-Bella despierta.- me llamaba esa voz que solía adorar.

Abrí los ojos y vi que la casa en la que estaba encerrada ahora ardía. Edward me tenia parada junto a el pero el sostenía mi peso de alguna manera. Edward estaba bastante exaltado. Yo me preguntaba internamente donde había quedado mi cielo, si me encontraba en el infierno.

-que paso.- pregunte, mi voz sonaba tan herida y lejana que me entristecí de escucharme así.

-llegue antes de que James te matara.-

-y por qué hiciste eso.- pregunte enojada

-como que porque. Tu sa…

- Edward, llévatela ya.- grita la voz de Tanya. Y el la obedeció. La oscuridad de la noche me absorbió.

Las voces de varias personas me despertaron, estaba en el cuarto de Edward en la casa de los Denali, Carlisle estaba con alguien hablando, casi peleando, por su color era un vampiro. El que estaba con Carlisle se dio cuenta de que había despertado.

-atiéndela.- una voz muy ruda salió de la boca de aquel vampiro.

-Bella, como te sientes.-

-mal.- dije cortante.

-quieres que le hable a Edward.- pregunto Carlisle

-no, quiero que le hables a Rosalie.- mis palabras asombraron a ambos vampiros.

-claro.- a los cinco segundos llego Rosalie a la habitación. Los demás se fueron.

-como estas Bella.-

-mal, siento que fui una tonta, necesito que me hagas un favor y me lleves a Forks, no quiero estar mas aquí, necesito estar con alguien a quien si le interese y quiera.- me levante y las sondas que tenia en mis brazos me lo impidieron, maquinas estaban a mi alrededor y estaba vendada del vientre.

-no puedo hacer eso Bella, James te quebró dos costilla y te dejo mal herida de la cara. No te podemos entregar así a Charlie.-

-y que le han dicho.-

-cuando te logramos sacar de esa pocilga le llamamos y le informamos que te habías caído y roto la nariz, por lo que Carlisle te llevaría a un hospital en donde eran expertos con los tabiques, y esa es en donde trabajaba aquí en Denali.-

-cuanto tiempo tengo que estar aquí.-

-alrededor de una semana en reposo y otra sin hacer esfuerzos y otra de recuperación, pero ahí un problema Bella, y creo que deberías hablar de eso con Edward, si quieres le puedo lla…

-no, no quiero hablar con él, mejor tu dímelo.-

-los Vulturi vinieron a castigar a Victoria y James, por lo que saben que tu sabes de nuestro secreto, dieron a Carlisle un ultimátum, te dejarían vivir si nunca hablas de esto a nadie y jamás te volvemos a ver, un Vulturi monitorearía tu vida desde lejos sin que tu lo notaras y la otra opción es que te conviertas en una de nosotros.-

No sabia que contestarle a Rosalie, si me hubieran dado a escoger antes de todo lo de James les diría que me convirtieran, pero después de todo lo que me dijo James no le veía la razón de convertirme, para que. Para estar sola. No, mejor me quedaría como humana.

-no te preocupes, ellos te darán de plazo hasta que estés recuperada por completo, tienes un mes para responderles. Pero ínsito que deberías de hablar con Edward.-

-Rosalie si no me odias ya deja de decir que hable con… el, no quiero.-

-quieres hablar con alguien mas. Quizá Alice o Esme.-

-no, necesito estar sola.- asintió y se paro, comenzó a caminar hacia la puerta y volteo hacia mi.

-estaré cerca por si me necesitas.-

-gracias.- cerro detrás de si la puerta, quería acurrucarme pero el dolor de las costillas me lo impidió, al igual que las intravenosas. Me recosté y solté unas lágrimas.

No le importaba, si tan siquiera el sintiera culpa o algo por mi hubiera estado a mi lado cuando despertara, pero no, en lugar de eso estaba Carlisle y un extraño. Quería irme a casa, quería estar con Charlie o con René. Quería sentir el apoyo de mi familia y para terminar tendría que ir con un psicólogo. Si en este momento el Vulturi ese me pidiera una repuesta le diría que escogía no volver a ver a ningún Cullen. No veía sentido alguno por el cual seguir con ellos, me regalaron a James como si fuera una mascota. Me quede dormida después de haber llorado tanto aunque él no se lo mereciera. Para desgracia mía soñé con Edward, nuestro primer beso. Deseaba que ese momento nunca hubiera terminado, en ese entonces "me quería". Todo era fácil y sencillo. Porque todo se tuvo que complicar tanto.

Triste. No había mejor descripción para mí en ese momento que esa. Tenia la mirada perdida recordando los viejos tiempos, tiempos cuando Edward me quería, era una idiotez que semejante adonis se fijara en una débil y simple humana. Lagrimas recorrían mis rostro. La ventana reflejaba un sol brillante. Limpie mis lágrimas cuando vi que la puerta se abrió y Carlisle entro a la habitación con una sonrisa, trate de regresarle la sonrisa pero nada salió.

-creo que vas mejorando, quizá dentro de dos días puedas empezar a moverte y la semana que entra empecemos con la recuperación, me han dicho que quieres regresar lo antes posible a Forks.-

-si, eso de faltar un mes al colegio no creo que le agrade a Charlie y eso me afectaría.- la escuela era lo último por lo que me preocupaba en ese instante.

-pues tienes razón, encontraremos la mejor forma de recuperarte lo mas pronto posible. Alice ha visto que Charlie no se preocupa porque sabe que es para tu bien. Pero René quiere venir a verte. Aun no lo ha decidido.-

-supongo que entonces tenemos tiempo. Mi madre es muy distraída.-bromee

-contamos con eso, necesitas algo.-

-comida, no como desde hace creo 48 horas.-

-Oh si, que distraído, Esme te preparo algo de comida, enseguida te la traigo.- salió a velocidad vampiro de la habitación y regreso con una charola plateada y encima de ella varios platos y vasos.

-no sabía que te gustaba así que experimento un poco, espero que te guste, si no te puedo traer algo de algún restaurant.-

-no, como crees, te aseguro que me va a gustar.- tome el primer plato y era algo verde, una crema de… brócoli.

-quieres que me salga.-

-creo que estaré bien.- la sonrisa esta vez si salió, Carlisle me la regreso y abandono la habitación.

La crema no me la termine, pero los otros platillos que Esme me había preparado estuvieron deliciosos. Pase tres días de esa manera, Carlisle o Esme me llevaban la comida tres veces al día, de vez en cuando Carlisle me dejaba caminar un rato por la habitación, un detalle que no había visto es que el cuarto tenía un hermoso balcón, en el cual se veía el precioso jardín. Cada flor había sido cuidadosamente plantada. Y terminaban en un hermoso conjunto de colores.

Hoy por fin empezaría con actividades físicas. Bajaría a almorzar con los Cullen y los Denali. No entendía porque Rosalie quería que bajara a almorzar, ninguno de ellos come. Me bañe como pude y me "arregle". Apenas abrir la puerta ahí estaba Rosalie para ayudarme a bajar los escalones.

-como estas hoy.- me pregunto

-bien, físicamente.-

-quizá la semana que entra puedas ir conmigo de compras.-

-eh…si, quizá.- Rosalie rio un poco por mi respuesta, ya sabía que no me gustaba ir de compras.

El gran comedor me esperaban 8 vampiros, faltaba Alice, Edward y Tanya. Quería preguntar pero mejor me quede callada. Emmett se levanto y acomodo una silla para que yo me sentara ahí. Ya sentados los 10 Carlisle hablo.

-todos estamos contentos de que hayas salido lo menos lastimada de aquel incidente con James.- dijo levantando una copa, en ella no había nada, los demás vampiros hicieron lo mismo.

-gracias por todo lo que han hecho por mí. En recompensa de su gran esfuerzo eh tomado la decisión de permanecer humana.-


espero que les guste este capi, tambien los invito a que lean mi otro fic :P jeje firmen! no saben como me hacen feliz. una cancion para enculzar el ambiente: the cardigans- erase and rewind.

*tC*