Holaaaa, me da gusto traerles un nuevo capitulo de esta historia, me he atrasado un poco, pero creo que la historia puede ir fluyendo mejor.

Creo que después de mas de una semana de stand by puedo aclarar las ideas.

Bueno como siempre les agradezco que se pasen a leer mi historia y sobretodo sus comentarios.

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¿Un gato? – Pregunta confundida la arrancar sosteniendo su espada – no jueguen conmigo shinigamis.

Ya te lo dijo Kisuke, soy una mujer – reponde Yoruichi y desapareciendo en el aire, con su shunpo.

¡Desaparecio!, maldita – Alfonsina gira rápidamente al escuchar un ruido detrás de ella.

Yoruichi aparece ya en su forma femenina, ataviada con su típica ropa, lanzando una patada que la arrancar esquiva con su efectivo sonido, Yoruichi contraataca con su puño izquierdo pero esta logra detenerlo con la mano derecha.

¿Entonces vamos a pelear o nos quedamos para deleitarnos la pupila? – pregunta Urahara a Isidoro moviendo su abanico una vez mas.

Isidoro lanza sus guarras nuevamente a donde se encontraba Urahara, primero su brazo derecho se extendió hasta la garganta del shinigami este lo esquivo girando la cintura, la mano izquierda del arrancar hizo un movimiento ascendente y casi roza el abdomen de Kisuke, pero este logra detenerlo con su espada.

¡Shinigami como voy a disfrutar bebiendo tu sangre! – Isidoro lanza su amenaza mientras da tres patadas giratorias con su pierna derecha, Urahara se protegió con Benihime pero fue lanzado con fuerza hacia atrás cerca de la pelea entre Ukitake y Ulquiorra.

¿Urahara estas bien? – pregunta Ukitake mientras se mueve hacia atrás, de forma defensiva.

Si, tengo que acabar con esto rápido – Urahara levanta su espada en forma vertical – las cosas no andan bien.

Shingami ven aquí – Isidoro prepara su máximo ataque, extendiendo sus guarras amenazadoras hacia el cielo. – esta técnica se la aprendí a un espada, con ella te matare.

Lo siento, pero creo que eso no sucederá – Urahara se prepara para su ataque final – "Nake Benihime"

"Desgarrón" – Isidoro utiliza sus guarras con toda su potencia emulando a Grimmjow.

El ataque de Urahara atravesó el campo como una ráfaga de luz y viento cortante, que golpeo de lleno al arrancar cuyo desgarrón fue insuficiente tanto en potencia como en alcance para lograr dañar al excapitan del doceavo escuadrón.

Este fue lanzado por los aires arrastrado por la inercia del ataque, visiblemente herido.

Ya lo sabia, sabia que no podría contigo – el arrancar lanza sus últimos suspiros antes de caer al suelo lleno de sangre – pero el daño esta consumado, la luz de la luna envenenara a todos los seres de este mundo – Ulquiorra y Alfonsina presenciaron la muerte de su compañero casi inexpresivos manteniendo la intensidad en sus respectivas peleas.

Ya te lo dije – Urahara guarda su vieja Zanpakutoh – eso no sucederá.

La pelea entre Alfonsina y Yoruichi se podría definir en una palabra, velocidad. Al atacar, al esquivar, al defender, incluso para un capitán ver aquellos movimientos tan rápidos y exactos era todo un reto, así lo noto Urahara.

Ya había escuchado del "sonido" – declara Yoruichi siguiendo su frenesi – es bastante interesante.

Considero que es mejor que el shunpo de ustedes – Alfonsina muestra una pequeña sonrisa llena de soberbia, la cual por un instante le recordó a Byakuya Kuchiki, provocando que nuevamente lanzara una patada esquivada finalmente por su rival.

¿Sabes?, muchos me han dicho que son mas rápidos que yo – Yoruichi hace una pausa en su pelea alejándose algunos metros. – pero sigo esperando que me vean el polvo.

La morena mujer utiliza de nuevo sus velocidad para llegar hasta su oponente, esta ultima lanza una estocada directa, pero Yoruichi la esquiva con su movimiento instantáneo girando en su propio eje, lanzando su puño izquierdo Yoruichi contra ataco, pero aunque golpeo la cara de la arrancar no logro hacerle mayor daño.

Te he golpeado directamente y no te ha pasado nada – Yoruichi muestra su sonrisa la cual no se veía desde que inicio la pelea – ¿ya me vas a decir que guardas?

¿Te ha gustado mi "hierro"?, entonces te gustara mi liberación – Alfonsina toma su delgada katana, y la agita en forma elíptica – "acarícialos SEDA".

Una gran explosión se desarrollo, llamando la atención de todos incluso de Ulquiorra y Ukitake que se mantenían al filo de la navaja, a la expectativa de cualquier error mortal.

Yoruichi dejo que el humo se disipara y al ver lo que estaba ahí se sorprendió.

Alfonsina había cambiado su fisonomía, su cuerpo se cubrió de algo que parecían escamas de cristal, dejando ver su esbelta figura y su cuerpo desnudo, las escamas terminaban en sus manos y pies los cuales quedaron desnudos, por su parte su cabeza el único rastro de mascara que mostraba era una especie de corona que le cubría desde la parte media hacia delante.

¡Cuanta elegancia! – dice Yoruichi tomando su guardia nuevamente – espero que no sea solo apariencia.

Lo único que te puedo asegurar es que no te aburrirás – Alfonsina le devuelve la sonrisa y utiliza su sonido para atacar a la noble.

Jejejeje Yoruichi se la esta pasando bien – dice Urahara quien se encontraba a lado de Orihime quien ya curaba a Rukia – oye Ukitake si necesitas ayuda solo dilo.

Ukitake y Ulquiorra seguían con su pelea, que cada vez era mas trabada y cerrada, por momentos dejaban de luchar para intercambiar algunas palabras.

¿Y bien? – pregunta misterioso Ulquiorra mientras da una ligera estocada.

¿Que cosa? – por su parte Ukitake deteniendo el anterior ataque con la espada de su mano derecha.

¿Pedirás ayuda a tus amigos? – pregunta Ulquiorra al momento de ser lanzado hacia atrás por la inercia del ataque. – no tendría oportunidad contra ti y Urahara Kisuke.

Por favor, no me insultes – responde Ukitake quien también había sido expulsado por la inercia del golpe – esa no seria una batalla de honor.

Ya veo, ¿entonces para ti es más importante el honor que la victoria? – Ulquiorra hace una pausa en la pelea y reanuda el dialogo.

Siempre he tenido esa ideología – responde Ukitake sin bajar la guardia- y creo que tu eres igual arrancar.

¿Eso crees? – Ulquiorra se ve aparentemente intrigado por la declaración del capitan - ¿Por qué lo dices?.

Me da la impresión que eres un peleador honorable - responde Ukitake reanudando la pelea atacando con la espada de su mano izquierda ante la mirada fría de Ulquiorra.

Los rayos del sol se reflejaban en la brillante piel de Alfonsina, cubierta de esas escamas que parecían diamantes, perfectamente alineados por todo su cuerpo llegando casi a sus mejillas.

Nuca había visto un hollow con esa clase de "hierro" – dice Yoruichi marcando una sonrisa por enésima vez. – me das miedo, tengo que ponerme seria – la mujer al momento de decir eso se despoja del abrigo que cubría su cuerpo, dejando ver su atuendo de guerra, un traje parecido al que usan los ninjas, con la particularidad de no tener mangas. – ¿te gusta mi traje? – pregunta la ex-comandante de las fuerzas especiales, mientras su reiatsu fluye por sus brazos y espalda, llamando la atención de su oponente.

¡Claro que me gusta! – la temible arrancar, devuelva la cortes sonrisa – ¡ahora si pareces asesina! – Alfonsina lanza nuevamente su feroz ataque, lanzando varias patadas a una velocidad inédita hasta ese momento.

Yoruichi responde lanzando múltiples golpes con sus puños, a pesar de que el hierro de Alfonsina era muy resistente debido a su liberación, Yoruichi utilizando su shunko acumulando su reiatsu en los brazos y espalda parecía que lograba competir con el resistente aspecto de la mujer arrancar.

Ambas peleas habían entrado a un estado de equilibrio, aunque Yoruichi era más fuerte y rápida, Alfonsina con su resistente cuerpo lograba soportar y contrarrestar sus ataques, sin embargo la tendencia parecía mostrar una ligera ventaja para la shinigami.

Por su parte la pelea entre el capitán y el espada, cada vez era más cerrada, llegando a tal punto que por grandes lapsos de tiempo ninguno de los dos se movía tratando de predecir el próximo ataque de su rival.

Creo que debería intervenir – dice Urahara, rascándose la cabeza.

¡No digas tonterías!, el capitan Ukitake no lo permitiria – responde Rukia quien se encontraba casi recuperada de sus heridas de la mano de Orihime.

Pero, no tenemos tiempo que perder – Urahara toma su espada, y la acaricia lentamente, ante la curiosa mirada de Orihime y Rukia sorprendidas por la extraña seriedad que enmarco su rostro – estamos bajo ataque.

De pronto cuando Urahara se decidió a intervenir, el ambiente se torno denso, un reiatsu, oscuro pero a la vez conocido invadió los alrededores, Rukia lo percibió notando una extraña familiaridad en el sin lograr descifrarlo.

Urahra noto, como Orihime, comenzó a temblar y a sudar nuevamente, como una sustancia química convulsiona ante una reacción.

Creo que ya te diste cuenta, Inoue-san – Urahara saca su espada y mira a las chicas de reojo – la pelea terminara pronto, no te preocupes.

Ulquiorra continuaba repeliendo los ataques del capitán del decimotercero escuadrón, midiendo el doble perfil de Ukitake, se veia complicado por su destreza con ambas manos.

De pronto la mirada de Ulquiorra cambio radicalmente al sentir el reaitsu que anunciaba la llegada de su otrora rival.

Las ramas de los árboles se mecieron, el aire se puso frió y denso, era difícil respirar, frente a todos aquel chico vestido de negro, con el cabello mas anaranjado que nunca.

¿Ichigo? – dijo extrañada Rukia al ser incapaz de reconocer su reiatsu previamente.

Kurosaki-kun, su reaitsu es cada vez mas como …..- penso Inoue al ver a aquel chico con su bankai, después de todo la chica parecía no acostumbrarse a esos repentinos cambios en la energía de su amigo.

Ulquiorraaaa – Ichigo lanza un grito despavorido, casi como un rugido de leon – lo sospeche, cabron esta vez te matare.

Ulquiorra hizo una pausa en su pelea emulado por Ukitake, quien también se sorprendió ante la presencia de Ichigo.

Yoruichi y Alfonsina, tomaron un respiro y de igual forma detuvieron su enfrentamiento para analizar la situación, y reordenar su estrategia.

¿Matarme?, que interesante – dice Ulquiorra, bajando su guardia por un instante – eso dentro de ti, cada vez es mas fuerte – Ulquiorra baja lentamente su espada y apunta su dedo índice hacia Kurosaki – tal vez nos mates a todos.