba seguro por donde comenzar la charla.

-Tal vez... No lo se, el se comporta diferente.-Le contesto sin darle mucha importancia.

-Lo se.-Murmuro mientras pasaba los dedos de su mano por la espalda de la chica una y otra vez.

-¿Pasa algo?-Pregunto después de un largo rato, noto que Ron ya no le hacia cariños se había quedado quieto.

-Mira, vas a creer que estoy loco, pero... Esta tarde te estaba observando de manera extraña.-Comenzó a explicarle lentamente recordando cada detalle, pero sobre todo, intentando no imaginar cosas.

-¿Extraña?-No entendía, Malfoy siempre había sido extraño.

-Lo que quiero decir es que, recuerdas la mirada que tenia Harry cuando veía a Cho.

-Te refieres a que hacia bizcos.-Bromeo la chica.

-No.-Grito divertido provocando que se relajara un poco más.-Era como si ella fuera una clase de estrella, y lo dejaba ciego, sin habla.

-¿Qué tiene que ver con los cambios de Malfoy?-No parecía entender a donde quería llegar su novio.

-Bueno que el te miraba casi de la misma forma. Como si tú fueras su luz cegadora, ya no es la mirada de desprecio de antes si no alguna clase de admiración, de adoración... -Intento explicarle, y después de un largo silencio por parte de ambos la chica pareció entender.

-Estas diciendo que Draco esta....-Murmuro lentamente mientras intentaba entender.

-Enamorado de ti. Si; eso digo.-En cuanto lo dijo la chica comenzó a reírse, después de varios minutos así comenzó a calmarse mientras parecía recuperar el aliento.

-Lo siento, es solo que... Ron, ¿De verdad estas, celoso de Draco?-Comento Hermione bastante asombrada, era increíble para ella que el chico pensara así.

-¿Qué, si vieras como te mira, no estarías así?-Intentando justificarse.

-Amor, estamos hablando de Draco Malfoy, el chico que se cree superior a todos, ¿De verdad crees que el se fijaría en mi?, la sabelotodo, hija de muggles, Sangre.....

-No lo digas.-Murmuro el chico con mirada suplicante. No le gustaba pensar en ella de esa forma y no le agradaba que nadie le llamara así, mucho menos que ella misma lo pensara.

-Sucia.-Continuo como si Ron no la hubiera callado.-Pero sobre todo, ¡¿Crees que yo me fijaría en el?!-Termino mientras le tocaba el rostro.

-Dímelo tú.-Bastante asustado de la respuesta.

-Mira, si yo quisiera estar con alguien como el, lo haría, pero estoy contigo, por que te amo.-Le aseguro mientras lo abrazaba mas y lo atraía mas hacia ella...-Además los rubios no son lo mió, a mi me vuelven loca los pelirrojos.-Le contesto después bastante coqueta mientras le besaba la oreja y después el cuello.

-¿Segura?-Le preguntó mas asustado que molesto, por la posibilidad de que la chica dudara.

-Ron, dime, ¿Que hago para que me creas?-Le dijo haciendo pucheros mientras se desabotonaba el pijama bastante coqueta, el chico no la dejo terminar por que en seguida comenzó a besarla bastante apasionado y divertido, ya se había despojado de su camisa y la chica ya comenzaba a quedarse sin pijama cuando el celular de este sonó, terminando con el juego.

La chica se aparto de Ron mientras este contestaba rápidamente, Anna le estaba llamando y por lo visto era urgente.

-¡Lo siento!, ¿Te desperté?-Preguntó la Española bastante nerviosa.

-No, descuida, ¿Paso algo?-Mientras se acomodaba en la cama y sentía de nuevo la cabeza de Hermione sobre su pecho desnudo mientras esta parecía trazar líneas.

-Bueno, no se por donde empezar, es que... Veraz, tengo una idea sobre el chivatoscopio, pero necesito que lo veas, que le des el visto bueno. ¿Podrías venir?-Comenzó hablando rápidamente, para después hacerlo con suplica. ¿Por qué tanto urgencia?

-¿Ahora?-Preguntó el chico mientras sentia ahora que Hermione le besaba el cuello seductoramente, al parecer esta no pensaba dejarlo ir tan fácilmente, después de todo los padres del chico ya no los interrogaban ni mucho menos cuidaban como hacían antes.

Era como si hubieran bajado la guardia y si veían que la chica entraba por las noches en la habitación del chico, Molly ya no iba personalmente a sacarla.

-Si ahora.-Por el tono de su voz parecía bastante desesperada, lo cual asusto un poco a Ron.

-Es que estoy algo ocupado, ¿Sabes?-Sintió las manos de su novia ir y venir po todo su cuerpo, en una aérea que sin duda lo ponía deseoso por sentir sus cuerpos juntos.

-Bueno podrías venir cuando termines, en serio no hay problema, puedes venir a la hora que sea.

El chico comenzó a debatirse sobre trabajo o amor, después de meditarlo medio segundo, sobre todo cuando vio que su novia se había quedado completamente desnuda y ahora lo miraba desde la cama con una mirada de pasión, se vio obligado a elegir amor.

-Te veré en tres horas.-Y le colgó bruscamente, mientras terminaba de desnudarse, besaba a su novia y le hacia el amor.

Cuando al final se estaba quedando dormido, la chica pareció recordarle cierto compromiso. No le gustaba la idea de quedarse sola, pero Ron estaba trabajando y por lo visto era algo importante, ¿Por qué otra razón Anna lo llamaría?

-Ron, tienes que ir a ver a Anna, ya me siento mal por no dejarte hacer tu trabajo. Como para que no cumplas tus promesas.-Le animo mientras lo despertaba con pequeños besos por todo el rostro. Que solo hicieron que este quisiera continuar la noche.

-Si te hace sentir mejor, me gusto esta distracción.-Le dijo mientras le besaba el cuello seductoramente.

-En serio, tienes que ir.-Le dijo mientras se lo quitaba de encima, no le gustaba la idea de dejarlo ir pero solo iba con Anna, ¿Qué mal había ahí?

-No puedo creerlo, eres la primera chica que conozco que deja que su novio vaya a trabajar en lugar de hacer el amor.-Le susurro asombrado cuando ya se estaba vistiendo.

-No soy una novia normal.-Le dijo bromeando cuando Ron le beso para despedirse.-Date prisa.-Le dijo después cuando el chico abrió la puerta y salio de ahí, no era muy tarde a decir verdad, aun eran las 11 de la noche.

Mientras tanto…

Anna estaba nerviosa, feliz y hasta molesta, los sentimientos que tenia y sentía en ese momento la confundían, no estaba segura cuando pero, en su interior había nacido y crecido algo por Ron, jamás le había llamado la atención, pero el pelirrojo tenia algo que sin duda le atraía, sabia que era prohibido para ella, este amaba a Hermione, lo sabia de sobra, pero no podía evitar sentir lo que sentía.

Tenia una sensación rara, le había llamado y casi obligado a ir ahí a su departamento, mientras se miraba en el espejo intentando verse mas linda de lo usual, sentía que traicionaba la confianza de su ahora mejor amiga, casualmente novia de Ron. Esa era la peor parte, Hermione intentaba saber si ella estaba enamorada, pero ella siempre le mentía, no podía decirle. «Si me gusta tu novio», era como darle una puñalada en la espalda.

Aun que ella no tenia la culpa, ella jamás había deseado enamorarse de Ron, eso si lo recordaba con claridad.

----Flash Back---

Ambos estaban en un cuarto de la sucursal de Sortilegios Weasley, en el Callejos Diagón, jugando ajedrez mágico.

-Alfil F7-Dijo Anna, mientras el alfil se acercaba en dirección al rey de Ron.-Jaque Mate.-Y el rey de Ron soltaba su espada.

-Otra vez me ganaste.-Dijo con fingido enojo Ron -¿Cómo lo hiciste?

-Es mi talento.-Dijo la española con una sonrisa que le salio coqueta. Ron la miro con cara de pocos amigos. A Anna siempre le divertía los berrinches de Ron tras cada derrota, pero algo paso en ese instante, ya no le divertía, sino que había otra sensación, un cosquilleo en el estomago y una ligera aceleración del ritmo cardiaco le estaban dando la señal de que algo estaba sucediendo en el interior de Anna, pero ¿Qué era?

-¿Anna? –Pregunto Ron extrañado -¿Te pasa algo?

-Eh… no, nada –dijo la española volviendo a la realidad -¿Qué, quieres jugar otra partida? –y con un movimiento de su varita las piezas se reordenaron.

----Fin Flash Back---

«Que curiosa sensación tuve en ese instante», pensó Anna. En ese entonces solo lo veía como una atracción a su expresión de fingido enojo a sus derrotas en ajedrez. Pero con el paso de los días (y de las partidas ganadas por la española) esa atracción se hizo más fuerte y Anna presintió que se estaba enamorando de Ron.

----Flash Back---

-Oh, vamos Anna –le rogó Ron, tras perder la quinta partida contra la chica –dime como lo haces –e hizo un puchero.

-No te lo voy a decir –le respondió Anna, conteniendo la risa, mientras que Ron se enfurruño.

«Ay, si se ve tan lindo así» pensó Anna mirando fijamente la expresión de Ron: sus ojos se encendían como dos faros que atraían su mirada, y su boca al contraerse daba la sensación de que se iba a poner a llorar y llamaba a quien lo mirase a consolarlo. Y su corazón se volvió a acelerar y le sonreía al pelirrojo, en ese instante se dio cuenta de que algo no iba bien. Su sonrisa se fue borrando hasta que se dio cuenta de lo que le estaba sucediendo.

-¡No! –exclamo la chica, haciendo que Ron diera un respingo.

-¿Qué te paso? –pregunto Ron.

-Ehh… olvide algo en el taller –y salio rauda al taller de Sortilegios Weasley.

----Fin Flash Back---

-Pero como me pudo pasar eso –le dijo Anna a su reflejo –enamorarme de Ron Weasley, si el ya tiene novia.

La española recordó que hizo lo imposible para suprimir el sentimiento. A partir de ese momento solo se dedico a hacer sus experimentos para la tienda y dejo de jugar ajedrez con Ron, fingiendo que tenia que hacer muchas cosas en su casa, que no todo es jugar ajedrez («y de enamorarse de la persona incorrecta» pensó Anna), pero no lo logro, o mejor dicho, Ron inconscientemente lo impidió, pero hubo algo que lo cambio todo.

----Flash Back---

-Anna, ¿Qué te pasa? –le pregunto un día George Weasley – te ves un poco apagada, nos evitas a todos, haces lo que tienes que hacer y te vas, ya ni juegas con Ron.

-Ay –dijo Anna, para ganar tiempo e inventar algo –son problemas que tengo y quiero arreglarlo luego.

-¿Y por que no pides vacaciones? –Le pregunto el pelirrojo –y los solucionas.

-No se –era una buena oportunidad para alejarse de Ron y así impedir que esa semilla llamada sentimiento siguiera germinando dentro de la española, pero su trabajo lo impedía –aun tengo que preparar la primera fase de los experimentos con esos falsoscopios, tal vez solo necesite un poco de distracción.

-Entonces, ¿Por qué no acompañas a Ron a su partido de exhibición hoy en la tarde? –Propuso George –Yo tengo una cita y Hermione no puede ir porque tiene una junta con gente importante que la podría ayudar con su causa por los elfos, así que podría ir tú, además a ti te fascina el ajedrez, tanto con Ron, ¿Qué te parece? –Anna puso mala cara, porque eso no la ayudaría en nada, pero de todos modos asintió.

Horas mas tarde…

-Te agradezco que vengas, Anna –le dijo Ron a la española, mientras iban de camino al lugar donde se haría la exhibición. La española asintió pero no lo miro a los ojos, ya había logrado contener parcialmente el sentimiento y mirarlo seria mandar al demonio todo el esfuerzo.

Ya en la exhibición, donde Ron tendría que enfrentarse a un ajedrecista ruso Anna se coloco en primera fila, con la decisión de solo analizar de manera lógica y objetiva el partido. Y así fue durante todo el partido con minúsculos movimientos de cabeza tras cada jugada de Ron que no era la adecuada y murmullos inaudibles con detallados análisis de las jugadas. Así por varias horas, donde parecía que el jugador ruso iba a ganar la partida, pero un error que cometió al mover un peón facilito las cosas a Ron hasta que…

-Caballo H7 –y el rey del jugador ruso tuvo que botar su espada.

-Y el ganador de la contienda es Ron Weasley con un tiempo de cinco horas y cuarenta minutos –dijo por fin el comentarista.

Ron no cabía en la alegría, así que mientras recibía las felicitaciones buscaba a una persona en especial. Anna no se había acercado para felicitarlo, pero no iba a ser necesario porque Ron se le había acercado, la abrazó y le dio un gran beso en la mejilla.

-Gracias, Anna – y se retiro dejando a la española aturdida y quitándole de toda duda de que si estaba enamorada de Ron Weasley.

----Fin Flash Back---

-Y así me enamore de el –se dijo a si misma Anna, mientras preparaba lo que le mostraría a Ron, y ahora debía asumir de que tenia tres opciones, jugársela por el y quitárselo a Hermione (la sola idea la carcomía por dentro), dejarlo así y dejar que el tiempo borrara las cosas o irse de vuelta a España porque no se sentiría capaz de soportar ver a su amado con otra.

---------------oo----------------oo--------------------oo----------------oo-----------------oo--------------

¿Amor contra profesión, que es más fuerte?

Este fin de semana veremos por fin un evento sin precedentes, no solo veremos la final del mundial de Quiddith mas esperado en este ultimo año, si no una lucha entre una de las parejas mas famosas, desde Romeo y Julieta. Los equipos a competir son Bulgaria y Gran Bretaña, por un lado Viktor contra Ginny. ¿Podrá el amor a la profesión, vencer el amor de dos personas?

Y por el otro, ambos amigos de la pareja, Zograf y Lolis, de cada equipo respectivamente, también pareja; estarán compitiendo, pero la pregunta es, ¿Quién ganara la copa?, jugaran de verdad o estarán romanceando entre si. Sin duda la respuesta la podremos ver en el gran juego este sábado.

Rita Stekeer.

-¿Puedes creerlo, romanceando?-Dijo Zograf cuando termino de leer aquel artículo para sus amigos.

-Bueno por lo menos hablo del partido-Bromeo Krum por un lado mientras Ginny parecía controlar la risa.

-Yo no se como lo soportan.

-Ya nos acostumbramos.-Les aseguraron mientras se tomaban de la mano, Ginny vio una varita conocido entre la multitud del local no muy lejos de ahí, había un tipo con un gran periódico que le tapaba el rostro pero sin duda la varita sobresalía por su pantalón.

-Me disculpan un minuto.-Murmuro la pelirroja mientras se levantaba e iba a los baños, Lolis que en un inicio quiso acompañarla, tuvo que quedarse a la mitad del camino pues unas niñas le habían pedido su autógrafo.

Cuando estuvo ya en los solitarios baños del restaurante, se percato de que había alguien mas acompañándola mientras se retocaba el maquillaje.

-Se que estas aquí.-Murmuro sin mirar a nadie en particular, entonces casi de la nada apareció un clavel junto a ella que parecía flotar en el aire.-Y esa flor no te va a salvar.

-Bueno al menos hice el intento. ¿Qué tal la comida he?-Harry apareció mientras le entregaba la flor.

-¿Dime a caso tu nunca trabajas?, ¡Todo el tiempo me estas siguiendo!-La forma en la que lo comento, parecía graciosa y acusadora a la vez.

-Claro que no, en realidad creo que tú eres la que siempre me sigue.-Murmuro siguiéndole el juego, estaba seguro que, ese tipo de diversión la pelirroja no la obtenía de Krum.

-¡¿Yo?!-Murmuro bastante divertida.

-Si tú, o será que es cosa del destino.

-¿Qué quieres, no vez que estoy con mi novio, o acaso quieres que te golpe?, por que si es así, puede arreglarse fácilmente.-Le dijo fríamente aun que por otra parte, necesitaba despistar pues Harry no podía notar que se estaba divirtiendo con la charla. Pues sin duda lo usaría en su contra.

-No, es necesario, solo venia a desearte suerte para el partido del sábado.-Levanto ambas manos en son de paz.

-¿Sin trucos?-Mirando a ambos lados esperando ver algo que lo delatara.

-Exacto sin trucos.-Le dijo mientras le daba la mano, la chica le extendió la mano dudosamente pero antes de que pudiera alejarla el chico la tomo a la fuerza mientras la sostenía por la cintura para después besarle en los labios un largo rato, en donde a la pelirroja se le olvido por completo el pequeño asunto de que estaba en un lugar publico, y que podrían descubrirla besándose con su ex, ¡Si besándose!

-Ginny.-La voz de Lolis los hizo separarse bruscamente, mientras el chico tenía los labios de un rojo oscuro casi del mismo color de los labios de la pelirroja.

-Lolis...-Dijo la chica mientras se apartaba de Harry, le daba una fuerte bofetada y salía de ahí rápidamente.-El me beso, lo juro.-Mientras parecía explicarle lo que había pasado, aun que bueno, el había iniciado el beso pero ella había prolongado el incidente, Harry por su parte se quedo en el baño sonriendo mientras se tocaba los labios y recordaba.

Por suerte para Ginny, su amiga no dijo nada.

Días después…

Ya había comenzado el mundial de Quidditch y nunca en sus cuatrocientas veintidós versiones anteriores habían estado tan peleados los partidos. Junto con los clásicos destacados, como son los equipos de Gran Bretaña, Francia, Bulgaria e Irlanda, también se han destacado los países sudamericanos que juegan su primer Mundial (sin contar a Perú, que ya ha participado desde antes), en especial Ecuador, Colombia y Chile.

Si para las instancias de cuartos de final, los cuatro partidos duraron mas de seis horas cada uno y con marcadores pre captura de Snitch que han sido bajísimos, llegando incluso al cero a cero y solo la pericia del buscador de cada equipo para coger la Snitch han definido los partidos, clasificando a semifinales los equipos de Chile, Bulgaria, Colombia y Gran Bretaña, quedando solo en la final Bulgaria y Gran Bretaña.

-Fue una suerte para Bulgaria que metieran ese tanto y que Krum atrapara la Snitch –comentaba Ron a Harry, mientras se dirigían al palco superior del estadio que fue montado en el mismo lugar que hace seis años –sino Chile habría ganado por paliza.

-Lastima que no ganara Chile –murmuro Harry –pero que te pareció el otro partido –pregunto –Ginny se lucio, marco casi todos los goles, aunque el buscador colombiano había atrapado la Snitch, el ultimo gol de Ginny fue decisivo.

-Pues ojala que para este partido Ginny marque bastante goles, porque su buscador es prácticamente un desastre –dijo George, que iba de la mano de su novia, Zury -¿Recuerdan los partidos anteriores? Si no fuera por los cazadores, Gran Bretaña habría sido eliminada en primera ronda.

-Y por primera vez veremos a Víktor y a Ginny enfrentados –agrego Hermione, al ver que ya no hablaban de cosas "técnicas" del Quidditch –será algo complicado a quien apoyar.

-Yo voy con Ginny –dijo Harry, quien preferiría convertirse en Voldemort antes de apoyar a Krum.

-Yo también –dijo Ron

-Yo igual –concordó George.

Ya habían llegado al palco, en el se encontraban Kingsley conversando con una delegación que parecía ser de Bulgaria, un chico al que no conocían, así que no le tomaron mayor atención y un hombre de pelo largo plateado que traía una túnica de colores chillones.

-¡Señor Lovegood! –exclamo Hermione. Este al oír su nombre se giro y se dirigió a los chicos.

-Vaya, tanto tiempo –dijo Xenophilius Lovegood mientras estrechaba la mano a los jóvenes.

-¿Dónde esta Luna? –pregunto Ron mirando alrededor.

-Esta de viaje, pero estuvo en el Himalaya, recibiendo la sabiduría de los Sherpa –contesto el señor Lovegood.

-Vaya –dijo Hermione maravillada –ya creía que esa magia se había extinto.

Es que las reglas de los Sherpa para enseñarla es muy estricta –dijo el señor Lovegood –para eso debes sobrevivir a una dura experiencia en el Sagarmatha.

-¿En donde? –pregunto Ron.

-En el Everest –dijo Hermione -¿Y que le pasó a Luna?

-Pues cayo de más de tres mil metros de altura –y el señor Lovegood les contó todo lo que había pasado en el Himalaya. Los chicos lo escucharon con la boca abierta –se supone que en enero de este año debería haber terminado el entrenamiento, pero ahora creo que esta buscando al hijo de Rudolph Roark –y les explico lo que había pasado con Luna cuando despertó.

-Bueno, al menos eso explica que no hayamos sabido nada de Luna en casi un año –dijo Hermione –pero que suerte tiene –agrego con envidia –aprender Magia Himalaya, una de las mas antiguas del mundo.

-¿Y cuando volverá? –pregunto Harry.

-No lo se –respondió el señor Lovegood –le envié una lechuza a Rudolph para saber de ella, pero no he obtenido respuesta.

En ese momento, Kingsley dejo de hablar con los búlgaros y se acerco a una plataforma que había en el palco y dijo con voz amplificada.

-Sean todos ustedes bienvenidos a la final de la cuadringentésima vigésima tercera versión del Mundial de Quidditch, una de las mas largas de la historia y donde se han destacado potencias en el Quidditch como lo son nuestros actuales tercer y cuarto lugar, Chile y Colombia –hubo una ovación del publico –pero aun falta definir el campeón del torneo entre la selección de Gran Bretaña –hubo una ovación de una parte del estadio –y la selección de Bulgaria –ovaciono la otra mitad del estadio –y sin mas preámbulos presentamos a la selección de Bulgaria, con Balka, Zograf, Folkin, Bolkogod, Vultur, Volkochev y Krum –Mientras iban nombrándolos salieron en sus escobas mientras daban una ligera vuelta a la cancha saludando a todos.-y a continuación el equipo de Gran Bretaña con Osnaya, Osbourne, Weasley, los hermanos Ink, McCarter y Collins-De igual manera salieran dieron algunas piruetas en el aire mientras tomaban sus lugares y saludaba al publico.-Y como el arbitro, el presidente de la Asociación Internacional de Quidditch, el transilvano Vladimir Rostok –y apareció en la cancha un mago que mas parecía vampiro con una escoba en la mano y una caja donde estaban las pelotas, puso la caja en el suelo y saco la Quaffle.

-¡Capitanes! –Exclamo el arbitro con un acento de la Europa Oriental –dense la mano –y ambos jugadores se dieron la mano, en señal de sana competencia -¡A la cuanta de tres! ¡Uno…! ¡Dos…! ¡Tres…! –lanzo la Quaffle al aire al tiempo que la Snitch, la Bludger y los catorce jugadores hacían lo mismo.

-¡Y así da inicio al partido! –Dijo Kingsley – Osnaya toma la Quaffle y se la pasa a Osbourne, al tiempo que esquiva una Bludger lanzada por Volkogod. Osbourne se acerca peligrosamente al área de lanzamiento, mientras la defensa búlgara se reúne para bloquearle el paso, pero este retrocede y le pasa la Quaffle a Weasley, quien pasa a través de la defensa, lanza yyyy… ¡gooooool!, ¡Gran Bretaña diez, Bulgaria cero! –y una gran ovación estallo en el estadio.

-Ahora Zograf toma la Quaffle… –seguía diciendo Kingsley, cuando en ese momento apareció Draco Malfoy y se sentó al lado de Hermione.

-Creí que no llegaría a tiempo –dijo Malfoy para sus adentros.

-Pues ya pensábamos que en tantearlo para saber si había alguien invisible –dijo Hermione, haciendo que Malfoy se sobresaltara.

-Ah, Granger –y no dijo nada mas.

-¿Y a Malfoy que le pasa? –Susurro Harry a Ron –no es normal que no la insulte.

-Pues he oído que ha cambiado –susurro Ron –pero… -el pelirrojo no alcanzo a decir nada más, porque una ovación del público les indico que Gran Bretaña había metido otro gol, obra de Lolis tras un pase de Ginny.

Y así pasaron mas de una hora de partido, donde ambos equipos se daban tregua, hubo un instante en que el partido paso varios minutos con el marcador ciento cincuenta a ciento cincuenta (Ginny fue responsable de ocho de los quince goles) y todo aparentaba que la diferencia del marcador final del partido seria ciento cincuenta puntos (el instante en que alguno de los buscadores atrape la Snitch, pero esta no aparecía). Ya transcurridos mas de tres horas de partido, aquel chico desconocido saco su varita sigilosamente, murmuro una frase ininteligible, mientras la agitaba, luego la guardo, nadie se dio cuenta. Cuando el partido estaba doscientos a ciento ochenta, favorable a Gran Bretaña, apareció por fin la Snitch revoloteando por sobre Volkochev, ambos buscadores se lanzaron en su búsqueda, cuando en ese instante la escoba de Ginny empezó a vibrar e intento botarla.

-¿Pero que esta pasando? –exclamo Ron algo preocupado por su hermana.

-Se parece cuando casi me bota la escoba en mi primer partido –dijo Harry, mientras miraba alrededor con los omniculares, pero había tanta gente gritando, que no podía ver quien la estaba embrujando.

En ese momento la escoba de Ginny empezó a vibrar con más fuerza, hasta que esta se desarmo, haciendo que la pelirroja cayera de más de veinticinco metros.

-¡Ginny! –exclamo Harry, mientras sacaba su varita para amortiguar su caída, pero Krum fue mas rápido y se había arrojado al vacío para coger a Ginny antes que se golpeara contra el suelo, pero al cogerla le torció la pierna y se la fracturo.

Eso le valió que Thomas Collins atrapara la Snitch.

-¡Eso fue un intento de asesinato en contra de Ginny! –Grito Harry furioso –si encuentro al responsable, lo mato –y salieron chispas de su varita, Maite que estaba por un lado del ojiverde solo sonrió algo tímida mientras tragaba saliva algo nerviosa, y ocultaba su rostro en un libro, mientras este miraba como un desaforado en el palco donde estaba sentado y vio algo que le llamo la atención, se dirigió allí y vio una varita, donde supuestamente estaba el desconocido

Horas después....

En cuanto el partido dio por terminado la mayoría de la gente así como prensa se fue, directo a San Mungo, Ginny había sido trasladada hasta allá, pues por la pierna fracturada no podía caminar bien. Krum no se había apartado de su lado, de echo ni siquiera le dio importancia a que había ganado Gran Bretaña.

-¿Te duele?-Preguntó el medico que ahora le veía la pierna a la pelirroja.

El novio de esta además de familia y amigos, - todos excepto Harry, que había tenido intensión de entrar pero a petición (que fue mas una orden de advertencia) de Krum, decidió quedarse fuera de la escena, claro que eso no significaba que no fuera a verla después - estaban por un lado mientras observaba la escena, algo preocupados.

-Auch.-Grito la otra con un dolor horrible. ¿Qué acaso el hombre no se daba cuenta que tenia toda la pierna destrozada?

-Tomare eso como un si.-Dijo el otro divertido, mientras la chica lo miraba con odio.-Bueno, tendrás que quedarte en casa un tiempo.

-¿Cuánto?-Preguntó Molly preocupada por la salud de su hija.

-Tal vez unos 4 meses.-Respondió lentamente el medico mientras parecía dar su consentimiento para que esta faltara al trabajo.

-¡Qué!-exclamo aterrorizada la entrenadora de la chica.- ¡Cuatro meses es demasiado tiempo!

-Visualízalo de esta forma, un descanso con paga en casa sin poder moverte mucho, claro que tendrás que usar muletas, pero es mejor esto que todo el cuerpo, ¿No lo crees?-Murmuro primero mirando a Ginny para después terminar hacia Vania.

Esta lo miraba basilisticamente.

-Pero también podremos hacer algo rápido.-Dijo el sanador rápidamente, porque Vania parecía capaz de hechizarlo ahí mismo.-Solo que será doloroso y estarás inmóvil un mes, ¡lo siento pero no puedo presionarla mas!-Agrego al ver que Vania iba a replicar.

-¿Y que es?-pregunto Ginny algo asustada.

-Pues tendremos que aplicarte crecehuesos para acelerar la mejoría, pero es doloroso-Explico el sanador.-Y estarás inmóvil, o sea sin siquiera usar la varita, por un mes, pero es mejor que estar cuatro meses.

-Gracias, supongo.-Le murmuro Ginny algo triste. El Quiddith era lo único que le animaba en esos días. Pues en casa siempre era lo mismo, sus padres salían, su hermano y cuñada se la pasaban todo el día juntos. Que sin duda el trabajo era un escape.

Después de varios minutos de que su familia le deseo una rápida recuperación, la chica se quedo sola para descansar, según la orden del Sanador era mejor que no se preocupara por nada, excepto tal vez, su pierna, la puerta se abrió lentamente mientras cierto moreno de ojos verdes entraba al lugar con timidez. Krum había dejado el lugar justo dos minutos atrás y estaba segura de que habían discutido.

-¿Qué haces aquí?, se supone que nadie puede entrar.-Le murmuro preocupada de que alguien de la prensa entrara y la molestara. La presencia de Harry no parecía molestarle, al contrario parecía un poco feliz de que este estuviera ahí.

-Bueno, cuando supieron quien era yo, me dejaron pasar.-Le dijo dándose importancia ante la facilidad con la que había entrado al lugar.-Esta bien, Kinsgley me ayudo un poco.-Le confeso después provocando que esta sonriera, desde que le habían dicho que no jugaría Quidditch hasta dentro de un mes, se había sentido realmente desanimada, y ahora con las bromas de Harry, se sentia un poco mas animada-¿Cómo te sientes?-Intentando sacar platica mientras se sentaba junto a la cama.

-¿Cómo estarías tú, si no pudieras usar tu brazo y con eso tu varita en un mes?-Le pregunto mientras se levantaba lentamente para quedar a su alcance.

-Hummm, eso ya me ha pasado antes.-Recordando cuando su varita la había roto Hermione, años atrás, y estuvo usando otras alternativas, además había tenido varias experiencias con los brazos rotos durante su estadía en la escuela, con el comentario provoco esta vez que una risa saliera de la chica.-Me gusta verte reír.-Le dijo mientras se miraban a los ojos.

-¿Harry, que haces aquí?-Le hablo con dulzura.

-Ginny, no se como decírtelo, pero...-Le murmuro mientras le tomaba de la mano, noto que esta no le apartaba la mirada y además continuaba con el contacto...-¿Tienes enemigos, o alguien que quiera arruinarte?-Le soltó lentamente intentando ser claro.

-¿De que hablas?-No estaba de humor para acertijos.

-Lo que te paso hoy en la cancha, no fue un accidente, esa escoba, alguien la estaba manipulando.-Le aseguro mientras sentía que esta apretaba su mano, parecía asustada.

-¿Tu crees que alguien intento matarme?-Susurro algo asustada, el chico asintió con la cabeza.- ¿Quién querría hacerlo?-Eso ultimo lo dijo para si misma mientras parecía buscar la respuesta.

-No lo se, pero, ¿Dime tu crees que Bulgaria jugaría limpio?-Le soltó de la nada, no le gustaba la idea pero tenia que eliminar posibilidades.

-Estas insinuando que ellos intentaron...-La sola idea le parecía horrible, después mientras intentaba calmarse...-No Harry, ellos no lo harían, ¿Crees que Krum lo permitiría?, además ganamos nosotros, que beneficio habria si Viktor me salvaba. .

-No lo se, ¿Sientes que le debes la vida a Krum?...-Podría ser que lo hubiera planeado así, que ese fuera la recompensa, pero no estaba seguro de que Viktor usara eso para manipular su relación, noto que la chica parecía molesta con las ideas.-...Mira, no estoy diciendo que lo que tu novio, hizo no haya sido lo correcto, es solo que, me habria encantado hacerlo yo...-Se quedo callado un largo rato después se le acerco un poco mas mientras le tocaba el rostro.-Te juro que haré todo lo posible para encontrar al culpable.-Le beso en la frente y después se alejo de ella mientras se acercaba a la puerta.

-¿Tu crees que intenten hacerlo de nuevo?-Preguntó horrorizada.

-No lo se, pero no quiero arriesgarme a perderte, no así.-Susurro con un tono de miedo en su voz, soportaba verla con Krum pero no verla nunca mas, no era aceptable para el.

-Tú nunca vas a perderme.-Lo dijo en voz alta, y cuando noto que Harry le miraba ahora con una sonrisa picara, intento arreglar lo que había dicho.-Lo que quiero decir es que, no soy tan tonta como para dejar que me lastimen.

-Eso espero.-Le soltó después mientras le guiñaba un ojo y salía de ahí.

---------------oo----------------oo--------------------oo----------------oo-----------------oo--------------

Draco, Hermione y Ron se encontraban todos juntos en la oficina de la chica una tarde de Julio, estaban disfrutando de comida china que el rubio había comprado en esa ocasión y mientras parecían discutir el discurso que darían a finales de ese año cuando consiguieran ese debate con los miembros del Wizengamot, a la chica le llego una nota bastante sospechosa.

-...Los Elfos no solo son seres mágicos y mitológicos son parte de nosotros, por eso es que hay que darles su lugar, ellos merecen al igual que nosotros; derechos y privilegios, pero sobre todo...-Recitaba Draco mientras sostenía en una mano los palillos chinos y en la otra la comida, mientras caminaba de un lado a otro por todo la habitación, Ron lo seguía con la mirada algo cansando, mientras Hermione verificaba que el rubio no se equivocara en las palabras.-...No estoy seguro de decir, "voz" o "voto". ¿Cuál es mejor?

-Puedes usar ambas.-Murmuro la castaña.

-Voz y voto.-Comenzó a repetir mientras intentaba encontrar un tono de voz que hiciera el discurso mas emotivo.

-Eso significa que los elfos tendrás que votar ¿No?-Capto Ron desde la esquina de la oficina, Hermione y Draco se miraron un segundo mientras imaginaban lo que eso significaba, otro punto a discutir y posiblemente otro obstáculo.

-Bueno, bueno, nos ocuparemos de eso después.-Murmuro Draco mientras se sentaba y terminaba de comer.

-Hermione, te llego esto.-Anna apareció con una tarjeta en la mano.-La lechuza que la traía tuvo un problema, se estrello y no alcanzo a llegar aquí.-Mientras se la entregaba.

-Ah, gracias.-La tomo y cuando estuvo apunto de abrirla, Ron se la quito de las manos rápidamente.

-Espera, podría ser de Joseph.-Se la, arrebato bruscamente mientras parecía examinarla con su varita.

-¿Y si fuera de el, crees que le haría daño?-Pregunto Malfoy burlonamente.

-Define la palabra daño.-Respondió Ron sin prestarle mucha atención.

-Se supone que te ama ¿No es así?-Le pregunto ahora a Hermione.

-Yo preferiría la palabra obsesión.-Ron había respondido antes de que la castaña abriera la boca.

-¡Estoy hablando con ella, Weasley!-Le miro molesto, ¿Por qué siempre tenia que responder por ella?, ¿Acaso Hermione no se cansaba de eso?-... Dime, que es peor, ¿Dementores, Mortifagos, Dragones, Hombres Lobo, o un simple hombre que esta obsesionado contigo?

-Creo que los Mortifagos y los Hombres Lobo.-Contesto después de un rato.

-Exacto... Y como ya te has enfrentado a ellos dos y has salido victoriosa, ¿de verdad le temerás a Joseph?

-No es que le tenga miedo, se que a mi no me hará nada, pero a Ron...

-Weasley sabe cuidarse solo, pero dado que el también es... Un buen mago, no tiene de que preocuparse.

-¿Acabas de decir que soy un buen mago?-Pregunto Ron con una sonrisa.

-No me hagas tener que repetirlo. De solo pensarlo es... En fin.-Se sacudió de pies a cabeza solo para alejar la imagen.-Creo que le estan dando demasiada importancia.-Cuando dijo eso le arrebato el sobre a Ron y lo abrió durante un minuto no paso nada, pero después un gran puño de boxeador salio y lo golpeo en la cara.

-Eso te pasa por abrir correspondencia que no es tuya-La voz que salio del sobre era la voz de Joseph.

Según lo que puso deducir Ron con ayuda de George, esa carta tenía un efecto similar al Mapa del Merodeador, cuando alguien veía su contenido sin permiso del dueño. Claro que en esta ocasión en lugar de insultos eran golpes, sin duda Joseph había pensado que Ron vería la correspondencia de Hermione.

Al final Draco tenía un leve color púrpura junto al ojo izquierdo, justo donde había recibido el golpe, y ahora iban de salida del Ministerio.

-¡Por favor, Weasley!, estas exagerando.-Malfoy se burlaba, mientras caminaba por un costado de Hermione, mientras notaba que esta y el novio iban tomados de la mano. Ron no dejaba de mirar una y otra vez por todos lados mientras caminaban.

Al rubio le parecía exagerado el comportamiento del pelirrojo, jamás había sabido de alguien que intentara raptar a alguien a la fuerza solo por "amor", claro que el chico no había conocido a Joseph en persona, pero no faltaba mucho para eso.

te burles Draco, es en serio, tu no conoces a Joseph como nosotros.-Le dijo Hermione algo asustada mientras apretaba mas la mano de su novio.

-Es solo que todo esto me parece demasiado, es como si le estuvieran diciendo que continué, que le tienen miedo.-Justo cuando termino de hablar se dio cuenta de que había alguien parado justo enfrente de ellos que segundos atrás no estaba, los miraba a ambos mientras sostenía en una mano una varita.

Noto que Ron se ponía delante de Hermione mientras le apuntaba con la varita, Draco por instinto saco también su varita, y se colocaba por un costado de Ron haciendo una muralla para ocultar a la castaña quien ya había sacado también su varita.

-Cielo.-Murmuro a Hermione que estaba asustada.-Te he extrañado tanto, pero no te preocupes, estaremos juntos antes de que lo notes.-En ese momento lanzo un hechizo hacia Ron mientras Draco empujaba al pelirrojo, este cayo al suelo, y el conjuro pasaba de largo, mientras el rubio le apuntaba al sujeto enfrente de ellos dos.

-Es Joseph.-Murmuro Hermione al oído de Draco mientras Ron se volvía a poner de pie y se incorporaba junto a ellos, en ese momento el noruego desapareció.

-¿A donde fue?-Pregunto Ron mientras giraba a todos lados y apuntaba al aire. Draco comenzó a imitarle pero entonces alguien los empujo a ambos, mientras Hermione aun de pie movía su varita por todos lados.

Joseph apareció casi de la nada frente a ellos dos, justo detrás de la castaña, Ron y Draco comenzaron a lanzarle hechizos mientras este parecía esquivarlos mientras corría. Y entonces en un descuido el Noruego le lanzo un hechizo a Ron mientras hacia que su brazo le pesara y la varita cayera al suelo, después lanzo otro hacia Draco, mientras Ron rápidamente intentaba tomar la varita con su otra mano, vio que un rayo de color rosa iba directo a Hermione pero antes de que pudiera correr hacia ella y protegerla, Draco se le adelanto para interponerse entre el rayo y la castaña, Ron aprovecho y lanzo un hechizo a Joseph pero a este solo se le congelo medio cuerpo pues desapareció de inmediato, el rubio cayo en los brazos de Hermione, como si estuviera dormido.

-¿Estas bien?-Preguntó Ron cuando se acerco a su novia.-Despierta Malfoy, no es gracioso.-Murmuro después al notar que este no despertaba y ahora roncaba sonoramente en los brazos de su novia.

-Creo que fue el hechizo.-Confeso la chica algo asustada pues ella podría estar ahora en su lugar.

Mientras tanto...

Harry había decido visitar a Ginny, para saber como seguía, además le había prometido que le mantendría informada sobre la investigación de aquel incidente en el Mundial. La pelirroja estaba preparándose un bocadillo, el no hacer nada en todo el día la volvía loca, además sus padres habían salido a ver a Bill.

Las muletas ya no las usaba tanto, pero aun le dolía la pierna. Así que solo las usaba como fuente de apoyo, cuando estuvo ya en la sala intentando terminar aquel libro de romance que había comprado días atrás, escucho una motocicleta llegar y apagar el motor en el jardín de la casa, casi un minuto después tocaron la puerta.

-Harry, ¿Qué haces?-Preguntó la chica cuando lo vio asomarse por la ventana de la cocina, justo antes de abrirle la puerta, por culpa de las muletas caminaba muy lento.

-Venia a ver como seguías, y te traje algo para que disfrutes tu encierro.-Le murmuro mientras le mostraba la bolsa que traía consigo.

-No es necesario, aun que, gracias por el detalle.-Le murmuro la pelirroja cuando Harry entro al lugar después mientras tomaban asiento en el comedor, el chico comenzó a mostrarle todo lo que le había llevado.

Una docena de libros de varios géneros para que se distrajera, juegos de mesa en donde destacaban los rompecabezas, dulces de leche, los favoritos de la chica, y un clavel rosa con puntas rojas dentro de un cuadro de vidrio. Ese último la chica lo tomo de inmediato, mientras miraba a Harry a los ojos, buscando una explicación.

-Bueno, pensé que podría alegrarte el día, pero si no lo quieres...-Comento algo tímido, casi enseguida intento quitárselo pero esta le respondió de forma agresiva, en realidad parecía cuidar el regalo.

-No, esta bien, yo... Me gusta, gracias.-Le dijo mientras lo ponía en su regazo para evitar que este se lo quitara. Después con una sonrisa le dio las gracias.-No tenias por que molestarte en serio.

-No es molestia, además tengo noticias.

-¿En serio?-Sonrío mientras se mordía el labio, el chico lo noto y eso provoco que Harry perdiera por un segundo el hilo de la conversación, cuando estaban juntos la chica solía hacer eso antes de besarse, era como una señal de que deseaba que se besaran, ¿Ella desearía eso ahora?

-Bueno, encontramos la varita.-Murmuro mientras sacaba una varita de un tamaño no muy largo, 15 centímetros de caoba y con núcleo de pelo de oso, la chica la observo mientras Harry parecía explicarle.-Pero... Aun no sabemos a quien pertenece. Es una varita desechable, no las fabrican aquí, se usan para entrenamientos.

La chica le miro sin entender, ¿Tenia la varita, pero no al sospechoso?

-¿Cómo?-Estaba horrorizada eso quería decir que estaba suelto y que podrían volver a lastimarla.

-No voy a permitir que te pase nada, por suerte para nosotros, la protección que usa Ron para Hermione, te protege a ti, mientras te quedes aquí.-Le respondió como si le hubiera leído el pensamiento, bueno estaba asustada eso era fácil de notar en su rostro.

-Es solo que, ¿Cómo la encontraste y no al dueño?-Murmuro molesta mientras se levantaba de la mesa.

-Veras, cuando todos corrieron para ver como estabas, yo vi la varita en el suelo, y fui por ella, no estaba seguro, así que después de varios exámenes me di cuenta de que esta era la varita que habían usado para hechizar tu escoba.-Comenzó a explicarle mientras se le acercaba, después murmuro en voz baja, como un susurro y con un tono de amor en su voz, un tono que sin duda, hizo que la chica le viera a los ojos.-No tienes idea de lo que frustrante que es, saber que hay alguien haya afuera que quiere hacerte daño y el único rastro que deja es un varita, la cual no me ayuda mucho. Hago todo lo que puedo.-Le aseguro después mientras notaba que esta ahora parecía avergonzada, era obvio que el hacia todo lo posible por ayudarla.

-Lo siento, es solo que, no es fácil para mí, pensar que alguien quiere matarme.

-Lo se, pase por eso, durante años-Comento burlonamente y dibujo una sonrisa en la chica, después dando un gran suspiro...-Mira solo llámame si necesitas algo, o si solo quieres hablar, estaré siempre disponible para ti.-Le susurro mientras le escribía el teléfono en un papel y se lo entregaba, cuando le chica tomo el papel, se quedaron un largo rato tomándose de la mano con el papel en medio, se miraron a los ojos intensamente unos instantes, mientras se acercaban lentamente para besarse.

Pero no fue un beso apasionado, o uno desprevenido, en realidad fue como si algo feo fuera a pasar y estuvieran despidiéndose, como si con aquel beso los miedos se esfumaran, se alejaron lentamente mientras el chico no dejaba de tomarla de la mano y esta no dejaba de mirarle a los ojos con un brillo en ellos.

-Será mejor que te vayas, antes de que Krum te vea aquí.-Murmuro mientras cerraba los ojos pues ahora el chico le tocaba dulcemente con la mano libre el rostro, para después el cabello.

-No le tengo miedo a tu novio-Le dijo sonriendo aun que, por dentro le tenia miedo a los músculos y puños del búlgaro, se acerco de nuevo mientras sentia los labios y la respiración de la chica cerca de su rostro, estaba a punto de besarla una vez mas cuando tocaron la puerta.

-Un minuto-Grito la chica mientras se acercaba a la puerta, entonces la voz que le contesto la hizo ponerse nerviosa mientras giraba a ver a Harry, quien sin duda ahora parecía tener miedo.

-Tomate el tiempo que quieras.-La claro voz de Viktor sonó del otro lado de la puerta, parecía molesto. Sin duda había visto la motocicleta en el jardín, y podía deducir quien esta ahí.

-Vik, ¿Qué sorpresa?-Murmuro la chica cuando abrió la puerta por fin. Dentro del lugar Harry permanecía en el mismo lugar completamente serio, y antes de que el búlgaro comenzara amenazarlo se despidió de la pelirroja.

-Bueno, Weasley, dile a Ron que vine, espero te recuperes rápido… Krum.-Comento de forma educada y hasta fría mientras intentaba ocultar lo que había pasado, se despidió rápidamente con la mirada del novio de Ginny para después subir rápidamente a su moto y salir de ahí.

-¿Ginn que hacia Potter aquí?-Preguntó Krum intentando mantener la calma. ¿Por qué siempre Harry tenia que estar presente en su relación?

-Vino a buscar a Ron.-Siguiendo con la idea de Harry.

-Quiero la verdad.-Le dijo mientras se le paraba enfrente y cruzaba los brazos.

-Esa es la verdad, ¡¿Que esperas que te diga, que vino aquí y nos besamos?!-Aun que lo dijo en broma, eso había pasado y no era la primera vez.

-Lo siento, es solo que… Estoy aun alterado por lo del juego.-Le dijo mientras se disculpaba y la abrazaba.

-Pues no deberías, eso ya paso.-Le aseguro, aun que por dentro estaba segura y no solo ella, también Harry, si tenían oportunidad volverían a hacerle daño.

-Lo se… En fin, traje unas películas para que te entretengas, ¿Las vemos?-Le dijo mientras sonreía. Pero entonces antes de que pudieran acomodarse en el sofá, escucharon un estruendo en el patio de la casa.

Ron, Hermione y Draco quien ahora había caído al suelo y parecía dormido, habían aparecido en medio del lugar. Krum corrió ayudar al notar que Ron intentaba cargar al rubio pero este se resbalaba de sus manos.

-¿Qué les paso?-Preguntó la pelirroja justo cuando todos entraron a la casa, con Draco por un lado el cual parecía roncar muy fuerte.

-Nos encontramos con Joseph, y lo hechizo.-Comento Hermione rápidamente mientras iba por alcohol para despertar al rubio, pero fue inútil.

-¿Y exactamente que hechizo es ese?-Preguntó Krum algo intrigado.-No sabia que podías dejar durmiendo a alguien.

-Debe ser útil para Santa Claus.-Respondió Ginny del otro lado burlonamente. Era extraño pero con la presencia de Harry siempre se ponía de buen humor, aun que podría ser aquel beso, la causa de aquella repentina alegría.

-Debe ser magia Noruega, es lógico que nadie haya escuchado hablar de eso.-Comento Hermione mientras se daba por vencida y dejaba el alcohol por un lado.

-Bueno, después investigo eso. Viktor ayúdame necesito llevar "esto" a la Mansión Malfoy.-Murmuro Ron mientras comenzaba a tomar a Draco para salir de la casa.

-Espera, no puedes llevarlo a la Mansión Malfoy...-Hermione se interpuso entre ellos y la puerta. Ginny solo los observaba desde lejos, la conversación comenzaba a ponerse interesante, "de lo que se perdía Harry", pensó la pelirroja.

-¿Por qué no?-Intento sonar calmado, jamás había visto a su novia ser tan protectora cuando se trataba de Malfoy pero ahora, eso comenzaba a irritarle.

-Por que se mudo, hace una semana.-Murmuro algo apenada.

-¿Y tu como sabes?-Preguntó Ron soltando a Draco mientras Krum lo ponía delicadamente en el suelo y se apartaba, estaba seguro de que a continuación, vendría una pelea.

-Por que me lo dijo, se peleo con su padre, y se mudo.-Fue lo único que le respondió la castaña mientras parecía algo nerviosa.

-¿A dónde?-Ron comenzaba a subir el volumen de su voz, ¿Por qué ella sabia, y además por que se ponía a cuidarlo?

-Eso no me lo dijo.-Le respondió aun mas tímida. Sabia que Ron se podría como loco, ya lo veía venir.

-Bueno pues, molestos o no, deben saber que su hijo fue hechizado.-Murmuro mientras intentaba tomarlo de nuevo pero entonces Hermione tomo el otro brazo del rubio intentado evitar que el pelirrojo pudiera llevarse a Draco de la casa.

-No lo se Ron, Draco me dijo que había sido una pelea muy grande, jamás lo había visto así, estaba llorando.-Intento explicarle por que se comportaba tan sobre protectora con Malfoy, y entonces comento algo mas que hizo Ron explotara del coraje.-Y si mejor lo dejamos aquí, no debe tardar en despertar.

-¿Quieres que se quede aquí?-Le grito asustando a todos los presentes.

-Si, ¡Por favor Ron!, ahora Joseph también lo persigue.-Le suplico la chica.

-Eso no lo sabemos.-Contesto lentamente mientras intentaba controlar el tono de su voz.

-Pues no quiero averiguarlo, es mejor prevenir.-Ron se quedo callado unos minutos mientras daba vueltas por toda la sala, estaba molesto, su novia, quería que un "extraño" se quedara en casa, después de meditarlo medio segundo, y estando seguro de que su padre jamás permitiría que un Malfoy se quedara en casa.

-Lo que mis padres digan.-Fue lo único que dijo mientras se sentaba en el sofá, cruzaba los brazos y ahora parecía molesto. Hermione con ayuda de Krum colocaron a Draco en el otro sofá libre mientras la chica parecía cuidarlo, eso solo molestaba más al pelirrojo.

Para mala suerte del pelirrojo, sus padres parecían del lado de Hermione.

-Es cierto, lo vi la otra tarde peleando con Lucios.-Le aseguro Arthur dándole la razón a Hermione.

-Bueno, no puede hacer mucho si esta dormido, además salvo la vida de Hermione, así que se quedara.-Contesto la madre de Ron mientras usaba un tono mandón en su voz, que siempre usaba cuando ordenaba algo a sus hijos y esposo.

Durante la cena Ron evito hablar con Hermione, su enojo fue acumulándose lentamente, y no estaba seguro de cómo y cuando iba a ser soltado, solo deseaba que la afectada no fuera la castaña. Ya la hora de dormir el chico bajo a la sala solo para verificar que Malfoy estuviera durmiendo, y no se hiciera el dormido.

Entonces haya abajo vio a Hermione en pijama, ahora Draco tenia una almohada en la cabeza y una manta en sima. Pero lo siguiente que vio, lo preocupo más.

-¿Qué haces?-Preguntó Ron cuando vio a su novia acomodar en el suelo una almohada y una sabana, era como si fuera a dormir en la sala.

-Voy a dormir aquí.-Le contesto sin prestar mucha atención a la mirada de terror del pelirrojo. ¿De que se había perdido, cuando Draco y su novia se habían vuelto tan unidos?

-¿Por qué?, tienes tu habitación-No entendía que era lo que pasaba.

-Ron, no quiero que despierte a media noche y no entienda donde esta.-Le murmuro mientras señalaba a Draco que ahora parecía chuparse el dedo en el sofá de un lado.

-Pero... ¿Por qué te preocupas tanto por el?-Le exigió saber mientras se le acercaba.

-Por que, si no fuera por el, yo estaría así.-Le dijo tristemente. De eso se trataba toco, sentia que le debía la vida.

-Sabes que no es cierto, te habria salvado.-Le toco el rostro mientras intentaba calmarla.

-¿A que precio Ron?, en su lugar, tu habrías caído dormido mientras Joseph me raptaba.-Ahora su mirada era de amor pero no para el rubio si no para el pelirrojo.

-Te preocupas demasiado por el.-Le aseguro un poco molesto. Aun que estaba seguro de que la preocupación que sentia por el rubio no era la misma, que sentia por el. Comenzaba a preguntarse e imaginarse, que habria echo ella si, el estuviera en esa condición, sin duda jamás se apartaría de su lado. ¿Pero no era lo que hacia con Malfoy?

-Llámame loca, pero no me voy a ir de aquí. Y no hay nada que me haga cambiar de parecer.-Le dijo intentando llamar la atención del pelirrojo.

-Esta bien, pero...-Se resigno no había forma de hacerla cambia de parecer, se parecía un poco a su madre...-No te vas a quedar aquí sola, yo también me quedo.-Le dijo mientras con un movimiento de varita una almohada, además de un edredón junto a una colchoneta, bajaban volando hasta acomodarse en el suelo.

-¡Gracias!-Murmuro la chica mientras intentaba besarle, entonces el chico la interrumpió.

-No, esto me lo cobrare después, y en privado.-Le dijo coquetamente mientras le tocaba la cintura de forma seductora. Ambos se sonrieron unos segundos para después unirse en un largo beso.

Ron había colocado la colchoneta en suelo duro de la sala, simulando un colchón pero no era tan sueva como el de su cama, Hermione reposaba su cabeza a la altura de su pecho, mientras sentia las calidas manos de Ron ir y venir desde su cintura hasta su espalda.

-¿Ron?, ¿De verdad crees que podremos contra Joseph?-Preguntó la castaña después de un largo rato, ya comenzaban a quedarse dormidos.

-Si, si lo hicimos contra Mortifagos siendo niños, por que no ahora. ¿Qué pasa?-Le aseguro, después al notar que la chica parecía temblar, le miro a los ojos.

-Es solo que... A veces, pienso que pasaremos toda nuestra vida así, escondiéndonos.-Susurro, algo triste. Le gustaba vivir con Ron, pero vivir toda su vida en casa de los padres de este, era distinto. ¿Qué iba a pasar cuando quisieran tener hijos?, ¿Acaso también ellos tendrían que esconderse?

-No te preocupes, algo me dice que este es nuestro año, o... El próximo.-Le murmuro mientras le besaba la frente y la abrazaba mas fuerte...-Te aseguro que el jamás te va hacer daño, antes tendrá que matarme.

-Eso es lo que temo.-Y una lagrima cayo por el rostro de la chica, este le limpio la mejilla, después le beso dulcemente.

-No voy a dejarte.-Le murmuro cuando esta comenzaba a quedarse dormida en sus brazos. Casi 20 minutos después el chico se quedo dormido al igual que la castaña.

A la mañana siguiente...

-¡Buenos días!-Murmuro Ron en el odio de la chica cuando esta abrió los ojos y se movía en sus brazos, el sol comenzaba a salir y desde la ventana de la cocina les llego la luz en el rostro, todos dentro de la casa aun estaban durmiendo. La castaña le devolvió el saludo mientras se acomodaba para ocultar su rostro en el pecho del pelirrojo, aspiro el aroma del chico, y después de un largo silencio le hablo.

-¿No ha despertado aun?-Preguntó la chica mientras miraba hacia donde Draco aun estaba durmiendo y soltaba un gran ronquido.

-No, creo que no. ¿Dormiste bien?-Mientras le tocaba el rostro dulcemente.

-Si, muy bien, aun que extraño mi cama.-Le dijo haciendo pucheros.

-Si yo también extraño tu cama.-Divertido mientras comenzaban a sonreír en silencio para después besarse y abrazarse un largo rato. Entonces la chica se aparto de sus brazos bruscamente y se puso de pie.- ¿A dónde vas?-Preguntó intrigado, ¿Qué era mas importante que quedarse ahí con el, unos minutos mas?

-A tomar un baño, ¿Vienes?-Le dijo coquetamente, y antes de que lo notara Ron ya la había tomado en brazos mientras subían a toda velocidad por las escaleras para después entrar al baño y compartían no solo la ducha, si no los primeros minutos de la mañana ellos dos solos.

Como era fin de semana Ron y Hermione se quedaron en casa mirando la televisión mientras se besaban, la madre del chico había salido a la tienda más cercana por víveres, mientras Ginny estaba en su habitación sufriendo un poco de su encierro, aun que para matar el tiempo llamaba a Harry de vez en cuando solo para saber los detalles de la dichosa investigación del incidente en el Mundial, aun que no solo hablaba de eso con el chico, Arthur por su parte había ido a trabajar además de arreglar todo los últimos detalles de su viaje en aeroplano pues en una semana se iban todos juntos como una familia, con Krum incluido. Cosa que sin duda a Harry no le agradaba, pues el no había sido incluido en dicho viaje.

Los tortolos tenían la casa para ellos dos solos, bueno excepto por el rubio dormilón del sofá de alado, que roncaba sonoramente, pero ambos parecían no importarles mucho. Ponían muy poca atención a la película de comedia que se suponía estaban viendo, y ahora mientras se besaban bastante apasionados, Ron comenzó a tocar por debajo de la blusa de Hermione, poniéndola algo nerviosa.

-Ron espera-Murmuro la chica cuando sintió la calida mano de Ron tocando su cadera y subir lentamente hasta arriba del ombligo, se quito la mano del chico mientras intentaba controlar su respiración, los besos de Ron la hacían sentirse en las nubes y deseaba estar con el, pero en ese momento tenían compañía.

Desvío su mirada hacia Draco y Ron entendió, pero no se debuto en sus besos además de caricias. Se acomodo de tal forma que la espalda de la chica quedara pegada al respaldo del sofá mientras el parecía ser un escudo, ahora le besaba el cuello mientras sentia en sus cabellos, que los dedos de la castaña parecían entrelazarse.

-Ron en serio, no podemos.-Le dijo la chica entrecortadamente. Intentaba mantener la cordura, pero era difícil cuando sentia los dulces labios del pelirrojo sobre su cuello.

-Solo pídemelo y te llevare arriba.-Le susurro cerca del oído provocando mas sensaciones en el cuerpo de la chica que sus besos, y entonces comenzó a besarlo con pasión y desesperación, justo antes de que pudiera responderle para continuar.

-Ejem, ejem…-El ruido provenía del otro lado de la sala, se apartaron rápidamente y cierto rubio los miraba, entre divertido y algo asqueado. El despertar y verlos besándose de esa forma, no era algo que deseara ver.- ¿Hola?-Dijo el chico intentando no reírse, pues notaba que ahora Hermione y Ron parecían avergonzados.

-Hola.-Comentaron ambos tímidamente.

-¿Qué hago aquí, donde estamos?-Pregunto tocándose la cabeza.

-La Madriguera, casa de mis padres, y que haces aquí, explícaselo Herms.-Respondió Ron mientras iba hacia la cocina por algo frío.

-Bueno, Joseph te hechizo y caíste dormido… Has estado aquí desde ayer.-Le confeso la castaña lentamente.

-Pase todo un día aquí.-Murmuro intentando recordar.

-Si.-Le respondió la castaña.

-¿Dormí aquí?

-Si.

-¿Dije algo mientras estaba dormido?-Pregunto después preocupado y hasta asustado.

Hermione observo a Ron quien le negó de inmediato.

-No.-Y le sonrío, este parecía aliviado de la confirmación.-Yo… Ahora vuelvo.-Murmuro después de la castaña después de un rato y subió a su habitación.

Estaba algo acalorada por las caricias de Ron. Necesitaba tiempo a solas para calmarse, no era justo Ron ya había tomando algo frió, y ella en cambio seguía con la piel aun ardiente.

-Malfoy, puedo preguntarte algo. ¿Por qué sueñas con mi novia?-Le dijo después el pelirrojo mientras se le acercaba.

-¿De que hablas?-No entendía, ¿Había o no dicho algo mientras dormía?

-No quise decir nada enfrente de ella, pero en varias ocasiones, la nombraste entre sueños. ¿Por qué la salvaste?

-¿Por que no debería hacerlo?, ¿Prefieres que Joseph se la lleve?-Le grito molesto, en lugar de agradecerle el gesto le cuestionaba sus intenciones.

-No claro que no, pero quiero saber si lo haces por amistad o por algo más. Me doy cuenta de cómo la; miras, es la misma mirada que yo tengo hacia ella. Y eso no me gusta.-Le explico rápidamente.

-Weasley no soy idiota, tu la amas, y ella a ti… ¿Crees que quiero quitártela? lo único que quiero es que este a salvo, y si, siento algo por ella, pero… Ni si quiera he pensando en intentarlo, no tengo oportunidad.-Le soltó algo molesto de pensar que Ron le había ganado en algo, algo en lo que el tenia derecho.

-Más te vale.-Le dijo justo antes de que la castaña bajara y se les uniera, ambos fingieron que no pasaba nada. Pasaron la tarde hablando y planeando las jugadas en caso de un segundo encuentro con Joseph.

Días después...

Una lechuza negra con ojos azules brillantes se paro en la ventana de la cocina de La Madriguera, con una carta en pico la cual se dirigió a Ginny.

-¿No es la lechuza de Matthew? –pregunto Ron extrañado, hacia mas de un año que no la veían.

-Si, si lo es, pero ¿Para que me mandaría una lechuza Matthew? –tomo la carta y la abrió y se fijo que el remitente no era el chileno –es de Luna la carta –lo abrió y lo leyó entusiasmada.

Ginny:

Tanto tiempo que no nos escribíamos, ¿Qué ha sido de tu vida? ¿Aun sigues con Harry? ¿Cómo te ha ido en tu equipo de Quidditch? ¿Cómo están Ron y Hermione? Cuéntamelo todo.

Yo estoy ahora en Chile con mi novio, Matthew, ¡si! mi novio, tal como lo lees, me di cuenta de que yo realmente amo a Matthew mientras estuve en el Himalaya (creo que mi padre les contó todo lo que me paso en la final del campeonato, por cierto, ¡felicidades!). Allá me enseñaron todos los secretos de la Magia Himalaya, es poderosa, pero solo sirve para sobrevivir en altas alturas.

Aunque Matthew dice que hay una posibilidad de practicarla a alturas inferiores (de hecho tiene el libro de la Magia Himalaya, se lo dio el jefe de los Sherpas, por sobrevivir mas de un mes en la cima del Everest, por un trabajo de la Escuela de Aurores), y lo esta tratando de demostrar en la Escuela de Aurores, pero sin resultados. Yo le estoy haciendo compañía mientras dura su primer año, pero su padre no nos deja ni un momento a solas en el departamento, ¡como si creyera que nos fuéramos a descontrolar! Esperamos volver a Inglaterra para navidad o antes porque a Matthew le dieron una beca para estudiar los dos siguientes años allá en Inglaterra, ¡será compañero de Harry! A ver si será capaz de derrotarlo.

La vida en Chile es extraña para mí: aquí los magos se muestran libremente a los muggles y estos parecen aceptarla como si fuera cotidiano, ¡y viven en armonía! Aunque no puedes hechizar a un muggle a menos que se compruebe que fue en defensa propia, los castigos son duros. Le he preguntado a Matthew que se debe tanta armonía (porque creo que los hechizan), pero me ha dicho que es solo simbiosis.

Espero impaciente tu respuesta, ahora me despido porque vamos a viajar a la costa, dicen que tienen una de las playas mas hermosas del mundo y ahora lo voy a comprobar

Cariños

Luna

P.D. Matthew y su padre les mandan saludos a todos

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Paola Prieto: La eterna espera termino y aquí esta el trabajo de… No se cuantos días, pero si de mucho cerebro jeje. Espero les guste y no se despeguen por que esto a penas esta comenzando.

Matías Roa: Hola, esperamos k disfruten este capi, como nosotros realizándolo (cuando nos veíamos) así…. Disfruten de la lectura.