Las horas fueron días para mí. Alice trato de hacerme entender que faltaba poco para que esto acabara. Edward tardaba en llamar. Jasper me mandaba olas de calma cada cinco minutos. La habitación se hacía más grande o más pequeña. No lo sé. Pero sentía que me ahogaba en ese lugar, llevaba encerrada casi 24 horas.
-Bella, por favor cálmate, Edward te va a llamar en cinco minutos.- dijo Alice entrando a la habitación y dejándome el celular.
-aja.- mis manos pasaban una y otra vez por mi cabello. Mi labio comenzaba a sangrar de tanto que me la había mordido. Y eso era un problema. Jasper no sabía controlarse.
La habitación tenía un balcón, Salí y me senté en una de las sillas. El olor a sangre tenía que desaparecer si no Jasper sería el que me mataría y no James. Por fin el celular comenzó a vibrar e inmediatamente conteste.
-llego en media hora, dile a Alice que prepare tu equipaje y que nos vemos en el aeropuerto. Como estas.-
-bien, Edward… tengo miedo.-
-lo sé, pero recuerda que yo te voy a proteger y esto acabara.- cuando, me preguntaba internamente
-te extraño.-
-yo también, piensa que por fin estaremos juntos en media hora. Te amo.-
-y yo a ti.-
-tengo que colgar. Te amo.-
-te amo.- dije antes que se cortara la llamada.
-Bella metete.- grito eufórica Alice. Le hice caso y cerré la puerta del balcón.
-eso no servirá, tu olor les indico en que habitación estábamos. Nos tenemos que ir. YA.- tomo mi mano y salimos al saloncito en donde Jasper tenía una maleta la misma que le paso a Alice y él me subió en su espalda tal cual Edward lo hacía en el bosque. Jasper salió disparado a las escaleras. Pero el no bajo por ellas. Decidió pisar el tubo y aventarse. Sentí tanto vértigo y me apreté más a él. Sentí que mis tripas se me saldrían. Llegamos al primer piso y salimos a la recepción. El carro de Carlisle ya estaba en la entrada. Alice se adelanto para abrirme la puerta y Jasper entro a él pegado a mí.
-esto está muy mal Bella.- me dijo Alice quien ya estaba en el sitio del conductor
-como sabían en cual hotel nos quedábamos.-
-no lo sé pero hace una hora vi que vendrían pero no nos encontraría. Pero eso cambio en el momento que tu labio comenzó a sangrar. Nos encontraban y…
-y que Alice.-
-te mataban.- sentí desmayarme. Mis manos se volvieron frías.
-Bella tranquila, ya nos fuimos de ahí. Estas a salvo.- dijo Jasper.
-Edward me dijo que…
-lo sé, escuche.-
-claro.- mis ojos se volvieron pesados. Tenía que cerrarlos.
-hazlo Bella, lo necesitas, duerme.- asentí con mi cabeza y deje que mis ojos se cerraran.
Por fin Edward y yo. Solos en el bosque, mejor aún, en el prado. Acostados tomados de la mano. Felices, enamorados. Ahora me parecía tan lejano ese sueño. Desperté y seguía en el auto. Más Jasper y Alice no estaban. Me incorpore lentamente y ya era de noche. Edward. No. Donde estaba. Se supone que estaría con él en media hora. Pero obviamente ya había pasado más de media hora. Empecé a respirar con dificultad.
-mi amor, relájate.- su voz, su olor y el. Todo eso me relajaba.
-Edward.- me abalance sobre él y lo abrase fuertemente.
-te amo.- susurro a mi oído. Con eso mi piel se erizo.
-y yo a ti.- no sé cómo pero nos tiramos en el asiento trasero y de alguna manera encajamos los dos.
Así me quede varios minutos hasta que me volví a dormir. Cuando desperté estaba en el asiento del copiloto y solo estábamos Edward y yo. Que había pasado ayer. Donde quedo Alice y Jasper. En que momento Edward se encontró con nosotros.
-donde esta Alice.- pregunte limpiándome los ojos.
-ayer en cuanto te dormiste Alice me llamo y me dijo lo que paso. Cambiamos los planes y decidimos vernos en wickenburg. Después de reunirnos ellos regresaron a Phoenix y tú y yo nos vamos lejos de aquí.-
-a donde nos vamos.- sabía que era medio día por la postura del sol.
-espero que no te moleste pero vamos a Alaska, con Tanya y su familia, ellos nos ayudaran.-
-y vas a manejar hasta allá.- cambiaria el tema, lo poco que sabía de la tal Tanya es que quería a Edward para ella.
-no amor, vamos a tomar un vuelo. En una hora en Prescott. Cuando lleguemos ahí vas a poder comer, espero que no te enfermes, con lo mal que te eh cuidado.-
-no me va a pasar nada, y me has cuidado muy bien.- a pesar de que iba manejando en una carretera, eso no impidió que se volteara y me besara.
-te amo.-
-y yo a ti.- apenas le pude contestar, aun trataba de recuperar mi aliento.
Tal como Edward había dicho en una hora llegamos a Prescott en donde me llevo a comer y después de compras. Agradecí que Alice no fuera pues ella me hubiera escogido lo más caro y más a la moda. Yo solo escogí un par de pantalones de mezclilla y unas blusas. Compro una maleta para que guardara todas mis nuevas adquisiciones y nos fuimos a un helipuerto.
Gracias a los que me firmaron, espero que les haya gustado este capi, dejen su comentario.
*TC*
