DISCLAIMER: los Jonas Bothers no me pertenecen, solo la trama del fic.

NOVE:


Lizzie`s POV:

Empezamos a charlar con los chicos. Yo no podía despegar mis ojos de Nick y, cuando el me miraba, yo me sonrojaba y miraba hacia otro lado.

Cuando Mel me dijo que iría a controlarse el azúcar me preocupé bastante, estaba un poco pálida. Le pregunté si quería irse a casa. Ella sabía que yo no me molestaría si me contestaba que sí, pero me dijo que no. Igual ella no conduce cuando se siente mal. Dice que es peligroso por si tiene mal la glucosa, ya que podemos tener un accidente.

Cuando mi prima se fue noté como los chicos se dirigían una mirada cómplice. Luego de eso Joe se levantó del sillón en el que estaba y salió tratando de no llamar la atención mientras Kevin y Nick comenzaban a contarnos algunas anécdotas de cuando eran chicos.

Sonreí interiormente y concentré toda mi atención en la historia de los chicos.

Joe`s POV:

Me quedé embobado mirando a la última chica que se presentó, la que se llamaba Melody. Recuerdo que me quedé observándola en una parte de BB GOOD. Fue extrañó, es la primera chica a la que le canto que no se desmaya. No parece ser muy fan. De todos modos quería hablar con ella, averiguar sobre su vida. En fin, conocerla. Pero en privado. Quería ser el único en estar con ella hoy.

Como si me hubiera leído al pensamiento, se levantó del sillón en el que estaba y salió del salón sin despedirse de nadie. Creo que eso significaba que volvería, pero yo quería estar con ella. Miré a mis hermanos pidiéndoles en silencio que me cubrieran. Kevin aceptó asintiendo casi imperceptiblemente con la cabeza.

Salí del cuarto rogando por que nadie se hubiera dado cuenta de que me iba del Meet and Great porque sino iba a tener muchos problemas.

Sonreí cuando la vi entrando en un auto plateado. No era muy grande. Todos lo contrario a mi camioneta. Me acerque lentamente a donde se encontraba ella. Cuando llegue al lugar, estaba el auto con la puerta abierta y ella estaba sentada en el asintió del conductor, a punto de pincharse el dedo con el glucómetro. Eso me dejó un poco impresionado, pero me quedé mirándola expectante.

Dió vuelta la cabeza al llegar al punto del pinchazo, ocasionando que nuestras miradas chocasen. Pude notar que se sorprendió al verme pero no creo que le haya molestado porque luego me ignoró olimpicamente para seguir con lo que estaba. Algo no andaba bien porque al darse vuelta se tambaleó y cayó para atrás. Por suerte pude agarrarla. Se había desmayado.

Con delicadeza, la senté bien en el asiento y agarré el aparato para ver el nivel de azúcar en su sangre. Tenia 130mg es un montón. Busqué en el bolsito que tenía apoyado en el asiento del acompañante pero no había insulina a la vista. No podía dejarla así y esperar a que se despertara porque era posible que no lo hiciera sin ayuda del medicamento. Comencé a desesperarme. Por nada del mundo iba a dejarla morir, pero no sabía dónde encontrar lo que necesitaba, el único que podría tener insulina es Nick, pero aun quedaría el problema de la dosis, ya que tiene que ser exacta. Ahora que recuerdo ella vino con su prima. Ella debe saber cuánto hay que inyectarle.

La tomé en brazos y la lleve corriendo hasta el estadio. En algún momento del trayecto comenzó a convulsionar. Corrí aún más rápido. No me di cuenta de que estaba llorando hasta que llegue al salón en el que mis hermanos estarían con las chicas, ya no veía la manija en la puerta. Como pude la abrí, para encontrarme con 10 pares de ojos sorprendidos. No le presté atención.

-¡Nick! ¡Reacciona! ¡Necesita insulina! ¡Rápido!

Mis gritos finalmente despabilaron a Nick pero alguien le ganó en velocidad. Lizzie corrió llorando hacia donde estaba yo.

-¿S-se… se está convulsionando?- preguntó muy preocupada. Yo sólo pude asentir. Cerró los ojos, creo que para obtener fuerzas y luego gritó- ¿Qué hacen todos aquí? ¿Alguien seria tan amable de llamar una ambulancia?

Kevin abrió su teléfono y comenzó a marcar varios números.

-¿Joe cuánto tiene de glucosa? ¿Nick tienes insulina?

-130- contesté veloz mientras Melody se convulsionaba en mis brazos.

-¡OMG! ¡Hay que acostarla rápido y controlar que no se golpee!

Corrimos hacia el camerino de Nick y él nos abrió la puerta. Recosté a Mel en un sillón mientras que Nick buscaba su kit de diabetes y Lizzie agarraba a Kevin del brazo para adentrarlo en la habitación y cerrarles la puerta en la cara a todas esas chicas celosas.

Nick me dio la jeringa ya preparada para inyectársela y fue a sostenerle la cabeza para que no se lastimara y Kevin seguía hablando con los de emergencias por teléfono. Miré a Lizzie y luego le entregué la jeringa. Ella abrió mucho los ojos.

-Joe… yo n-no… no podré hacerlo- me dijo apenada.

-¿Cómo que no podrás hacerlo?

-No. Le temo a las agujas- explicó-. Por favor, hazlo tú.

¿Qué lo haga yo? Esto ya era demasiado. ¿Qué pasa si lo hago mal? ¿Dónde tengo que inyectarla? Yo no tengo idea de esto. Miré a Mel preocupado. No puedo dejar que le pase algo. Tengo que ayudarla.

-¿Dónde?- la apuré.

-La única vez que la vi hacerlo lo hizo en la panza.

Rápidamente le subí un poco la remera para dejar su estomago al descubierto. Todos la agarraron para que dejara de retorcerse y yo clavé la jeringa en el lugar que indicó Lizzie. No estoy seguro, pero creo que eso la ayudó un poco ya que dejó de retorcerse. Aún no se había despertado pero ya era algo.

Lizzie se tiró al suelo y Nick fue a consolarla. Mientras tanto yo me senté al lado de Melody y le pregunté a Kev:

-¿Cuándo llega la ambulancia?

-15 minutos- dijo sentándose en un banco frente a la cama.

Miré a la chica que yacía recostada en la cama y no pude evitar acariciar su hermoso rostro. Kevin alzó una ceja pero yo lo ignoré por completo. Tomé el pulso en su muñeca, comprobando con alivio que era normal.

-Está mejor- informe- su pulso es normal.

-Joe…- me nombró Lizzie insegura. Una inseguridad que rápidamente se esfumó para pasar a una confianza envidiable- quiero saber exactamente qué le pasó a mi prima.

Yo la comprendí instantáneamente. Si le pasara algo así a alguno de mis hermanos yo querría saber exactamente qué ocurrió.

-Yo salí y vi que ella se dirigía a su auto entonces la seguí, cuando llegue allí se estaba midiendo el azúcar, me vio pero me ignoró y cuando se estaba dando vuelta, supongo que para ver el nivel de la glucosa en la pantalla, se desmayó. El resto ya lo sabes.

-¿No hablaron ni nada?- preguntó ya más calmada y mirándome a los ojos. Negué con la cabeza.

-Iré a ver si llegó la ambulancia- anunció Kevin-. ¿Alguno me acompaña?

Se fueron todos, dejándome sólo, esperando a que Mel despierte. Me dolia verla así, tirada en una cama, tan frágil. No sé realmente que es lo que siento por ella. ¿Se puede querer a una persona aún sin conocerla? ¿Por qué me preocupo tanto por alguien a la que vi una sola vez en la vida? ¿Es normal lo que siento?

Sentí como movió un poco la mano que tenía entre las mías. Como un reflejo la estreche más entre las mías. Debía pensar con urgencia en lo que sentía o no por esta chica. Apenas la conozco pero, en 20 minutos, me demostró ser completamente diferente a las demás. Tenía algo mágico, algo especial, que me hacía sentir cómodo. Con ella no era necesario fingir, tenia la seguridad de que ella me aceptaría como soy, sin intentar cambiarme.

Interrumpí mis pensamientos al ver como intentaba abrir los ojos. Movía los parpados insistentemente pero no conseguía abrirlos del todo.

-Shh… tranquila. Estás bien- le aseguré-. Yo voy a cuidarte.

Pareció creerme, ya que dejó de intentarlo. Creo que se durmió. Me quedé sosteniendo su mano hasta que entraron los chicos con la doctora.


Hola chicas!!!!

Siento la enorme demora y haberlas dejado con la intriga en el capitulo anterior. Ahora me pondré a escribir por un buen rato para poder subirles 1 o 2 capitulos (2 en lo posible) de THE BEST GIFT OF THE WORLD. Y supongo que luego leeré todos los fics que sigo ya que estoy atrasadísima con todos :).

Besitos y espero que les guste este capi corto.

Kari