Cuando termino mi primer baile con Edward, siguió el tradicional baile padre e hija. Cuando acorde ya había bailado casi con todos los invitados.
Mi boda fue bastante tradicional. Lo que cualquier chica quisiera, Edward y yo partimos el pastel y el tuvo que simular tragarlo, pero lo que se gano el momento de oro de la noche fue cuando Edward me quito el ligero, Emmett gritaba como borracho, creo que él era el más emocionado.
Todo el mundo sabe que yo no tengo habilidades para bailar, Alice nos hizo bailar una canción, que era una de sus favoritas. Y lo hicimos, era algo vieja. Lo sabía por el ritmo. La disfrute mucho, Edward me hacía de una forma que nadie más podría y con esa canción que era tan…no sé cómo llamarla. Quizás sensual sea adecuado. Todo iba tan bien esta que acabo la canción y Edward se tenso.
-que pasa.- pregunte preocupada.
-es Jacob, quiere hablar contigo.-
-pero no tengo nada de que hablar con el.-le dije
-ve, no quiero que la chuchería se meta aquí y les haga daño a tus padres o a tus amigos.-
-está bien, ya que.- le dije dándole un beso y me acompaño a donde Jake.
Jacob estaba detrás de unos árboles, como a diez metros de donde estaba la recepción.
-que haces aquí.- le dije en tono arrogante.
-quería hablar contigo. No quería que te fueras enojada.-
-enojada es poco, gracias a ti y tus estupideces me has quitado una semana de convivir con mi familia y eso Jake no te lo perdonare jamás. Espero que estés contento con lo que provocaste. Solo te digo una cosa, espero nunca volverte a ver.- le dije muy dura, y me dolía decírselo así, pero era lo mejor.
-Bella no sabía lo que hacía, te juro que me arrepiento…-
-eso no sirve de nada Jake, lo hecho hecho esta, cometiste un error y ya no se puede enmendar.- mi agarre con Edward lo apreté aun mas.
-espero que algún día me puedas perdonar.-
-quizás. Ahora te pido de favor que abandones mi boda.- no dijo nada y salió de ahí.
-fue algo…fuerte lo que acabas de hacer.- me dijo Edward acercándome a él, como un abrazo.
-lo sé, pero él así lo quiso, de otra forma no hubiera hecho nada de lo que me hizo.- me acerque más a él y me beso la frente.
Regresamos a la pista, pero Alice hizo una de sus travesuras.
-por favor denle un fuerte aplauso a los novios que van a bailar su ultimo baile de la noche.- apenas comenzó a hablar Alice una fuerte luz se poso en nosotros y tuvimos que sonreír.
-me concedes nuestro último baile.- dijo parándose enfrente de mí. Y como negarme cuando me regalaba la mejor de sus sonrisas.
-pero por supuesto.- le dije dándole la mano.
Y comenzó aquella rítmica canción.
La cual adivine el porqué de esa canción en particular.
You can dance-every dance with the guy
Who gives you the eye, let him hold you tight
You can smile-every smile for the man
Who held your hand neath the pale moon light
But don´t forget who´s takin´ you home
And in whose arms you´re gonna be
So darlin´ save the last dance for me
Oh I know that the musics fine
Like sparklin´ wine, go and have your fun
Laugh and sing,but while we´re apart
Don´t give your heart to anyone
But don´t forget who´s takin´ you home
And in whose arms you´re gonna be
So darlin´ save the last dance for me
Baby don´t you know I love you so
Can´t you feel it when we touch
I will never never let you go
I love you oh so much
You can dance,go and carry on
Till the night is gone
And it´s time to go
If he asks if you´re all alone
Can he take you home, you must tell him no
´Cause don´t forget who´s taking you home
And in whose arms you´re gonna be
So darling,save the last dance for me
´Cause don´t forget who´s taking you home
And in whose arms you´re gonna be
So darling, save the last dance for me
Save the last dance for me.
Seria porque sabía que era la última vez que iba a bailar con Edward siendo humana con mis padres y amigos de espectadores o no sé por qué, pero de verdad que me solté para bailar con Edward, como quien dice sentí el ritmo de la canción. La cena duro más de lo que Alice vio, pues yo quise pasar más tiempo con mis amigos y mi familia, claro está que no solté para nada a Edward. Tuve el día de mi vida. Mi vida, esta noche llegaba a su final.
-estas bien hija.- me pregunto René
-como no estarlo madre, es la noche de mi vida, los tengo a ustedes y por fin Edward es mío. No hay nada que se pueda pedir. Soy feliz mamá.- le dije abrazándola.
-lo mismo digo. Hay algo que no te he dicho. Phil y yo ya no estamos juntos, pero creo que Charlie y yo tenemos una nueva oportunidad.- llore. Llore como magdalena cuando dijo eso. No podía irme más feliz, dejaba a mis padres juntos. Al menos ya se tenían uno al otro. Y ahora que lo pienso nunca note la ausencia de Phil todo este tiempo. A él también le extrañare. Era un buen amigo.
-pero quedaron bien.- pregunte limpiándome las lagrimas.
-claro, aun somos amigos. Es solo que el necesitaba estar mucho tiempo lejos y más libertad y yo a mi edad necesitaba alguien conmigo todo el tiempo. Supongo que fue lo mejor.- Charlie no llego en llegar.
-supongo que ya le dijiste.- no podía creer lo que veía, la abrazaba por detrás.
-si y…
-y estoy feliz por ustedes.- dije todavía limpiándome las lagrimas.
-y nosotros por ti.- dijeron en unisolo y todos reímos.
-mi vida te estaba buscando.- dijo Edward llegando por un lado.
-ya es hora de irnos, estoy cansada.- me abrazo y se despidió de mis padres, lo mismo que yo.
-sabes, esto no podría haber ido mejor. Lo único fue el tiempo, pero me has hecho inmensamente feliz.- le dije besándolo, mientras caminábamos a la casa.
-y tú me haces feliz a cada instante que estás conmigo.- me colgué de sus hombros para prolongar esta vez más el beso.
Pero el muy astutamente me cargo y me llevo a su habitación. Lucíamos como recién casados y por fin el momento que tanto había esperado durante tanto tiempo por fin pasaría.
-te amo.- me dijo entrando a su habitación.
-y yo te amo a ti.-
No supe cómo fue que abrió la puerta y la cerro apenas entramos. Me deposito en la cama y comenzó a quitarse la corbata.
-espera. Tus padres donde están.-
-apenas se vaya el último de los invitados, Emmett, Jasper y Alice se irán a cazar, Rosalie, Esme y Carlisle se quedaran cercas para vigilar la zona. Pero lo suficientemente lejos para que no escuchen nada de nada.- me dijo con una picara sonrisa. Entonces siguió desatándose la corbata.
-espera.- le volví a decir.
-que pasa.- pregunto alarmado.
-yo quiero hacerlo.- le dije parándome e inclinándome hacia él.
Desate la corbata y se la quite lentamente del cuello, después le empecé a desabotonar la camina. Hasta que quedo en camiseta. Felizmente se la quite también. Ahora empezaba lo interesante. Comencé por el cinturón, después el botón del pantalón y el cierre. Edward junto sus manos con las mis y ambos bajamos el pantalón por sus piernas. Y quedo en bóxers.
-ahora es mi turno.- dijo divertido.
Me pare y me quede quieta tal como él lo hizo, lo dejaría que hiciera su trabajo.
Me giro suavemente para quedar a espaldas de el. Sentí como empezó a bajar el cierre del vestido. Lo bajo lentamente por mi espalda y luego por el resto del cuerpo. Después me quito el corsee que iba incluido el brasear. Con eso a cada botón que desabotonaba me daba un pequeño beso en la espalda, haciéndome gemir.
Ahora los dos teníamos lo mismo de prendas solo el calzón.
-quieres que me gire.- pregunte apenas termino
-tú que crees…eso si tú quieres.-
-me hace daño cada minuto que espero.- le dije volteando a donde él me esperaba completamente desnudo.
Si había visto a hombres desnudos, y esa parte de su anatomía también, pero todo él no era algo que tuviera un hombre, si no un dios griego. Tanto que hasta me dio pena mi pobre cuerpo.
-mi vida, eres perfecta.- dijo juntándome a él, pude sentir, todo su cuerpo.
Eso verdaderamente me ayudo, pues con semejante adonis…bueno.
Sus manos empezaron a juguetear por mi cuerpo, lo mismo que las mías y entre besos muy apasionados nos echamos a la cama.
La noche se me hizo tan corta, el tiempo que pasamos Edward y yo siendo uno solo no fue el suficiente, pues yo tenía que descansar. Pero aun así había pasado la noche más maravillosa de mi vida. Y cuando desperté Edward esta a mi lado mirándome, era como vivir en un sueño.
-buenos días.- me dijo dándome un beso en los labios.
-espero que hayas descansado.- me dijo muy provocativo.
-vaya que si.- le dije pasando mis brazos por su cuello.
-que bien, porque hoy será un día muy largo, amor.-
-lo sé.- me acerque a él y le di un beso, me deje caer de nuevo en la cama.
-te traje el desayuno, espero que no te moleste.- me dijo girándose y dándome una gran charola.
Me enderece para comenzar a comer, cuando me di cuenta que estaba completamente desnuda.
-creo que deberías de ponerte algo, mi vida. No quiero que te vayas a refriar.- me dijo dándome una bata, bueno más bien poniéndome la bata.
- y que lo que vamos a hacer exactamente hoy.- pregunte dándole una mordida al melón.
-Jacob no tarda en venir para pelear, lo mejor es que yo me vaya y tú te quedes aquí con Alice y Esme. Después de la lucha, Carlisle se encargara de llevar mi cuerpo a la morgue, a medio día tu iras por él y te dará un paro cardiaco. Saldremos juntos del hospital en un auto que Alice rento. Emmett y Rosalie se irán con nosotros, pues todo el pueblo tiene entendido que se fueron anoche a Londres. Carlisle y Esme por ser mis padres se tienen que quedar mi funeral, lo mismo que Jasper y Alice, además que también tendrán que ir al tuyo. –
- y después que haremos, a donde iremos.-
-a mi casa. Por cierto, Alec se queda con mis padres, Jane viene con nosotros.- dijo no muy contento, en cuanto a jane con nosotros.
-ok.- dije y seguí comiendo.
-después de esto, por fin serás mi chica, todo el tiempo. Mi esposa. Que genial y hermoso se escucha eso.- me dijo besándome.
-si, lo es.- dije reafirmando.
Termine de almorzar y Alice entro a la habitación. Su cara no ayudaba mucho, pues no lucia muy feliz.
-lo siento chicos, pero es hora de que Edward se vaya.-
-nos vemos en tres horas, amor.- lo dijo tan seguro, que me hizo sentir menos nerviosa.
-tres horas, Edward.-
-te amo.- me beso y empezó a caminar hacia la puerta.
-yo también te amo.- me dedico una hermosa sonrisa y salió.
-espero que disfrutaran su noche de bodas.- me pregunto sentándose a mi lado, pero seguí con la misma cara.
-que pasa Alice, noto algo en tu cara.-
-es que, el olor humano a…eso. No es muy agradable, no te dire que es asqueroso, solo que no es de mi agrado, perdón por la cara.-
-está bien, entonces es solo por el olor, no es porque algo malo vaya a pasar en la batalla.-
-tengo un poco de preocupación por ti, anoche desapareciste de mi plano. No sé porque, pero fue durante tu noche de bosa, pero cuando volví a checar en la mañana seguías con Edward feliz en su casa, pero había un borrón que los rodeaba, una sombra.-
-quizás es por el tiempo, aun Edward no sabe con exactitud cuando me va a convertir.-
-si, quizás sea eso.- dijo mas feliz.
-y que voy a hacer por mientras.-
-visitar a tus padres.- Alice se paro y corrió por ropa al closet, pues estos días ella había ido casi por todas mis cosas a mi casa.
Me vestí y Alice junto con Esme me acompañaron a la casa de mis padres. Aun no podía creer que ahora René fuera a vivir con Charlie. Me parecía irreal.
Cuando llegamos mis padres recién se había levantado. Por mi parte, debía de lucir débil, así que Esme me llevaba agarrada de un brazo y Alice por la cadera.
-hija, estas bien.- pregunto René preocupada.
-mejor que nunca mamá.- mi voz sono débil, justo como necesitaba.
-todo el evento de ayer la desgasto un poco, pero nada que no se pueda reponer en unos días.- dijo Esme restándole importancia.
-todo valió la pena.- dijo Charlie.
-si.- respondí, en ese instante sentí un retorcijón en el estomago y un gemido de dolor salió involuntaria de mi garganta.
-que tienes.- respondió Charlie.
-a de ser por la enfermedad.- le dije
Mis padres junto Esme y Alice, siguieron hablando de lo bien que había resultado la boda. Entre otras cosas, por mi parte yo solo pensaba en cómo le estaría yendo a Edward en la lucha.
-bueno, mañana nos vemos.- dijeron mis padres. Quise llorar al saber que jamás regresaría.
-los amo. Y gracias por todo…-quería decir algo mas, pero sabía que si continuaba ellos sospecharían. Entonces me quede callada y los recordé, juntos en el recibidor.
-y nosotros a ti Bella.- dijo Charlie. Los abrace y deje que Alice y Esme tomaran mis brazos.
Regresamos a la mansión y Edward ya estaba ahí. Corrí hacia él. Lo había extrañado, pero aun mas, había estado preocupada por el todo el tiempo.
-que paso.- le pregunte
-nada, vencimos a la manada y accedieron a dejarme convertirte. Podemos regresar si queremos. Si tú quieres.- rectifico.
-creo que no.- si veía cualquier cosa, por insignificante que fuera, recordaría a mis padres, y me dolería mas el no poder llegar a su casa y saludarlos.
-pero estamos en paz con ellos.- me dijo sonriente.
- y ahora.- pregunte
-me voy al hospital con Carlisle. Ahí te veo amor.- me dijo besándome.
-pero yo que voy a hacer.- pregunte
-solo tendrás que desmayarte. Después Carlisle y Alice aran el resto.-
-nos vemos en un rato.- le dije soltando su mano.
-máximo media hora.- me dijo sonriendo.
Alice subió y me hizo mi maleta y la de Edward, las acomodo en la cajuela del coche que había rentado. Había demasiadas cajas en la sala. No sabía a que venía esto. Peor no pregunte, solo deje que mi estomago renegara y me quede con la mirada fija en el vitral nuevo.
-estas bien.- me pregunto Esme
-supongo que si.-
-lo que estas a punto de hacer, probablemente es lo mas difícil que tengas que hacer en tu vida.-
-lo sé, pero lo quiero hacer.- dije muy seguro, pues de verdad lo quería hacer y lo haría.
-sé que mi hijo y tu serán muy felices. Ya es hora.- me dio un beso en la frente y el teléfono de la casa sono.
-ya vamos para allá.- contesto Esme y colgó.
Instintivamente me pare y seguí a Alice, que caminaba al auto.
Todo paso tan rápido, no me di cuenta que todo había acabado hasta que Edward me pregunto preocupado si está bien. Solo asentí y volví a recordar todo lo que acababa de pasar.
"llegue al hospital, mis padres estaba ahí, y casi todos los Cullen. Entonces Carlisle salió del cuarto que decía: anfiteatro. Y sabía que ahí debía de estar Edward. Esto me hizo temblar.
-Esme, como te dije en el teléfono…-Esme empezó a sollozar. Ya que no podía llorar, Carlisle la abrazo y se la llevo a otro cuarto. Yo solo empecé a llorar y mis padres corrieron a abrazarme.
-hija, lo sentimos.- dijo René
-no te preocupes, atrapare a Jacob y a sus amigos.- dijo Charlie lleno de rabia.
-yo…- no pude decir nada mas, ya que de verdad me desmaye, así que cuando los volví a abrir los ojos ya estaba en el auto con Edward"
-que fue lo que pasó.-
-te desmayaste en los brazos de tus padres, Carlisle después de dejar a Esme en un cuarto regreso por ti y empezó todo, como de verdad te desmayaste te tuvo que llevar en una camilla a la habitación que tenía preparada. Ahí cambio los cuerpos, el tuyo lo dejo en una silla de ruedas, y el que se usaría como si fuera el tuyo lo dejo en la cama. Las enfermeras entraron a ayudarle a revivir aquel cuerpo, que tenía casi tres semanas sin vida. Entonces ellas se encargaron de decírselo a tus padres. Lo demás no lo sé porque me vine contigo en cuanto me informaron de tu desmayo.- distinguí un tono de preocupación en su voz.
-estoy bien, quizá fue la emoción del momento. De verdad estoy bien Edward.-
-en cuanto lleguemos te revisare.- me dijo abrazándome. Había olvidado que Edward también había estudiado medicina.
-me parece perfecto.- dije acurrucándome a él.
Dormí un largo tiempo. Desperté y me di cuenta que ya estábamos en el avión de los Vulturi. Edward aun me tenía abrazada. Me sonrió y me dio un beso en la frente.
-en dos horas llegamos a casa.- me dijo muy feliz.
-es genial.- trate de sonar feliz, pero no podía, no cuando pensaba en que mis padres debían de estar en mi funeral.
Sé que había dicho que iba a subir el epilogo, pero quise alargar un poco el fik, por favor dejen sus reviews, y una encuesta y propuesta.
Quisieran leer un lemmon de la noche de bodas?
Quien me ayuda a escribirlo?
Comenten por favor!
