DISCLAIMER: LOS JONAS BROTHERS NO ME PERTENECEN, SOLO JUEGO CON ELLOS EN MI IMAGINACION. TODO LO QUE SUCEDE EN EL FIC ES (COMO ESTA SOBREENTENDIDO POR LA PALABRA "FIC") ES FICción, VALGA LA REDUNDANCIA.
NOVE:
Todos nos dejaron solos rápidamente, ahora era el turno de Joe para hablar. Se sentó en una de las sillas de aquél pasillo y me indicó, con un gesto de la mano, que me sentara a su lado. Estuvimos uno o dos minutos en silencio hasta que él finalmente habló.
-Bueno- comenzó-, supongo que recuerdas hasta el punto en el que te pinchaste el dedo con ese aparato- hizo una pausa esperando a que yo le confirmara su suposición.
Asentí y el bajó la cabeza. ¿Estaba nervioso? Apoyé mi mano sobre la suya, que descansaba sobre su pantalón, para darle fuerzas para continuar.
- Lo que pasa es que luego de eso te desmayaste- levantó su cabeza para mirarte a los ojos-. En ese momento apenas llegué a atraparte para que no cayeras al suelo… me fijé en tu nivel de azúcar y me di cuenta de que era altísimo. Vos seguías desmayada entonces te cargue en brazos para llevarte dentro. Hasta ese momento estaba en lo que se puede llamar tranquilo para la situación, ya que más o menos estoy acostumbrado por Nick- explicó-; pero, cuando te levanté, empezaste a convulsionarte…
Me sorprendí. Eso jamás me pasaba, nunca tuve convulsiones en mi vida.
-No tienes idea del susto que me pegué- dijo angustiado-. Comencé a correr con todas mis fuerzas y lo único que atinaba a hacer era seguir corriendo para buscar a tu prima o a Nick para que alguien me ayudara.
Interrumpí su relato abrazándolo fuertemente.
-No hace falta que sigas- le dije al verlo tan abrumado. No debio haber sido una situacion muy linda.
-Quiero hacerlo- dijo acariciando dulcemente mi cabello para luego continuar con su relato, pero sin soltarme-. Logré llegar hasta donde se encontraban mis hermanos con las chicas. Lizzie se acercó corriendo hasta donde estaba yo para ver que te pasaba. Lo mismo hicieron mis hermanos. Le pedimos a todas las chicas que se fueran a sus casas y fuimos lo más rápido posible al camarín de Nick por insulina. Tu prima no estaba en un muy buen estado para ayudar y hasta puedo mencionarte que estaba abrazada a mi hermanito- dijo con una sonrisa pícara-. Kevin estaba ocupado pidiendo la ambulancia; así que, siguiendo indicaciones, tuve que ser yo el que inyectara la insulina mientras los demás te sostenían para que no te golpearas por las convulsiones.
-Muchísimas gracias, Joe. No sé qué habría hecho si tu no estabas allí. Pero siento haberte hecho pasar tan mal rato- me disculpé.
-No tienes por qué disculparte- me regañó-. Tú no tuviste la culpa. Además lo único que importa es que ya estas bien.
Me regaló una de sus resplandecientes sonrisas mientras yo me soltaba de él.
-Ahora te toca a ti contarme la historia.
-¿Cuál historia?- pregunté sin saber a qué se refería.
-¿Así que eres modelo, no?- siguió preguntando.
Suspiré, lo menos que podía hacer era entretenerlo un rato con esa historia, aunque no me gustara contarle mis cosas a cualquiera. Pero él no era cualquiera. Era especial, lo sabía. No iba a irme con mentiras o a ocultar partes de la historia. Puede que sea un poco dura pero siento que se la puedo contar.
-Te contaré esa historia sólo si tú prometes contarme algo de ti- propuse como contraoferta; al fin y al cabo, yo no sabía nada de él.
-Es un trato- dijo tomando mi mano con delicadeza y sonriendo, a lo que yo solo pude responderle su sonrisa con una aún más grande.
-Nací en Buenos Aires, Argentina. Cuando nací, mis padres todavía seguían juntos y se amaban- empecé dandome cuenta de que él me miraba como si le contara un cuento-. Mi padre es dueño de una editorial y en su empresa necesitaban un bebé recién nacido para unas cuantas fotografías de un libro de maternidad o algo por el estilo. En general es muy difícil conseguir a alguien que te dé a un bebé tan pequeño por el tiempo necesario para unas fotos. Casi siempre los bebés de esa edad son propios o de familiares. Luego de una gran charla, según tengo entendido, mis padres decidieron que yo haría las fotos- Le sonreí a Joe-. Así empezó mi carrera de modelo, que luego siguió con bastante éxito hasta que cumplí los 10- la sonrisa se borró de mi rostro con rapidez. Joseph tomó mi mano como había hecho yo cuando el contaba lo ocurrido hace unas 2 horas atrás-. Cuando llegué a esa edad ya me reconocían por la calle, modelaba para marcas de ropa infantil importantes, aparecía en algunos episodios de series de televisión y esas cosas. Mis amigas siempre querían sentarse conmigo y hacer los trabajos juntas porque, aparte de salir en revistas tenía buenas notas. Típico, ¿no crees?
Sentí como las lágrimas empezaban a acumularse en mis ojos. Pero no lloraría. No todavía. Aspiré aire con fuerza y me obligué a continuar.
-Llegó un tiempo en que estaba… rara, por así decirlo. Tomaba mucha agua, iba demasiado al baño y comenzaron a notárseme los huesos. Las revistas comenzaron a hablar, a especular. Creían que me estaba volviendo anoréxica, que me drogaba, cosas sin sentido. Yo tenía 10 años, por el amor de dios, cómo iba a drogarse una nena de 10 años. La mayoría de las que eran mis amigas comenzaron a alejarse de mí, me insultaban a mis espaldas, me ignoraban. Yo era pequeña, sólo quería jugar, estar con las demás. Ellas eran malas comigo.
-Para- pidió Joe al ver como las saladas lágrimas comenzaban a caer por mis mejillas-. No sigas, te hace daño- dijo acariciando delicadamente mi mejilla con sus dedos.
-Tengo que hacerlo- le dije un poco más calmada-. Necesito sacarlo de adentro... Viendo todo el desastre que se estaba armando, mis padres y la agencia se reunieron para encontrar una forma de solucionarlo. Decidieron que le darían la exclusiva a una revista que ofrecía mucha plata por seguir mi caso desde una perspectiva médica. Luego de un mes más o menos me informaron que no era nada de lo que los medios creían; en vez de eso, lo que tenía era diabetes juvenil del tipo 1.
Joe`s POV:
No puedo creer que haya tenido que pasar por todo esto. Era muy pequeña cuando se enteró y se nota que no le resultó muy fácil lidiar con todo. Parece ser una persona muy fuerte para poder soportar todos los problemas que le trajo su enfermedad.
-Luego de que la revista saliera publicada- continuo narrando su historia-, recibí muchas disculpas por parte de revistas y canales de televisión. El problema es que yo no quería que se disculparan conmigo, yo sólo quería que todo volviera a ser como antes. Quería poder comer un chupetín o un helado sin tener que inyectarme insulina luego.
Aparte de todo eso, hubo otro problema que tuve que superar en ese momento… yo le tenía pánico a las agujas- sonrió tristemente-. Creo que esa fue la parte más difícil, pero luego se hizo rutina y, bueno, finalmente me acostumbre.
Mi mano sostenía la suya en un intento de demostrarle que no estaba sola, que yo estaba con ella.
-Continué con mi carrera como si nada de todo eso hubiera ocurrido. Creo que ese fue mi esfuerzo para que todo volviera a la normalidad pero no puedo olvidarme de que me dí cuenta de quiénes eran mis verdaderas amigas y de quiénes estaban conmigo por interés. No dejé de luchar por mis sueños en ningún momento pero realmente pienso que lo hacia para ocultar todo lo que me pasaba, para demostrar que estaba bien, aunque nadie me exigiera estarlo. Yo queria ser fuerte. En el medio de todo esto mis padres se divorciaron. Dijeron que dos personas no pueden estar juntas si no se aman y que ellos ya no sienten lo mismo que sentían cuando me tuvieron.
Es impresionante que todavía no se haya quebrado frente a mí. Se nota que lo que me está contando no le resulta para nada sencillo ni agradable y que también es algo muy personal para contárselo a cualquiera.
-Mi mamá obtuvo mi custodia y ella pidió un traslado a California en su trabajo. Nos mudamos a Los Ángeles cuando yo tenía 11, ya que mis tíos se habían mudado el año anterior. Mi mamá conoció a Robert, mi padrastro, y tuvieron a Maddie, que como te conté antes va a cumplir 6 años. Yo decidí que no quería volver a pasar por todo lo que pase entonces solo trabajaría cuando estuviera en Argentina.
Eso me sorprendió, aunque la entendía. Ella no quería volver a sufrir todo de nuevo. Pero si era lo que le gustaba hacer no podía dejar de hacerlo por miedo.
-¿Modelar es lo que realmente te gusta?- pregunté para asegurarme. Ella sólo asintió-. Si es lo que quieres realmente yo creo que no deberías dejar de hacer lo que te gusta por miedo de que se repita toda la historia.
-Igualmente no es tan sencillo- se quejó mientras bajaba la mirada-. Mi agencia tiene un contrato de exclusividad, ósea, que para trabajar aquí, debo renunciar a mi trabajo allá, salvo que me consiga otra agencia en la que pueda estar al mismo tiempo que en una aquí o que, simplemente, tenga una sucursal aquí.
-Es complicado pero no imposible… ¿alguna vez estuviste en otra agencia o con otro representante?
Pareció pensarlo por un rato hasta que contestó:
-Hasta los 7 años estuve en la agencia de un señor llamado John. Puedo intentar comunicarme con él pero no sé si lograré mucho.
En eso suena mi celular. Miro la pantalla: Nick.
-Hola bro… ¿qué pasa?
-¿Pueden venir? Ya tardaron como 1 hora y media- se quejó-. A Lizzie la acaba de llamar su mamá y quiere que se vayan a su casa.
-Ya vamos- dije antes de cortar el teléfono y hablarle a Mel-. Ya debemos irnos, dice Nick que llamó tu tía.
Nos levantamos y nos dirigimos al estacionamiento, donde nos esperaban los chicos. Pasé mi brazo por sobre sus hombros para atraerla hacia mí. Ella me sonrió dulcemente, con una sonrisa que provocó que los latidos de mi corazón se volvieran irregulares. Para mi sorpresa, sus cálidos labios se posaron en mi mejilla, dejando una extraña sensación de hormigueo tras ellos.
-Gracias, por todo- dijo mirándome fijamente a los ojos mientras sus mejillas se volvían de un tierno color rosado. No pude evitar el acariciarlas.
-No tienes que agradecerme- le aseguré mientras íbamos hacia el estacionamiento y pensaba en todo lo que había vivido hoy.
HOLA CHICAS!!!!
PERDON POR EL DRAMA (sniff, sniff) PERO SE ME OCURRIÓ QUE SI LOS PERSONAJES TENIAN HISTORIA SERIA MAS INTERESANTE.
POR OTRO LADO ESTOY DEPRE :( ESCUCHEN ESTO, ENSERIO ME DA MUCHA BRONCA:
CANSADA DE ESTAR TODO EL DIA AFUERA, ME TOMO UN TAXI CON MIS PAPAS Y MI HERMANA. SUBIMOS, Y EL TAXISTA EMPIEZA A CONDUCIR A TODA VELOCIDAD 0.0 -TANTO QUE QUISE PONERME EL CINTURON- INTENTO PONERME EL CINTURON PERO FALTA LA COSA NARANJA (NO SE COMO SE LLAMA). LO BUSCO PERO EN VEZ DE ESO, ENCUENTRO 2 PRESERVATIVOS O CONDONES COMO LE QUIERAN LLAMAR (que asco!! no era necesario tener que encontrar eso cuando yo solo queria abrocharme el cinturon). SIN CINTURON PARA EL VIAJE, TRATO DE IGNORAR LA VELOCIDAD PERO EL CONDUCTOR NO SOLO TIENE PROBLEMAS CON LA VELOCIDAD, SINO QUE TAMBIEN CON LOS CINTURONES, SE PASABA LOS SEMAFOROS EN ROJO, ZIGZAGUEABA LOS DEMAS AUTOS, CONDUCIA SOLO CON UNA MANO Y CASI CHOCAMOS!!! POR DIOS QUIEN LE DIO LA MALDITA LICENCIA A ESTE P*LOT#D·? Y ENSIMA, POR MI APURO DE BAJARME DE ESE AUTO, ME OLVIDO LA CARTERA!!! :( SOY UNA TONTA. PERDI TODO!! (mi billetera con $200, unos lentes de sol nuevos como los que usa joe y mi celular!!) NO PUEDO CREER QUE HAYA SIDO TAN TONTA COMO PARA OLVIDARME LA CARTERA. ERA LO UNICO QUE TENIA DE PLATA Y TARDE CASI UN AÑO EN TENER EL CELU QUE TENIA Y ENSIMA LLAMO Y NO ME CONTESTA NADIE. JURO QUE ME VOY A MORIR. VAN A PASAR SIGLOS HASTA QUE PUEDA COMPRARME UN TELEFONO NUEVO. QUIERO LLORAR
PERO BUENO...
LA PARTE BUENA DE ESTO ES QUE ANTES DE PERDER LA CARTERA HABIA IDO A MUSIMUNDO ASI QUE TENGO EL DVD DE CAMP ROCK (QUE NO LO TENIA NI YO SE POR QUE) Y UN CD DE GREEN DAY. Y EL SABADO PASADO ME COMPRE "WHO I AM" ES GENIAL.
NO SE... ESPERO QUE ME DEJEN MUCHOS REVIEWS ASI ME ALEGRAN UN POCO...
BESOS
KARI
