Nueva semana, nuevo capitulo. Estamos entrando a la recta final espero que el desarrollo este a la altura de lo esperado, la mejor opinión la tendrán ustedes.

Bueno gracias a los que leen y comentan mi historia, eso es muy significativo para mí.

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Rukia caminaba por el umbral de la puerta de la habitación donde yacía Orihime, a lado de ella Ichigo y Chad sentados sin decir nada veían como su amiga y compañera de batallas se debatía entre la vida y la muerte.

Caminaba nerviosa, frotándose la barbilla, pensando una forma de ayudar, no le gustaba quedarse sin hacer nada.

Orihime se encontraba bajo los cuidados de Yoruichi y Tessai, pero parecía que nada era suficiente, ya habían pasado dos días e Inoue no mejoraba, se encontraba en cama, con el cuerpo frió y las mejillas rojas, inconsciente, como si estuviera muerta.

¡Ese Kurosaki tiene una pinta de muerto viviente!.

¿Ishida? – Rukia voltea sorprendida al escuchar la voz del quincy, quien hacia su aparición en casa de Urahara – por fin has llegado.

Se ve que esta muy deprimido y lleno de ojeras – el quincy hace la observación y comenta de forma sarcástica. – en verdad es patetico.

Es normal, no ha dormido en dos días – al momento de decir esto la tristeza en la mirada de Rukia se hizo mas notoria. – además no ha querido comer nada, ni Sado ni yo lo hemos podido convencer.

Ese idiota – Ishida en el fondo también estaba preocupado.

Pero dime, ¿donde estabas? – Rukia le pregunta a Uryuu. – estabas desaparecido

Si, estaba con Kurotsuchi – responde Ishida acomodando sus gafas, y viendo desde el umbral la dolorosa escena, tal como lo había dicho, aunque la enferma era Orihime, Ichigo era el que peor se veía. – digamos que estaba en una investigación.

¿Investigación? – Rukia pregunta sorprendida ante lo dicho por Uryuu, ¿que podría estar investigando?, penso sin quitar su cara de preocupación.

Ishida-san, veo que por fin llegaste – Urahara hace su aparición a lado de Ukitake y Yoruichi, como siempre meciendo su abanico y mostrando su sonrisa. – ¿averiguaste algo?.

Si – Ishida responde con su típica manía de acomodar sus anteojos – sus sospechas eran ciertas.

Ohhh ya veo – Urahara responde emocionado dando un pequeño brinco de victoria.

¿De que sospechas hablan?, Kisuke – pregunta Yoruichi seriamente al ver la reacción de Urahara.

¿Como que cuales?, lo que siempre hemos sabido – Urahara de nuevo extiende su abanico, ante la mirada extrañada de todos los presentes, Ukitake no podía entender como alguien en una situación así pudiera estar tan relajado, en el fondo Ukitake siempre había estado intrigado por la personalidad de "ese muchacho del escuadrón dos, que paso a ser capitán" – ¡Que Mayuri es un hijo de puta!.

¿Esa era tu gran investigación pequeño Quincy? – pregunta sarcásticamente Yoruichi a Ishida, quien al parecer nunca le ha caído bien, a la noble no le gustaban "los sabelotodo presumidos", en alguna borrachera lo había confesado. – eso ya lo sabíamos 100 años antes de que tu nacieras.

El mismo me lo dijo de forma descarada – responde Ishida ignorando los comentarios de Yoruichi – me lo dijo tal cual, "yo le entregue esa información a cambio de una módica cantidad".

¿Pero de que demonios están hablando? – pregunta Rukia confundida con los ojos dilatados.

¿Pasa algo Urahara? – Interviene Ukitake, tomando del hombro a Kisuke – necesitamos ayudar a Inoue-san, no podemos perder el tiempo.

Hace cien años, cuando todo comenzó – Urahara empieza a contar la historia mientras todos lo escuchan con atención, reaccionando ante los horrores de la misma – mi equipo de trabajo y yo teníamos un proyecto a mediano y largo plazo, para …- Urahara hace una pausa, para buscar la protectora mirada de Yoruichi, para encontrar ese apoyo que siempre tuvo en ella – ¡romper la barrera entre hollows y shinigamis!.

Ante tal declaración, todos los que estaban parados ahí, se vieron involucrados en aquel silencio incomodo, provocado por aquel gran secreto, después de todo la avaricia por ser mas poderoso que poseía Kisuke en aquella época había desatado una ola de genocidios y experimentos grotescos, de lo mas trágico en la historia de la sociedad de almas.

Urahara, por favor continua – Ukitake lo reconviene, al notar su inseguridad – el pasado es pasado, todos cometimos errores.

Al escuchar esto Urahara asintió y miro de reojo al capitán, mientras Rukia de nuevo volvió a pensar fugazmente en Kaien.

Trabajamos mucho y logramos grandes resultados, al final con toda esa investigación logre crear el Hougyoku – Urahara continua con su historia – sin embargo al notar que era algo peligroso, aborte el proyecto y lo deje inconcluso.

Pero eso ya lo sabemos, ¿que hay con Mayuri? – pregunta Rukia algo desesperada.

Aizen de alguna forma encontró la forma de crear una sustancia para hollowficar almas de alta densidad espiritual – dice Urahara, acomodando su sombrero – bueno, mas bien encontró la forma de acceder a mis investigaciones.

¿Qui-quieres decir que? – Yoruichi sorprendida pregunta confundida.

Kurotsuchi era el empleado de confianza de Urahara, el fue el que le proporciono información clasificada a Aizen - responde Ishida a la interrogante.

Gracias a esto, creo que tenemos una posibilidad de salvar a Inoue – Urahara saca su abanico de nuevo a la par de su sonrisa – ¿averiguaste lo demás?.

Si, la sustancia que Aizen utilizo para hacerlo – Ishida saca una pequeña hoja de papel donde había escrito los datos que Mayuri le había dado, acomodando sus lentes para leer mejor. – Solución H-1916 diluida en partículas de naturaleza hollow.

Ahhh ¿en serio? - Urahara se toma la cabeza un tanto decepcionado – las cepas de esa sustancia son muy difíciles de conseguir, no las tengo. – Urahara, se quita su sombrero para rascarse la cabeza – es un problemon.

Tal vez Mayuri si las tenga – Ukitake interviene.

No, me dijo que el único que las tenía era Aizen. - dice Ishida con la voz un tanto deprimida. – en su base especial debe de tener muestras del virus.

¡¿En donde tiene su base ese bastardo?! – Ichigo aparece recuperando su semblante violento – haré lo que sea, para salvar a Inoue.

Nadie le contesto, todos notaron la inestabilidad en su reiatsu, parecido a su pelea previa con Ulquiorra dejando ver sus instintos dominantes.

Kurosaki-san, tómalo con calma hay que pensar un plan – Ukitake trata de calmarlo poniendo una mano en su hombro.

¡Suéltame! – Ichigo quita la mano del capitán de un golpe mostrando su frustración – no hay tiempo de planes y esas tonterías.

Kurosaki-san, ya te lo dije cuando estas así, lo único que logras es hacerle daño a Inoue-san –Urahara interviene.

Ichigo, salvaremos a Inoue – Rukia lo toma del hombro, al hacer esto Ichigo se sintió confortado y mas tranquilo para pensar bien las cosas, Rukia siempre sabia que decir para calmarlo y hacerlo entrar en razón – pero hay que pensar que vamos a hacer.

Mas tarde, todos se reunieron en la habitación donde Inoue descansaba, Urahara agitaba su abanico sin cesar intercambiando comentarios de vez en vez con Ukitake y Tessai, quienes bebían el te. Ishida se mantenía de pie cerca de la puerta con los brazos cruzados meditando la situación, Yoruichi y Rukia sentadas de frente a Inoue revisaban, cosas como su pulso y temperatura, sentado a la cabeza de Inoue, Ichigo la veía preocupado, no podía dejar de sentirse culpable por el estado actual de Orihime.

¿Donde queda mi promesa? – Piensa Ichigo con la cara pálida – mi promesa…. de protegerte.

Lo tengo – dice Sado que venia entrando a la habitación – el mapa que me pidió Yoruichi.

Yoruichio se levanto rápidamente para tomarlo, y dar un rápido vistazo al mismo.

¿Descubriste algo Shihouin? – pregunta Ukitake al notar la expresión de Yoruichi.

No me llames así, solo dime Yoruichi – responde la morena mujer – estoy revisando esto, es el lugar donde Aizen tiene su cuartel provisional en Karakura.

¡Déjame ver eso, Yoruichi!, ¿son unos planos? – Urahara se acerca a la chica con una gran sonrisa, provocando un gesto de molestia en su amiga. - ¿Quéeeee esta en ese lugar?, nunca me lo imagine, que sorpresas da la vida.

¿Es un lugar conocido? – pregunta Ishida desde la puerta.

Díganme, ¿hace cuanto que no van a clases? – sonriendo les pregunta Urahara a los jóvenes que lo veían, como uno miraría a un fenómeno de circo – es hora de volver a la escuela.