No era que no quisiera organizar la boda, sino que simplemente era demasiado. Tenía que ver que mantel combinaba con un vestido que no había visto y aparte lidiar con la batalla que se aproximaba.

Jamás me imagine que de esa forma organizaría mi boda, de hecho jamás me imagine organizando mi boda. Era algo muy banal para mí. Y eme aquí, con la reina de roma (mi madre) en primera fila para organizar la boda. Menos cuando era ella quien me hizo pensar en nunca casarme. Cuando era ella la que siempre hablaba del matrimonio adolecente como un error tremendo.

Y ahora está aquí, de lo más feliz a mi lado organizando mi boda. Quizás tenía que ver con mi futura "muerte".

-hija, entonces, te parece que el mantel sea así.- dijo mi madre preguntándome por enésima vez sobre otro combinación.

-mamá, ya te he dicho que no sé como es el vestido, mejor pregúntale a Alice, yo solo me dedico a ver si me gusta o no.- le dije en tono amable.

-está bien iré yo con ella.- mi madre se levanto y mejo sola en la sala de los Cullen.

Edward y Carlisle había ido a la reserva para ver que era lo que lograban, yo por mi parte estaba nerviosa, Emmett se había quedado a "cuidarme" pero lo único que hacía era hablar por teléfono de manera sucia con Rosalie, quien por cierto había ido a Port Ángeles con mi padre por comida.

Aparte de Emmett estaba Esme y Alice, ambas estaban arriba haciendo, no sé que. Pero mi madre fue unírseles, porque ya no bajo.

-Emmett puedes hablarle a tu hermano.- le dije caminado a la sala. El sol entraba terriblemente por el vitral.

-seguro.- quizás por eso Emmett se mantenía en la orilla del sillón y no se movía de ahí para nada.

Tomo su celular y marco, espero cinco segundos y después colgó.

-que paso.- pregunte indignada

-hay problemas Bella.-

-que clase de problemas.-

-al parecer la batalla ya comenzó.- dijo Emmett parándose.

Me quede parada, congelada, no podía ni respirar. Solo me imaginaba una y otra vez como Jane infligía dolor a Edward. No quería que nada malo le pasara.

-Emmett…tienes que ir con ellos.- indique apenas pude hablar.

-Edward me dijo que me quedara aquí a protegerte.-

-a mi…de que. Él es el que te necesita. No yo.-

-gracias. Además que le puedo decir a tu madre.-

-pues…espera. Nadie vendrá a atacarnos estando aquí mi madre y Charlie.-

-no estés tan segura de eso.- dijo Jacob entrando a la sala.

-que haces aquí.-

-es que no voy a dejar que te cases con él y mucho menso que te convierta en uno de ellos.- dijo Jake con los puños cerrados, en sus ojos se veía la ira que retenía.

-pero…- no pude decir más. Emmett me aventó al piso y Jake salió por el vitral, quebrándolo completamente. Emmett le siguió.

Algunos desgraciadamente volaron demasiado lejos. Uno me corto la pierna y otro el brazo, muy cercas de la vena. Alice y Esme no tardaron en aparecer.

-Esme llévate a Bella y a René.- dijo Alice corriendo detrás de Emmett.

Apenas pude ver a mi madre bajar las escaleras antes de que me desmayara.

Sentí que había estado dormida por una eternidad. Que había pasado por Edward. ¿Qué había hecho Jake con Emmett? O al revés. Pero lo más importante era ¿Dónde y cómo estaba Edward? abrí mis débiles ojos y me encontré en un cuarto, demasiado familiar para mí. Estaba de nuevo en el hospital. Había una sombra café que no lograba ver bien. Mis ojos debían de tener lagañas.

Iba a alzar mis manos para limpiarme cuando note que tenía un suero en la mano derecha y en la otra tenia una de esas cosas que ponen en tu dedo para tomarte el pulso y los latidos.

-no te muevas.- me dijo una voz rasposa.

-ja…Jane.- pregunte débil.

-si…creo que lo mejor es que te repongas de tus cortaditas. Porque tenemos mucho que hacer. Tu boda de ha adelantado para hoy por la noche y desgraciadamente mañana al medio día, Empezaremos el nuevo plan.- algo no iba bien, no por la boda, Jane me hablaba de buena forma.

-que paso.-

-ayer tus estúpidos perros por los que tanto abogaste nos tendieron una trampa y por poco perdemos…afortunadamente teníamos a Jasper de nuestro lado, y con él y Alice lo sobrellevamos.-

-Edward, está bien.-

-claro, no es humano como tú, que le podría pasar.-

-no…no sé, solo…entonces está bien. (Asintió). En donde esta.-

-fue por tu ropa. Tus padres ya están en la casa esperando a que llegues. Carlisle esta aquí afuera, igual que Jasper y Alice. Emmett y Rosalie junto con Alec cuidan de tu familia.-

Me sentí aliviada al saber que Edward estaba bien, y mi familia tenia quien cuidara de ellos.

-y Jacob.-

-quedo muy mal herido ayer, al igual que toda su chuchería.- me arrepentí tanto de haberme puesto de su lado.

En ese instante Edward entro con una bolsa. Jane salió inmediatamente.

-mi vida.- me dijo dejando caer la bolsa en el suelo y corriendo a abrazarme.

-Edward, mi amor, como estas.-

-¿yo?, mal. Siempre que tú estés en un hospital por mi culpa estaré mal.-

-y ahora porque es tu culpa, tú ni estabas ahí…-

-por eso. Yo debía de estar ahí. Pero todo está arreglado mi vida. Convencí de que Charlie invitara a varios de sus amigos de la comisaria y ellos nos ayudaran a tener una boda tranquila. Además le explique que unos lobos habían entrado a la casa y que Jacob había hecho que te cayeras en los vidrios. Así tu padre no lo va a querer a volver ver.-

Hablo y dijo todo tan rápido que apenas le entendí. Pero si capte bien el plan.

-después de la boda que haremos.-

-Jacob quiere volver a atacar. Lo hará mañana por el medio día. Entonces él me atacara a mi (esa es la versión que escucharan tus padres). Y moriré. Tú unas tres horas después lo harás, pero será por todo lo que paso ayer. De esta forma mi familia sale limpia y Charlie se mantendrá alejado de la reserva.-

-me parece bien.- dije fingiendo una sonrisa.

Se acerco a mí y me beso.

-sentí que te perdía cuando te vi en los brazos de Esme desangrándote.- me abrazo mas fuerte

-pero solo fueron dos cortaditas.-

-mi vida, llegaste aquí y te tuvieron que poner sangre, venia casi seca.-

-Edward, no te culpes de esto. No estabas ahí porque querías protegerme.-

-cambiemos de tema, de seguro jane ya te dijo lo de la boda.-

-si, cuanto falta.-

-apenas son las 8 de la mañana. Tenemos bastante tiempo. Y me tome la libertad de invitar a Ángela Weber. Pues su padre es quien oficiara la boda.-

-me parece genial.-

-bueno, entonces que te parece si te dejo para que te cambies.-

-no puedo, tengo vendada la mando y la pierna me duele.- lo dijo muy tristemente, a ver si a si se compadecía de mí y me ayudaba.

-Isabella no estarás insinuando que quieres que te vea…-

-desnuda no. Porque según yo tengo el sostén y calzones ¿no?.-

-si.-

-entonces.-

-está bien.- no dijo mas y fue por la bolsa que había dejado en el suelo. Saco la playera y el pans.

-si te lastimo me dices.- dijo no muy seguro de lo que haría.

-sip.-

Tomo primero el pantalón. Yo por mi parte me descobije y recordé mis ataduras.

-oh, lo siento.- dijo un poco nervioso.

Me quito cuidadosamente el aparato que contaba mis latidos y pulso y después me quito el suero. Ahora si, me levante la bata y deje que me pusiera el pantalón, empezó muy lento por los pies, más que por otra cosa, lo hacía por cuidado. Llego a donde tenía la herida, sus dos manos se enfocaron en subir el pantalón en esa parte, no sé cómo, pero no rozo el pantalón en mi piel. Una vez que termino de subirlo antes de la cadera, tuve que pararme y subir más la bata. Volteo la cara para no ver mi ropa interior y término de subirlo y abrocharlo. Me quise reír por la actitud de Edward, pero resistiría esto un par de horas. Después de todo, para media noche ya podríamos consumar nuestro matrimonio.

-necesito ayuda para quitarme la bata.-

-seguro.- dijo estirando sus brazos y con ellos la bata.

Otra vez lo hizo con tanto cuidado en el brazo que no lo sentí. Ahora no tardo en tomar la blusa y empezar a bajarla por mi cabeza. Me tomo el brazo y no sé cómo me lo metió por el agujero de la blusa y no me dolió. En menos de dos minutos Edward me había vestido.

-mi amor, eres muy bueno vistiéndome, a ver que tanto lo eres desvistiéndome en la noche.- le dije en tono sarcástico.

-hmm…ya lo comprobaras.- me dijo dándome un pequeño e inocente beso en los labios

En ese instante entro Carlisle. Nos dedico una sonrisa aprobatoria y luego hablo.

-vámonos, necesito que desayunes y Alice te tiene que "preparar" para la gran noche.-

-claro.- dije con el mayor de los entusiasmos. Edward me abrazo y así caminamos hasta el coche de Carlisle.

Durante el viaje no se hablo, quería preguntar por Emmett y Alice… ¡por mi madre! Pero si hubiera pasado algo me hubieran dicho…o no.

Aquí esta el nuevo capi, espero sus reviews. Y gracias por los que me han dejado : ) nos leemos pronto!

Besos!