Esto es una presentación de Matías Roa y Paola Prieto
Matías Roa: pues después de tantas desorganizaciones logramos finalizar este capi k esperamos k disfruten... y k les digo... ¡a leer y disfrutar el capi!"
Paola Prieto: Muchas gracias por soportar la larga espera, sin duda disfrutamos haciendo este capitulo. Espero les guste, se agradecen los comentarios.
Como siempre gracias a todos los lectores.
Capitulo 18 – Bella traición
Introducción: Ron sale herido mientras el cumpleaños de Hermione se acerca, ¿Qué le regalara Ron?, ¿Joseph los encuentra y rapta a la castaña?, ¿Draco y Hermione se besan?
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Esa tarde solo había dos cosas en la cabeza de Joseph Harket, una de ellas era obvia, necesitaba hablar y saber de Hermione y para eso había optado por manipular a un tonto empleado del Ministerio, aun que en realidad se hacia pasar por el, Jonathan James era el nombre de su victima.
Era la única forma de estar cerca de la castaña sin que el tonto pelirrojo de Weasley, sospechara. Durante un tiempo le funciono a la perfección, pero entonces, le apareció otro rival, Draco Malfoy, ese tonto niño rico y rubio, se pavoneaba por todo el lugar junto a su amada, y lo que era peor, era que esta parecía muy cómoda en su compañía.
Tenia que sacarla de ahí lo más rápido posible, tenia que liberarla de esos dos tontos niños magos, para de una vez por todas ellos dos huyeran a Noruega y ser felices para siempre, se acerco silenciosamente mientras parecía entregar unos papeles a las oficinas continuas de donde Ron, Hermione y Draco estaban charlando mientras el aparentaba ser Jonathan
Ron estaba leyendo una nota que le había llegado dos minutos atrás, Draco y Hermione estaban planeando como conseguir las dos últimas firmas más importantes en si, para la causa de los Elfos, además del discurso que aun le faltaban detalles finales.
-Wow.-Murmuro Ron cuando terminaba de leer la nota, parecía una buena noticia por la sonrisa en su rostro.
-¿Por qué tan contento?-Preguntó Draco mientras parecía redactar aquel discurso que usarían en poco tiempo.
-Por que el negocio familiar crece, hay un empresario Japonés que quiere invertir en nosotros. Quiere que lo vea hoy mismo, pero....-Comenzó a murmurar con mucho entusiasmo y orgullo, pero después algo preocupado, pues no le gustaba la idea de separarse de Hermione.
-Tranquilo Weasley, no vamos a salir de aquí, créeme no tengo intención de quedarse dormido de nuevo un día entero y despertar con una imagen de ustedes dos besándose y haciéndose cariñitos. Es asqueroso.-Le aseguro Malfoy con una sonrisa mientras Hermione asintió, pasarían toda esa tarde en el Ministerio, así que no había nada de que preocuparse.
-Ve, estaremos bien-Le aseguro la chica con una sonrisa de oreja a oreja, mientras golpeaba en la nuca a Draco, se le acerco un poco mas para después besarlo en los labios rápidamente, ante la mirada de asco del rubio, para después ver partir a su novio, Joseph por su parte lo siguió muy cerca.
Era increíble – para Joseph – que Ron cayera en su trampa, no había empresario Japonés, el había enviado aquella nota falsa solo para comenzar con su parte del plan, primero se desharía de Ron, por que era el problema mas grande, y cuando acabara con el, entonces iría por su amada, Malfoy no era problema para el, con un simple hechizo lo tendría fuera de combate, eso creía el,
Cuando Ron iba de salida se encontró con Anna, retrazando un poco el festín de Joseph, intento ser sigiloso y solo alcanzo a escuchar un poco de la charla.
-¿Es en serio?-Preguntó la Española no podía creerlo pues parte de esas ganancias serian también para ella, pues era parte creativa de la empresa.
-Si, ¿Quieres venir?, le diría a George pero, esta de vacaciones con Zury, así que, no quiero molestarlo.-Murmuro Ron rápidamente, le agradaba la idea de ir acompañado de Anna en esos últimos días la compañía de la española le gustaba.
-Claro, no tengo nada que hacer.-Dijo esta mientras se encaminaban juntos al lugar, pasar parte de la tarde con el pelirrojo era perfecto para ella, aun que había optado por no decir nada aun sobre sus sentimientos, pues Hermione era su amiga, eso no le impedía ayudarlo.
"Cambio de planes" pensó Joseph, ¿Como iba a ser para deshacerse de Ron sin lastimar a la chica?, esperaba que esta fuera lista y no se le ocurriera interponerse en su plan, o de lo contrario, tendría que lastimarla también y el no solía hacer eso, el era un caballero.
Cuando llegaron a la dirección que decía la nota se dieron cuenta de que era una casa fuera de la ciudad y los alrededores de Londres, y ahora ahí parados en medio de la nada en aquel verde prado en las montañas, sentían que alguien parecía vigilarlos de cerca.
-¿Sientes eso?-Preguntó Anna en voz baja mientras parecía mirar a todos lados, no había señales de vida, aun que en aquella casa las ventanas estaban abiertas y las cortinas parecían comenzar a ondular, una ráfaga de viento frió y hasta tenebroso se apodero del lugar.
-No te alejes.-Le ordeno Ron mientras sacaba su varita rápidamente sin dejar de mirar una y otra vez a todas las direcciones posibles. La chica obedeció y le tomo por el brazo, aun que con aquel gesto su corazón parecía latir a una velocidad impresionante, Ron sintió su pulso.-No te asustes, debe ser el mal clima, solo eso.-Le aseguro mientras le tocaba ligeramente la mano para calmarla aun que lo único que hizo fue que este se acelerara mas.
La chica sonrió tímidamente mientras se acercaban a la puerta blanca de aquella casa, casi antes de tocar la puerta esta se abrió misteriosamente, mientras una voz les llamaba.
-Pasen.-La voz parecía proceder de adentro de la casa y parecía alejada.
-Buenas tardes, Señor Wong, somos Ron Weasley y Anna Villafañe, de Sortilegios Weasley, usted nos cito aquí-Comento Ron mientras entraban al lugar y parecían buscar con la mirada al hombre.
-No lo veo.-Murmuro Anna algo nerviosa pues ahora sentía como si alguien la viera desde las espaldas, giro rápidamente la mirada pero no vio a nadie aun que la sensación seguía.
-Tranquila.-Susurro Ron mientras daba un paso hacia adelante, pero entonces la misma voz parecía llamarles ahora desde las habitaciones de arriba.
-Suban.-Les llamo de nuevo el Señor Wong y ambos subieron lentamente. Ron aun sostenía su varita, había algo que no comenzaba a gustarle.
En el lugar entraba mucha luz habían demasiadas ventanas en el segundo piso y todas estaban abiertas y dejaban entrar la luz del sol de aquel día, además había algunos espejos en las paredes que parecían reflejar aquella iluminación hasta dejarlo algo ciego al pasar junto a ellos.
Para ser una pequeña casa en el padro, por dentro parecía enorme, tenia alrededor de 10 habitaciones, o eso pudo calcular el pelirrojo conforme avanzaban por el pasillo para después dar a una en donde la puerta estaba media abierta, se veía un despacho, y una silla con alguien sentado mirando de espaldas a ellos hacia la ventana también abierta.
-Señor Wong.-Murmuro de nuevo Ron mientras sostenía su varita firmemente.
Entonces todo paso muy rápido a simple vista, frente a ellos apareció Joseph con varita en mano mientras tenia un aspecto horrible, la piel desgastada de quien no duerme bien, además de los ojos, rojos y hasta llorosos.
Anna soltó un grito, mientras se llevaba la mano al bolsillo para tomar su varita, no estaba segura de lo que pasaba pero ahora Ron estaba en guardia y le apuntaba al sujeto frente a ellos dos.
Joseph no decía nada solo mantenía los ojos fijos en el pelirrojo y viceversa, entonces el sujeto hablo con una voz que hizo que la chica se estremeciera y se hizo a un lado.
-Weasley, he estado esperando este momento durante un largo tiempo, ¿Te parece que lo hagamos sin magia?, no quisiera tener que cargar con tu muerte en mi mente-Le invito el hombre mientras soltaba su varita y esperaba a que Ron hiciera lo mismo.
Pero el pelirrojo no soltó su varita, no era tan tonto como para quedarse sin protección.
-Eres tan cobarde, no entiendo por que mi Hermione se relaciona contigo.-Le soltó con una carcajada.
-No se te ha ocurrido pensar que es amor. Y no es tu Hermione, creí que eso ya te había quedado claro.-Murmuro lentamente mientras lo miraba atento.
-¿Amor?, creo que solo esta contigo por lastima, y al que no le ha quedado claro es a ti, Hermione será mi esposa, te guste o no.-Le soltó mientras mostraba aquella sonrisa odiosa, como si tuviera la razón.
-Eso lo quiero ver.-Le dijo mientras levantaba de nuevo su varita.
Joseph miro a Anna quien estaba helada, ¿Cómo podían charlar con esa tranquilidad?, por lo visto se odiaban y por lo que sabia, podría ser peligroso estar ahí en medio de esa "charla".
-Te importa si la dejamos ir, no quisiera tener que hacerle daño es tan linda.-Murmuro con una sonrisa aun mas siniestra mientras intentaba tocarle la mejilla, poniendo nerviosa a la chica, y molesto a Ron.
-No la toques.-Le grito el pelirrojo de forma muy protectora, no estaba seguro el por que, pero ahora sentía algo extraño en el pecho.
-Oh, ya veo, te agrada. Es una lastima que ya tenga planes para la Señora Harket, de otra manera tu serias perfecta.-Comento lentamente mientras se acercaba un poco mas a la española.
-Te dije que no la toques.-Le dijo Ron mientras le apuntaba con la varita. En un segundo Harket se volteo y golpeo a Ron haciendo que este soltara la varita de su mano, para después comenzar pelear con sus propias manos.
Anna había entrado en estado de pánico, Joseph parecía más fuerte que el pelirrojo y ahora lo golpeaba a diestra y siniestra en el suelo, después sintió una vibración en su mano, era la única que tenia varita en mano y ahora esta parecía exigirle que ayudara al pelirrojo. Aun que podría ser su corazón el que le hacia la petición.
Entonces lanzo un hechizo directo a Joseph pero este se movió por que Ron lo había golpeado mientras el hechizo de Anna parecía dar en la madera del suelo, ambos notaron lo que pasaba y Joseph fue mas rápido tomo su varita e intento deshacerse de la chica, después de todo seria un problema para el si seguía ahí, sin duda estaba del lado de Ron. Pero el pelirrojo fue mas rápido que el, se lanzo entre el hechizo y la chica para entonces sentir algo ardiendo en el hombro justo del brazo donde siempre cargaba la varita, este cayo al suelo rápidamente y Ron sentía el brazo muy pesado.
Anna aprovecho todo el movimiento y lanzo un hechizo similar a Joseph, pero este como estaba muy cerca le ardió un mas fuerte, soltó un grito de dolor, para después desaparecer tras una lluvia de hechizos que Anna le enviaba una y otra vez.
-¿Ron, estas bien?-La voz de Anna parecía esfumarse lentamente mientras Ron se sentía mareado, ¿Qué clase de hechizo era que le hacia sentirse tan débil?, después sin notarlo perdió la razón.
Sin pensarlo mucho Anna lo saco de ahí y lo llevo directo a San Mungo, horas después, Ron estaba dormido en aquella cama del hospital mágico, tenía heridas en el abdomen, y parte del hombro izquierdo, ese ultimo por salvarla de los hechizos de Joseph, Anna se sentía mal por lo que había pasado, el la había cuidado, y lo peor de todo es que ahora viéndolo ahí le causaba una rara sensación de tristeza y preocupación, era como si el echo de verlo ahí herido le dieran ganas de hacer lo que jamás había echo antes.
Un raro pero conocido deseo se apodero de ella. Tenía que besarlo, pero, se sentía mal por lo que sentía, amaba a Ron pero, la novia de este era su mejor amiga, se sentía mal, traicionaba la confianza de Hermione.
Se acerco a la cama mientras se debatía, si lo besaba o no, tal vez era la última oportunidad que tendría de hacerlo, pues este dormía profundamente – pensando en la castaña – que jamás notaria lo que pasaba a su alrededor, y si lo recordaba posiblemente pensaría que lo había soñado y de ser así, ella no seria la protagonista del sueño si no, Hermione.
Trago saliva y lo beso lentamente, cerro los ojos mientras intentaba mantener ese recuerdo en su memoria para siempre, pues lo mas seguro es que jamás volviera a pasar, por lo menos, no con el chico conciente. Pues era mas que claro para ella y para todos, que el pelirrojo amaba con devoción, locura y demás a Hermione Granger.
Según las propias palabras del pelirrojo, ella y el habían nacido para estar juntos, aun que a la castaña esa teoría le causaba una sonrisa, pues no creía en el "destino", no de ese modo, aun que había algo que no podía negar, se amaban demasiado y terminarían juntos por siempre.
Se alejo de los labios de Ron mientras sentía el respirar de este sobre su rostro, después al abrir lo ojos noto la mirada azul del chico mirándole fijamente, no parecía molesto, ni asustado, mas bien asombrado.
Mientras Anna tragaba saliva y se alejaba del chico solo unos pocos centímetros, este se levanto un poco de la cama para quedar justo a la altura del rostro de la española, ¿Qué era lo que había pasado, acaso Anna lo había besado, y por que no estaba molesto, si no, feliz?, sentía un sentimiento extraño por Anna, lo sabia, cuando estaba cerca de ella se sentía completo.
No es que con Hermione no se sintiera así, pero con la española era distinto, sentía que podía hacer cosas que antes jamás imagino, era difícil de explicar para el, simplemente lo sentía, pero no estaba seguro de saber que era.
En ese momento Anna se sentía mal, pero el que Ron le mirara de esa forma, era aun peor, tenia una clase de mirada de amor, ¿De verdad era esa mirada, o solo se hacia ideas?, cuando noto que el chico le tomo de la mano para evitar que saliera huyendo, fue como si una corriente eléctrica les recorriera a ambos por todo el cuerpo, y justo cuando iban a hablar, la puerta se abrió bruscamente y una cabellera castaña se asomo por el lugar.
Tanto Ron como Anna se soltaron y se alejaron lo bastante, Hermione que parecía discutir con Malfoy no se percato, pero el rubio noto el nerviosismo de la española y el rostro un poco molesto del pelirrojo. Anna se despidió rápidamente y desapareció de ahí, Draco la siguió hasta el ascensor del hospital.
-¿Por qué tanta prisa?-Preguntó el rubio mientras evitaba que las puertas del ascensor se cerraran.
-Por que tengo que irme.-Le contesto la otra intentando controlarse, pero su voz se quebró, se sentía mal, había besado a Ron y no quería verlo.
-Te importa si te acompaño.-Le dijo el otro mientras entraba al lugar, se quedaron callados unos segundos.-Sabes, puedo jurar que, llegamos en mal momento.-Le murmuro notando que la chica se ponía aun mas nerviosa.
-¿De que hablas?-De verdad no entendía las palabras del rubio.
-No lo se, me da la impresión, de que, interrumpimos algo importante entre tu y Ron.-Le soltó lentamente mientras se balanceaba hacia delante y atrás.
-De verdad, no se de que hablas.-Le dijo intentando controlarse, ¿Qué posibilidad había de que la hubieran visto?, era imposible, de ser así, Hermione le hubiera gritado, aun que bueno, no le dio la oportunidad pues salio de ahí rápidamente.
-Bien, si no quieres decirme lo entiendo, pero; apuesto a que Hermione no le hará ninguna gracia el que coquetees con su novio.-Le soltó mientras miraba seriamente la reacción de la chica.
-Yo no coqueteo con Ron.-Le grito muy confiada, pero por que en su voz se podía notar un nerviosismo, tal vez no le coqueteaba intencionalmente, pero bueno ¿El beso, no era coquetear?, después intentando controlarse.-A diferencia de ti.-Le culpo mientras sonreía.
-¿Yo?-Contesto bastante cómico. El no coqueteaba con Weasley, ¿De donde sacaba esa afirmación?
-¡Por favor!, crees que me trago ese cuento de que, "quiero ayudar a los elfos", se nota que te importa Hermione mas de lo que creías.-Le confeso haciendo una muy buena imitación suya.
-Tienes razón, Granger es bastante linda. Pero yo lo admito. ¿No se que es mas triste, el que tal vez yo no tenga oportunidad con ella, por que ama a Ron, o por que, tu no puedas decirle a Weasley lo que sientes, y que tal vez seas correspondida?-Le dijo mientras hacia enojar a la española.
-Por lo menos mis sentimientos son verdaderos, ¿Cómo si de verdad te importara Hermione?, estoy segura de que solo la vas usar para tu beneficio, y después, ¿Qué harás he?, "Un Malfoy jamás se relaciona con una Sangre Sucia", esas fueron las palabras de tu padre, si mal no recuerdo.-Le contesto mientras salía del lugar y dejaba al rubio algo preocupado. Días atrás había tenido una fuerte discusión con su padre, ¿Seria que la chica los había escuchado?
Mientras tanto
-¿Estas bien, te duele algo?-Preguntó Hermione mientras se acercaba a Ron, este le sonrió tímidamente.-...Yo, me alegra que estés bien.-Le murmuro después de un largo silencio mientras se sentaba en la cama junto al chico e intentaba sonreírle.
-¿Como llegaste?-Le tomo de las manos y sintió un gran alivio en su alma, saber que ahora estaban juntos era algo que le ayudaba mucho para soportar el dolor de las heridas que le había dejado Joseph. Como siempre su recompensa era saber que ella estaba bien.
-Kingsley nos contó, bueno en realidad Anna le llamo y después a mí, en fin, vine con Malfoy y tu padre, así que... No te preocupes, Kingsley me puso guardia.-Le contó rápidamente mientras le tocaba el rostro y hacia que el chico se relajara un poco mas, aun que lo dejo un poco confuso.
-¿Guardia?-No entendía a que se refería.
-Bueno, allá afuera hay 6 aurores y... Van a quedarse aquí tres para cuidarte, mientras que los otros tres me siguen.-Le confeso lentamente mientras continuaba tocándole el rostro. El verlo ahí con solo unos rasguños le hacia sentirse mejor, pues algo dentro de ella le decía que ella era la culpable en parte, de lo que les pasaba. Pues Joseph la quería a ella, y solo intentaba matar a Ron para lograrlo.
-Es innecesario, puedo cuidarme solo.-Le dijo algo molesto mientras movía el rostro y hacia que la mano de la chica dejara de tocarle, lo trataban como un tonto mago, como si no pudiera cuidarse solo.
-Yo no estaría tan segura, mira como terminaste.-La chica trato de bromear con el pero la forma en la que respondió, hirió un poco los sentimientos del chico.
-Fue solo un descuido.-Le aseguro aun mas molesto, se levanto de la cama mientras se alejaba de ella. Esta parecía comprender el error en sus palabras.
-Ron, no lo dije con esa intención, es solo que...-Intento remediar el daño, pero se detuvo a mitad de la frase, las lagrimas parecían comenzar a asomarse, y en ese instante lo que tenia que hacer era mantenerse fuerte, no podía dejar que Ron la viera llorando, espero medio minuto, respiro profundo, y después volvió a hablar con voz tranquila mientras se le acercaba de nuevo.-Esto ya no se trata solo de mi, el intenta matarte.-Creyó que con esas palabras el chico entendería a que se refería, pero de nuevo este comprendió mal sus palabras.
-¿Y crees que tengo intención de que eso paso?-Le grito sin darse cuenta de las consecuencias, ¿Por qué todo el mundo tenia la intención de tratarlo como un niño que no sabia cuidarse?, ¿Acaso no les había demostrado que era lo bastante listo y bueno en magia para defenderse?, y lo peor de todo, ¿Por qué su novia, tenia que juzgarlo igual?
La chica solo cambio su rostro, eso era un golpe bajo para ella, y además el que el chico le gritara en ese momento no parecía ayudarle mucho. Después respiro profundo de nuevo e intento calmarse, no quería llorar, pero era difícil con los gritos del chico.
-No ya se que no pero….-Comenzó a decir la chica pero Ron la interrumpió.
-A veces creo que las cosas serian más fáciles si tú no estuvieras coqueteando con todos.-Susurro como si se lo dijera el mismo pero por el silencio que había la chica escucho las palabras claramente.-Dime ¿Por que siempre hay alguien que se enamora de ti, qué es lo que les haces?-Le dijo aun molesto, tenia demasiado rencor y se estaba desquitando con la persona equivocada.
-¡¿Estas diciendo, que yo tengo la culpa?!-Le grito horrorizada, ¿Por qué Ron tenia que decirle eso, cuando todos le decían lo contrario?, tal vez tenia razón, después de todo era a ella a quien buscaba, ¿O no?-Bueno, si te causo tantos problemas, ¿Por qué seguimos juntos?-En ese momento Malfoy entro en el lugar y vio a la chica apunto de las lagrimas y al pelirrojo mirando hacia otra dirección opuesta, era obvio que no prestaba atención a lo que decía, pero sobre todo el daño que hacia.
-¿Me perdí de algo?-Pregunto Malfoy intentando entender.
-Draco, podrías llevarme a casa, por favor.-Le dijo la chica rápidamente, mientras intentaba respirar profundo para evitar que el llanto se apoderara de ella.
-Claro pero pensé que querías….-Murmuro el rubio mientras señalaba a Ron.
-¡Llévame a casa!-Le grito la castaña mientras podía notar que el llanto ya comenzaba a asomarse.
-Esta, bien. Solo dame un minuto.-Le dijo el chico mientras miraba a Ron con odio, este aun mirando del otro lado no prestaba atención a lo que pasaba, Hermione salio de ahí llorando desconsolada, mientras Draco aun dentro del lugar parecía discutir con el pelirrojo.- ¿Se puede saber que es lo que haces Weasley?, ¿Qué le hiciste?-Le exigió una respuesta.
-No es de tu incumbencia.-Le dijo el chico pero antes de terminar la frase Draco lo obligo a voltear mientras lo golpeaba en la cara, al final le partió el labio mientras estaba en el suelo mirando con odio al rubio.
-Te lo voy a dejar claro, si toda la tarde llora por tu culpa voy a venir y te lo haré pagar, créeme, lo que ese tal Harket te hizo, será nada comparado con lo que te haré. Te romperé cada hueso, que preferirás morir.-Le advierto mientras salía de ahí, sintió que los tres aurores que estaba cuidando a Ron se le acercaron para sacarlo de ahí. Después se reunió con Hermione que ahora parecía charlar con Arthur Weasley.
-¿Hermione que tienes que paso?-Preguntaba Arthur mientras miraba a la castaña llorar a las afueras de la habitación de su hijo. ¿Acaso habría pasado algo con Ron?
-Nada, yo…-La chica no termino de hablar por que ahora las lágrimas no la dejaban.
-Hola Arthur, te importa, voy a sacarla de aquí.-Murmuro Draco cuando se les acerco los otros tres aurores estaban cerca de ellos.
-¿Por qué?-Pregunto el pelirrojo sin entender, la chica lloraba y ahora el rubio quería sacarla de ahí.
-Pregúntale a tu hijo.-Fue lo único que el rubio le contesto mientras se llevaba a la castaña de ahí.
Arthur por su parte estaba intrigado, Hermione lloraba, después Malfoy parecía decirle que la culpa la tenia Ron, abrió la puerta donde su hijo ahora era atendido por una Sanadora, pues el labio no dejaba de sangrarle.
-¿Qué paso aquí?-Arthur quería respuestas.
-Nada, Hermione y yo nos peleamos, y Draco me golpeo.-Le dijo sin darle mucha importancia.
-¿Tu y Hermione se pelearon?, ¿Qué le hiciste Ron?-Le soltó rápidamente intentando controlarse y no golpear también al chico. Ahora comenzaba a entender las lágrimas de la castaña.
-Nada, ¿Por qué todo el mundo cree que es mi culpa?-Estaba molesto, ¿Acaso creían que a el le gustaba pelearse con Hermione?
-Por algo ha de ser.-Le soltó fríamente.
-No es nada grave, ella y yo siempre nos peleamos, ya veraz, en unos días se le pasara y como si nada.-Le aseguro, todo el mundo hacia mucho escándalo de eso. ¿Cómo si nunca se hubieran peleado antes?
-No deberías confiarte tanto, si la pierdes para siempre, será solo tu culpa.-Le advirtió mientras salía de ahí, Ron estaba molesto y ahora intrigado, ¿Qué quería decir con eso?, aun que tal vez su padre solo intentaba asustarlo, decidió olvidar el asunto.
Mientras tanto...
-Oye, no vale la pena que llores por el, mereces algo mejor.-Le decía Draco a Hermione solo para calmarla, aun que en las palabras de este había algo mas, se encontraban ahora en un parque no muy lejos del Hospital, los aurores estaban por un lado, mientras estos tomaban asiento.
Hermione se sentía realmente mal, que Ron la culpara de lo que le había pasado, era peor, que imaginárselo ella misma. Se odiaba, y aun peor odiaba al pelirrojo, realmente Draco era el único que parecía entenderla en ese momento.
-Sabes tengo una idea, que te parece si vamos al museo, o al cine.-Le sugirió el rubio mientras la animaba a levantarse.-Es un lindo día, no puedes quedarte aquí, además necesitamos un respiro del trabajo.
-No estoy de humor.-Le dijo la chica mientras se quitaba las lagrimas de los ojos.
-Y yo no te lo estoy preguntando.-Le murmuro mientras le tomaba de la mano para después obligarla a caminar. Casi en seguida de que ellos se levantaron del asiento los Aurores los siguieron eran como su sombra, si se les ocurría moverse a la derechos ellos igual.
Al final llegaron a una plaza comercial, Malfoy compro boletos para una película de comedia, y obligo a la chica a entrar, aun que al principio la castaña no estaba de humor después de ver los primeros minutos de dicha función comenzó a reír.
-Gracias.-Murmuro la chica a mitad de la película mientras giraba el rostro y le sonreía a Malfoy quien la observo detenidamente, aun con poca luz lucia hermosa, le respondió el gesto para después intentar poner atención a la película mientras sentía latir su corazón con furia.
Cuando salieron de ahí, la chica deseaba irse a casa pero Draco de nuevo le estropeó el plan, la llevo a un museo de paleontología; pasaron casi toda la tarde en aquel lugar, mientras descubrían y admiraban los fósiles de los dinosaurios. Cuando salieron de ahí, fueron a cenar, pero la chica no se sentía bien, necesitaba tomar un baño rápido antes de asistir aquel lujoso restaurante de comida italiana al que el rubio pretendía llevarle. Regresaron a La Madriguera, tomo un baño rápido mientras el rubio se quedaba abajo charlando con Krum y Ginny.
Hermione se cambio rápido y se puso un vestido de gala de seda que parecía ajustarse a su cuerpo, después cuando bajaba las escaleras pudo notar que no solo Krum parecía atontando por su figura si no también Draco, se sonrojo un poco ante aquel acto.
-Te vez hermosa.-Le dijo el rubio mientras intentaba controlarse, sentía de nuevo lo que había sentido en el cine, intento no tropezar mientras le extendía la mano para después sacarla de ahí galantemente.
Cuando llegaron al restaurante de comida italiana, todo fue perfecto, hablaron sobre música, libros, incluso arte, la castaña jamás imagino que tuvieran tanto en común, y lo que era aun mas extraño para ella era que el rubio tuviera como pasatiempo pintar.
-¿En serio pintas?-Preguntó la chica asombrada.
-Bueno lo hago solo para relajarme, ni siquiera soy bueno.-Confeso algo apenado.
-¿Podrías mostrarme algo de lo que pintas?-Le pidió mientras le miraba a los ojos después pestaño coquetamente.
-Bueno supongo que puedo.-Contesto mientras de nuevo sentía que su corazón latía rápidamente, se sonrieron casi un segundo para después continuar con la cena, durante la velada en varias ocasiones sus manos se rozaron provocando una corriente eléctrica en ambos.
Mientras tanto...
Ron acababa de llegar a La Madriguera, el hombro aun le dolía, el medico le había advertido que tenia que cuidarse y que no usara magia en dos semanas, tal vez tres debido a que el pulso no era muy preciso y podía incluso dañarse el mismo cuando hiciera algún encantamiento. Su padre acaba de quitarle la varita y la había escondido, conocía a su hijo y este era bastante terco, se parecía demasiado a su madre.
-Y... ¿Hermione?-Preguntó el chico al notar que los únicos en casa eran sus padres y Ginny.
-Bueno, ella no ha regresado.-Ginny le respondió rápidamente.
-¿Qué quieres decir con que, no ha regresado?-El chico pensaba que ella se había ido directo a casa, después de todo, le había pedido, no mas bien exigido a Draco que lo hiciera.
-Bueno estuvo aquí un rato, pero después se fue con Malfoy, no estoy segura a donde.
-¿Se fue con Malfoy?-Algo molesto y triste a la vez, después de todo si lo cambiaba por el rubio.
-Si.
-Te lo dije.-Fueron las únicas palabras que su padre le dio, cuando paso por un costado del chico, después de 10 minutos se alistaron para cenar sin la presencia de la castaña.
Hermione había pasado parte de la tarde en compañía de Draco, y por increíble que fuera, este había echo un gran trabajo y no había mencionado al pelirrojo, pero ahora dada la hora que era, la llevo a La Madriguera, noto de inmediato que esta aun estaba paralizada en el asiento de su limosina.
-Bien, ya estamos aquí.-Le dijo Draco mientras esta se asomaba por la ventanilla del auto del rubio.-Si no quieres entrar, puedo llevarte a casa de tus padres, no creo que a Kingsley le moleste cambiar la seguridad para allá, o si lo prefieres puedes quedarte conmigo.
-No creo que sea buena idea.-Susurro intentando no llorar de nuevo, pero algo de decía que cuando pisara la casa las cosas se complicarían aun mas.
-Mira, tengo espacio suficiente, y puedo contratarte más aurores si es necesario.-Le dijo mientras intentaba venderla la idea, habían pasado juntos toda la tarde y quería un poco mas de su compañía.
-No quiero que gastes tu dinero en mí-Le dijo mientras se miraba las manos.
-¿Por qué no?, dame una razón.
-Por que no esta bien.
-Somos amigos no.-Aun que el deseaba ser mas que eso.
-Bueno si, pero...-Intento responderle pero el rubio la cayo.
-¿Qué?, oye si crees que soy capaz de espiarte mientras te bañas, no soy esa clase de pervertido, en serio.
-No había pensando en eso.-Le murmuro con una mirada picara.
-Oh.-Murmuro apenado pero sin duda divertido, hizo que la castaña sonreirá aun más.-Me gusta cuando sonríes-Le dijo y sin darse cuenta le tomo del rostro.
Provoco que esta le mirara por primera vez en toda la noche con un poco de miedo aun que por dentro había algo de deseo. ¿Que era lo que planeaba? por la forma en que le tocaba el rostro, parecía que intentaba besarla. ¿No seria capaz o si?
-¿Qué haces?-Le preguntó mientras Malfoy continuaba acercándose más y mas.
-Intento besarte.-Le soltó y hundió sus labios contra las suyos.
Hermione que se resistió al beso durante unos segundos termino por dejarse llevar, Malfoy era cuidadoso con sus labios, además sus manos eran suevas, y por la forma en que le tocaba el rostro la hacia sentia algo extraño en el corazón. Algo que la hizo sentir nerviosa, se alejo de este y oculto su rostro, Malfoy parecía frustrado le tomo por el mentón para besarla de nuevo, pero esta lo aparto con sus manos.
El chico se resistió después de todo no quería causar una mala impresión, le había correspondido el beso, y eso era lo que contaba.
-¿Por qué me besaste?-Preguntó la chica un poco sonrojada, pero como había poca luz en el auto además ocultaba su rostro entre su cabello, que este no parecía notar el efecto que había causado en ella.
-Por que me gustas...-Le dijo Draco tragando saliva mientras intentaba buscar las palabras adecuadas para explicarle lo que sentía.-Mira, sonora loco, pero creo que siempre me gustaste, es solo que se suponía que debía odiarte.
-¿Por qué, era hija de muggles?-Le preguntó en tono bajo, no parecía molesta, pero sin duda las respuesta del rubio parecía una completa tontería.
-Oye, soy un idiota lo se, pero, no tienes idea de la presión que se tiene cuando eres un Malfoy y además eres Slytherin. Éramos rivales en la escuela, se supone que debía odiarte, no era personal era, escolar.-Ahora parecía molesta, ¿Qué clase de excusa era esa?, las de Ron eran mas creíbles, ahora comenzaba a sentir una punzada de dolor en el corazón, había traicionado al pelirrojo besándose con Malfoy.
¡Si, se habían besado!, no importaba si el había comenzado, el echo de que había contestado aquel beso y además le había gustado, eso la atormentaba. Aun que una voz en su cabeza parecía recordarle que se había peleado con Ron, ¿No era traición si no eran novios, aun lo eran después de eso?
-¿Y lo de Sangre Sucia?-Le dijo mientras intentaba calmarse, necesitaba una razón para odiar a Malfoy en vez de sentir ¿amor?, ¿sentía eso por el, o solo era atracción?, tenían mucho en común y además a ambos les apasionaba el arte, de no ser Slytherin habrían sido muy amigos, tal vez novios.
-Bueno eso, era para intentar ocultar mis sentimientos... No lo se, yo... Mira, crecí en una casa en donde debía seguir las ideas de mis padres, ellos habían seguido las ideas de sus padres desde generaciones atrás. Y si se te ocurría no seguir las "reglas" eras ignorado por la familia entera. De echo, por eso me mude de con mis padres. Ellos saben lo que siento por ti.-Le soltó lentamente mientras parecía apenado.
Con las últimas palabras la chica le miro a los ojos directamente.
-¿Lo saben?-Preguntó un poco avergonzada, por su culpa el había peleado con sus padres, de verdad había cambiando.
-Veras, suelo soñar contigo, y... Algunas veces digo tu nombre en sueños, así es como mis padres se dieron cuenta.-Le explico lentamente el que la chica le mirara y no se fuera de su lado parecía ayudarle un poco.
-¿Exactamente que sueñas?-Preguntó intrigada.
Dentro de la casa de los Weasley, Ginny había visto el auto de Malfoy aparecer de la nada en el jardín, y después a los Aurores en escobas mientras se acercaban al resto de los aurores que cuidaban a su hermano para después instalarse en el jardín, y al momento de nombrar el echo de que al parecer Hermione había vuelto a casa, Ron se levanto furioso pues aun no salía y no veía nada por entre los vidrios negros del auto de Malfoy, lo único que sabia era que habían pasado toda la tarde juntos, y además que el rubio sentía algo por su ¿novia, aun era su novia?, ¿seria acaso que el rubio había hablado con ella y ahora se despedían como hacían los novios, ya eran novios, tan rápido la chica lo había cambiado?, las palabras de su padre tenían sentido, la había perdido por su culpa, eso explicaba su tardanza, su mano comenzó a hacerse puño mientras intentaba controlarse.
-Bueno, es complicado recordarlo, pero al principio eran recuerdos de nuestra vida escolar, de cómo me gustaba verte estudiar, cuando lo haces tiendes a enredarse el cabello en el dedo, o a morderte el labio, y por otra parte la escena de tener que tratarte mal, al principio pensé que era una tortura personal, una forma de recordarme a mi mismo que debía ser amable contigo, sobre todo ahora con los "Elfos".-Comenzó Draco a explicarle su reacción.
La castaña noto una sincera reacción de arrepentimiento en los ojos de Draco, sintió pena por el y le dieron. ¿Le habían dado ganas de besarlo?, tenía que salir de ese auto, ¿Aun que para que volver a una casa donde Ron le vería con odio?, así que decidió quedarse un poco mas.
-Después los sueños se tornaron distintos.-Murmuro ahora sonrojado, sin duda era algo penoso y no quería confesarlo.-Soñaba contigo de forma, diferente... Te imaginaba a mi lado, y yo en lugar de Ron... Si jamás dije nada fue por que, tú tenían una vida con Weasley, pero ahora necesitas saber que, tienes otras opciones, y que entre ellas yo puedo ganarme tu corazón. Solo te pido una oportunidad, solo eso.-Termino de hablar rápidamente evitando que esta le contestara después le tomo las manos y le suplico con una mirada lleno de brillo que sin duda hizo que la castaña se pusiera nerviosa.
-Yo...-Contesto mientras se perdía en los ojos del rubio.
-Solo tienes que decir, "Si, o no", ¡Por favor que sea un si!-Murmuro mientras hacia sonreír a la chica, esta se quedo callada un minuto mientras intentaba controlarse, ¿No estaba segura de saber lo que hacia?, pero lo que si sabia era que la compañía de Malfoy le ayudaba a olvidar cosas, entre ellas Ron.
De nuevo una punzada en el corazón le llego, bajo la mirada, se percato que sus manos y las del rubio estaban entrelazadas.
-Puedo pensarlo.-Murmuro lentamente mientras intentaba controlarse.
-¡Claro, claro!... ¿Te parece si vengo por ti mañana y salimos?-Draco estaba entusiasmado, jamás había imaginado que fuera tan fácil.
-¿Cómo una cita?-Preguntó algo asustada, el rubio se dio cuenta de eso.
-Llámalo, "Un casual encuentro"...-Le soltó lentamente...-¿Paso por ti mañana?, dentro esta mi numero, llámame si quieres…-Le entrego un celular mientras le daba un beso rápido en la mejilla para después mirarse un largo rato a los ojos, el chico parecía esperar una respuesta para besarle de nuevo en los labios, pero después de todo era mejor llevar las cosas con lentitud, se alejo lentamente sin dejar de mirarle a los ojos.
Hermione le importaba demasiado, y ahora que había una oportunidad para estar con ella, debía ser cuidadoso.
-Adiós.-Le dijo mientras notaba que el chofer abría la puerta del coche, le beso en las manos, después la vio salir de ahí, esta camino algo dudosa hacia la casa. Se giro y al notar que Draco le miraba por la ventana del auto le dijo adiós con la mano mientras notaba que una sonrisa se dibujaba en el rostro del chico. Entonces el auto se elevo y desapareció en la noche oscura.
Dentro de La Madriguera todo estaba muy silencioso, estaban cenando, pero cuando abrió la puerta pudo notar que se quedaron callados mientras la observaban fijamente, todos excepto Ron, este miraba al suelo.
-Hermione, ¿Tienes hambre?-Le preguntó Molly mientras se levantaba para servirle.
-No gracias, ya cene antes de llegar aquí.-Murmuro mientras evitaba mirar a Ron.-Buenas noches.-Susurro y subió las escaleras tan rápido como pudo, después de meditar y pensar en todo lo que había pasado ese día, se puso el pijama.
Necesitaba dormir, descansar, pero sobre todo pensar que su relación con Ron parecía afectada y que parecía nacer algo entre Draco y ella, entonces antes de comenzara acomodarse para dormir, tocaron la puerta, la chica dudo en contestar tenia miedo de que fuera el pelirrojo aun que, después de todo no le había mirado cuando entro, ¿Por qué le hablaría ahora?, por suerte para ella, era Arthur.
-¿Puedo pasar?-Preguntó dudoso de la respuesta, la chica le respondió con la cabeza, estaba dudosa y nerviosa de hablar con el padre de.... Ni siquiera estaba segura de cómo llamarlo ahora.- ¿Te sientes mejor ahora?-Recordó cierta reacción de la chica cuando se había enterado de la salud de Ron, necesitaba saber que esta ya se había calmado.
-Si, creo que si.-Mientras respiraba hondo.
-Ron es bastante terco, se parece a su madre sabes, pero... No es malo, a veces dice cosas sin darse cuenta, no es que intente justificarlo, pero... Lo hubieras visto cuando llegaste con Malfoy hace un rato, estaba furioso, creo que ya aprendió la lección...-Le soltó lentamente mientras notaba la incomodidad de la chica al hablar de Ron y su pelea de esa forma tan casual.
La chica solo le sonrió algo tímida, ella había, no planeado, pero si aceptado otro tipo de "venganza" para el pelirrojo.
-...Hermione eres la única a la que se que va a escuchar, el medico le dijo que no debía usar magia, y el cree que lo tratamos como a un niño de 2 años, que exageramos, lo que te pido es que hables con el, y le hagas ver que podría lastimarse si no sigue las ordenes del medico.
-Arthur no creo que vaya a escucharme, además ni siquiera se si quiero verlo.-Le soltó mientras una lagrima caía de sus ojos.
-Bueno lo intente.-Le dijo el hombre mientras salía de ahí, entendía aun que no sabia, algo había pasado en esa pelea y de verdad había sido muy grave.
Minutos después...
La puerta de la habitación de Ron se abrió y Hermione entro en el lugar, no habían pasado mas de tres horas desde que había regresado de San Mungo y sus padres se habían quedado completamente dormidos, la chica parecía ir a ver a su novio, claro si es que aun era su novio.
-¿Puedo pasar?-Preguntó la chica algo apenada, esa misma tarde se habían peleado, aun que bueno, parte de la culpa la tenia Ron, pues era bastante terco y no parecía entender que estaba herido, y que debía tener cuidado pues era obvio que Joseph quería matarlo.
Ron le miro un segundo mientras asentía con la cabeza, no le gustaba pelear con la chica, por que eso solo hacia más miserable lo que pasaba, esta tomo asiento junto a la cama mientras se mantenía algo alejada, no estaba segura de cómo se sentía Ron, pero tal vez no era buena idea el recostarse junto a el. Dado los gritos que se habían dado horas atrás, además de otras cosas más.
-... ¿Cómo va tu brazo?-Preguntó mientras se miraba las manos, jamás se había sentido mas apenada en ese momento, ¿Pero no por que ahora no fueran novios no significaba que no podía preocuparse por el?, por que aun eran amigos, ¿Aun lo eran?
-Bien.-Le dijo muy serio sin mirarle a los ojos, intentaba controlarse, se sentía frustrado, era increíble que la castaña pensara, que era un inútil, que necesitaba de guarda espaldas para protegerse. Hasta el medico de San Mungo se había puesto de su lado, ¿Qué necesidad había de, "No usar magia en dos semanas", su hombro no estaba tan mal?
Bueno si lo admitía, algunos hechizos no salían como antes, pero era por que el pulso le temblaba un poco, ¿Esa era la causa de todo el escándalo?
-¿Necesitas algo?-Preguntó la chica después de un rato de silencio, provocando que este saliera de sus pensamientos.
-Estoy bien.-Le dijo un tono molesto, sin prestar mucha atención a la expresión de la chica, pues era como si con esas dos simples palabras, le dijera que lo dejara solo.
Hermione se levanto de la cama con mirada triste, ¿Por qué se torturaba de esa forma, era mas claro que el agua que el chico aun estaba molesto, y ella tomándose la molestia de preocuparse por el?, los ojos comenzaban a llenársele de agua de nuevo, estaba segura de que cuando saliera de esa habitación, se la pasaría llorando. ¿Había pasado toda la tarde así, era posible que aun tuviera un poco mas para eso?
Cuando estuvo cerca de la puerta y estaba a punto de girar la perilla para salir de ahí, se llevo por instinto la mano derecha justo donde estaba el relicario que el chico le había dado casi tres años atrás, lo toco delicadamente mientras intentaba pensar con tranquilidad, si Ron pensaba que ella era el problema de todo, en ese caso tenia que ahorrarle muchas cosas a este.
Tomo el valor suficiente y se quito el regalo que colgaba de su cuello, después de todo si iba a desaparecer de la vida de este para siempre, era mejor empezar por aquel obsequio que oportunamente era el único vínculo que parecía unirla en ese momento con el pelirrojo. Pues si no lo tenia puesto, no era necesario que el chico se tomara molestias en saber donde y como estaba.
Dio unos pasos hacia atrás, y notando que este parecía no prestarle atención, dejo el relicario en la orilla de la cama mientras daba vuelta e intentaba salir de ahí, pero antes de llegar a la puerta el chico la tomo del brazo y la arrincono contra la puerta evitando que esta pudiera salir de ahí, asustándola un poco, pues hasta donde había notado, este no la miraba.
-¿Qué haces, por que te lo quitas?-Le pregunto algo preocupado y asustado, por primera vez en toda esa tarde se atrevía a mirarla y tenia que hacerlo con esa mirada de amor.
-Es obvio, te lo devuelvo, no lo necesito.-Le dijo evitando mirarle a los ojos.
-Hermione, no se te ocurra quitártelo, necesito saber que estas bien.-Le dijo mientras intentaba ponérselo de nuevo pero la chica lo detuvo mientras lo alejaba de ella.
-¡¿Para que?! De todas formas yo mañana desaparezco de aquí, así que te ahorro todo, voy a irme a Noruega con Joseph.-Le soltó mientras sentía que el rostro le cambiaba y ahora sus ojos se llenaron por completo de agua provocando que su visión se volviera nublosa a causa de las lagrimas que parecían acumularse.
-¿Qué estas diciendo?-¿Qué era lo que estaba diciendo?, ella quería irse de ahí, de su lado, para irse con Joseph, ¿No entendía nada?, pero sin moverse o dejar que esta saliera de ahí, le obligo a mirarle a los ojos, notando el rostro de angustia de la chica.
-Bueno, si yo soy el problema, si es a mi a quien busca, me voy con el y así nadie sale herido.-Le dijo mientras notaba que una lagrima comenzaba a rodar por su mejilla, ¿Por qué tenia llorar en ese momento, no podía esperar a estar lejos del chico?, se sentía como un tonta, le dolía separarse de Ron, pero no tenia otra opción.
-Tu no eres el problema, ¿Quién te metió eso a la cabeza?-Le susurro mientras sonreía, intentando que esta lo hiciera también pero la respuesta que le dio no fue la que esperaba.
-Tu... Déjame salir.-Le soltó mientras se quitaba las lagrimas del rostro, después dio media vuelta e intento abrir la puerta pero Ron tenia una mano sobre la madera y evitaba que esta se abriera.
-No.-Le dijo bastante fuerte, la tomo a la fuerza y trato de que le miraba a los ojos. Ahora la había asustado, lo notaba en su mirada, la soltó rápidamente pero no la dejo salir de ahí, parecía recordar, había estado tan molesto que no se dio cuenta de sus palabras, y lo que el creyó era solo una pelea de novios, era peor. Algo le había dicho de mas que había causado esa reacción en la chica y quería saber la verdad.
Estaba seguro de que algo le ocultaban, algo había pasado cuando la chica se había enterado que se había encontrado con Joseph y de alguna manera sus palabras habían sido fatales para Hermione. Draco lo había golpeado y culpado por las lágrimas de la castaña, su padre, el le decía una y otra vez, que si perdía a la chica, iba a ser solo su culpa y la de nadie mas por su terquedad. Y ahora ella lloraba desconsolada. Tenia que entender cual era el problema.
-Hermione por favor. No hay secretos entre nosotros, ¿Recuerdas?-Le dijo dulcemente mientras le tocaba el rostro esta se aparto de el.-No quieres que te toque, entiendo.-Le dijo mientras la chica se apartaba de el, y se acercaba a la ventana.
La chica trago saliva mientras se abrazaba a si misma, después de casi medio segundo comenzó a hablar lentamente.
-Bueno, antes de saber lo que había pasado, me llego una nota de Joseph, decía, que…-Se quedo callada mientras intentaba recordar las palabras con claridad.-"Ya no habrá mas obstáculos, el problema ha sido eliminado", realmente no entendí lo que eso significaba hasta que tu padre y Kingsley llegaron a mi oficina asustados. Comentaron que tu y Joseph habían tenido un encuentro y que tu...-Se quedo callada de nuevo, mientras sentía que el aire se le iba y las lagrimas parecían llegar de nuevo.-Bueno lo demás no lo escuche, yo aun seguía con las palabras de "Eliminado" en mi cabeza, pensé que tu…-Respiro profundo mientras sollozaba, después giro para ver directamente a Ron.-Habías muerto… Y yo, me sentí culpable, era a mí a quien quería, y tu solo le estropeabas el plan.-Le soltó rápidamente mientras notaba que Ron se le acercaba y parecía abrazarla.
Ahora el chico comenzaba a ver el problema. La chica se había preocupado demasiado por su salud, y el, le pagaba con palabras ofensivas, se odiaba a si mismo, la chica se sentía culpable y el, la había culpado en parte por lo que había pasado.
-Tú no tienes la culpa.-Ahora comprendía a la perfección el golpe de Malfoy y creyó que eso era poco.
De verdad se merecía lo que el rubio le había advertido, quería romperse cada hueso por lo que le había dicho a la chica, y eso era poco, sentía que debía tener mas dolor, mas sufrimiento para entonces igualar todo, la abrazo mas mientras ella suspiraba entre sus brazos y continuaba llorando.
-Yo estaba molesto y creo que me descargue contigo. Me encanta cuidarte, es solo que para mi no es fácil, pensar que hay hombres que te ven como yo te veo, y que tal vez uno de esos hombres, te interese mas que yo... Eso me da miedo. Me aterro a la idea de perderte de esa forma, y cuando lo hago, pues no se lo que digo.-Confeso rápidamente mientras le besaba el cabello, mientras intentaba calmarla con su abrazo.
La chica puso sus brazos alrededor de su cintura mientras este la abraza a la altura de los brazos.
-Quédate conmigo esta noche.-Le dijo el chico al oído mientras esta se estremecía en sus brazos.
Casi dos minutos después estaban arriba de la cama de este, con las luces apagadas, pero la ventana del lugar dejaba entrar la perfecta luz de la luna blanca, que reinaba en el centro del cielo oscuro de la noche.
-Dime que me odias, así nos sentiremos mejor.-Le sugirió el pelirrojo.
-No te odio.-Le soltó evitando mirarle a los ojos.
-Pero solo dilo, me lo merezco.-Le susurro mientras le tocaba el mentón y le obligaba a que le mirara a los ojos.
-Tu padre dijo que, no debías usar la varita.-Intento cambiar el rumbo de la charla, noto que ahora Ron parecía avergonzado.
-Solo exageran.-Susurro divertido aun que nervioso pues ahora la chica le miraba molesta, ahora comprendía por que Arthur decía que ella era la única que podía ayudarle.
-¿Recuerdas lo que te paso cuando tu varita se había roto?-Preguntó mientras le tocaba el rostro.
-No-Dijo aun más serio mientras bajaba la mirada.
-Ron.-Le regaño pero no dejo de tocarle la mejilla, este le miro a los ojos.
-No es lo mismo-Susurro mientras evitaba mirarle a los ojos, estaba apenado.
-Es peor, tu pulso no responde como debería, un ligero movimiento y el hechizado podrías ser tú. ¡Por favor, hazlo por mi!, no me hagas preocuparme de mas. Con lo de esta tarde tuve suficiente.-Murmuro mientras hacia sentir culpable de nuevo al pelirrojo, entonces este le toco el rostro dulcemente para después de un segundo mirándose a los ojos, besarse.
Cuando sus labios se tocaron, todo se esfumo, Joseph no existía, la pelea ahora era como si jamás hubiera pasado, Draco, los labios del rubio cerca de los suyos jamás se habían topado, aquel repentino beso de Anna y aquella sensación de felicidad ahora era distinta. Solo existían ellos dos ese, instante juntos y el hecho de que ahora parecían reconciliarse, Ron la tomo por la cintura mientras la atraía más hacia su cuerpo, esta coloco sus brazos de forma más cómoda alrededor de su cuello, para después besarle con pasión. Y casi sin pensarlo comenzaron a hacer el amor.
-Creo que debería ponerme en peligro más a menudo.-Murmuro Ron mientras intentaba recuperar el ritmo normal de sus latidos mientras Hermione se acurrucaba sobre sus brazos, sonrió inconscientemente esa noche superaba a todas las anteriores, y ahora lo único que quería era dormir, después de todo ese día había sido muy largo.
-Ni se te ocurra-Le advirtió la castaña de nuevo con tono mandón, le dio un ligero golpe en el pecho. Este cambio su sonrisa al entender que el comentario no era bueno ni en broma.
-¡Lo siento!...-Susurro dulcemente mientras le besaba la frente, se quedaron callados un largo rato, el chico ya comenzaba a quedarse dormido cuando la dulce voz de la chica junto a su oído lo hizo despertar.
-Ron.-Murmuro la castaña algo preocupada, casi en seguida este le miro a los ojos.- ¿Puedo pedirte un favor?-Preguntó después aun tenia un deber, debía evitar que este saliera herido de nuevo.
-El que quieras.-Comento mientras la abrazaba fuertemente.
-Prométeme que... No usaras magia hasta que el medico lo diga.... ¡Por favor!-Contesto lentamente buscando las palabras adecuadas para la petición, después al notar que este no decía nada y al parecer estaba helado, se levanto a la altura de sus ojos para así obligarlo a mirarle y ver su sufrimiento. ¿No se daba cuenta de que era por su bien?
Durante un minuto el silencio se apodero de la habitación, se podía escuchar con claridad el sonido de sus respiraciones; entonces el chico suspiro algo resignado mientras intentaba clavar su mirada en la de la chica.
-Esta bien, pero... Tú promete que, jamás te quitaras esto.-Le dijo mientras comenzaba a ponerle de nuevo aquel relicario en el cuello, esta sonrió y le dio un rápido beso en los labios.
Entonces vio una oportunidad para hacer otra petición, después de todo era por su bien.
-Lo haré solo si tú, aceptas a los aurores.-Soltó lentamente esperando que el chico replicara pero este parecía resignado, aun que la respuesta que le dio a su novia, no fue la que ella había esperado.
-Claro, pero... Quiero algo a cambio.-Respondió rápidamente, estaba en todo su derecho de pedir algo a su favor, después le miro de forma coqueta y vio el rostro de la castaña ruborizarse, ya debía imaginar cual serian sus reglas.-Quiero que tres veces al mes compartamos ducha.-Le dijo mientras le besaba el cuello seductoramente.
-Dos, tu madre podría sospechar.-Dijo la chica intentando controlarse, ¿Cómo decir que no, cuando Ron le besaba de esa forma?
-Esta bien, dos...-Murmuro el chico resignado, ¿Por qué siempre tenia la razón?
-... Si acceso a cuatro harías algo por mi.-Le preguntó después de un largo silencio.
¿Cuatro?, sin duda le pediría algo grande, pero no le importaba por esas cuatro duchas al mes junto a ella, era capaz de todo, este asintió con la cabeza esperando la respuesta de la castaña, pero no le gustaron las palabras de esta.
-Es fácil, en realidad no tendrías que hacer mucho. Bueno seria más fácil para mi, pasar el resto del día sin preocupación ni temores de que Joseph se le ocurra volver a intentar matarte, así que, que te parece si hasta fin de año tu, te quedas aquí.-Susurro las palabras con miedo, en esta sugerencia no estaba segura que pudiera ganar, ni aun que le prometiera usar aquel provocador baby doll.
-¿Quieres que me quede aquí mientras tu estas afuera?-Ahora comenzaba a molestarse, ella no quería preocuparse, pero el iba a estar nervioso deseando que no le pasara nada, ¿Qué clase de acuerdo era ese?
-Solo estaré en el Ministerio además los aurores me acompañaran siempre, y... Si quieres saber de mi, solo basta con...-Se toco el relicario.
, sin varita es muy útil.-Le soltó con sarcasmo.
-Lo olvide, bien entonces podemos hablar por teléfono. ¡Por favor!-Murmuro apenada, y después con suplica.
-Si llegara aceptar, (no es que esta diciendo que si) quiero algo mas que solo compartir la ducha.-Le dijo decidido, la chica se estremeció con las palabras, ¿Algo mas, que significaba eso?...-Quiero que todas las noches, duermas conmigo, (no tenemos que hacer el amor, simplemente quiero algo con lo que pueda soportar el resto del día), quiero que vivamos juntos cuando esto termine.
-Eso no esta a discusión, sabes que quiero vivir contigo.-Le callo dulcemente mientras lo besaba en los labios, una sonrisa se dibujo en el rostro de ambos.
-Bien entonces, olvida eso, y....-Se quedo callado buscando una mejor petición...-Esto es bueno, en realidad no hay prisa, solo quiero asegurar nuestro futuro.-Le susurro dejando un poco confusa a la castaña, después agrego coquetamente.-Cuando nos casemos, quiero dos hijos, pero lo que quiero es que la primera (por que quiero una niña y después un niño), se ha concebida de forma que...-Se sonrieron un segundo para después besarse...-Quiero la primera semana de nuestra Luna de miel para mí, no saldremos de la habitación hasta que confirmemos que seremos padres.-Termino de hablar mientras la chica se acurrucaba en sus brazos lista para dormir.-¿Qué dices aceptas?
-Solo si tú aceptas lo anterior.-
-Entonces, esta hecho. Yo me quedo aquí, acepto los aurores, no usare magia hasta que pueda hacerlo, mientras tú y yo pasamos, las noches juntos, nos duchamos en algunas ocasiones, pero sobre todo, tendremos una familia.-Resumió el chico mientras abrazaba con fuerza a su novia después de un largo rato se quedaron completamente dormidos, ambos con una sonrisa en los labios.
Horas después...
Draco Malfoy estaba despierto no había podida conciliar el sueño durante un buen rato, a duras penas y había logrado cerrar los ojos una o dos horas para después sentirse despierto, aquel beso con Hermione le ahuyentaba el sueño y mas aquel "encuentro casual" que le esperaba cuando el sol saliera. Solo esperaba con ansias la llamada de la chica. Y entonces como si la hubiera llamado con telepatía, el celular al lado de su cama comenzó a sonar.
-Hola.-Murmuro con bastante alegría, era la chica, esta le devolvió el saludo de la misma forma, aun que hablaba en voz baja-Estaba pensando en ti sabes.-Confeso con una sonrisa mientras notaba que la chica parecía nerviosa pues su respiración se acelero un poco mas, de a ver estado frente a frente estaba seguro de que se habría sonrojado.
-Draco, yo... Bueno, te importa si nos vemos esta tarde en el museo.-Le dijo la chica algo dudosa, debía hablar con el a solas, pero no estaba segura de que los Aurores le dieran la suficiente libertad que esperaba, además ¿Qué le asegura que estos no le dirían algo a Ron?
El rubio sin sospechar siquiera lo que pasaba por la mente de la castaña accedió.
-Quieres que vaya por ti a...-Le sugirió mientras intentaba imaginar la cara que tendría Weasley cuando la chica se fuera con el.
-Prefiero que nos veamos ahí.-Murmuro rápidamente...-Tengo que colgar, nos vemos después.
No estaba seguro, que había sido eso, pero lo que si sabía era que, tenía una cita con Hermione. Algo que no iba a desperdiciar, e imaginando lo que haría esa tarde con la chica, un paseo por el parque, quizás tomados de la mano, decidió continuar con su pintura, se levanto de la cama, fue a la habitación continua, encendió la luz y abrió las ventanas aun faltaba una hora para que el sol saliera por completo pero deseaba el paisaje para terminar el fondo de aquella pintura.
En el fondo de la alcoba había una replica del rostro de Hermione a medio pintar, los labios rojos y carnoso los había pintando esa misma noche cuando había dejado a la chica en casa de los Weasley, recordaba el beso, aquellos labios le sabían a fresas, y cerezas.
Ahora intentaba terminar el resto del rostro, el cuello y el cabello, además del fondo. Aun que también deseaba algún día pintarla de cuerpo completo, y la idea de verla desnuda parecía agitarlo demasiado tomo un baño frió para después descansar unos minutos mas justo antes de verse con la chica en aquel museo.
En el camino compro un narciso blando, estaba seguro de que a la chica le gustaban los rojos pero quería ir lento, aun que si lento significa volver a besarse ese día entonces quería eso. Deseaba probar de nuevo esos labios rojos y suaves. Cuando entro al museo vio a los Aurores en una sala no muy lejos de el, entonces pensó que la chica estaría cerca, comenzó a caminar para entonces encontrarla mirando una pintura.
-Hola.-Susurro cerca de su oído mientras le extendía la flor, esta sonrojada la tomo mientras le daba la gracias.- ¿Y a donde quieres ir hoy he?-Le preguntó después intentando sonar casual pero sobre todo galante.
-Te importa si nos quedamos aquí.-Le dijo la chica algo nerviosa, debía comenzar a confesarle la verdadera razón de aquel encuentro antes de darle falsas esperanzas.
-Claro…-Murmuro mientras notaba que la chica comenzaba caminar, y miraba la siguiente pintura.
-Veras… No se como decirlo, pero… De verdad has cambiado mucho, y lo que hiciste ayer fue… Debió tomarte mucho tiempo y valor hacerlo.-Comenzó a hablando lentamente mientras Draco la seguía muy de cerca.
-La verdad, si me atreví a mostrar mis sentimientos fue por que, bueno tú habías terminado con Weasley y era la oportunidad perfecta.-Le soltó mientras le hablaba cerca del odio.
-En realidad, Ron y yo no terminamos.-Le confeso algo apenada.
-¿De que hablas?, se habían peleado, y gritado. Tú estabas llorando.-Le recordó mientras le tomaba por el rostro dulcemente.
-En teoría si, pero no terminamos, no es la primera pelea y además… Es que, se disculpo, y yo...-No termino de hablar el rubio ya comenzaba a comprender un poco.
-¿Qué?, espera le das una oportunidad a el y a mi no, ¿Por qué?-Le exigió saber la verdad, ¿Qué había en Weasley que el no pudiera darle?
-Lo amo.-Le soltó mientras cerraba los ojos, estaba segura de que el rubio gritaría, pero este se quedo callado sin soltarle el rostro, abrió los ojos lentamente mientras notaba que los ojos del chico se llenaban de agua, lo había herido.-Yo lo siento es solo que…
-¿Para que me citaste?, ¿Para decirme eso?-Le dijo mientras notaba que su voz se quebraba, intentaba no llorar frente a ella.-Podrías decírmelo por teléfono.
-No creí que decírtelo por teléfono fuera buena idea.-Murmuro mientras escondía su mirada de la suya. La verdadera razón de aquel encuentro es que, le agradaba su compañía, y aun peor, le gustaban sus labios, ¿Era posible encontrar a alguien que besara igual que Ron?
-Dime algo, ¿Que sentiste cuando te bese?, dime la verdad.-Le soltó después al notar que el pulso de la chica se volvía acelerado.
-Yo….-Dijo rápidamente pero se quedo callada, ¿Qué iba a decirle, que sus labios la habían echo sentir que su corazón cobraba vida de la misma forma que Ron lo hacia?
-No sentiste nada.-Dijo con tristeza cuando noto que esta se quedo callada.
-Tal vez…-Confeso algo apenada mientras sentía que sus mejillas parecían sonrojarse.
-¿Tal vez?-Pregunto incrédulo-....Entonces, ¿Por que volviste con Ron?-Preguntó, deseaba saber la verdadera razón.
-Ya te lo dije, lo amo.-Le grito algo molesta, ¿Qué parte de, "lo amo" no entendía?
-¿Y por mí que sientes?-Pregunto de inmediato mientras le tomaba por el mentón y se miraban a los ojos.
-No estoy segura, me agrada estar contigo, pero yo amo a Ron.-Murmuro sin saber como, pero lo había dicho, tal vez la mirada del rubio le obligaba a decir la verdad.
-Entonces, que vamos a hacer ahora… ¿Novios?, por lo visto no, dado que prefieres a Ron para eso, ¿Amigos?.... Yo no me conformo con ser solo tu amigo, y ¿Amantes?… No accederías a eso, ¿cierto?-Le soltó lentamente mientras tocaba delicadamente su cuello provocando que la chica cerrara los ojos.
-No.-Dijo rápidamente con la respiración acelerada.
-¿Entonces?-Mientras se le acercaba un poco más para intentar besarla.
-No lo se, no me presiones, yo… Ni siquiera se lo que hago.-Le dijo rápidamente mientras se alejaba del rubio, entonces comenzó a caminar hacia la salida.
-¿Dime algo; que dijo Weasley sobre nuestro beso?-Pregunto el rubio a la mitad del camino de la chica.
-No lo sabe, aun no se lo digo.-Le confeso aun mas apenada.
-Si no se lo has dicho es por que de verdad sientes algo por mi.
-Esta bien, me gustas, pero…-Grito mientras se giraba…-Eso no significa que…-El chico la callo mientras la tomaba de la cintura.
-Vayas a quedarte conmigo…-La chica asintió, amaba a Ron, siempre lo había amado y eso no iba a cambiar nunca.-Entonces… Si Ron no te hace feliz, sabes donde encontrarme.-La soltó lentamente, dio media vuelta y salio dejando a Hermione confusa con sus sentimientos.
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Días después...
Conforme Agosto avanzaba y Ron se quedaba en casa, Hermione salía al trabajo para regresar casi a la hora de la cena, (algunas veces después de eso), lo que mas le preocupaba ahora al pelirrojo no era Joseph, pues este había desaparecido de nuevo, ya no enviaba cartas a la oficina de la chica, aun que, como este no estaba cerca tal vez no se enteraba de lo que pasaba. Lo que en realidad parecía asustar al chico, era la compañía de cierto rubio junto a su novia, dos días atrás la chica le había confesado algo que sin duda lo dejo algo molesto.
---Flash Back---
Hermione estaba dando vueltas por toda la habitación de Ron, mientras este parecía terminar (ahora con mas tiempo libre) algunos productos de la tienda.
-¡Hermione me estas mareando!, ¡¿Quieres sentarte ya?!-Le dijo el chico mientras la chica parecía morderse las uñas, estaba nerviosa, debía decirle a Ron algo pero no estaba segura de cómo iba a reaccionar. De aquel beso con Draco, casi dos semanas habían pasado y aun no tomaba el valor suficiente para confesárselo a su novio.
Lo que mas atormentaba a la chica era la reacción del pelirrojo, pues sin duda podría llegar a lastimar al rubio, ¿Era increíble ella no quería que eso pasara?, sin duda había algo creciendo dentro de su corazón por Draco, pero no era tan fuerte como lo que tenia ya con Ron. Eso explicaba por que había decidido quedarse con el pelirrojo en lugar del rubio.
-Ron si te digo algo prometes no enojarte.-Le dijo la chica después de un rato de silencio.
-Depende.-Murmuro el chico mientras parecía ponerle atención.
-Primero júrame que no le harás daño a Draco.-Murmuro la chica después mientras tragaba saliva.
¿Draco, que tenia que ver el rubio en eso?, a Ron el rumbo de la conversación ya no le gustaba.
-¿Por qué debería hacerle daño?-Preguntó el otro astutamente.
-Ron júralo.-Le dijo la chica mientras intentaba mantener un tono de voz apropiado para no preocupar al chico, la castaña no pensaba decirle nada, hasta estar segura de que el rubio estaría a salvo. Y eso era lo que parecía asustarle al pelirrojo.
-Tú primero.-La voz del pelirrojo comenzaba a subir lentamente, intentando controlarse.
-No te lo diré si no lo prometes.-Ahora comenzaba a molestarse, ¿Qué tan difícil era prometer no hacerle daño?, ¿Por qué tenia que hacer tanta pregunta?, todo seria mas fácil.
-¡Y yo no prometo nada hasta no saberlo!, ¿Te hizo algo?-Grito molesto después se calmo unos segundos para mirarle preocupado.
-¿Qué?...-Se quedo callada mientras pensaba.
¿Malfoy le había echo algo?, ¿Que su corazón latiera con furia y además le gustara, (sobre todo sus labios), significaba a verle hecho algo?, entonces ¡Si le había echo algo!, se quedo callada mientras intentaba no sonreír y sonrojarse frente a Ron, después respirando profundo y continuo.
-... ¿Recuerdas, la tarde que estuviste en San Mungo por culpa de Joseph?, pues... Yo me fui con Malfoy, y cuando me trajo a casa, pues... El y yo, nos... Besamos.-Le confeso lentamente mientras notaba que el rostro del pelirrojo cambiaba bruscamente. Parecía molesto y a la vez asustado.
-¿Se besaron o el te beso?-Preguntó lentamente, quería saber eso de "nos besamos".
-Ambos.-Susurro apenada pero después agrego rápidamente.-Pero no significa nada por que esa misma noche tu y yo volvimos.
-Entonces, ¿Por qué me lo dices?-Preguntó confundido, ¿Si no significaba nada...?
-Por que no debe a ver secretos entre nosotros.-Le recordó rápidamente, en ese instante el pelirrojo recordó algo y sintió una punzada en el corazón.-Ron.... Malfoy no tuvo la culpa el solo, bueno habíamos peleado y el quería una oportunidad, pero le deje claro que yo te amo a ti.-Le aseguro después mientras notaba la mirada perdida del chico aun que este, no parecía prestar mucho atención al tema, el tenia otras cosas en la mente.
---Fin Flash Back---
No estaba seguro pero, el que su novia le pidiera no hacerle daño a Draco no le gustaba, aun que bueno, si lo aceptaba, ella seguía con el, no había necesidad de ponerse nervioso e incomodo con la idea de que Hermione pasara mas tiempo con el rubio que con el, además desde que habían regresado habían tenido oportunidad de expresar su amor con mas frecuencia.
-Bueno me voy...-Le susurró la castaña mientras se ponía su abrigo para salir, esa tarde iría a comprar algunos libros al centro, desde que el pelirrojo estaba en casa se ponía a leer, (ya había releído por quinta vez "Historia de la Magia") y la chica se había ofrecido en traerle mas libros.
-Oye, no te olvides de traer aquel libro de... Amor.-Le susurró Ron coquetamente mientras se le acercaba mientras intentaba olvidar ciertas cosas.
-Ron, no voy a traer el...-Se puso roja de solo pensarlo, después moviendo los labios sin pronunciar una sola palabra, mientras parecía murmurar, "Kamasutra".
-¿Por qué no?-Preguntó divertido, mientras la tomaba por la cintura y la atraía hacia el.
-Por que...-Se puso mas roja de la vergüenza después intentando controlarse susurró...-Tu padre va a acompañarme, ¿Crees que quiero explicarle para que; quiero el libro?
-Creo que entenderá.-Le susurro mientras le besaba el cuello y la arrinconaba contra la pared de la cocina.
-Si y todos en la librería.-Se puso roja de vergüenza.
-Bien entonces yo voy...-Murmuro mientras se apartaba de ella y parecía tomar su abrigo también.
-Ron ya hablamos de esto, tu no saldrás recuerdas.-Le sujeto a medio camino mientras evitaba que este continuara.
-Ya estoy harto de estar aquí-Le dijo mientras hacia pucheros bastante cómico.
-Es por tu bien.-Le aseguro mientras le tocaba el rostro con dulzura.
-Oye... Joseph debe estar enterado de la seguridad. ¿Por qué otra razón no ha vuelto?, dime ¿Para que sigo encerrado aquí?-Le preguntó algo esperanzado de hacerle ver el error.
-Por que no quiero perderte, ¡Por favor hazlo por mí!-Le tomo con ambas manos el rostro, mientras le miraba a los ojos después le hizo una suplica mientras parpadeaba rápidamente intentando ser coqueta.
-Trae el libro, y no intentare salir.-Le aseguro, estaba seguro que de traer el libro no querría salir, además tendría tanto material que a ella tampoco la dejaría salir.
-¿Me estas chantajeando?-Preguntó divertida mientras Ron la volvía a tomar por la cintura bastante coqueto.
-¿Funciona?-Preguntó mientras se le acercaba para besarla.
-Haré lo que pueda, pero no prometo nada.-Fue lo único que dijo mientras lo besaba, después de salir de ahí, el chico comenzó a intentar distraerse, construyendo una pirámide de naipes en la sala, pero entonces....
-...RONALD WEASLEY.-La voz de Molly provenía de las habitaciones de arriba de la casa, el chico que parecía terminar de armar aquella pirámide de naipes cuando el grito de su madre lo hizo salta y tirar todo el trabajo.
Su madre estaba dejando ropa limpia en todas las habitaciones cuando vio algo. La mujer no espero a que su hijo subiera, ya estaba al final de la escalera con unos folletos de viajes turísticos en mano, el chico ahora parecía asustado.
-¿Se puede saber que es esto?-Le exigió una respuesta mientras dejaba caer aquellos papeles junto al chico.
-Publicidad.-Respondió el otro con una sonrisa intentando ser gracioso y calmar a su madre.
-Ron... ¿Piensas viajar?-Le preguntó después mientras se sentaba a su lado.
-Mama, yo... Bueno tú sabes que el cumpleaños de Hermione se acerca así que...-Intento explicarle rápidamente necesitaba un aliado para convencer a su novia, pero no estaba seguro de que su madre lo fuera.
-Espera, ¿Quieres llevarla a....?-Le callo mientras intentaba entender.
-Bueno esa es la idea.-Le respondió algo apenado.
-Podemos celebrar su cumpleaños aquí.-Murmuro después de un largo silencio.
-Lo se, pero... Queremos estar solos.-No estaba seguro de confesarle la verdadera razón de aquel viaje, quería poder hacerle el amor a la hora que fuera y cuantas veces quisiera, además de alejarla de cierto rubio.
-¿Quieren o tu quieres?-Preguntó la madre mientras lo miraba seriamente.
-Ambos, mira... De verdad estamos agradecidos de que nos permitan quedarnos aquí, pero ya somos adultos y algunas veces, pues queremos estar a solas, ¿Me entiendes?-Le explico o por lo menos intento.
-El detalle es muy romántico. Pero sabes que ella podría no acceder.-Le recordó la mujer mientras hacia que la sonrisa de Ron se borrara por completo.
-Lo se, por eso es que los tenia guardados pensaba decirle en estos días.-Le aseguro mientras continuaba con aquella pirámide de naipes.
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Durante las siguientes dos semanas el chico busco el momento oportuno para decirle a su novia pero ningún momento le parecía apropiado, según su madre debía esperar a que estuvieran a solas pero sobre todo debía decirle la verdadera razón de ese viaje. Así fue como una semana antes del cumpleaños de la chica este le confeso.
-Herms.-Murmuro Ron mientras la chica parecía muy intrigada en su lectura, le hizo un ruido parecido a "Aja", y continuo leyendo.-Tu cumpleaños es en una semana ¿Cierto?-Ahora la chica le miraba a los ojos, aun con el libro entre manos.-Bueno pues, quiero darte tu regalo esta noche, bueno parte de tu regalo.-Le dijo mientras sacaba una caja de regalo de, debajo de su cama y se lo daba.
La chica un poco divertida abrió el regalo, y dentro encontró unos folletos de lugares para vacaciones, Venecia, Dubai, Isla Pascua, Paris. La chica los tomo mientras miraba a su novio, algo asustada.
-Ron, ¿Qué es esto?-Pregunto algo preocupada.
-Bueno, estuve pensando que, aun te debo lo que la otra tarde, me porte realmente mal, así que, quiero compensarlo y además tu cumpleaños se acerca, no es que quiera ahorrar regalos pero creo que seria una buena idea, pasar unos días fuera de aquí, de todos y de todo.
-No te entiendo.-En realidad no entendía.
-Mira, estuve pensando en una semana, en cualquier lugar de estos, claro el que tú elijas, desaparecer de todos, y solo estar nosotros dos juntos. ¿Qué dices?
-No creo que sea buena idea, a Joseph se le facilitaría encontrarnos y…-Le recordó algo asustada, la idea de las vacaciones le parecía muy buena el único problema era Joseph y aquella obsesión.
-Ya pensé en eso, los aurores nos acompañan, y asombrosamente en estos lugares Kingsley tiene amigos, nos puede conseguir excelente protección. ¿Crees que me arriesgaría a llevarte ahí, si no se, que estarás a salvo?-Le confeso mientras intentaba venderla la idea otra vez.
-Es solo que…-Murmuro pero Ron la callo rápidamente.
olvida por un minuto a Joseph. ¿Cuál elegirías?-La chica bajo la mirada y dejo caer su mano encima de uno de los folletos, Venecia parecía ser el ganador, mientras se mordía el labio y miraba hacia otro lado, Ron sonrió ampliamente pues había imaginado que ese lugar seria el adecuado.-Lo sabia.
-¿Puedo por lo menos pensarlo?-Preguntó después de un largo rato de silencio.
-Claro, solo que no pase de esta semana, tengo que apartar los boletos, y encargarme de todo.-Sintió que la chica se acomodaba en sus brazos lista para dormir.
-Tengo miedo. ¿Qué pasa si Joseph se nos acerca?, ¿No quiero estar cerca de el?-Le confeso después de un rato.
-Yo también tengo miedo, pero admítelo, necesitamos esos días. Será como "borrón y cuenta nueva" olvidar todo, relajarnos, divertirnos. Realmente estar solos.-Le susurro eso ultimo mientras le besaba el cuello.
-Seria lindo.-Murmuro con una sonrisa en los labios mientras se imaginaba, una semana entera con Ron besándose, amándose, debía ser el paraíso.
-No tienes que decidirlo ahora, pero piénsalo.-Fue lo ultimo que le comento justo antes de notar que la castaña se quedaba dormida.
No volvieron a hablar del tema en tres días, hasta que el chico algo desesperado comento o más bien insistió en una respuesta con la excusa del tiempo.
-¡Por favor Hermione, tengo que llamar a la agencia de viajes, reservar todo!-Le suplicaba el chico una y otra vez. Esa noche el chico había ideado bien el plan, acaban de hacer el amor, y ahora la chica desnuda sobre su cama no tendría excusa para salir de ahí huyendo diciendo tener mucho trabajo.
-Esta bien pero...-Le respondió después de una hora de suplicas del chico.-Si vamos a salir debemos estar preparados para todo.
-No te preocupes llevare esto.-Le señalo divertido el libro a medio cerrar junto a la mesa de noche de su cama, el "Kamasutra" era el titulo.
-No me refiero a eso.-Dijo apenada y divertida a la vez.-Lo que quiero decir es que, debemos hacerle cambios a esto.-Señalo su relicario sobre su pecho desnudo.-Solo piensa si Joseph se le ocurre aparecer, llega a abrirlo y ve esta fotografía de nosotros dos, lo destruirá de inmediato.-Comento mientras abría el regalo y dentro había una fotografía mas actual de ellos dos tomados de la mano mientras sonreían a las afueras de La Madriguera.
Justo dos días después de regresar, se habían tomado esa fotografía juntos, y la chica había decidido ponerla ahí, en lugar de solo una de Ron, después de todo estaban, juntos y al parecer nada los separaba.
-¿Y que tienes en mente?-Preguntó ya que no tenia ideas además, no estaba seguro que tipo de protección quería su novia.
-No lo se pensé que podrías ayudarme con eso.-Le dijo coquetamente, si Ron quería ese viaje debía ganárselo y eso significa aquella nueva protección aquel relicario. Lo que le pedía no era nada difícil solo era cuestión de el pelirrojo viera la forma de usarlo en el regalo. Y entonces la recompensa de ese esfuerzo seria aquella semana con ella a solas.
-Hay un hechizo, es como el Mapa del Merodeador, pero no se si funcione, dado que para ver el relicario no necesitamos magia.-Le comento después de un largo rato de pensar en silencio. De verdad quería esa semana a solas con su novia y aun que ahora el sueño parecía apoderarse de ambos no le importaba, tenia que hacer sentir segura a la chica. Era su deber no solo como novio, si no como amigo.
-¿Podrías intentarlo?-Preguntó con mirada suplicante mientras le besaba el cuello intentando ayudarle un poco, mientras el chico imaginaba cual seria su recompensa, eso parecía ayudarle al chico a despertar aun que aquel beso le hizo desear sentir de nuevo a la castaña en lugar de pensar en el relicario.
-Si logro hacerlo, significa que aceptas.-Susurro después de un rato cuando ya comenzaba a hacerle el amor de nuevo.
-Claro.-Le aseguro mientras le besaba seductoramente y continuaban con la noche.
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No había pasado más de 20 minutos desde que habían subido aquel avión y Hermione ya estaba nerviosa, asustada pero sobre todo preocupada, sentada en primera clase y con Ron de su lado no dejaba de mirar una y otra vez a todos lados entre los pasajeros del lugar.
-Cielo, tranquila.-Le susurro el chico mientras le tomaba de la mano intentando calmarla.
-Lo siento, es solo que... Siento como si me observaran.-Le confeso mientras le miraba a los ojos algo apenada, pero continuaba mirando de reojo a todos a su alrededor. ¿Qué pasaba si Joseph descubría el plan y ahora estaba ahí, viajando con ellos?
-No tienes de que preocuparte, estos disfraces son perfectos.-Le susurro mientras intentaba hacerle ver a la chica que solo pensaba en cosas de las cuales no debía preocuparse.
Antes de salir de casa, se habían transformado en una pareja de casados de por lo menos 45 años, completamente distintos a ellos dos, Ron que era pelirrojo ese día era rubio pero con algunas canas en la cabellera, y la chica que era castaña ahora era morena.
No se parecían absolutamente en nada a ellos mismos, además Anna se había ofrecido en ayudar y convertirse en Hermione mientras viajaba del otro lado del mundo, solo para despistar a Joseph, la española acompañada de otro auror, que era idéntico a Ron (por la poción) iban rumbo a Puerto Rico, sin problemas. Mientras ellos iban rumbo a Italia.
-Oye en serio, vamos a estar bien.-Le comento el chico mientras intentaba calmarla, esta asintió mientras se relajaba.
Ya habían discutido un plan de emergencia en caso de que Joseph apareciera, la chica no pondría resistencia (solo en caso de que la atrapara a ella sola), le seguiría el juego y Ron se encargaría de buscarla. Además ¿Qué posibilidades había de que este apareciera con seis aurores y un sin fin de seguridad de su parte?
Respiro profundo mientras se acomodaba en los brazos de Ron, pero antes de eso hecho una mirada rápida a los pasajeros, por última vez. Casi al instante se quedo medio dormida en los brazos de su novio, cuando llegaron por fin a Venecia, cambiaron de aspecto de nuevo, era mejor renovar ese hechizo por seguridad.
Ahora eran mas jóvenes aparentaban tener 26 años y eran una pareja de esposos recién casados, por el aspecto eran Alemanes, ambos rubios, de ojos azules, y altos. Cuando llegaron al hotel de la hermosa isla de Venecia, llegaron escoltados no solo de aquellos seis aurores como guardaespaldas si no que además tenían protección muggle.
Para toda la gente del lugar, aparentaban ser gente muy importante de vacaciones, el tipo de persona a la cual no te le acercas por miedo, llegaron con escolta policía al hotel, para después ser atendidos como si fueran de la realeza. Ron no había mentido con eso de los "amigos" de Kingsley, sin duda era muy buena protección. Sin duda se había esmerado y de verdad quería estar a solas con ella, eso hizo que la chica quisiera agradecerle casi de inmediato a su novio, pues cuando llegaron a su habitación la cual era enorme.
Bueno así debía ser una habitación nupcial (aparentaban ser recién casados), la gran cama cuadrada al fondo del lugar, mesas de noche que parecían hacer juego no solo con la cama si no también con el tocador, (todo de color blanco), unos pequeños muebles así como un pequeño comedor, además de televisión, mini bar y una hermosa vista desde la ventana hacia las afueras, del lado derecho justo después de la puerta principal, había otra puerta pequeña, (pero solo en apariencia) ya que era el baño.
El baño era aun más hermoso un gran jacuzzi en medio del lugar, todo de color negro, sin duda Ron había pensando en todo. Justo cuando se quedaron solos en la habitación, los demás aurores se alojaban (por parejas) en la habitación tanto del lado derecho como del lado izquierdo, mientras que enfrente se encontraban otros dos aurores.
-¿Y bien que quieres hacer primero?, cenar, tomar una ducha o solo dormir.-Le susurro mientras le abrazaba por detrás para besarle el cuello seductoramente. Por la hora que era sin duda era mejor dormir, pero bueno la comida del avión no era apetitosa además la chica no había probado bocado seguramente tendría hambre.
-Quisiera ser yo misma.-Le contento mientras le explicaba con la mirada que era hora de volver a ser Hermione y quitarse ese disfraz de en sima, eso significaba una poción para quitar el efecto de la poción multijugos.
Casi de inmediato la chica se cambio de ropa dentro del baño, (no es que le diera vergüenza que Ron la viera desnuda mientras se cambiaba en realidad se habían visto mas desnudos que eso, pero tenia una idea de agradecimiento para el chico y no quería arruinar la sorpresa), se puso un baby doll mas provocador que el que tenia en casa, pues la tela era casi transparente, era negro pero se podía ver atrás sobre todo si no usaba nada mas abajo, (claro que había usado ropa interior de color negro para hacer juego).
Algo que sin duda puso deseoso a Ron, quien en cuanto la vio aparecer en la habitación de esa forma se le "lanzo en sima".
-Wow, te ves realmente... Hermosa.-Le comento intentando mantener su mirada en los ojos de la chica en lugar de otro lugar, la chica sonrió coquetamente mientras se le acercaba.
-¿No vas a ofrecerme nada de tomar?-Le dijo mientras se sentaba en la cama.
-Claro.-Murmuro mientras intentaba servirle un poco de whisky sin que su pulso le delatara lo nervioso que estaba. Se acerco a ella para entregarle el trago pero entonces sus manos hicieron contacto.- ¿Dime, te gusta el lugar?, por que si no podemos irnos a otro.-Comenzó a hablar tan rápido.
-Ron este, lugar esta bien.-Le callo dulcemente mientras le besaba los labios.
-Lo siento es solo que, se supone que debería complacerte en todo, (ya sabes ser tu esclavo), pero siento que no lo hago bien.-Le confeso algo apenado mientras sonreía tímidamente, para después mirarle a los ojos y notar que esta también le miraba con amor.
Se acercaron lentamente para besarse (de nuevo) y hacia pasar la primera noche de esa semana de vacaciones juntos, para Hermione y Ron era la mejor forma, no solo de terminar el día, si no de comenzar sus vacaciones.
-Gracias.-Le susurro la chica justo cuando Ron comenzaba a cerrar los ojos, después de todo ese día había sido muy largo y cansado, pero ahora con la cabeza de la chica junto a su pecho sin duda se encontraba exhausto pero feliz.
-No tienes por que darme las gracias, aun que debo confesar que ya lo hiciste con el baby doll.-Le dijo coquetamente mientras le besaba la frente.
Después de unas horas, y de a ver cenado en la cama, la castaña se quedo completamente dormida en los brazos del chico, aun que después de un rato termino abrazando la almohada que tenia por un costado en lugar de Ron. Este al notar que eran las 2:30 de la madrugada y con la certeza de que su novia no, notaria cuando se levantara de la cama tomo su celular y llamo alguien.
Desde el momento de salir de Londres, al pelirrojo le había entrado un sentimiento extraño, no solo el de proteger a Hermione si no, el de saber que Anna estaría bien, después de todo se había ofrecido en ayudarles. ¿Era esa la razón, o había algo más?, cuando la española contesto a Ron se le ilumino el rostro de una alegría extraña, con el siempre echo de escuchar su voz.
-¿Anna, te desperté?-Preguntó el chico rápidamente no estaba seguro de la hora que era en América, pero sin duda no debía ser muy tarde.
-No descuida acaba de amanecer, ¿Esta todo bien?-Murmuro rápidamente con alegría para después hacerlo con preocupación, el que Ron le llamara sin duda le gustaba hacia que su corazón bailara por escuchar su voz, pero por otro lado el que este se tomara la molestia de llamarla en lugar de estar disfrutando con Hermione no parecía convencerle.
-Si esta todo bien ¿Y tu?-Le contesto mientras intentaba sonar casual, estaba un poco desesperado por saber como se encontraba.
-Bien...-Susurro mientras suspiraba, la forma en que el chico le había preguntado por su bienestar la ponía nerviosa, después cuando parecía entender o por lo menos explicarse a si misma la razón de aquella llamada, para ella era lógico, el chico querría saber sobre el plan...- Joseph nos esta siguiendo muy de cerca, si tenemos suerte tal vez podremos atraparlo.-Confeso rápidamente intentando controlarse y no decir nada como, "Ron te amo, te extraño"
-Cuídate quieres, yo no se que haría si te pasara algo.-Le murmuro el chico y Anna comenzó a sentir que le faltaba el aire, pero a la vez su corazón parecía latir con furia, la forma en la que le había hablado era dulce, jamás habían hablado así, y las únicas veces que la chica lo había visto hacerlo era hacia Hermione, ¿Qué pasaba, por que ahora se preocupaba por ella de esa forma?, intentando controlarse la chica volvió a hablar.
-Gracias, pero si lo olvidaste soy Auror Privado, además tu me entrenaste... Todo lo que se, lo se por ti.-Le confeso rápidamente mientras intentaba olvidar o por lo menos apartar esas fantasías de su mente que algunas veces parecían apoderarse de ella por completo en donde, Ron no era novio de Hermione, si no su mejor amigo, mientras que ella era su novia.
-Lo se, pero....-Le dijo después mientras intentaba recobrar la razón.
¿Qué era lo que hacia, el ya tenia novia a la cual amaba con locura?, la cual estaba desnuda en aquella cama en la que, horas atrás habían echo el amor, y además compartirían durante esas vacaciones, mientras esta se encontraba dormida. Por ella debería preocuparse, pues ella era su novia.
Pero eso no impedía preocuparse por Anna que era su... ¿Amiga, de verdad aun sentía que era su amiga?, esa duda parecía atormentarlo.
- Solo cuídate, en serio.-Le suplico, pero en ese suplico había algo escondido, ¿Qué era lo que sentía exactamente por Anna?
-Tengo que colgar, lo siento.-Le murmuro rápidamente y la llamaba se corto. Esperaba que no fuera nada de peligro, justo después de esa llamada el pelirrojo, volvió a la cama y se quedo dormido.
A la mañana siguiente justo después de desayunar, pasearon por toda Venecia en góndolas, mientras admiraban el lugar en casi todo el camino ambos iban abrazados mientras Ron no dejaba de besarle la frente o el cabello, a la hora de comer lo hicieron a las costas del lugar, para después sentarse en el parque y compartir un deliciosa helado, mientras de nuevo en silencio se abrazaban.
No eran necesarias las palabras entre ellos, el simple hecho de estar juntos después de todo lo que había pasado era su gran recompensa. A la hora de la cena regresaron al hotel solo para cambiarse de ropa y vestir más elegantes. Ron la llevo al mejor restaurante de la isla, cenando delicioso mientras compartieron el postre bastantes divertidos, para después justo antes de irse bailar en medio de la pista una canción lenta.
Justo después de eso al momento de regresar al hotel Ron la, cargo en brazos justo al llegar al piso donde se quedaban, provocando miradas de envidia en algunos de los presentes, bueno si aparentaban ser recién casados debían hacerlo bien.
Cuando llegaron a la habitación no se tomaron la molestia en encender la luces, al llegar a la cama comenzaron a besarse tiernamente mientras se desvestían mutuamente, justo en la mejor parte cuando Ron ya no tenia camisa además de pantalón, y Hermione ya no llevaba puesto el vestido de seda además de tener los tirantes del sostén a medio quitar, algo comenzó a sonar en la habitación.
-Ron deberías contestar, puede ser importante.-Susurró la chica cuando Ron comenzó a besarle el cuello mientras le quitaba el sostén delicadamente.
-¿Más importante que esto?-Preguntó el chico, lo único que había en su cabeza era estar con la castaña, la chica le miro de forma suplicante y este contesto el teléfono.
En la pantalla del celular "Madre" aparecía en mayúsculas, sin duda Molly se las ingeniaba para estarlos cuidando siempre.
-Hola Mamá... No, se nos olvido llegamos muy cansados anoche y nos quedamos dormirlos.-Murmuro el chico rápidamente cuando le contesto a su madre...-Si esta aquí, claro, como siempre, si te la paso.-Susurro después con una sonrisa mientras continuaba besando a su novia y después le paso el teléfono.
-Hola Molly-Murmuro la castaña mientras Ron no la dejaba y continuaba besándole, pero ahora bajaba peligrosamente por su pecho hasta llegar a su ombligo.
-Querida, ¿Ron te trata bien?-La voz de la mujer parecía tranquila.
-Claro, como todo un caballero.-Sonrió mientras le tocaba el cabello al chico y este prolongaba el beso que ahora le daba en el vientre y parecía despojarla de la última prenda que le quedaba puesta.
-Me alegro, bueno... ¿Están ocupados?-Murmuro después escucho un silencio prolongado y algunos suspiros además de algo parecido a sonidos de besos.
-Solos nos alistábamos para dormir.-Suspiro y reprimió un gemido de placer, Ron ya comenzaba a besarle en cierta zona.
-Bueno entonces los dejo dormir, dile a Ron que me llame mañana sin falta.-Murmuro para usar su tono mandón de costumbre y a la vez cariñoso, después colgó.
-Tu madre quiere que le llames mañana.-Le susurro Hermione cuando Ron se le acerco al rostro para besarle los labios y así comenzar la noche juntos.
Cuando terminaron completamente exhaustos se quedaron dormidos, aun que Ron a la mitad de la noche despertó y al ver la hora decidió llamar a Anna, pero había un pequeño problema, su novia continuaba abrazándole con fuerza que era difícil despegarse de la cama sin que esta se diera cuenta.
Mientras tanto muy lejos de ahí.
Anna quien se encontraba caminando por las calles de Guatemala, (había cambiado la ruta de su viaje mientras cambiaba de país cada 6 horas solo para mantener ocupado a Joseph), y ahora que sentía que era "perseguida por el noruego" su celular comenzó a sonar, contento sin notar quien era.
-¡Hola, espero no interrumpir nada!-La voz de Ron pareció moverle el piso estuvo a punto de caerse, de nuevo el chico le hablaba con aquel tono de amor.
-Bueno estoy ocupada, tú sabes.-Le dijo intentando no decir nada pues podía sentir que Joseph estaba muy cerca.
-Oh.-Fue lo único que dijo mientras se imaginaba. De seguro Harket estaría cerca así que debía cambiar su voz solo por si este llegara a escuchar su conversación, fue un alivio el que no pronunciara el verdadero nombre de la española cuando le contesto. De otra forma el plan se habría terminado.
-¿Qué tal todo por allá?-Murmuro mientras se detenía en un lugar donde había mucha gente a su alrededor, vio de reojo que Joseph se había detenido también pero le miraba con mucho intereses desde el otro lado de la acerca un poco escondido pues el falso Ron rondaba por el lugar.
-Bueno estamos... Descansado del trabajo ya sabes...-Susurro mientras sentía que Hermione se movía entre las sabanas y ahora se despegaba de sus brazos para tomar la almohada con fuerza y entonces vio la oportunidad para levantarse de la cama.- ¿Dime, estas bien?-De nuevo con aquel tono de preocupación se en cerro en el baño.
-Si, perfecto, tengo que colgar.-Le murmuro con alegría, el que Ron se preocupara por ella era algo sin duda difícil de explicar, después trago saliva y hablo rápidamente asustada, Joseph se estaba acercando y debía seguir con el plan.
Ron ya no pudo desearle suerte ni mucho menos despedirse de la española, volvió a la cama con un poco de tristeza, pero en cuanto sintió que Hermione le abrazaba de nuevo todo eso se esfumo por completo.
El tercer día (por lo menos las primeras horas) en Venecia para la pareja fueron rutinarias, se ducharon juntos usando el lujoso jacuzzi, llevaban mas de 30 minutos dentro y el agua tibia además del aroma de las velas comenzaba a relajarlos tanto que ya cerraban los ojos.
-Sabes, es peligroso quedarse dormido en el baño.-Susurro Hermione mientras acomodaba su cabeza en el pecho del chico y este le besaba la frente además del cabello, respiraron profundo y justo cuando cerraban los ojos, tocaron la puerta con mucha insistencia.
Ron se sobresalto, pero después pensándolo bien debieron quedarse dormidos un minuto y en ese momento el servicio a la habitación debía a ver llegado con su desayuno para entonces tocar con tanta frecuencia.
-Ahora vuelvo.-Susurro Ron mientras se ponía la bata, y Hermione se quedaba en la ducha. Cuando el chico abrió la puerta del lugar vio a alguien que sin duda le movió cosas en el corazón, Anna estaba ahí parada en el umbral de la puerta con mirada asustada además se tocaba la muñeca de la mano derecha una y otra vez.-Anna, ¿Qué haces?-Fue lo único que pudo pronunciar el pelirrojo mientras intentaba entender lo que pasaba.
-¿Están bien?-Preguntó la chica mientras entraba en la habitación y miraba a todos lados, buscando a su amiga en el lugar-¿Dónde esta Hermione?-Preguntó después.
-En la ducha, ¿Tu estas bien?, ¿Qué haces aquí?-Murmuro Ron mientras le ofrecía asiento y un poco de agua a la española sin duda estaba pálida y asustada.
-Es Joseph, el... Bueno lo descubrió todo, cuando hablamos hace unas horas, me siguió hasta un callejón oscuro yo intentaba atraparlo pero entonces se dio cuenta de que yo no era Hermione, ya que yo no tenia un relicario en el cuello, ni siquiera sabia que Hermione usara uno.-Murmuro rápidamente mientras intentaba explicarle lo que había pasado además de su presencia en ese lugar.
Ron se quedo callado mientras parecía procesar todo, después de todo el relicario era lo único que diferenciaba, que bueno que había tomado medidas de protección en ese obsequio.
-Pero la cosa no termino ahí, Manuel (el chico que se hacia pasar por ti) salio muy herido, ahora esta rumbo a San Mungo, yo vine directo hasta aquí, intente llamarte pero Joseph destruyo el celular, y no tenia otro medio para localizarte.
-¿Tu estas bien, te hizo daño?-Le preguntó después con un tono que sin duda solo usaba con Hermione. Estaba preocupado y asustado, además de molesto, si Joseph se le ocurría hacerle daño iba a pagarlo y muy caro.
-Yo... Si estoy bien, solo me lastimo un poco la muñeca, no podré usar varita en un largo tiempo.-Le confeso algo apenada.
-Ese maldito no le dije que no te tocara, te lo juro esta vez va a pagar todo lo que ha hecho.
-Ron estoy bien, en serio, a la que debes cuidar es a Hermione sobre todo tu. Creo que deberían regresar a Londres, no están seguros aquí.
-¿Por qué?-Preguntó sobresaltado.
-No estoy segura pero, tal vez me siguió.-Confeso aun mas apenada si algo pasaba seria su culpa.
-Anna, déjame ver tu muñeca.-Le dijo el chico después de un rato cuando vio que la chica no dejaba a la vista la herida que le había echo el noruego, además de hacer un gesto de dolor algunas veces. La chica obedeció y noto como el rostro del pelirrojo cambiaba drásticamente ahora estaba furiosa. La mano de Anna estaba roja, tenía rasguños y hasta quemaduras, que clase de tortura había recibido por su culpa.
Recordó cuando Anna le había salvado de Joseph, y justo cuando iba a lastimar a la chica, el mismo lo había salvado, ahora sentía que le debía la vida, pues solo por su culpa ella se había ofrecido en ayudar con el plan de ese viaje a Venecia.
Casi dos minutos después Ron le estaba intentando curar las heridas pero entonces cada vez que rozaba con su piel la suave piel de la chica, una corriente eléctrica les pasaba ambos por el cuerpo, entonces el chico comenzó una charla solo para intentar mantener su mente ocupada. Aun que en realidad las cosas salieran al revés.
-Anna, puedo hacerte una pregunta.-Murmuro el chico mientras recordaba la ultima vez que había sentido esa misma corriente eléctrica con la española.-¿Por que me besaste en San Mungo cuando Joseph me hirió?-Preguntó, tenia una duda en la cabeza jamás había podida saber la verdadera razón de aquel repentino y hasta inocente beso. ¿Seria apropiado saberlo ahora con ese mismo sentimiento de?... ¿Que era lo que sentía ahora?
-¿De que hablas?-Estaba asustada, por el tiempo que había pasado además de que este no había sacado el tema, pensó que se había quedado olvidado, algunas veces llegaba a imaginar que lo había soñado.
-No me lo imagine, lo se por que estabas muy cerca de mi cuando abrí los ojos, y lo se ahora por que tu pulso se acelero cuando lo nombre ¿Por qué me besaste?-Le confeso confiado, ¿Qué necesidad había de saber la verdad, de ser así habría cambios entre ellos?
-No quiero hablar de eso.-Estaba apenada deseaba salir de ahí lo mas rápido posible pero Ron aun le tomaba dulcemente de la mano, y una parte de ella no quería separarse de ese contacto.
-¿Por qué no?-Preguntó molesto. ¿Qué había de malo en hablar de sus sentimientos, aun que estos pudieran no ser correspondidos, tal vez ese era el asunto, tal vez el sentía lo mismo que ella por el, o no?, ¿Podría ser mas fuerte que lo que sentía por Hermione?
-Por que es vergonzoso.-Murmuro sonrojada mientras ocultaba su mirada de la del chico.
-¿Te gusto?-Preguntó intentando sacar conclusiones, mientras le tomaba delicadamente del mentón para que le mirara a los ojos. En ese momento ambos parecían quedar hipnotizados por sus miradas.
-Gustar es poco. Yo... Te amo.-Confeso después de un largo rato.
Todo pasó muy rápido, se acercaron para besarse lentamente por tan solo medio minuto entonces escucharon como alguien parecía llorar se separaron rápidamente y Hermione los estaba observando desde la puerta del baño.
-Hermione.-Murmuraron los dos mientras la castaña intentaba controlarse, su novio el que juraba que la amaba y su ahora mejor amiga se besaban sin descaro frente a ella.-Podemos explicarlo.-Los dos estaban asustados, ¿Qué iban a decir, que había pasado?
Hermione tomo rápidamente su ropa y comenzó a cambiarse mientras con un movimiento de varita hacia que sus cosas se guardaran en su maleta solas y con rapidez, ya hasta se había encerrado en el baño mientras escuchaba que Ron le llamaba una y otra vez.
-Amor, por favor, deja que te explique-Le decía el pelirrojo con un tono de amor además de desesperación.
-¡No me llames Amor!-Le grito molesta mientras se agarraba la melena toda mojada en una coleta. ¿Cómo se atrevía a decirle así después de aquel beso pero solo había sido un beso, que habría pasado si no hubiera salido en ese momento?, la sola idea la hizo molestarse mas.
-Hermione no fue intencional lo juro.-Murmuro Anna mientras ella también lloraba. ¿Como explicarle que ella jamás seria capaz de sepáralos, pero que no podía evitar estar enamorada del mismo hombre?
La castaña estaba molesta, ¿Desde cuando le estarían viendo la cara?, lo mas seguro es que seria desde aquellas tarde que ambos pasaban juntos con la excusa del trabajo. Y mientras intentaba tomar su cepillo de dientes, se le cayó de las manos bruscamente del coraje y cuando lo levanto del piso, al momento de volver la mirada al espejo vio a cierto chico mirándole desde la espalda con la varita puesta en la puerta. Justo del lado donde Ron estaba y ahora le llamaba, la chica intento no hacer ruidos.
-Si dices algo, lo mato.-Susurro Joseph algo molesto, ya estaba harto si Hermione no se iba con el por las buenas se iría por las malas, apunto con la varita hacia la puerta, entonces escucho la voz de Ron en ese momento en ese mismo lugar.
-Hermione, por favor, te amo, no me hagas esto, de verdad, lo que viste no significa nada.-La voz del chico parecía quebrarse, amaba a Hermione con el alma, no había nada mas importante para el que ella.
Anna parecía comprender, ella jamás podría existir para el pelirrojo. Los ojos de Hermione comenzaron a llenarse de agua, el escuchar a Ron decirle esas cosas pero sobre todo estar cerca de Joseph y no poder decirle nada, era una completa tortura. Entonces la española comenzó a escuchar un zumbido agudo junto a su oído además de sentir que algo le vibraba en el bolsillo de su pantalón, saco aquel chivatoscopio que habían mejorado semanas atrás y parecía comprender que era lo que pasaba sobre todo por el gran silencio que se escuchaba en el baño.
-Ron.-Murmuro Anna mientras intentaba que el chico le pusiera atención, ¿Cómo decirle sin que alguien más los escuchara, que posiblemente Joseph estaba en la habitación o cerca de ellos, tal vez junto a Hermione?
-¿Qué?-Susurro Ron mientras las lagrimas le recorrían el rostro, estaba molesto y no con la española si no con el mismo, ¿Cómo había sido tan débil y se había besado con ella?, pero entonces cuando le miro se dio cuenta de que aquel chivatoscopio en manos de Anna parecía elevarse mientras daba vueltas como loco.
Estaban en peligro era la señal, se preocupo por Hermione que no estaba en la misma habitación con ellos.
-Hermione, respóndeme-Le dijo el chico mientras ponía la oreja junto a la puerta, intentando escuchar por lo menos los sollozos de la castaña pero no escuchaba nada. Eso lo preocupo, ya que si esta estaba empacando sus cosas debería escuchar ruidos, ¿no?
Entonces tomo el valor suficiente, tomo su varita apunto hacia la puerta y al momento de abrirse vio el momento exacto de que la chica con Joseph por un lado tomaba por la fuerza, desaparecían mientras esta parecía llorar. Todos dentro del Hotel escucharon como alguien parecía gritar y llorar a la vez.
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Hermione apareció con Joseph tomándole de la cintura fuertemente, estaban justo en las costas de la isla a las afueras de Venecia lo sabia, allí había estado con Ron un día atrás, el recordar al pelirrojo en ese momento hizo que sus ojos se llenaran de nuevo de agua, segundos atrás lo odiaba pero ahora deseaba estar con el en lugar de con el noruego. Ya no parecía importarle tanto el echo de que se hubiera besado con Anna después de todo ella también se había besado con Draco y no había significado nada.
Se odiaba a si misma, ¿Cómo podría creer que Anna – su mejor amiga – sería capaz de quitarle a Ron, y que este, - que la amaba con locura - seria capaz de engañarla?, claro que el verlos besándose no era algo que le gustara pero sin duda debía tener una explicación.
Miro a todos lados buscando a alguien que pasara por ahí para gritar, debía buscar ayuda, pero antes de poder hacerlo, sintió de nuevo que desaparecían, ahora no estaba segura en que lugar estaba tal vez aun en los alrededores de Italia (pues no había forma de aparecer y desparecer entre países) pero cuando intento ubicarse de nuevo sintió aquella sensación de ser succionada por un tubo para después aparecer en quien sabe de donde.
No tenia forma de saber a donde le llevaba pues cada vez que intentaba ubicarse el noruego desaparecía con ella en brazos.
-¿Qué esta haciendo?-Preguntó Anna para Ron quien no dejaba de mirar una y otra vez aquel punto azul en aquel mapa mundial que había aparecido en el aire (justo segundos después de que su novia hubiera sido raptada por el noruego) mientras los Aurores parecían prepararse para salir y buscar a la castaña.
-Tú que crees que hace, intenta despistarnos debe creer que lo seguimos y por eso es que se aparece y desaparece de inmediato, ha estado planeando esto durante casi dos años....-Le explico rápidamente mientras notaba que no tardaba mas de tres segundos en aparecer y desaparecer, después intentando calmarse murmuro con la mirada triste, sabia que la castaña no se quitaría el relicario aun que ahora lo odiara, pero de Joseph no estaba seguro, ¿Qué posibilidades había de que descubriera todo?...-Solo espero que no le quite el relicario.
-¿Por qué, que pasa si se lo quita?-Preguntó la española no estaba segura por que le daban tanta importancia aquel objeto, tanto para el noruego como al pelirrojo debía existir algún significado.
-¿Cómo crees que se donde esta?-Le respondió molesto, no estaba de humor para dar clases además debía encontrarla pues cada segundo que pasaba junto al noruego la castaña estaba en peligro, y no deseaba imaginarse lo que pasaría si no la encontraba a tiempo. Sabía un poco de los planes de este, eran muy claros.
Deseaba a Hermione como su esposa, pero era capaz de todo por quedarse con ella, la obligaría a estar con el, de todas las formas posibles y eso le revolvió el estomago de coraje, además seria capaz de borrar su mente y entonces manipularla para así convertirse en la Señora Harkert.
Se olvidaría de el y entonces no habría forma de recuperarla, habría fallado no solo como novio, si no como amigo. Había jurado dar su vida por protegerla y mantenerla a salvo de Joseph además, le había prometido una y otra vez que estarían a salvo, no solo a ella si no a todos, como iba a explicar que por besarse con Anna se habían llevado a Hermione.
Pero eso no importaba ahora, lo que importaba y deseaba era tener a la castaña lejos de Joseph y que ese punto azul se volviera rojo.
-¿Qué significa el punto verde?-Preguntó uno de los Aurores a Ron después de un rato el punto azul parecía cambiar de color lentamente hasta ser un verde oscuro.
-Esta asustada y molesta.-Susurro el chico, asustada era fácil saberlo, estaba sola con Joseph y molesta, era simple, molesto con el.
¿Qué pasaría cuando la rescatara del noruego, le daría la oportunidad de explicarle lo que había pasado con Anna?, y en cualquier caso ¿Qué había pasado en realidad?, no tenia excusa lo sabia, pero de algo estaba seguro amaba a Hermione y deseaba pasar el resto de su vida con ella siendo no solo su amigo si no su confidente, su esclavo, era capaz de todo por ella, incluso en ese momento de dar su vida solo por saber y estar seguro de que ella estaría a salvo.
Mientras tanto…
Hermione no estaba segura de saber en donde estaba, solo recordaba ver un lugar y después otro, hasta que sintió al fin un lugar fijo. Joseph la dejo de pie cerca de un sofá que había en esa habitación, la chica se derrumbo y rompió a llorar, justo en ese momento, al dejar de sentir la sensación de la aparición, recordó el engaño de Ron y Anna, ¡¿Pero como habían sido capaces de hacerle eso?!.
Si no hubiera sido por la voz de Joseph que interrumpió el hilo de sus pensamientos, habría sido capaz de hacer cualquier cosa en ese momento.
-¿Hermione?-Pregunto Joseph con dulzura, la chica lo miraba con expresión mezclada de horror y pena.-No me tengas miedo.-Siguió con aquella dulce voz.-Ven, siéntate bien.-Joseph la tomo (Hermione no opuso resistencia) y la sentó en una posición mas digna en el sofá.-Al fin solos.-Suspiro después de un segundo.
-¿Q-que quieres de mí?-Balbuceo la chica, la pena que tenia desapareció completamente al recordar con quien estaba.
-Hermione, ya lo sabes-Murmuro Joseph.-Te amo.-Le sonrió esperando una respuesta de la chica.
-¿Y me amas tanto que quieres hacerme daño?-Pregunto señalando la varita del noruego que traía sujeta.
-Veo que no confías en mí.-Admitió después de un minuto.
-¿Cómo quieres que confié en ti si has tratado de matar a… a...?-Al recordar a Ron la chica rompió a llorar de nuevo y no logro terminar de hablar.
-Simplemente he visto antes que tu que Weasley, no es la persona indicada para ti-Respondió Joseph con la misma voz tranquila pero cuando dijo el apellido del pelirrojo, lo hizo con odio, para después continuar con aquella voz dulce-Y según veo te diste cuenta.
-¿Que el no es para mi?-Esa pregunta fue mas hacia ella que para Joseph, tal vez el noruego tiene razón, pero… -¿Tu lo eres?-Preguntó después.
-No me has dado tiempo para demostrártelo-Dijo Joseph con simpleza-¿Me dejas demostrártelo?-Preguntó después coquetamente.
Hermione frunció el entrecejo. No confiaba en Joseph, pero ya no es novia de Ron y, mirándolo fríamente, necesitaba un "pañuelo", pero para eso la persona ideal seria Draco (la chica recordó la conversación del museo) que era lo mas cercano a "amigo" ¿Pero Joseph? El hombre que esta "obsesionado" con ella, ¿No servia o si?
-Veo que necesitas descansar y pensar-Dijo Joseph.-Te haré una poción, y....-Dejo su varita sobre la mesa.-No creo que la necesite.-El noruego tenia que demostrarle a la chica que si podía confiar en el y que su actitud era solo por ese tonto Weasley, que a ella jamás le haría daño.
Ya en la cocina, Joseph ya tenia todo planeado: le haría una poción de amor y se aplicaría el hechizo para olvidar en sus labios, luego la besaría y ¡zas! Weasley sería cosa del pasado y tendría todo el tiempo del mundo para conquistarla, pero surgió un nuevo problema.
-¿Joseph?...-Hermione lo miraba con recelo desde la puerta de la cocina, no estaba segura de que preparaba-¿Qué poción me harás?-Preguntó después un poco dudosa de la respuesta.
-Una poción para que te relajes y descanses.-Contesto Joseph con una sonrisa encantadora, pero eso solo hizo que la chica desconfiara un poco.
-¿Puedo ver como la haces?...-Pregunto Hermione, al notar que el hombre la miraba un poco asombrado agrego rápidamente...-Digo, para que la confianza sea mutua, ¿No crees?
-Yo confió en ti-Susurro Joseph, ahora su plan tendría un ligero cambio.
-Pero yo aun no.-Le recordó la chica.-Además en toda relación, la confianza mutua es fundamental para un buen futuro, además de la comunicación. ¿Quieres demostrarme ser de confianza? Pues déjame ver como la haces.-Le aseguro la otra intentando persuadirlo.
-Esta bien-"Esta chica es mas inteligente de lo que creía" pensó Joseph "Tendré que hacer un movimiento rápido para engañarla". Le acerco una silla y esta se sentó mientras ponía atención a lo que hacia.
Joseph empezó a hacer la típica poción para relajarse, ante la atenta mirada de Hermione. El noruego rebusco en el estante de la cocina y saco un frasco con un polvo de color rojo y lo coloco sobre la mesa.
-¿Muerdago?-Pregunto Hermione extrañada.-Eso convierte a la poción en un somnífero…
-Pero.-La interrumpió Joseph bruscamente.-Si uso pétalos de rosa negra.-Saco del estante otro frasco con varios pétalos de color negro.-...Se anulan los efectos somníferos del muerdago en la poción. Descubrimiento reciente.-Agrego cuando vio que la chica iba a abrir la boca para decir algo. Luego que estuvo lista se la ofreció.
-Gracias.-La chica medito un momento, pensando que se estaba entregando en bandeja de oro a Joseph, pero recordó el engaño de Ron y se lo bebió inmediatamente, se relajo, olvido rápidamente la pena por Ron.
-¿Cómo te sientes?...-Pegunto Joseph.
-Estoy bien.-Contesto la chica mientras suspiraba el efecto de la poción parecía relajarla demasiado.-De hecho la poción te salio bien, creo que el muerdago y los pétalos de rosa negra le dieron un sabor distinto a la poción, como mas… floral, pensé en flores mientras la bebía.
-El secreto del muerdago y la rosa negra la descubrí yo, años antes de conocerte.-Dijo Joseph mientras sonreía.-Y me ha resultado útil como alternativa al sabor de la clásica poción.
Luego se enfrascaron una conversación sobre diversos temas, incluyendo hechizos, pociones, libros. Hermione se sintió cómoda con el noruego, casi como se sentía en Hogwarts con Harry; la sensación de un hermano al que le puedes contar todos tus problemas.
-Ehh.-Dijo Joseph con un titubeo -¿Puedo preguntarte por que estabas llorando antes de traerte aquí?
-Bueno.-Empezó Hermione, ahora podía pensar en lo que le hizo Ron de una forma mas fría, de tal forma que ella no estuviera ligada con ellos.-Vi a Ron besándose con Anna, la conoces, la española que trabaja para Sortilegios Weasley.-Confeso lentamente.
-Te lo había dicho.-Le dijo Joseph en un tono de regaño.-Que el no te seria fiel, pero al menos te diste cuenta. ¿Y que harás?...-Preguntó después con una clase de desesperación.
-Primero volver a casa.-Dijo la castaña.-Continuare con el asunto de los elfos domésticos y me olvidare de Ron.-Le aseguro rápidamente.
-Pero lo seguirás viendo en el Ministerio.-Dijo Joseph.-Lo seguirás recordando cada vez que lo veas y cada vez será peor.
-Tienes razón.-Murmuro con pesar.
-Hay una solución.-De a poco Joseph la estaba conduciendo a su objetivo.-Olvida todo recuerdo de Weasley.
-¿Obliviate?...-Preguntó.-Ese hechizo es reversible y no es muy difícil lograrlo.
-Hay otro que supone el olvido parcial o total según el requerimiento, y es casi imposible de recuperar y si lo logran, la persona morirá.-Susurro lentamente mientras notaba el interés de la chica.
-¿Y como se hace?...-Pregunto la chica.
-Bueno, es a través del beso.-Explico Joseph mientras se le acercaba un poco mas.-Por ejemplo, le pides a alguien que lo haga, le dices lo que quieres olvidar, la otra persona debe decir lo que tu le dijiste y se aplica el encantamiento en los labios, luego debes besarlo (bueno, no un gran beso, con el roce labio con labio basta) para que resulte.-Le confeso lentamente.
"Draco lo haría gustoso" pensó Hermione con malicia "Incluso con el propio Ron lo haría, la venganza ideal" pero ¿Por qué no ahora?
-Si gustas lo hago yo.-Se ofreció Joseph, intentando sonar casual, siguiendo el rumbo de los pensamientos de la chica.
-No se, he de pensarlo.-Susurro mientras sentía que el rostro del noruego se le acercaba rápidamente.
Se levanto del suelo junto a la chimenea, mientras prestaba atención en donde estaban, la cabaña (por que eso parecía), estaba a oscuras, excepto por la luz de la chimenea, un gran sofá, la cocina, un pequeño comedor, y las escaleras hacia lo que serian las habitaciones en la planta alta. Se acerco rápidamente hacia la ventana mientras notaba que Joseph la seguía con la mirada.
-¿Dónde estamos?-Preguntó la chica intentando ver a través de la oscuridad de la noche, pero no logro ver nada.
-En casa.-Le aseguro el noruego mientras le susurraba junto al oído.
-¿Y eso es en....?-Preguntó mientras cerraba los ojos, la voz del hombre junto a su oído la hacia sentir algo extraño, algo que jamás había sentido por el, estaba segura de reconocer ese sentimiento, lo sentía por Ron, y por Draco, pero ahora lo sentía por Joseph, eso la hizo sentirse asustada.
-Te lo diré después...-Le murmuro mientras la tomaba del brazo dulcemente y la giraba para quedar frente a frente, después comenzó a tocarle el rostro lentamente, mientras notaba que la poción parecía surgir efecto.- ¿Tienes hambre?-Preguntó después al notar la hora que era.
-No, ¿Por qué no me lo dices ahora?-Le preguntó la chica mientras parecía coquetearle, antes le había funcionado con el rubio y el pelirrojo, ¿Por qué no funcionaria con el?
-Te lo diré solo con una condición.-Murmuro el hombre después de un largo silencio, ella deseaba saber donde estaban y el deseaba un beso, seria un simple trato, notaba que la chica asentía con la cabeza.-Te lo diré, solo si me dejas besarte, aquel "beso" en San Mungo lo hice mal, fui demasiado atrevido. Quiero cambiar esa imagen que tienes de mí, que tanto te asusta.-Confeso mientras acercaba su rostro al de la chica, y por extraño que fuera, esta no puso resistencia aquel beso.
Hermione no estaba segura pero había algo dentro de ella que deseaba aquel beso, además hasta ese momento el hombre se mostraba diferente, tal vez así era siempre, cuando sintió que sus labios se unieron, noto que era cuidadoso, recordó a Draco y aquel beso en Agosto por instinto, cuando sintió que Joseph le tocaba el rostro dulcemente mientras continuaban besándose, recordó las caricias que Ron solía hacerle cuando se besaban.
Apretó los ojos y sintió que algo frió caía de su mejilla, era una lagrima, un recuerdo fugaz de Anna besando a Ron, le hizo sentirse mal, pues ahora pensándolo con calma, aquel beso que el pelirrojo le daba a la española era dulce, justo como solía besarla a ella, eso la hizo sentirse molesta y coloco sus manos alrededor del cuello del noruego por instinto además de venganza, este sin pensarlo demasiado la tomo de la cintura.
No estaba segura pero ahora sentía sueño, cansancio, pero sobre todo que caía lentamente hacia el vació. Pensando que la poción de relajación que le había dado Joseph parecía terminar su efecto y la haría dormir, sin tener imágenes en su cabeza se separo del hombre mientras tomaba aire después noto que este la acomodaba sobre el sofá que ahora se había convertido en cama.
-Duerme.-La voz de Joseph se iba esfumando lentamente mientras sus parpados se cerraban.
-No me has dicho aun, donde estamos.-Murmuro la chica lentamente mientras intentaba mantenerse despierta, ella ya había cumplido con parte del trato, el debía decirle donde estaban.
-Quebec, Canadá.-Le susurro el chico junto al oído para después notar que la chica se acomodaba en el sofá y se quedaba dormida.
Joseph estaba satisfecho, había encontrado a Hermione, y lo mejor de todo lejos de Ron, había sido tan fácil en parte entrar a aquel hotel donde Anna lo había llevado, además de corromper aquella magia protectora que había puesto el pelirrojo.
Debía admitir que los hechizos de Ron no era fácil de vencer pero después de todo lo había logrado, lo que mas le fascinaba ahora era que la chica lo había besado, pero no un simple beso, de no ser por el echo de que esta aun parecía recordar su vida, la habría echo su mujer esa misma noche, pero pensándolo con calma tenia todo el tiempo del mundo para eso, pues sabia que a la mañana siguiente cuando esta despertará Ron no existiera y entonces podrían casarse para después consumar el matrimonio.
Esa era la parte que mas deseaba, tocar y tener a Hermione entre sus brazos, desde que la conocía siempre se había preguntado a que sabrían esos labios rojos, tan perfectos para el, y aquella tarde años atrás que por fin lo había logrado tenia que haberse salido de control. Había sido un idiota, si lo admitía lo era, pero ahora las cosas habían cambiado, la había besado a su antojo, no como deseaba pero si como debió ser la primera vez, pues en ese momento la chica no lo había rechazado.
Ahora mirándola dormir tranquilamente, su mente parecía apoderarse de el, ¿Qué pasaba si así dormida como estaba le hacia el amor?, ¿Seria apropiado?, se suponía que ahora en ese mismo momento los recuerdos de la chica se iban borrando conforme el sueño avanzaba, si llegaba a despertar justo en el momento podría mentirle y continuar la noche juntos. ¿Pero y si eso evitaba que el hechizo saliera bien?
Decidió no arriesgarse, solo debía esperar unas horas, solo unas horas, y entonces todo el esfuerzo tendría su recompensa, justo antes de acomodarse junto a la chica vio el relicario que llevaba puesto, lo tomo y abrió, entonces la fotografía que había ahí, era una de la familia de la castaña, sus padres (sus futuros suegros) junto a Hermione, (su futuro esposa), sonrío mientras lo volvía a dejar donde estaba, y cuando se dispuso a dormir al lado de la chica, escucho ruidos cerca de la cabaña, tomo su varita esperando lo peor.
Minutos atrás...
Cuando Ron notó que aquel punto verde en su mapa geográfico se había dejado de mover y ahora le marcaba en el norte de América, decidió comenzar con la búsqueda, el único problema era que para llegar hasta la castaña debía seguir casi la misma ruta que el noruego, necesitaba ayuda de Kinsgley para eso, tenia que aparecer entre países y continentes, y lo que era aun peor es que debía confesarle el motivo, y eso era decirles a todos que Hermione había sido raptada, había fallado, lo sabia. Pero recordando que no era el momento para lamentarse, tomo aire y llamo a Kingsley. Este contesto casi de inmediato.
-Ron, ¿Estas bien?-Pregunto el hombre casi de inmediato cuando supo que Ron le llamaba.
Estaba preocupado, por lo poco que le había dicho Manuel, el auror que se hacia pasar por Ron, estaba seguro que Joseph sabia la verdad y ahora debía ir en busca de Hermione, para colmo Anna no contestaba pero por suerte el pelirrojo parecía dar signos de vida en ese momento.
-No, Joseph, nos encontró y…. Rapto a Hermione.-Le confeso lentamente.
-Lo se, te envíe mas aurores junto con Draco.-Le murmuro.
-¿Malfoy?-Pregunto asombrado y a la vez molesto, ¿Qué tenia que ver el rubio en eso?
-Si, cuando me entere estaba aquí, y bueno se ofreció en ayudar después de todo es amigo de Hermione y bueno, hay que admitir que el ser principiante de Mortifago le dejo mucha experiencia en cuanto a atacar en duelos.
-Kingsley yo… Ya se donde esta Hermione pero necesito….-No termino de hablar por que en ese momento una docena de aurores acababan de aparecer junto con cierto rubio que se fue a los golpes con Ron.
¿Cómo podía a ver sido tan idiota y dejar sola a la castaña?, el en su lugar habría echo lo imposible por impedir que el noruego se la llevara, no entendía por que Hermione había preferido a Ron. El pelirrojo en cuanto sintió los golpes de Draco comenzó a pelear, intentando quitárselo de encima, pero lo único que lograba era que ambos se golpearan.
Casi 5 minutos después de que los aurores los separaran y ahora se curaran las heridas parecían charlar no tranquilamente, Draco parecía insultarlo y eso solo molestaba más a Ron.
-¿Como, dime como demonios se te ocurrió dejarla sola Weasley?
-Cállate.-Le grito molesto mientras intentaba levantarse y golpearlo de nuevo solo para que dejara de culparlo.
-No me voy a callar, quiero que me digas que pasaba por tu cabeza.-Le exigió.
-No entiendes, no tienes idea de cómo pasaron las cosas.-Grito Anna que desde que el rubio había llegado lograba pronunciar unas palabras.
-¿De que hablas?-Pregunto intrigado el rubio mientras intercambiaba la mirada entre Ron que ahora parecía molesto y apenado, para después mirar a Anna que lloraba.
-Hermione vio algo y se en cerro en el baño, ahí fue cuando Joseph la atrapo.-Murmuro.
-¿Qué fue lo que vio?-Pregunto después y de nuevo miraba a Ron para después mirar a Anna.
-Estábamos besándonos.-Confeso Ron después de un largo silencio por parte de Anna que no dejaba de llorar.
-¿Qué, es increíble y Hermione insiste en que tu eres de fiar?, le dije que no volviera contigo pero no me hizo caso.-Murmuro rápidamente intentando no reírse.
-¿Qué?-Ahora Ron era el molesto.
-Nada.-Contesto rápidamente.
-Dímelo.-Le exigió.
-¿Sabes que Hermione y yo nos besamos en Agosto, cierto?-Pregunto el rubio lentamente, esperando casi imaginando la reacción de Ron.
-Si, por desgracia.-Contesto molesto, si en un inicio no le había agradado la idea, ahora el recordarlo parecía un golpe duro. Pero una voz en su cabeza parecía decirle, que ya había encontrado la forma exacta de que Hermione le perdonara aquel beso con Anna.
Después de todo ella se había besado primero con Draco, aun que; en ese entonces, justo en aquel momento ellos dos habían peleando, casi terminado, que no estaba seguro de que fuera algo igual, y por lo tanto ganara el perdón de la castaña.
-Bueno, justo después intente convencerla de que debía terminar contigo, que no eras el hombre perfecto para ella… Pero no me hizo caso, insistió en que tu jamás le harías daño, por lo visto se equivoco. Aun que debo agradecértelo, después de todo, cuando regrese a Londres me elegirá a mi.-Le confeso con una sonrisa, jamás imagino que el propio Weasley le fuera a entregar el corazón de Hermione en bandeja de plata con tanta facilidad.
-Oigan, ya es hora.-Murmuro uno de los aurores cuando se les acerco, solo para informarles que si deseaban encontrar a la chica, debían partir en ese momento.
Ambos se pusieron de pie, no sin antes hacer una tregua, "Solo hasta encontrar a Hermione y sacarla del alcance de Joseph", fueron las palabras de Draco.
No pensaba darle oportunidad a nadie mas que a el, el era tan digno de la castaña como Ron, su único error, o defecto era ser un Malfoy. Aun que a estas alturas a la chica ya no parecía importarle mucho, esta vez tendría su segundo y merecida oportunidad.
Después de hacer el mismo camino de apariciones que había echo Joseph, llegaron a su destino, claro que antes para cruzar el océano lo hicieron en escobas para después entre islas aparecer, para entonces por fin llegar justo al norte de America.
Habían llegado y la noche ya se había apoderado del cielo, solo esperaban llegar a tiempo antes de que Joseph le hiciera daño a Hermione, aun que a esas alturas, el noruego ya debía a ver cumplido su promesa de borrar la memoria de la chica, por lo menos los recuerdos donde Ron estuviera presente pues ese era el plan. Una mente en donde no existiera el pelirrojo y así ella terminara siendo la Señora Harkert.
Pero los recuerdos no era lo que mas preocupaba a Ron y a Draco, si no el echo de que este se aprovechara de la castaña, y la hiciera suya a la mala, eso no lo permitirían, si llegaba a suceder o mejor dicho, si ya había pasado, Joseph iba a pagarlo muy caro. En eso si estaban de acuerdo tanto Draco como Ron, era la primera vez en mucho tiempo en donde ambos parecían luchar por la misma cosa, aun que la recompensa, solo pudiera ser para uno.
-Es ahí.-Murmuro Ron al ver su mapa y notar el punto que ahora volvía a ser rojo, ¿Hermione estaba tranquila?, después notó una cabaña delante de ellos y la señalo, para indicar el ataque.
Cuando se acercaron a la cabaña no había luces encendidas, abrieron la puerta silenciosamente ante la oscuridad total, y en la sala no había nada.
-¿Estas seguro que es aquí, Weasley?-Pregunto Draco frustrado, en esa cabaña parecía no a ver nadie y ahora a la luz de la oscuridad parecía sucia y vieja.
-Si, dice que esta aquí, debe estar arriba.-Contesto el pelirrojo mientras mostraba el mapa y aquel punto en rojo parecía irse blanqueando.-Oh, oh-Susurro asustado.
-¿Qué pasa?-Pregunto, ese "oh-oh", no le había gustado.
-Se esta volviendo blanco, esta en peligro.
Escucharon ruidos arriba, y a continuación un sin fin de hechizos pasaron volando por la habitación y al momento que eso pasaba estos intentaron esquivarlos, algunos aurores caían al suelo mientras parecían dormir.
Ron y Draco subieron hacia las habitaciones de la parte de arriba de la cabaña, pues estaban seguros de que Joseph estaría arriba junto a Hermione, y no se equivocaban pues antes de llegar al pasillo, un hechizo hizo añicos un pedazo de pared, en donde la cabeza del rubio habría estado de no ser por que se había girado solo para insultar y apresurar a Ron, de no ser así quien sabe que habría pasado con el rubio.
Comenzaron a lanzar varios hechizos a diestra y siniestra, sin notar si llegaban al noruego, hasta que escucharon la voz de Joseph lanzar un grito de dolor, ambos chicos se mostraron y lo vieron tirado en el suelo muriendo lentamente, además notaron a una chica junto a el de pie y con varita en mano, esta se giro.
-Anna.-Murmuraron ambos hombres, a la española le temblaban las manos, ella había matado al noruego y ahora parecía nerviosa además de asustada, jamás había matado a alguien, aun que en ese caso este lo mereciera.
-Tenia algo pendiente con el.-Susurro mientras las lagrimas le recorrían el rostro, bajo las escaleras rápidamente, mientras tanto Ron como Draco, abrían la puerta de la única habitación del segundo piso, vieron a Hermione dormir tranquilamente en aquella cama, ¿Pero por que seguía en blanco en el mapa del relicario?
Se acercaron a ella lentamente, mientras intentaban despertarla con dulzura.
-Hermione, linda, despierta.-Susurro Draco mientras le tocaba el cabello con ternura.
-Amor…Hermione, abre tus ojos.-Murmuro Ron mientras le tocaba el rostro con amor.
Entonces mientras el rubio y el pelirrojo le hacían cariños, el punto blanco volvió a ser rojo, después notaron que esta parecía despertar, y en cuanto abrió los ojos ambos hombres le sonrieron, en cambio la chica parecía asustada.
-¿Quiénes son ustedes?-Pregunto mientras parecía nerviosa.-Y dejen de tocarme.-Mientras se alejaba de ellos.
-Oye, se que estas molesta pero, no es para que me ignores así.-Dijo Ron a la defensiva, después de todo lo que había echo por ella y esta le trataba así.
-Weasley, creo que lo dice en serio.-Puntualizo Draco cuando vio que la chica tomaba un florero y se los arrojaba para después comenzar a tomar cosas de la habitación para así lastimarlos.
Quince minutos después, la chica parecía mas tranquila y era examinada por un Auror, mientras otro parecía explicarles a los hombres que la chica no tenia recuerdos, y que el hechizo que habían usado era difícil de revertir.
-Bueno cumplió su promesa.-Bromeo el rubio después agrego en susurro.-Solo hay que decirle todo y listo.
En ese momento escucharon un grito de la chica mientras se sostenía la cabeza con ambas manos parecía tener un fuerte dolor de cabeza.
-¿Qué esta pasando?-Preguntaron ambos chicos asustados mientras se le acercaron.
-No lo se, solo pregunto que, "¿qué era esto?", le dije que, "una varita", entonces empezó a reírse y le dije que, era mago y ella bruja, entonces…-Les respondió el auror que la había estado examinando.
-Bueno, ahora sabemos lo que pasara cuando recuerde algo de golpe-Puntualizo el auror que les había informado del hechizo.
-¿Y que vamos a hacer?-Preguntaron Ron y Draco al mismo tiempo.
-Llevarla a San Mungo, ahí sabrán que hacer, pero mientras tanto, sugiero que no digan nada mas.
Después de regresar a Londres y que los médicos de San Mungo la hubieran examinado mas, le recetaron unas pastillas para la migraña que le causaban los recuerdos, habían llegado a la conclusión de que tenia "Amnesia".
-¿Te das cuenta de que no sabe nada, y no parece reconocernos?-Pregunto Draco para Ron de regreso de la cafetería del hospital cuando regresaban a la habitación de Hermione, en ese mismo momento los padres de la castaña debían estar con ella.
-Si, ¿Por qué?
-No por nada.-Susurro el rubio pero cuando lo hizo, fue con un suspiro y una mirada además de sonrisa, como si tramara algo.
-¿Qué estas tramando, Malfoy?-Pregunto el pelirrojo cuando se dio cuenta de que en la cabeza del rubio podría estarse cocinando algo, que no le iba a gustar nada.
-No pienso decírtelo Weasley.-Fue lo único que dijo y se adelanto para llegar antes que el pelirrojo a la habitación de Hermione.
Esta historia continuara....
