Entrada la tarde, Juri, Hirokazu y Kenta salieron de los edificios de Hypnos. Caminaban juntos y deprisa, aunque no sabían bien a dónde se dirigían.

- Escuchen, sé que Shibumi podía estar en lo cierto con lo que dijo, pero también sé que nosotros evolucionamos como tamers y como personas.. – Dijo de pronto Hirokazu, quién lideraba la marcha, seguido por Kenta y más atrás Juri - Somos más maduros, conscientes y seguros de nosotros que la última vez que fuimos al digimundo. Además, tenemos a nuestros digimon a nuestro lado, algo que nos será ventajoso allá.. Quiero decir, ¡Vamos! Si fuimos la primera vez sin compañeros y estuvimos bien, ¿Por qué no intentarlo ahora?

- ¿No te estás confiando demasiado, Kazu? – Le pregunto Juri, algo insegura.

- Juri tiene razón.. Quizá Shibumi lo dijo porque no quiere que nos pongamos en riesgo y que luego seamos una carga para ellos, que deberán protegernos.

Hirokazu miró a Kenta, algo molesto

- ¿Y por qué deberían protegernos? Nosotros podemos cuidar de nuestras espaldas, somos tamers al igual que ellos..

- Pero, Kazu – Habló Juri nuevamente - Yo no tengo a mi digimon compañero a mi lado.. MarineAngemon no es un digimon de lucha, aunque sea muy fuerte - Kenta asintió, mirando con orgullo sobre su hombro al pequeño digimon rosado, recordando la pelea contra el D-Reaper - Y ellos tienen mucha más experiencia que nosotros como tamers.. Por eso los llamaron a ellos..

- Es que.. – Hirokazu parecía quedarse sin argumentos – No quiero quedarme aquí con los brazos cruzados..

- Yo tampoco, pero si vamos allá solo seremos una molestia..

- No lo digas así, Juri – Le dijo Kenta, algo acongojado

Los tres miraron hacia el frente. Casi sin notarlo habían llegado a la antigua casa de Guilmon, donde estaba sentado Calumon, que parecía estarlos esperando.

- Calumon, ¿Qué haces aquí?

El pequeño digimon les dirigió una mirada triste.

- Chicos.. Calumon sabe que Rika ya no volverá, calu.. Ha sentido como su información forma parte del digimundo..

Los chicos lo miraron algo afligidos.

- Calumon, vino aquí para decirles que no vayan..

Hirokazu se enojó bastante. Ya era suficiente que Shibumi, Yamaki y Tao le dijeran que no debía ir al digimundo, pero ahora Calumon

- ¿¡Y qué no crees que podamos salir vivos del digimundo!? ¿De verdad se creen que somos tan tontos?

El digimon levantó la cabeza hacia él y le dijo simplemente:

- Calumon no quiere perder a otro de sus amigos, calu..

Y diciendo esto, se marchó volando, dejando a los tres chicos mirando hacia adentro del refugio, más confusos que antes..

- Pero, ¿No podríamos utilizar el programa aislador de información que creaste para separar los datos de Leomon de los de Impmon?

......................................................................................................................................................................................................................................

Yamaki daba vueltas por la habitación, pensando un método para regresar a Rika, aunque sus esfuerzos habían sido infructuosos: Le había propuesto por lo menos siete opciones a Tao y todas habían sido descartadas por alguna o otra razón.

- No, no sería posible..

- ¿Y ahora por qué?

- La data del digimundo es miles de veces mayor que la de un digimon.. Mi programa no podría soportar tanta cantidad de información..

- ¿Y si lo ampliáramos?

- No se podría, ampliar un programa a esas instancias requiere de una cantidad bestial de energía.. Además que requiere de mucho tiempo, y hay un riesgo muy grande de que el programa se descomponga o que deje de funcionar a la mitad.. Y si dejara de hacerlo mientras estamos materializando a Rika, provocaría que su información se perdiera para siempre..

- ¿Entonces?

- No lo sé, Yamaki, déjame pensar..

......................................................................................................................................................................................................................................

- Ya llevamos demasiado tiempo caminando.. No vamos a encontrar a Henry..

- Espero que el idiota no se esté moviendo, sino nos llevará el doble de tiempo encontrarlo.. A fin de cuentas, terminó siendo una carga

Takato se enojó al oír eso. Terriermon frunció e seño, pero Renamon le hizo una seña para que no reaccionara, mientras que Ciberdramon y Guilmon miraban azorados.

- Ryo, ¡Nada en el mundo te autoriza a desvalorizar a un amigo!

- ¡Él no es mi amigo! ¡Y por su culpa Rika ya no está más aquí, y lo sabes!

Ryo se puso más enérgico, pero Takato no bajó la voz

- ¡El que tú no lo consideres tu amigo, no te da derecho a insultarlo frente a mí!

Ryo se calmó un poco, y Takato continuó, con el rostro algo endurecido por la rabia acumulada, pero más tranquilo.

- No vimos el combate y tampoco preguntamos que ocurrió, así que no podemos llegar a conclusiones rápidas.. Tanto Terriermon como Renamon podrían decirnos lo que sucedió, pero ahora ya no tiene sentido.. Lo que pasó ya pasó.. No importa si culpas a Henry o culpas a Shogakumon o me culpas a mí.. Rika no volverá..

El rostro de Ryo se ensombreció. Se dio vuelta bruscamente, para que Takato no lo viera llorar. Ya estaba, Rika no volvería.. No debía martirizar más a Henry. Quizá él había hecho todo por defenderla, pero aún así no pudo.

Se secó las lágrimas y junto con Takato y los digimon reanudaron la búsqueda de su amigo.

........................................................................................................................................................................................................................................

Henry seguía caminando a través del desierto con Nyaramon casi dormida sobre su cabeza. Vadearon una formación montañosa y llegaron a un prado: Era el límite entre esa zona del digimundo con una zona boscosa. Apenas miraron, se encontraron con una manada de viejos Mamothmon. Se veían débiles, descoloridos y muy cansados, todos echados en el suelo, con la mirada perdida.

- Aquí vienen a morir

Nyaramon habló en vos algo baja, y con lo que dijo a Henry se le erizaron los pelos de la nuca

- ¿Qué quieres decir con eso?

- Qué los digimon, al igual que todos los seres cumplen un ciclo.. Y luego, cuando su digicore ya no soporta más la reescritura de la información, finalmente mueren, esparciendo su información y siendo absorbida por el digimundo.. La mayor parte de esa información queda suelta, como esas partículas de polvo.. Y de vez en cuando, esas partículas de polvo se unen para formar otro digimon y así continua el ciclo..

Henry contempló a la manada de digimon. Uno abrió los ojos desmesuradamente y luego desapareció muy despacio en un cúmulo de información, que voló hacia el cielo. Eso lo hizo recordar el momento en que Rika..

- Pero, ¿Por qué ocurre esto? ¿Significa que Terriermon y los demás morirán algún día?

- De hecho, no.. Terriermon tiene un tamer que le da cariño, amor y amistad.. Esos sentimientos son procesados por nuestro digicore como datos benignos y que dan longevidad.. Así que mientras tu estés con Terriermon y lo trates como a un amigo, él vivirá..

El rostro de Nyaramon se entristeció un poco, mientras su ojos miraban hacia abajo, melancólicamente..

- En cambio, los digimon que estamos aquí.. Bueno, sí tenemos ese destino.. Por eso es que los digimon de aquí quieren ir al mundo real.. Para encontrar un tamer que los haga fuertes y vivir aventuras junto a él..

- Pero.. ¿Qué es lo que los retiene aquí?

- No lo sé.. Supe de un tiempo en el que cada humano tenía a su compañero digimon.. Pero algo ocurrió, y ya no pudimos pasar al mundo real, porque cada vez que un digimon atraviesa el portal, el digimundo sufre una alteración, casi como si fuera manejado por una computadora central y ésta se sobrecargara de tareas..

Henry se puso serio y siguió avanzando.

- Voy a investigar esto.. Los digimon son seres puros y amigables y merecen tener a un amigo humano a su lado que les de cariño..

Nyaramon sonrió dulcemente mirando a Henry quién le devolvió la sonrisa y siguieron su camino hacia el bosque..