Volumen 1: Capítulo 2
—Te lo he repetido una y mil veces, Lee—Beatrice encaró a Roock Lee en el segundo piso, sujetándolo por el cuello mientras lo mantenía suspendido en el aire—. ¡Haz tus jodidos ejercicios en silencio y déjame dormir en paz!
—¡Yosh!—Lee escapó del estrangulamiento proporcionado por Beatrice. Sonrió con tanta energía que sus dientes reflejaron la luz del naciente sol—. ¡La positividad siempre al máximo señorita Beatrice, recuerde que estoy en pleno apogeo de juventud!
—¡Me importa una mierda tu juventud!—Beatrice lo fulmino con la mirada—. Escuchame, Lee— Beatrice respiro varias veces para calmar su creciente ira y evitar volar en pedazos al miembro más joven de la nobleza—. Observa ese reloj en la pared cerca a tu derecha y dime la hora.
Lee hizo lo que Beatrice le pidió.
—Cuatro de la mañana.
*Golpe*
—¡Entonces maldito enfermo con estamina infinita!—Beatrice golpeó su puño contra el rostro de un Rock Lee desconcertado—. ¡Aún no cumplo con las malditas horas necesarias para descansar a la perfección! ¡¿Y por culpa de quien?!—Beatrice lo sujeto está vez con una llave de cabeza—. ¡Por ti bastardo obsesionado con el entrenamiento!
Beatrice giró y lanzó a Lee a través del pasillo con la intención de lanzarlo a través de la ventana al final.
En un movimiento sorprendente, Lee giró en el aire y aterrizó con elegancia en el suelo, sin hacer el mínimo ruido.
—¡¿Por qué ahora no haces ruido?!—grito Beatrice.
—¡Eso sería de mala educación!—dijo Lee indignado—. ¡Mi rey y reina pueden levantarse si hago ruido!
Beatrice lo miro en silencio por unos segundos antes de soltar un grito de frustración al aire.
—¡Bastardo de cejas pobladas!—Beatrice desplegó su energía demoníaca a su alrededor, ocasionando que la nueva mansión donde vivían comenzará a temblar y resquebrajarse—. ¡Hoy será el día que mueras y por fin pueda dormir en paz!
Lee se alarmó cuando vio a Beatrice desplegar una serie de círculos mágicos que brillaban intensamente.
—¡Oh por el señor Yusei!—Lee grito, se dio la vuelta y comenzó a correr por su vida.
—¡Más oscuro que el negro, más sombrío que la oscuridad, combínense con mi carm...
*Golpe*
Beatrice parpadeo un par de veces al sentir que algo suave la golpeó y luego cayó al suelo. Bajo la mirada para observar el objeto que golpeó su rostro, dándose cuenta que fue una almohada.
—Es muy temprano para que ocurra una muerte en esta casa—la voz de Yusei provino desde las escaleras que daban al tercer piso de la mansión—. Me encantaría ver como despedazas y mutilas a Lee pero tengo sueño y no estoy de humor, cambia la hora del show para la tarde y déjame dormir.
Beatrice canceló todos sus círculos mágicos mientras reinaba en su poder demoníaco.
—...—Beatrice no dijo nada. Solo miro entre Yusei y Lee antes de volver a su habitación azotando la puerta cuando entró.
—¡Gracias por salvarme, Yusei-sama!—dijo Lee, suspirando de alivio—. Pensé que moriría.
—No te salve—Yusei sonrió—. Solo pospuse la hora de tu muerte.
—¿Eh?—Lee miró incrédulo a su rey.
—No te preocupes, Lee—Yusei golpeó el hombro de Lee de forma amigable—. Talvez los reencarnados puedan ir al cielo~
Yusei subió las escaleras, dejando a Lee completamente aterrorizado.
Yusei volvió a bajar las escaleras, haciendo que sus esperanzas volvieran junto a la tranquilidad.
¿Su rey había cambiado de opinión y lo iba a salvar?
—Casi olvidé mi almohada—dijo Yusei, tomando su almohada y volviendo a subir las escaleras—. Buen sueño o entrenamiento, lo que sea que pienses hacer Lee.
Y ahí iban sus esperanzas.
—Buenos días~
Cedric, caballero en la nobleza de Yusei, entró a la cocina de la mansión mientras bostezaba. Su cabello combinado entre rubio y castaño estaba desordenado y sus ojos azules solo buscaban algo que comer en la cocina.
—Buenos días bella durmiente~
Cedric se detuvo y miró a su rey con una mueca de molestia por su actitud coqueta hacia él.
—¿Quieres que te sirva el desayuno?
—Oh no—Cedric se dio cuenta de lo que pasaba—. Debo huir ahora.
Cedric se dio la vuelta pero se encontró con la cara sonriente de su rey.
Miró hacia atrás y vio un agujero negro abierto en el espacio-tiempo que se cerró luego de unos segundos.
—Acompáñame a desayunar—Yusei palmeo la silla libre a su lado.
Cedric estaba apunto de hablar con groserías pero se abstuvo al percatarse de la presencia de Luzbel y sobre todo de Lily. Su reina lo golpearía muy fuerte si llegase a decir alguna grosería frente a Lily.
Suspirando, Cedric tomó asiento y miró el plato que Luzbel le entregó.
Tocino, huevo y papas fritas. Ese era el desayuno.
Miró a su reina que seguía cocinando y lavando platos. No podía creer que alguien de su estatus y poder se rebajará a esto.
—Y bien...—Yusei fue el primero en hablar—. ¿Qué tal el clima?
—Me importa una mierda el clima—dijo Cedric en un susurro.
Yusei se burló de Cedric por su temor a Luzbel.
—Si, tienes razón. A mi tampoco me importa esa mierda—dijo Yusei.
—¡Mierda!—gritó Lily con la boca llena de papas fritas.
Yusei movió ligeramente la cabeza, esquivando un plato lanzado por su reina.
—Te gusta ver el mundo arder, verdad pequeña?—Yusei miro a una Lily sonriente que no le presto atención.
Yusei desvío su atención de Lily hacia Beatrice. Su obispo entró a la cocina, arrojando un traje de negocios a la mesa junto con un portafolio.
—Buen momento en el que llegas, Beatrice-chan—Yusei ahora miro a Cedric, una sonrisa burlona plasmada en su rostro—. No me iré por las ramas y seré directo—Yusei lo señaló—. Eres el que menos hace algo en la nobleza. Sólo duermes, comes, vas y haces algunos contratos y vuelves a casa para dormir otra vez. Es hora de un cambio muchacho.
—Relegó está misión a Beatrice—dijo Cedric.
Beatrice sonrió.
—¿Ah mi? Será una misión fallida entonces.
—Que así sea—dijo Cedric obstinadamente—. No iré a cuidar mocosas caprichosas.
—Creo que no estás escuchando bien—Yusei comenzó a comer de su plato mientras hablaba—. Límpiate la cera de los oídos y escucha bien. Tu iras y serás el profesor de lo que sea que elijas y vigilaras lo que haga Rias Gremory y me informaras sin falta, ¿estamos claros?
—Si...—Cedric se rindió sin dar pelea. Sabía que discutir con su rey sería un caso perdido. Yusei era el más terco de la nobleza después de todo, mucho más que él.
—¡Muy bien!—Yusei se relajó y siguió comiendo—. Termina de comer y rómpete la pierna consiguiendo ese trabajo.
—¿Y si no lo logró?
—Prendemos fuego a Kuoh.
—¡Si, fuego!
—¡Así es Lily! ¡Hasta las cenizas del olvido!
—¡Yusei-sama! ¡Lily!
Cedric se miró en el reflejo de la ventana de un auto mientras se arreglaba la corbata de su traje.
—Maldito pedido de Lucifer, maldito Yusei, maldita mocosa Gremory, maldita vida inmortal...—Cedric maldecía en voz baja y lo siguió haciendo por unos largos minutos. Cuando sintió que ya había maldecido lo suficiente, dejó de mirarse en el vidrio del auto y retomó su camino hacia Kuoh.
Para evitar a los humanos, Cedric decidió caminar a través del parque.
—Cedric...Cedric...Cedric...
*Suspiro*
Cedric se dio la vuelta y miró fastidiado hacia un árbol.
—¿Qué quieres, Lee?
Lee se asomó detrás del árbol, miró alrededor del parque, asegurándose que no hubiera peligro alguno en la zona. Cuando se convenció a sí mismo que todo era seguro, salió de su escondite y corrió hacia Cedric.
—¡Llévame contigo Cedric!—grito Lee, aferrándose al brazo derecho del rubio.
—¡Absolutamente no!—Cedric se quitó a Lee de encima—. Yusei quiere que si o si entre a esa academia para vigilar a la niña Gremory de cerca—golpeó la frente de Lee con su dedo índice—. Y contigo dentro de la ecuación, este trabajo peligra porque eres alguien impredecible.
—¿Que piensas que puedo hacer yo para arruinar la misión?—preguntó Lee, indignado por el pensamiento de su camarada sobre él.
—No lo se...que tal—Cedric miró fijamente los ojos de Lee—. ¿Buscar al club atletismo y vencerlos en cualquier deporte que practiquen?
Lee no abrió la boca para refutar eso.
—Oh que tal, ¿acosar a las chicas de esa academia? También hay otra, entrenar como loco a través de todo el campus de la academia Kuoh?
Lee cerró la boca.
Cedric miró a su compañero de nobleza, quién pensaba profundamente en cómo contradecir sus palabras.
— No tengo tiempo para esto—pensó Cedric, dando la vuelta y retomando su camino hacia la academia Kuoh.
—¡Espera Cedric!—Lee gritó, mientras se lanzaba sobre Cedric al percatarse que este se alejaba—. ¡Por favor llévame contigo!
—¡¿Por qué tan desesperado ir a una aburrida academia?!—cuestionó Cedric mientras intentaba alejar a Lee de él.
—¡Beatrice!—gritó Lee—. ¡Eso pasa! ¡Ella planea matarme y el señor Yusei ha decidido no hacer nada al respecto!
Cedric suspira al entender todo.
Conocía muy bien a su rey y este no conocía la palabra benevolencia, y si la conocía, la ignoraba completamente, al menos cuando se trata de problemas de nobleza. Así que, Yusei disfrutará del espectáculo antes que preferir llenarse de aburrimiento y salvar a Lee.
*Suspiro*
—Bien...—accedió Cedric con un suspiro cansado—. ¡Pero suéltame y vámonos ya antes de que cambie de opinión!
—¡Sí señor!
Lee soltó a Cedric y rápidamente caminó a su lado, ambos dirigiéndose hacia la academia Kuoh.
—¡Suéltame, Little Morningstar!—gritó Beatrice en los cielos, arriba de la ubicación del parque.
Yusei soltó una carcajada ante los pataleos de su obispo y su inútil intento de escapar de su agarré.
—No—dijo Yusei—. Ha expirado el cupón de matar a Roock Lee.
—¡Mentiroso de mierda!—gritó Beatrice—. ¡Dijiste que tenía tiempo hasta la puesta del sol! ¡Y son las malditas tres de la tarde!
Yusei tomó del brazo a Beatrice y la lanzó por los aires, la señaló con su dedo índice mientras sonreía con burla.
—¡No te atre...
Beatrice fue encerrada en una burbuja de color verde claro. Ella pareció haberse quedado inmóvil en su encarcelamiento, como si su tiempo se hubiera detenido por completo.
—No puedo permitirte matar a Lee ahora que Cedric está involucrado—dijo Yusei. Se acercó a la burbuja y la tocó suavemente con su mano—. De hecho, nunca tuve la intención de permitirte que lo mates. Una buena golpiza hasta saciar mi aburrimiento estaba bien, pero dudo que Cedric permita que golpees a Lee hasta dejarlo casi muerto, después de todo, esos dos se llevan muy bien.
Al momento que Yusei retiró la mano, la burbuja desapareció junto a Beatrice del lugar, dejando a Yusei solo.
Yusei miró a los miembros de su nobleza retirarse en silencio, antes que de igual forma desaparecer sin emplear algún tipo de magia o energía demoníaca.
—No hagas nada que pueda llamar la atención de las herederas Gemory y Sitri—dijo Cedric, mirando escéptico la entrada de Kuoh—. Tenemos suficiente atención de los Dioses sobre nosotros como para tener a dos niñas caprichosas investigandonos también.
—¡Tranquilo Cedric!—Lee asintió varias veces con la mano en la frente, imitando a un soldado—. ¡Sólo caminaré por aquí y...
*Ring, Ring*
—Lee...—Cedric obtuvo un tic en el ojo izquierdo—. ¿Qué hora es?
—Las tres y media...—respondió Lee, después de mirar la hora en su celular.
—¡Nos demoramos mucho!—gruñó Cedric molesto, viendo como las clases finalizaron y las calles eran inundadas por los estudiantes de la academia Kuoh.
—¡No te preocupes, Cedric!—Lee habló con entusiasmo—. ¡El director siempre es el último en salir! ¡Así que no te desanimes!
—Tu actitud positiva es contagiosa, Lee—dijo Cedric.
El demonio rubio se volvió hacia la academia Kuoh con intención de buscar al director de la academia. Se detuvo cuando sintió un hormigueo en su piel, miró a Lee y noto la incomodidad en su rostro.
—¿Un...ángel?—se cuestionó Cedric, no muy seguro de la energía que sintió—. No, la energía sagrada se siente corrompida—Cedric miró alrededor del lugar en busca del ángel caído, se le complicó al haber muchas personas alrededor y no ser muy bueno en rastrear energía.
—¡Allí!—gritó Lee, mientras señalaba a alguien.
Cedric siguió el dedo de Lee y se encontró con una hermosa adolescente de cabello negro sedoso y ojos violetas cautivadores. Su vestimenta consiste en un vestido negro corto con una pequeña chaqueta de color púrpura claro en la parte superior.
La chica miraba entre la multitud, intentando localizar a alguien en específico.
Cedric la miró y luego a la academia.
—¡Maldición!—Cedric se volvió hacia Lee y señaló a la chica—. Sigue a la chica con extremo cuidado, no dejes que te vea.
Lee saludo como un soldado antes de correr y mezclarse con la multitud.
Cedric dejó de mirar a la chica, que se había perdido en la multitud al ver encontrado a su objetivo. Debía hacer su parte del trabajo que era ser profesor de academia y...debía confiar en que Lee hiciera las cosas bien sin fallar.
— No te dejes llevar, Lee—Pensó Cedric—. Yusei no estará feliz si intervienes sin antes consultarlo con él.
Cedric ignoró las miradas de las colegialas enamoradas a primera vista de él. Siguió caminando por el campus hasta entrar a la academia.
—Tu, chico de lentes—Cedric agarró a un adolescente de lentes que estaba leyendo una revista junto a otro adolescente con la cabeza rapada—. ¿Dónde está la oficina del director?
—¡Oye suéltalo chico bonito!—el adolescente con la cabeza rapada intentó apartar la mano de Cedric de su amigo—. ¡¿Y por qué crees que ayudaríamos a un asesino de chicas como tú cuando nos estás opacando y llevándote toda la atención de las chicas de la academia!?
Cedric miró alrededor y se dio cuenta que era el centro de atención de varias estudiantes que aún se encontraban en la academia. Volvió su cabeza hacia los adolescentes frente a él, solo para verlos intentar graciosamente escapar de su agarre sobre el chico de lentes. Miró los ojos de ambos y vio la convicción en ellos, una convicción de no ayudarlo por nada del mundo por solo llevarse la atención de las mujeres intencionalmente.
Cedric se percató del contenido de la revista y suspiro al darse cuenta que estos dos sólo eran unos pervertidos sin remedio.
—Llevenme a la oficina del director y les daré dinero para comprar más revistas de esas—ofreció Cedric.
—¡Trato!—gritaron ambos adolescentes, sus actitudes groseras disminuyendo un poco hacia el.
—¡Vamos Matsuda-kun!—grito Motohama con entusiasmo mientras se acomodaba las gafas—. ¡Tesoros hermosos y lascivos nos espera gracias a que sólo llevaremos a este maldito casanova a la oficina del director!
—¡Te sigo el paso, Motohama!—grito Matsuda emocionado.
Cedric los miró irritado.
— Siempre termino encontrándome con gente extraña a donde quiera que voy...—pensó Cedric fastidiado, viniendo muchas personas a su mente que él consideraba extrañas o locas.
Siguió a estos adolescentes pervertidos e ignoró sus actitudes patéticas, a favor de no retrasar el camino hacia su destino.
En pocos minutos, Cedric miró como ambos se detuvieron frente a una puerta y la señalaron.
—¡Aquí está!—dijo Motohama.
Cedric rodó los ojos, camino hacia la puerta para tocar y que le dieran permiso para entrar.
—¡Un momento!—gritó Matsuda—. ¡¿Piensas irte sin pagar tu parte del trato?!—cuestionó indignado el adolescente de cabeza rapada—. ¿Dónde está tu orgullo como hombre? ¿Faltaras a tu palabra como un marica estafador? Sabía que eras un marica, nadie puede tener una cara tan linda y ser un homb...
Cedric interrumpió a Matsuda, golpeando un puño lleno de billetes en su rostro.
—Pierdanse bastardo—gruñó Cedric, completamente fastidiado y fulminandolos con la mirada.
—¡No debes repetirlo dos veces!—grito Motohama, ayudó a su amigo a recoger los yenes y ambos se dieron a la fuga mientras se reían como locos.
Cedric suspiro mientras se masajeaba las sienes por el estresante día que estaba teniendo. Se volvió hacia la puerta y tocó varias veces, esperó con impaciencia a que le dieran el visto bueno para entrar.
La puerta se abrió y Cedric vio al responsable.
Un hombre de cabello gris peinado hacia atrás junto con un atuendo de mayordomo recibió a Cedric con elegancia y, de cierta forma, amigablemente.
—Lo estábamos esperando, señor Cedric—dijo el mayordomo, mientras se hacía a un lado para que Cedric entrará.
Cedric frunció las cejas y miró con desconfianza la situación. Expandió sus sentidos y pudo sentir claramente la energía de dos demonios en la oficina del director. Uno claramente era este mayordomo y el otro debía ser un clase alta o suprema por la energía que desprendía.
Con cautela entró a la habitación, camuflo bien su desconfianza para no levantar dudas del noble en la habitación.
—¡Oh muchacho, te he esperado todo el día!
—¡¿Usted aquí?!—Toda la desconfianza dentro de Cedric se desvaneció y fue reemplazada por sorpresa al ver quien era el demonio.
Centrado detrás de un escritorio de una madera lujosa y lleno de documentos, se encontraba un hombre guapo de mediana edad con cabello largo carmesí atado en una cola de caballo suelta con una diadema negra. Su rostro adornado por dos ojos azules y una barba roja corta con protuberancias similares a colmillos.
—¡¿No te enseñaron que hacer esperar a alguien es de mala educación?!—preguntó el hombre pelirrojo.
El hombre frente a él era uno de los responsables de traer a este mundo al actual Maou Lucifer, también era la cabeza de una de las familias nobles restantes del Ars Goetia, siendo esta la Gremory.
—¿Qué hace aquí, Lord Zeoticus?—preguntó Cedric.
—¿No es obvio?—cuestionó Zeoticus—. ¡He venido a darte trabajo!
—¿De dónde saca el tiempo para ser el director de esta academia?—preguntó Cedric.
Zeoticus soltó una carcajada ante su pregunta. El mayordomo se tapó la boca para disimular las pequeñas risas que escapaban de su boca.
—Oh joven Cedric, yo no soy el director de la academia Kuoh, ¡soy el dueño de la academia Kuoh!—exclamó Zeoticus—. Oh al menos soy dueño del 50% de la academia Kuoh. El otro 50% le pertenece a la familia Sitri.
—Entiendo...
Zeoticus sintió la confusión de Cedric. Hizo un gesto con su mano para que se sentará en la silla frente al escritorio.
—Seguro te pregunta porque estoy aquí o mejor dicho, por que llevo esperándote todo el día, cierto?—Zeoticus comenzó hablar luego de que Cedric se sentará. Recibió un movimiento de cabeza afirmativo por parte del demonio rubio a su pregunta—. Como dije, estoy aquí para darte trabajo como profesor de deportes, como pedido de tu rey.
—¿Yusei?
—Si, me he comunicado con Little Star con anterioridad y ambos charlamos sobre el trabajo que mi hijo Sirzechs-chan le ha dado—Zeoticus se reclinó en su silla amueblada mientras juntaba las manos a la altura del pecho—. Estoy de acuerdo con el plan que Sirzechs-chan propuso, Rias está fuera de control y, aunque quisiera tomar el asunto personalmente, no puedo hacerlo por mi posición como noble. Seré sincero contigo, tenía mis dudas, dudas que surgieron cuando mi hijo mencionó a Sairaorg Bael o Seekvaria Agares como posibles candidatos a actuar como intermediarios, ambos son buenos chicos pero no lo suficiente para algo como esto, pero mis dudas se desvanecieron cuando Sirzechs mencionó que Yusei accedió a actuar como intermediario en Kuoh por un tiempo, hasta que Rias sepa cómo manejar la situación por su cuenta y de manera diplomática.
—Sigo sin entender qué hace usted aquí—dijo Cedric.
—¡Exacto! Ah eso iba—Zeoticus se aclaró la garganta y siguió hablando—. El director de esta academia es muy selectivo con los maestros que trabajan aquí, por eso decidí hacer el papeleo—el señor Gremory señaló el desorden de papeles en el escritorio—. Y mentirle a Rias y Sona que encontré a un buen profesor de deportes que será contratado si o si.
—¿Acaso no había un profesor ya?
—Renunció hace unas semanas y como dije, el director de la academia es muy estricto al escoger a los maestros—Zeoticus, ahora cambió su actitud a una más suave y melancólica—. Si es posible, quisiera pedirte un favor.
—Sí claro—dijo Cedric sin pensar.
—Trata de formar un lazo con Rias, un lazo fuerte y seguro—pidió Zeoticus—. Y antes que preguntes el porqué...una tormenta oscura se avecina para mi hija, y quiero que tenga a alguien fuerte a su lado para sobreponerse a esa dificultad.
—¿Qué dificultad?—preguntó Cedric.
—Verás de lo que hablo cuando sea el momento—dijo Zeoticus—. ¡Por ahora firma aquí, aquí y aquí para que comiences mañana mismo con tu trabajo como profesor!
Cedric no mostró su escepticismo por el misterio que rodea al señor Gremory. Decidió seguirle el juego y tener sus palabras muy presentes.
—Je, ¿un ángel caído detrás de Issei Boy?—Yusei habló con cierto interés por los sucesos contados por Lee.
—Así es mi rey—dijo Lee—. Al parecer busca alguna relación romántica con el chico.
Yusei sonrió.
—Si, tal vez solo quería follarse a un patético y desagradable adolescente puberto y desesperado chico de secundaria—Yusei habló con sarcasmo—. Seguro que es eso.
Yusei agarró el control remoto y comenzó a cambiar de canal, buscando algo que le entretuviese.
—¿No planeas hacer nada?
Yusei miró a Luzbel, quien se paró en la entrada de la sala de estar, mirándolo expectante.
—Déjame pensarlo—Yusei cerró los ojos por unos segundos antes de volver a abrirlos y mirar la televisión una vez más—. No.
*Suspiro*
—Supongo que me toca actuar por mi cuenta—dijo Luzbel.
—No harás nada—dijo Yusei.
Luzbel lo miró confundida.
—¿No quieres al chico en la nobleza?—cuestionó Luzbel—. Si no tratamos con ese cuervo, entonces no podrás reencarnarlo y perderíamos su Sacred Gear.
—Rias Gremory también tiene un ojo en Hyoudou Issei—Yusei comenzó a hablar sin apartar su atención de la televisión—. Todo se ha vuelto interesante con los ángeles caídos interesados en Hyoudou Issei. Toda esta situación ha despertado mi interés de ver el desenlace, ¿acaso el chico morirá a manos de los caídos? ¿Oh caso Rias Gremory podrá reclutar al chico? Independientemente de lo que pase, no cambia nada en mis planes.
—Su Sacred Gear sería una gran ayuda para nosotros contra él—dijo Luzbel, iba a intentar convencer a su rey que interfiera antes de que todo empeore para Hyoudou Issei—. Has mencionado dos posible resultados. Una es que los ángeles caídos asesinen a Issei, entonces tendríamos que esperar varios años para que un nuevo portador del dragón gales vuelva a nacer y no tenemos tiempo para eso, no con Khaos Brigade y los Dioses conspirando para destruir la creación.
Yusei seguía mirando la televisión, ignorando a Luzbel, oh eso parece.
Lee ya se había marchado, dejando a rey y reina solos para charlar.
—Segundo, Rias Gremory no es apta para ser quien guíe a ese niño en este mundo cruel y desalmado como lo es el mundo sobrenatural. El chico necesita ser entrenado lo más rápido y eficiente posible antes que las cosas se tornen mal para todo el mundo sobrenatural.
—Si el chico muere—comenzó hablar Yusei con indiferencia ante el asunto—. No pasa nada, aún tenemos a Vali. Y hablando hipotéticamente de que Rias consiga sobreponerse a los ángeles caídos de alguna forma y reencarnar a Issei Hyoudou—Yusei sonrió de una forma inquietante, incluso para Luzbel—. Pondré al chico en su contra. Así que, no hay nada de qué preocuparse—giró la cabeza y miró a su reina—. Dale tiempo al tiempo, se que me dará la razón y todo saldrá como yo quiero.
—Muy bien, confiaré en tu criterio sobre la situación aunque no esté de acuerdo—dijo Luzbel.
—Si, confía en mí—Yusei aún tenía esa sonrisa pero ahora era pícara y juguetona—. Además, si actuará ahora, todo acabaría en un minuto, ¿en donde estaría la diversión en eso?
Luzbel suspiro ante la actitud de su rey, no obstante, decidió mantenerse en silencio y retirarse por el momento.
—Iré con Lily para llevarla al parqué—informó Luzbel, retirándose del lugar en busca de la pequeña demonio peliblanca.
Yusei volvió a mirar la televisión, esta vez la estática se adueñó de esta. Se quedó mirando la estática en silencio, mientras veía una figura en ella, regresando la mirada en silencio.
Este es el final del capítulo 2. Me estoy tomando mi tiempo para armar todas las piezas e ir presentando los personajes canon a su debido tiempo. Sobre la contradicción de Yusei en decir que quiere a Issei en su nobleza pero no quiere hacer nada ante su posible muerte o reencarnación por otro demonio, ah su pensamiento, Issei no es tan importante como para impedir su diversión personal ante la pequeña pelea entre Rias y Raynare, cual sea el desenlace de la situación, nada cambia en los planes de Yusei.
También debo mencionar el extraño pedido de Zeoticus a Cedric. Solo diré que tengo algo planeado para ellos dos cuando llegue el momento que Rias caiga en un abismo sin retorno, jeje, me encantará escribir ese arco.
Por ahora, tomaré este arco como introducción para plasmar mis ideas de manera correcta en la historia, será un poco lento pero no me estancare en un solo punto, también quiero mostrar la interacción de los personajes entre sí y que no simplemente sean unos OC vacíos que sólo están ahí para ayudar al protagonista, les quiero dar un desarrollo a ellos de igual forma a los personajes canon.
¡Hasta la próxima actualización!
