Dejen review. La canción que es perfecta para el capitulo es romance de apocalyptica. Escúchenla mientras leen.
-Bella, tu madre me comentaba que, ella quería que vieras otros médicos u otras medidas para prolongar tu vida.- la mirada de Carlisle no me gustaba, mostraba preocupación.
-si, lo sé, pero yo ya le dije que tú ya hiciste todo lo humanamente posible para ayudarme y aun así quiere…seguir intentando.-
-pero…hija, es mi deber de madre, dar todo porque tu vivas.-
-y si yo ya no quiero vivir.-
A Carlisle no le gusto como se estaba tornando la conversación y tuvo que intervenir.
-René, no alteres a Bella. Mira, tú plan o idea es buena y como padre te entiendo, pero lo que tú vas a hacer tiene un solo nombre y no creo que te guste.-
-de que se trata Carlisle.- pregunto mi madre
-el tiempo de vida de Bella es de un mes a lo máximo, mínimo dos semanas. Si llegaras a conseguir una forma de alargar su vida, también alargarías su dolor. Y el dolor por el que ella pasa es muy fuerte, así que tendrías a tu hija unas cuantas semanas más, pero totalmente drogada, porque el dolor era devastador. Y eso René, a eso se le llama distanasia.-
-mamá, se que te cuesta dejarme ir, pero lo tienes que hacer.-
Sus ojos se llenaron de lágrimas y como niña chiquita salió corriendo de la habitación.
-no te preocupes, es Jasper quien la puso así, tenía que salir porque la maquina se desprogramo.- Carlisle se acerco a la maquina y apretó varios botones. Alice entro bailando a la habitación.
-mañana nos vamos a Forks. Ahí estarás en nuestra casa.- dijo Alice divertida
- y mi mama lo va a aceptar.-
-si…después de la plática que van a tener tus padres Edward y tu.- su comentario me asusto
-de que vamos a hablar.- pregunte
-es sorpresa. Solo un consejo. Acepta el regalo de Edward, es muy importante para el.-
-aja.- dije dándole el avión.
Carlisle se rio por mi respuesta y salió de la habitación al igual que Alice. Edward entro sonriéndome. Le pregunte de que iba a hablar con mis padres, pero no me dijo nada. Siguió acostado a mi lado un par de horas hasta que llego la hora de comer. Alice llego con el carrito y varios platillos. Mientras comía, Alice y Edward hablaban de todo y de nada el mismo tiempo. Cuando termine Alice recogió todo y salió. Edward se paró de la cama y se sentó en la silla. La puerta se abrió y mis padres entraron. Pude notar que Edward estaba ligeramente nervioso.
-bueno Edward, aquí estamos como pediste.- dijo Charlie
-si, gracias… bueno, yo quería hacer esto dentro de un par de años, pero a como las cosas se dieron, creo que es mejor ahora.- mis padres lo miraban con el mismo desconcierto que yo.
-sigue, chico.- dijo Charlie
-como ya sabrán, Bella y yo somos….novios (mis padres asintieron) y queda más que claro que la amo. Así que vengo ante ustedes a pedirles algo que es importante para los cuatro.- maldito, alargaba tanto todo.
-dinos.- exigí, a lo que el respondió con una sonrisa. Se giro hacia mis padres y después hacia mí, para luego volver hacia mis padres.
-Charlie, René, vengo a pedir la mano de Bella.- sus palabras me helaron hasta los huesos. Y lo mismo pasó con mis padres.
-co…co…como dices, muchacho.-
-creo que es bastante claro, lo que pide Charlie.- René tenía una sonrisa dibujada.
-si…tienes mi bendición.- dijo Charlie mirándome
-y la mía Edward.- Edward sonrió y giro hacia mí, se incoó y tomo mi mano.
- Isabella Marie Swan, me harías el honor de ser mi esposa.- sus ojos brillaban, llenos de esperanza.
-siiii.- no podía creer con que emoción lo dije. Ni mis padres lo podían creer.
Edward antes de abrazarme saco de su bolsillo una cajita de terciopelo negro. La abrió lentamente, y dejo ver la hermosa sortija de compromiso.
-era de mi madre.- dijo muy bajito Edward, al tiempo que la colocaba en mi dedo corazón.
-te amo.- le dije apenas el anillo se acomodo en mi dedo. El se enderezo y me abrazo, dándome un beso inocente en los labios.
-y cuando se hará.- pregunto René.
-cuando Carlisle lo autorice.- contesto Edward aun mirándome fijamente. Me sentía feliz, y algo me decía que mis padres también, el que les pidiera su permiso me sobrecogió. Mis padres mostraban en sus ojos un brillo, aunque más bien eran las lágrimas que estaban tratando de retener.
Bueno, esta historia ya va a la mitad, para los que no lo han notado, crepúsculo y luna nueva ya pasaron, sigue eclipse y amanecer. Prepárense, lo bueno comienza. Dejen su review. Y Jacob pronto hará acto de presencia.
