Los chicos salieron de la casa de Henry muy entusiasmados. Takato dijo que, como había interrumpido su cita con Juri, debía ir a su casa a visitarla, así que se despidió de ellos. Henry se quedó en su casa, diciendo que no tenía muchos ánimos de salir y que debía cuidar a Suzie.
Eso dejaba solos a Rika y a Ryo, quienes extrañaban estar a solas un rato..
Salieron a pasear por el parque. Se detuvieron ante un gran árbol de Sakura y se recostaron en el pasto.
- Creí que nunca más tendríamos una aventura en el digimundo.. Jaja, ya casi estaba tan deprimido como cuando nuestros digimons se fueron por el portal – Dijo Ryo sentándose en el césped
- Y ahora estás tan alegre como cuando regresaron por la puerta de la casa de Guilmon – Le dijo Rika, sonriendo levemente e incorporándose para sentarse también, tomándose las rodillas con las manos
- Es que.. No sé que haría sin el digimundo.. Sin Cyberdramon.. Ahora está con Renamon, ¿verdad?
- Sí, Renamon no dejará que se pase de listo – Decía Rika con media sonrisa, moviendo juguetonamente los pies
Se quedaron callados un rato y luego se miraron y Ryo tomó la mejilla de Rika delicadamente
- ¿Sabes? Eres muy bonita, Rika.. – Le dijo y luego le dio un tierno beso en la mejilla
Rika se sonrojó un poco y le dedicó una dulce sonrisa. Ambos volvieron a recostarse en el pasto, viendo las nubes pasar y hablando de cosas triviales.. Pero lo importante en ese momento para ellos, es que estaban juntos..
Takato se dirigió presuroso hacía la casa de Juri, con Guilmon corriendo tras él. Cuando llegó, Juri estaba esperándolo en la entrada. Saludó a sus padres y se dirigió con ella al patio, dónde había una galería con un gran sofá con muchos almohadones
Juri contemplaba el huevo de Leomon, casi como esperando que surgiera un pequeño Popomon bebé en cualquier momento. Takato sólo miraba a Juri con mucha ternura, mientras Guilmon jugaba con Calumon, haciendo tonterías con el títere de perro de Juri en el patio.
- Casi podemos decir que somos los padres de este digimon, Takato - Le dijo, con una sonrisa infantil e inocente
Takato se sobresaltó de forma cómica y le habló, algo cauteloso y divertido:
- Jeje.. Juri.. Deberías pensar más las cosas cuando las dices
Juri lo miró algo confusa, para luego cambiar a una expresión muy tierna
- Creí que nunca volvería a ver a Leomon.. Y pensar que quizá en tan solo semanas puedo tenerlo devuelta.. Realmente lo quiero y lo extraño mucho..
Juri le sonrió y dejó el digihuevo a un lado.
- Pero.. Aunque quiera mucho a este digihuevo.. Yo te amo a ti, Takato
Takato se acercó despacio a ella y le dio un beso en plena boca. Juri lo abrazó muy fuerte y Takato la correspondió, susurrándole, muy feliz:
- Yo también te amo, Juri-chan..
Lejos de ambas escenas, Henry por fin había alejado a Suzie de su habitación, a cambio de prestarle a Terriermon, a lo que Henry accedió gustoso, ya que él tampoco lo dejaba tranquilo. [Nota de la autora: XD]
Se recostó en su cama, como siempre hacía cuando quería pensar tranquilo.. Últimamente era lo que más hacía.. Primero vino a su mente todo el embrollo del digimon Shogakumon.. Quiso pensar en alguna estrategia efectiva para vencerlo, a pesar de que su padre le dijo que no había más que hacer además de practicar con sus nuevas armas en equipo, pero siempre en su mente se colaba el recuerdo del rostro sonrojado de Rika.. Sus ojos lilas y brillantes. No quería enamorarse de ella, no ahora, cuando ella salía con Ryo.. Pero era bastante evidente lo que sentía su corazón..
En Hypnos, Yamaki se lamentaba
- ¿Por qué les dejaste el día libre, Wong? Estamos perdiendo tiempo valioso..
- Lo sé, Yamaki, pero debes pensar que son niños.. Necesitan jugar, relacionarse, tener amigos.. Relajarse un poco..
- Bien, pero mañana vendrán en la mañana a ver las instalaciones.. Ya es hora de probarlos en un lugar de verdad..
Los tamers llegaron una fresca mañana de sábado a las instalaciones de Hypnos. Allí, el equipo salvaje había creado una enorme cámara, similar a la cabina de simulación que había en casa de los Wong, pero mucho más espaciosa y con electrodos y cámaras en cada lugar; se notaba que estaba hecha para registrar cada detalle y calcular los ataques para la batalla con Shogakumon.
Gracias al nuevo equipamiento de Hypnos, financiado por el gobierno de Japón, se podía monitorear que pasaba en distintos sectores del Digimundo. Por ello, sentados frente a sus computadoras, los miembros del grupo salvaje (Quienes trabajaban en Hypnos desde hacía tiempo) les mostraron grabaciones de Shogakumon en cada una de sus etapas: En la etapa bebé, era un pequeño digimon parecido a un Punimon, pero de color negro y blanco.. Al digievolucionar, parecía ser una gran lagartija color blanco, negro y rojo, y al alcanzar la etapa novato, se había convertido en un lagarto gigante negro y rojo. Los cuatro coincidieron en algo: Para ser novato, su tamaño era exagerado.
No sabían qué ocurriría si la criatura seguía digievolucionando hasta llegar a nivel Mega, por eso intentaban detenerla ahora, pero los tamers necesitaban mucha práctica y sincronización si querían derrotar a ese digimon..
