Henry caminaba por un lugar que no conocía. Estaba muy iluminado, pero no veía ninguna fuente de luz aparente. Todo se veía muy neblinoso, como si se viera a través de un cristal empañado. Una tristeza extraña lo consumía, no era desesperante, sino más bien cálida y sutil, como la melancolía. Giró la cabeza hacia atrás, no sabía porqué, pero estaba seguro de que ella estaba ahí.
Salió caminando muy despacio de detrás de una roca, se veía muy hermosa, con el cabello suelto y la luz iluminando su pálida piel.
- ¿Nunca podrás volver?
Rika no sonrió, pero lo miró con cierta dulzura.
- Sabes que no.. Pero sigo aquí, soy parte de este lugar..
- De alguna manera, debes volver.. – Le dijo él, esperanzado - Yo sé que hay una forma y la encontraré..
La chica parecía no escucharlo. Solo se sentó en el suelo y miró hacia arriba. Henry se quedó en silencio, sentándose a su lado.
- Me siento en paz aquí.. Completa; como si ya no le faltase nada a mi vida.. Feliz y tranquila.. Como si estuviera en el cielo..
- Pero.. Si yo encontrara una forma de que vuelvas.. ¿No la tomarías, verdad?
- En realidad.. – Rika cerró los ojos durante un momento. Más que estarlo pensando, parecía como si esperara sentir su respuesta. – No lo sé..
Henry miró al suelo, algo cabizbajo. Se sentía un egoísta. Si Rika estaba feliz ahí, ¿Quién era él para arrebatarle ese sentimiento?
- Yo solo quiero que seas feliz.. Rika, yo..
- También quiero que seas feliz.. – Lo interrumpió ella – Por eso no debes estar triste por esto, ¿Sí? Tú eres fuerte.. Además – Rika se sonrojó un poco y se incomodó, pero lo dijo de cualquier modo – Yo siempre te cuido
Henry también se sonrojó.
- ¿Cómo puedes cuidarme? Ya no estás aquí..
Rika sonrió, divertida
- Idiota, yo formo parte del digimundo, estoy en todas partes. Aunque sea datos y no pueda materializarme, mi conciencia sigue viva.. – Su sonrisa cambió a una más dulce, y miró a Henry con un dejo de ternura – Ya no soy corpórea, no tengo tacto, porque no tengo piel.. Pero no me muevo de tu lado..
Henry la miró dulcemente, mientras una de sus mejillas se veía surcada por una lágrima.
- Yo debí de haberte cuidado.. Yo.. Te amo, Rika..
Rika sonrió, pero su sonrisa se veía borrosa. De hecho, todo comenzaba a verse borroso. Henry acercó el rostro de Rika y le dio un suave beso. Apenas se separaron, la chica desapareció.
- Y así termina el sueño.. – Se dijo a sí mismo, intentando convencerse de lo que estaba diciendo - Fue sólo eso, un sueño..
Recostado sobre el suelo, Henry seguía dormido, pero Nyaramon acababa de despertar. Su amigo se veía tan pacífico durmiendo que no quiso despertarlo para preguntarle quién era esa chica de cabellos marrones que se veía como un reflejo borroso y dormía placidamente a su lado..
[Nota: Sé que me salió re cortito, pero es que escuché una canción que me voló la cabeza y tuve que escribir ese sueño.. Amelie Akiyama, sé que no te gusta el Leeki, pero bueno, me salió así, espero no te moleste, jeje ^^]
