Matías Roa: Al fin otro capi... k la falta de inspiración, k no nos veíamos, k el terremoto, k el inicio de mi universidad, pero salimos adelante y les traemos este capi... un comment personal, este fue mi primer (y ojala ultimo) terremoto verdaderamente fuerte, hubo gente de mi país k lo paso peor k io esa noche, se k ellos no lo leerán xk no es un foro chileno, pero a un mes de esta catástrofe (la segunda más grande de la historia de Chile, y la quinta más grande del mundo) estamos tal cual con nuestro espíritu en alto y k lo el resto del mundo sepa k se nos puede mover el piso y botar las casas, pero el chileno se pone de pie como lo demostramos la semana siguiente... ¡VIVA CHILE!
Paola Prieto: Después de casi tres meses, actualizamos por fin, sobre todo después del susto del terremoto en Chile, aun que yo soy de México si me preocupe sobre todo porque Matías es de Chile, pero tras tener contacto de nuevo, continuamos con el trabajo de este capítulo, debo confesar que en algunos momentos (sobre todo al notar que pasaba un mes y nadie había comentado nada sobre el ultimo capitulo) decidimos darnos un largo tiempo de descanso, por eso es que ahora el tiempo de publicación fue más largo que en otras ocasiones, pero en fin, espero disfruten de este capítulo.
Capitulo 25 - Otra Guerra
Introducción: Ahora que Luna y Matthew saben que Voldemort esta en el cuerpo de Harry e Ian esta involucrado, ¿Qué pasara?, además, ¿El señor oscuro tendrá a su lado a su fiel mortifago de nuevo?, por otra parte las citas de Ron y Draco con Hermione comienzan, ¿Lograran hacerla dudar sobre su decisión?
-Bueno Rudolph-Dijo Kingsley, quien estaba en la casa de los Roark, después preguntó sin entender por que la urgencia de hablar-¿Para qué me llamaste?
-Es importante que luego de lo que te digamos, actúes con cautela y firmeza-Contesto Rudolph con seriedad, mientras penetraba con la mirada al Ministro, después murmuro-Es sobre Harry y su extraño comportamiento.
-¿Que saben ustedes?-Pregunto Kingsley.
-Pues mi hijo y Luna, creen que Lord Voldemort está dentro del cuerpo de Harry usando magia sudamericana, conocida como vudú y magia egipcia.-Confeso lentamente intentando que el Ministro comprendiera la gravedad del asunto.
-¡Pero si Voldemort murió hace casi tres años!-Exclamo Kingsley, no entendía cómo es que Voldemort había usado magia para apoderarse del cuerpo de Harry, en primer lugar-¡Es imposible que reviva!-El estaba seguro de que había muerto, todos lo habían visto.
-El vudú sirve para controlar cuerpos y almas de las personas, ya sean magos o muggles-Explico Rudolph de inmediato-Y sabes perfectamente que la magia egipcia si es capaz de revivir personas, siempre que tengas el cuerpo, pero como seria despertar el pánico en la población usaron vudú para que Voldemort entre en el cuerpo de Harry y así no sospechar nada.
-¿Pero quién hizo esto?-Pregunto Kingsley cuando entendió, aun que aun tenía una duda-¿Si atrapamos a todos los Mortifagos?
-A todos no-Intervino Matthew rápidamente-Callahan-Susurro y el Ministro palideció.
-¿Callahan?-Pregunto Kingsley extrañado, no entendía que relación tenían en uno con el otro, aun que a esas alturas no estaba seguro de entenderlo del todo o simplemente estaba asustado que no deseaba ver la realidad -¡¿Pero si a él lo mataron antes de que naciera Harry?!
-Ah, sí-Murmuro Rudolph-Eso lo divulgo Voldemort como advertencia a sus traidores, pero en realidad a Callahan lo destinaron a América para espiarnos.
-¿Espiarlos?, pero si nunca Voldemort mostró interés de otro continente que no fuera Europa-Ahora si no entendía nada, ¿Qué tenía que ver Voldemort con América?
-Pero temía que interfiriéramos en sus planes-Aclaro Rudolph-Recuerda que las relaciones con Europa no eran las mejores en esa época, pero tampoco nos convenía que Voldemort tomara el poder.
-¿Si Callahan está vivo, dices que el solo hizo todo esto?-Preguntó después de un rato, sobre todo al comenzar asimilar toda la información que acaban de darle. .
-No-Murmuraron los tres al mismo tiempo mientras se turnaban para explicarlo todo lo que sabían el foro, los Neo-Mortifagos y lo que exactamente vieron Matthew y Luna.
-¡Pues entonces hay que detenerlos!-Exclamo Kingsley poniéndose de pie y sacando su varita para convocar un Patronus.
-¡No!-Gritaron los tres.
-¡¿Cómo?!-Preguntó molesto.
-A esta altura ya se habrán dado cuenta de lo que sabemos todo-Dijo Matthew-Pero hay cosas que no sabemos, e interferir significaría que se precipite todo y puede ser peor.
-Pero con Voldemort suelto bajo el disfraz de Harry Potter...-Comenzó el Ministro, ¿Acaso no veían el problema como él?
-Exacto-Lo interrumpió Rudolph-La comunidad no sospecharía de Harry Potter, sigámosle el juego y...
-¡Pero morirá gente si esperamos!-Exclamo Kingsley sin creer que fueran capaces de hacer ese sacrificio.
-Y morirán mas si nos apresuramos-Contraataco Rudolph-Déjanos encontrar a Callahan, y así saber cómo anticiparnos.
Kingsley miro a los tres, que tenían la decisión en sus miradas.
-Bien-Dijo bruscamente-Pero si se nos escapa de las manos, voy a intervenir, ¿entendido?
-Encontraremos a Callahan antes de que te des cuenta-Lo tranquilizo Rudolph-Por cierto, puedes autorizarnos un trasladar a Chile, ahora-Y le ofreció una tetera oxidada, la cual Kingsley hechizo para que los transportara a Chile y el ministro desapareció.
-No parecía contento-Dijo Luna.
-Simplemente no le gusta estar sin hacer nada sabiendo la desgracia que está sucediendo, pero es lo mejor, por mientras-Dijo Rudolph y los tres tomaron el trasladar hacia Chile.
---o---
Draco Malfoy estaba terminando su pintura inspirada en Hermione cuando una lechuza apareció por la ventana distrayéndole de su objetivo.
-¿A quién buscas?-Le pregunto al ave, esta ululo y se dirigió donde estaba el, en su pata había una carta. Draco reconoció de inmediato la letra, la leyó con una sonrisa en los labios.
Draco:
¿Qué te parece que tengamos nuestra primera cita hoy a la noche? Besos de...
Hermione
"Genial" pensó el rubio "Solo necesitare esta cita" y con una gran sonrisa continuo con su pintura.
---o---
Esa tarde Voldemort debía adelantar su plan pero para eso, necesitaba la confianza de Ginny Weasley, ¿Y de que otro modo lo obtendría?, simple, solo debía jugar bien su papel dentro del cuerpo de Harry Potter y ser un buen novio le daba puntos a su favor. Así que con flores en mano y rostro apenado fue hasta el entrenamiento de la pelirroja.
-Weasley, te buscan.-Se escucho entre risas mientras el hombre aparecía en la entrada de los vestidores.
-Harry, ¿Qué haces?-Pregunto un tanto sorprendida además de molesta, en esas ultimas semanas el chico se comportaba realmente raro, primero era muy amoroso y después, se volvía odioso e incluso llegaba a ignorarla.
-¡Hola!, te traje esto.-Murmuro apenado mientras le entregaba el ramo de rosas rojas mientras parecía poner una cara que sin duda ninguna chica resistiría.
-¡Gracias!-Susurro la pelirroja mientras tomaba el obsequio aun que estaba desconfiada de que Harry de verdad estuviera arrepentido.
-Mira, sé que me he portado como un idiota estas últimas semanas, pero han sido muchas cosas, el robo del cadáver de Voldemort, Bellatrix, la marca en el cielo, y demás cosas, he tenido la mente ocupada y no te he prestado la atención que mereces, así que pensé que podríamos tomarnos unos días para nosotros solos. ¿Qué dices?-Comenzó ocultándole el rostro mientras se miraba las manos, solo para mostrarle que estaba apenado, después mirándole a los ojos mientras le coqueteaba.
-¿Y exactamente que tienes planeado?-Pregunto ansiosa, aun recordaba aquel fin de semana en aquella cabaña cuando habían regresado, que aun deseaba volver ahí.
-Es una sorpresa.-Susurro coquetamente mientras le tomaba del mentón para después besarla a su antojo.
Mientras tanto...
Esto estaba fuera de los planes, pero la intromisión de Roark y su novia en el foro y en las mentes de Ian y Voldemort hicieron hacerlo. Ian estaba frente a una casa en apariencia abandonada en las afueras de la austral ciudad de Puerto Williams, Chile. Se suponía que de aquí viene la IP del servidor del foro, así que Callahan está aquí. Toco la puerta y abrió un hombre de unos sesenta y tantos años, pelo gris, pero que la edad no se le notaba en el cuerpo.
-¿Callahan?-Pregunto Ian.
-Lo siento no sé quién es el-Dijo él y se metió a su casa, pero Ian no dejo que cerrara la puerta.
-Se que usted es Callahan-Murmuro Ian lentamente-Usted creo el foro que yo sigo, soy Gothician.
Callahan miro sorprendido a Ian ¿Como logro ubicarlo? Había configurado el servidor para que fuera ubicado en el Ártico, no ahí.
-Sabe, tengo un problema, sobre el plan para revivir a Voldemort-Continuo Ian mirándole fijamente mientras notaba el rostro asustado de Callahan-Y necesito su ayuda -Callahan se quedo mirándolo un tanto desconfiado-¿Puedo pasar?-Preguntó amablemente.
Callahan abrió mas la puerta e Ian entro.
-Gracias-Dijo este y se sentó.
-Y bien-Dijo Callahan sentándose-¿Qué puedo hacer yo para ayudar a revivir a mi señor?
-Pues... -Ian hizo que pensaba un momento, luego saco su varita y exclamo-¡Avada Kedavra!-Y Callahan cayó muerto-Con eso es bastante ayuda, Callahan-Mientras salía de la casa, donde lo esperaba Maite, y ambos desaparecieron en un parpadeo.
---o---
Ron acaba de llegar a La Madriguera buscando a su padre, cuando vio a Ginny haciendo una maleta en su habitación.
-¿Qué haces?-Pregunto desde la puerta notando que su hermana parecía un tanto indecisa sobre la ropa.
-Mi maleta.-Murmuro sin mirar a su hermano.
-¿Hay partido fuera del país?-Pregunto mientras entraba a la habitación y notaba que la chica ya tenía la maleta llena, llevaba demasiada ropa para solo un día.
-No, me voy con Harry.-Contesto tranquilamente.
-¿A dónde?-Pregunto después con tono celoso de hermano.
-De viaje, una semana.-Murmuro con una sonrisa mientras prestaba atención a Ron.
-¿Exactamente a donde?-Su cabeza comenzaba a trabajar en imágenes que no deseaba para su hermana.
-No lo sé, dice que es una sorpresa.-Susurro con sonrisa coqueta.-Pero creo que ya se adonde.
-¿En serio, y Papa te dijo que podías irte?
-Bueno Ron, ya tengo 20 años, puedo hacer lo que quiera, además si dejaron que tu y Hermione se fueran a Venecia con Joseph persiguiéndoles, ¿Por qué yo no puedo?
-Porque lo de Venecia fue distinto.
-¿En serio, en qué?
-No tengo por qué responderte.
-Bueno en ese caso yo tampoco tengo por qué darte explicaciones...-Le respondió a la defensiva después se quedo callada mientras murmuraba.-Mira, te seré sincera, no eres el único que a veces desea privacidad, porque no creas que no me di cuenta de la verdadera intención de ese viaje el año pasado.
-¿De qué hablas?-Preguntó el pelirrojo sin entender bien de lo que hablaba su hermana.
-Ron, tu y Hermione tienen una costumbre, (no es que este diciendo que este mal, de hecho es romántico, y muy pocos hombres tienen ese detalle ahora, pero), cuando ustedes intiman tienden a encender velas, y cuando uno pasa por el pasillo puede ver la luz tenue y de inmediato se imagina lo que pasa.-Confeso lentamente un tanto divertida al notar el rostro de su hermano.
-¿Me estás diciendo que tu sabias cuando?..-Preguntó aterrado.
-Sí, de hecho, todos en la casa.-Le aseguro lentamente notando una vez más el rostro del pelirrojo, estaba asustado y avergonzado a la vez.
-Eso explica porque Mama dejo de sacarme del cuarto de Hermione, y viceversa...-Se quedo callado un minuto pero entonces recordó la discusión de un inicio.-Pero aun así...
-Ron será mejor que te acostumbres a la idea de que tarde o temprano Harry y yo, bueno, tú sabes.-Murmuro mientras le daba la vuelta y continuaba buscando ropa en el armario.
-El que me haga la idea, no significa que esté de acuerdo-Salió de la habitación mientras intentaba quitarse de la mente imágenes de su hermanita con su amigo, imágenes no gratas.
Mientras, en Chile...
Rudolph, Matthew y Luna aparecieron en las afueras de la casa de Callahan, la cual la encontraron abierta.
-Alguien estuvo antes -Rudolph señalo unas huellas en el barro, de apariencia recientes que iban y salían de la cabaña.
-Crees que alguien lo encontró antes-Pregunto Matthew.
-No creo-Respondió su padre-La ubicación real de Callahan solo lo sabía la presidenta y otros personeros del gobierno, nunca divulgamos lo que era Callahan, tampoco podíamos arrestarlo porque cuando llego, sucedió lo de Harry, así que no hizo nada-Olfateo el aire para luego preguntar-¿Sienten ese aroma?
Luna y Matthew olfatearon y detectaron un olor similar a la putrefacción pero muy sutil.
-Hay alguien muerto-Dijo Matthew-¿Crees que sea?...
-Ojala que no-Y los tres se acercaron a la casa e ingresaron. Vieron a un hombre de pelo gris muerto sobre el sillón. Rudolph lo examino.
-Avada Kedavra, hace dos horas aproximadamente, sabían que los buscaríamos, así que lo mataron -salió de la casa, convoco un Patronus y a los pocos segundos, personal del gobierno chileno apareció, Rudolph les explico lo que vieron y luego los tres se hicieron de un traslador y volvieron a Inglaterra.
Draco llego a temprana hora por la castaña, quería dejar una buena impresión, pues si sus cálculos eran correctos, de lo que pasara en esa cita dependía el resto de las demás.
-¿Y adonde iremos?-Preguntó Hermione justo después entrar al auto del rubio.
-Es una sorpresa-Murmuro con una sonrisa encantadora, la castaña sonrió por instinto, no estaba segura que significaba la alegría de Draco, después de casi 30 minutos llegaron a su destino, estaban en el campo pero había música y muchas luces.
-¿Es una feria muggle?-Preguntó la castaña al notar los juegos mecánicos, los puestos de comida, juegos y demás cosas, mientras miraba por la ventana del auto, entonces mirando el rostro del rubio sonrió.
-Si pensé que sería agradable como primera cita.-Confeso lentamente, lo primero era demostrarle que podía ser una buena compañía, y el que pasaran la noche divirtiéndose sin duda le daba puntos a cualquier cosa que Ron estuviera planeando.
Bajo del auto y tras abrir la puerta, la chica salió, entonces mientras este le ofrecía tomarla del brazo caminaron hacia el lugar, la verdad era que el rubio jamás había estado en una feria muggle pero entendía un poco de lo que pasaba en el sitio, su primera parada fue en la sección de juegos de habilidades el premio era un enorme muñeco de felpa parecido a un dragón.
-Bueno se ve fácil.-Dijo el rubio mientras pagaba y le daban una pequeña pelota que debía introducir a unos vasos de llenos de agua, la idea era que la pelota quedara dentro del vaso con agua color azul, el resto era agua común.
Pero el chico se equivoco no fue tan fácil como pensó, la primera de cuatro pelotas quedo muy lejos de su objetivo, Hermione como el resto de la gente que estaba ahí soltó una risa silenciosa cuando el rubio comenzó a hablarle a la pelota.
-No me falles, solo entra ahí y listo.-Murmuro mientras soplaba la pelota, entonces la pelota entro al agua azul y el chico se llevo el dragón de felpa, se lo dio a la castaña quien sin duda sonreía, entonces tras los aplausos de la gente se alejaron de ahí.
-Te vi.-Murmuro la chica.
-¿De qué hablas?
-Hechizaste la pelota.-Le acuso divertida.
-Claro que no, es mas tu acusación me molesta.-Le dijo divertido, la chica no pudo evitar reír también, después cambio su actitud a seriedad.-Bueno debo admitir que quede tentado en usar magia pero, no lo hice, además esta noche no habrá magia, no de ese tipo.-Termino mientras le sonreía coquetamente y le guiñaba un ojo.
La mayoría de la noche la pasaron en la sección de juegos como; tiro al blanco (Draco tenía que darle a un pato pero termino dándole al dueño, lo cual causo la risa de Hermione), y atrapar un muñeco con una mano gigante de meta, (del cual perdió varias veces), para finalmente entrar a una casa embrujada (que en varias ocasiones causo el susto de Hermione y abrazo a Draco), y ya el final de la noche se quedaron a escuchar algunas de las canciones de un grupo que se presentaba esa noche en la misma feria.
Después de casi 2 horas regresaron a casa, pues la misma feria comenzaba a cerrar sus puertas al público.
-La pase realmente bien, en serio.-Confeso la chica mientras caminaban juntos de regreso a casa, cuando estuvieron ya en la puerta se detuvieron, la castaña buscaba las llaves en su bolso cuando noto a Draco acercándose lentamente.
-Me alegra...-Murmuro mientras se acercaba un poco más a la castaña, después mirándole a los ojos, preguntó.- ¿Puedo darte un beso de buenas noches?
Hermione no supo que contestar y sonrió nerviosamente, el rubio lo tomo como un sí, mientras se le acercaba lentamente y le besaba dulcemente.
-Buenas noches.-Susurro Draco cuando se aparto de los labios de la castaña, la chica sonrió nerviosamente de nuevo para entonces entrar a casa rápidamente, con el pulso acelerado y las mejillas sonrojadas, ¿Qué era lo que hacía, de verdad le estaba dando esperanzas al rubio, y lo peor, ella parecía darle esa "oportunidad"?, debía calmarse y pensar fríamente, después de todo, ya había hecho su elección, amaba a Ron.
Subió a su habitación rápidamente esperando que el dormir el ayudara a ahuyentar esas ideas, además de dudas que su cabeza comenzaban a crear después de aquel beso, ¿Por qué tenía que besarlo?, ¿Seria acaso la razón por la cual el rubio parecía tan feliz durante toda la cita?, ¿Sabía con exactitud lo que pasaría si se besaban?, odiaba que el rubio tuviera el control en ese sentido, aun que odiaba mas lo que causaba en ella los labios de Draco.
Entonces parecía comprenderlo, la noche que se habían besado por primera vez, el rubio le había ayudado a olvidar el mal momento con Ron, y ahora que lo pensaba con calma se parecía un poco a aquella noche, le hizo reír para después besarle y causarle extraños sentimientos agradables para después dejarla confundida.
Sabiendo eso, decidió calmarse, no podía darle muestras al rubio de lo que le sucedía cuando este le besaba, y aun más a Ron, pues eso significaba que aun dudaba y no era así, ella quería quedarse con Ron, deseaba una familia con él, una vida, sin duda pasar el resto de su vida junto a él.
Dejando atrás el beso de Draco decidió dormir y descansar pues aun le faltaban 4 citas con el rubio y las otras 5 con Ron.
Mientras tanto...
Rudolph, Matthew y Luna volvieron algo desanimados de su viaje a Chile, alguien se les había adelantado y había matado a Callahan, tenían sus sospechas de quien pudo haber sido. A Kingsley no le causo mucha gracia que su viaje fuese en vano, pero como misteriosamente no ha habido ningún suceso extraño, no dijo nada.
Esa noche, Luna llego a casa de la pelirroja, después de todo tenían días sin verse con todo el lio de Ian y Voldemort, así que una noche de chicas no les venía mal, lástima que Hermione esa noche tuviera una cita con Malfoy de otra forma estaría invitada y sobre Lolis esta no estaba en la ciudad había salido de vacaciones con su novio, así que solo eran la rubia y la pelirroja.
-¿Y exactamente qué vamos a hacer he?-Pregunto Luna mientras se colocaba la pijama.
-¿Qué te parece si jugamos a verdad o reto?-Propuso la pelirroja.
-No lo sé.
-Por favor, hace años que no jugamos no desde que termino la escuela, por los viejos tiempos.
-Está bien, pero yo empiezo…-Se quedo callada mientras pensaba en algo bueno.- ¿Qué tan lejos llegaste con Krum?, siempre he tenido la duda.
-Solo nos besamos, una vez lo deje tocarme debajo de la blusa y cuando le dije que no estaba lista para tener relaciones con él, pues una semana después me pidió matrimonio.-Confeso apenada.
-Wow-Susurro asombrada.- ¿Y con Harry?-Pues lo último que recordaba era que esta había comprado un Baby Doll pero no estaba segura si ahora que estaban juntos había tenido oportunidad de usarlo.
-Bueno eso es distinto, con Harry no hay pena o nervios, a decir verdad es más fácil, ni siquiera necesitamos hablarlo, simplemente pasa.
-¿Espera, tu y él?-Pregunto intentando entender.
-Sí.-Susurro con una sonrisa de oreja a oreja.
-¿Cuándo?
-Hace un tiempo, fue hermoso, estuvimos todo el fin de semana en una cabaña que la verdad no sé donde esta, dice que solo los Potter pueden encontrarla y bueno, su idea es que sea una Potter, tal vez en unos años… En fin es mi turno. ¿Tú y Matt, cuenta?
-Bueno no hay mucho que contar.
-Oh, vamos yo te conté, jamás le había dicho a nadie lo de Krum.
-La verdad es que Matt y yo jamás lo hemos intentado.
-¿A qué te refieres, estuvieron solos en el Himalaya no?
-Sí, pero no estábamos cómodos en ese sitio, el frio, la altura y Matt malherido, ya te conté la historia.
-Sí, si me la contaste, pero ¿Se han quedado solos en casa?
-Sí, pero aun así, jamás.
-¿Ni ducharse juntos?
-Una vez, pero su padre llego a casa, y fue incomodo salir sin que notara que estábamos juntos en el baño.
-Lo siento… ¿Qué te parece si mejor nos pintamos las uñas?
-Buena idea.
Días después...
Voldemort dentro del cuerpo de Harry llego a La Madriguera a temprana hora esa mañana, se suponía que se iba con Ginny toda una semana, después de saludar a los padres de la pelirroja salieron de la casa para después tomar un translador, que los dejo a pocos pasos del tren.
-¿Y a donde iremos?-Pregunto esta mientras tomaba asiento en unos de los solitarios compartimientos.
-Prefiero que sea una sorpresa-Murmuro este mientras sonreía ampliamente, mientras sus pensamientos cobraban vida, "Solo unas pocas horas mas y Bellatrix estara conmigo de nuevo", pensó, mientras miraba a Ginny satisfecho del buen disfraz que había elegido para su mejor Mortifago.
El viaje duro bastante pero valio la pena cuando por fin llegaron a su destino, tras bajarse en una parada donde sin duda parecía estar deshabilitada, la pelirroja noto que parecían estar cerca de las costas de Inglaterra.
-¿Dónde estamos?-Preguntó un tanto asustada por el lugar, pues a pesar de la parada del tren no había nada mas, por lo menos no a lo lejos.
-En un momento te lo diré, vamos.-Murmuro este misteriosamente aun que la pelirroja lo tomo en otro sentido, creyó que este intentaba ser romántico, como en la ocasión en la que habían regresado semanas atrás.
Así que decidió dejar el miedo atrás y seguir a Harry, después de todo estando con el, ¿Qué podría pasarle?. Tras caminar varios minutos llegaron por fin a una cabaña sencilla pero hogareña, al entrar a la casa, para la pelirroja le fue algo familiar, le recordaba un poco a La Madriguera.
-¿Dime te apetece tomar algo?-Preguntó Harry de inmediato.
-No es algo tarde para beber.
-En realidad es la hora perfecta además, estaremos aquí toda la semana, que mejor que empezarla así... ¿Whisky?
La chica se sentia un tanto extraña por forma en que ahora le miraba Harry pero olvidando eso, decidió tomar la bebida que el moreno de lente le entregaba, después de acabársela de un solo sorbo, comenzó a sentirse un tanto mareada.
-Es muy fuerte
-Si bueno, si no estas acostumbrada a beberlo puede serlo.
-¿Tu lo tomas seguido?-Preguntó mientras notaba que Harry le llenaba de nuevo el vaso.
-A veces, cuando estoy preocupado.
Entonces la chica comenzó a bostezar, para después caer dormida en los brazos de Harry.
-Eso fue fácil-Murmuro para sus adentros-No puedo entender por que no hicieron eso con Potter desde un inicio.
-Bueno, por si no lo recuerdas en ese momento Potter tenia su escudo personal
-Pero ahora, será mas fácil.
-Exacto. Hay que prepararla.
El ritual fue exactamente igual que el de Harry comenzaron a murmuran cosas en egipcio mientras una luz parecía iluminar el cuerpo de Ginny, entonces cuando dejaron de hablar esperaron durante unos minutos el cuerpo de la pelirroja no respondía, hasta que…. Ginny abrió los ojos de golpe con la respiración agitada, no estaba segura de donde estaba, giro la mirada y lo vio, el chico Potter por un lado mirándole ansioso con una sonrisa en los labios, (sonrisa que le recordó a alguien), se levanto de golpe intentando tomar algo para golpearlo.
-¡Maldito Sangre Sucia, aléjate de mi!-Grito mientras miraba a todos lados pero no encontraba nada con que lastimar al chico. Noto que su voz sonaba distinto.
-¿Quieres calmarte un minuto?-Harry le hablo mientras intentaba calmarla mostro sus manos para que notara que no tenía nada en ellas, que podía confiar en el.
- No me digas que hacer niño.
-¿Acaso ustedes piensan igual?-Murmuro una voz masculina desde las sombras, asustando a la pelirroja un poco. ¿Cuántos mas había, se encontraba en territorio de La Orden tal vez?
Harry se le acerco tomándola con fuerza, la hizo mirarse en el espejo que tenia por un lado, esta al mirarse noto algo diferente.-Soy, la chica Weasley, ¿pero?....-Estaba asombrada además de asustada. Ella era Bellatrix pero estaba en el cuerpo de Ginny, ¿Cómo había pasado?
-Yo no soy Harry Potter.-Murmuro en su oído. Esta le miro un minuto intentando entender que pasaba.-No me reconoces, debo admitir que el cuerpo de Potter es un buen disfraz.
-¿Quién eres?-Preguntó ahora asustada.
-Tengo muchos nombres, pero el mejor sin duda, es Lord Voldemort-Le confeso.
-¿Qué?, tu no eres....
-Ah no, entonces, por que sabría que....-Murmuro rápidamente mientras le hablaba al oído para que solo ella pudiera escucharle.
Bella se quedo con la boca abierta al escuchar las cosas que solo su señor sabia "¿Pero como lo logro?" se pregunto ella, luego vio alrededor y vio a dos personas alrededor, uno sostenía un libro negro, otro un libro de oro y otra un muñeco que reconoció, como la chica Weasley.
-Señor, ¿Cómo…?
-Después, Bella-La interrumpió Voldemort.-Tengo que explicarte todo-Lanzo una mirada al encapuchado del muñeco, este asintió para después desaparecer.
En ese momento Voldemort le explico a Bella la situación, lo que planeaba y principalmente…
-Bella, mi fiel Mortifago, necesito un favor, y solo tú puedes hacerlo.-Susurro al oído de la chica mientras esta aun parecía maravillada mirándose al espejo, era joven y a pesar de ser quien era, Ginny Weasley era linda- ¿Recuerdas a Neville Longbottom?-Preguntó haciendo que le mirara a los ojos y la sacara de sus pensamientos.
-Por supuesto-Las facciones de Ginny cambiaron por completo, ahora mantenía una sonrisa impropia de ella.
-Bueno quiero vengarme, el mato a Nagini.-Contesto con rabia el solo recordar aquella noche le daba tanto rencor que deseaba matar a todo aquel a su lado, pero sabía que ese camino era fácil, debía asegurarse de que el responsable pagara por sus actos "heroicos", y que mejor que Bellatrix.
-¿Quiere que lo mate, o puedo hacer que se reúna con sus padres en San Mungo para siempre?, eso sería fácil-Sonrió con malicia mientras imaginaba lo que podría hacerle, toda la familia Longbottom en el mismo lugar; todos locos, sin poder hablar o recordar nada, sin duda era un plan perfecto.
-No, estoy pensando algo peor. Su novia, Hannah Abbott, sugiero no matarla tan rápido, si no lentamente, algo que lo destroce por completo, que le cause tanto dolor, que prefiera matarse el mismo
-Creo saber cómo-Sonrió maquiavélicamente de la forma en la que solía sonreía cuando hacia algo malo, las facciones de su rostro parecían más a Bellatrix que a Ginny.
-Sugiero que no hagas eso en público, podrían descubrirte-Le aconsejo Voldemort haciendo que el rostro de la pelirroja volvía a hacer el de Ginny -Por cierto, ten cuidado con dos personas: la chica Lovegood y un latinoamericano, manejan una extraña variación de la Legeremancia, nuestras mentes no son seguras.
Bella miro sorprendida a su señor ¿Esos mocosos habían lograron penetrar su mente? ¿Que habían estudiado?
-Veo que ya lo has notado, ¿no?, las habilidades de esos dos
Bella asintió un tanto avergonzada, ante semejante debilidad, Voldemort le sonrió.
-Es bueno tenerte de vuelta.
Durante las siguientes horas comenzaron con la planificación de su plan, Bellatrix (al igual que Voldemort) tendría que acostumbrarse al cuerpo en el que estaban alojada, lo primero a tratar era, la forma en cómo hablaba y caminaba.
-Bien, lo primero es controlar tu sonrisa.-Le recordó mientras notaba que la mujer parecía molesta.
-¿Qué tiene de malo mi sonrisa?-
-Es sombría, demasiado Bellatrix, y no es propia de Ginny, así que tendrás que evitar hacerlo.
-Bien, evitare ser malvada.-Lo dijo de forma sarcástica mientras sonreía ampliamente, para después convertirla en aquella tranquila e inocente sonrisa propia de Ginny Weasley.
-Ahora, la forma en que caminas, debe ser más…-No encontraba la palabra adecuada para describirlo.
-¿Infantil?-Pregunto divertida.
-No, simplemente no seas tú.
-Bien.
-Y ahora lo más importante, deben creer que...-Continuo mientras se le acercaba bastante-Potter y Weasley, jamás harían nada juntos-Estaban tan cerca que Bellatrix sintió latir su corazón rápidamente.
Muy pocas veces lo había tenido así de cerca, pero ahora era distinto, algo parecía renacer.
-¿Y eso cómo?, se supone que son… ¿Novios, no?-La mujer por su parte se le acerco coquetamente.
-Exacto, debemos hacerles creer que terminaron. Así jamás sospecharan nada.-Voldemort comprendió la cercanía, estaban tan cerca que sus labios casi podían tocarse uno con el otro, así que se alejo bastante.
-Y eso nos ayuda en…-Pregunto molesta del rechazo, ni siquiera siendo aquella joven chica su amo parecía atraído a ella.
-¿No me cuestiones?, se lo que hago.-Le recordó divertido, notaba la molestia del rechazo.
-No lo cuestiono es solo que… Todo es nuevo para mí.-Se levanto de la silla mientras lo seguía después le tomo del brazo obligándolo a mirarlo.
-Lo sé, es difícil de entender cómo es que tu enemigo puede ayudarte. Pero lo importante aquí es que, jamás debemos olvidar nuestro objetivo.-Murmuro mientras le tocaba el rostro casi con dulzura, después le soltó fríamente.-Gran Bretaña, esta vez, será nuestra.
-¿Hay algo mas que deba saber o no hacer?-Preguntó cansada del trato que le daba su amo.
-Si, debemos evitar esa sensación de amor que se tienen el uno al otro, así que debemos pasar el menor tiempo posible, por las noches es mas seguro, (posible efecto de la luna con la magia vudu, no lo se), pero mientras tanto como ya te dije para todo el mundo Potter y Weasley terminaron, no se toleran y jamás estarían relacionados con lo que hace el otro.
-¿Qué tiene en mente?-Preguntó ansiosa de saber la idea.
-Algo simple pero funciona, tu solo haz lo que te diga.
Horas después...
La Madriguera esa tarde parecía reunir a todos los miembros de la familia, tenia ya bastante tiempo que no se reunían así para comer, no desde que Bill se había casado, George pasaba gran parte del tiempo con la Tienda, al igual que Ron, Percy por su parte pasaba el dia en el Ministerio, a pesar de que Ginny aun viva con sus padres, esta siempre estaba fuera de la casa por los entrenamientos, o como en esa ocasión, estaba de vacaciones con Harry, o eso pensó la familia.
Pues justo a la mitad de la sopa y un chiste de George, escucharon como alguien aparecía en el jardín de la casa causando un gran ruido.
-¡Ya te dije que me dejes sola Potter!-La voz que Ginny parecía fuerte pero sobre todo molesta.
-¡Esta vez no, siempre te comportan como una niña, cuando algo no te gusta prefieres salir huyendo!-Los gritos de Harry eran del mismo tono de molestia que los de la pelirroja.
¿Algo había pasado, para que ambos se hablaran de esa forma?, la familia Weasley entera salio para entender lo que sucedía.
-¡Mira quien habla de huir, no fui yo quien desapareció todo un año cuando Voldemort se apoderaba del país!-Le recordó con una mirada de odio además de diversión.
-¡Por favor, crees que fueron vacaciones!.
-¿Esta todo bien chicos?-Preguntó Percy acercándose a ellos, al igual que el resto de la familia Weasley.
-¡Cállate!-Gritaron ambos para después mirarse asesinamente.
-Por si no lo entendiste, terminamos-Le recordó Ginny mientras le señalaba con la mano.
-No, yo termine contigo Weasley.-Grito Harry del mismo modo que la pelirroja.
-¿Preguntare de nuevo, esta todo bien?-Pregunto Percy deseando que en esa ocasión le contestaran de forma amable.
Pero en lugar de prestar atención al pelirrojo, ambos se miraron con odio mientras el resto de la familia podía notar como es que las manos de la pareja parecía ir lentamente hacia el lugar donde se encontraban sus varitas.
-Harry, ¿Por qué mejor no te vas?-Preguntó Molly mientras se interponía entre su hija para evitar que el moreno de lentes lanzara algún hechizo.
-Solo por que tu me lo pides Molly...-Murmuro este sin dejar de apartar esa mirada asesina hacia Ginny, después mientras caminaba se volvió a mirarla y susurro algo que sin duda molesto a la pelirroja.-¿Sabes que?, ni siquiera se por que salí contigo, no vales la pena.-Con tono de desprecio y diversión.
En ese momento Ginny levanto su varita y lanzo un fuerte hechizo que cayo al suelo, justo en donde el moreno de lentes había estado solo unos segundos atrás, pues este al terminar la frase desapareció rápidamente.
La pelirroja respiraba desenfrenadamente con todo el odio en su mirada y con la varita en la mano fuertemente, después notando el silencio que se había hecho en el lugar, miro al resto de la familia y salio huyendo de ahí, su madre le siguió de inmediato intentando que esta le contara algo sobre lo que había ocurrido para que reaccionara así, pero esta jamás dijo nada, ya a la hora de la cena la pelirroja tampoco salio, y no la cuestionaban, para semejante pelea que había tenido con el moreno de lentes posiblemente no tenia el humor para ver a nadie e incluso para comer algo.
Horas después cuando todos en la casa se habían quedado dormidos, la chica salio a escondidas de esta para después aparecer en un callejón completamente oscuro, casi al minuto de llegar reconoció la voz de quien le hablaba.
-Bien hecho, ese hechizo de ultimo momento fue inesperado, justo la reacción que quería, pero la próxima vez que vayas a hacerlo, dímelo, entiendes.-Se le acerco en la oscuridad mientras la felicitaba para después regañarla, pues había estado a solo unos cuantos segundos de salir lastimado, conocía a Bellatrix era demasiado buena con la magia pero en el cuerpo de Ginny Weasley, conociendo el poder de la pelirroja podía causarle serios problemas pues era sumar el poder de la chica con los conocimientos de su fiel aliada.
-Lo siento, me deje llevar.-Se disculpo aun que por otra parte aquella humillación le había hecho recordar lo que sentia cada vez que estaba cerca de su amo y este la rechaza, que lo hizo sin pensarlo, pues el rostro que vio no le recordaba en nada a Voldemort, si no aquel niño Potter.
-Bueno, ahora tendrás que cuidarte de Lovegood y Roark.-Le recordó olvidando ya el incidente horas atrás.
-Lo se.
-Perfecto, si te necesito te llamare.-Mientras le mostraba un galeón falso que en esa ocasión solo ellos dos tuvieran comunicación. Sabia de la existencia de aquel truco que había usado Potter años atrás para mantenerse en contacto con miembros de un absurdo grupo de niños que intentaban ayudar a La Orden del Fénix a derrotarlo, así que debía ser cuidadoso. Sobre todo por que Luna pertenecía a ese grupo.
Se lo entrego a Bellatrix para después desaparecer los dos en diferentes direcciones.
Al día siguiente…
Luna, Matthew y su padre fueron a La Madriguera para visitar a los Weasley y enterarse de los detalles del viaje de Ginny con Harry (especialmente Luna), pero se llevaron una sorpresa: volvieron peleados "Que les habrá pasado" se pregunto Luna luego de que Ron les contara lo que le paso.
-Deberían haberles visto la cara-Dijo el pelirrojo-Parecían que si estaban un segundo más se agarraban a hechizos, nunca había visto tanto odio, si Harry hizo algo que Ginny no quiera...-Hizo crujir sus dedos.
-¿Donde está Ginny?-Pregunto Luna -¿En su cuarto?
-Sí, pero no entres, lleva ahí encerrada varias horas y no ha salido -Luna no le hizo el menor caso y subió a su cuarto-¿No me escucho?-Le pregunto al chileno.
-Sí, pero Ginny le contara a Luna lo que paso.
En otro lado de la habitación, el señor Weasley estaba discutiendo con Rudolph.
-Entonces ustedes le dijeron a Kingsley que no hiciera nada-Decía el señor Weasley-Con razón estaba tan furioso.
-Sí, pero dada la situación la mejor opción es fingir que no sabes nada, ya te fijaste, no hubo pánico, ni nada.
-Eso porque no hubieron ataques-Aclaro el señor Weasley-Tuvieron suerte, de lo contrario Kingsley aun les estaría gritando.
-Tienes razón-Dijo Rudolph riendo-Pero el haber esperado tarde o temprano me lo agradecerá.
En la habitación de Ginny, Bellatrix parecía irritada al estar en semejante chiquero de traidores a la sangre «Pero será por un tiempo, luego saldré y junto con mi señor gobernaremos», pensaba, cuando en ese momento entro Luna.
-¡Que no quiero visi...! -Grito, pero Bella reconoció a Luna y puso de inmediato en guardia su mente, sabedora de sus habilidades -¡Luna! ¡Qué haces aquí!
-Pues venia a darte apoyo moral, pero veo que no lo necesitas-Respondió ella, luego la miro fijamente y le dijo-Veo que ya superaste la pelea con Harry, eres una chica fuerte, ¿eh?
-Por favor-Fijo Bella con un bufido-Después de todas las que me hizo Potter.
-Eso sí-Luna le estaba siguiendo la corriente a Ginny, mientras trataba de penetrar en su mente-Pero cuéntame, ¿Qué te hizo Harry, para semejante show que montaron?-Bella la miro-Ron me lo contó.
-Claro -Bella puso los ojos en blanco-Pues que Harry quería aprovecharse de mí y yo no quería, creo que herí su orgullo machista-Luna la miro como si no le creyera-¿No me crees?
Luna tardo un momento en contestar.
-No es que-Balbuceo Luna-Me resulta extraño que no te hayas dejado-Bella la miro extrañada-Eso era lo que más deseabas, eso me dijiste antes del viaje-Bella siguió mirando a Luna sin expresión en el rostro, lo cual aprovecho la rubia para penetrar en su mente, vio a dos personas con un libro en las manos, a Harry que miraba con ansias el ritual y...
-¿Que estás haciendo?-Exclamo Bella, sacándola de su mente-Si no me crees, dímelo, no andes hurgando en la mente de los demás, me recuerdas a Snape, por favor, sal-Luna entrecerró los ojos y salió de la habitación.
---o---
-¿Así que Ginny te dijo que volvieron peleados?-Pregunto Matthew, camino a su casa en Londres, luego de que Luna le relatara lo que había pasado en su visita.
-Aja, Me dijo que Harry intento aprovecharse de ella-Respondió Luna-Pero no le creí, así que entre en su mente, pero me expulso y me echo.
-Se parece a lo que vi en la mente de Harry-Dijo Matthew, tras un intercambio de pensamientos con Luna-Será mejor que la vigilemos, tal vez le paso lo mismo que a Harry.
---o---
Ron se encontraba ansioso esa noche, podía salir con Hermione sin tener que cuidarse de quien los veía y lo mejor aun, no necesitaba excusas para poder tomarla de la mano o besarla en público, lo malo; solo seria esa noche, (claro hasta su próxima cita). El chico llego a temprana hora por la castaña, tras saludar a los padres de esta, salieron de ahí para comenzar la velada.
-Ron, ¿Sabes que no es una cita real verdad?-Pregunto la castaña al notar que el pelirrojo le entregaba una rosa roja justo cuando abandonaban la casa.
-Lo sé.-Murmuro este coquetamente mientras le tomaba del brazo galantemente.-Pero eso no significa que no vayamos a hacer nada.
-¿Y a dónde iremos?-Pregunto después.
-Es una sorpresa
Tras caminar por el parque central de Londres tomados de la mano y con un café en mano, decidieron sentarse en las bancas del lugar a charlar.
-¿Y qué te gustaría cenar?-Pregunto el pelirrojo mirándole discretamente, mientras le tomaba de la mano firmemente pero con dulcera.
-No tienes que hacer esto en serio, no estás a prueba.-Le recordó un tanto apenada, aun que ansiosa por ver lo que Ron había planeado.
-Ya lo sé, pero… Me gusta consentirte además, me siento amenazado, no has querido decirme que hiciste con Malfoy y eso me preocupa.-Confeso el chico entre divertido pero triste a la vez, haciendo sonreír a la chica por un momento
-¿Te preocupa?-Pregunto seria mirando al pelirrojo.
-Sí.
-¿Y exactamente que te preocupa?-Le pregunto mientras le tocaba el rostro dulcemente.
-Digamos que…-Se quedo callado un minuto mientras le miraba a los ojos, la mirada de Hermione le decía todo, a pesar de entre el rubio y la castaña había un pequeño pasado sentimental, lo amaba a él, por alguna razón esa mirada de cariño, y deseo le pertenecía solo a él, ¿o no?-Malfoy me dijo que se besaron.-Le confeso después de un rato de silencio.
-¿Qué?, solo fue un beso de buenas noches, créeme, fue algo como esto.-Le dijo la chica mientras le besaba rápidamente, después tocándole el rostro dulcemente continuo-Si de verdad hubiera pasado algo habría sido algo así.-Continuo mientras le besaba un largo rato, entre deseo y amor.-¿Me crees?-Le pregunto mirándolo con deseo.
-¿Qué te parece si vamos a casa?-Preguntó el pelirrojo, evitando la pregunta, mientras le tocaba el rostro con amor, aunque con un deseo similar al de la castaña.
-Si es buena idea.-Murmuro Hermione mientras se mordía el labio y miraba coquetamente a Ron.
Se levantaron de la banca del parque para partir de ahí, cuando llegaron a casa, rápidamente Ron encendió la chimenea mientras Hermione se sentaba junto al fuego.
-Te tengo una sorpresa-Susurro Ron en el oído de la castaña, mientras esta sonreía por instinto, las sorpresas del pelirrojo le gustaban.
Este se levanto mientras subía por las escaleras, casi dos minutos después bajo con una caja de regalo pequeña.
-Espero te guste.-Murmuro mientras se lo entregaba para después besarle el cuello, esta lo abrió lentamente, el regalo resulto ser su viejo relicario, (aquel que ella había pensando jamás vería de nuevo).
La chica no dijo nada simplemente levanto la mirada para después fijarla en Ron, quien sonreía ampliamente, la reacción de la castaña era justo como la había imaginado, alegría y a la vez confusión.
-Tus padres me lo dieron cuando no recordabas nada (era peligroso que lo tuvieras) y bueno después cuando recordaste, no querías verme y siempre quise devolvértelo pero no querías que me acercara a ti, le hice algunas cambios, en lugar de solo una fotografía puedes colocar mas, le hice mas compartimientos, puedes tener tu propio álbum andante.
-Gracias-Le callo esta con un largo beso en los labios que dibujo de inmediato una sonrisa en Ron.- ¿Me ayuda?-Preguntó después ofreciéndole la oportunidad de colocárselo, este de inmediato se lo puso.
-Bueno, aun falta una última cosa de mi cita. En realidad son dos, pero primero….-Continuo el chico mientras se levantaba y le ofrecía una mano para que esta le siguiera.-Cierra los ojos
Cuando por fin salieron de la casa, el chico le guio lentamente hacia el jardín de la casa.
-Listo, ábrelos.-Le susurro dulcemente en el oído.
El jardín trasero de la casa esa noche lucia realmente hermoso, había luces pequeñas por doquier que adornaban los arboles, una mesa con dos sillas y una rica cena con velas en medio, para terminar música suave de fondo.
-¿Tú hiciste todo esto?-Pregunto mientras le miraba.
-Si-La chica comenzó a caminar por el lugar mientras miraba cada detalle, las luces, las estrellas como techo sin duda le parecía romántico.-¿Quieres bailar?-Pregunto el chico mientras comenzaba una balada perfecta para el momento. (Escuchar All That I'm Asking For de Lifehouse),
El baile fue lento mientras daban vueltas en el mismo lugar abrazados, las manos de Hermione descansaban en el cuello de Ron y las manos del chico tomaban delicadamente la cintura de la castaña, en varios ocasiones se miraron a los ojos para después murmurarse cosas al oido, justo cuando termino la canción, decidieron cenar, olvidaron por completo el tema de Malfoy, para hablar de otras cosas que sin duda los distraía de lo que pasaba.
Ya para el final, Ron convenció a Hermione en quedarse un poco más, claro que en sus ruegos había algo de deseo que aun guardaba desde aquel beso en el parque, así fue como terminaron la cita en la cama desnudos mientras se abrazaban en uno al otro, los labios de Ron besaban la espalda de la chica.
-Me alegra recuperar mi relicario.-Susurro la castaña mientras sentía los cálidos labios del pelirrojo tocándole los hombros para después el cuello.-Lo malo...-Continuo mientras se daba vuelta para mirarle de frente.-No podre usarlo por ahora, si Draco lo ve o incluso mis padres, sabrán que algo pasa.
-Lo sé...-Respondió mientras le tocaba el rostro y le besaba dulcemente.-Ya es hora de llevarte a casa-Murmuro después mientras miraba el reloj junto a la cama, ambos se vistieron para después el chico llevarla a casa a la hora correspondiente.- ¡Buenas noches!-Murmuro mientras le besaba la mano galantemente, sabía que los señores Granger estaban observándolos por entre la ventana podía notar las persianas moviéndose ligeramente como si no quisieran ser descubiertos.
Después de que la castaña entrara a casa este se fue de ahí con una sonrisa en los labios, la noche había salido justo como quería y había imaginado.
Al día siguiente…
Esa mañana Luna estaba leyendo el Profeta tranquilamente, al parecer la lista de partidos de Quiddith de ese año ya había sido publicada, notando que su equipo favorito tenia muy pocas posibilidades de ganar ese año, cambio de pagina notando así una noticia que la dejo sin aliento.
¿Y ahora quien podrá ayudarnos?
Muy a su pesar tanto el propio Ministro como Harry Potter parecen no saber quien es el responsable de aquel muggle que fue encontrado sin vida en el parque de Londres, aun que la versión que se maneja para todo los muggles es: Un hombre sufre un ataque al corazon mientras se ejercitaba.
La verdad es que a este hombre lo encontraron muerto por un maldición imperdonable, lo que sin duda indigna a toda la comunidad mágica, son las medidas que se estan tomando, pues hasta el momento continúan las muertes y desapariciones, pero aun no se encuentra al responsable, aun que para este caso no hay que ser un Sherlock Holmes, para saber quien lo hizo, como todos sabemos ya desde Año Nuevo, El-que-no-debe-ser-nombrado ha regresado, así que tengan cuidado pues al parecer no podemos confiar en que en esta ocasión el chico que sobrevivió nos ayudara.
Luna termino de leer y bajo el periódico Matthew por su parte le miraba directamente mientras tenia la cuchara en el aire con cereal, notaba que a la rubia le pasaba algo, y en cuestión de segundos el chileno comprendió lo que pasaba, dejo caer la cuchara de golpe mientras le quitaba el periódico a la rubia y leía por su cuenta.
-¿Crees que haya sido Bellatrix?-Preguntó Luna preocupada por su amiga pelirroja, pues sobre ese hechizo Ginny parecía ser responsable pues era su cuerpo y su varita. No podía imaginar a su amiga lastimando a alguien, no es que con Harry se hubiera resignado pero le parecía algo realmente atroz.
-No lo se, esta vez no dejo marca.-Respondió Matthew tan preocupado como su novia.
-¿Ian, tal vez?
-No lo se.-Estaba tan asustado como Luna, debían actuar rápido antes de que las cosas empeoraran.
Días después...
Voldemort se encontraba esa noche junto con Bella viendo a su próxima víctima, una anciana que había sacado a su perro a pasear, cuando desde un callejón oscuro se oyó que alguien los llamaba.
-Sí, ustedes dos-Dijo la voz-Vengan.
-¡Que iluso!-Se burlo Bella-No sabe lo que le espera-Y ambos se metieron al callejón.
-Que bueno que están aquí-Dijo la voz apenas ingreso la pareja al callejón-Veo que estas con vida, Voldemort...-Este lo miro sorprendido al reconocerlo-...Pero me pregunto por qué no actúas-Hubo un momento de silencio que la voz quebró-Estas dentro del cuerpo de la última persona en la cual la comunidad mágica sospecharía y tu lugarteniente en el cuerpo de su novia. El disfraz perfecto, sin duda-Suspiro un largo rato-¿Qué les pasa, acaso Lord Voldemort está siendo mandado?
-No es asunto tuyo-Espeto Voldemort.
-Sí lo es-Dijo la voz bruscamente-Esos imbéciles que te controlan aun no definen nada, y tú, estas solo como un títere sin usar. Bueno sería que actuaras para que cumplas tu objetivo, tienes un disfraz perfecto, ideal.
«Este desconocido sí que piensa» pensó Voldemort «podría ser un buen mortifago»
-¿Por qué no te unes a mi?-Propuso Voldemort-Juntos podríamos gobernar Gran Bretaña, con tu ayuda podremos deshacernos de esos "neomortifagos" y el mundo seria nuestro.
-Gracias pero no-Respondió la voz-Comparto tus ideales, pero no me interesa unirme a ti, yo tengo mis propios planes lejos de aquí, pero puedo sugerirte algo...
---oo---
-Mi señor-Dijo Bella cuando abandonaron el callejón-¿Le hará caso a ese sujeto, va a hacer ese ataque?
-No es mala idea, pero tengo que planearlo bien, sin que esa Maite ni sus amigos nos descubran, por cierto, ¿Cuando harás ese trabajo que te encargue?
-¿El de Longbottom?-Pregunto ella-Yo creo que mañana mismo, ya tengo un plan-Y una sonrisa maléfica asomo por su rostro.
Después de dejar el sitio Voldemort creyó que lo mejor seria que esa noche no hicieran ningún movimiento, además quería que Bellatrix hiciera bien su trabajo, deseaba esa venganza, quería que Neville sufriera tanto como el cuando Nagini le fue arrebatada.
Al día siguiente…
Ginny había aparecido en un callejón en las oscuras calles de Londres, estaba a unos pasos del Caldero Chorreante, sabía que Hannah trabajaba ahí, solo debía esperar a que saliera del trabajo y entonces en un callejón oscuro comenzar a torturarla, pero sus planes se vieron un poco obstruidos, pues la rubia no había ido a trabajar esa noche, o eso le dijo Tom a Ginny.
Después de conseguir la dirección de donde vivía la rubia, le fue más fácil, (o eso pensó) después de todo atacarla en la comodidad de su propia casa le era perfecto, nadie sabría quien lo había hecho, toco la puerta de aquel departamento dos veces, tras escuchar "un minuto" la puerta se abrió de golpe, Hannah la miro algo sorprendida por la visita
-¡¿Qué sorpresa?!-Murmuro Hannah mientras le miraba con atención.
Ginny parecía diferente, bueno la había visto unos días atrás en la fiesta de cumpleaños de Ron, pero esa noche había algo distinto, tenía una mirada extraña hacia ella, una mirada que le recordó ciertamente a alguien, pero no estaba segura de quien.
-¿Puedo pasar?-Preguntó amablemente con una sonrisa amigable, interrumpiendo los pensamientos de la rubia.
-Claro, ¿Y dime que te trae por aquí?-Preguntó tras dejarla pasar y cerrar la puerta.
-Bueno, pensé que podría pasar a saludar, después de todo eres novia de uno de mis mejores amigos, ¿Qué hay de malo en eso?-Respondió tranquilamente mientras se sentaba en el sofá.
-No, no hay nada malo, es solo que…-Comento la rubia un poco incomoda por la visita, no es que jamás se hubiera llevado con Ginny pero en ese momento interrumpía algo que había planeado desde tres días atrás.
-¡Oh!, ¿Esperas visita?-Susurro al notar que el lugar estaba muy limpio, además la rubia estaba muy arreglada. Llevaba un vestido un poco ajustado de color negro, además llevaba el cabello en rizos.
-Si bueno, Neville y yo tenemos una cena esta noche.-Lo dijo sonrojándose bastante.
-Oh, y puedo suponer que será una velada romántica ¿no?-Preguntó mientras notaba la poca iluminación que había.
-Si bueno, eso espero-Murmuro mientras se sonrojaba aun mas, después mientras se dirigía al baño la pelirroja le siguió pero le miro de una forma que sin duda asustaba a la rubia.- ¿Quieres dejar de mirarme así?
-Lo siento, es solo que, noto algo distinto, pareces radiante.-Se disculpo amablemente mientras intentaba distraerle para entonces comenzar con la venganza de su amo.
-Gracias.-Estaba algo incomoda con la mirada penetrante además de la sonrisa de la pelirroja, jamás la había visto así, y le daba un poco de miedo, Hannah sonrió rápidamente mientras se giraba para terminar de colocarse el maquillaje.
-¿Y dime, hay algo especial por lo cual pareces arreglarte demasiado?-Preguntó mientras intentaba entrar en su mente.
-Si te digo algo juras no decirle a Neville.-Mirándole desde el espejo.
-Claro, seré una tumba-Sonrió intentando ser amigable de nuevo.
-Bueno, no estoy segura, pero creo que estoy… Embarazada –Confeso después de un largo rato mientras se miraba el vientre para después tocarlo con dulcera, automáticamente sonrió y sus ojos brillaron más de lo normal
El rostro de Ginny sonrió aun mas al escuchar esas palabras, asustando bastante a Hannah, pues la sonrisa parecía esconder algo oscuro, pero se esfumo de inmediato cuando la pelirroja hablo de nuevo.
-Felicidades, ¿Y Neville no lo sabe?-Murmuro mientras ataba cabos de la cena.
-Bueno pensé que podría decirle esta noche.-Confeso mientras se moría el labio, parecía imaginar el rostro del chico cuando le dijera, sin duda se pondría a brincar de alegría.
-Claro, después de la cena cuando ustedes estén cómodos, una buena idea…-Susurro mientras veía en su cabeza las ideas de la rubia, había planeado bien el momento, después de cenar pero antes del postre cuando ambos estuvieran ya en la cama, le preguntaría que pensaba sobre los bebes, y después le confesaría la sospecha.-Lastima que eso no pasara.-Murmuro lentamente mientras miraba a Hannah fijamente.
-¿De qué hablas?-Preguntó asustada mirándola desde el espejo.
-Lamento ser la mala de la historia, ¡no espera, me encanta!...-Comento primero con seriedad para después con entusiasmo.-Pero, ese bebe no nacerá.-Sonrió de forma siniestra mientras sacaba su varita y pronunciaba, "Crucio" Hannah cayó al suelo mientras se retorcía. Justo en el mejor momento escucho que tocaron la puerta, después alguien entraba a la casa y al escuchar la voz de Neville dejo su tarea para entonces mirar a todos lados, necesitaba un plan algo con lo que el chico no sospechara.
Neville por su parte al no notar respuesta de la chica, supuso que estaría terminando de arreglarse así que saco una llave extra que la chica le había dado unos días atrás, y entro a la casa.
-Hannah, Linda, ¿Dónde estás?-Pregunto este mientras dejaba el ramo de flores en el sofá, notaba que la mesa estaba puesta además de que olía a comida.
-Neville, que bueno que llegas, Hannah ella….-Ginny apareció de la nada asustada mientras salía del baño al final del pasillo.
-¿Qué le pasa?-Pregunto asustado, ni siquiera se había tomado la molestia de preguntar qué hacia la pelirroja ahí.
-No lo sé, estábamos charlando y me descuide solo un minuto y entonces estaba en el suelo con las muñecas así.-Señalo hacia el piso del baño y noto un gran charco de sangre, Neville se acerco a la rubia rápidamente intentando que despertara. Mientras Ginny sonreía con malicia desde la puerta.
Neville estaba tan preocupado y asustado por Hannah que no prestaba atención al hecho de que Ginny hubiera estado ahí antes que él, o el chico era un tonto, o en definitiva la rubia parecía importarle demasiado, Bellatrix sintió algo extraño en el pecho como si deseara estar en el lugar de Hannah, pues la forma en la que Neville le llamaba era algo que sin duda deseaba, una clase de amor y preocupación por la cual siempre había soñado pero que aquella persona jamás la vería de esa forma.
-Deberíamos llevarla a San Mungo.-Murmuro el cuerpo de Ginny, Bellatrix estaba segura de que ella no había pronunciado eso, si no la propia Ginny, Voldemort le había mencionado algo sobre los posibles efectos secundarias de usar el cuerpo de la pelirroja, así que giro la mirada y salió de la casa, necesitaba salir de ahí, tenía que apartar de su mente aquella sensación de remordimiento y preocupación que sin duda le pertenecían a Ginny.
Casi una hora después ambos estaban ya en San Mungo esperando saber que pasaba con la rubia, Neville sin duda estaba preocupado, pero Bellatrix, ella solo se preocupaba por ella misma de que la rubia no despertara y dijera algo que pudiera delatarle.
-¿Cómo esta?-Pregunto Neville justo al momento de que Zury saliera de la habitación de Hannah.
-Bien, pero, perdió al bebe.-Respondió Zury apenada de la situación. La pareja era joven y perder a un posible hijo de esa forma sin duda era cruel.
-¿Bebe?-Pregunto Neville con una mezcla de alegría y tristeza a la vez. ¡Hannah esperaba un bebe suyo!, pero lo había perdido.
-Sí, ella, tenía dos semanas... ¿No te lo dijo?-Preguntó al notar la confusión del chico.
-No, ella, no.-Susurro con la mirada perdida mientras intentaba recordar.
Flash Back
Neville se encontraba parado en la puerta del departamento de Hannah, deseaba verla, besarla, abrazarla pero sin duda lo que más quería era escuchar su voz, toco la puerta esperando que la rubia estuviera en casa, casi dos minutos después Hannah abrió la puerta de par en par.
Esta llevaba pants y una blusa holgada al parecer estaba descansando, no llevaba maquillaje, y el cabello lo llevaba en una coleta.
-Nev-Grito mientras sonreía ampliamente y saltaba a sus brazos este simplemente la abrazo con fuerza mientras aspiraba el aroma del cabello de la chica, ¿Por qué siempre debía oler a coco?, ese olor le encantaba-¿Qué haces aquí?-Preguntó esta rápidamente mientras le miraba a los ojos.
Por lo general el chico y ella no se veían con frecuencia, después de todo ella estaba en El Caldero Chorreante y el, en Hogwarts, eran escasas las ocasiones en las que lograban conseguir verse.
-Bueno le dije a MaGonagall que quería ver a mi abuela y a mis padres.
-¿Están bien?-Pregunto rápidamente asustada, para que este hubiera dejado Hogwarts durante la época escolar sin duda debía ser algo muy fuerte.
-Claro, solo fue una mentira, la verdad es que quería verte.-Confeso con una sonrisa en los labios.
-Oh-Murmuro sonrojándose pero mordiéndose el labio coquetamente mientras le miraba con una sonrisa-¿Quieres pasar?-Le miro de forma seductora.
-Me encantaría-Susurro el chico mientras entraba con una sonrisa coqueta.
Algo de lo que sin duda tanto a Neville como a Hannah les encantaba de su relación, era que no necesitaban palabras para entenderse a la perfección, con tan solo una mirada o caricia se besaban, en cuanto el chico entro al departamento de la rubia, comenzaron a besarse dulcemente para después ir subiendo la intensidad, hasta terminar cayendo del sofá al suelo.
-¿Estás bien?-Preguntó asustada la rubia pues Neville había caído primero del sofá y esta le cayó en sima.
-Si.-Murmuro mientras le besaba el cuello, comenzaron a dar vueltas por el suelo hasta quedar en una posición más cómoda para ambos, para entonces comenzar a desnudarse.
No es que solo les importara el sexo, pero como eran escasas las veces que podían verse preferían aprovechar esas ocasiones, pues no estaban seguros de cuando seria la próxima vez qué lograrían verse. Por lo general después de hacer el amor, charlaban horas y horas hasta quedarse completamente dormidos.
Después de cenar y darse un baño juntos, la chica noto la hora, era bastante tarde, si este no llegaba a casa la abuela de Neville podría preocuparse y a su edad no debían darle esos sustos.
-Deberías ir a casa, tu abuela podría preocuparse-Comento la rubia mientras se secaba el cabello, Neville estaba arriba de la cama de la chica, solo llevaba el bóxer puesto y le miraba coquetamente.
-Créeme ella prefiere que pase el tiempo contigo que con ella.-Le respondió este mientras se le acercaba y la abrazaba.
-Bueno, en ese caso, debo cuidarte bien.-Susurro coquetamente mientras le besaba el cuello para entonces caminar hacia la cama y hacer el amor una vez más.
Esa noche ambos durmieron abrazados y con una sonrisa en los labios, horas después el despertador de Hannah comenzó a sonar fuertemente, la chica al notar la hora que era se levanto de la cama rápidamente mientras se vestía pero Neville noto su ausencia.
-¿A dónde vas?-Pregunto al notar que la rubia se levantaba de la cama con toda la intensión de dejarlo solo.
-Tengo trabajo.-Le recordó esta de inmediato.
-¿Qué te parece si llamas a Tom y le dices que te sientes muy enferma, que no quieres contagiar a los clientes, y te quedas conmigo todo el día?-Le sugirió mientras le tomaba del brazo antes de que terminara de colocarse la blusa-¡Por favor!, tengo un día libre mas y quiero pasarlo contigo.-Le suplico después mirándole desde la cama coquetamente.
La rubia se mordió el labio un rato mientras se debatía, sobre amor o trabajo, después de todo jamás se enfermaba, que daño haría mentir sobre eso, además pasaría el día entero en la cama, le contesto con la cabeza mientras se quitaba de nuevo la ropa para entonces regresar a los brazos de Neville.
Días después el chico recibió carta de la rubia mientras desayunada en el Gran Comedor.
Neville:
Tenemos que vernos, tengo algo muy importante que decirte, no puedo decirlo en esta carta no es algo que se pueda decir por este medio, espero tu respuesta.
Con amor, Hannah
El chico había recibido la carta de la rubia esa misma mañana, al terminar de leerla, Neville se quedo bastante preocupado, así que pidió a MaGonagall un día libre para ver a la chica, había usado red flu llegando a las oficinas del Ministerio, de donde le fue más fácil trasladarse hasta el departamento de la rubia.
Y ahora que lo pensaba con calma, tal vez ese era el motivo por el cual deseaba verle, y tenía razón, esas cosas no podían decirse en una carta.
Fin Flash Back
-Lo siento-Susurro Zury mientras se alejaba del lugar tenía más pacientes que atender.
-Wow, ¿Por qué haría eso, si estaba embarazada?-Pregunto Bellatrix por un costado, ya se había recuperado de aquel extraño sentimiento que sin duda le pertenecía a Ginny y ahora debía meter las dudas en la cabeza del chico, tenía que hacerle creer que la rubia se había querido matar. Sobre todo antes de que comenzara a sospechar de ella, claro que estando en el cuerpo de Ginny era fácil que no sospecharan de ella, ¿Pues quien lo haría, después de todo Ginny Weasley era dulce e inocente?
-No lo sé…. –Susurro con la mirada perdida, después de un largo rato miro a Ginny que parecía mirar fijamente a Hannah-¿Cómo es que tú?-Pregunto mientras parecía reaccionar, la pelirroja estaba en casa de la rubia, que había pasado en su charla que esta deseara matarse, pero antes de terminar la frase la pelirroja le respondió tranquilamente.
-Bueno pase a saludar y mientras hablamos…-Hizo una seña como si se cortara las venas se quedo callada un rato, mientras notaba de nuevo que Neville miraba a Hannah de una forma tan dulce que sin duda le hacía temer por su presencia en ese cuerpo.-Me encantaría quedarme pero, tengo cosas que hacer, si despierta llámame quieres.
-Claro.
Bellatrix dejo el hospital algo molesta aun que triunfante en parte, había logrado lo que quería; destrozar a Neville, aquel bebe había muerto (había notado que el chico deseaba ese bebe, bueno sin duda la pareja deseaba a ese pequeño, la muestra perfecta de que se amaban, por eso había dejado San Mungo, ya no soportaba esa sensación a su alrededor) y ahora miraba que el chico parecía sin vida, solo observaba a Hannah por entre la ventana de la habitación mientras los Sanadores parecían curarle las heridas.
Pero el plan no estaba completo hasta que no muriera, pues si esta despertaba podría echar a perder todo, (después de todo noto cuando le estaba hechizando) así que debía regresar y asegurarse de que esta jamás hablaría con Neville.
En Grummauld Place…
Bellatrix llego a Grimmauld Place aun no sabía cómo iba a explicarle a su amo el fallo en su plan, pero de algo estaba segura el hecho de que la rubia hubiera perdido aquel bebe de Neville sin duda era algo bueno.
-Bella, ¿Cómo te fue?, ¡Cuéntame!-Pregunto Voldemort entusiasmado de los detalles.
-Tuve un pequeño problema, pero lo solucionare esta noche.-Le confesó rápidamente.
-¿Qué clase de problema?-No le gustaba la idea de que Bellatrix fallara, por eso la había elegido por que ella siempre hacia todo por complacerlo.
-Bueno, Neville apareció en el peor momento-Confeso lentamente esperando los gritos de su amo.
-¿Y qué hiciste, lo mataste?-Pregunto con una clase de entusiasmo.
-No…-Murmuro noto que Voldemort parecía frustrado, de inmediato agrego.-Pero lo hare, lo prometo, es solo que…
-¿Qué?-Pregunto impaciente.
-Bueno, no logre matar a Hannah así que fingí que esta se había intentando suicidar y le corte las venas, pero lo mejor, (a nuestro favor, claro) es que estaba embarazada y eso parece destrozar al chico por completo. Le hubiera visto el rostro, tuve que soportar para no sonreír frente a él.-Confeso después notando que Voldemort parecía feliz en parte por el plan.
-Bien, supongo que sirve de algo, ¿Y qué tienes en mente ahora?-Murmuro mientras le miraba desde el sofá.
-Bueno, iré esta noche y la matare rápidamente, no usare magia claro, porque podrían saberlo, pero, usare medios muggles, tal vez ahogarla con la almohada.-Susurro acercándose a él.
-Sencillo pero eficaz, ¿Te he dicho que es bueno tenerte de vuelta?
-Si.-Sonrió ampliamente.- ¿Si quiere puedo encargarme también de Neville?
-No, aun no, que sufra un poco y después, lo matas sin piedad.
-Sera un placer.
---o---
Esa noche Bellatrix en el cuerpo de Ginny se dirigió a San Mungo, le fue fácil entrar sin que sospecharan nada, el pasillo donde estaba la habitación de Hannah estaba solitario, no había Sanadores a la vista ni familiares de los demás pacientes, después de todo acudir al lugar después de la media noche le parecía perfecto.
La habitación estaba a oscuras, tras entrar al lugar y cerrar las cortinas miro a Hannah quien dormía tranquilamente, tenía vendaje en las muñecas, Bellatrix se le acerco lentamente mientras colocaba la mano en la cama y la deslizaba hasta llegar a la almohada, se le acerco al oído.
-Es una lástima que tuvieras que relacionarte con Longbottom-Tomo la almohada libre y comenzó a acercarla al rostro de la rubia pero justo antes de colocarla escucho un ruido extraño por un costado, giro la mirada rápidamente, había un sofá en el lugar en el cual Neville parecía descansar.
¿Acaso este se había quedado ahí todo el día?, ahora su plan se veía frustrado un poco más. ¿Qué posibilidades había de que el chico despertara y notara que ella había matado a su novia?, tenía que arriesgarse, o soportar los reclamos de su amo. Tras meditarlo unos minutos prefirió complacer a Voldemort, después de todo Neville parecía completamente dormido, que jamás notaria lo que pasaba.
Se centro de nuevo en Hannah, estaba por colocar la almohada en su rostro cuando la puerta se abrió y escucho una voz conocida, Zury le miraba desde la puerta un poco sorprendida de la visita.
-Ginny, ¿Qué haces aquí?
-Oh, yo, bueno me quede preocupada por Hannah y quise saber cómo seguía.
-¿Y esa almohada?-Pregunto la mujer al notar lo que la pelirroja llevaba en manos.
-Es que vi a Neville y debe descansar después de todo ha estado aquí todo el día ¿no?-Murmuro mientras levantaba la cabeza del chico y colocaba la almohada justo en la nuca.
-Sí, pobres, ambos son muy jóvenes y perder a un bebe, sin duda parece destrozar al chico, pero lo peor será cuando ella despierte y se entere.
-Sí, yo mejor me voy-Susurro Ginny mientras salía del hospital molesta, de nuevo su plan estaba incompleto, ¿Qué iba a hacer para lograr matar a Hannah, si Neville no se despegaba de ella nunca? Y para colmo los Sanadores rondaban por el lugar.
Aun que ahora que lo pensaba con calma tal vez podría fingir demencia cuando Hannah despertara y comentara que ella le había hechizado, después de todo ella era Ginny Weasley la dulce pelirroja de una familia que tenia la reputación de llevarse bien con todos. Jamás le crearían a la rubia, pero ella en cambio saldría bien librada, el único problema ahora era, explicarle a su amo.
-¿De nuevo?-Pregunto Voldemort molesto cuando Bellatrix le explico lo que había pasado.
-Lo siento, le falle...-Comento con llanto.
-No, no lo sientas tanto, aquel bebe muerto, sirve de algo.-Puntualizo mientras parecía meditar lo que tenían, su idea era destrozar a Neville lentamente.
-¿Entonces no está molesto?
-No me malinterpretes, pensé que lo harías sin problemas, pero esto puede servir.
---o---
Una noche, Voldemort y Bella, decidieron seguir el consejo de aquel desconocido: torturar y matar al primer ministro muggle. Como iban como Harry Potter y su novia Ginny Weasley, no despertarían sospechas. El primer ministro les abrió la puerta personalmente en su residencia de Downing Street.
-¡Harry Potter!-Exclamo el ministro-Que placer tenerte aquí ¿Cómo te va? Pasa-E invito a la pareja a entrar a la casa.
-Vamos siéntense, ¿Que desean?-Les pregunto-Tengo ron añejado en madera tostada, vino carmenere directamente de Chile, una delicia.
-Bueno-Dijo Voldemort-Necesitamos hacer algo importante por eso estamos aquí-Le hizo una señal a Bella y ambos sacaron sus varitas mientras el primer ministro servía el vino.
-¿Y qué es lo...? -El primer ministro se giro y vio asustado que ambos le apuntaban con su varita y en su mirada había una maldad que una vez el ministro de magia la relaciono con las fuerzas oscuras, se había dado cuenta de que sucedía ¡Ellos no eran Harry Potter y su novia!-¿Que quieren hacerme?-Les reto en un extraño instante de valentía.
-Pues usted es un obstáculo para conquistar este país, primer ministro, así que me temo que tendremos que deshacernos de usted-Dijo Voldemort, quien le asintió a Bella y ambos gritaron- ¡Cru...!
-Yo que ustedes no haría eso-Una voz proveniente de un rincón de la sala de estar de la casa del ministro y aparecieron Matthew y Luna tras una capa de invisibilidad que Voldemort reconoció como la capa de Potter. Ambos le apuntaban con sus varitas.
-¡Que hacen ustedes aquí!-Exclamo indignado Voldemort-¿Y qué hacen con mi capa?
-Esta capa es de Harry Potter-Dijo Matthew-Y nos la presto Kreacher.
-Ese elfo... -Dijo Voldemort, pero fue interrumpido por Luna.
-Sabemos que no eres Harry Potter, ese es solo un disfraz-dijo Luna-Porque no te muestras, tus neomortifagos ya saben que estamos enterados de todo, ¿O no te dicen nada?-Agrego con sarcasmo-Verdad-Hizo que pensaba-Eres solo un peón para las ambiciones de dominación mundial de tus neomortifagos.
-¡Cállate!-Grito Voldemort-¡No sabes lo que dices!
-Fíjate que si sabemos-Dijo Matthew-Sabemos más de lo que crees, sino no estaríamos aquí, verdad.
-Si es verdad-Reconoció Voldemort-Pero eso será por mientras, con Bella a mi lado me desharé de ellos y conquistare el mundo, eliminare a todos los traidores a la sangre, partiendo por tu gente, Roark.
-Me gustaría verlo-Matthew le hizo una seña a Voldemort para que se acercara y este ultimo lanzo un hechizo a Matthew, quien lo esquivo con facilidad. Este contraataco, pero Voldemort lo esquivo también. Ambos hechizos chocaron en las paredes de la casa dejando grandes boquetes.
Ministerio de Magia...
Una pintura de un viejo sapo corría desesperado por los cuadros del ministerio de magia
-¿Donde está el Ministro? ¿Dónde está el Ministro?-Gritaba por todos los pisos, hasta que se encontró con Kingsley en una reunión con los jefes de todos los departamentos.
-¿Qué pasa?-Pregunto el Ministro.
-¡Ataque en Downing Street!-Grito la pintura-Harry Potter ataco al primer ministro muggle junto con Ginny Weasley, hay un combate adentro, están peleando con una rubia y un latinoamericano.
-¡¿Cómo?!-Grito Kingsley aterrado-¡Quiero a todos los aurores en Downing Street ahora!-Y desapareció.
Ya casi no había paredes en la residencia del ministro, cuatro magos combatían desenfrenadamente. Hasta que se vieron rodeados por una veintena de aurores, mas Kingsley.
-Harry, ¿Que estás haciendo?-Grito Kingsley.
-¡El no es Harry Potter!-Grito Matthew mientras esquivaba otro hechizo-¡Te lo dijimos Kingsley!
-Son Voldemort y Bellatrix Lestrange-Grito a su vez Luna.
En ese momento aparecieron Ron, Hermione, los señores Weasley y Rudolph.
-Mi señor, estamos rodeados-Grito Bella, mientras rechazaba un hechizo de Luna.
-¡Me las pagaran Roark, Lovegood!, Lord Voldemort no perdona-Y ambos desaparecieron.
-¡Donde está el primer ministro!-Pregunto de inmediato Kingsley.
-Aquí estoy-Se oyó una voz oculta bajo una mesa, Kingsley corrió hacia allí y ayudo al ministro a salir, vio como quedo su casa y pregunto-¿Qué paso?
-Acaba de iniciar la tercera guerra-Dijo Kingsley con voz de ultratumba.
Esta historia continuara...
