Sabía que Edward escucharía las palabras de Rosalie y me preocupaba eso, no quería que nada detuviera nuestro plan, quería estar con él para siempre, aunque eso conllevara nunca tener hijos, podríamos adoptar como Esme. No era tan malo desde mi punto de vista, pero el de Edward siempre era más objetivo y decidido. Terminamos de platicar Alice y Rosalie, pasaron unos escasos dos minutos antes de que Edward entrara a la habitación. Su mirada me decía que no iba a decir nada bueno.

-Rosalie tiene razón Bella, estas renunciando a demasiado por mí, no valgo la pena. Quiero que tengas una vida normal. Quiero que goces todos los beneficios de la vida.- se fue a sentar a una silla que había al lado de la cama.

-no, no quiero tener ningún beneficio si no es contigo, entiéndelo. Yo solo te quiero a ti. No importa no tener hijos, me importa tenerte a mi lado para siempre.- le dije con desesperación, tanta que hasta me enderece para alcanzarlo, pero termine lastimándome el brazo.

-tranquila, solo… es que no quiero que te pierdas de nada solo por querer estar conmigo. Quiero que disfrutes lo que yo nunca podre, como tener hijos.- Edward se había acercado más a mí y me tomo la mano.

-no quiero tener hijos si no son nuestros hijos. Además podemos hacer lo que Esme hizo y adoptar, Edward… te encierras tu mismo en un callejón. Tenemos muchas posibilidades o no pero eso no importa mientras nos tengamos uno al otro.- el ya estaba ahora en la cama mirándome detenidamente. Hizo una mueca como de dolor y se acerco a mí.

-es que siento que si te doy la razón, estoy siendo egoísta. Tanto como no querer que tengas hijos, aunque no fueran míos.- sus labios se movían junto a los míos.

-se egoísta por mí, así como lo estoy siendo yo.- entre nuestros labios no cabía ni el aire, así que paso lo que tenía que pasar. Sus besos me daban descargas eléctricas tan placenteras que me sentí en una burbuja, sola con él.

Algo me decía que iba a ser más que un beso, de estar sentado a un lado mío en la cama, paso a estar encima de mí, yo tenía mis brazos en su cuello y el tenia los suyos en mi espalda. Pero no era tan suertuda como para que terminara lo que empezó. El maldito ruido de las maquinas lo hicieron entrar en razón y poco a poco se controlo y quedo acostado del otro lado de la cama. Solté un gran suspiro y él me voltio a ver.

-aun eres frágil, amor, además que si continuábamos te lastimarían las intravenosas que tienes en tus hermosos brazos. Sin mencionar el posible dolor de tus costillas.-

-hmm.- fue lo único que le conteste, no tenía palabras, ya me había emocionado.

-te prometo que cuando estés convertida no habrá nada que nos pare.- nos empezamos a reír de la palabra que había dicho, después se acerco a mí y me dio un beso muy tierno.

-sonó raro, lo admito. Que tal si te duermes un poco.- se acomodo de una forma en la que yo quede recargada en su duro y cómodo pecho.

-mas te vale que estés aquí cuando despierte eh.- le amenace con la mano

-te lo juro mi vida.- me dio un beso en la mejilla y yo cerré los ojos, mi canción de cuna empezó a arrullarme. Y su aliento acabo siendo la mejor combinación posible.

Caminaba hacia un auto rojo, dentro estaba Jacob, no sé porque él me decía que me subiera y yo lo hacía, pero en cuanto lo hacía Jacob arrancaba y yo miraba hacia tras y veía a Edward pidiéndome que no me fuera. Yo me quería bajar de ese maldito carro rojo. Pero Jacob no me dejaba. No podría decirse que fue un sueño, si no una pesadilla. Desperté sudando, Edward fue al baño y me llevo una toalla para limpiar el sudor.

-estas bien amor.-

-no, tuve una pesadilla.- hasta mi respiración esta exaltada.

-tranquila.-me abrazo.- estás conmigo, nada malo te va a pasar.- yo trate de abrazarle también pero no veía muy bien y los malditos cables no me dejaban. En ese momento entro Carlisle a la habitación y prendió el foco. Que no nos fuera a regañar por estar abrazados, porque ese si sería el colmo.

-siento interrumpirles, pero creo que ya es tiempo de que te quite los cables y las intravenosas.- se acerco a nosotros y empezó a apagar los aparatos. Edward me soltó para que Carlisle pudiera quitar fácilmente todas las sondas.

-gracias.- le dije

-no hay de que. Pero no se sientan tan libres ahora que ya no estorban lo cables.- conforme decía esas palabras me sonroje como jamás lo había hecho.

-buenas noches Carlisle.- le dijo Edward muy serio. Carlisle se le quedo viendo aunque estaba segura que se estaban hablando a velocidad vampiro.

-buenas noches, Bella.- salió del cuarto y cerró la puerta.

Yo me le quede viendo, el claramente entendió el porqué. Solo había una razón por la cual lo veía así y ahora no me podía negar nada, digo, que me podía pasar, un dolorcito en las costillas con tal de estar en el cielo con él. Que importaba.

-no.- dijo finalmente

-porque.- pregunte indignada

-amor, soy chapado a la antigua y a decir la verdad eh hecho cosas que no se deben hacer hasta que estemos casados. Y pasar hasta ese punto es demasiado.- me congelaron esas palabras. Debí de imaginar eso. Edward era del siglo pasado.

-entonces…quieres decir que no va a pasar nada hasta que estemos casados.- pregunte dudando de mis palabras.

-eso mismo, quiero que se cumpla todo como debe de ser.- debía de estar bromeando.

-y entonces cuando nos casamos.- dije sarcásticamente. Pero sabía que él no se lo tomaría de esa forma.

-cuando tú quieras.- dijo firmemente. Yo me quede pensando. Tenía diecisiete años, igual que Edward, no nos podíamos casar, y aunque lo quisiera. Al menos nos tendríamos que esperar hasta que legalmente yo tuviera dieciocho, pero si tenía que inventar una muerte para… era todo muy complicado.

-tranquila, juntos lo arreglaremos. Quieres dormir.- no era mala idea, quizá en la mañana pensara mejor las cosas

-por única vez en la noche coincido contigo. Creo que me voy a dormir.- me acurruque en él y me deje caer en un profundo sueño. Por la mañana tendría mucho que arreglar. Esta vez no soñé nada y de verdad que lo agradecí. Pero la mañana no era muy prometedora, no una vez que me entere que el tal Dimitri nos visitaría para ver cómo iba mi recuperación.

Espero sus reviews, creo que la mejor canción para este capítulo seria river flows in you de yiruma. Esa canción es la mejor para el lullaby que Edward hizo para Bella. Disfrútenlo y nos leemos!

*TC*