Por fin les traigo continuación de el maldito boomerang, se que los pretextos sobran pero igual explico. Quería ver como se desarrollaba la pela vs Ulquiorra en el manga, ya que siento que mi fic tiene mucho arraigo con esa situación, ahora que por fin esto termino, puedo continuar con mas fluidez y prometo continuidad para la próxima semana.
Bueno agradecer a los que leen la historia y sobretodo a los que dejan su humilde comentario.
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Veo que te gusta ese platillo, Kurosaki-san – dijo Urahara entrando al comedor del almacen – es una de las especialidades de la casa.
Si, es jamón o algo así, ¿no? – dijo Ichigo comiendo pequeñas rebanadas de esa carne rosada.
Bueno realmente es pierna de Hollow, muy buena con algo de ketshup – respondió Urahara sonriendo y extendiendo su abanico, mientras Ichigo escupía lo que masticaba.
Hijo de puta, ¿como guardas algo así en el refrigerador? – Ichigo tomaba jugo de naranja para quitarse el mal sabor de boca – te voy a matar – dijo con una cara llena de repulsión mientras Kisuke se reía.
Ichigo, no seas idiota – Rukia lo golpeo con el puño en la nuca – esa cosa si es jamón, te comportas como un niño.
Claro, no temas Kurosaki-san – intervino nuevamente con el rutinario vaivén de su abanico – los órganos de hollow los guardo en mi pequeño laboratorio – su mirada se torno seria y misteriosa, provocando que Ichigo volviera sentir el nerviosismo que en el fondo siempre le había provocado aquel hombre. – nunca te haría caer en el canibalismo.
El lugar se lleno de una tensa calma, Rukia seguía comiendo su cereal, sin animo de nada, Urahara e Ichigo se miraban fijamente, aquel sarcástico comentario en verdad se habia incrustado en el ceño fruncido del shinigami sustituto.
Veo que estas bien enterado – Ichigo suspiro con los puños apretados – sobre mi actual situación, Urahara-san.
Se mas de lo que te imaginas – dijo Urahara sacando una pequeña caja negra, en la tapa venia la calavera representativa de los shinigami – y estoy preparado.
¿Qué demonios es eso? – Ichigo miraba sorprendido el contenido de aquella caja.
El equipo de Yoruichi ya se comenzaba a mover, aun no estaban lejos del almacen y la búsqueda ya era intensa, Yoruichi recorrió los alrededores con su Shunpo e Ishida se concentraba para buscar el reiatsu de Orihime, Kiyone, por su parte, ayudaba recorriendo las calles por donde la misma escapo.
¿No tienes nada Ishida? – Pregunto Yoruichi sin una gota de sudor, a pesar de su intensa carrera – ¿ni un rastro de ella?
Es extraño – dijo acomodando sus gafas y aprovechando para tomar un respiro limpiando su sudor con un pañuelo – su reiatsu es débil e intermitente.
¿Débil e intermitente? – pregunto la morena confundida – explícate, chico rudo.
No hace falta que me hables así – reclamo poniéndose nuevamente sus lentes – si hiciera una analogía, su reiatsu se comporta como una línea punteada. la línea representa el reiatsu y el espacio representa la ausencia del mismo.
Pero una línea punteada tiene continuidad, ¿Cuál es el problema? – pregunto la mujer frotando su barbilla interesada.
El problema es que los espacios o la ausencia de Reiatsu es tan grande, que pierdo la continuidad de la línea o vuelvo al mismo sitio donde estaba al principio. – respondio el chico serio.
Eso es muy interesante Ishida-kun – Kiyone apareció frente a el – ella esta escondiendo su reiatsu, para que no la encontremos, supongo.
Lo dudo – Ishida la miro de reojo – me gustaría creer que es así, pero la realidad es otra.
¿Qué pasa Ishida? – Yoruichi lo tomo de los brazos, desesperada por entender aquellas palabras.
Cuando el reiatsu de Inoue-san desaparece – Ishida nuevamente acomoda sus gafas, esa costumbre denotaba su nerviosismo – un extraño reiatsu oscuro emerge de la nada.
Buenos dias – Sado entro al comedor, el no diria nada, pero por la expresión de Ichigo parecia que algo andaba mal – Urahara-san, ¿puedo tomar un poco de jugo?
Adelante, Sado-san y deberías desayunar bien – Urahara retorno a sus gestos alegres – hoy necesitaras muchas energías para no morir.
Entre tus bromas escondes palabras muy peligrosas, Urahara-san – respondió Sado, sirviendo un vaso de jugo.
Ichigo se levanto, impulsado por un extraño coraje, sus ojos denotaban confusión, pero a la vez decisión – Urahara-san, yo no tengo ninguna duda, ire por la cabeza de Ulquiorra y ayudare a Inoue – dio un golpe en la mesa – aunque muera, la protegeré – salio de el lugar dejando un aire tan denso como su maligno reiatsu.
Ichigo – Rukia lo miro, ella también estaba consternada por las recientes palabras de Urahara, deseaba golpear a ese bastardo de sombrero, pero en el fondo sabia que el estaba en lo correcto y su idea era la mas razonable, era la triste realidad – espera, Ichigo – Rukia salio tras el.
¿Me perdí de algo? – pregunto Sado abrumado por la reacción de Ichigo, ¿seria por Inoue?, ¿seria por Ulquiorra?, ¿o seria por aquella oscuridad que poco a poco devoraba su alma?
Digamos que – Urahara hizo una pausa para mirar la puerta por donde salio el pelinaranja de forma melancólica – no le gusto mi juguetito nuevo.
Ichigo ya lucia su ropa de Shinigami, preparaba a Zangetsu, frotaba su hombro, rascaba su cabeza, suspiraba, mordía su labio, apretaba la quijada, mostraba determinación, pensaba en ella.
Rukia lo miraba desde el umbral, le dolía ver así a su amigo y compañero de batallas, todos sufrían por la situación de Orihime, pero el era el que cargaba con aquel peso, con aquel sentimiento de culpa, por romper su promesa de protección, y ella sufría también, por el.
Ichigo, no lo tomes así – Rukia se decidió a entrar, le daba la espalda – el no pretende mas que ayudar y tu lo…
El esta en lo correcto Rukia – Ichigo mantenía su rostro oculto – no puedo culparlo, por tomar ese tipo de precauciones – Rukia lo miraba con el corazón desgarrado – no te preocupes, entiendo mi lugar y mi situación.
Si, Ichigo pero no hay que llegar a ese extremo – dijo Rukia manteniendo su fortaleza, pero esta ahora era mas frágil que nunca.
Rukia – Ichigo llamo la atención de la chica quien reacciono abriendo sus ojos al máximo – prométeme algo, por favor.
Ichigo, ¿que te pasa? – pregunto una sorprendida Rukia al escuchar una extraña influencia en su voz.. - ¿Por qué asi de pronto?, tu..
R-Rukia, por favor – dijo casi gritando, y Rukia pudo notar que este frotaba su frente, denotando una sensación sinusitica.
Esta bien, lo prometo – logro escupir aquellas palabras, con dolor – dime, ¿que pasa?.
S-si "eso" ocurre, si eso ocurre de nuevo, Rukia por favor – Ichigo comenzó a temblar, su voz parecia una quimera de luz y sombras y Rukia reacciono de la misma forma, temblando de miedo. – MATAME TÚ MISMA, CON TUS PROPIAS MANOS.
La imagen de Kaien atravesó de nuevo la cabeza de Rukia, sintió de nuevo aquel olor a sangre sobre su cuerpo, y el frió de el agua sobre su piel, la amargura de la lluvia y la soledad de la muerte.
Prométemelo, Rukia – Ichigo volteo y su ojo derecho estaba totalmente oscuro, maldita oscuridad, pensó nuevamente Rukia.
Ichigo, yo no podré – Rukia comenzó a llorar.
Todos los capitanes ya se encontraban reunidos en la sala Ikkaku no estaba nervioso, no le importaba lo que le pudiera ocurrir a esa mujer, sin embargo el sabia que ella no se movía por su propia voluntad, que una fuerza incomprensible para sus rústicos conocimientos la movía como si se tratara de una marioneta, y eso era algo que no podía dejar pasar.
Tercer al mando Madarame Ikkaku, ahora con todos los capitanes reunidos – Yammamoto nuevamente utilizaba su estrategia disuasiva, con su enorme reiatsu de por medio. – confírmenos si el reporte de la gente del escuadrón dos es verdadero.
Son patrañas – dijo el shinigami rascando su rapada cabeza – esos tipos del escuadrón dos, deben de estar locos o borrachos para decir algo así.
Te prohíbo que te expreses así de mi escuadrón – Soi Fong se levanto con un gesto agresivo, amenazando a Ikkaku. – limitate a responder.
Yo conozco a esa mujer, la he visto y conozco su Reiatsu – Ikkaku se puso serio por fin, para explicar su "versión" –la cosa que ataco a mis hombres era un monstruo extraño, no era shinigami, ni hollow y mucho menos un humano.
Pero el teniente Omaeda tambien conoce a la susodicha – intervino Komamura tratando de mediar la situación – y el dice que era muy parecida, ¿Cómo explicas eso?
¿Quiere que yo lo explique? – Ikkaku mostró su irónica sonrisa – ese es trabajo de ustedes los capitanes.
Ya veo, ¿entonces no puedes confirmar? – Yammamoto lo miro de reojo, Ikkaku realmente le temía, pero era más grande su honor de miembro del escuadrón once.
Alguien llamo a la puerta de nuevo, al parecer había nuevas noticias, ¿serian buenas?, ¿serian malas?
Comandante, han atacado de nuevo, es la mujer misteriosa – informo el mensajero, Ukitake apretó la quijada ante aquella noticia, el esfuerzo por proteger a Orihime de la ley de la SS había sido en vano.
Tal parece que ya están cerca, Ulquiorra – Aizen esperaba en su trono, se aburría mientras esperaba su contraataque, pero al parecer ahora tenían visitas – recuerda, que en esta pelea yo también tengo intereses.
Si, Aizen-sama – Ulquiorra preparaba su espada – su naturaleza los atrae a nosotros, nos pertenece su poder.
