Fic
Historias de Albert y Candy
Presenta
El Príncipe y yo
Por Mayra Exitosa
Actualización especial Octo Bert en junio 2023 Torneo del Príncipe
Albert se hallaba muy molesto, por lo que solicitaba ayuda al personal administrativo asegurando que había sido secuestrada su esposa, aunque ya había recuperado sus recuerdos, este fingía que no, estaba consciente de lo que hacía por lo que, a vía de un secuestro de una mujer norteamericana con el nombre de Candy White, se lanzaban datos de su desaparición involuntaria en varios autos desde su domicilio.
- Si, estábamos juntos y ella fue a la casa, dejo la evidencia de que fue sacada sin su consentimiento, puesto que dejo sus prendas y todas nuestras cosas. Solo faltaban sus documentos y ella, no se iría a ninguna parte sin mí. Aseguraba el rubio, al saber que todo eso era una jugada magistral de su personal, hiciera lo que fuese, no la devolverían, por lo que llegar a la denuncia era solo para salvaguardar a Candy, más por las horas lo seguro era que ya se encontraba en algún barco enviándola a Sajonia. Finalizaba al solicitar ayuda, donde el rubio había tomado sus cosas, dinero, y todo lo que podía para volver a viajar de polizón y salir cuanto antes, solo que, al irse, sentía algo y regresaba dejando una nota con una simple frase, "en nuestro árbol". Así con la seguridad de que nadie más sabía a que se refería con esa frase, Albert dejaba una carta escondida, una marca y sobre todo un juramento.
Candy por su parte estaba en un hotel cercano a los muelles, cuando por la ventana vio como llegaba el auto negando que había traído a Albert, esta sin decir nada, viendo que las mujeres que la acompañaban también fungían como vigilantes, se salía por el balcón y se iba hasta el pasillo por la orilla de la cornisa, dejando claro que no iban a engañarla más, si tenía un padre enfermo, ella lo buscaría, pero no podía abandonar a Albert, ellos le habían dicho que era una emergencia y estar en New York para salir sin él era algo que no tenía planeado, no después de lo que habían vivido juntos, de su nuevo amor y sobre todo, de saberse suya. - ¡oh Albert! espérame, regresare por ti.
Los días, los traslados, escapes y otros detalles hicieron que cuando ella lloraba sosteniendo la carta, supiera que Albert se había ido a buscarla a un país lejano en Europa. Johnson quien ya no veía a William desde hacía días de estarlo buscando se había resignado a perder su rastro, encontrar a la joven hizo que este se acercara para hablar con ella.
- Buenas tardes, Señora White. Supe que su marido hizo una denuncia sobre su desaparición y ahora la veo a usted y no a él. - ¡Albert! ¿hizo una denuncia? - Si señora, eso me informaron, solicitó ayuda a la administración ferroviaria. - ¿es usted de la administración? El pelinegro no perdía oportunidad, por lo que confirmaba para ganarse su confianza. - Por supuesto, ¿desea que la ayude a encontrar a su esposo? - Es que, mi padre este enfermo. - ¿su padre? ¿no era usted huérfana? - Si, pero me han encontrado, dejé mis documentos en un hotel al escaparme para venir a buscar a Albert, me dejo una nota y… otros detalles. Aseguró la rubia al ver que Albert se había tomado muchas molestias en esconderse para que solo ella encontrara la nota y todo lo que había dejado en el bosque.
- Si usted me lo permite, puedo ayudarla a ir con su esposo, si le dejo una nota, debe decir en donde se encuentra. - ¿realmente me ayudaría? - Le doy mi palabra, soy Johnson, George Johnson y si usted me da su confianza, la ayudare hasta que vuelva a estar junto a él. - ¿aunque no tenga documentos? - Sacare un duplicado, verá que no habrá problema alguno. - Es que… Candy iba a decir que estaba en un dilema, si ir a un lugar o a otro, ambos requerían documentos y dinero, más en esos momentos ese hombre le estaba ofreciendo todo. Así sin perder más tiempo tomaba de la casa algunas cosas, su maleta con algo de ropa, una imagen escondida de ellos, algunos recortes de los diarios, escondía con habilidad todo y aceptaba el trato que había hecho con el señor Johnson. - Me iré con usted, pero exijo respeto, no quiero engaños, se defenderme y juro que lo haré arrepentirse si me toma por tonta. Johnson se quedaba orgulloso, escuchar a la joven supuesta esposa de su joven príncipe, lo hacia sentir bien. Era tal como él, le advertía y si ella había huido de alguien ya, dejando sus documentos con otras personas, eso le daba cierta inquietud, por lo que dejaba investigando a dos de sus hombres, para que vieran más acerca de Candy White, quienes se habían tomado el atrevimiento de secuéstrala y si era algo en contra del reinado de Sajonia. - ¡Adam! Tu y el he man se quedarán a investigar, requiero saber ¿Quién intento llevarse a la esposa de nuestro príncipe William? ¿es invento eso del padre? Investiguen todo acerca de esa situación, puede ser un atentado para obligar a William a hacer algo en contra de su voluntad, quero saber si la orden contra la señora Candy White es de Austral o alguien más tramando algo en contra de Sajonia. - Si, señor.
Ya habiendo dejado claro que ahora ayudaría a la mujer de William, estar con ella, era seguro que lo llevaría a William y al final requerían saber si este estaba en problemas o no, lo importante era salvaguardar a su mujer lo antes posible.
- Señora White, usted cuenta con mi palabra, no dejare sin investigar sobre el caso de quienes se la llevaron. - Gracias, no es necesario, es solo que, como le dije a usted soy huérfana y ahora mi familia me ha encontrado, solo que, jure estar con Albert todo el tiempo y ellos me mintieron, dijeron que él se iría junto a mi y fue mentira, por eso le advierto que, si usted trama algo, … - Ya me lo advirtió y le di mi palabra de ayudarle. Candy no deseada decirle todo a ese hombre, su familia estaba en Dinamarca, un país diferente a donde Albert se había ido a buscarla, pensándola en Sajonia, otro lugar más desconocido para ella que le primero. Lo cierto es que ese hombre se veía confiable, con dinero y contactos suficientes para encontrar a Albert y pedirle que la lleve a Dinamarca a ver a su padre enfermo.
Las noticias fueron desalentadoras para todos los elementos de Cabernet, el representante se vio envuelto en un supuesto secuestro, cuando contaban con los documentos oficiales, las prendas identificatorias y otros muchos detalles de que la señorita White no había sido privada de su libertad más tuvieron que volver y corroborar su historia a Lakewood, Chicago para asegurar que la señorita Candy realmente tenía familia en un país europeo. Al finalizar ellos se habían quedado con todas las evidencias incluso sus documentos, más la dama había salido en un barco por su propia cuenta tramitando un duplicado de sus documentos para viajar a Europa, luego e haberse escapado de ellos.
Albert fue el primero en llegar luego e muchos trámites, de polizón y de identificarse plenamente, hasta ser llevado a su castillo en Sajonia, reclamando por ver a su mujer cuanto antes, a lo que el padre de solo verlo con vida, llamaba a los doctores especialistas verificando que efectivamente había tenido lesiones muy graves, su cabeza tuvo golpes y el corte de cabello no correspondía al habitual, más asegurarle que ellos no tenían nada que ver con la desaparición de su esposa, pro el contrario, ellos habían finalizado la anulación del compromiso que sostenían con Austral a la fecha.
- ¡lo anularon! - Por supuesto hijo, desconocíamos que amabas a alguien más y… que huiste con ella. Nuestro personal esta en américa, en cuanto recibamos reporte, daremos al orden de buscar a tu esposa extra oficia y tu padre y yo, daremos nuestro consentimiento para que tengas la libertad de casarte con ella, nos preocupa eso de que no estaba embarazada en el accidente que sufrieron, pero… ¿puede estarlo?
William giro a ver el rostro avergonzado de su madre, a lo que su padre permanecía serio sentado en su sillón, aceptando la conversación de su mujer con su hijo. El rubio al saber que habían estado yaciendo en el bosque en aquel lugar donde ella se entregó a él, respondió con seguridad. - No lo estaba, pero eso no evita que lo este ahora, así que buscaré a mi mujer. El padre refutaba, - No hijo, no lo harás solo, estaremos contigo, si ella es tu mujer, nosotros veremos que se haga formal, por ahora no es conveniente que sepan de tu regreso, si alguien intentó robar a tu esposa, debemos investigar y no dejarte de nuevo en riesgo, juro por Sajonia, que hare todo por encontrar a tu esposa y si ella espera u hijo, será el heredero al trono. Albert se quedó impactado, Candy no era de la realeza, sin embargo, aceptaban que fuera su mujer y que, si ella le daba un hijo, sería considerado de linaje real. Por lo que al ver a su madre soltar lagrimas abrazándolo, no pudo negar que ellos estaban ahora de su lado.
Candy viajaba en barco, con lujos que no podía tener ni ella ni Albert aun con la indemnización que les habían dado en el tren, ese hombre estaba cumpliendo su palabra, la llevaba a Sajonia, donde Albert estaba buscándola, al pensar que estaría allá, sus palabras en la carta la desconcertaban y la marca en el árbol, le dio esperanza de que, si no se hallaban, volverían a ese lugar en primavera del año siguiente. Para Johnson, enviar el telegrama desde el barco, confirmando que la joven esposa de William viajaba con él fue uno de los actos más esperados por el rey y la reina de Sajonia, más no lo anunciaban y tampoco le informaban a William, esperando a que ella estuviera en el país, ya que había una posible amenaza en el código de Johnson al haber sido previamente secuestrada por alguien más y de lo cual se estaban realizando investigaciones.
- Señora White, en dos días estaremos en Sajonia, le aseguro que no quera volver a irse de ese bello lugar, si … Albert su esposo la esta buscando, le aseguro que estaremos con él en cuanto lleguemos a tierra. - Gracias, señor Johnson. - La noto preocupada. - Si, mi padre, está enfermo y… tengo una madre, estoy preocupada de eso, yo… no tenía idea de que mis padres me habían buscado por tanto tiempo. - Eso también el señor… Albert lo verá con usted, sus padres pueden ser traído a Sajonia, para que usted se encuentre tranquila. - ¿cree eso posible? - Por supuesto, se lo aseguro.
Continuará...
Gracias por votar, leer y comentar esta historia, deseando sea de su agrado, así mismo poder continuar hasta completarla.
Al parecer continua siendo ligada a OctoBert, ahora con el especial de Junio en el Torneo del Príncipe, esperemos sea de su entera satisfacción.
Además de agradecer no tomar mis escritos de manera completa o parcial para otras plataformas, audios, etc.
Sinceramente,
Un Abrazo a la Distancia
Mayra Exitosa
