Los nervios me comían viva, no sabía bien si esto funcionaria, aunque ayudaba que mis padres fueran igual de despistados que yo e inclusive mas. Edward me llevo al hospital, Alice y Rosalie nos acompañaron. Jasper se quedo con Emmett. Apenas bajamos del coche Esme nos esperaba en la rampa para las ambulancias.
-es hora, tus padres comienzan a desesperarse.- Esme puso su brazo en mi espalada como si me guiara por el hospital.
Edward venía detrás de nosotras, tomado de mi mano. Subimos al segundo piso, al área de cuidados intensivos. No hubo nadie en los pasillos mientras entrabamos.
La habitación me dio escalofríos, no sabía cuánto tiempo estaría ahí, y la idea de pasar una semana en esa habitación me dio nauseas, no es que no fuera bonita, si no porque a mi jamás los hospitales me había gustado. Esme y Edward colocaba intravenosas entre otras cosas, pero nunca sentí un pinchazo, las agujas eran solo superficiales, y estaban pegadas con cinta adhesiva blanca.
-te sientes bien.- me pregunto Edward que seguía tomando mi mano, la cual comenzaba a sudar.
-sss…si.-
-no te preocupes cariño, Edward no te dejara. El se va a quedar contigo, nunca vas a estar sola.- se que Esme se refería a la situación del hospital, pero sus palabras ahora, y para mi representaban una promesa a futuro, una que sería cumplida.
-gracias.- dije antes de que Esme se desvaneciera por la puerta y susurrara y silencioso "de nada".
-tus padres están por entrar, es mejor que sal…-
-no, te vas a quedar aquí conmigo, no quiero decirles esto sin apoyo.- beso mi mano y me sonrió. Tomo asiento en la silla que se encontraba al lado de mi cama.
La puerta se abrió, sentí que mi estomago ardía.
-hija.- dijo la voz quebrada de mi madre sono, y detrás de ella mi padre entro con la mirada en el suelo. Esto sería un poco más difícil de lo q pensaba.
-madre…no tienes porque ponerte así.- le dije mientras le extendía mis brazos.
-deja Bella, es mejor que lo suelte.- dijo Charlie con una voz muy rara, como si tuviera un nudo en la garganta.
-lo siento, se que los deje y no… yo no tuve el valor de comunicarles lo de mi enfermedad una vez que me entere. Pero quiero que sepan que ustedes tres son lo mejor que tendré en mi vida.- mi padre por fin dejo salir las lagrimas que tenia guardadas, era lo mejor.
Edward se sintió incomodo, pues quedaba claro que necesitaba hablar con ellos a solas, por mi no había problema, pero con ellos era otra cosa.
-si me disculpan, creo que los dejare a solas.- mi madre seguía llorando y Charlie le dijo con una media sonrisa que si. Edward salió silenciosamente de la habitación.
-hija, no puedo creer que te este pasando esto, tienes tanto por vivir.- dijo René cuando pudo componerse, se sentó en la silla vacía que dejo Edward y Charlie estaba a su lado, con su mano en el hombro de René.
-mamá, no quiero que estés triste por mí, algún día tendría que pasar. Y no quiero dejarte así, ni a ti papá.-
-René, podrías dejarme a solas con Bella.- mi madre vi medio furica a mi padre, pero después entendió y salió. Charlie ahora tomo el lugar de René.
-no quiero sonar egoísta, pero, es que apenas te tenia conmigo. No es justo, después de que estuvimos alejados 17 años por fin te tenia conmigo y ahora, ahora tú te enfermas.- se limpio las lagrimas y volvió a hablar, me partía el corazón verle así.- así no es como deberían de ser las cosas, yo debía de morir antes a presenciar esto.- me levante, fingiendo esfuerzo y le tome la mano.
-siento lo mismo, pero así es la vida. Tienes que verlo como si me fuera… a la universidad. Eventualmente llegaría un día en que dejaría de vivir en tu casa y comenzaría una vida. Sabes que te quiero mucho.- tomo mi mano y se la acerco a su mejilla.
-eres mi pequeña, mi única hija. Y es que todavía no me hago a la idea de que ya eres una jovencita, con un novio…excepcional. Ese chico te quiere, y sé que también sufrirá.-
-lo sé papá, por eso te lo encargo, Edward es muy sensible. Y otra cosa, de nadie es la culpa de que esto pase. Lo que más me duele es dejarte solo, René tiene a Phil, pero tú, tu solo me tienes a mí, y me siento mal por dejarte…-
-espera…nosotros estamos actuando mal. Deberíamos hacer esto más fácil para ti. Sé que piensas que me dejas solo, pero no, tengo a toda la comandancia, a Billy Black, a los Clearwater. No estoy solo. Hija no te preocupes por mí, estaré bien.- se paro y beso mi frente, con su dedo seco las lagrimas traicioneras que escaparon.
-te amo, papá.- me abrazo como pudo y lloro.
